México, caracterizado por tener una de las grandes cocinas del mundo, irónicamente experimenta una transición nutricional y alimentaria, donde ha aumentado el consumo de productos altamente procesados, dejando atrás la sana dieta prehispánica (FAO 2019, Pulido Silva et al. 2024). Este hecho contrasta con la vasta diversidad de plantas comestibles que lo caracteriza y con el inconmensurable conocimiento tradicional existente. Así, de acuerdo con Mapes & Basurto (2016), cerca de una tercera parte de la flora vascular nativa de México (7,461 especies) tiene algún uso para los humanos; de éstas, cerca de un tercio tiene un uso comestible (2,168 especies). Algunas son silvestres o con cultivo incipiente, muchas veces con un uso alimenticio conocido en una pequeña zona, que suele ser parte de la dieta entre grupos originarios. Generalmente este compendio de especies pasa desapercibido por el sistema hegemónico alimenticio, el cual subutiliza la diversidad disponible. Por ejemplo, en México solo 10 cultivares ocupan el 80.3 % del área sembrada en 2022 (cálculos propios a partir de FAO 2024). Estas pocas especies cultivadas contrastan con el hecho que en el mundo el 13 % de los géneros de plantas vasculares se usan como alimento humano (Molina-Venegas et al. 2021). Es entonces cuando toma relevancia el estudio de las plantas alimenticias no convencionales (PANC).
Plantas Alimenticias No Convencionales (PANC). Las PANC es un concepto amplio que engloba a aquellas plantas o partes de plantas comestibles silvestres o cultivadas, nativas o exóticas, que generalmente son comercializadas a pequeña escala, usualmente se consumen frescas y que solo son utilizadas o reconocidas como alimento en una determinada región o contexto cultural (Kinupp & Lorenzi 2021, da Cruz Alves et al. 2024). Estas PANC pueden incluir frutas, semillas, raíces y verduras (Kinupp & Lorenzi 2021). Su contribución a los sistemas alimentarios sostenibles está disminuyendo, debido a una falta general de información; además, reciben poca o nula atención para implementarlas en estrategias que promuevan el consumo de alimentos nutritivos y el comercio justo de productos locales (Padulosi et al. 2013, Barrios & Dumrauf 2023). Algunos términos locales para denominar a ciertas PANC son, por ejemplo, quilete en El Salvador y Honduras (Anleu 2012); e imifino, morogo o muhuro en Sudáfrica (Njume et al. 2014).
El presente trabajo se enfoca en las PANC usadas principalmente como verdura. Por verdura nos referimos al conjunto de hojas, tallos, guías y flores (FAO 2021) que pueden encontrarse fácilmente en jardines, huertos o aceras, ya sea cultivadas, semicultivadas o como arvenses y forman parte del patrimonio biocultural de los pueblos. Debido a su crecimiento espontáneo suelen encontrarse con facilidad. En el presente trabajo estudiamos las PANC, y a criterio de las autoras fue relevante diferenciar entre verduras y flores, dado que: 1) botánicamente son estructuras distintas por lo que el aprovechamiento humano de estas suele ser diferente (Balcázar-Quiñones et al. 2020); 2) el período o temporalidad de aprovechamiento es distinto: regularmente más prolongado en el caso de las verduras, mientras que las flores se aprovechan en períodos normalmente cortos (Toscano et al. 2021); 3) agronómicamente al follaje se le llegan a realizar podas recurrentes, mientras que las flores se cosechan por única ocasión (FAO 2004).
Parte de lo estudiado en el presente trabajo corresponde al concepto de “quelite”, aunque como se mencionó, también se estudian las flores comestibles. Para algunos autores, la categoría cultural de “quelite” en México se refiere a las partes aéreas tiernas comestibles de las plantas -tallos, hojas, flores e inflorescencias- que son de temporada, con propiedades nutricionales importantes y esenciales para la dieta tradicional mexicana (Arnés et al. 2024, Bye et al. 2024). Sin embargo, este concepto cultural varía enormemente en el país, ya que cada cultura tiene su forma de nombrar y conceptualizar este término (Palafox Hernández 2024). Estrictamente el origen náhuatl de la palabra quelite (quilitl) hace referencia a hierbas comestibles (Gran Diccionario Náhuatl 2012). De acuerdo con Bye et al. (2024), basado en Ortiz de Montellano (1984), los mexicas clasificaban al reino vegetal en seis superclases que incluían quilitl (quelites), xochitl (flores), además de quauitl (árboles), zacatl (pastos), patli (planta medicinal) y xihuitl (hierbas). Es por esto que aquí se documentan a las PANC con énfasis en verduras y flores.
PANC durante la Cuaresma. En México varias flores son mayormente demandadas durante la Cuaresma (Ordoñez 2014, Basurto Peña & Mendoza Cruz 2025). La Cuaresma es el período de 40 días que precede a la Semana Santa y durante el cual, la mayoría de la población mexicana católica y cristiana no consumen carne roja por razones religiosas y en cambio, se emplean distintas alternativas para sustituirla (Gutiérrez García 2010). Conocer el papel de las flores para su consumo en esta época es relevante. En el mundo hay culturas consumidoras de flores como son la mexicana (Castro Lara et al. 2011, Ordoñez 2014, Red Quelites 2024), la china (Zhang et al. 2023) y la mediterránea (Motti et al. 2022). En México se tienen registradas aproximadamente 67 especies de flores que son usadas como alimento, de 49 géneros y 25 familias de las cuales Asparagaceae, Fabaceae, Arecaceae, Cactaceae y Cucurbitacea son las más representativas (Mapes & Basurto 2016). En Xishuangbanna, China, se han reportado 212 taxa, de 58 familias y 141 géneros, donde las flores de Musa acuminata Colla y Bauhinia variegata var. candida Voigt tienen importantes significados culturales (Zhang et al. 2023). En una revisión sobre las flores comestibles más usadas en el mediterráneo, se reportan 251 taxa, de 45 familias y 141 géneros, donde Sambucus nigra L. es la especie más documentada (Motti et al. 2022). Varias flores cumplen simultáneamente un papel alimenticio y medicinal, por lo que son productos nutracéuticos. Se conoce que las consumidas en México tienen niveles extraordinarios de proteínas, aminoácidos, vitaminas y minerales (Castañeda-Rodríguez et al. 2024). Al mismo tiempo suelen contener sustancias tóxicas para el consumo humano, por lo que se ha reportado que es indispensable aplicar las recetas del conocimiento tradicional para menguar esos tóxicos tanto en México (Sotelo et al. 2007) como en China (Zhang et al. 2023).
Relaciones sociedad naturaleza en contextos urbanos. El uso y consumo de las PANC no es exclusivo de zonas rurales, sino que también ocurre en diversos tipos de urbes. Los socioecosistemas urbanos son laboratorios vivos donde a diario se escribe la relación de la humanidad con la naturaleza en parques, baldíos, ribera de ríos, jardines, huertos, hogares, mercados, cocinas, entre otros. Estudiar estas relaciones en zonas urbanas es aún incipiente a pesar de que en el 2023 se reportó que el 81.58 % de la humanidad habita zonas urbanas (Statista 2023). En estos sitios se dan procesos de comercio, uso, manejo de plantas y otros elementos naturales. Es por esto que surgen los conceptos de etnobiología urbana (Albuquerque et al. 2023) y etnobotánica urbana (Ceuterick et al. 2008). El primero se define como “el estudio de los vínculos materiales e inmateriales que se establecen individual y/o colectivamente entre los habitantes urbanos y los elementos de la Naturaleza” (Ladio 2020). El segundo estudia los conocimientos sobre los distintos usos de las plantas en entornos urbanos y semiurbanos, también puede referirse como “conocimiento botánico no tradicional” (Albuquerque & Hurrell 2010) ya que se lleva a cabo fuera de contextos rurales. Respecto a la comercialización de plantas alimenticias, Albuquerque et al. (2023) discurre sobre los mercados urbanos de verduras y enfatiza su papel en la soberanía alimentaria urbana. Conocer, inventariar y comparar las especies comercializadas en estos espacios es indispensable para conocer la disponibilidad y las preferencias de los citadinos respecto a esos productos naturales. Los mercados urbanos cumplen varias e importantes funciones. Por ejemplo, permiten el comercio de la agrobiodiversidad. Sin embargo, su papel va más allá puesto que posibilita y facilita la transferencia y la conservación del conocimiento sobre la biodiversidad (Veerkamp 1982, Longo Blasón et al. 2022). Las ferias, los mercados permanentes con un establecimiento fijo y los mercados itinerantes sin un establecimiento formal (tianguis, como se les denomina en México) son lugares donde el conocimiento es reinventado y actualizado; donde se puede obtener información sobre los productos que son de temporada y su fluctuación en cuanto a precios, las recetas para preparar los alimentos, además de conocimientos sobre las especies locales o introducidas que se comercializan ahí (Argueta 2016). Es por ello que estos espacios tienen un papel preponderante -y usualmente inadvertido- dentro de las sociedades.
El comercio en las ciudades del componente silvestre y cultivado de la agrobiodiversidad requiere de estudios más profundos que permitan saber pormenorizadamente los volúmenes comercializados, los lugares de procedencia de estas plantas, así como sus variaciones en el tiempo. Mientras que la literatura etnobotánica estudia las especies comercializadas, un tema poco abordado es la caracterización socioeconómica y cultural de quienes venden estos productos. Además, es poco conocido el complejo sistema de vínculos comerciales que en conjunto permiten que las plantas silvestres lleguen de manera expedita a la mesa de los citadinos. En particular, es relevante documentar los aportes hechos por comerciantes minoristas, ya que, a partir de investigaciones previas propias, se sabe que, por lo general, son ellos los responsables de comercializar la producción local o regional de alimentos, ya sea porque lo producen o revenden. En contraste, los productores mayoristas proveen de artículos que, a su vez, son comprados en las centrales de abasto de las grandes urbes, los cuales suelen corresponder a la agrobiodiversidad de sitios lejanos o incluso de otro país.
Ciudades mexicanas pluriculturales. En México, país pluricultural por excelencia, algunas ciudades presentan realidades sociales pluriétnicas y dinámicas. Es así como actualmente la Ciudad de México -una de las megalópolis del planeta- presenta más población indígena que lo que tuvo en tiempo de la gran Tenochtitlan (Toledo 2015); se estima que 700 mil indígenas habitan actualmente en el Estado de México, en los municipios de Nezahualcóyotl, Los Reyes y Chalco, por razones que incluyen búsqueda de oportunidades laborales y de servicios educativos (Santillán 2018). Otras ciudades capitales tales como Guadalajara, Mérida, Monterrey o Tuxtla Gutiérrez también albergan importantes poblaciones de indígenas citadinos (Horbath 2021).
En Pachuca de Soto, capital del Estado de Hidalgo (México), el descubrimiento de las minas de plata por los españoles, a mediados del siglo XVI, trajo consigo el crecimiento de la ciudad (Saavedra Silva & Sánchez Salazar 2008). Actualmente, hay 665,929 habitantes en la Zona Metropolitana de Pachuca de Soto (INEGI 2021) -en su mayoría mestizos- con cerca de 20,000 personas indígenas, principalmente nahuas y otomies (INEGI 2020). Sin embargo, son incipientes los estudios de plantas alimenticias no convencionales vendidas como verdura en esta capital e inadvertidos los aspectos socioculturales de las personas que las comercializan (Figueredo-Urbina et al. 2022, Pulido Silva et al. 2024).
El presente estudio se desarrolló en los mercados tradicionales de la ciudad de Pachuca de Soto con los siguientes objetivos: 1) Documentar las PANC y comparar las verduras y flores comestibles comercializadas en cuanto al número de especies, volúmenes de venta y procedencia geográfica, así como su variación temporal e importancia relativa; 2) Evaluar las alternativas al consumo de carne que los consumidores emplean durante la Cuaresma; 3) Determinar el dominio cultural de PANC con énfasis en verduras y flores comestibles; 4) Realizar una caracterización sociodemográfica general de los vendedores de PANC. La meta es contribuir al conocimiento sobre la agrobiodiversidad en México y proporcionar información sociodemográfica sobre los comerciantes.
Materiales y métodos
Sitios de estudio. El estudio se realizó en tres mercados de la ciudad de Pachuca de Soto (en adelante Pachuca), capital del Estado de Hidalgo. Se incluyeron los mercados Primero de Mayo, el mercado que se ubica en la zona de Los Arcos del Antiguo Palacio de Gobierno y el mercado de las afueras del Edificio de las Cajas Reales. Aunque Pachuca cuenta con aproximadamente 11 mercados (Trejo 2022), se consideraron los antes mencionados por ser de los primeros mercados establecidos en la ciudad. El Primero de Mayo, en 1926, fue el primer mercado establecido en Pachuca (INAH 2004, Trejo 2022), los otros dos sitios de estudio continúan siendo los mercados más tradicionales donde acuden comerciantes minoristas, es decir, aquellos que en su mayoría recolectan o producen lo que venden (Figuras 1 y 2).

Source: Esri, HERE Garmin, Intermap, increment P Corp., GEBCO, USGS, FAO, NPS, NRCAN, GeoBase, IGN, Kadaster NL, Ordnance Survey, Esri Japan, METI, Esri China (Hong Kong), (c) OpenStreetMap contributors, and the GIS User Community.
Figura 1 Ubicación de los mercados Primero de Mayo, los Arcos del Antiguo Palacio de Gobierno y el Edificio de las Cajas Reales (a un costado del Antiguo Palacio de Gobierno).

Figura 2 Cajas Reales (A) y mercado de los Arcos del Antiguo Palacio de Gobierno junto al Primero de Mayo (B).
Pachuca se ubica en el Faja Volcánica Transmexicana a aproximadamente 2,400 m snm, forma parte de la región denominada Comarca Minera, y se encuentra mayormente conformado por llanuras, lomeríos y sierra en un 25 %. Su clima es templado seco, cuenta con precipitaciones anuales de 367.6 mm y en promedio una temperatura de 15 ºC; las lluvias tienen un régimen unimodal, desde mayo hasta octubre, con mayor humedad en julio y septiembre, con canícula en agosto y sequía en diciembre (Pavón & Meza 2009).
El comercio es la actividad económica principal en Pachuca, destacándose por su valor económico y generación de empleo. El municipio cuenta con numerosos mercados y tianguis tradicionales como el Mercado Primero de Mayo, La Barata, y la Central de Abastos con 358 negocios, así como centros comerciales importantes. En la zona metropolitana de Pachuca, 51.9 % de la población ocupada trabaja en la informalidad, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del primer trimestre de 2025. De ese total, 29.3 % corresponde a comercio informal como tianguis ambulantes y mercados o actividades no reguladas (Martínez 2025).
Muestreo y entrevistas. El estudio se enfocó en las plantas alimenticias no convencionales comercializadas por vendedores minoristas para propósitos alimenticios, incluyendo flores y verduras, ya sean silvestres, arvenses o cultivadas. Los vendedores minoristas fueron elegidos debido a que, son quienes comercializan la agrobiodiversidad local y regional. Estos fueron identificados por ofrecer sus productos a la venta directamente sobre el piso o bien sobre “guacales” (cajas de madera donde se empacan frutas y verduras). En contraste, los mayoristas presentan mesas permanentes y puestos con mayor área y regularmente comercializan productos provenientes de sitios más lejanos o actúan como intermediarios en la venta de las mismas. El muestreo se realizó durante los meses de enero-junio de 2023, se buscaron vendedores de PANC, con énfasis en verduras y/o flores. La toma de datos se hizo quincenalmente mediante observaciones repetidas con 13 vendedores minoristas en los tres diferentes mercados, durante seis meses; en estos mercados hay un aproximado de 32 vendedores minoristas, quienes también en ocasiones venden frutos, tubérculos u otros productos locales y de temporada. Otras observaciones fueron hechas con ocho vendedores adicionales cuando eventualmente llevaban a vender PANC, esto permitió aumentar el registro de especies comercializadas. Durante el período de Cuaresma se acudió semanalmente para registrar en mayor detalle el uso de PANC (flores y verduras) durante esa temporada y minimizar la posibilidad que alguna especie fuera pasada por alto. Los datos se agruparon en 10 quincenas (Tabla S1).
Los muestreos se hicieron los días viernes, pues los volúmenes que se llevan al mercado ese día son los que se comercializan de viernes a domingo, por lo que se considera que el muestreo de los viernes permitió estimar la mayor parte de lo que venden. Los comerciantes suelen acudir al mercado los jueves, viernes, sábados y domingos regularmente, con excepción de las fiestas patronales (como fue el caso del 30 de enero al 03 de febrero correspondientes a la celebración del día de la Virgen de Candelaria). Estas plantas se consumen frescas, por lo que se acudió al mercado durante las mañanas.
Con el consentimiento de los entrevistados, inicialmente se aplicaron dos tipos de entrevistas semiestructuradas (Tabla S2 y S3), donde se obtuvieron datos básicos de los 13 vendedores (nombre, edad, procedencia, lugar de origen); para cada especie, se preguntó el lugar de obtención (estado, municipio y localidad), así como los nombres comunes como se le conoce a la planta. Además, se preguntó sobre el modo en que obtuvieron la planta que vendían, y se distinguió entre: Proveedor (P) o Colecta Individual (CI). El primero corresponde a cuando los entrevistados referían que sus productos los obtenían de diferentes zonas del estado, por medio de un proveedor; en contraste, la CI consiste en la recolección o cosecha de las plantas en la comunidad del vendedor, lo que incluyó trueques para tener variedad de productos para vender en la urbe.
Colecta botánica y estimación de volúmenes comercializados. Con el objetivo de documentar las plantas, se realizaron algunos pasos esenciales: se observaba la riqueza general de PANC ofertados por cada uno de los 13 vendedores, posteriormente se hacía la documentación para saber la cantidad traída por día, unidad de medida local y su precio, nombre común, lugar de procedencia y la forma de obtención, esto se complementaba con una fotografía de plano cenital de los productos; posteriormente se compraba el espécimen como fuera comercializado en las unidades de medida local: rollo (grupo de plantas amarradas, que en dimensiones y peso es mayor a un manojo), manojo (puñado de plantas amarradas, usualmente con una tira de fibra vegetal o rafia), sardinas (el volumen de una planta que cabe en una lata ovalada de 425 g, usada originalmente para empacar sardinas), etc. En el laboratorio estas unidades se pesaban en una balanza digital, se fotografiaba la planta con un objeto escala, y se realizaba el prensado del material vegetal. Las colectas botánicas serán depositadas en el Herbario HGOM, así como en la colección de docencia del mismo, bajo la numeración de colecta de ABP. Las colectas fueron determinadas botánicamente al comparar con trabajos clásicos sobre estas plantas comestibles tales como Castro Lara et al. (2011). Se siguió la nomenclatura de la base POWO (2024), lo que permitió establecer el nombre científico válido y corregir sinonimias. Además, algunos datos fueron grabados, como es el caso de las recetas proporcionadas con su preparación específica e información que debía ser cotejada de manera muy precisa (conceptos y comentarios). Se cotejaron las especies en la NOM-0592010 (SEMARNAT 2010) y en la lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN 2024) para conocer su grado de amenaza.
Caracterización de los vendedores. Se aplicó un tercer tipo de entrevista semiestructurada (Tabla S4) con el objetivo de conocer información personal de los 13 vendedores. Se buscó conocer datos básicos de la persona (e.g., edad, escolaridad, lugar de nacimiento), su relación con la venta de estas plantas (e.g., desde hace cuánto los vende, cómo aprendió sobre ellos) y aspectos generales de la estructura familiar (quién es el jefe de familia, número de integrantes del núcleo familiar).
Dominio cultural. Para conocer el dominio cultural de las PANC correspondientes a verduras se realizaron listas libres (Da Silva et al. 2019) a 12 vendedores a quienes se les preguntó cuáles eran los quelites que conocían (no fue posible obtener la lista de un participante), las respuestas se anotaron en el orden de mención, según el método. Similarmente, con el propósito de conocer las PANC correspondientes a flores comestibles en Pachuca, se aplicó un cuarto tipo de entrevista semiestructurada (Tabla S5) a 36 personas seleccionadas una vez que realizaban la compra de flores comestibles. Además, a los compradores se les preguntó sobre los conocimientos, preferencias y usos dados a las flores.
Análisis de datos. Los datos de campo se sistematizaron en una base de datos en Excel, con el propósito de llevar un registro completo de las PANC comercializadas, diferenciando entre verduras y flores. Se ingresaron datos de identificación botánica, nombres comunes, precios, pesos, cantidades llevadas por día para posteriormente hacer uso de estadística descriptiva en su análisis.
Se empleó la prueba de chi-cuadrado para comparar la distribución de frecuencias de especies de verduras y flores comercializadas por quincena. La comparación de los volúmenes comercializados entre quincenas se realizó mediante una prueba pareada de Wilcoxon, dado que los datos no se distribuyen normalmente. La comparación entre los volúmenes de verduras y flores ofertadas se realizó mediante una PERMANOVA, se usó la distancia Dice (Sorensen), considerando los ceros. Además, se usó una PERMANOVA temporal para evaluar las diferencias en volúmenes comercializados entre PANC, con énfasis en verduras y flores, tomando en cuenta las quincenas. Con excepción del chi cuadrado hecho en Excel, los restantes análisis se corrieron en Past 4.03 (Hammer et al. 2001).
Para analizar el dominio cultural se corrió el Índice de Smith con el programa Anthropac 4.0 (Borgatti 1996). Los elementos fueron ordenados y catalogados en los dos grupos (verduras y flores) durante la temporada de Cuaresma. El Índice de Smith fue calculado para cada especie como S = (Σ((L-Rj+1)/L))/N, donde L corresponde al tamaño de la lista, Rj es el rango promedio de cada elemento j en la lista, y N el número de listas. La importancia de cada elemento es determinada por la frecuencia y el orden de prioridad de mención. El índice toma valores entre 0 y 1; donde, entre más cercano se encuentre a 1, es de mayor importancia (Smith & Borgatti 1998).
La importancia relativa de las PANC se estimó mediante el Índice de Consenso de Uso, pues a mayor valor del índice la planta estuvo ofertada por más vendedores. Este se calculó como: CU = ns/N×100; donde ns es el número de vendedores que ofertaron la especie s y N es el número total de vendedores entrevistados. Este índice se calculó por especie (Longo Blasón et al. 2022).
Resultados
De un total de 26 especies de plantas alimenticias no convencionales, se identificaron 15 especies de verduras y 11 de flores que se comercializaron de enero a junio en el Mercado Primero de Mayo, los Arcos y en el edificio de las Cajas Reales en Pachuca (Tabla 1). Las familias botánicas más representativas fueron Amaranthaceae (con cuatro especies de verduras y una de flor), Asparagaceae (cuatro especies de flores), Piperaceae y Brassicaceae (cada una con tres especies de verduras). La distribución de frecuencias de verduras y flores comercializadas por quincena mostró diferencias estadísticamente significativas (χ2 = 6.34, P < 0.05, d.f. = 9), siendo mayor en todas las quincenas el número de especies de verduras que de flores (Figura 3). Hubo diferencias estadísticamente significativas entre los volúmenes ofertados de verduras y flores para el período de estudio (F = 5.023; P = 0.0035). En total, para todo el período, se estimó que 1,325 kg de PANC fueron ofertados por 13 vendedores minoristas entre enero y junio de 2023, siendo el volumen de flores ofertadas la mitad que el de verduras (446.5 kg de flores vs 877.5 kg de verduras; Tabla 2). Hubo diferencias significativas en los volúmenes ofertados entre quincenas (χ2 = 35.898, P < 0.05, d.f. = 9; Tabla S6); todas las quincenas fueron estadísticamente distintas a una o más quincenas, en particular Q5 fue distinta a las demás (Tabla S6). La quincena del final de la Cuaresma (Q5) presentó el mayor número de especies de verduras y flores del periodo y el 24 % del volumen total comercializado. Durante la Cuaresma se ofertó el 50 % del volumen total comercializado (Tabla 2, Figura 4).
Tabla 1 Especies de plantas alimenticias no convencionales comercializadas en el Mercado Primero de Mayo, Los Arcos y edificio de las Cajas Reales, Pachuca. Ordenadas por el nombre común siguiendo la colecta de Adriana Bañuelos (AB). V = verduras, F = flores. CU = Consenso de Uso. Origen: I = Introducido, N = Nativa. NOM-059: A = Amenazada. IUCN: LC = Preocupación Menor. N.d. = No disponible. *ofertado por vendedores adicionales a los que fueron seguidos quincenalmente.
| # | Familia | Nombre científico | Autoridad botánica | Nombre común | Origen | NOM-059 | IUCN | CU | Colecta (#) | V/F |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Piperaceae | Peperomia rotundifolia | (L.) Kunth | Berrito Caminante | N | 23.1 | V | |||
| 2 | Brassicaceae | Nasturtium officinale | W.T.Aiton | Berros | I | LC | 46.2 | 11 | V | |
| 3 | Fabaceae | Erythrina americana | Mill. | Colorín | N | A | LC | 15.4 | 7 | F |
| 4 | Euphorbiaceae | Euphorbia radians | Benth. | Cuaresma | N | 15.4 | 12 | F | ||
| 5 | Amaranthaceae | Dysphania ambrosioides | (L.) Mosyakin & Clemants | Epazote | N | 69.2 | 6 | V | ||
| 6 | Cucurbitaceae | Cucurbita pepo | L. | Flor de calabaza | N | LC | 46.2 | 2 | F | |
| 7 | Ericaceae | Arbutus xalapensis | Kunth | Flor de madroño | N | LC | 23.1 | 15 | F | |
| 8 | Asparagaceae | Yucca filifera | Chabaud | Flor de palma | N | LC | 30.8 | 14 | F | |
| 9 | Cactaceae | Myrtillocactus geometrizans | (Mart. ex Pfeiff.) Console | Garambullo | N | LC | 38.5 | 16 | F | |
| 10 | Asparagaceae | Agave mapisaga | Trel. | Gualumbos | N | 69.2 | F | |||
| 11 | Asparagaceae | Agave salmiana | Otto ex Salm-Dyck | Gualumbos | N | LC | 69.2 | F | ||
| 12 | Piperaceae | Piper auritum | Kunth | Hoja Santa | N | LC | 15.4 | V | ||
| 13 | Amaranthaceae | Chenopodium berlandieri | Huauzontle | N | 30.8 | 1 | F | |||
| 14 | Polygonaceae | Rumex crispus | L. | Lengua de vaca* | I | N.d. | V | |||
| 15 | Malvaceae | Malva parviflora | L. | Malva | I | 30.8 | 10 | V | ||
| 16 | Brassicaceae | Brassica rapa | L. | Nabo | I | 7.7 | 5 | V | ||
| 17 | Asteraceae | Porophyllum ruderale | (Jacq.) Cass. | Pápalo | N | 53.8 | 9 | V | ||
| 18 | Cactaceae | Opuntia auberi | Pfeiff. | Pochitas | N | LC | 7.7 | 13 | F | |
| 19 | Amaranthaceae | Chenopodium berlandieri | Moq. | Quelite cenizo | N | 69.2 | 3 | V | ||
| 20 | Amaranthaceae | Amaranthus | L. | Quintoniles | N | 69.2 | 8 | V | ||
| 21 | Brassicaceae | Raphanus raphanistrum subsp. sativus | (L.) Domin | Rábanos | I | 46.2 | 18 | V | ||
| 22 | Amaranthaceae | Suaeda nigra | (Raf.) J.F.Macbr. | Romeritos | N | 15.4 | V | |||
| 23 | Lamiaceae | Hedeoma piperita | Benth. | Santo Domingo | N | 7.7 | 4 | V | ||
| 24 | Asparagaceae | Dasylirion acrotrichum | (Schiede) Zucc. | Sotol | N | LC | 15.4 | 19 | F | |
| 25 | Piperaceae | Peperomia peltilimba | C.DC. ex Trel. | Tequelite* | N | N.d. | V | |||
| 26 | Portulacaceae | Portulaca oleracea | L. | Verdolagas | I | LC | 84.6 | V |

Figura 3 Número de especies de plantas alimenticias no convencionales, desagregadas por verduras y flores, vendidas por quincena (enero-junio 2023) en los mercados de Pachuca. Las quincenas tres, cuatro y cinco corresponde a la Cuaresma.
Tabla 2 Volúmenes de venta (Kg) por quincena (Q1 a Q10) de las verduras y flores comercializadas en mercados estudiados en Pachuca entre enero y junio de 2023. Q3 a Q5 corresponde a la Cuaresma. Las flores se indican con sus nombres comunes subrayados. Las especies restantes corresponden a verduras.
| Nombre común | Q1 | Q2 | Q3 | Q4 | Q5 | Q6 | Q7 | Q8 | Q9 | Q10 | SUMA | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Berrito Caminante | 0.0 | 0.0 | 0.2 | 0.0 | 7.2 | 0.0 | 3.1 | 0.1 | 0.0 | 0.0 | 10.7 |
| 2 | Berros | 0.0 | 0.0 | 0.6 | 0.3 | 4.1 | 0.8 | 2.2 | 2.2 | 0.8 | 0.0 | 11.0 |
| 3 | Colorín | 0.0 | 0.0 | 1.6 | 0.0 | 6.2 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 7.8 |
| 4 | Cuaresma | 0.0 | 0.0 | 1.2 | 3.4 | 7.5 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 12.1 |
| 5 | Epazote | 9.2 | 4.6 | 6.9 | 9.7 | 18.7 | 9.6 | 8.6 | 9.4 | 5.8 | 6.2 | 88.7 |
| 6 | Flor de calabaza | 5.5 | 1.7 | 0.0 | 0.0 | 4.0 | 4.2 | 17.6 | 13.6 | 11.1 | 4.5 | 62.2 |
| 7 | Flor de madroño | 0.0 | 0.0 | 2.9 | 4.2 | 2.1 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 9.2 |
| 8 | Flor de palma | 0.0 | 0.0 | 4.3 | 8.0 | 12.4 | 0.0 | 6.7 | 0.0 | 0.0 | 1.3 | 32.8 |
| 9 | Garambullo | 1.3 | 0.9 | 2.8 | 5.4 | 5.3 | 0.4 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 16.0 |
| 10 | Gualumbos | 19.7 | 3.2 | 24.8 | 54.4 | 73.3 | 23.2 | 24.4 | 31.2 | 8.0 | 16.0 | 278.2 |
| 11 | Hoja Santa | 0.3 | 0.3 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.3 | 0.2 | 0.0 | 0.5 | 0.6 | 2.2 |
| 12 | Huauzontle | 2.0 | 1.2 | 1.6 | 0.0 | 9.4 | 2.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 16.0 |
| 13 | Malva | 19.8 | 9.4 | 13.5 | 17.7 | 28.1 | 8.2 | 14.6 | 6.3 | 9.4 | 6.3 | 133.2 |
| 14 | Nabo | 0.0 | 3.6 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 3.6 |
| 15 | Pápalo | 12.0 | 1.9 | 3.3 | 1.4 | 0.6 | 1.9 | 0.0 | 0.0 | 0.5 | 0.5 | 22.3 |
| 16 | Pochitas | 0.0 | 0.0 | 4.0 | 2.0 | 5.1 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 11.1 |
| 17 | Quelite cenizo | 1.3 | 0.3 | 1.8 | 1.1 | 0.9 | 4.2 | 0.6 | 3.3 | 0.2 | 0.2 | 13.8 |
| 18 | Quintoniles | 17.4 | 1.6 | 29.2 | 24.0 | 39.3 | 10.0 | 14.3 | 7.9 | 12.5 | 5.6 | 161.7 |
| 19 | Rábanos | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 3.6 | 11.7 | 6.5 | 5.0 | 0.0 | 2.7 | 2.7 | 32.2 |
| 20 | Romeritos | 3.8 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 3.8 |
| 21 | Santo Domingo | 0.0 | 0.2 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.2 |
| 22 | Sotol | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 2.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 2.0 |
| 23 | Verdolagas | 53.3 | 15.1 | 79.3 | 26.4 | 86.4 | 23.1 | 22.1 | 31.2 | 27.1 | 30.2 | 394.1 |
| Suma verduras | 117.1 | 37.0 | 134.8 | 84.2 | 197.0 | 64.6 | 70.7 | 60.4 | 59.5 | 52.3 | 877.5 | |
| Suma flores | 28.5 | 7.0 | 43.2 | 77.4 | 128.3 | 29.8 | 48.7 | 44.8 | 19.1 | 21.8 | 448.4 | |
| SUMA TOTAL | 145.6 | 44 | 178 | 161.6 | 325.4 | 94.4 | 119.4 | 105.2 | 78.6 | 74.1 | 1325.9 | |
| % por quincena | 11 | 3 | 13 | 12 | 24 | 7 | 9 | 8 | 6 | 6 |

Figura 4 Especies vendidas por quincena; puesto número nueve, A. 24 de marzo, B. 31 de marzo, C. 14 de abril de, D. 28 de abril, E. 12 de mayo correspondientes al año 2023.
Las PANC más vendidas en Pachuca fueron: verdolagas (Portulaca oleracea L.) con 336.8 kg, gualumbos (Agave L.) 254.2 kg y quintoniles (Amaranthus L.) con 143.6 kg para todo el estudio (Tabla 2). En la quincena del final de la Cuaresma (Q5) se alcanzó el pico más alto respecto a la cantidad de verdolagas (86.4 kg), gualumbos (73.3 kg) y quintoniles (39.3 kg; Figura 5A). La disponibilidad de PANC fue muy disímil y aún en las quincenas en las que hubo menor disponibilidad, el precio por kilogramo se mantuvo homogéneo. Las verdolagas se podían comprar entre $60/kg a $40/kg, los quintoniles se mantuvieron a $20/kg y el precio de los gualumbos entre $160/kg a $120/kg (Figura 5B). Cabe destacar que los gualumbos son de los más vendidos, pero no los más económicos.

Figura 5 Conjunto principal de plantas alimenticias no convencionales comercializadas en las 10 quincenas estudiadas (18 de enero a 24 de junio) en tres mercados de Pachuca. A) Producción (Kg). B) Precio (pesos/kilo). Las quincenas 3, 4 y 5 corresponden a la Cuaresma.
El índice de Consenso de Uso (CU) señala que las PANC más ofertadas por más vendedores minoristas fueron en orden decreciente: verdolaga (84.6), gualumbos, quelite cenizo, quintoniles y epazote (cada uno con 69.2), lo que muestra que en la mayor parte de los puestos son ofertados (Tabla 1). Las PANC más comercializadas en Pachuca se obtuvieron de distintos Estados, Hidalgo destaca con nueve municipios de obtención, Puebla con dos y Veracruz con uno. De acuerdo con la frecuencia con la que se reportó un sitio como zona de obtención destacó Mineral del Chico (frecuencia = 15) y Pachuca (14) para la obtención de gualumbos y por colecta individual. Las verdolagas provenían en su mayoría de Mineral del Chico (27) y Atotonilco el Grande (16), para ellos la obtención fue mediante proveedores y colecta individual. Los quintoniles de Mineral del Chico (24) y Pachuca (14) por colecta individual. El epazote del Mineral del Chico (22), Pachuca (13) y Tulancingo (11). El quelite cenizo proviene de Mineral del Chico (17) y Pachuca (10), en su mayoría por colecta individual (Tabla 3).
Tabla 3 Sitios de obtención de las principales plantas alimenticias no convencionales comercializadas en mercados de Pachuca, y frecuencia de esos sitios de acuerdo a las entrevistas. Modos de obtención: Colecta individual (CI) y proveedor (P); en el caso de desconocerse se indica con un interrogante (?). La única flor (gualumbos) se indica con su nombre común subrayado. Las especies restantes corresponden a verduras.
| PANC | Lugares de obtención | Frecuencia | Obtención | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Estado | Municipio | Localidad | ||||
| 1 | Gualumbos | Hidalgo | Atotonilco el Grande | 1 | CI | |
| 2 | Hidalgo | Mineral del Chico | La Estanzuela | 8 | CI | |
| 3 | Hidalgo | Mineral del Chico | Tierras Coloradas | 7 | CI | |
| 4 | Hidalgo | Mineral de la Reforma | Santa María La Calera | 1 | CI | |
| 5 | Hidalgo | Pachuca de Soto | 1 | CI | ||
| 6 | Hidalgo | Pachuca de Soto | Pueblo Nuevo | 1 | CI | |
| 7 | Hidalgo | Pachuca de Soto | San Miguel Cerezo | 8/4 | CI/P | |
| 8 | Hidalgo | Tulancingo de Bravo | 3 | P | ||
| 9 | Puebla | Puebla | 1 | P | ||
| 10 | Veracruz | Orizaba | 5 | P | ||
| 11 | Verdolagas | Hidalgo | Atotonilco el Grande | 13 | P | |
| 12 | Hidalgo | Atotonilco el Grande | Uña de Gato | 3 | CI | |
| 13 | Hidalgo | Huasca de Ocampo | 1 | P | ||
| 14 | Hidalgo | Meztitlán | La Vega | 3 | P | |
| 15 | Hidalgo | Mineral del Chico | La Estanzuela | 12 | CI | |
| 16 | Hidalgo | Mineral del Chico | Tierras Coloradas | 14/1 | CI/P | |
| 17 | Hidalgo | Pachuca de Soto | Coscotitán | 1 | P | |
| 18 | Hidalgo | Pachuca de Soto | San Miguel Cerezo | 4/5 | CI/P | |
| 19 | Hidalgo | Tulancingo de Bravo | 3 | P | ||
| 20 | Puebla | Puebla | 3 | P | ||
| 21 | Quintoniles | Hidalgo | Actopan | 1 | P | |
| 22 | Hidalgo | Atotonilco el Grande | 6 | P | ||
| 23 | Hidalgo | Atotonilco el Grande | Uña de Gato | 2 | CI | |
| 24 | Hidalgo | Meztitlán | La Vega | 1 | P | |
| 25 | Hidalgo | Mineral del Chico | La Estanzuela | 10 | P | |
| 26 | Hidalgo | Mineral del Chico | Tierras Coloradas | 13/1 | CI/P | |
| 27 | Hidalgo | Pachuca de Soto | 2 | P | ||
| 28 | Hidalgo | Pachuca de Soto | Coscotitán | 1 | CI | |
| 29 | Hidalgo | Pachuca de Soto | San Miguel Cerezo | 8/5 | CI/P | |
| 30 | Hidalgo | Tulancingo de Bravo | 2 | P | ||
| 31 | Puebla | Huauchinango | 1 | P | ||
| 32 | Epazote | Hidalgo | Actopan | Chicavasco | 1 | P |
| 33 | Hidalgo | Atotonilco el Grande | Uña de Gato | 1 | CI | |
| 34 | Hidalgo | Atotonilco el Grande | 4 | P | ||
| 35 | Hidalgo | Mineral del Chico | La Estanzuela | 8/0/4 | CI /P / ? | |
| 36 | Hidalgo | Mineral del Chico | Tierras Coloradas | 6/1/3 | CI /P / ? | |
| 37 | Hidalgo | Nopala de Villagrán | Santa Catalina | 1 | CI | |
| 38 | Hidalgo | Pachuca de Soto | Coscotitán | 1 | ? | |
| 39 | Hidalgo | Pachuca de Soto | San Miguel Cerezo | 6/ 4/2 | CI /P / ? | |
| 40 | Hidalgo | Tulancingo de Bravo | 2/8 /1 | CI /P / ? | ||
| 41 | Quelite cenizo | Hidalgo | Actopan | 1 | ? | |
| 42 | Hidalgo | Atotonilco el Grande | Uña de Gato | 1 | CI | |
| 43 | Hidalgo | Atotonilco el Grande | 3 | P | ||
| 44 | Hidalgo | Mineral del Chico | La Estanzuela | 4/0 | CI / ? | |
| 45 | Hidalgo | Mineral del Chico | Tierras Coloradas | 10/ 3 | CI / ? | |
| 46 | Hidalgo | Pachuca de Soto | Coscotitán | 1 | ? | |
| 47 | Hidalgo | Pachuca de Soto | San Miguel Cerezo | 6 / 2 /1 | CI /P / ? | |
| 48 | Hidalgo | Tulancingo de Bravo | 3 | P | ||
Las unidades locales de venta de las PANC son distintas entre los entrevistados, se maneja la venta por bolsa, manojo, rollo, sardina o bote. Algunas PANC tienen más de una unidad local en la que se pueden comprar; por ejemplo, el quelite cenizo se puede obtener ya sea por manojo (10 g) o por rollo (43 g) (Tabla 4).
Tabla 4 Equivalencia entre medidas locales en sistema métrico decimal, por unidad de medida de verduras y flores comestibles (incluye inflorescencias). Las flores se indican con sus nombres comunes subrayados. Las especies restantes corresponden a verduras.
| Nombre científico | Nombre común | Unidades locales | Peso (g) |
|---|---|---|---|
| Peperomia rotundifolia (L.) Kunth | Berrito Caminante | Bolsa | 120 |
| Nasturtium officinale W.T.Aiton | Berros | Manojo | 275 |
| Nasturtium officinale W.T.Aiton | Berros | Rollo | |
| Erythrina americana Mill. | Colorín | Sardina | 195 |
| Erythrina americana Mill. | Colorín | Bote | 3,120 |
| Euphorbia radians Benth. | Cuaresma | Sardina | 85 |
| Dysphania ambrosioides (L.) Mosyakin & Clemants | Epazote | Manojo | 140 |
| Dysphania ambrosioide (L.) Mosyakin & Clemants | Epazote | Rollo | |
| Cucurbita pepo L. | Flor de calabaza | Rollo | 222.5 |
| Cucurbita pepo L. | Flor de calabaza | Manojo | |
| Arbutus xalapensis Kunth | Flor de madroño | Sardina | 105 |
| Yucca filifera Chabaud | Flor de palma | Bolsa | 378 |
| Yucca filifera Chabaud | Flor de palma | Bote | 3,035 |
| Myrtillocactus geometrizans (Mart. ex Pfeiff.) Console | Garambullo | Sardina | 92 |
| Agave L. | Gualumbos | Bote | |
| Agave L. | Gualumbos | Sardina | 160 |
| Agave L. | Gualumbos | Bolsa | |
| Piper auritum Kunth | Hoja Santa | Manojo | 100 |
| Piper auritum Kunth | Hoja Santa | Rollo | 390 |
| Chenopodium berlandieri | Huauzontle | Manojo | |
| Chenopodium berlandieri | Huauzontle | Rollo | |
| Malva parviflora L. | Malva | Rollo | 1,042 |
| Malva parviflora L. | Malva | Manojo | |
| Brassica rapa L. | Nabo | Rollo | 1,190 |
| Porophyllum ruderale var. macrocephalum (DC.) Cronquist | Pápalo | Manojo | 129 |
| Porophyllum ruderale var. macrocephalum (DC.) Cronquist | Pápalo | Rollo | |
| Opuntia auberi Pfeiff. | Pochitas | Sardina | 285 |
| Chenopodium berlandieri Moq. | Quelite cenizo | Manojo | 10 |
| Chenopodium berlandieri Moq. | Quelite cenizo | Rollo | 43 |
| Amaranthus L. | Quintoniles | Manojo | |
| Amaranthus L. | Quintoniles | Bolsa | 328.3 |
| Raphanus raphanistrum subsp. sativus (L.) Domin | Rábanos | Manojo | 452 |
| Suaeda nigra (Raf.) J.F.Macbr. | Romeritos | Bolsa | 250 |
| Hedeoma piperita Benth. | Santo Domingo | Bolsa | 45 |
| Dasylirion acrotrichum (Schiede) Zucc. | Sotol | Sardina | 150 |
| Portulaca oleracea L. | Verdolagas | Rollo | 829 |
| Portulaca oleracea L. | Verdolagas | Bolsa | 1,092 |
| Portulaca oleracea L. | Verdolagas | Manojo |
En cuanto al dominio cultural, las principales PANC usadas como verdura fueron los quintoniles (Smith index = 0.728), el quelite cenizo (0.683) y la malva (0.346). Otras verduras fueron reconocidas a pesar de no venderse en los mercados, como es el caso de hediondilla (0.058), del puerco (0.05), el chiquito (0.033), etc. Estas no se comercializan debido a que, como refieren los vendedores, hay un desconocimiento por parte de los consumidores (Tabla 5). No fue posible identificarlos botánicamente, pues no son llevados al mercado. En cuanto al dominio cultural de las flores, los compradores nombraron 35 flores comestibles (Figura 5B). Los 36 compradores entrevistados provienen principalmente de Pachuca (21), de otros municipios hidalguenses (14) y de CDMX (1).
Tabla 5 Resultado de Índice de Smith de las PANC usadas como verduras de acuerdo a los vendedores (A) y las PANC usada como flores comestibles mencionadas por los compradores (B). En las preguntas de estas listas libres se emplearon los términos “quelite” y “flor”, de acuerdo con el vocabulario local. Note que en la lista libre de los PANC usadas como verduras (“quelites”) no se mencionan flores, según la concepción de los vendedores situados en Pachuca. La lista de las flores (B) incluye de manera periférica plantas medicinales, verduras y algunos hongos (estos no corresponden a plantas o flores), sin embargo, al ser mencionados por algunos entrevistados, se presenta como un resultado que es parte de lo obtenido en campo. Se indican con un asterisco (*) las especies reconocidas por los vendedores pero que no comercializan porque refieren falta de conocimiento por parte de los compradores (no colectados ni identificados botánicamente).
| A) | ||||
|---|---|---|---|---|
| Nombre común | Frecuencia (%) | Rango promedio | Saliencia | |
| 1 | Quintoniles | 100 | 1.92 | 0.728 |
| 2 | Quelite cenizo | 91.7 | 2 | 0.683 |
| 3 | Malva | 50 | 2.33 | 0.346 |
| 4 | Verdolaga | 25 | 2.67 | 0.158 |
| 5 | Quelite tierno | 8.3 | 1 | 0.083 |
| 6 | Hediondilla* | 16.7 | 4 | 0.058 |
| 7 | Moradito | 8.3 | 2 | 0.056 |
| 8 | Lengua de vaca | 16.7 | 4.5 | 0.050 |
| 9 | Del puerco* | 8.3 | 3 | 0.050 |
| 10 | Huauzontle | 8.3 | 3 | 0.042 |
| 11 | El chiquito* | 8.3 | 4 | 0.033 |
| 12 | Nabo | 8.3 | 4 | 0.033 |
| 13 | Quelite de burro* | 8.3 | 4 | 0.021 |
| 14 | Lengüita de pájaro* | 8.3 | 5 | 0.017 |
| 15 | Endivias* | 8.3 | 5 | 0.017 |
| B) | ||||
| Nombre común | Frecuencia (%) | Rango promedio | Saliencia | |
| 1 | Gualumbos | 74.3 | 1.85 | 0.609 |
| 2 | Flor de garambullo | 62.9 | 2.86 | 0.39 |
| 3 | Flor de calabaza | 45.7 | 1.94 | 0.36 |
| 4 | Flor de palma | 54.3 | 2.53 | 0.337 |
| 5 | Flor de madroño | 28.6 | 2.6 | 0.201 |
| 6 | Colorín | 25.7 | 4.67 | 0.101 |
| 7 | Quelite cenizo | 14.3 | 3.4 | 0.079 |
| 8 | Verdolagas | 11.4 | 3.5 | 0.057 |
| 9 | Rosas | 5.7 | 1.5 | 0.05 |
| 10 | Manzanilla | 5.7 | 4 | 0.034 |
| 11 | Cempasúchil | 8.6 | 5 | 0.032 |
| 12 | Huitlacoche | 5.7 | 2.5 | 0.031 |
| 13 | Quintoniles | 11.4 | 5 | 0.03 |
| 14 | Bugambilia | 8.6 | 4.33 | 0.03 |
| 15 | Huauzontles | 5.7 | 4.5 | 0.027 |
| 16 | Chahuita | 2.9 | 2 | 0.025 |
| 17 | Flor de pirul | 2.9 | 2 | 0.023 |
| 18 | Flor de nopal (Pochitas) | 2.9 | 4 | 0.019 |
| 19 | Flor de bonda | 2.9 | 5 | 0.016 |
| 20 | Romeros | 2.9 | 4 | 0.014 |
| 21 | Crisantemo | 2.9 | 2 | 0.014 |
| 22 | Malvas | 2.9 | 4 | 0.014 |
| 23 | Jamaica | 2.9 | 2 | 0.014 |
| 24 | Nonito | 2.9 | 4 | 0.011 |
| 25 | Brócoli | 2.9 | 7 | 0.01 |
| 26 | Cuaresma | 2.9 | 5 | 0.01 |
| 27 | Gardoño | 2.9 | 3 | 0.01 |
| 28 | Salvia | 2.9 | 8 | 0.006 |
| 29 | Pétalos de margarita | 2.9 | 5 | 0.006 |
| 30 | Nopales | 2.9 | 5 | 0.006 |
| 31 | Guía del chayote | 2.9 | 8 | 0.004 |
| 32 | Diente de león | 2.9 | 9 | 0.003 |
Las personas que se dedican al comercio de PANC provienen de distintas regiones del Estado de Hidalgo y en su mayoría son mujeres (91.3 %) adultas (> 40 años), jefas de familia, con más de 10 años dedicándose al comercio de verduras y flores comestibles. Es importante señalar que la mayoría de los comerciantes han transmitido a sus hijos el conocimiento sobre las plantas comestibles que comercializan (Tabla 6).
Tabla 6 Características de los vendedores de PANC entrevistados en mercados de Pachuca. Zona: P = Portales; C = Cajas; Pas = Pasillo. Los nombres completos de los municipios de procedencia son: Atotonilco = Atotonilco el Grande, M. Reforma = Mineral de la Reforma; M. Chico = Mineral del Chico; Pachuca = Pachuca de Soto; S. de Anaya = Santiago de Anaya.
| Puesto | Estado procedencia | Municipio procedencia | Edad (años) | Escolaridad | ¿Habla lenguas diferentes al español? | Se considera indígena | Zona | Tiempo vendiendo verdura (años) | Tiempo vendiendo flores (años) | ¿Quién le enseñó? | ¿Transmitió a hijos? | ¿Es jefe de familia? | Integrantes de familia (#) | Principal fuente de ingresos | Personas dependientes del ingreso en mercado | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 8 | Edomex | Cocotitlán | F | 54 | C | |||||||||||
| 3 | Hidalgo | Acaxochitlán | F | 34 | P | |||||||||||
| 20 | Hidalgo | Acaxochitlán | M | 75 | Pas | |||||||||||
| 15 | Hidalgo | Acaxochitlán | F | 47 | Pas | |||||||||||
| 21 | Hidalgo | Atotonilco | F | Pas | ||||||||||||
| 6 | Hidalgo | El Arenal | F | 78 | Ninguna | No | No | C | 35 | Madre | Sí | Sí | 3 | Mercado | 3 | |
| 7 | Hidalgo | M. Reforma | F | 50 | Secundaria | No | Sí | C | 20 | 23 | Abuelos | Sí | No | 4 | Mercado | 4 |
| 5 | Hidalgo | M.Chico | F | 52 | Primaria | Otomí | No | P | 44 | 30 | Madre | No | Sí | 7 | Mercado | 2 |
| 11 | Hidalgo | M.Chico | F | 42 | Secundaria | No | Sí | C | 20 | 18 | Madre | Sí | No | 6 | Mercado | 5 |
| 10 | Hidalgo | M.Chico | F | 27 | Secundaria | No | No | C | 24 | 23 | Madre y abuela | Sí | Sí | 4 | Mercado | 4 |
| 1 | Hidalgo | Pachuca | F | 17 | Secundaria | No | Sí | P | 1 | 1 | Padres | Sí | No | 15 | Mercado | 5 |
| 9 | Hidalgo | Pachuca | M | 57 | Secundaria | No | Sí | C | 20 | 23 | Abuelos | Sí | No | 4 | Mercado | 7 |
| 10 | Hidalgo | Pachuca | F | Secundaria | No | Sí | C | 8 | 8 | Nadie | Sí | No | 4 | Mercado | 4 | |
| 12 | Hidalgo | Pachuca | F | 52 | Pas | |||||||||||
| 13 | Hidalgo | Pachuca | F | 27 | Licenciatura | No | Sí | Pas | 10 | 10 | Papá | Sí | Sí | 4 | Plazas | 4 |
| 4 | Hidalgo | Pachuca | F | 60 | Primaria | No | Sí | P | 30 | 30 | Madre | Sí | Sí | 3 | Checador | 3 |
| 2 | Hidalgo | Pachuca | F | 63 | Sí | Náhuatl | Sí | P | 15 | 15 | Madre | Sí | Sí | 4 | Mercado | 2 |
| 9 | Hidalgo | Pachuca | F | 58 | No | C | 20 | 22 | sí | Sí | 4 | Mercado | 7 | |||
| 14 | Hidalgo | S. de Anaya | F | 85 | Pas | 65 | 65 | |||||||||
| 17 | Puebla | Huauchinango | F | Pas | ||||||||||||
| 18 | Veracruz | Ilamatlán | F | Pas | ||||||||||||
| 19 | Veracruz | Ilamatlán | F | Pas | ||||||||||||
| 16 | F | Pas |
Discusión
Este estudio de etnobotánica urbana muestra que en Pachuca las plantas alimenticias no convencionales (PANC) consumidas como verdura corresponden a 15 especies de verduras y 11 de flores, subdividido en un grupo principal y uno periférico. El principal (Figura 6) se integra por verdolagas (P. oleracea), gualumbos (Agave salmiana Otto ex Salm-Dyck y A. mapisaga Trel.), quintoniles (Amaranthus spp.), quelite cenizo (Chenopodium berlandieri Moq.) y epazote (Dysphania ambrosioides (L.) Mosyakin & Clemants), de las familias Portulacaceae, Asparagaceae y los tres últimos Amaranthaceae. El epazote además ha sido catalogado como un condimento con un alto valor identitario en la cocina tradicional mexicana (Lascurain-Rangel et al. 2022). Este grupo principal se caracteriza por presentar simultáneamente: A) un alto índice de consenso de uso (Tabla 1); B) alta disponibilidad en todas las quincenas de estudio; C) mayores volúmenes comercializados (Tabla 2); D) altos valores de índice de Smith (en tres de cinco casos; Tabla 5A). El conjunto periférico se integra por las restantes 11 especies de verduras y nueve especies de flores registradas. Mientras que éstos forman parte de las PANC, tienen un papel secundario en los términos aquí presentados. Cabe señalar que este resultado se limita a los vendedores minoristas. Este trabajo reporta 26 especies de PANC comercializadas en Pachuca, de las 110 especies registradas por Pulido Silva et al. (2024) para el Estado de Hidalgo.

Figura 6 Plantas alimenticias no convencionales comercializadas en Pachuca. En el centro se observa el conjunto principal, conformado por verdolagas, gualumbos, quintoniles, cenizo y epazote (de izquierda a derecha). Alrededor se ubican algunas fotografías de verduras y flores comestibles que componen el conjunto periférico: colorín, flor de palma, santo domingo, tequelite, flor de calabaza, caminante, berros, flor de garambullo, flor de Cuaresma, pochitas, sotol, huauzontles y hojas tiernas de rábano (iniciar en esquina superior izquierda y avanzar en el sentido horario).
Una mención especial merece la aplicación del concepto de PANC, en el sentido que es relativo a cómo un alimento es concebido en un contexto geográfico y cultural particular. En el caso de Pachuca alimentos como los cladodios de los nopales (Opuntia spp.) son usados ampliamente como verdura en diversos platillos, durante todo el año y por gran parte de la población. Es por ello que se consideraron como un alimento convencional. En contraste, en otras latitudes estas plantas pueden ser un PANC. Pachuca se sitúa en una región semiárida donde estas plantas han sido parte de la alimentación básica actual e históricamente, por lo que se considera que no son parte de las PANC.
En Pachuca la oferta de PANC registradas en los mercados estudiados es notable pues es de 1.3 toneladas de enero a junio, tan solo entre los 13 vendedores minoristas a quienes se les hizo seguimiento. No se encontró información en la literatura para comparar esto, por lo que será muy relevante continuar con estimaciones de los volúmenes de venta en más sitios. No es posible descartar el posible efecto que la colecta o cultivo de estas especies pudiera tener en los ecosistemas, en tanto no se evalúe con mayor detalle las cantidades comercializadas.
En Pachuca, las verduras comercializadas tienen mayor importancia que las flores en términos del número de especies, volúmenes distribuidos y consenso de uso. La documentación simultánea de verduras y frutas se ha hecho en Izúcar de Matamoros (Puebla), con 101 especies (Martínez-Moreno et al. 2021). Un estudio en Toluca, muestra similitud con Pachuca en la importancia del quintonil, la verdolaga y el cenizo (Viesca-González et al. 2022). El mismo estudio señala que las verduras (quelites) más representados en el país (por ser más citados en las fuentes bibliográficas) son en orden decreciente: la verdolaga, el quintonil, el epazote, el pápalo y el cenizo, entre otros. Este listado casi coincide con lo encontrado en Pachuca, con la notable diferencia de los gualumbos.
Preferencia por los “gualumbos” o flor de maguey en Pachuca. La flor de maguey, localmente llamada “gualumbos” (del otomí “uadombo”), merece una especial mención. Se vendió en los mercados de enero a junio, en la quincena del final de la Cuaresma se ofertó el 28 % de su volumen comercializado y fue la flor de mayor saliencia para los compradores (0.6).
La preferencia de los consumidores por los “gualumbos” explica que los vendedores hagan ingentes esfuerzos para conseguir estas flores a veces en las montañas que rodean el centro de la ciudad de Pachuca- que es donde se ubican los mercados estudiados -y/o incluso de localidades situadas en otros estados de la República Mexicana como son Puebla y Veracruz. Esto obedece a que son plantas monocárpicas que producen su escapo floral solo en un corto período del año, que corresponde a la primavera, que hace que en otros mercados de México solo estén disponibles unas pocas semanas de la primavera (Bye & Linares 1983). El hallazgo que en Pachuca se coman gualumbos que proceden de Orizaba (Veracruz) y Puebla sugiere la complejidad y alcance geográfico de las redes de intercambio, similar a lo reportado para Tehuacán (Licona Valencia 2014). Figueredo-Urbina et al. (2022) reportan para Pachuca el comercio de A. salmiana y A. mapisaga, aunque debe evaluarse a detalle debido al amplio rango geográfico de donde ahora reportamos que es obtenida.
Una prueba de perfil de sabor hecha en cuatro flores comestibles mexicanas mostró que las flores de A. salmiana y de Tagetes erecta L. tienen un mayor equilibrio en la intensidad de sabores y gustos, lo que ayuda a que se convierta en un ingrediente principal de un platillo (Martínez García 2019). Al respecto, un ejemplo de platillo -compartida por un comprador- dice: “Gualumbo a la mexicana. Hervir agua y echar los gualumbos. Una vez cocidos, conservar. Picar cebolla, ajo y chile. En una cazuela de barro agregar manteca natural, queda más rico, agregar lo que picaste y una vez acitronado agregar los gualumbos. Poner sal y pimienta. Picar la calabaza tierna, agregarla y cocinar [todo junto] por 5 minutos.”
La Cuaresma. Las PANC son relevantes para la alimentación durante la Cuaresma en Pachuca en términos de variedad de especies, volúmenes de comercio y aporte nutricional. Como se mencionó, en ese período se registró la venta de los mayores volúmenes de verdolaga, gualumbo y quintonil. La importancia comestible de las flores reportada en Pachuca para la Cuaresma coincide con lo registrado para el semidesierto zacatecano (Salas Hernández 2023), Nuevo León (Alanis Flores 2001), Xalapa (Ordoñez & Pardo 1982) y Morelos (Ordoñez 2014). Para el mercado prehispánico de Tulancingo, situado a 50 km de Pachuca, se reportaron 17 especies de flores comestibles comercializadas durante la Cuaresma (Basurto Peña & Mendoza Cruz 2025). Por su cercanía geográfica y cultural se comparten 10 especies de flores comestibles entre ambos mercados según lo reportado en el presente trabajo, además de flores de Aloe vera y Cucurbita moschata según lo reportado para Pachuca por Figueredo-Urbina et al. (2022), para un total de 12 especies compartidas. Sin embargo, los compradores en Pachuca enlistaron muchas más especies de flores comestibles (Tabla 5B) que al parecer obtienen de sitios distintos al mercado o que al menos conocen y han comido en otras partes, pues casi un tercio de ellos provenían de otros municipios hidalguenses.
La Cuaresma coincide en México con la primavera, lo que favorece la disponibilidad y consumo de estas flores, pues precisamente en la primavera -cuando se alcanzan las mayores temperaturas del año- florecen muchas plantas en zonas áridas y semiáridas (Arroyo-Pérez et al. 2019), lo que posibilita que el consumo de carne sea reemplazado por variadas flores disponibles en ese pico de temperatura.
Etnobotánica urbana en Pachuca. Pachuca tiene exiguas áreas verdes (1.77 m2/habitante - POELT 2022) comparado a lo sugerido por la Organización Mundial de la Salud (9 m2/habitante). Sin embargo, su cercanía al Parque Nacional el Chico (Municipio de Mineral del Chico) posibilita que diversos recursos silvestres estén disponibles a la venta en sus mercados. Además, la heterogeneidad ambiental que genera la sombra orográfica de la Sierra de Pachuca origina ecosistemas muy distintos en cortas distancias, lo que favorece la diversidad de lo que se produce y comercializa para comer. Mientras la ciudad de Pachuca está en el Valle de México dominado por matorrales xerófilos, partes del norte del Municipio de Pachuca y del Mineral del Chico están cubiertos por extensos bosques de Abies religiosa y de pino-encino. Esto ayuda a explicar la diversidad de PANC que llegan a la mesa en Pachuca.
Algunos de los vendedores son originarios de pequeños poblados del Municipio del Mineral del Chico y es de ahí donde logran obtener buena parte de lo que se consume en Pachuca. En el Mineral del Chico existen interesantes dinámicas internas que incluye trueque y colecta comunitaria como mecanismos para diversificar los productos ofrecidos. El estudio de estos 13 puestos de vendedores minoristas, proporciona una ventana a la biodiversidad local, al conocimiento tradicional sobre esta y a un gremio de personas dedicadas a esta importante labor. Los mercados estudiados en Pachuca en definitiva cumplen un papel clave para promover y fomentar la agrobiodiversidad.
Además, son un lugar de transferencia y mantenimiento del conocimiento sobre el uso y preparación de estas flores y verduras. Así, los vendedores cumplen un papel no solo en proveer de estos nutritivos alimentos a los habitantes de la ciudad, sino que en muchos casos son actores centrales para la transferencia de conocimientos sobre la preparación de estas plantas. Además, el comprador debe darse cuenta que el bajo precio que paga apenas compensa los costos del transporte de los productos y el tiempo invertido por las personas que lo comercializan, aunque en realidad no se paga por la planta en sí misma y menos aún por el conocimiento brindado por los vendedores. Estos vendedores se ajustan a la descripción de Licona Valencia (2014): el sistema campesino e indígena de este mercado se refleja entre otras cosas en las unidades de medida locales, sencillez de los puestos y nombres comunes de los productos (e.g., “gualumbos”, “tequelite”). Se invita al lector a vincularse y participar en el blog Etnobotánica Urbana, donde podrá conocer detalles de las historias de vida de los vendedores de estas PANC en la Ciudad de Pachuca, así como las actividades de divulgación y difusión que se realizan en el Laboratorio de Etnobiología de la UAEH (Etnobotánica Urbana 2023).
Valor nutricional y nutracéutico. Varias verduras y flores consumidas en México y Pachuca han sido estudiadas a nivel fitoquímico y es reconocido que su composición nutricional es alta en fibra, proteína, carbohidratos, micro y macronutrientes y tienen una alta capacidad antioxidante y antifúngica, de acuerdo con artículos de revisión y experimentales enfocados en plantas distribuidas en México (Mateos-Maces et al. 2020, Mulík & Ozuna 2020, Pinedo-Espinoza et al. 2020, Sandoval-Gallegos et al. 2021). Sus propiedades pueden perderse parcialmente por métodos inadecuados de preparación (Sandoval-Gallegos et al. 2021, Castañeda-Rodríguez et al. 2024). La cocción al vapor (3 minutos) de las flores de Yucca L. spp. es la manera que más preserva los extensos compuestos bioactivos (Castañeda-Rodríguez et al. 2024). Debe continuarse con este tipo de estudios para aprovechar al máximo las concentraciones de compuestos bioactivos que contienen las flores crudas. Varias de las verduras y flores consumidas en Hidalgo son también medicinales, por lo que tienen valor nutracéutico (Pulido Silva et al. 2024). Deben difundirse recetarios (e.g., CONABIO 2024), que posibilite que el público tenga el conocimiento que le permita comer y nutrirse mejor con su propio patrimonio biocultural.
En resumen, el conjunto de plantas alimenticias no convencionales vendidas en Pachuca es amplio en términos de especies y volumen comercializado. Buena parte de lo aquí estudiado proviene del Municipio de Pachuca y de ocho municipios vecinos. A diferencia de otros lugares, en Pachuca hay una preferencia por los gualumbos o flores de Agave. Los vendedores minoristas comercializan mayores volúmenes y especies de verduras que de flores. Los comerciantes de estos productos llevan décadas dedicados a esta labor, y son personas adultas que dependen de esto para el sustento de sus familias; al mismo tiempo, tienen un papel clave en la transmisión del conocimiento. Durante la Cuaresma hay un amplio abanico de flores comestibles disponibles y también se consumen verduras. Es relevante promover el trabajo y labor de los comerciantes minoristas que son actores claves en la transmisión del conocimiento y porque posibilitan que las personas que habitan en las ciudades aún tengan una oferta rica y nutritiva de ingredientes para la elaboración de diversos platillos que además favorecen su salud. El trabajo demuestra el valor de realizar estudios de etnobotánica urbana, donde hay bastante por descubrir de la relación-humano naturaleza. El estudio, la venta y el consumo sostenible de esta biodiversidad puede aplicarse para fomentar sistemas alimenticios saludables y mantener el patrimonio biocultural mexicano.
Material suplementario
El material suplementario de este trabajo puede consultarse aquí: https://doi.org/10.17129/botsci.3726










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