El así denominado Mapa de las tierras de Oztoticpac es una hoja de 76 cm por 84 cm de papel amate que procede de la región de Texcoco y se preserva en la Biblioteca del Congreso, en Washington, D. C., Estados Unidos (Cline 1966).1 El origen del documento se vincula a don Carlos Ometochtli, miembro de la nobleza texcocana, hijo de Nezahualpilli Acamapichtli y nieto de Nezahualcoyotl Acolmiztli, quien fue juzgado y ejecutado públicamente por delitos de idolatría y amancebamiento en 1539. Don Antonio Pimentel Tlahuiloltzin, gobernador de Texcoco entre 1540 y 1546, ordenó la elaboración de un inventario de los bienes patrimoniales de don Carlos con el propósito de proteger las propiedades que pertenecían originalmente al linaje del gobierno de Texcoco.
El Mapa es un manuscrito extraordinario en varios aspectos. En la sección inferior izquierda se registran cinco topónimos jeroglíficos con sus respectivos listados de los injertos de árboles frutales europeos y sus cantidades: granados, membrillos, manzanos, perales, durazneros y viñas. Este detalle se reproduce en la portada de este volumen de Estudios de Cultura Náhuatl. Estos listados quizá representan la primera referencia a los injertos de árboles frutales en Nueva España y hablan de su alto valor simbólico. Entre los topónimos está el lugar de un molino hidráulico.2
Aproximadamente la mitad del documento, ubicada a la derecha, evidencia terrenos registrados a través del sistema catastral texcocano de origen precolombino llamado milcocolli (Harvey y Williams 1980). Este sistema de representación consiste en indicar las formas geométricas de los terrenos y las dimensiones de sus lados. Otros ejemplos de milcocolli se encuentran en el Códice de Santa María Asunción, el Códice Vergara, el Fragmento Ramírez y los Fragmentos VI y VIII de Humboldt. El Fragmento VIII de Humboldt y el Fragmento Ramírez muestran un formato idéntico, comparten ciertos rasgos paleográficos y es posible que formaran parte de un solo documento. El Fragmento VI de Humboldtreproduce los diagramas de tres parcelas que aparecen en la sección superior izquierda del Mapa de las tierras de Oztoticpac, en uno de los cuales figura una casa.
Son dignos de mención los pagos que daban los arrendatarios de los terrenos y los registros de compraventa de la tierra. En otros milcocolli, los jeroglíficos inscritos adentro de los planos de terrenos especifican el tipo de suelo, pero en este caso indican los nombres de las personas que los labraban. Otro rasgo particular es la ausencia de glosas en caracteres latinos en muchos deletreos jeroglíficos, lo que hace su interpretación sumamente difícil. Howard F. Cline fue el primero en estudiar y publicar el así denominado Mapa de las tierras de Oztoticpac.










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