Lámina 27 del Códice Borbónico, Bibliothèque de l’Assamblée Nationale, París, Francia
El Códice Borbónico es un manuscrito pictográfico de carácter mántico-adivinatorio procedente de la cuenca de México, pintado sobre papel amate. Las tres secciones que lo componen están formadas, respectivamente, por el Tonalamatl, un siglo mesoamericano de cincuenta y dos años y las dieciocho fiestas de las veintenas. En la lámina 27 se representan dos periodos de veinte días que corresponden a las veintenas de Tecuilhuitontli, “Pequeña fiesta de los señores”, y Huey Tecuilhuitl, “Gran fiesta de los señores”. Ambas representaciones están separadas por una línea negra y delgada que divide en dos la lámina, una estrategia pictórica empleada para organizar las pinturas relativas a dos veintenas que ocupan la misma lámina. En el Códice Borbónico la mitad izquierda está dedicada a Tecuilhuitontli y en ella predomina una cancha de juego de pelota o tlachtli. En la mitad derecha de la lámina se pintó una escena de la veintena de Huey Tecuilhuitl, donde se puede apreciar, en la parte superior, a un personaje vestido como un noble. En la parte inferior de la misma lámina se encuentra el dios Cinteotl sentado sobre una litera decorada con cañas y mazorcas de maíz amarillo y rojo. Del lado opuesto de la lámina se representó al dios Xipe Totec y frente a éste a dos hombres sentados y dos mujeres de rodillas, cada uno cargando un recipiente.
En la portada del presente número de Estudios de Cultura Náhuatl aparece la cancha de juego de pelota que ocupa la mitad izquierda de la lámina, correspondiente a Tecuilhuitontli. La cancha tiene forma de doble T y sus aros centrales son, respectivamente, rojo y negro. En las dos extremidades del espacio de juego se pintaron cuatro divinidades o ixiptla. En la parte superior, formando un primer equipo del juego, están representados Cinteotl e Ixtlilton, mientras que, en la parte inferior y del equipo contrario, se encuentran Quetzalcoatl y Cihuacoatl. La importancia atribuida al tlachtli para ilustrar la “Pequeña fiesta de los señores” generó cierta sorpresa entre los especialistas, debido a que el Códice Borbónico es el único manuscrito donde se documenta un partido de juego de pelota para representar este periodo de veinte días. En este sentido, es importante enfatizar cómo esta actividad, que tenía profundas implicaciones cosmogónicas entre las culturas mesoamericanas y estaba asociada con los cambios de eras, también era un pasatiempo lúdico exclusivo de la nobleza, por lo que su presencia en una de las dos veintenas dedicadas a la élite tiene una coherencia profunda.










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