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Revista mexicana de ciencias agrícolas

Print version ISSN 2007-0934

Rev. Mex. Cienc. Agríc vol.7 n.3 Texcoco Apr./May. 2016

 

Artículos

Dinámica regional de la producción de sorgo en México, 1994-2012

Eulogio Rebollar Rebollar1 

Juvencio Hernández Martínez2  § 

Alfredo Rebollar Rebollar1 

Felipe de Jesús González Razo1 

Germán Gómez Tenorio1 

Samuel Rebollar Rebollar1 

1Centro Universitario Temascaltepec-Universidad Autónoma del Estado de México. Carretera Toluca-Tejupilco, km 67.5. Barrio de Santiago s/n, Temascaltepec, Estado de México. C. P. 51300. Tel: 71 62 66 52 09. (rebollar55@hotmail.com; rebollar77@hotmail.com; fegora24@yahoo.com.mx; gomte61@yahoo.com; samre@hotmail. com).

2Centro Universitario Texcoco-Universidad Autónoma del Estado de México. Carretera Texcoco-Los Reyes la Paz, km. 8.5. Avenida Jardín Zumpango S/N Fracc. El Tejocote, Texcoco-Los Reyes la Paz, Estado de México. (jhmartinez1412@gmail.com). Tel: 59 59 21 04 48.

Resumen

A partir de la implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la producción de sorgo en México registró cambios en su estructura productiva, los cuales, fueron distintos en cada una de las regiones productoras. El objetivo de la presente investigación fue determinar el crecimiento de la producción de sorgo, así como su grado de dinamismo en ocho regiones de México, durante 1994 - 2012. Para ello, se utilizó la tasa de crecimiento anual (TCA) y el Método Diferencial-Estructural (Shift-Share), para determinar el valor del efecto total, diferencial y estructural. Los resultados indicaron que durante el periodo de estudio, Nayarit fue la región que tuvo el crecimiento anual mayor de la producción de sorgo, que se reflejó en un mayor grado de dinamismo, debido a que su efecto total fue positivo durante el periodo de análisis, con una ganancia hipotética de 90.73 miles de t. Lo anterior implicó mayor especialización, competitividad interregional y mejores condiciones productivas. Las regiones Michoacán y Jalisco fueron la que se rezagaron durante los dos últimos subperiodos de estudio.

Palabras clave: crecimiento; método diferencial- estructural

Introducción

En México, el sorgo es uno de los granos forrajeros más importantes dentro del sector pecuario (Molina et al., 2012), además considerada como fuente importante de materias primas en la elaboración de alimentos balanceados para aves, bovinos y porcinos (Financiera Rural, 2011).

Con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), se produjo una modificación en la estructura productiva nacional, la cual no fue favorable para el productor interno, ya que perdió competitividad ante importaciones crecientes. Durante 1994 a 2000, la producción creció 57.83%, mientras que las importaciones aumentaron 48.12%, ello significó pasar de 3.70 a 5.84 millones de toneladas (t) para el primer rubro y, de 3.47 a 5.14 millones de t para el segundo (FAO, 2015). Dichas cifras demuestran que el TLCAN vino a reforzar el proceso de liberalización comercial y aumentar la pérdida de autosuficiencia alimentaria iniciada años antes; aunado a que en la práctica se realizaban importaciones en la época de cosecha nacional (Rebollar et al., 2005). En 2008, la producción nacional de sorgo fue 6.59 millones de t, dicho volumen no fue suficiente para abastecer el consumo nacional aparente, el cual ascendió a 8.14 millones de t, por lo que se tuvieron que importar 1.55 millones de t, principalmente de los Estados Unidos (Financiera Rural, 2011).

Posteriormente en 2011, la producción registró 6.42 millones de t, mismo que fue insuficiente para suministrar el consumo nacional aparente, el cual remontó a 8.8 millones de t, por lo que fue necesario importar 2.38 millones de t (FAO, 2015). Por otra parte, de 1994 a 2012, la dinámica de la producción de sorgo en las distintas regiones de México, mostró claras disparidades, al registrarse años agrícolas con reducción de cosechas y años con crecimiento, lo cual, afectó de manera diferente a cada una de las regiones productoras. Durante 1994, la participación porcentual de entidades como Tamaulipas fue 44.66%, Guanajuato 26.06%, Michoacán 8.41% y Sinaloa 3.19%, mientras que para el año 2012, las mismas regiones significaron, 40.29%, 21.46%, 10.24% y 6.53% del total nacional.

Con lo anterior, se evidencia que el comportamiento de la producción de sorgo entre distintas regiones de México, fue diferente a través del tiempo; de ahí el interés de realizar un análisis sobre la dinámica regional de la producción de sorgo, como un aspecto crucial, a fin de generar indicadores que orienten a los planificadores de la política pública a instrumentar estrategias adecuadas que incentiven la producción de dicho cultivo agrícola a nivel territorial y estatal, las cuales podrían ser diferentes para cada región del país.

Por lo anterior, el objetivo de este trabajo fue determinar el crecimiento de la producción de sorgo, así como su grado de dinamismo en ocho regiones de México (Tamaulipas, Guanajuato, Michoacán Sinaloa, Jalisco, Nayarit, Morelos y resto del país), durante el periodo 1994 a 2012, bajo el supuesto de que las diversas circunstancias económicas en el entorno nacional e internacional, entre otros factores, afectaron de distintas maneras al crecimiento de este grano forrajero en las diferentes regiones del país.

Materiales y métodos

Para determinar la dinámica regional de la producción de sorgo, México se dividió en ocho regiones productoras; para fines del presente estudio, los principales estados productores fueron considerados como regiones; Tamaulipas (Tams), Guanajuato (Gto), Michoacán (Mich), Sinaloa (Sin), Jalisco (Jal), Nayarit (Nay) y Morelos (Mor); al tener en cuenta, que dichas entidades, en promedio, representan 85% del total nacional (SIAP, 2012); se agrupó al resto de los estados en una sola región y, se le denominó, resto del país (Rp).

Se analizó la producción de sorgo grano, durante el periodo 1994-2012, en el que se consideró al país en su conjunto y cada una de las regiones productoras que lo integran, posteriormente, dicho lapso de tiempo se dividió en tres subperiodos, 1994- 2000, 2001-2006, 2007-2012. Para determinar el porcentaje de crecimiento de la producción de sorgo en cada una de las regiones, se utilizó la tasa de crecimiento anual para cada año, a partir de 1994 hasta 2012 y, para determinar la dinámica de la producción de sorgo en cada una de las regiones, se utilizó la técnica de análisis regional (TAR), conocida como método diferencial-estructural (MDE) (Boisier, 1980).

Para lo cual se elaboró una matriz SECRE (sector-región) que es una tabla de doble entrada donde las filas representan los sectores y las columnas las regiones (Boisier, 1980); en el presente estudio, los sectores fueron los años y, las columnas las regiones (Del Moral et al., 2008). La variable de análisis fue, el volumen de producción de sorgo. La información se agrupó El procesamiento de la información se realizó con el software TAREA (Lira y Quiroga, 2003) y Microsoft Excel 2013.

El método diferencial-estructural (conocido como método de variaciones relativas o modelo de cambio y participación o en inglés como shift-share analysis o industrial mix and share analysis), consiste en comparar el cambio observado en una variable durante un periodo, tanto en la región, como en el país. Este cambio se compara, con lo que habría ocurrido en la región, si la variable en cuestión, se hubiese comportado de manera idéntica, tanto en la región, como en el país. El método permite determinar cambios en la posición relativa de las regiones y cambios en la estructura productiva de los territorios a través del tiempo (Boisier, 1980). Lo anterior, es útil; para describir disparidades regionales, pues a partir de los resultados obtenidos, se pueden construir políticas de desarrollo regional (Del Moral et al., 2008).

El método diferencial-estructural, se desagrega en tres componentes: efecto total (ET), efecto diferencial (ED) y efecto estructural (EE). El ET, compara el valor final (año t) de la variable en estudio, en la región j, con el valor que hipotéticamente habría tenido dicha variable, si la región se hubiera comportado como el país, en términos de crecimiento. El valor “esperado o hipotético”, se obtiene al aplicar el cociente de variación nacional (rSR), al valor inicial de la variable en al año cero. La expresión de ET es:

Donde: Vij= valor de la variable V correspondiente al año i, en la región j; 0= año cero o inicial (dado el periodo de estudio, el año cero, sería a partir de 1994, hasta 2011); t= año final (dado el periodo de estudio, el año t, sería 1995, consecutivamente, hasta 2012); rSR= coeficiente de variación a nivel nacional rSR=

Un ET positivo, indica una “ganancia hipotética” de la actividad en la región de estudio, explicada por el crecimiento mayor de la actividad en la región, comparado con el crecimiento de la misma actividad en el país. Un ET negativo, indica una “pérdida hipotética” de la actividad en la región, ya que el crecimiento de la actividad es menor en la región de estudio, con relación al registrado por el país (Boisier, 1980). El ET, se explica por la combinación de dos efectos: efecto diferencial y efecto estructural.

El efecto diferencial, compara el valor final (año t) de la variable en estudio, registrado en el año i, en la región j, con el valor que hipotéticamente habría tenido dicha variable durante el mismo año; dicho efecto, representa la dinámica de la producción de cada año i, en la región j, comparada con la dinámica del mismo año, a nivel nacional. Lo que se expresa como:

Donde: rSi= coeficiente de variación anual, a nivel nacional

Si una región, obtiene un efecto diferencial positivo, indica que la producción anual en la región, creció por arriba de la producción nacional, registrada en el mismo año; en consecuencia, las regiones en las cuales se obtuvieron efectos diferenciales positivos, se identificaron como dinámicas (Boisier, 1980), competitivas (Lira y Quiroga, 2003) y con mejores condiciones productivas (Del Moral et al., 2008). Las que obtuvieron un ED negativo fueron rezagadas, no competitivas y con peores condiciones productivas.

El efecto estructural, se deriva del hecho de que a escala nacional, algunos años experimentan crecimientos productivos mayores que otros; en consecuencia, las regiones que tienen una estructura productiva especializada en años (sectores) de rápido crecimiento (SRC) a nivel nacional, tenderán a mostrar cambios relativos positivos; en tanto, que las regiones cuya estructura productiva muestra una especialización en años (sectores) de lento crecimiento (SLC), presentarán cambios relativos negativos. El EE, refleja el peso relativo de los distintos años (sectores) en el ámbito regional, en comparación con el peso relativo de los mismos años en el ámbito nacional (Boisier, 1980). Su expresión es la siguiente:

Un EE positivo, indica que la región se especializa en SRC a nivel nacional, mientras que un EE negativo, refiere que la región se especializa en SLC a nivel nacional (Lira y Quiroga, 2003). Con los resultados del método diferencial- estructural, se elaboró una tipología regional, donde se consideró la calificación por componente (Del Moral et al., 2008) y signo de los efectos diferencial, estructural y total (Boisier, 1980). Las regiones se clasificaron en seis tipos: tres con efecto total positivo y un grado de dinamismo muy alto, alto y medio alto (Tipo I, IIA y IIIA); y tres con efecto total negativo y un grado de dinamismo muy bajo, medio bajo y bajo (Tipo IV, IIB y IIIB).

Resultados y discusión

Con el inicio de la crisis económica de diciembre de 1994 y la entrada en vigor del TLCAN, la producción nacional de sorgo tomó un nuevo rumbo. En 1995, dicha actividad creció 12.66% con relación al año anterior; de igual manera, Guanajuato, Michoacán, Sinaloa, Jalisco, Nayarit, Morelos y resto del país, registraron crecimientos positivos; pero las entidades que tuvieron porcentajes mayores de crecimiento fueron Morelos 163.01%, Sinaloa 104.49% y Michoacán 97.85% (Cuadro 1). Por su parte, Tamaulipas, redujo su volumen de producción. El incremento de la producción nacional y regional, durante el referido año, se explicó, en parte, por la instauración del Programa de Apoyos Directos al Campo (PROCAMPO), al encontrarse una respuesta positiva entre la producción de sorgo y el pago del PROCAMPO, lo cual indicó que el programa favoreció la oferta del grano forrajero (Molina et al., 2012).

Cuadro 1 Tasas de crecimiento anuales de la producción de sorgo, por región, 1994-2012 (%). 

Elaboración con datos de SIAP, 2012.

El decremento generalizado de la actividad durante 1997, se relacionó con los efectos ocasionados por el fenómeno climatológico de “El Niño”, que provocó una disminución de la producción en la totalidad de las regiones y, requirió incrementar 10.33% el volumen de importaciones para complementar la oferta total o disponibilidad nacional que fue 8 391.40 miles de t (SAGARPA, 2003). La producción se normalizó en 1998, donde se observó crecimiento de la activad a nivel nacional, debido a que algunas regiones como Guanajuato que pasó de una producción de 1 150.14 en 1997 a 1 501.35 miles de t en 1998; en tanto que Michoacán aumentó de 582.45 a 723.21 miles de t.

Posteriormente en 1999; la producción nacional se contrajo 11.65%, como consecuencia del decremento reportado por la mayoría de las regiones (con excepción de Michoacán); dicha disminución se explicó en parte, por la elevada producción registrada en Estados Unidos de América, que permitió incrementar la oferta de grano, aunado a una mayor producción mundial de granos forrajeros, que presionó los precios internacionales a la baja en 1998. Lo anterior, provocó un exceso de oferta y una contracción de la demanda de los mercados externos, impidiendo la recuperación de precios, cerrando el mes de diciembre de 1998, con una cotización promedio de 91.25 USD/t (SAGARPA, 1999); situación que propició que el precio real de sorgo, disminuyera 12.93% en Tamaulipas, 13.61% en Guanajuato, 17.77% en Michoacán, 12.3%, en Sinaloa 15.74% en Jalisco, 17.94% en Nayarit y 20.31% en Morelos.

Durante 2000 y 2001 la producción nacional se incrementó favorablemente, debido al aumento en el rendimiento por hectárea (h), registrado por la totalidad de las regiones (excepto Tamaulipas), mismas que en promedio aumentaron 13.23%, respecto a 1999. El crecimiento de la producción experimentado por la mayoría de las regiones, se explicó en parte, por el incremento en el consumo, bajos precios internacionales y un bajo tipo de cambio (Rebollar et al., 2005). El decremento de la producción nacional durante el siguiente año (2002), fue como consecuencia de una disminución de 10.32% en la superficie cosechada, y una ligera disminución en el rendimiento por h, en algunas regiones como Tamaulipas 25.68%, Guanajuato 4.19%, Michoacán 29.22%, Jalisco 13.70% y Morelos 57.39%. En 2003 y 2004, la producción nacional de sorgo creció en 29.83% y 3.62% respecto a los años inmediatos anteriores; y descendió 21.12% y 0.10% durante 2005 y 2006, decrementos similares presentaron la mayoría de las regiones, dicha caída se explicó en parte por una disminución de 15.73% en el consumo nacional aparente durante 2005, en comparación con el año anterior; pasando de 10 163.7 a 8 544.9 miles de t (Financiera Rural, 2011).

En 2007 y 2008, la producción nacional, creció 12.40% y 6.28%, para después decrecer 7.35% en el siguiente año y volvió a ascender 13.62% durante 2010. Los altibajos en la producción se debieron a movimientos en la superficie cosechada, variaciones en el precio real del producto y cambios en volúmenes de importaciones. En 2011, la producción nacional del grano mostró decrementos de 7.36%; debido a un descenso de 34.99% en el volumen de producción registrado por Tamaulipas, porcentaje regional que representó una disminución de 1 047.02 miles de t en relación al año anterior, ocasionada por un descenso en la superficie cosechada de 57.08 miles de h (SIAP, 2012), provocada por la presencia del fenómeno meteorológico denominado “huracán Alex”, mismo que trajo consigo lluvias severas, inundaciones y fuertes vientos, los días treinta de junio y primero de julio de 2010, provocando daños en la producción de sorgo y otros cultivos en veintiséis municipios de la región de Tamaulipas (SAGARPA, 2010), principal productor de este grano en el ciclo otoño-invierno.

En 2012, la producción nacional se recuperó y creció 8.40%, al reportar un volumen de 6 969.50 miles de t. debido a que algunas regiones como Tamaulipas crecieron 44.39%, Jalisco 38.35%, Michoacán 23.56% y Nayarit 20.69%, mientras que Sinaloa decreció -64.57% y Morelos -2.74%. El decremento mayor registrado por Sinaloa durante el año 2012, se debió en parte a la sequía que afectó a la región durante mayo a noviembre de 2011 (DOF, 2012), situación que propició, caída en la producción de los principales granos, entre ellos el sorgo (SAGARPA, 2013). El crecimiento de la producción nacional en el último año del periodo analizado, fue por un incremento en la superficie cosechada en las principales regiones productoras, Tamaulipas reportó un incremento de 82.90 miles de h, mientras que Guanajuato logró un aumento de 49.99 miles de h, con relación a 2011 (SIAP, 2012). Los resultados del método diferencial-estructural, demostraron que la dinámica de la producción de sorgo en México fue distinta entre regiones y periodos estudiados. Durante 1994-2000, las regiones Michoacán y Jalisco obtuvieron un efecto total (ET) positivo, como resultado de un efecto diferencial (ED) y efecto estructural (EE) también positivo, mientras que Sinaloa, Nayarit y Morelos, que también obtuvieron un ET positivo; como consecuencia de una mayor contribución aportada por el efecto diferencial positivo en las primeras dos regiones y, mayor participación del EE positivo, para el caso de la tercera región.

Por su parte, las regiones Tamaulipas y Guanajuato, obtuvieron un ET negativo, como consecuencia de una mayor contribución del EE negativo en la primera región y, un mayor valor del ED negativo en la segunda de ellas, valores suficientes para influenciar en forma negativa el ET, en las citadas regiones (Cuadro 2).

Cuadro 2 Coeficientes obtenidos del método diferencial-estructural (miles de t). 

Elaboración con datos de SIAP, 2012.

Durante 2001-2006, las regiones Sinaloa, Nayarit y Morelos, fueron las que obtuvieron un ET positivo, derivado de la mayor contribución que realizó el ED que también resultó positivo. El resto de las regiones (excepto Tamaulipas), obtuvieron un ET negativo, como consecuencia del mayor peso relativo de los valores del ED, que también fueron negativos. Para el caso de Tamaulipas, el ET fue negativo, porque tanto el ED como el EE fueron negativos. Durante 2007-2012, las regiones Tamaulipas, Guanajuato y Nayarit reportaron ET positivo, como consecuencia de la mayor contribución que realizó el ED positivo en las dos primeras regiones, y un mayor peso relativo del EE, para el caso de la tercera. Las demás regiones, obtuvieron un ET negativo, derivado de la mayor participación que aportó el ED negativo.

Con los resultados obtenidos del método diferencial-estructural, se elaboró una tipología regional de acuerdo al signo (positivo o negativo) de cada una de los efectos (ET, ED, EE). Asimismo, de acuerdo a la calificación del componente obtenido de cada coeficiente, se determinó el grado de dinamismo espacial de la producción de sorgo, para cada una de las regiones, durante los distintos subperiodos (Cuadro 3).

Cuadro 3 Tipología de las regiones según su dinamismo espacial de la producción de sorgo. 

Fuente: elaboración con base en (Boisier, 1980), (Lira y Quiroga, 2003) y (Del Moral et al., 2008).

Durante 1994-2000, en las regiones de Michoacán y Jalisco, la producción de sorgo obtuvo un grado de dinamismo muy alto; sin embargo, para el segundo y tercer periodo, la actividad regional cambió su dinámica y, se posicionó en un nivel medio bajo. Por su parte, en la región Morelos, la citada actividad registró una dinámica alta en el primer periodo, en el segundo disminuyó y se posicionó en un nivel medio y, en el tercero terminó con una dinámica media baja. En las regiones de Sinaloa y Nayarit, la producción obtuvo un dinamismo medio para el primer periodo; sin embargo, durante el siguiente periodo, la primera conservó su dinámica, mientras que la segunda la incrementó y, se posicionó en un nivel muy alto. Finalmente en el tercer periodo, ambas registraron una disminución en su dinámica y, se ubicaron en un nivel medio bajo y alto.

Por su parte, en la región Guanajuato, la actividad registró una dinámica media baja para los primeros dos periodos e incrementó su dinamismo a una posición media al finalizar el estudio. En la región de Tamaulipas, la producción de sorgo reportó un dinamismo bajo para el primer periodo; sin embargo, para el segundo incrementó su dinámica y se posicionó en un nivel medio bajo y, afinó el estudio en un nivel medio. De 1994 a 2000, el mayor grado de dinamismo de la producción de sorgo en las regiones de Michoacán y Jalisco, se asoció a la magnitud de sus ganancias hipotéticas que para la primera región fue de 109.42 y, para la segunda fue de 67.66 miles de t. Estas cifras indicaron mejores condiciones productivas, mayor competitividad interregional y una especialización de la producción durante los años que la producción fue creciente.

Por su parte, la actividad en la región Morelos, experimentó un grado de dinamismo inferior comparado con de Michoacán y Jalisco, a pesar que obtuvo una ganancia hipotética de 20.10 miles de t, su producción se especializó en años en que la producción nacional se contrajo. El dinamismo medio de la producción de sorgo, reportado por Sinaloa y Nayarit, durante el referido sexenio, se debió a que en algunos años del periodo referido, la producción anual en estas regiones, creció por arriba de la producción nacional registrada para los mismos años. En cambio el bajo dinamismo de la producción, registrado por las regiones de Guanajuato y Tamaulipas, durante el citado sexenio, se debió a un crecimiento regional inferior al país en su conjunto, lo que se tradujo en pérdidas hipotéticas en sus volúmenes de producción y, en consecuencia pérdida de competitividad interregional.

Por otro lado, el grado de dinamismo de la producción, experimentado por la región de Nayarit y Morelos, durante 2001 a 2006, indicó ganancias hipotéticas, incrementos de la competitividad interregional y mejores condiciones productivas. Mientras que el grado de dinamismo bajo correspondientes a Guanajuato, Michoacán y Jalisco se explicó por el crecimiento anual negativo que registraron durante este periodo. Esto reflejó pérdidas hipotéticas que en Jalisco representó 170.35, Guanajuato 65.67 y Michoacán 3.25 miles de t; debido a que el crecimiento en estas regiones, fue inferior al registrado por el país en su conjunto.

Durante 2007 a 2012, la dinámica regional se explicó por la magnitud del efecto total positivo que significó ganancias hipotéticas, que para Tamaulipas fue 234.55, Guanajuato 64.71 y Nayarit 7.13 miles de t. Este comportamiento se debió a que esas regiones tuvieron un crecimiento superior al registrado por el país en su conjunto, que indicó mayor competitividad intrarregional, mayor especialización de la actividad y mejores condiciones productivas para los citados territorios. Por su parte, el rezago que experimentaron las regiones Michoacán, Sinaloa, Jalisco y Morelos, durante el referido sexenio, fue debido al menor crecimiento registrado por las mismas, en comparación al reportado por el país; en consecuencia, dichas regiones obtuvieron pérdidas hipotéticas de diversas magnitudes y una disminución de la competitividad intrarregional, aunado un crecimiento y especialización en los años en que la producción nacional de sorgo se contrajo.

Conclusiones

Durante el periodo de estudio la producción de sorgo en México, mostró claras disparidades relativas a su crecimiento y dinamismo entre las regiones. Nayarit fue la región que obtuvo las mayores tasas de crecimiento positivas que el resto de las regiones analizadas, que se reflejó en un mayor grado de dinamismo, durante los tres subperiodos, y significó mayores ganancias hipotéticas, mejores condiciones productivas, mayor competitividad interregional y una especialización de la actividad durante los años en que la producción nacional fue creciente.

Por su parte, Michoacán y Jalisco, registraron mayores decrementos en sus volúmenes de producción de sorgo, su crecimiento fue inferior que el resto de las regiones y el país en su conjunto, lo que ocasionó pérdidas hipotéticas de diversas magnitudes y una disminución de la competitividad intrarregional. Ello debido a la escasa diversificación de la actividad a lo largo del periodo, así como su crecimiento y especialización en años en que la producción de sorgo se contrajo, lo que posicionó a las referidas regiones como rezagadas.

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Recibido: Diciembre de 2015; Aprobado: Marzo de 2016

§Autor para correspondencia: jhmartinez1412@gmail.com.

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