En el artículo «Desentrañando la relación entre edad biológica y fragilidad en adultos mayores mexicanos residentes en la comunidad»1 se plantean las diferentes etapas de cambio por las cuales pasan los adultos mayores, como los cambios fisiológicos en la capacidad física. Se tienen en cuenta la edad biológica y la fragilidad que llegan a presentar de acuerdo con la edad que tienen.2
Los adultos mayores, por la edad que tienen (el estudio mencionado fue realizado en personas ≥ 70 años), padecen mayor fragilidad, la cual está asociada a pérdida de peso, agotamiento, lentitud y debilidad. De igual manera, se manifiesta este debilitamiento en su función física, porque no mantienen cierta actividad continua por su edad y su capacidad va en deterioro.3 Todo ello es reflejo de la alimentación que reciben, los cuidados y los riesgos a los que pueden estar expuestos por falta de cuidados.
Por otro lado, en otra investigación se considera que es de suma importancia la fragilidad en el cuidado del adulto mayor, como se menciona en el artículo titulado «Síndrome de fragilidad en adultos mayores de una comunidad de los Andes peruanos».4 Se recomienda tener cuidado con la fragilidad, ya que es una condición clínica de más vulnerabilidad para los adultos mayores que están en muchos casos expuestos al estrés y a poder sufrir caídas, deterioro cognitivo y discapacidad. Esto, a su vez, está relacionado con el envejecimiento y con los factores de patologías crónicas, como la malnutrición, el sedentarismo, el deterioro cognitivo, la depresión y la pobre condición social. Asimismo, traer a colación el factor de condición social es trascendente, dado que muchos países y ciudades, por más desarrollo que hayan alcanzado, muestran este mayúsculo problema, sea en zona urbana o rural. Las instituciones públicas o privadas no han podido mitigar este problema, porque los contextos geográficos, a veces, son difíciles.
En definitiva, esta investigación1 no solo sirve para que investigadores afiliados al área médica nos den a conocer realidades, sino también para que profesionales de diversas áreas puedan contribuir a buscar alternativas de solución para nuestros adultos mayores que están expuestos a la fragilidad.














