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Península

Print version ISSN 1870-5766

Península vol.20 n.1 Mérida Jan./Jun. 2025  Epub Apr 08, 2025

https://doi.org/10.22201/cephcis.25942743e.2025.20.1.90499 

Reseñas

Juana Juárez Romero, Fátima Flores Palacios y Silvia Gutiérrez Vidrio, coordinación. Pensamiento y representaciones sociales en América Latina ante la COVID-19. México: -Gedisa, 2023: 278 pp.

David de Ángel García1 

1Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales


Desde el estudio introductorio, las coordinadoras desvelan el objetivo general de esta obra colectiva: estudiar y analizar las formas en que “distintos objetos sociales” se movilizaron en Latinoamérica como consecuencia de la pandemia del coronavirus, propiciando el surgimiento de múltiples fenómenos sociales que impactaron en el pensamiento social de las culturas de este territorio. Para ello, los autores y las autoras congregados en este libro recuperan y muestran la impor- tancia del sentido común, particularmente de las representaciones sociales, según los postulados de Moscovici y las tesis de Guimelli, al retomar la caracterización de la dicotomía sujeto óptimo versus sujeto social, lo que posibilita identificar al sujeto racional (definido por un sistema de pensamiento lógico deductivo) en oposición al sujeto social (que basa su comportamiento en el sistema de creencias de su grupo de pertenencia, sus tradiciones y costumbres). En este sentido, un aspecto relevante de la obra está en que nos obliga a reconocer que no nos halla- mos ante dos tipologías diferentes, sino que existen “tipos de razonamiento que caracterizan a todo sujeto”, el cual constituye el objeto de interés de las ciencias sociales y la psicología social.

Otro objetivo compartido por los trabajos que integran la obra radica en reco- nocer e identificar a un sujeto cambiante, capaz de transformar su realidad. Así, encontramos preguntas de investigación transversales a todos los textos: ¿cuáles son las características del sujeto frente a la COVID-19?, ¿qué importancia tiene en el con- texto derivado de la pandemia, que vino a trastocar las relaciones a escala mundial? La obra es producto de la tradición latinoamericana de la psicología social, que desde su origen como disciplina ha partido de las problemáticas y necesidades so- ciales de sus países de origen, lo que generó un fuerte compromiso con los grupos vulnerables de la sociedad. En este contexto, la Red Latinoamericana en Movi- miento. Miradas Psicosociales, integrada por especialistas de Brasil, Colombia, Venezuela, Argentina y México, se propuso conformar esta obra, con el objetivo de dar cuenta de los procesos psicosociales que tuvieron lugar en el continente americano a raíz de la pandemia.

En el primer eje, Procesos de polarización y narrativas en entornos digitales, hallamos trabajos centrados en el estudio de las disquisiciones que surgieron a raíz de las novedades que trajo la pandemia (una realidad nueva, sucesos, objetos, narrativas, etcétera), considerando el contexto de desinformación imperante de la mano del auge neoliberal a nivel mundial, que fomenta la radicalización y amplía las tendencias populistas y perspectivas conservadoras, para las cuales la polariza- ción se convierte en el principal dispositivo de comunicación por medio del cual busca influir en la política y el ejercicio del poder.

En el texto “La COVID-19 en contextos polarizados: el caso de Brasil y Vene- zuela”, sus autoras, Angela Arruda y Mireya Lozada, analizan las estrategias que se emplearon en estos dos países en las antípodas políticas. Para ello ponen el foco en los procesos de polarización, a los que señalan como “eficaces y extendidos meca- nismos de control social y político, con capacidad para impactar en los procesos económicos, tecnológicos y culturales”, que socava e impide la convivencia pacífi- ca, algo esencial para la vida social en democracia. Y es que, a la par que convoca a la adhesión, confianza e identificación incondicional con el propio grupo, la polarización llama a despreciar, desconfiar y, en sus extremos, odiar a sus opuestos políticos, a los que considera enemigos, haciendo más difícil el reconocimiento de las diferencias, y el manejo pacífico y constructivo de los conflictos. El objetivo principal del texto es subrayar el impacto que tuvieron estos procesos de polariza- ción en el diseño de políticas públicas para atender la pandemia y sus consecuencias en cuanto a las violaciones de los derechos humanos de los ciudadanos, tanto en Bra- sil bajo el gobierno de Jair Bolsonaro, como en Venezuela con el gobierno de Nicolás Maduro. Ambos países confluyen en sus manifestaciones de populismo, politización y polarización de la pandemia que definen a un “otro”, un enemigo interno, en torno al cual se genera una retórica del odio, en la que se visibilizan las condiciones socioeconómicas, políticas y culturales que definen a ese “otro vulnerable”.

En el segundo trabajo, “Representaciones, imágenes y narrativas sobre la pandemia COVID-19 en el contexto brasileño”, se aborda la diversidad de imágenes, narrativas y representaciones a las que se recurrió en Brasil durante la pandemia, para orientar y explicar las acciones que se tomaron para combatirla, en el contexto del gobierno del ultraderechista Bolsonaro, abocado a desmantelar el Estado y sus instituciones. Ahondando en el contexto de polarización, la pandemia se asimiló rápidamente al conflicto político, dando pie a la aparición de narrativas conspi- rativas y acientíficas que profundizaron en la polarización social, y justificaron acciones gubernamentales que pusieron en riesgo a gran parte de los ciudadanos al relajar medidas de aislamiento y protección implementadas inicialmente. A partir de numerosas representaciones, imágenes y narrativas movilizadas, el ensayo tiene por objeto ofrecer una reflexión sobre la pandemia de COVID-19 en un contexto extremo de expansión del neoliberalismo. Además, es interesante cómo el capítulo es capaz de explicar la pandemia como resultado de una crisis sanitaria y social del mundo globalizado, y un efecto del crecimiento mundial del capitalismo neoliberal basado en un consumismo insostenible, con impactos ambientales y sociales, hege- mónico en el discurso oficial sobre la pandemia en Brasil. En este sentido, el autor considera que la pandemia puso de relieve el agotamiento del modelo capitalista neoliberal, lo que hace imprescindible plantear nuevas propuestas con soluciones originales a los grandes problemas mundiales.

El texto de Silvia Gutiérrez Vidrio, “Los memes sobre la vacuna contra el coro- navirus. Un estudio de representaciones sociales”, parte de que durante la pande- mia de COVID-19 circularon infinidad de informaciones falsas o poco confiables que, como el mismo virus, se propagaron de manera incontenible y se situaron en el origen de la desinformación que aquejó a las sociedades latinoamericanas. El concepto de desinformación propuesto apunta a la difusión intencionada de información no rigurosa que busca minar la confianza pública, distorsionar los hechos, transmitir una forma determinada de percibir la realidad y explotar vul- nerabilidades. En este contexto, los memes son artefactos culturales que circulan extensamente por la web y plataformas digitales, pues conjugan el hecho de ser sincréticos y de carácter visual. Precisamente, el objetivo del escrito es presentar un abordaje inicial al estudio de los imemes como portadores de representaciones sociales, y mostrar como éstas pueden ser “leídas” o reconstruidas a través de re- presentaciones visuales producidas y consumidas por una comunidad. Algunos de los hallazgos más relevantes a partir de este análisis, es que pueden generar espacios discursivos compartidos en los que se vinculan determinadas creencias, percepcio- nes, actitudes e ideologías, que se materializan en representaciones sociales que comparten tanto los que publican como los que consumen y hacen circular estos imemes. El texto resulta una invitación a repensar su papel como poderosas armas de opinión pública y un termómetro para captar los temas que más preocupan a una comunidad, que permita reconstruir ciertas representaciones sociales. Los tres trabajos del primer bloque vienen a confirmar algo que en psicología social es bien sabido: frente a lo extraño y desconocido, los individuos y los grupos elaboran teorías ingenuas, en este caso representaciones sociales, con el objetivo de volver familiar lo extraño. Así, la ruptura con lo cotidiano que supuso la pandemia abrió una condición particular para la emergencia y transformación de las mismas.

El segundo eje, Género e investigación-acción: retos y desafíos, parte de que la pandemia supuso una ruptura con la cotidianeidad y agudizó las condiciones de in- equidad ya existentes en las sociedades latinoamericanas. Esta ruptura constituyó un reto en muchos sentidos, y conllevó cambios en las prácticas sociales que deben ser analizados para saber si fueron o no favorables para las mujeres. Asimismo, resulta innegable que la pobreza, las desigualdades y el deterioro de la situación económica y de las instituciones públicas de salud, ya de por sí precarias antes de la pandemia, aumentaron significativamente, siendo las mujeres quienes resultaron más afectadas, especialmente aquellas que viven en la subalternidad.

El trabajo de Jorgelina di Lorio, “Entre el conocimiento y la acción: investi- gar-intervenir con-sobre representaciones sociales”, hace hincapié en el análisis de la importancia que tiene la investigación-acción en la promoción de transformacio- nes sociales, evidenciando su posicionamiento ético político y adoptando valores como la inclusión, el respeto a la diversidad de experiencias, saberes y recursos, la democratización de las relaciones de poder y la reducción de la discriminación; desplegando condiciones favorables para procesos de innovación y cambio social. De manera concreta, el escrito muestra cómo, durante las medidas que se tomaron para evitar la propagación del virus, como el aislamiento obligatorio, se registró un gran aumento en la visibilidad de ciertas problemáticas sociales que ya eran coti- dianas, como es el caso de los sintecho, toda vez que la pandemia expuso a quienes no contaban siquiera con un lugar donde permanecer en aislamiento. Fruto de ello, Di Lorio y un equipo de investigadores presentan un estudio desde el campo de la investigación-acción con personas sin hogar en la ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de identificar las representaciones sociales hegemónicas sobre ellas.

Se centran en las vivencias de inadecuación y culpabilización, al tiempo que se construyen nuevos conocimientos sobre el tema y nuevas representaciones sociales a partir de la acción y de las experiencias.

El segundo capítulo del bloque, firmado por María de Fátima Flores Palacios y Janet Gabriela García Alcaraz, “Representaciones sociales, género y desafíos femi- nistas en la pandemia COVID-19: un metaanálisis cualitativo”, parte de los plantea- mientos teóricos de las representaciones sociales con perspectiva de género femi- nista como modelo para comprender la diferencia sexual en la cultura. Abogan las autoras porque, desde el feminismo, la intervención resulte un acto ético político, que debe buscar incidir en los procesos de reconocimiento y empoderamiento de las mujeres, especialmente de aquellas que, por su condición de clase o etnia, han sido y siguen siendo excluidas como sujetas sociales de derecho. Con base en esto, el objetivo del capítulo es indagar en las representaciones y dimensiones socioes- tructurales generadas en las mujeres durante la pandemia en América Latina. Para ello ofrecen un metaanálisis a partir de diez artículos científicos publicados entre 2020 y 2021, a fin de avanzar en la interfase entre conocimiento de sentido común y elaboración de conocimiento científico. Para llevar a cabo este análisis se sirven de la distinción propuesta por Moscovici entre las representaciones sociales “hegemóni- cas”, las cuales implican un amplio y fuerte consenso simbólico afectivo; las represen- taciones sociales “emancipadas”, compartidas por los integrantes de grupos nuevos, y que proponen visiones novedosas de la realidad; y las “polémicas”, que brotan en contextos en los que prevalecen oposiciones intergrupales. Echando mano de esta caracterización, las autoras nos invitan a observar el dinamismo que se da en la cons- titución de la sociedad, así como las relaciones de poder que rigen a sus integrantes. Entre sus conclusiones, destaca la evidencia de que los cambios en la cotidianeidad no se limitaron a una disminución de la movilidad, de las interacciones y de la actividad económica, sino que trajo consigo profundas alteraciones de carácter psicosocial y político. Así, la noción de “ser para otros”, como eje identitario de género para las mujeres, se reforzó e incrementó con la vuelta al ámbito doméstico, sintetizando las exigencias que cayeron sobre cuerpos y subjetividades femeninas.

El tercer y último eje, El ejercicio ciudadano y la crianza en el contexto del confinamiento, sitúa el foco en la incertidumbre, temor y miedo vividos durante la cuarentena, y cómo, en dicho contexto, resulta indispensable cuestionar a los lecto- res sobre la importancia de la educación cívica y su papel. Muchos fueron los que pensaron que la paralización de la vida cotidiana -tal y como se dio durante los primeros meses de la pandemia-, las expresiones de desconfianza, la proliferación de noticias falsas, la falta de solidaridad y la exigencia de pautas de cuidado frente a la COVID-19, se originaron por la falta de educación cívica o de ausencia de “con- ciencia” de una parte de la población. En este torrente de acciones / reacciones fueron cuestionadas las instituciones de salud, el poder político y el tipo de organización económica que impera a nivel mundial. Pero también, la pandemia vino a cuestionar el concepto de ciudadanía, su conformación y alcance.

Precisamente, según nos recuerdan las coordinadoras del texto, el concepto de ciudadanía ha merecido diversas reflexiones y estudios desde las ciencias sociales y la Psicología Social en América Latina. Así, en el escenario de caos, incertidumbre y desesperanza que desató la cuarentena, era necesario interrogarse sobre el papel de la ciudadanía, el papel que conceden las y los jóvenes a la educación cívica, así como el grado de implicación que tienen con estos dos conceptos. Precisamente, esta es la reflexión que nos proponen en su capítulo Juana Juárez-Romero, Raúl Romero Ruiz y Osusbel Olivares Ramírez, “Educación cívica y ciudadanía: los mundos políticos y su construcción frente a la pandemia de la COVID-19”. A partir de un estudio sobre ciudadanía y educación cívica entre jóvenes universitarios, evidencian la distancia que existe entre la educación cívica y la participación ciudadana. En este texto se plantean la necesidad de reflexionar sobre algunos indicadores que arrojen luz sobre el alcance del quiebre de lo cotidiano, cuestionándose sobre las problemáticas más importantes para la ciudadanía en el contexto de la pandemia, sobre cuál es el peso de la educación cívica en el deber ser del ciudadano, o sobre si la ciudadanía se fortaleció o debilitó en el tiempo de pandemia. El resultado mos- tró una caracterización positiva hacia la educación cívica, lo que podría atribuirse, según los autores, al contexto y a la serie de prácticas que detonó la emergencia sanitaria, que vino a movilizar una serie de valores, preocupaciones y expectativas. Destaca el hecho de que, para las y los jóvenes universitarios, la educación cívica sea representada con un fuerte potencial en la enseñanza, como un proceso de ámbito escolar, de valores, moral, ética, empatía y cultura. Con base en ello, los autores cierran con la hipótesis de que la ciudadanía y la educación cívica parecen dar cuenta de una dimensión de orden ideológico.

En el último texto, el foco de estudio se fija en las familias que, sin duda, se vieron profundamente afectadas por la cuarentena. A raíz de esto, la convivencia y las prácticas de crianza se vieron cuestionadas, trastocadas y, muy posiblemente, se transformaron. Sin embargo, podemos advertir que no fue fácil el manejo de las emociones y se convirtió en un obstáculo recurrente en las relaciones padres/madres e hijos/hijas. Pese a lo anterior, en el capítulo “Prácticas de crianza en aislamiento obligatorio durante la pandemia de la COVID-19 y sus representaciones sociales en Colombia”, su autor, Eduardo Aguirre-Dávila, muestra cómo el confinamiento vino a favorecer una representación social positiva de la crianza entre los padres de fami- lia, lo que da cuenta de una buena competencia parental en este periodo.

No quisiera concluir sin mencionar que, tal y como enuncian las coordinado- ras en su introducción, el texto aquí reseñado cumple con el objetivo de ofrecer planteamientos y propuestas originales, con nuevos interrogantes y desafíos para las ciencias sociales, al tiempo que incitan a adoptar el compromiso de transformar ciertas realidades de América Latina. Un compromiso que debe fijar su meta en transformar las condiciones que hacen del Sur, empleando las palabras de Boaven- tura de Sousa Santos, la metáfora del sufrimiento humano de grandes mayorías de la población mundial, entre los que se cuentan las mujeres, los trabajadores precarios e informales, los sintecho, los ancianos, los refugiados, o los migrantes indocumentados, todos ellos grupos que permanecen, en pleno siglo xxi, excluidos de la justicia social.

David de Ángel García corle_spck@yahoo.es

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