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vol.36 issue1Manuel Eduardo de Gorostiza. Comedies I. Introductory study, edited and annotated by Felipe Reyes Palacios. Mexico City: National Autonomous University of Mexico, 2023 (New Mexican Library, 193).Carlos Ulises Mata (editor, introduction, and notes). Chained to This Absence. Ten Unpublished Letters by José Gorostiza. Mexico: Ediciones Monte Carmelo, 2023 author indexsubject indexsearch form
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Literatura mexicana

On-line version ISSN 2448-8216Print version ISSN 0188-2546

Lit. mex vol.36 n.1 Ciudad de México Jan./Jun. 2025  Epub June 24, 2025

https://doi.org/10.19130/iifl.litmex.2025.1/s00x1335 

Reseñas

María Andrea Giovine Yáñez y Álvaro Ruiz Rodilla (coords.). Constancia de la fugacidad. Contribuciones a la historia del periodismo cultural en México, Siglo XX. México: Instituto de Investigaciones Bibiliográficas, Universidad Nacional Autónoma de México, 2023.

María Andrea Giovine Yáñez and Álvaro Ruiz Rodilla (eds.). Constancy of Transience. Contributions to the History of Cultural Journalism in Mexico, 20th Century. Mexico: Institute of Bibliographic Research, National Autonomous University of Mexico, 2023.

Miguel Ángel Hernández Acostaa  *
http://orcid.org/0009-0005-7211-0019

Universidad Nacional Autónoma de México Instituto de Investigaciones Filológicas, mangelacosta@hotmail.com

Giovine Yáñez, María Andrea; Ruiz Rodilla, Álvaro. Constancia de la fugacidad. Contribuciones a la historia del periodismo cultural en México, Siglo xx. México: Instituto de Investigaciones Bibiliográficas, Universidad Nacional Autónoma de México, 2023.


Resumen

Esta obra explora la historia del siglo XX mexicano en esta área, pero otorga también un antecedente de aquellas publicaciones que en la centuria previa se constituyeron como base para las que vendrían después, además de que atisba en los cauces que se han perfilado al inicio de este nuevo siglo.

Palabras clave: periodismo; cultural; siglo XX; “Futuro”; “Frente a Frente”

Abstract

This book explores the history of the 20th century in Mexico in this area, but also provides a background to those publications that in the previous century constituted the basis for those that would come later, in addition to looking at the channels that have been outlined at the beginning of this new century.

Keywords: journalism; culture; 20th century; “Future”; “Face to Face

Reseña

El estudio de las publicaciones periódicas se ha expandido al hallar nuevas maneras de explorarlo. Si en un primer momento se le vio como el contenedor de la obra en ciernes o en proceso de quienes llegarían a ser los grandes autores, en la actualidad se ha decantado como un campo para explorar de forma más amplia el sistema literario. Esto porque hoy estas publicaciones son por sí mismas un objeto cultural que se puede analizar desde diversas perspectivas: su materialidad, sus integrantes, las redes intelectuales que se desarrollaron en torno a ellas, el campo cultural y social que reflejan sus páginas, así como el germen de lo que después constituiría los campos literario, periodístico y cultural. Constancia de la fugacidad. Contribuciones a la historia del periodismo cultural en México, siglo XX, coordinado por María Andrea Giovine Yáñez y Álvaro Ruiz Rodilla, explora la historia del siglo XX mexicano en esta área, pero otorga también un antecedente de aquellas publicaciones que en la centuria previa se constituyeron como base para las que vendrían después, además de que atisba en los cauces que se han perfilado al inicio de este nuevo siglo.

Dividido en seis secciones (“El periodismo cultural a finales del siglo XIX y en los albores del XX”, “Evolución y consolidación de las vanguardias durante la posrevolución”, “Tensiones y debates en torno a una construcción nacional multiforme”, “Nuevas dinámicas del periodismo cultural en cuatro casos de análisis”, “Voces de tradición y renovación: cuatro perfiles imprescindibles” y “Nostalgia del futuro”), este libro de 26 capítulos es un repaso historiográfico por diversas publicaciones que desarrollaron el periodismo cultural nacional. En este sentido, los coordinadores advierten que debe entenderse este tipo de periodismo como el que trata temas de literatura, arte y cultura, pero también como aquel que aborda temáticas de interés para ciertos gremios como los maestros o los sindicatos. Esta advertencia resulta útil para comprender la inclusión de revistas obreras cuya composición abrazó al arte de vanguardia como, por ejemplo, Futuro, Frente a Frente, CROM o LUX.

El libro contiene cuatro textos sobre periodismo cultural previamente publicados, pero que dentro de este tomo se recontextualizan al convivir con otros que complementan su interpretación o que permiten verlos con ojos renovados. Así, los trabajos de Guillermo Sheridan, José Emilio Pacheco, Jorge Volpi y Juan Villoro dan cuenta de las tensiones literarias alrededor de los autores de revistas (la polémica de 1932), de la importancia de éstas en el nacimiento de una literatura (El Hijo Pródigo), de cómo se puede analizar un momento histórico a partir de un suplemento cultural (La Cultura en México) y de lo fundamental de un autor quien amplía los horizontes de lectura de un sector a partir de una columna literaria (“Inventario”, de José Emilio Pacheco), respectivamente. Asimismo, a modo de homenaje, se incluyen trabajos de Sandro Cohen y Fernando Curiel Defossé, quienes habían aceptado participar en dicho volumen, pero fallecieron durante su edición. El ejemplar se completa con una serie de postales independientes y a color que muestran portadas o páginas interiores de las publicaciones analizadas; es el primero de dos volúmenes, y en su edición electrónica cuenta con imágenes a color para poder apreciar mejor algunos de los procesos técnicos que aborda, en específico, el capítulo “Conservando lo efímero”, de Martha Elena Romero Ramírez, que trata la materialidad de algunas revistas, suplementos y periódicos.

Este volumen se suma al interés por descubrir en las publicaciones periódicas la “otra historia de nuestras literaturas”, por ello se les ve como un punto de encuentro entre la imaginación, el mercado y la vida pública. Así, en una lectura intensiva y/o extensiva, en las páginas de las revistas, suplementos y periódicos es viable atestiguar la conformación de un canon literario, las redes intelectuales, así como los proyectos en común (culturales, políticos y sociales).

Cabe destacar que, a partir del siglo XX, el periodismo cultural se constituye como el primer vehículo para acercar a los lectores el arte de una época y las ideas que se proyectan desde los gobiernos o los grupos artísticos. Además, se convierte en un referente al analizársele no sólo por sí mismo, sino también por la colindancia entre los textos analizados, pues se establecen relaciones entre autores o ideologías que en dicho diálogo proyectan elementos que de forma individual sería imposible comprender.

Miguel Ángel Castro Medina, en “En busca de la civilización”, pone de relieve que analizar periódicos como El Imparcial posibilita apreciar los cambios que vivió la prensa: los tecnológicos hicieron posible una mayor velocidad en la impresión de estos ejemplares, pero también que alcanzaran la masividad; asimismo, estas publicaciones se vieron obligadas a la introducción de novedades como el cambio de formato, el tipo de información que incluían e incluso el lugar donde aparecía la publicidad para consolidarse frente a sus consumidores. Esto se aúna a lo que propone María José Ramos de Hoyos en “Modernidad, modernismo y modas de la imprenta en las publicaciones culturales mexicanas de entresiglos”, quien considera que el ambiente que se vivía en el país facilitó la existencia de medios casi libres de censura y a los que se integraron intelectuales y artistas quienes dieron forma al arte nacional. Además, precisa un detalle de relevancia para considerar a estos impresos como culturales y no sólo literarios: su afán por descubrir el medio y a los lectores a los cuales dirigirse, lo que les exigió incluir contenidos heterogéneos, por ejemplo, informativos y comerciales. Por su parte, Marco Claudio Santiago Mondragón expone la vanguardia mexicana a través de sus revistas, y refiere que la masividad de estas publicaciones también "permitió la creación de un campo igualitario para producir, mostrar y escribir sobre cultura moderna, premoderna, alta y baja” (179) En tanto, Andrea García Rodríguez, en su capítulo sobre los modelos de lectura a partir de las publicaciones de vanguardia, acota que “en las revistas se jugaba una proyección en dos vías: por un lado, los grupos editores proyectaban su propia imagen como guías intelectuales de los nuevos tiempos posrevolucionarios, asociados en mayor o menor medida al proyecto político imperante; por el otro lado, se configuraba una idea sobre los lectores modernos y sus intereses, capacidades y necesidades de lectura (222)”. Es decir, estos autores destacan cómo el contexto terminó por impactar en los contenidos, distribución y consumo de este tipo de periodismo.

Ana Sofía Rodríguez Everaert y Álvaro Ruiz Rodilla señalan que en las primeras décadas del siglo XX algunos suplementos de periódicos fueron punta de lanza al incluir en sus páginas firmas de mujeres, pero no sólo en el sentido genérico, sino al permitir que autoras como Cube Bonifant, en El Universal Ilustrado, trataran temáticas más allá de las que se consideraban propias de una escritora. Si bien José Vasconcelos, desde la Secretaría de Educación Pública, propició esta incorporación con miras a que las mujeres ejercieran funciones de magisterio, las autoras empezaron a ocupar las páginas de estos medios y a dar espacio a debates de corte feminista, alejadas de la frivolidad o ligereza que se les había asignado en épocas anteriores.

Asimismo, las páginas de este periodismo cultural se transformaron en la arena donde se presentaron debates entre artistas y sus modos de comprender el entorno. Ello transformó el medio cultural y al propio escritor, quien adquirió una identidad distinta ante la sociedad, pues ya no sólo se le reconocía por su trabajo individual, sino en cuanto a figura social e histórica, como dejan ver los trabajos de Fernando Curiel Defossé y Guillermo Sheridan.

Respecto de los materiales gráficos incluidos en estas publicaciones, María Andrea Giovine Yáñez propone que, durante la primera mitad del siglo XX, las revistas literarias fueron piezas clave en la construcción del campo artístico mexicano, pues plasmaron los proyectos de país, de nación intelectual e incluso la idea misma de lo que es América Latina. Apunta que fue en dichas páginas donde los distintos artistas expusieron sus obras o propuestas estéticas y lograron llegar a un público que no asistía a galerías o museos. En ese sentido, el arte fue permeando en el imaginario nacional gracias a la masividad o difusión de estos medios impresos. En un derrotero similar, Javier Ruiz Correo, al revisar la caricatura política publicada a lo largo del siglo XX, concluye que ésta es un “catálogo de la anatomía de la sociedad, un repertorio de ideales y de actitudes, de frivolidades y de humorismo” y, a partir de los trazos de algunos dibujantes, conjetura que es viable entender los prejuicios y valores imperantes en la sociedad mexicana durante esa época.

Ahora bien, en cuanto a las revistas como prácticas intelectuales y responsables de la profesionalización de la escritura, Iván Pérez Daniel realiza un interesante recorrido a través de la Revista Mexicana de Literatura, de 1955 a 1965, y plasma cómo ésta se convirtió en la vitrina que permitió la consolidación de algunos autores: “Se destaca el hecho de que el camino habitual para un escritor novel consistía en aparecer en revistas como Prometeus, América, los suplementos de Novedades y El Nacional, la Revista de la Universidad de México, al igual que en editoriales pequeñas como Los Presentes, hasta llegar a instancias más consagratorias: la recién creada colección Letras Mexicanas del fce y la serie Ficción de la Universidad Veracruzana(477) Por su parte, Jorge Volpi revisa cómo el suplemento La Cultura en México es fundamental para comprender el movimiento social y estudiantil de 1968. Para ello, contextualiza la participación de distintos agentes intelectuales que, según el autor, pueden ser la base de las temáticas y sesgos políticos que servirían como cimiento de algunas de las ideas que destacaron en ese lapso y que tuvieron presencia o eco en dichapublicación.

Este ejercicio coincide con exploraciones como la de Sandro Cohen, la cual resignifica al periodismo cultural como expresión de disidencia o contracultura. Para ello, analiza la década de 1970 y la efervescencia de suplementos o revistas que se convirtieron en la vanguardia del arte de entonces. “Si sólo revisáramos lo publicado en las editoriales tradicionales de ese momento, veríamos únicamente la cola de lo que se construyó en los años 40, 50 y 60. El movimiento, ‘la acción’ estaba en otra parte” (627)..En cuanto a temática, Constancia de la fugacidad… concluye con un importante texto de Martha Elena Romero Ramírez. En él puntualiza que la materialidad refleja el momento técnico y tecnológico cuando se imprimeron las publicaciones, los motivos económicos para escoger determinado papel o tinta, pero también cómo estas cuestiones están relacionas con la periodicidad y el público al que está dirigido este periodismo cultural. Asimismo, explica la importancia de saber escoger el mejor método de conservación de estos materiales, y cómo las posibilidades financieras terminan por impactar en esta decisión.

Constancia de la fugacidad… es un proyecto de relevancia por el trayecto que recorre en el periodismo cultural. Es lógico que por el extenso arco temporal que abarca existan ausencias de publicaciones, autores o artistas, tal como reco­no­cen los coordinadores del volumen. Sin embargo, uno de sus mayores méritos es la conjunción de diversas metodologías para el análisis de publicaciones perió­dicas. Cada uno de los capítulos comprenden una forma de investigación de estos materiales, pero el conjunto se transforma en una base que da pistas para establecer un método de estudio que abarque a profundidad dichos objetos. Las conclusiones de cada texto son el resultado lógico de los caminos recorridos por sus autores, pero, al hilarse con el resto, se transforman en una guía cada vez más amplia para explorar este periodismo, y que ilumina aristas que hasta hace poco tiempo no eran contempladas.

Bibliografía consultada

María Andrea Giovine Yáñez y Álvaro Ruiz Rodilla (coords.). Constancia de la fugacidad. Contribuciones a la historia del periodismo cultural en México, Siglo XX. México: Instituto de Investigaciones Bibiliográficas, Universidad Nacional Autónoma de México, 2023 [ Links ]

Recibido: 24 de Enero de 2024; Aprobado: 10 de Febrero de 2024

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Miguel Ángel Hernández Acosta es doctor en Letras Mexicanas por la UNAM. Es miembro del Seminario Permanente de Investigación sobre Revistas de América Latina (Espiral), delInstituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, donde realiza una estanciaposdoctoral cuyo tema de investigación es la Revista de la Universidad de México. Haparticipado en congresos sobre literatura y periodismo en Colombia, Ecuador, Estados Unidos y México.

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