Introducción
La diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) es un padecimiento comúnmente acompañado de alteraciones psicológicas que afectan el estado físico, mental y emocional siendo los más frecuentes la ansiedad y la depresión1,2. La prevalencia de síntomas depresivos va del 20 al 82% en pacientes con DMT23-6 provocando mayor pérdida de la salud, aumento de la discapacidad funcional y reducción de la esperanza de vida7.
En la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018, el 10.3% de la población adulta presentaba DMT2, de un total de 82.7 millones de personas mayores de 20 años8. La frecuencia de depresión en individuos con DMT2 en México fue de 44.6%3 mientras que, en la población general, la depresión es de 4.8%9.
Las personas con diabetes y depresión mantienen un autocuidado y un control metabólico deficiente10-13. Además, tienen un bajo cumplimiento terapéutico, no siguen una alimentación correcta y realizan poca actividad física6,14. Weikert B., et al.15 mencionan que la depresión es resultado de la carga psicosocial que representa tener DMT2 y que la presencia de los síntomas depresivos se relaciona con una excesiva carga de enfermedad, ellos encontraron que la de depresión fue mayor en personas con diagnóstico de DMT2. La coexistencia de síntomas depresivos y diabetes se asocian con mayores tasas de morbilidad y mortalidad16, así como con un aumento de los costos en la atención médica7. El gasto promedio en salud para pacientes con diabetes y depresión es cuatro veces mayor que en aquellos que no la presentan11.
Se ha encontrado que los factores de riesgo para el desarrollo de depresión en población con DMT2 están asociados a comorbilidades tales como las enfermedades macrovasculares y microvasculares, un mayor tiempo de evolución de la DMT2, ser sedentario o tener poca actividad física y el aumento de lípidos en sangre, además de factores de riesgo sociodemográficos como ser mujer, solteros, desempleados, vivir solos, bajos niveles educativo y socioeconómico12,14,17,18. La intervención temprana de signos depresivos una vez diagnosticados en paciente con DMT23, es útil ya que en 40% de ellos se empiezan a manifestar dentro de los primeros cinco años19.
El propósito de la investigación fue identificar la prevalencia de depresión y factores asociados a síntomas depresivos en población adulta con diabetes mellitus tipo 2.
Material y método
Es un estudio transversal analítico, realizado en una zona urbana de la ciudad de México. Los participantes fueron pacientes con edad mayor a 20 años, de ambos sexos, que acudían al centro de salud en la alcaldía Tlalpan, con diagnóstico previo de diabetes mellitus tipo 2 y que aceptaron participar en el estudio. Se realizó un muestreo consecutivo por conveniencia. El cálculo de tamaño de muestra se hizo mediante la estimación de una proporción para población finita. La recolección de la información se realizó después de explicar a los adultos en qué consistía el proyecto y obtener la firma en la carta de consentimiento informado. Se aplicó un cuestionario que incluía información acerca del sexo, edad, estado civil, si viven solos, educación, ocupación y tiempo de evolución de la enfermedad en años. En la descripción de la población se consideraron las siguientes variables: 1) Edad, se agrupo en menores de 50 años, de 50 a 60 años y mayores de 60 años; 2) Estado civil, se clasificó en solteros, casados y vivir solo; 3) Educación en tres categorías: sin estudios, básica y superior y 4) Ocupación, en empleados, desempleado y sin pensión. Otra categoría a considerar fueron los hábitos, entre ellos: 1) Consumo de alcohol, 2) Tabaquismo, e 3) Inactividad física. Para conocer el estado de nutrición y salud se tomaron medidas antropométricas (peso, estatura y circunferencia de cintura), bioquímicas (glucosa en sangre), clínicas (tensión arterial) y dietéticas (calorías y macronutrimentos), además se realizaron pruebas psicológicas. La medición del peso se hizo utilizando una báscula electrónica de piso marca TANITA UM-061 con una precisión de 100 g, se pesaron con un mínimo de ropa y sin zapatos. La estatura se midió con un estadímetro marca SECA 206 con una precisión de 1 mm, de pie, en posición erguida y sin zapatos. Los procedimientos antropométricos se realizaron de manera estandarizada utilizando las técnicas descritas por Lohman T, et al.20. El personal fue estandarizado por el método de Habitch J. 21. Para evaluar el riesgo cardiovascular se obtuvo la circunferencia de cintura por ser una herramienta fácil y útil en pacientes con sobrepeso y obesidad 22, con los siguientes puntos de corte por sexo: ≥90 cm en hombres y ≥ 80 cm en mujeres, de acuerdo con la clasificación de la NOM-043-SSA2-201223. Ésta se midió con una cinta de fibra de vidrio marca SECA 201 con una precisión de ± 0.1 cm, tomando en cuenta la línea media en ambos lados del cuerpo entre el borde costal inferior y el borde superior de la cresta ilíaca. Con el peso y la estatura se calculó el índice de masa corporal (IMC) dividiendo el peso entre la estatura al cuadrado, utilizando los patrones de referencia de la norma oficial mexicana NOM-043-SSA2-201223.
Se realizó una evaluación bioquímica para determinar los valores de glucosa capilar en ayuno utilizando un glucómetro marca ACCU-CHEK, así como tiras reactivas de la misma marca. Se clasificaron los pacientes con hiperglucemia cuando presentaron valores de glucosa ≥ 130 mg/dL 24. La tensión arterial se midió con un baumanómetro digital marca OMRON modelo HEM-781INT. Se solicitó al participante estar sentado y tranquilo por un tiempo mínimo de 5 minutos antes de la medición. Se consideró hipertensión arterial cuando el valor de la tensión arterial sistólica (TAS) fuera ≥130 mmHg y la tensión arterial diastólica (TAD) de ≥80 mmHg25.
Para cuantificar el consumo de energía y la distribución de macronutrimentos y fibra se aplicó la encuesta de recordatorio de 24 horas. El cálculo energético, la distribución de macronutrimentos y la cantidad de fibra consumida se realizó utilizando el programa de sistemas de recetas y cálculo nutrimental (SCVAN) del Departamento de Nutrición Aplicada y Educación Nutricional del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán26.
Dentro de las pruebas psicológicas, se aplicó la escala de vulnerabilidad al estrés de Miller L.H. y Smith A.D. 27, instrumento validado internacionalmente que incluye 20 reactivos. Los puntos de corte fueron: <30, no es vulnerable al estrés; de 30 a 49, vulnerable al estrés; 50 hasta 75, seriamente vulnerable al estrés y >75, extremadamente vulnerable al estrés. Para la detección de síntomas depresivos, se utilizó la escala de depresión de Zung W.28 que se compone de 20 reactivos, los puntajes van de 20 a 80 y los puntos de corte: <35, sin riesgo de síntomas depresivos; 36 a 51, riesgo leve de depresión; 52 a 68, riesgo moderado de depresión y más de 69, riesgo severo de depresión, de acuerdo con Conde V., et al.29
Análisis estadístico. Se realizó estadística descriptiva usando medidas de tendencia central y dispersión para las variables cuantitativas y porcentajes para las categóricas. Para la comparación de las variables cuantitativas en dos grupos independientes (síntomas depresivos) se utilizó la prueba no paramétrica «U» de Mann-Whitney. Para relacionar los síntomas depresivos con sexo, estado nutricio, riesgo cardiovascular, vulnerabilidad al estrés, variables sociodemográficas y clínicas se utilizó la prueba X2 de Pearson. Se realizó un análisis de regresión logística, siendo la variable dependiente los síntomas depresivos, como variable nominal y clasificándola como con y sin síntomas depresivos. El modelo fue multivariado y se ajustó por las siguientes covariables: Hipertensión arterial, vivir solo, inactividad física, y glucosa ≥ 130 mg/dL. La prueba de bondad de ajuste utilizada fue la de Hosmer-Lemeshow. Se consideró que existen diferencias estadísticamente significativas cuando p<0.05. El análisis se realizó con el paquete estadístico SPSS versión 21.0 para Windows30.
Consideraciones éticas. La investigación fue aprobada por el comité de investigación y ética del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.
Resultados
Se estudiaron 155 adultos hombres y mujeres con diagnóstico de DMT2, de los cuales 126 (81.3%) fueron mujeres, un rango de edad de 22 a 87 años y una mediana de 63 años. La prevalencia de síntomas depresivos fue de 29.7%, siendo mayor en mujeres (30.7%). El 94.8% de los adultos tenían vulnerabilidad al estrés, siendo mayor en los que tenían síntomas depresivos (97.8%) pero no se encontró asociación estadísticamente significativa (p =0.275) (Tabla 1).
Tabla 1 Características de la población con DMT2
| Variables | Población total N=155 n (%) | Síntomas depresivos | P | |
|---|---|---|---|---|
| Si n=46 | No n=109 | |||
| n (%) | n (%) | |||
| Características de la población | ||||
| Mujeres | 126 (81.3) | 39 (84.8) | 87 (79.8) | 0.469 |
| Hombres | 29 (18.7) | 7 (15.2) | 22 (20.2) | |
| Grupos de edad | ||||
| < 50 años | 23 (14.8) | 7 (15.2) | 16 (14.7) | 0.78 |
| 50-60 años | 36 (23.2) | 9 (19.6) | 27 (24.8) | |
| > 60 años | 96 (61.9) | 30 (65.2) | 66 (60.6) | |
| Estado civil | ||||
| Solteros | 70 (45.2) | 24 (52.2) | 46 (42.2) | 0.254 |
| Casados | 85 (54.8) | 22 (47.8) | 63 (57.8) | |
| Vivir solo | 26 (16.8) | 12 (26.1) | 14 (12.8) | 0.044 a |
| Educación | ||||
| Sin estudios | 21 (13.6) | 11 (23.9) | 10 (9.3) | 0.040 a |
| Básica | 104 (67.5) | 29 (63.0) | 75 (69.4) | |
| Superior | 29 (18.8) | 6 (13.0) | 23 (21.3) | |
| Ocupación | ||||
| Empleado | 37 (23.9) | 11 (23.9) | 26 (23.9) | 0.994 |
| Desempleado | 118 (76.1) | 35 (76.1) | 35 (76.1) | |
| Sin pensión | 47 (30.3) | 15 (32.6) | 32 (29.4) | 0.687 |
| Hábitos | ||||
| Consumo de alcohol | 52 (33.5) | 17 (37.0) | 35 (32.1) | 0.559 a |
| Tabaquismo | 51 (32.9) | 19 (41.3) | 32 (29.4) | 0.148 a |
| Inactividad física | 66 (42.6) | 26 (56.5) | 40 (36.7) | 0.023 a |
| Vulnerabilidad al estrés | 147 (94.8) | 45 (97.8) | 102 (93.6) | 0.275 |
a Prueba x2
RIQ= rango intercuartílico
En la Tabla 2 se puede observar que la prevalencia sumada de sobrepeso es de 75% (sobrepeso 38.5% y obesidad de 36.5%). El 80.6% presentaron riesgo cardiovascular, 78.3% hipertensión arterial y 51% hiperglucemia. El tiempo de evolución con DMT2 fue de diagnóstico reciente hasta 45 años, siendo mayor el periodo de tiempo con la progresión de la enfermedad en las personas con síntomas depresivos (15 vs 7 años). Las personas con DMT2 y síntomas depresivos presentaron más hipertensión arterial y valores de glucosa en sangre por arriba de 130 mg/dL con una diferencia estadísticamente significativa p<0.05. La mediana de las concentraciones de glucosa en sangre de los adultos con estas alteraciones fue mayor (160 vs 126 mg/dL) con una p<0.014. No se encontró diferencia estadísticamente significativa en el consumo de energía, macronutrimentos y fibra por tener o no síntomas depresivos.
Tabla 2 Distribución de las variables de nutrición, antropométricas, clínicas y dietéticas de la población con DMT2
| Variables | Población total n= 155 | Síntomas depresivo s | P | |
|---|---|---|---|---|
| Si n=46 | No n=109 | |||
| n (%) | n (%) | |||
| Estado de nutrición y salud | ||||
| Sobrepeso y obesidad | 116 (75.0) | 34 (73.9) | 82 (75.2) | 0.863 a |
| Riesgo cardiovascular | 125 (80.6) | 39 (84.8) | 86 (78.9) | 0.397 a |
| Hipertensión arterial | 119 (78.3) | 40 (88.9) | 79 (73.8) | 0.040 a |
| Hiperglucemia | 78 (51.0) | 30(65.2) | 48 (44.9) | 0.021 a |
| Mediana (RIQ) | ||||
| Edad (años) | 63 (54-71) | 63.5 (56-69.5) | 62 (54-71) | 0.665 b |
| Antropométricas y clínicas | ||||
| IMC (kg/m2) | 27.9 (25.0-31.6) | 27.7 (24.9-30.8) | 27.9 (25.0-31.9) | 0.338 b |
| Circunferencia de cintura (cm) | 93 (86.0-99.0) | 92 (86.8-97.0) | 93.5 (85.0-100.2) | 0.380 b |
| Glucosa (mg/dl) | 132 (109.8-165.0) | 160 (112.2-218.0) | 126 (108.0-154.0) | 0.014 b |
| TAS (mmHg) | 130 (114.0-140.0) | 130 (120.0-140.0) | 125 (110.0-141.5) | 0.099 b |
| TAD (mm/Hg) | 80 (70.0-80.8) | 80 (72.5-90.0) | 80 (70.0-80.0) | 0.060 b |
| Dietéticas | ||||
| Ingestión calórica (kcal/día) | 1379 (1139.3-1675.8) | 1348.5 (1110.2-1606.2) | 1427 (1141-1715) | 0.348 b |
| Proteínas (%) | 17.2 (14.3-20.0) | 17.7 (15.0-20.1) | 17 (14.1-20.0) | 0.223 b |
| Hidratos de carbono (%) | 53.7 (47.0.-60.0) | 52.8 (44.8-59.5) | 54.8 (47.4-61.4) | 0.304 b |
| Lípidos (%) | 29.8 (24.0-35.6) | 30.9 (25.0-35.4) | 29 (23.3-35.9) | 0.686 b |
| Adecuación fibra (%) | 35.6 (23.6-67.4) | 33.0 (20.1-63.6) | 35.8(27.6-72.2) | 0.554 b |
| Evolución de la enfermedad (años) | 10 (3-17) | 15 (4-20) | 7 (3-15) | 0.009 b |
archivosdeneurociencias.org |
Al evaluar la relación entre las distintas variables con los síntomas depresivos (Tabla 3) se obtuvo un modelo en el que se observó que un aumento en las concentraciones de glucosa en sangre y el tiempo de evolución en años, son las variables que explican un mayor puntaje de síntomas depresivos.
Tabla 3 Regresión lineal para presentar síntomas depresivos en la población con DMT2
| Variable | Beta | Error estándar | Intervalo | p |
|---|---|---|---|---|
| Glucosa en sangre (mg/dL) | 0.037 | 0.017 | 0.003-0.071 | 0.034 |
| Tiempo de evolución (años) | 0.185 | 0.093 | 0.001-0.368 | 0.048 |
R= 0.259 R2 corregida= 0.054
La variable más asociada con síntomas depresivos fue tener hipertensión arterial (OR 3.6); IC 1.2 a 11; p=0.027, seguido de vivir solo (OR 3.5); IC 1.3 hasta 9.5; p=0.014, inactividad física (OR 2.9); IC 1.3 a 6.4; p=0.007 y la glucosa por arriba de 130 mg/dL (OR 2.1); IC 95% 0.99 hasta 4.7; p=0.054 modelo con prueba de Hosmer Lemeshow = 0.809 (Tabla 4).
Tabla 4 Razón de momios e intervalos de confianza (IC 95%) de presentar síntomas depresivos
| Variables | Beta | OR | IC 95% | pa | Prueba de Hosmer y Lemeshow | R2 de Nagelkerke |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Hipertensión arterial | 1.27 | 3.6 | 1.2-11 | 0.027 | 0.89 | 0.187 |
| Vivir solo | 1.25 | 3.5 | 1.3-9.5 | 0.014 | ||
| Inactividad física | 1.1 | 2.9 | 1.3-6.4 | 0.007 | ||
| Glucosa ≥ 130 mg/dL | 0.77 | 2.1 | 0.99-4.7 | 0.054 |
a Prueba X2 de Mantel-Haenszel OR= Odds ratio
IC 95%= Intervalo de confianza
Discusión
En nuestro estudio, no se encontró diferencia significativa entre síntomas depresivos por sexo, pero fue mayor en mujeres y esto puede deberse a factores sociales, culturales, biológicos, hormonales y de personalidad, lo que concuerda con otros estudios4,5,6,31.
Se encontró que la inactividad física se asocia con la presencia de síntomas depresivos en personas con DMT2. Holt R., et al.13 reportan que las personas con depresión son más propensas a ser sedentarias y a comer dietas ricas en grasas saturadas y azúcares refinados13. Salinero-Fort M.A., et al.5 señalan que ser sedentario es un factor para generar depresión.
La condición de vivir solo está asociado a síntomas depresivos en este estudio, Roy T., et al. 7 y Wu S.F., et al. 14 refieren que los pacientes con esta característica presentan mayor riesgo de depresión. Tener DMT2, síntomas depresivos y vivir solos están asociados, afectando el comportamiento interpersonal y provocando un aislamiento social, desconexión de actividades importantes entre ellas el autocuidado, lo que se ha relacionado con hiperglucemia y complicaciones de la diabetes10. Se encontró una diferencia estadísticamente significativa para aquellos con síntomas depresivos que no tienen estudios contra aquellos con un mejor nivel educativo, similar a otros estudios, en los hubo asociación entre la presencia de depresión y un menor nivel educativo5,17.
La hipertensión arterial también está asociado a los síntomas depresivos y puede ser por los mecanismos fisiológicos que involucran los efectos del sistema nervioso simpático, como una elevación de la noradrenalina y adrenalina32, lo que incrementa la resistencia endotelial, el gasto cardíaco y la liberación de renina provocando un aumento en la tensión arterial33.
Se encontró una asociación entre depresión y valores séricos de glucosa elevados (≥ 130 mg/dL), resultado consistente con lo reportado en la literatura, en donde se ha visto que la depresión provoca hiperglucemia y control metabólico deficiente11. Roy T., et al7 y Weber B., et al 34 reportaron que los valores altos de insulina en ayuno, las concentraciones de glucosa elevadas a las 2 horas y la resistencia a la insulina están asociados significativamente con mayores puntajes de depresión. El tiempo de evolución en años explica un mayor puntaje de síntomas depresivos. Se ha encontrado que las personas con DMT2 con una duración más larga de la enfermedad presentan estrés crónico, demandan mayor atención del autocuidado y deben recibir tratamiento para las comorbilidades, lo que causa una mayor depresión11.
Entre las limitaciones del estudio se tiene que, al ser un estudio transversal no fue posible establecer causalidad por lo que se requiere de estudios prospectivos para conocer el papel de los distintos factores asociados entre depresión y DMT2, sin embargo, proporciona información para efectuar intervenciones en salud pública al identificar variables que se relacionan. Una segunda limitante fue no contar con el dato de hemoglobina glucosilada, lo que hubiera permitido la evaluación del control glucémico. Una tercera limitante fue no contar con un análisis descriptivo de comorbilidades y complicaciones de DMT2.
Conclusión
La falta de reconocimiento de síntomas depresivos o una detección tardía conlleva a un mal control de la diabetes, que afecta la calidad de vida del paciente y de sus familias, aumentando la necesidad de mayor atención hospitalaria y como consecuencia, el incremento de los costos sanitarios. Los pacientes con diabetes requieren una educación en salud adecuada, con apoyo para desarrollar estrategias de autocuidado y de ajuste emocional contra la angustia, la depresión y la ansiedad, que les permita tener un mejor control metabólico y calidad de vida.










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