1. INTRODUCCIÓN
La actividad empresarial es un elemento clave en la sociedad, al promover la generación de empleo, crecimiento económico, competitividad y distribución de ingresos (Olufemi, 2020; Stoica, Roman y Rusu, 2020; Stam et al., 2006; Mohamad, Masron e Ibrahim, 2021). En consecuencia, la teoría del emprendimiento se ha enfocado en exponer, principalmente, las condiciones y contribuciones económicas de las empresas innovadoras y de alta tecnología, en la mayoría de ocasiones dejando de lado a los emprendimientos por cuenta propia, en una figura de autoempleo. Generalmente, este tipo emprendimiento es impulsado por la necesidad económica de la persona, quien opta por iniciar un negocio debido a las complicaciones para conseguir un empleo con salarios de bienestar. Además, comúnmente este tipo de emprendedores poseen pocas habilidades de negocios y débiles estrategias empresariales, lo que limita su productividad e impide un impacto de gran magnitud, discriminando su aportación al dinamismo económico de la localidad o región (Amorós y Cristi, 2011).
Sin embargo, se sigue la premisa de que el trabajo por cuenta propia puede contribuir al bienestar social, al ser una fuente de ingresos y de ocupación para aquellas personas en situaciones vulnerables y en condiciones de atención prioritaria. Así, esta investigación concibe al autoempleado como un emprendedor sin personal a su disposición, diferente de aquellos cuyo tamaño es mayor con una amplia cobertura de mercado. En ese sentido, el estudio se centra en examinar el impacto económico del trabajo por cuenta propia dentro de las problemáticas sociales, principalmente en la condición de pobreza. En primera instancia, la hipótesis de este escrito plantea que este tipo de trabajo tiene la capacidad para generar los beneficios suficientes o complementarios a las personas, permitiéndoles cubrir sus necesidades para mitigar o, en el mejor de los casos, superar la pobreza hacia el alcance de una calidad de vida más digna.
Asimismo, se reconoce a la pobreza como un problema intrínseco de desarrollo económico, más aún cuando una sociedad presenta escasa educación, cultura y política (Popoola, 2018). Como tal, es relevante conocer sobre las causas y elementos mitigadores de este problema. En ese sentido, resulta pertinente estudiar el efecto ejercido por la dinámica emprendedora sobre la pobreza, pues su impacto puede llegar a ser incierto y cuestionable.
En consecuencia, este estudio contiene una sección donde se discuten los aspectos generales del trabajo por cuenta propia y su relación con la pobreza. Después, se describen los datos utilizados, incluyendo un análisis descriptivo con esta información. Posteriormente, se aborda el método econométrico para probar la hipótesis y se interpretan los resultados de las estimaciones. Finalmente, se exponen los alcances y hallazgos principales a manera de conclusiones.
2. PERSPECTIVAS TEÓRICAS EN LA RELACIÓN DEL TRABAJO POR CUENTA PROPIA Y LA POBREZA
El trabajo por cuenta propia, también conocido como empleo por cuenta propia o emprendimiento por cuenta propia, es una situación caracterizada por realizar actividades económicas sin estar atado a una relación contractual con un patrón o empleador (Blanchflower, 2004).
Desde la perspectiva clásica, iniciando por la aportación del desenvolvimiento económico de Schumpeter (1949), se destaca el papel de los “emprendedores” como agentes de cambio que, a través de procesos en constante innovación, fomentan la creación de nuevas empresas, ya sea para aprovechar un nicho de mercado o para satisfacer una necesidad apremiante de ingreso.
En ese sentido, Rand (2011) argumenta la relevancia de distinguir entre trabajadores por cuenta propia “innovadores” y “seguidores”, afirma que los primeros se distinguen en el mercado por mejorar los productos existentes o hacer más eficientes los servicios; mientras los segundos hacen referencia a quienes tratan de participar en el mercado a través de la imitación de productos o servicios. Así, el análisis del trabajo por cuenta propia puede variar según el contexto en donde ocurre este fenómeno. Autores como Kirzner (1973) afirman que este tipo de emprendimiento ocurre porque las personas, en su papel de agentes económicos, se encuentran constantemente en alerta para detectar oportunidades de negocio que aún no han sido aprovechadas. De tal manera, desde la perspectiva de Kirzner, el trabajo por cuenta propia se puede entender como un fenómeno originado por la oportunidad.
Sin embargo, el análisis resulta diferente si se realiza para sectores poblacionales con entornos económicos más complejos. Existe otro tipo de trabajo por cuenta propia que surge por la necesidad. Ante escenarios de desempleo o de precarización laboral, en donde el ingreso no es suficiente para mantener niveles de bienestar, las personas emprenden un negocio en la figura de trabajo por cuenta propia o autoempleo, con los recursos limitados que se tengan, pero impulsados por la necesidad de conseguir un sustento monetario (Evans y Leighton, 1990). Yunus y Weber (2010) abordan el concepto de “negocio social”, un tipo de trabajo por cuenta propia a través del cual se busca atender necesidades sociales primordiales en zonas vulnerables. En el contexto de los negocios sociales, se puede destacar al trabajo por cuenta propia derivado de la condición de pobreza en la que persiste el dueño/a del negocio y su círculo familiar. Normalmente, este tipo de autoempleos se ven reflejados en empresas a nivel micro (véase el Cuadro 1).
Cuadro 1 Evolución teórica de la aportación del trabajo por cuenta propia
| Referencias | Principal aportación |
|---|---|
| Schumpeter (1949) (obra original de 1911) | Considera al emprendedor como agente de cambio, a partir de la destrucción creativa que el nuevo negocio debe generar en el mercado a partir de innovaciones. |
| Kirzner (1973) | Establece que el trabajador por cuenta propia se debe entender como un fenómeno originado por la oportunidad. |
| Yunus y Weber (2010) | Señala que el trabajador por cuenta propia también se debe entender como un fenómeno originado por la necesidad. |
| Rand (2011) | Argumenta la relevancia de distinguir entre emprendedores por cuenta propia “innovadores y “seguidores”. |
| Levy (2018) | Se afirma que el trabajo por cuenta propia surge como una decisión de valoración del entorno socioeconómico del país, que lleva a un empleado a optar por el autoempleo como una manera de mejorar sus condiciones laborales y económicas. |
| Moina-Sánchez, Morales-Carrasco y Córdova-Pacheco (2020) | El autoempleo aporta al crecimiento económico en tanto estas nuevas actividades involucren procesos de productividad. |
| Zamora, Díaz y Jiménez (2022) | El trabajo por cuenta propia presenta características únicas como elemento dinamizador de la actividad productiva en periodos de depresión económica. |
| Khyareh y Zamani (2022) | Establecen que los nuevos emprendimientos de autoempleo pueden aportar al crecimiento y/o desarrollo económico en tanto se desenvuelvan en entornos sólidos, seguros y abiertos a las economías de mercado. |
| Davari et al. (2022) | Se observó que el crecimiento económico y las variables de desempleo podrían impactar hasta en el 97% de los cambios en las tendencias del emprendimiento. No obstante, el emprendimiento y el desempleo no explican en gran manera las tendencias de crecimiento económico. |
| Njegomir, Stojić y Demko-Rihter (2023) | Enfatizan los aspectos institucionales que propician el desarrollo de entornos emprendedores exitosos, destacaron la importancia de la protección del riesgo de los nuevos emprendimientos. |
Fuente: elaboración propia.
Levy (2018) presenta una perspectiva donde el trabajo por cuenta propia surge como una decisión “racional”, en la cual la valoración del entorno socioeconómico lleva a un empleado a optar por el autoempleo como una manera de mejorar sus condiciones laborales y económicas. Sin embargo, Levy argumenta que esta decisión puede estar sesgada por una percepción errónea de los beneficios del trabajo por cuenta propia y las ventajas de mantenerse en un empleo formal, por ejemplo, al tener la oportunidad de acceder a prestaciones de seguridad social. Ante ello, Levy sostiene que, aunque el trabajo por cuenta propia puede representar una decisión racional de los trabajadores, la falta de información y los incentivos erróneos pueden llevar a emprendedores a condiciones peores a las de empleos formales poco favorecidos.
En la discusión de los efectos del trabajo por cuenta propia en la economía, se puede rescatar su potencial relación entre el crecimiento y el desarrollo económico. Moina-Sánchez, Morales-Carrasco y Córdova-Pacheco (2020) analizaron el impacto del autoempleo desde la perspectiva del crecimiento económico, argumentando que la presencia de trabajadores por cuenta propia puede explicar estadísticamente tasas positivas de crecimiento económico en tanto estas nuevas actividades involucren procesos de productividad relevante. La evidencia empírica ha subrayado que los nuevos emprendimientos por cuenta propia (por definición de tres años y medio o menos) reportaron mayores efectos en la tasa de crecimiento económico respecto a trabajos por cuenta propia de mayor tiempo. Los autores destacan que la influencia en el crecimiento económico puede ser mayor si se genera en regiones en donde la tasa de desempleo es alta. Esto último destaca el papel del trabajo por cuenta propia como fuente de ingresos y fomento al crecimiento en las economías, sobre todo en etapas tempranas del autoempleo o en los tipos de emprendimiento por oportunidad.
Ahora bien, el trabajo por cuenta propia presenta características únicas como elemento dinamizador de la actividad productiva en periodos de depresión económica. Zamora, Díaz y Jiménez (2022) analizaron el impacto de la crisis económica derivada del COVID-19 en las actividades emprendedoras de mujeres para diferentes estados de la República Mexicana. Los autores argumentan que la pandemia tuvo efectos en la participación de las mujeres en actividades de trabajo por cuenta propia, destacan que la presencia de este tipo de acciones económicas contribuye de manera directa al desarrollo económico de las regiones, principalmente mediante mecanismos de distribución, así como innovaciones adaptadas al entorno particular en el que se desarrollan.
En la reciente crisis económica se impulsó de manera importante la actividad de empresas de nivel micro (caracterizadas muchas veces por ser trabajos por cuenta propia) debido a su flexibilidad y capacidad de adaptación en estos periodos. No obstante, la evidencia empírica también ha mostrado que los nuevos emprendimientos necesitan de algunas condiciones en su entorno inmediato para ser exitosos. Por ejemplo, Khyareh y Zamani (2022) analizaron la influencia de la libertad económica en el trabajo por cuenta propia y cómo este último afecta a la estabilidad económica. El argumento es que los nuevos emprendimientos deben desarrollarse en entornos sólidos, seguros y abiertos a las economías de mercado para poder operar de manera eficiente y exitosa. Si todas estas condiciones prevalecen, la actividad emprendedora puede incidir positivamente en el crecimiento económico de las sociedades.
En este sentido, Davari et al. (2022) analizaron las potenciales relaciones causales entre la actividad emprendedora, el desempleo y los alcances económicos. Su análisis resalta que existe una relación causal bidireccional entre la evolución económica, el desempleo y el emprendimiento. Sin embargo, al analizar el emprendimiento y el desempleo de manera aislada, no se pudo encontrar evidencia de relación causal entre las variables. Esto es, en un estudio que incluyó a 39 países se observó que el crecimiento económico y las variables de desempleo podrían impactar hasta en el 97% de los cambios en las tendencias del emprendimiento. No obstante, el emprendimiento y el desempleo no explican en gran manera las tendencias de crecimiento económico. El estudio muestra que los cambios en el crecimiento económico y desempleo modifican las condiciones del entorno emprendedor, lo que destaca la necesidad de políticas que fomenten el trabajo por cuenta propia para continuar incidiendo en el crecimiento.
Njegomir, Stojić y Demko-Rihter (2023) enfatizan los aspectos institucionales que propician el desarrollo de entornos emprendedores exitosos, destacan la importancia de la protección del riesgo de los nuevos emprendimientos como factor que contribuye al desarrollo de sectores emprendedores exitosos. Si el emprendimiento opera de manera eficiente, puede incidir positivamente en el crecimiento económico. De esta forma, se presentan los factores determinantes para lograr un sector emprendedor que prevalezca en el mercado y se convierta en una alternativa para combatir a la pobreza.
Así, las distintas perspectivas teóricas del trabajo por cuenta propia abordan este fenómeno como una situación que ocurre derivado de la oportunidad cuando las condiciones del entorno económico lo permiten y pueden propiciar procesos de innovación en la sociedad. Sin embargo, en entornos económicos menos favorables, el trabajo por cuenta propia surge como una oportunidad de obtener los ingresos necesarios para que una persona o familia pueda sobrevivir. Esta perspectiva rescata la importancia del autoempleo como medio de combate a la pobreza y promoción del impulso económico de una sociedad, girando la discusión del crecimiento hacia el desarrollo económico, entendido como los mecanismos para el logro del aumento de la calidad de vida de las personas en general (véase el Cuadro 2).
Cuadro 2 Evolución teórica de la condición de pobreza y su relación con el trabajo por cuenta propia
| Referencias | Principal aportación |
|---|---|
| Sen (1999) | La pobreza no es un problema de falta de ingresos, sino de la privación de capacidades en la persona, generando un círculo vicioso, pues limita sus capacidades de desarrollo laboral o emprendedor. |
| Yunus (1999) | Afirma que cada persona es un emprendedor. Desarrolló el concepto de microcrédito como una herramienta que podría ayudar a que personas en situación de pobreza puedan emprender. |
| Stiglitz (2012) | Define a la condición de pobreza como un reflejo de desigualdad económica y social, como resultado de estructuras políticas, productivas y económicas. Las desigualdades privan o merman las habilidades de emprendimiento. |
| Beck, Demirguc-Kunt y Levine (2005) Yanya (2012) Bonito et al. (2017) Korosteleva y Stepien-Baig (2019) | Declaran no encontrar una relación significativa entre la pobreza y los emprendimientos de autoempleo, ya sea a través de negocios pequeños o medianos. |
| Amorós y Cristi (2011) Banerjee y Duflo (2012) Hussin y Aziz (2021) | Destacan la importancia del desarrollo de las microfinanzas para potenciar el espíritu emprendedor de las personas pobres y favorecer sus condiciones de bienestar. |
| Kareem (2015) Popoola (2018) Maris (2020) | Exhiben al dinamismo de la creación de nuevos negocios como una vía de escape para los sectores poblacionales menos favorecidos, a través de autoempleo por necesidad. |
| Adebayo y Nassar (2014) Shah y Saurabh (2015) Pérez Sáenz (2017) Cuevas, Díaz y Balzán (2021) | Analizan el impacto de las estrategias de promoción del emprendimiento en Universidades o cursos de capacitación. Los programas con enfoque en desarrollo de habilidades empresariales crean una cultura de emprendimiento a nivel micro o pequeño, generadora de puestos de trabajo y contribuyendo a la reducción de la pobreza. |
Fuente: elaboración propia.
La pobreza es un concepto complejo de definir, y su discusión suele ser multidimensional. Desde la perspectiva del desarrollo económico, una de las definiciones que destaca es la de Sen (1999), que subraya la perspectiva de la privación de capacidades en las personas más allá del ingreso. Cuando las personas se encuentran en condiciones de pobreza persisten en una especie de círculo vicioso. Por ejemplo, una persona pobre podría tener problemas para acceder a buena educación y buen cuidado de su salud, limitando sus posibilidades de aspirar a un trabajo bien remunerado. Del pensamiento de Sen, también destaca el emprendimiento para aumentar las capacidades de las personas. Se afirma que, al realizar actividades de emprendimiento, las personas pueden tener más oportunidades de acceder a los ahora llamados derechos sociales, que los coloca en mejores condiciones, aumentando sus libertades económicas y autonomía.
Si bien organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otras, presentan su propia definición de pobreza, para efectos de esta investigación, la condición de pobreza se entenderá como la falta de todos aquellos recursos necesarios para que una persona pueda tener una vida segura y digna. Así, para garantizar el bienestar de una persona, se debe procurar no sólo el acceso a recursos financieros, sino también a los educativos, alimenticios, de salud, de vivienda, energéticos, servicios públicos, seguridad social, entre otros, que instituciones nacionales como el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) los ha catalogado como Derechos Sociales; en ese sentido, la carencia de éstos lleva a una persona a padecer alguna condición de pobreza.
Banerjee y Duflo (2012) han analizado la condición de pobreza desde numerosas perspectivas, sin embargo, en relación con el trabajo por cuenta propia, destacan la importancia del desarrollo de las microfinanzas para potenciar el espíritu emprendedor de las personas pobres, argumentando que la educación en aspectos de administración de los negocios es fundamental para promover el éxito de los emprendimientos. Si bien los autores distinguen que los microcréditos no son una solución definitiva, brindan una oportunidad para generar trabajos por cuenta propia que proporcionan ingresos valiosos para las personas pobres. Yunus (1999) desarrolló el concepto de microcrédito como una herramienta que podría ayudar a que personas en situación de pobreza puedan emprender. Argumenta que dar acceso a crédito productivo y contribuir en las habilidades emprendedoras de las personas puede coadyuvar con el desarrollo integral de las comunidades.
Stiglitz (2012) analiza a la pobreza como consecuencia de la creciente desigualdad en las sociedades. Es decir, el autor define a la condición de pobreza como un reflejo de desigualdad económica y social, como resultado de estructuras políticas, productivas y económicas que privilegian a pequeños sectores minoritarios en la sociedad. Así, sus ideas relacionan a la condición de pobreza de las personas con la capacidad para trabajar por cuenta propia, considerando que las desigualdades privan o merman las habilidades de emprendimiento. Stiglitz muestra que una alta desigualdad fomenta un entorno desfavorable en el cual las personas no pueden desarrollar a plenitud su potencial, lo que limita los intentos de trabajo por cuenta propia, por ello la necesidad de generar mecanismos que impulsen este tipo de emprendimiento. Las perspectivas teóricas apuntan al trabajo por cuenta propia como un tipo de emprendimiento como respuesta natural ante la necesidad de generar ingresos para cubrir necesidades básicas.
La promoción del trabajo por cuenta propia y otros tipos de emprendimiento se pueden brindar desde las mismas instituciones de educación. En este sentido, Pérez Sáenz (2017) analiza el impacto de las estrategias de promoción del emprendimiento en Universidades y su efecto en la pobreza. Analizó los programas educativos de 12 entidades de educación superior y encontró que los programas con enfoque en desarrollo de habilidades empresariales han logrado crear una cultura de emprendimiento significativa, generadora de puestos de trabajo y que contribuye a la reducción de la pobreza. Al mismo tiempo, se ha generado evidencia de que el trabajo por cuenta propia favorece a grupos socialmente vulnerables como las mujeres pobres. Cuevas, Díaz y Balzán (2021) analizaron el impacto del fortalecimiento de las habilidades emprendedoras en mujeres. Destacan la importancia de la educación y formación en habilidades, así como el fomento de un entorno favorable para asegurar el éxito de los nuevos negocios femeninos. Aseguran también que existe una relación significativa entre el éxito de estos nuevos trabajos por cuenta propia y una reducción en los índices de pobreza en mujeres, además contribuyen en el proceso de empoderamiento y mejora de la autoestima.
Un factor prevaleciente en los estudios del emprendimiento es la importancia de las políticas que fomentan un entorno favorable para quienes deciden trabajar por cuenta propia. Hussin y Aziz (2021) analizaron el impacto de diversos aspectos del desarrollo socioeconómico en la reducción de la pobreza, destacan a los emprendimientos comprometidos a combatir esta condición, los cuales se distinguen por acceder a microfinanciamientos.
Maris (2020) presenta al autoempleo por necesidad con un enfoque en economía social y solidaria como una opción para combatir la desigualdad y el desempleo en jóvenes de México. Utilizó una metodología de intervención de 16 meses en grupos de jóvenes, abarcando áreas como el liderazgo, desarrollo de negocios y desarrollo humano. Como resultado encontró que los emprendimientos son más viables tras la intervención, es decir, se destaca que la intervención tuvo un impacto significativo en la capacidad de los jóvenes para desarrollar y mantener proyectos productivos que beneficien a la comunidad. Además de generar aspectos que favorecen el sentido de pertenencia a la comunidad en donde se llevan a cabo estos negocios.
El trabajo de Kareem (2015) exhibe al dinamismo de la creación de nuevos negocios como una vía de escape para los más pobres, ya que los emprendedores mejoran sus condiciones de vida al conseguir un nivel superior de ingresos por administrar un negocio propio. El estudio de Popoola (2018) también reporta un efecto favorable del emprendimiento para disminuir la pobreza, en donde las penurias económicas de las personas son cubiertas por los beneficios empresariales derivados de las prácticas de nuevas empresas. Asimismo, Adebayo y Nassar (2014) argumentan cómo la pobreza se puede reducir de manera significativa con la creación de micro y pequeñas empresas, siempre y cuando se complemente con educación y entrenamiento empresarial para asegurar el éxito de estas unidades económicas. En una línea similar, Shah y Saurabh (2015) manifiestan la necesidad de elaborar programas de desarrollo empresarial para fomentar el crecimiento de los nuevos negocios y con ello mitigar la pobreza de los países menos desarrollados. Como tal, la actividad emprendedora por sí sola no es la mejor solución, por lo cual requiere de estrategias y otros factores complementarios para combatir eficientemente a la pobreza.
No obstante, y a pesar de la evidencia de los estudios anteriores, otros estudios muestran que la pobreza no ha disminuido. Por ejemplo, Beck, Demirguc-Kunt y Levine (2005) declaran no encontrar una relación significativa entre la pobreza y los emprendimientos medianos y pequeños. La investigación de Bonito et al. (2017) también expuso una relación sin valor estadístico, por lo que no es posible argumentar una disminución de la pobreza a causa de la iniciativa emprendedora. Por su parte, Yanya (2012) tampoco encuentra soporte empírico para suponer una relación adversa entre la cantidad de nuevos negocios y los niveles de pobreza en países en vías de desarrollo como Tailandia; incluso durante un periodo de crisis, cuando las tasas de emprendimiento fueron más altas, la cantidad de pobres aumentó. Por lo expuesto anteriormente, en ocasiones, la actividad empresarial no es capaz de solucionar la desigualdad de ingresos y, en consecuencia, mitigar la pobreza, a pesar de generar empresas de mayor inversión y solvencia económica. Así, pareciera que el impacto de los autoempleos es heterogéneo según las condiciones de inicio de estos negocios, así como del periodo del ciclo económico en que se encuentre el país.
Con base en lo anterior, surge el cuestionamiento de si el trabajo por cuenta propia, a pesar de ser un tipo de emprendimiento limitado en capital y en gestión empresarial, tiene la facultad de mejorar la situación económica de las personas más necesitadas. La investigación de Amorós y Cristi (2011) destaca al emprendimiento por necesidad como una herramienta favorable para aminorar la pobreza en estas personas emprendedoras con escasa educación, recursos limitados, poco capital social y en muchos casos sin trabajadores a su disposición. Sin embargo, Korosteleva y Stepien-Baig (2019) difieren del hallazgo anterior, a pesar de encontrar un efecto adverso de la actividad empresarial en la pobreza, sus resultados no señalan el mismo impacto con el trabajo por cuenta propia, manifestando la premura de desarrollar trabajos por cuenta propia de alto impacto para combatir la pobreza.
De manera general, el trabajo por cuenta propia, según lo sugiere la evidencia empírica de la perspectiva de desarrollo económico, surge como una alternativa de distribución de ingresos para mejorar la condición de vida de los emprendedores. La capacidad de lograr bienestar de las personas emprendedoras depende en muchos casos de las habilidades de las que disponen, por ejemplo, educación formal, habilidades de comunicación, formación en administración de negocios, entre otros. De manera paralela, es muy importante que el entorno sea favorable para que los emprendedores puedan explotar todo su potencial, de esta forma será posible atender al fenómeno de la pobreza desde la perspectiva del emprendimiento, sin embargo, hay factores individuales e institucionales que deben darse para que esta lucha sea efectiva.
3. METODOLOGÍA
A continuación, se describen los datos implementados dentro del análisis estadístico. Las cifras de la pobreza de los estados mexicanos se consiguieron por medio del CONEVAL. Las cifras se reportan de forma bianual para el periodo 2008-2020. Cabe mencionar que el CONEVAL ha cambiado el método de medición de la pobreza durante el periodo analizado, aplica una antigua metodología para el periodo 2008-2018 y otra moderna para el periodo 2016-2020. En consecuencia, no es recomendable empalmar las dos series de pobreza como una sola; por lo tanto, este estudio analiza ambas metodologías por separado. Asimismo, esta investigación aprovecha los distintos tipos de pobreza reportados por el CONEVAL en cada una de las diferentes metodologías (Cuadro 3), ya que publica cifras de pobreza simple, moderada y extrema dentro de la metodología moderna. La antigua metodología del CONEVAL sólo reporta cifras de simple y extrema. Los datos se expresan en unidades porcentuales, a fin de reflejar la proporción de la población que se encuentra en una situación de carencia social y cuyo ingreso es insuficiente para satisfacer sus necesidades.
Cuadro 3 Tipos de pobreza por carencia social, CONEVAL
| Periodo | Periodicidad | Tipo de pobreza | Definición |
|---|---|---|---|
| 2008-2018 | Bianual | Simple | Porcentaje de individuos con al menos una carencia social; puede ser por falta de educación, servicios de salud, seguridad social, alimentación, calidad en la vivienda o servicios básicos en la vivienda. |
| Extrema | Porcentaje de individuos con tres o más carencias sociales. | ||
| 2016-2020 | Bianual | Simple | Porcentaje de individuos con al menos una carencia social. |
| Moderada | Porcentaje de individuos con hasta dos carencias sociales. | ||
| Extrema | Porcentaje de individuos con tres o más carencias sociales. |
Fuente: elaboración propia con información del CONEVAL.
Por otro lado, la información del trabajo por cuenta propia se obtuvo de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en donde se reporta la cantidad de trabajadores por cuenta propia por entidad federativa desde 2005 hasta 2020. La ENOE identifica a un trabajador por cuenta propia como aquel individuo que dirige su propio negocio sin tener personal remunerado a su disposición.
Esta investigación estudia principalmente el nuevo trabajo por cuenta propia, es decir, emprendedores o negocios de reciente creación en donde una sola persona es dueña y trabajadora a la vez. En este sentido y según la ecuación [1], los datos del trabajo por cuenta propia (SE) se determinan como porcentaje de emprendedores, cuyo cálculo consiste en identificar la cantidad de nuevos trabajadores por cuenta propia (NSE) y dividirlos entre el total de trabajadores por cuenta propia (TSE) para cada entidad (i) y cada año (t).
Otros datos incluidos son el desempleo, la educación, el salario y el producto interno bruto (PIB). El desempleo es representado por las tasas de desocupación reportadas por la ENOE, dicha tasa se calcula con la cantidad de personas desocupadas entre la población económicamente activa. Si bien la literatura empírica considera la relación entre desempleo y pobreza como compleja (dado que existen trabajadores pobres y desempleados que no lo son), esta investigación supone una relación directa, al considerar a las personas sin empleo con menor capacidad para solventar sus necesidades sociales y económicas (Saunders, 2002). En consecuencia, se esperaría que una considerable tasa de desocupación incremente el nivel de pobreza.
Mientras tanto, la educación se especifica como el grado promedio de escolaridad. Esta información captura la media de los años escolarizados por la población y se consigue a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Liu et al. (2021) suponen a la educación como un medio mitigador de la pobreza, dado que dota a los individuos de mayores conocimientos y habilidades permitiendo mejorar su productividad y calidad de vida. En este sentido, se espera un efecto negativo de la educación en la pobreza, pues una población con mayor nivel educativo reduciría su nivel de pobreza, es decir, gozaría de mejores oportunidades sociales y económicas.
Por otro lado, el salario se obtuvo por medio de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), en donde se publica el salario diario promedio de los trabajadores asegurados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que favorece a las intenciones del estudio dado que el INEGI presenta información sólo a partir de 2018 o por Censos. Este salario fue deflactado por medio del índice nacional de precios al consumidor (INPC) del Banco de Información Económica (BIE) del INEGI, e implementado en logaritmos para el análisis estadístico. La investigación supone una reducción de la pobreza conforme exista una mayor remuneración (Loayza y Raddatz, 2010; Burkhauser y Sabia, 2007).
Finalmente, el trabajo de Nurjanah, Kusnendi y Juliana (2019) encuentra que las zonas con alto PIB reducen la población pobre. Con base en lo anterior, se espera que la actividad económica influya en la disminución de esta condición, dado que una producción dinámica y eficaz supone estabilidad y prosperidad económica en la región. Al igual que Nurjanah, Kusnendi y Juliana (2019), se utiliza el PIB en representación de la actividad económica. La información del PIB se consultó del BIE, cuyas cifras monetarias se presentan sin inflación a precios constantes de 2013, además de utilizar estos datos en logaritmos para el estudio empírico. Cabe mencionar que todas las series se obtuvieron para 32 entidades federativas desde 2008 hasta 2020. En síntesis, las variables del PIB y salarios están en logaritmos, cuyo fin es reducir el espectro de dispersión, manteniendo tendencias y comportamientos. El resto de variables se encuentran en niveles o tasas proporcionales a una población en un momento fijo (pobreza, trabajo por cuenta propia y desempleo).
3.1. Estudio descriptivo de los datos
A continuación, se aborda un análisis con los datos de las principales variables del estudio. Para ello, se exhiben los gráficos de dispersión (Gráficas 1 y 2), los cuales fueron elaborados con los promedios calculados durante el periodo 2008-2018 y 2016-2020 para cada entidad mexicana.

Fuente: elaboración propia con datos de CONEVAL y ENOE.
Gráfica 1 Trabajo por cuenta propia y pobreza en las entidades mexicanas, 2008-2018

Fuente: elaboración propia con datos de CONEVAL y ENOE.
Gráfica 2 Trabajo por cuenta propia y pobreza en las entidades mexicanas, 2016-2020
La Gráfica 1 muestra la relación del trabajo por cuenta propia con los datos de la antigua metodología, la cual contiene información del periodo 2008-2018. En primera instancia, se observa una alta correlación negativa entre el trabajo por cuenta propia y la pobreza para este conjunto de datos, es decir, conforme aumenta el dinamismo del trabajo por cuenta propia, la pobreza tiende a disminuir, y viceversa. En otras palabras, los estados con menor promedio de generación de trabajo por cuenta propia ostentan los niveles más altos de esta condición de rezago, mientras las entidades con más nuevos trabajadores por cuenta propia tienen un promedio bajo de pobreza. Durante 2008 y 2018, es importante destacar a Baja California, Baja California Sur y Nuevo León al ser los estados con bajo promedio en sus niveles de esta condición social. Caso contrario son Chiapas, Guerrero y Oaxaca, quienes ostentan los mayores promedios en la cantidad de pobres entre su población. En Baja California Sur, Coahuila y Colima se creó la mayor cantidad de nuevos trabajadores por cuenta propia, en cambio, Chiapas, Guerrero y Oaxaca resultaron ser las entidades con menor generación de trabajos por cuenta propia. Cabe mencionar que Chiapas, Guerrero y Oaxaca, entidades del sur del país, resultaron ser los tres estados con más pobres y con menor creación de trabajo por cuenta propia en México para el periodo referido.
Respecto a la relación obtenida con los datos de pobreza para el periodo 2016-2020 (Gráfica 2), igualmente se muestra una alta correlación inversa. Los estados con menor promedio de trabajo por cuenta propia presentan la mayor proporción de pobres entre su población, y aquellas entidades con una alta cantidad de nuevos trabajadores por cuenta propia resultaron con bajos promedios en sus índices de pobreza de 2016 a 2020. Por otro lado, Baja California, Baja California Sur y Nuevo León se mantienen como los estados con la menor cantidad de personas con carencias sociales, mientras Chiapas, Guerrero y Oaxaca coinciden con los índices promedios de pobreza más altos durante el periodo indicado. En cuanto al trabajo por cuenta propia, Chiapas, Oaxaca y Veracruz ostentan los menores niveles, aunque Baja California Sur, Colima y Sonora ocupan los primeros lugares en la proporción promedio de nuevos trabajadores por cuenta propia entre 2016 y 2020.
Con base en lo anterior, en primera instancia, es posible asumir que la modificación en la metodología del CONEVAL no tiene un efecto significativo en la relación entre las variables del estudio, al menos en este análisis preliminar. Por esta razón, se encuentran más similitudes que diferencias entre las Gráficas 1 y 2, con Chiapas y Oaxaca entre los estados más pobres en los periodos 2008-2018 y 2016-2020. Por otro lado, el trabajo por cuenta propia de los estados mexicanos presenta un comportamiento similar de un periodo a otro, por ejemplo, Baja California Sur y Colima son los estados con mayor generación de trabajo por cuenta propia. Si bien los hallazgos de esta sección favorecen la hipótesis del estudio, estas conjeturas no son definitivas, pues estos descubrimientos no consideran los efectos de otras variables en la relación trabajo por cuenta propia y pobreza, además, es importante analizar si la creación de trabajo por cuenta propia es capaz de reducir la pobreza moderada y extrema.
4. MODELO ESTADÍSTICO
Elaboramos un modelo econométrico semilogarítmico para estimar el impacto del trabajo por cuenta propia en la pobreza. Con base en los datos recopilados y descritos en la sección anterior, el modelo del estudio tiene una estructura tipo panel de datos balanceado, el cual está conformado por los 32 estados mexicanos y datos bianuales de 2008 a 2020.
En consecuencia, el modelo de pobreza en función del trabajo por cuenta propia es el siguiente:
En la ecuación [2] POV es la pobreza, la cual puede estar expresada como simple, moderada y extrema; SE representa el trabajo por cuenta propia, reflejado a partir del indicador expuesto en la ecuación [1]; UE especifica el desempleo; EDU señala la educación; WAG es el salario; EA indica la actividad económica constituida por el PIB; el término ε es el error estadístico. Mientras que i y t son la entidad y el tiempo respectivamente.
En los modelos tipo panel se requiere determinar la implementación de efectos fijos o aleatorios. En este sentido, se realiza la prueba de Hausman, cuya hipótesis nula considera la ejecución de efectos aleatorios en el modelo estadístico, en caso de rechazar dicha hipótesis en un nivel de significancia del 5%, se considera la aplicación de efectos fijos. Adicionalmente, se realizaron las pruebas de Pesaran y Jarque-Bera, la primera permite determinar si el modelo está ausente de correlación transversal, y la segunda prueba permite conocer si los residuos están distribuidos normalmente. Por rigor estadístico, se pretende no rechazar las hipótesis nulas de estas dos últimas pruebas.
4.1. Resultados e interpretaciones
En esta sección se exhiben los resultados de las estimaciones del modelo de pobreza [2] en función del trabajo por cuenta propia. El Cuadro 4 muestra las estimaciones de la pobreza simple y extrema para el periodo 2008-2018, en donde se observa que en ambas estimaciones de pobreza se aplicaron efectos fijos al rechazar la hipótesis nula de Hausman, lo que quiere decir que los datos de las variables explicativas presentan una estructura cuyo proceso estadístico debe considerar cantidades no aleatorias por objeto observado. Las hipótesis nulas de las pruebas de Pesaran y Jarque-Bera no se rechazaron para este par de estimaciones.
Cuadro 4 Estimaciones de pobreza y trabajo por cuenta propia, 2008-2018
| Variables independientes | Variable dependiente | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Pobreza simple | Pobreza extrema | |||||
| Coeficiente | Error estándar | Valor p | Coeficiente | Error estándar | Valor p | |
| Constante | 159.4461 | 23.0278 | 0.0000 | 62.1586 | 15.1964 | 0.0001 |
| Trabajo por cuenta propia | -1.4763 | 0.2248 | 0.0000 | -0.5811 | 0.1484 | 0.0001 |
| Desempleo | 1.6910 | 0.4715 | 0.0004 | -0.4193 | 0.3112 | 0.1795 |
| Educación | -13.2225 | 0.9915 | 0.0000 | -6.6403 | 0.6543 | 0.0000 |
| Salario | 5.6997 | 5.1956 | 0.2741 | 1.3406 | 3.4287 | 0.6963 |
| Actividad económica | -1.7676 | 0.7445 | 0.0186 | 0.4779 | 0.4913 | 0.3320 |
| Prueba Hausmana/ | 0.0000r | 0.0002r | ||||
| Jarque-Beraa/ | 0.2831nr | 0.1170nr | ||||
| Prueba Pesarana/ | 0.1029nr | 0.1684nr | ||||
| Observaciones | 192 | 192 | ||||
Nota: a/ se presentan los valores p de las pruebas estadísticas, donde r y nr señalan el rechazo y no rechazo a sus hipótesis nulas respectivamente.
Fuente: elaboración propia con datos del CONEVAL, ENOE, SEP, STPS y BIE.
Primeramente, analizamos los hallazgos obtenidos de la estimación de la pobreza simple del Cuadro 4, encontramos que el trabajo por cuenta propia se relaciona de manera negativa y significativa en términos estadísticos con este tipo de pobreza, de tal forma que un aumento del 1% en la generación de nuevos trabajadores por cuenta propia disminuye en 1.48% la pobreza. Asimismo, la educación influye negativa y significativamente en la pobreza simple, a tal grado que un año promedio de escolaridad en la población disminuye en 13.22% este tipo de pobreza. Similarmente, la actividad económica tiene un efecto adverso en la pobreza simple, pues un aumento del 1% de la producción interna mitiga aproximadamente en 0.0176% (al tratarse de un término logarítmico) la cantidad de personas con carencias sociales. Sin embargo, es importante subrayar el bajo valor del coeficiente, pues refleja la débil relación del PIB para impactar en la reducción de la pobreza simple respecto a los anteriores coeficientes. Esto brinda elementos para suponer que son los mecanismos de redistribución los que generan mayor impacto en la disminución de pobreza.
Otro resultado relevante en términos estadísticos se presenta con el desempleo, dado que un 1% en la tasa de desocupación incrementa en 1.69% la población pobre. En cambio, el salario muestra una relación positiva con la pobreza simple, aunque este resultado no mostró significancia estadística en ningún nivel convencional. Este último punto sugiere que es necesario establecer variables de control adicionales que reflejen inferencias estadísticas sólidos para la variable del salario, por ejemplo, estratificar salario por tipo de puesto laboral o actividades económicas, con el fin de reflejar hasta cierto punto impactos en productividad o competitividad laboral.
Por otra parte, el Cuadro 4 también contiene los resultados de la estimación de la pobreza extrema para el periodo 2008-2018, en donde el coeficiente del trabajo por cuenta propia exhibe un signo negativo y significativo con relación a este tipo de pobreza. La educación tiene un efecto mitigador en la pobreza extrema y relevante en términos estadísticos, pues un año promedio de escolaridad disminuye en 6.64% la población más necesitada. Casos contrarios se obtuvieron con el desempleo, el salario y la actividad económica, los cuales presentaron signos adversos a lo esperado, aunque no existe evidencia estadística suficiente para afirmar dichos coeficientes.
Al comparar las estimaciones de la pobreza simple y extrema del Cuadro 4, se aprecia que el trabajo por cuenta propia mantiene la relación negativa y significativa con la pobreza simple y extrema entre 2008 y 2018. Algo similar se obtiene con la educación. Por su parte, el desempleo influye positivamente en la pobreza simple, aunque dicha relación no se repite con la pobreza extrema, sin embargo, resulta estadísticamente no significativa. Una situación parecida se encuentra con la actividad económica estatal, cuya relación con la pobreza simple es indirecta y significativa en términos estadísticos, pero el resultado es completamente diferente con la pobreza extrema, dado que el coeficiente resultó ser positivo y no estadísticamente significativo. En contraste, los coeficientes del salario presentan signos positivos respecto a la pobreza, aunque eéstos no lograron significancia estadística en ningún nivel convencional.
En el Cuadro 5 se muestran los resultados de las estimaciones de la pobreza simple para el periodo 2016-2020. Revisando la relación del trabajo por cuenta propia con la pobreza simple, se observa un efecto negativo y significativo del trabajo por cuenta propia hacia este tipo de pobreza, de tal manera que un aumento del 1% en el trabajo por cuenta propia disminuye en 0.98% la pobreza simple. Un resultado semejante se percibe con la educación, al reducir de manera significativa la pobreza simple conforme aumenta la escolaridad de la población. Asimismo, se destaca el desempleo al presentar un efecto positivo y estadísticamente significativo con la pobreza simple. Mientras tanto, la actividad económica ostenta una relación inversa con la pobreza simple, pero no relevante en términos estadísticos. Algo similar ocurre con el salario, cuyo resultado carece de rigor estadístico.
Cuadro 5 Estimaciones de pobreza y trabajo por cuenta propia, 2016-2020
| Variables independientes | Variable dependiente | ||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Pobreza simple | Pobreza moderada | Pobreza extrema | |||||||
| Coeficiente | Error estándar | Valor p | Coeficiente | Error estándar | Valor p | Coeficiente | Error estándar | Valor p | |
| Constante | 135.6998 | 38.8989 | 0.0008 | 90.4473 | 31.0530 | 0.0045 | 45.2525 | 21.8493 | 0.0413 |
| Trabajo por cuenta propia | -0.9792 | 0.3571 | 0.0074 | -0.7208 | 0.2851 | 0.0133 | -0.2585 | 0.2006 | 0.2010 |
| Desempleo | 3.0945 | 0.7964 | 0.0002 | 2.0871 | 0.6358 | 0.0015 | 1.0074 | 0.4473 | 0.0268 |
| Educación | -16.2395 | 1.5678 | 0.0000 | -8.4887 | 1.2515 | 0.0000 | -7.7507 | 0.8806 | 0.0000 |
| Salario | 12.1914 | 8.5747 | 0.1586 | 6.9026 | 6.8452 | 0.3160 | 5.2888 | 4.8164 | 0.2752 |
| Actividad económica | -0.9212 | 1.2321 | 0.4566 | -1.2073 | 0.9836 | 0.2229 | 0.2861 | 0.6921 | 0.6804 |
| Prueba Hausmana/ | 0.0000r | 0.0092r | 0.0000r | ||||||
| Jarque-Beraa/ | 0.2641nr | 0.0485r | 0.4289nr | ||||||
| Prueba Pesarana/ | 0.2838nr | 0.2593nr | 0.2355nr | ||||||
| Observaciones | 96 | 96 | 96 | ||||||
Nota: a/ se presentan los valores p de las pruebas estadísticas, donde r y nr señalan el rechazo y no rechazo a sus hipótesis nulas respectivamente.
Fuente: elaboración propia con datos del CONEVAL, ENOE, SEP, STPS y BIE.
Con base en las estimaciones del Cuadro 5, el trabajo por cuenta propia resulta ser un factor mitigador de la pobreza moderada, donde un aumento del 1% en la generación de trabajadores por cuenta propia reduce en 0.72% este tipo de pobreza. En estos hallazgos se destaca también la educación, cuya relación es acorde a lo esperado con la pobreza moderada. El desempleo desempeña un papel diferente a la educación ante este tipo de pobreza, pues la tasa de desocupación alienta significativamente. No obstante, los coeficientes de la actividad económica y el salario no son relevantes en términos estadísticos para la pobreza moderada.
Respecto a la pobreza extrema para el periodo 2016-2020, la relación entre trabajo por cuenta propia y este tipo de pobreza es no estadísticamente significativa, por lo que no hay certeza de una disminución de la pobreza extrema a través del surgimiento de trabajadores por cuenta propia. Este resultado también puede reflejar que el porcentaje de población que logra trabajar por cuenta propia en estas condiciones es mínimo, y por ello no es significativo. Así también, la actividad económica y el salario exhiben coeficientes carentes de rigor estadístico, al reportar significancias superiores al mínimo aceptable.
Por otro lado, la falta de empleo se presenta como un elemento importante en el crecimiento de la población más necesitada económicamente, dado que un aumento del 1% en la tasa de desocupación generaría un incremento también cercano al 1% en la pobreza extrema. Otro factor relevante en términos estadísticos es el nivel de escolaridad de la población, con quien la pobreza extrema mantiene una relación negativa.
Examinando los hallazgos de las estimaciones del Cuadro 5, el resultado del trabajo por cuenta propia no es igual para los distintos tipos de pobreza. El trabajo por cuenta propia disminuye la pobreza simple y moderada, pero no así la pobreza extrema. En cambio, el desempleo y la educación muestran resultados consistentes en cualquier nivel de pobreza, cuyos hallazgos resultaron acordes a lo esperado. Los coeficientes de la actividad económica y el salario no consiguieron la mínima aprobación estadística aceptable entre los niveles de significancia, por lo tanto, no es posible asegurar ningún resultado obtenido por estas dos variables explicativas.
Al realizar un contraste con los Cuadros 4 y 5, el trabajo por cuenta propia es factor mitigador de la pobreza durante los periodos estudiados, aunque el trabajo por cuenta propia ha perdido presencia estadística en la pobreza extrema en el periodo más actual. Este hallazgo puede reflejar un efecto diferenciador a partir de los periodos de crisis económicas. Es decir, el primer periodo de análisis (2008-2018) resguarda los impactos ocasionados por la crisis económica de 2008-2009, cuyas consecuencias económicas y sociales se mantuvieron por varios años, sobre todo en países en vías de desarrollo como México. En contraste, el periodo 2016-2020 se puede considerar una etapa de mayor estabilidad económica (aunque no exenta de desequilibrios locales), pues ésta aún no refleja los efectos de la crisis generada por el COVID-19. En ese sentido, los resultados brindan elementos para suponer que el trabajo por cuenta propia tiene un mayor impacto para disminuir la pobreza extrema en periodos de recesión e inestabilidad económica, y pierde eficiencia en periodos de estabilidad, al menos en la pobreza extrema.
Asimismo, el desempleo tiene resultados intermitentes entre periodos, ya que en un inicio (Cuadro 4) la tasa de desocupación influye en la pobreza simple y no en la pobreza extrema, para después ser un fenómeno expulsor de cualquier tipo de pobreza (Cuadro 5). La actividad económica también tiene un comportamiento inestable con la pobreza, ya que, en primera instancia, la actividad económica de los estados apacigua la cantidad de población necesitada, pero con la pobreza extrema no tiene un efecto definido, la misma observación estadística se repite con las estimaciones del periodo 2016-2020. La falta de claridad estadística fue notable con el salario, dado que este elemento en ningún momento logró reportar cifras significativas a la pobreza. Una situación diferente presenta la educación, puesto que esta variable resultó ser un elemento clave para aminorar la pobreza.
Finalmente, esta investigación coincide con los trabajos de Amorós y Cristi (2011), Adebayo y Nassar (2014), Kareem (2015), Shah y Saurabh (2015) y Popoola (2018) al considerar a la creación de negocios como un instrumento reductor de la pobreza. En contraste, este estudio discrepa de los hallazgos donde el emprendimiento no es un factor mitigador de la pobreza, como se reporta con Beck, Demirguc-Kunt y Levine (2005), Yanya (2012), Bonito et al. (2017) y Korosteleva y Stepien-Baig (2019).
5. COMENTARIOS FINALES
El trabajo por cuenta propia resulta ser una condición necesaria para entender el dinamismo del emprendimiento. Es conocido que el surgimiento de nuevos negocios obedece a factores diferenciados, los cuales pueden ser internos o externos a la persona emprendedora. Sin embargo, esta actividad se reconoce como un eslabón ineludible para mejorar las condiciones tanto económicas, de mercado y sociales, al fungir como un mecanismo de incremento de competitividad, productividad, creatividad y dinamismo.
Al mismo tiempo, es conocido que existen diversos tipos de emprendimientos, debido a sus condiciones, recursos, limitaciones y capacidades. Además, también es importante reconocer que existen trabajos por cuenta propia sociales o lucrativos según sus objetivos y metas. Al final, la relevancia del trabajo por cuenta propia debe ser evaluada en función de su aportación al bienestar de la persona involucrada.
En ese sentido, la intención de este documento fue medir el efecto del trabajo por cuenta propia según los niveles de pobreza en las entidades federativas. Si bien la mayoría de los trabajos de evidencia empírica analizan al trabajo por cuenta propia desde su impacto al crecimiento económico, es decir, desde la perspectiva de la productividad, competitividad, innovación, entre otros; este trabajo estudia el efecto del trabajo por cuenta propia como una herramienta para combatir la condición de pobreza, resaltando su aportación desde el paradigma del desarrollo económico.
Analizar las diferentes categorías de pobreza resultó relevante, pues se comprobaron impactos distintos del trabajo por cuenta propia según sus dimensiones: simple, moderada y extrema. Se evidenció una relación acorde a lo esperado y con mayor magnitud en los coeficientes del trabajo por cuenta propia para la pobreza simple, después para la moderada y al final para la extrema. En particular, se subraya la aportación del trabajo por cuenta propia en la pobreza extrema, sobre todo en periodos en donde se presume mayor inestabilidad económica.
Al mismo tiempo, es importante resaltar el efecto inverso existente entre los porcentajes de pobreza y dinamismo del trabajo por cuenta propia, en el sentido que, en aquellas entidades federativas donde existe mayor número de nuevos trabajadores por cuenta propia, la pobreza es menor. Además, obtuvimos suficiente evidencia estadística para suponer al desempleo y la educación como factores capaces de influir en la tendencia esperada de la pobreza de forma significativa. No obstante, la variable salario resultó carecer de rigor estadístico, y en todo caso, con la relación inversa a lo pensado. Quizá esto puede ser un punto de partida para futuras investigaciones, pues es posible que esto se deba a condiciones de precarización laboral y pobreza laboral, fenómenos identificados de manera importante en las economías en vías de desarrollo, que, sin embargo, en los últimos años se ha evidenciado un punto de inflexión en México. Finalmente, el estudio es incapaz de identificar las distintas características del trabajo por cuenta propia que permite una reducción en la pobreza, dado que en la ENOE, principal fuente de información oficial, no es posible distinguir el tipo de trabajador por cuenta propia, por lo tanto, queda pendiente para futuras investigaciones estudiar los efectos de los distintos tipos de trabajadores por cuenta propia en el desarrollo económico del país, a través de fuentes primarias de información. Otra limitante más es la exclusión de variables institucionales y estructurales, debido a que disminuían severamente la muestra estadística, no obstante, se presume o se infiere a nivel de hipótesis un impacto significativo en estas variables para evaluar la evolución y éxito de los trabajos por cuenta propia.










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