Introducción
Los resultados reportados por los pacientes, conocidos como PROM (Patient-Reported Outcome Measure), son muy importantes para valorar su percepción subjetiva del dolor, la funcionalidad, la calidad de vida y el nivel de actividad en relación a una patología o intervención1. Usar escalas traducidas y adaptadas culturalmente siguiendo un método sistemático y validado permite emplear el idioma, los términos y las expresiones más comprensibles para la población a la que se dirige2.
Existen diversas escalas subjetivas usadas en el ámbito de la patología de rodilla1. La International Knee Documentation Committee Subjective Knee Evaluation Form (IKDC-Subjetiva) fue creada por un comité internacional de expertos en rodilla en el año 20003. Este PROM específico de rodilla consta de 10 preguntas divididas en tres apartados (síntomas, actividad deportiva y funcionalidad). La IKDC-Subjetiva ha sido validada para una amplia variedad de patologías de rodilla4,5. Por otro lado, la Tegner Activity Scale (TAS) valora el máximo grado de actividad deportiva o laboral (niveles 0-10) que realiza el paciente6. Aunque inicialmente fue diseñada para patología ligamentosa de la rodilla, también ha sido validada para otras lesiones de esta articulación7,8.
Las escalas IKDC-Subjetiva9-13 y TAS14-16 se han traducido a diversos idiomas. A pesar de ser escalas muy utilizadas, no se dispone de una traducción al idioma español realizada siguiendo un método sistemático y validado, y menos aún una adaptación cultural a nuestra población. El objetivo de este estudio fue realizar la traducción y adaptación cultural al idioma español de las escalas IKDC-Subjetiva y TAS.
Métodos
El Comité Ético de Investigación Clínica de nuestro hospital aprobó la realización de este estudio.
Para llevar a cabo la traducción y adaptación transcultural al español se utilizaron las versiones originales de las escalas IKDC-Subjetiva3 y TAS6. Se siguieron la sistemática y las directrices propuestas por la guía ISPOR (Principles of Good Practice for the Translation and Cultural Adaptation Process for PROMs)2, en la que se distinguen 10 etapas (Fig. 1):

Figura 1 Resumen esquemático del procedimiento de traducción y adaptación cultural de las escalas siguiendo la metodología propuesta en la guía ISPOR2.
1) Preparación: se solicitó permiso al autor (Tegner) para usar su trabajo (TAS), se le invitó a participar en el presente proyecto y nos proporcionó la última versión de la escala. Para el uso de la escala IKDC-Subjetiva, la American Orthopaedic Society for Sports Medicine autoriza su empleo con fines académicos. Durante esta etapa se asignaron las distintas funciones dentro del grupo de trabajo. El autor principal (OP) y el segundo autor (DGM) fueron los guías para la ejecución del trabajo y los mediadores en las discrepancias.
2) Traducción directa: se realizaron dos traducciones independientes del inglés al español para cada escala, para lo cual se contó con dos traductores nativos españoles, uno con experiencia clínica y nivel avanzado de inglés (OP), y el otro con certificado oficial de traducción, pero ajeno a la práctica clínica.
3) Reconciliación: las dos traducciones directas al español de cada escala fueron unificaron por una persona independiente nativa española y con nivel avanzado de inglés (YL), basándose en las recomendaciones recogidas en la guía ISOQOL TCA-SIG17.
4) Traducción inversa: la versión unificada en español se tradujo de nuevo al inglés por un tercer traductor oficial, nativo inglés y ajeno a la práctica clínica.
5) Revisión de la traducción inversa: los dos autores principales observaron las similitudes y diferencias entre la escala obtenida tras la traducción inversa y la escala original. Se valoró la concordancia de cada ítem entre las dos versiones para aceptarlo como cognitivamente equivalente. En caso de discrepancias, se consultaría a los autores originales su grado de acuerdo respecto a la concordancia.
6) Armonización: la resolución de las discordancias entre las traducciones la realizaron los dos autores principales. Se evaluó la equivalencia conceptual de cada ítem.
7) Prueba de comprensión: se seleccionaron 10 pacientes que acudieron a la consulta externa de la unidad de rodilla de forma consecutiva. Los criterios de inclusión fueron los siguientes: edad > 18 años, patología de rodilla, idioma nativo español y sin deterioro cognitivo. Se les informó sobre el estudio, aceptaron participar y firmaron el consentimiento informado. Los autores principales aplicaron las escalas a estos 10 pacientes, valorando de forma dicotómica la comprensibilidad de cada ítem (claro/confuso) y registrando sus sugerencias para mejorar la comprensibilidad. Por otro lado, se seleccionaron al azar cinco médicos de cirugía ortopédica y traumatología y cinco de medicina física y rehabilitación con idioma nativo español. Mediante un ejercicio de simulación de relación médico-paciente, los autores aplicaron la escala a los médicos. Los autores les interrogaron sobre la comprensibilidad de los ítems (claro/confuso), registraron los aciertos y errores al aplicar la escala, y anotaron sus sugerencias para mejorar la comprensibilidad.
8) Revisión de la prueba de comprensión: los autores principales revisaron los resultados. Para aceptar un ítem como «comprensibilidad clara» es necesaria una tasa de comprensión del 80% o más18.
9) Corrección de pruebas: se corrigieron los errores, las discrepancias o la falta de concordancia en las traducciones.
10) Informe definitivo: elaboración definitiva de la escala traducida y adaptada culturalmente al idioma español. Redacción del presente trabajo para exponer la metodología seguida y la escala definitiva.
Resultados
Siguiendo la metodología propuesta por la guía ISPOR2 se obtuvieron las traducciones con adaptación transcultural de las escalas IKDC-Subjetiva (véase Material Suplementario 1) y TAS (véase Material Suplementario 2). Las distintas versiones de las escalas IKDC y TAS (versión original en inglés, traducciones directas en español, versión reconciliada en español y traducción inversa en inglés) se exponen en el Material Suplementario 3 y 4, respectivamente.
Al comparar la traducción inversa al inglés y la versión original se observaron un muy alto grado de similitud y una completa equivalencia conceptual en todos los ítems (Material Suplementario 3 y 4).
Las pruebas de comprensión de las dos escalas se realizaron a 10 pacientes que acudieron a consulta externa de la unidad de rodilla y a 10 médicos (cinco de cirugía ortopédica y traumatología y cinco de medicina física y rehabilitación). Todos los ítems fueron catalogados como «comprensibilidad clara» por el 100% de los pacientes y de los médicos a los que se aplicaron las escalas.
Discusión
El resultado más importante de este trabajo es que hemos realizado la traducción y adaptación cultural al idioma español de las escalas IKDC-Subjetiva y TAS. Para ello, hemos seguido la metodología propuesta por la guía ISPOR2. Disponer de una escala traducida y adaptada transculturalmente siguiendo un método sistemático y validado aporta múltiples ventajas. Para el médico, le permite disponer de una escala fiable y en su idioma de forma rápida, sin tener que realizar traducciones propias. Estas traducciones informales15, a menudo realizadas de manera no planificada mientras se aplica la escala al paciente, consumen tiempo y requieren esfuerzo. Además, al estar realizadas sin seguir una metodología sistemática, pueden introducir sesgos o errores. En cuanto a la investigación, permite el uso homogéneo de una escala, facilitando la comparación entre estudios. Finalmente, para el paciente, la escala tiene el idioma, los términos y las expresiones más comprensibles para él2.
Las escalas IKDC-Subjetiva y TAS han sido traducidas a diversos idiomas, pero hasta ahora no se disponía de una versión oficial en español. Al revisar los artículos con traducciones a otros idiomas se puede observar que en la mayoría se ha seguido una metodología sistemática muy similar a la usada por nosotros. Al igual que otros autores, creemos que es clave seguir unas guías estructuradas al realizar una traducción y adaptación cultural (como la guía ISPOR2 o la de Beaton19), con el fin de homogeneizar el proceso de traducción, garantizar un nivel de calidad y limitar los errores.
En nuestro estudio, la etapa de reconciliación se realizó según la guía ISOQOL (International Society for Quality of Life Research). De los 10 ítems de la escala IKDC, ocho presentaron concordancia exacta y uno mostró diferencias leves que no afectaban la comprensión del parámetro. Al referirse a la pregunta 4 («¿Cuán rígida o hinchada ha estado su rodilla?»), el traductor no médico usó la gradación «ninguno, suave, moderado, bastante o extremo», y el médico «nada, leve, moderado, mucho, extremo». En la pregunta 7 hubo diferencias relevantes. Fue traducida por el traductor no médico como «¿Cuál es el máximo nivel de actividad que puede realizar sin sentir que la rodilla cede?» y por el traductor médico como «¿(…) sin sentir la rodilla inestable?». En ambos casos se consideró que la traducción médica refleja de forma más correcta y precisa la información original.
Por otro lado, de los 11 ítems de la escala TAS, cinco presentaron concordancia exacta y seis mostraron diferencias leves. La mayor parte de las diferencias se debieron a las diversas formas de mencionar un deporte. En cada caso se seleccionó la opción considerada más comprensible para la población diana. Por ejemplo, running on even surface fue traducido por un traductor de forma literal como «correr en superficie desigual», mientras que el otro lo tradujo como «correr en terreno irregular». Consideramos que era mejor traducción y adaptación la segunda opción. Otra diferencia fue que el término work, que aparece en varios parámetros, fue traducido por un traductor como «actividad» y por otro como «trabajo». Se decidió usar el segundo término, ya que se consideró más específico para referirse a «actividad laboral». Se ha usado el título de la escala dado por el traductor médico, «Escala de actividad de Tegner», en lugar del título del traductor no médico, que fue «Puntuación de la escala de Tegner».
Creemos que es importante destacar que en este estudio no solo se realizó una traducción literal, sino también una adaptación cultural. Por ejemplo, la actividad laboral «cuidador de renos» no es aplicable a nuestra sociedad; en su lugar, se usó el término «granjero de grandes mamíferos». Al traducir la escala IKDC al árabe, Ahmed et al.11 también remarcaron la importancia de realizar una correcta adaptación cultural. Defendieron que la adaptación es necesaria para lograr una equivalencia excelente con la versión original, adoptando los hábitos, la forma de vivir y la manera de expresarse de la sociedad a la que se dirige. Tigerstrand et al.12, en su traducción al sueco, cambiaron el término basketball por handball o floorball, ya que consideraron que eran deportes más comunes en su país y con similares requerimientos para la rodilla. Asimismo, en la traducción al indonesio, el término skiing fue sustituido por «bádminton».
Finalmente, en este estudio se compararon la traducción inversa al inglés realizada por nuestro equipo y la versión original inglesa, y se encontró un muy alto grado de similitud y una completa equivalencia conceptual en todos los ítems. Esta revisión de la traducción inversa permitió comprobar que el procedimiento de traducción se había realizado correctamente y que podíamos usar la versión española. Posteriormente, se realizaron las pruebas de comprensión para asegurar que las escalas eran entendibles tanto para los médicos como para los pacientes. En ambas escalas, el 100% de los ítems fueron catalogados como «comprensibilidad clara».










text new page (beta)


