La influencia de las interacciones tempranas madre-niño en el desarrollo infantil, ha sido ampliamente documentada en la literatura (Behrendt, Scharke, Herpertz, Konrad & Firk, 2019; Binda, Figueroa-Leigh & Olhaberry, 2019; Hollenstein, Tighe & Lougheed, 2017; McFadden & Tamis-Lemonda, 2013; Murray & Hornbaker, 1997; Page, Wilhelm, Gamble & Card, 2010; Pearson et al., 2011).
Con base en la importancia de este aspecto, el Centro de Investigación del Neurodesarrollo del Instituto Nacional de Pediatría en convenio con la Universidad Autónoma Metropolitana, han establecido una línea de investigación con el propósito de documentar la función de las interacciones tempranas madre-hijo como elemento organizador y condición necesaria de las transformaciones del proceso de desarrollo infantil ante condiciones de riesgo para secuela del neurodesarrollo derivado de eventos perinatales adversos. Resultados obtenidos empleando como estrategia la videograbación de sesiones de interacción madre-hijo durante 10 minutos de juego libre, se logró identificar 13 estilos de comportamiento materno y 12 estilos de comportamiento del niño, de los cuales algunos fueron más favorables para el logro de interacciones de reciprocidad y otros menos favorecedores de interacciones exitosas, observaciones que permitieron agrupar y clasificar a cada madre y su hijo en cuatro sistemas diádicos. La clasificación de estilos de comportamiento y de sistemas diádicos, mostraron asociación con la presencia de secuela y con el desarrollo de los niños al año de edad. Los resultados indicaron que la madre puede o no ser una organizadora del proceso de desarrollo del niño, madres que lograron ajustarse a los logros o dificultades del niño, lograron mayores interacciones con sus hijos y éstos un mejor desarrollo (Muñoz Ledo et al., 2003, 2007, 2013, 2016, 2021).
Sin embargo, la metodología diseñada era compleja al requerir muchas horas para su registro, no se consideró útil en la práctica clínica rutinaria y en la realización de investigaciones. Por tanto, se estableció la necesidad de construir un instrumento de fácil aplicación. De esta manera, los comportamientos maternos y del niño que mostraron mayor asociación con el logro de interacciones de reciprocidad y con el desarrollo infantil, fueron elaborados como indicadores de registro, conformando el Inventario de Competencias de Interacción Social. Registro Observacional Madre-Niño "ICIS-ROMANI".
La estructura de la propuesta se elaboró tomando como modelo el instrumento The Nursing Child Asessment Teaching Scale "NCAST" (Sumner & Spietz, 1994) por ser un instrumento validado, de amplio uso a nivel internacional y en virtud de su gran afinidad teórica y empírica con nuestro propósito, además de considerar que un importante número de indicadores que mostraron mayor discriminación con el desarrollo de los niños, podrían ser integrados en subescalas en forma similar. Con el nuevo instrumento diseñado se realizó un primer estudio con el propósito de establecer la concordancia entre el NCAST como instrumento estándar de oro y el ICIS-ROMANI (Hernández et al., 2013). La población estudiada fue de 90 madres y sus niños con diagnóstico de riesgo y sin riesgo para alteración en el neurodesarrollo. Los Coeficientes de Correlación Intraclase, reportaron una concordancia leve para la subescala del niño (0.33), buena para la madre (0.62) y moderada para la diada (0.57), evidencia que requería realizar ajustes, en especial porque se identificaron indicadores con pobre poder de discriminación. Con el instrumento ajustado, se realizó un segundo estudio con el propósito de determinar la validez de contenido (Pizaña, 2015). Con base en la literatura, se definió la validez de contenido como el grado en que los reactivos o indicadores de un instrumento representan el contenido de aquello que se pretende medir, este tipo de validez se determinó a través del consenso del juicio de expertos (American Educational Research Association, American Psychological Association, & National Council on Measurement in Education, 2014; Sireci, 1998). El estudio de Pizaña (2015), sólo permitió validar las primeras dos subescalas, sin embargo, la importancia de este estudio fue lograr identificar nuevos ajustes a los indicadores, así como implementar el método Delphi como estrategia para construir consensos entre expertos. El objetivo del presente es reportar la validez de contenido de la versión final del Inventario de Competencias de Interacción Social. Registro Observacional Madre-Niño (ICIS-ROMANI).
Método
La validez de contenido se realizó empleando el método Delphi, considerado como estrategia útil y flexible para construir consenso en un grupo de expertos, el cual facilita que los expertos puedan emitir sus juicios de manera individual y a distancia. El estudio se llevó a cabo con base en las principales recomendaciones reportadas en la literatura, las cuales establecen el desarrollo del proceso en tres fases (preoperatoria, operatoria y consenso), así como cuatro características: selección de expertos, anonimato, iteración y retroalimentación controlada (de Liaño & Pascual-Ezama, 2012; Hyrkäs, Appelqvist-Schmidlechner & Oksa, 2003; López, 2018; Okoli & Pawlowski, 2004; Palmieri, 2017; Romero, 2021; Varela-Ruiz, Díaz-Bravo & García-Durán, 2012).
Instrumento
La versión final del Inventario de Competencias de Interacción Social. Registro Observacional Madre-Niño (ICIS-ROMANI), quedó integrado por un total de 49 indicadores, las competencias maternas con 34 indicadores y las competencias del niño con 15. Los indicadores se evalúan en forma dicotómica, 1 registra el comportamiento observado en la madre o en el niño y 0 si no es observado. Del total de indicadores 32 evalúan comportamientos de reciprocidad o contingencia madre-niño, los cuales son marcados en el instrumento en casillas grises con el propósito de facilitar su evaluación, de los cuales 22 corresponden a la madre y 10 al niño (Tabla 1).
Tabla 1 Inventario de Competencias de Interacción Social. Registro Observacional Madre-Niño (ICIS-ROMANI)
| Competencias/Subescalas | Indicadores | Indicadores Contingencia |
|---|---|---|
| I. Sensibilidad materna | 9 | 6 |
| II. Organiza comportamientos | 6 | 3 |
| III. Favorece desarrollo emocional-social | 7 | 5 |
| IV. Favorece desarrollo cognitivo-lenguaje | 12 | 8 |
| Total Madre | 34 | 22 |
| V. Señales comunicativas del niño | 7 | 2 |
| VI. Responde a la Madre | 8 | 8 |
| Total Niño | 15 | 10 |
| Total Madre-Niño | 49 | 32 |
Procedimiento
Fase Preoperatoria
Se conformó un grupo coordinador integrado por una de las investigadoras en el diseño del instrumento y una estudiante de posgrado (tesista). Entre sus funciones estuvo la de diseñar una guía de validación, seleccionar el panel de expertos, invitar y enviar la guía de validación, realizar los ajustes al instrumento de acuerdo con las observaciones indicadas por el panel de expertos y estimar el grado de consenso alcanzado.
La guía de validación para el trabajo de revisión y emisión de juicios, integró el contexto general del inventario, las definiciones operativas de interacción y de cada una de las competencias maternas y del niño (subescalas), el objetivo de su participación para evaluar las cualidades de claridad, congruencia y pertinencia de los indicadores de las competencias, así como instrucciones específicas de evaluación. El formato se conformó con respuestas dicotómicas indicando a los jueces que señalaran si las cualidades a evaluar para cada indicador estaban presentes o no (cada cualidad fue previamente definida), se les solicitó emitir sus observaciones en un espacio destinado para ello. También se integró para cada indicador una descripción detallada del comportamiento a evaluar, las instrucciones para su observación y criterios de calificación (elemento para integrar en un manual de aplicación).
Selección de expertos
De la adecuada selección en el campo de estudio del instrumento a validar, depende el éxito del método Delphi. Así, con base en recomendaciones establecidas (de Liaño & Pascual-Ezama, 2012; Okoli & Pawlowski, 2004; Palmieri, 2017; Varela-Ruiz et al., 2012), se conformó un panel de 10 expertas, conformado por una diversidad de disciplinas en el campo de la salud (medicina, enfermería, terapia física, psicología y educación), con conocimiento y experiencia práctica en el área de desarrollo infantil, intervención temprana del neurodesarrollo y trabajo clínico con madres y sus hijos, todas con estudios de posgrado 6 con maestría y 4 con doctorado. La invitación se realizó en forma personal y todas aceptaron participar en el proceso de validación con conocimiento que podrían ser varias rondas de consulta.
Fase Operatoria
Confirmada la aceptación de las 10 expertas se les envió vía correo electrónico la guía de validación para iniciar el trabajo de revisión y observaciones consideradas necesarias realizar al instrumento. El estudio siguió los tres principios básicos del método:
Anonimato. Se garantizó que en las rondas de consulta las expertas desconocieran la identidad del juicio u observaciones emitidas por las integrantes del panel (evitar sesgo de participantes con mayor reconocimiento o autoridad en el grupo).
Proceso iterativo. La participación de las expertas finalizó en dos rondas de consulta (consenso alto entre expertas). Los ajustes realizados al instrumento a partir de integrar las observaciones de cada integrante del panel en la primera ronda, fueron enviadas para una segunda ronda de consulta, el resultado cumplió con los criterios de validez de contenido.
Retroalimentación controlada. Una de las investigadoras responsable del instrumento que formó parte del grupo coordinador, organizó las rondas de consulta, realizó las correcciones y ajustes al instrumento que fueron señaladas por el grupo de expertas tanto en la primera como en la segunda ronda, mantuvo comunicación continúa con cada una de las expertas y en su caso proporcionó información solicitada.
En las dos rondas de consulta, se notificó a las expertas el resultado de los ajustes realizados al instrumento y se les envió la versión final. De forma individual se especificó la forma en que sus observaciones fueron integradas, tanto de los indicadores como de su descripción detallada y criterios de calificación.
Para determinar el grado de acuerdo se consideró el modelo de validez de contenido de Lawshe (1975), el cual estima la validez de cada indicador por medio de la Razón de Validez de Contenido (RVC) y la validez de contenido de las subescalas y de todo el instrumento por medio del Índice de Validez de Contenido (IVC).
Razón de validez de contenido, modelo de Lawshe
Donde:
ne = número de expertas que mostraron acuerdo en cada indicador de cada subescala respecto a su claridad, congruencia y pertinencia.
N = número total de expertas participantes.
Índice de validez de contenido, modelo de Lawshe
Donde:
ΣMCVRi = Suma de la razón de validez de contenido de indicadores de cada subescala.
M = total de indicadores de cada subescala del instrumento.
Fase de Consenso
Desde la primera ronda de consulta se obtuvieron razones e índices de validez de contenido superiores al mínimo aceptable para un panel de 10 expertos de acuerdo con los criterios de Lawshe (RVC, IVC ≥ 0.62), de manera que no se eliminaron indicadores del instrumento. Sin embargo, la riqueza de sugerencias brindadas para mejorar los indicadores y sus criterios de calificación fue muy valiosa, se realizaron los ajustes y se consideró una segunda ronda de consulta, lo cual derivó en una mejor estimación del acuerdo o consenso entre el grupo de expertas.
Resultados
La Tabla 2, resume las razones de validez de contenido (RVC) de los 34 indicadores que evalúan las competencias de interacción materna. Los indicadores 5, 23, 25 y 29 que evaluaron la cualidad de claridad, reportaron razones de validez de 0.80 y en los demás de 1.00. Para la cualidad de congruencia los indicadores 3 y 16 reportaron razones de validez de 0.80 y el resto de 1.00. En pertinencia los indicadores 3, 5, y 30 reportaron razones de validez de 0.80 y los demás de 1.00.
Tabla 2 Razones de Validez de Contenido de indicadores maternos
| Subescala/ Indicadores* |
RVC Claridad |
RVC Congruencia |
RVC Pertinencia |
|||
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1a Ronda | 2a Ronda | 1a Ronda | 2a Ronda | 1a Ronda | 2a Ronda | |
| I / 1 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| I / 2 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| I /3 | 0.80 | 1.00 | 0.80 | 0.80 | 0.80 | 0.80 |
| I / 4 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| I / 5 | 0.80 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 0.60 | 0.80 |
| I / 6 | 0.60 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| I / 7 | 0.80 | 1.00 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| I / 8 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| I / 9 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| II / 10 | 0.80 | 1.00 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| II / 11 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| II / 12 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| II / 13 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| II / 14 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| II / 15 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| III / 16 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 0.80 | 1.00 | 1.00 |
| III / 17 | 0.60 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 0.80 | 1.00 |
| III / 18 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| III / 19 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| III / 20 | 0.20 | 1.00 | 0.80 | 1.00 | 0.80 | 1.00 |
| III / 21 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| III / 22 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| IV / 23 | 0.60 | 0.80 | 0.80 | 1.00 | 0.80 | 1.00 |
| IV / 24 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| IV / 25 | 0.80 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| IV / 26 | 0.60 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| IV / 27 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 0.80 | 1.00 |
| IV / 28 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| IV / 29 | 0.80 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| IV / 30 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 0.80 | 0.80 |
| IV / 31 | 0.80 | 1.00 | 0.60 | 1.00 | 0.60 | 1.00 |
| IV / 32 | 0.80 | 1.00 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| IV / 33 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| IV / 34 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
Nota: *Indicadores en gris representan reciprocidad o contingencia. I. Sensibilidad materna. II. Organiza comportamientos. III. Favorece desarrollo emocional-social. IV. Favorece desarrollo cognitivo-lenguaje.
La Tabla 3, resume los 15 indicadores que evalúan las competencias del niño, como se puede observar sólo el indicador 37 reportó RVC de 0.80 en claridad, el resto de los indicadores reportaron razones de validez de 1.00 en claridad, congruencia y pertinencia.
Tabla 3 Razones de Validez de Contenido de indicadores del niño
| Subescala/ Indicadores* |
RVC Claridad |
RVC Congruencia |
RVC Pertinencia |
|||
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1a Ronda | 2a Ronda | 1a Ronda | 2a Ronda | 1a Ronda | 2a Ronda | |
| V / 35 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| V / 36 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| V / 37 | 0.80 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| V / 38 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| V / 39 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| V / 40 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| V / 41 | 1.00 | 1.00 | 0.80 | 1.00 | 0.60 | 1.00 |
| VI / 42 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| VI / 43 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| VI / 44 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| VI / 45 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| VI / 46 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 0.80 | 1.00 |
| VI / 47 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| VI / 48 | 0.80 | 1.00 | 0.80 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| VI / 49 | 0.60 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
Nota: *Indicadores en gris representan reciprocidad o contingencia. V. Señales comunicativas del niño. VI. Responde a la madre
Los índices de validez de contenido (IVC) de las 6 subescalas del instrumento, se presentan en la Tabla 4. La subescala I que evalúa la competencia de sensibilidad materna, reportó un índice de validez de 0.98 en claridad y congruencia, en pertinencia de 0.96. La subescala II que evalúa la competencia materna para organizar comportamientos del niño (irritabilidad, hipoactividad e hiperactividad) reportó IVC de 1.00 en las tres cualidades. La subescala III referida a la competencia materna para favorecer el desarrollo emocional-social del niño, reportó en la cualidad de claridad y pertenencia un IVC de 1.00 y en congruencia de 0.97. La subescala IV que evalúa la competencia materna para favorecer el desarrollo cognitivo y del lenguaje del niño, reportó un IVC de 0.95 en claridad, 0.98 en pertinencia y 1.00 en congruencia.
Tabla 4 Índices de Validez de Contenido de las seis subescalas
| Subescalas | IVC Claridad |
IVC Congruencia |
IVC Pertinencia |
|||
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1a Ronda | 2a Ronda | 1a Ronda | 2a Ronda | 1a Ronda | 2a Ronda | |
| I. Sensibilidad | 0.80 | 0.98 | 0.96 | 0.98 | 0.93 | 0.96 |
| II. Organiza Comportamientos | 0.93 | 1.00 | 0.97 | 1.00 | 1.00 | 1.00 |
| III. Favorece Desarrollo Emocional-Social | 0.77 | 1.00 | 0.93 | 0.97 | 0.94 | 1.00 |
| IV. Favorece Desarrollo Cognitivo-Lenguaje | 0.91 | 0.95 | 0.93 | 1.00 | 0.92 | 0.98 |
| V. Señales Comunicativas | 0.91 | 0.97 | 0.97 | 1.00 | 0.94 | 1.00 |
| VII. Responde a la Madre | 0.90 | 1.00 | 0.98 | 1.00 | 0.98 | 1.00 |
| Total instrumento | 0.87 | 0.98 | 0.96 | 0.99 | 0.95 | 0.99 |
Respecto a las competencias del niño, la subescala V que evalúa las señales comunicativas del niño, reportó un IVC de 0.97 en claridad y de 1.00 en congruencia y pertinencia. La subescala VI que evalúa las competencias del niño para responder a las acciones de la madre, reportó IVC de 1.00 en las tres cualidades sometidas a juicio de expertos.
Discusión
La línea de estudio hasta el momento desarrollada sobre las interacciones tempranas en diadas madre-hijo y su relación con el desarrollo infantil, ha definido las competencias de interacción en su sentido de reciprocidad como esquemas de acción que integran conocimientos, habilidades y actitudes orientadas a la realización del mutuo intercambio entre la madre y el niño, con la finalidad de interpretar y predecir el comportamiento de un miembro de la diada en función del otro (deseos, intenciones, emociones y afectos), a través de estrategias de actuación diferenciadas de acuerdo a la especificidad o complejidad de las acciones realizadas ante una situación significativa de intercambio social.
Evaluar la complejidad de este proceso a través de indicadores comportamentales que representen el contenido de lo que se pretende medir e integrarlos en un instrumento, fue el objetivo de someter el ICIS-ROMANI a su validez de contenido utilizando como estrategia el consenso del juicio de expertos mediante el método Delphi, el cual mostró su utilidad para estimar la validez del instrumento. El método Delphi es considerado como una metodología rigurosa en su estructura multi-fase y en la actualidad goza de gran reconocimiento para la construcción de consensos entre expertos en diversas investigaciones en el campo de la salud, por ejemplo, validar criterios diagnósticos, competencias médicas, guías clínicas o clasificar estados de salud (Khurana et al., 2022: Park, 2021; Shang, 2023; Spranger, Homberg, Sonnberger & Niederberger, 2022; Taze et al., 2022).
En el presente estudio, el logro de resultados satisfactorios en el proceso de validez de contenido en las rondas de consultas, procedió de varias ventajas procedimentales. En primer lugar, el inventario de competencias fue diseñado a partir de estudios previos con poblaciones para las cuales se pretende su aplicación (registro de interacción en programas de intervención temprana). Fue de gran utilidad el diseño de una guía de validación que integró las definiciones operativas de cada competencia y de sus indicadores, además de describir en forma detallada el comportamiento a registrar en cada indicador y cuáles de ellos requerían de la necesaria observación de la reciprocidad o contingencia.
Otro elemento facilitador fue el cuidar la redacción uniforme de todos los indicadores, los cuales fueron elaborados con la misma estructura sintáctica: sujeto de la acción, objetivo de la acción y el contexto o condición especifica de la acción a evaluar, por ejemplo, "La madre o cuidador permite al niño seleccionar de la caja de juguetes, el que más llamó su atención".
El diseño del formato con respuestas dicotómicas sobre la pertinencia, claridad y congruencia de los indicadores, fue considerado por las expertas como fácil de calificar y el contar con un apartado de observaciones para cada indicador, les permitió integrar sus juicios y recomendaciones, lo cual representó una riqueza de información con múltiples aportaciones que lograron una mejor validez de contenido del instrumento.
Si bien, no existe un criterio unánime sobre el número de jueces que debe conformar un panel de expertos, las recomendaciones en la literatura refieren que el tamaño del panel debe considerar limitaciones de tiempo y dinero, considerando además la complejidad del instrumento y nivel de experiencia de los jueces en el campo. En este sentido, el número puede variar e idealmente se propone de 8 a 23 panelistas (Bloor, Sampson, Baker & Dahlgren, 2015; Shang, 2023; Jorm, 2015). En la segunda ronda de consulta, el estudio realizado mostró estabilidad en el logro de consensos con un panel de 10 expertas. Este resultado derivó de la adecuada selección del perfil profesional, todas con conocimiento y experiencia práctica en el área de desarrollo infantil, intervención temprana y trabajo clínico con madres y sus hijos, además de experiencia en investigación en el campo (6 con grado de maestría y 4 con doctorado). La diversidad de disciplinas en el campo de la salud de las panelistas (medicina, enfermería, terapia física, psicología y educación), permitieron desde la primera ronda, realizar ajustes al instrumento con base en diversos puntos de vista y valiosas observaciones que enriquecieron la versión final del instrumento.
Como en otros estudios (López, 2018; Palmieri, 2017; Varela-Ruiz et al., 2012), el enviar las guías de validación por correo electrónico permitió economizar gastos y tiempo en la investigación, además de integrar especialistas que de otra manera no hubieran participado por la distancia geográfica.
Con base en los resultados, se puede afirmar que los indicadores y el instrumento que evalúa las competencias de interacción de la madre (o cuidador principal) y del niño en una situación espontánea de juego libre, cuenta con validez de contenido. Las razones de validez de cada uno de los indicadores de acuerdo con el panel de expertas mostraron las cualidades evaluadas: 1) Claridad, la forma de expresar el indicador es fácil de comprender, organiza en forma ordenada las oraciones asegurando el sentido y la intención sobre el comportamiento que deberá ser evaluado. 2) Congruencia, los indicadores establecen una relación lógica y de similitud entre el indicador descrito y el comportamiento que se pretende evaluar. 3) Pertinencia, se consideró que un indicador si permite distinguirse de otros dentro de la misma subescala y es concerniente a la misma competencia que se pretende evaluar en esa subescala.
A partir de estos resultados, se ha continuado el proceso para determinar la validez predictiva, concurrente y de constructo del instrumento.
Conclusión
El Inventario de Competencias de Interacción Social. Registro Observacional Madre-Niño (ICIS-ROMANI), mostró razones de validez de contenido en claridad, congruencia y pertinencia de todos sus indicadores, así como índices de validez de contenido en las seis subescalas y en el total del inventario. Se considera una herramienta útil para evaluar las competencias de interacción social de la madre o cuidador principal y del niño durante el primer año de vida, con especial interés de su utilización en los programas de atención temprana, al permitir identificar durante el seguimiento intervenido, comportamientos interactivos de mayor o menor riesgo para el desarrollo de los niños, orientar estrategias de intervención y evaluar los cambios observados durante el programa de intervención como elemento de efectividad de las acciones centradas en favorecer los intercambios de la madre con su hijo como eje organizativo y predictivo del desarrollo infantil.










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