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Política y gobierno

Print version ISSN 1665-2037

Polít. gob vol.27 n.2 Ciudad de México Jul./Dec. 2020  Epub Feb 17, 2021

 

Artículos

Economía, seguridad y corrupción en la elección presidencial de 2018. Temas de campaña y preferencias electorales en México

1Profesora-investigadora del Centro de Estudios Internacionales en El Colegio de México. Camino al Ajusco 20, Pedregal de Santa Teresa, 10740, Ciudad de México. Tel: (52) 55 5449 3000, ext. 4033. Correo-e: maltamirano@colmex.mx.

2Profesora-investigadora en la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Carretera México-Toluca 3655, Lomas de Santa Fe, 01210, Ciudad de México. Tel: 52 (55) 5727 9800. Correo-e: sandra.ley@cide.edu.


Resumen

Durante la administración de Enrique Peña Nieto y la campaña presidencial de 2018 resaltaron tres problemas entre el electorado mexicano: un limitado crecimiento económico, un aumento sostenido de la violencia y múltiples escándalos de corrupción. Con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018, analizamos los efectos simultáneos de las evaluaciones individuales respecto a la economía, la violencia y la corrupción sobre las preferencias electorales. Nuestros hallazgos indican la prevalencia de un voto económico retrospectivo que coexiste con un voto de seguridad. Las evaluaciones negativas de la seguridad favorecieron al candidato puntero, aunque sin un claro respaldo de las víctimas. A pesar de su centralidad en la campaña electoral, el tema de la corrupción no afectó sustantivamente las preferencias del votante.

Palabras clave: voto temático; elecciones; voto económico; seguridad; corrupción

Abstract

Throughout Enrique Peña Nieto’s administration and during the 2018 presidential campaign, three problems stood out among the Mexican electorate: the limited economic growth, a sustained increase in violence, and multiple corruption scandals. Therefore, based on the CIDE-CSES 2018 National Electoral Study, we analyze the simultaneous effects of individual evaluations of the economy, violence and corruption on electoral preferences. Our findings indicate the prevalence of a retrospective economic vote that coexists with a security vote, but without clear support from crime victims. Although corruption was widely discussed during the electoral campaign, this issue did not play a major role in voter preferences.

Keywords: issue voting; elections; economic voting; security; corruption

La administración de Enrique Peña Nieto estuvo permeada de múltiples controversias en materia de economía, seguridad y corrupción. La implementación de las reformas laboral, energética, de competencia económica y telecomunicaciones, entre otras, le valió la portada de la revista Time al presidente Peña Nieto a principios de 2014. En otoño de ese mismo año, sin embargo, su administración se enfrentaba a su peor crisis, entre la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa y la investigación por conflicto de interés conocida como el caso de La Casa Blanca. Así, la economía, la seguridad y la corrupción fueron temas permanentemente presentes en los medios y ampliamente discutidos en la campaña presidencial de 2018. Las reformas económicas implementadas durante el sexenio fueron objeto de constantes discusiones públicas. A diferencia de la elección de 2012, la seguridad se convirtió en un tema principal de los debates presidenciales, con propuestas contrastantes de mano dura y de prevención social por igual. Asimismo, los escándalos de corrupción alcanzaron a los tres candidatos partidistas en plena campaña electoral.

Ante esta multiplicidad de debates y preocupaciones, resulta importante entender de qué manera los votantes mexicanos tomaron en cuenta la situación de la economía, la seguridad y la corrupción en el país en sus preferencias electorales; cuáles son los factores que mediaron la consideración de temas económicos, políticos y sociales en el voto; cuáles fueron los temas que prevalecieron en la evaluación de los distintos candidatos para la intención de voto, particularmente para el candidato ganador; y para qué grupo de electores resultó más importante un tema que otro al momento de votar. Éstas son algunas de las preguntas que atendemos en este artículo en referencia específica a la elección de 2018 en México. El análisis de los determinantes de las preferencias electorales es crucial para entender los resultados de este proceso electoral, los cuales apuntan a una reconfiguración del sistema de partidos en el país. Sin embargo, a un nivel teórico, nuestra motivación y pregunta de investigación gira en torno a cuál es el papel que los asuntos económicos y no económicos tienen simultáneamente en el voto y la posibilidad de identificar los distintos públicos temáticos (issue publics) que se movilizan ante tres asuntos tan importantes como la economía, la seguridad y la corrupción.

La revisión de estos aspectos del comportamiento electoral de los mexicanos en la pasada elección resulta relevante tanto por razones teóricas como prácticas. Numerosos estudios han revelado las limitaciones que enfrentan los votantes para exigir cuentas de sus gobernantes tanto por falta de información (Holbrook y Garand, 1996; Aidt, 2000) e interpretación de la misma a través de los medios de comunicación (Hetherington, 1996), como por la complejidad de los procesos de asignación de responsabilidades que los votantes enfrentan al premiar o castigar a sus gobernantes en las urnas (Gélineau y Remmer, 2006; Arceneaux, 2006; Hobolt et al., 2013). Adicionalmente, si bien la economía suele ser un factor primordial en la decisión electoral, trabajos recientes muestran que, en momentos de crisis política, son otras las prioridades que definen el voto (Singer, 2011), aunque éstas pueden diferir de un votante a otro (Krosnick, 1990). En conjunto, estos hallazgos sugieren consecuencias importantes del comportamiento electoral para la rendición de cuentas y las políticas que prevalecerán en los gobiernos subsecuentes. En el más largo plazo, las preferencias y los resultados electorales tienen implicaciones fundamentales para el bienestar futuro de los ciudadanos.

Una limitación de esta literatura, sin embargo, es de carácter empírico. Debido a las restricciones en el diseño y la disponibilidad de encuestas, resulta difícil evaluar el papel que desempeñan los distintos problemas sociales -más allá de la economía- en el comportamiento electoral, de manera simultánea. Sin embargo, rara vez surgen estos temas de manera aislada. Por ejemplo, la violencia criminal en América Latina suele venir acompañada de un fenómeno de corrupción y puede además tener profundos efectos económicos. En términos de rendición de cuentas, resulta entonces necesario identificar cuál es la dimensión que más pesa entre el electorado. Sin un análisis riguroso y comparado, podríamos sobreestimar o subestimar el efecto de cada tema en los resultados electorales. En este artículo analizamos la encuesta postelectoral del Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018,1 un instrumento que nos permite examinar, dentro de un mismo estudio, los efectos que las evaluaciones de los votantes sobre la economía, la seguridad y la corrupción desempeñaron en sus preferencias electorales y sopesar su impacto en el voto individual.

Con el objetivo de entender la lógica del voto de los mexicanos en la pasada elección presidencial, organizamos el artículo de la siguiente manera. En primer lugar, presentamos una breve revisión de la literatura sobre el voto económico y no económico y los principales hallazgos al respecto que orientan nuestro trabajo. Enseguida, presentamos nuestro argumento e hipótesis. A continuación, hacemos un recuento de los temas presentes en la campaña presidencial de 2018 y su evolución. Posteriormente, describimos nuestro diseño de investigación y los resultados que se derivan de éste. Finalmente, discutimos nuestras conclusiones e implicaciones de nuestros hallazgos.

Nuestros resultados permiten entender al votante mexicano en una coyuntura política histórica. La evidencia aquí presentada apunta a la prevalencia de un voto económico retrospectivo entre el electorado mexicano que trabajos anteriores habían revelado para elecciones previas (Buendía, 1996, 2000; Poiré, 1999; Beltrán, 2003, 2015; Singer, 2009). Sin embargo, dado el incremento de la violencia en el país, encontramos también que dicho voto económico coexiste con un voto de seguridad: las evaluaciones negativas por la situación de inseguridad favorecieron al candidato puntero, aunque las víctimas del crimen parecen haber tenido reservas respecto a sus propuestas y no lo apoyaron ampliamente. Y a pesar de que el asunto de la corrupción estuvo presente en la campaña, particularmente en el discurso del candidato ganador, éste no fue un tema principal en la decisión electoral del votante mexicano, ni fue determinante para la victoria de Andrés Manuel López Obrador. Este artículo contribuye, por lo tanto, a evaluar de manera estricta la lógica del voto económico y temático, con la posibilidad de identificar los distintos públicos temáticos (issue publics) que prevalecieron o que se diluyeron en la elección de 2018.

Voto económico vs. voto no económico

Los trabajos sobre voto económico predicen que los votantes, al ser individuos racionales, decidirán apoyar al partido en el gobierno durante los tiempos de bonanza económica y a la oposición, en momentos de crisis o declive económico (Fiorina, 1978). Esta predicción se basa en dos supuestos: 1) que las condiciones económicas brindan información a los votantes sobre los actores políticos y 2) que las condiciones económicas indican la competencia del gobierno (Dorussen y Palmer, 2002). Además, los modelos de voto económico asumen que los votantes pueden evaluar fácilmente el desempeño económico, ya que las consecuencias son tangibles y se reflejan en sus vidas diarias. A pesar de la racionalidad de la votación económica y la amplia evidencia empírica al respecto, existen importantes limitaciones a la misma.

Para analizar el impacto de las condiciones económicas en los resultados electorales, se deben tomar en cuenta las características del contexto político, institucional y social en las que se celebran las elecciones (Powell y Whitten, 1993; Pacek y Radcliff, 1995; Anderson, 2000, 2007). Para que los modelos económicos funcionen, la gestión de la economía debe ser una preocupación importante. Sin embargo, esto depende del contexto psicosociológico individual (Krosnick, 1990; Dorussen y Palmer, 2002).

Durante los tiempos de bonanza económica o los periodos de gran agitación política o institucional, es más probable que los votantes dirijan su atención a otras cuestiones no económicas (Singer, 2011). La investigación en política comparada ha demostrado que en las elecciones que se producen en medio de crisis de gobierno, que involucran corrupción, violaciones de derechos humanos o ataques terroristas, los votantes no prestan tanta atención a la economía (Bali, 2007; Kibris, 2011; Singer, 2011).

Incluso en medio de una gran crisis de gobernabilidad, los votantes asignan diversos grados de importancia a un tema, dependiendo de sus propias preocupaciones y experiencias personales (Krosnick, 1990). La importancia de los temas es fundamental para la rendición de cuentas. Si un determinado problema no económico no es relevante para el votante, éste no lo tomará en cuenta al decidir por quién votar o al evaluar a las autoridades en funciones. De acuerdo con Krosnick (1990), esto significa que hay múltiples “públicos temáticos” (issue publics) dentro del electorado y cada uno de ellos está compuesto por ciudadanos que están especialmente preocupados por un solo tema, ya sea porque afecta un interés o valor relevante para el individuo. Por ejemplo, un maestro podría estar más enfocado en las propuestas de los candidatos en materia educativa y decidir su voto con base en esa dimensión.

Hay dos asuntos no económicos que en años recientes han llamado la atención de los expertos en comportamiento electoral: el crimen y la corrupción.2 Se trata de temas visibles y con profundas consecuencias económicas, sociales y políticas para los votantes.3 Ambos temas son, además, ampliamente cubiertos por los medios de comunicación y referidos por los mismos políticos dentro de sus discursos, de tal manera que los votantes están frecuentemente expuestos a lo que ocurre tanto en lo que se refiere a inseguridad como a corrupción, haciéndolos más conscientes de estos asuntos (Chiricos et al., 2000; Altheide, 2002; Ferraz y Finan, 2008; Chang, et al., 2010).

A pesar de la relevancia de estos temas, la evidencia existente sugiere que es sólo en condiciones muy particulares que los votantes castigan a los partidos por la violencia criminal o la corrupción y que, en consecuencia, las posibilidades de rendición electoral de cuentas respecto a estos asuntos están relativamente reducidas. Por un lado, los votantes castigan a sus gobernantes cuando la inseguridad está asociada con el crimen organizado y hay alineación partidista que les facilita su proceso de atribución de responsabilidades (Ley, 2017). Adicionalmente, se ha revelado que las víctimas del crimen no muestran efectos estadísticamente significativos en el apoyo electoral (Ley, 2017) ni en la aprobación presidencial (Romero et al., 2016), tal vez porque las víctimas tienden a desvincularse de la vía electoral y dejan de participar en las elecciones (Ley, 2018). Por el otro lado, en lo que concierne a corrupción, cuando este fenómeno está ampliamente extendido -como en América Latina- a los electores se les dificulta identificar a políticos que no sean corruptos por lo que descuentan el tema (Pavão, 2018), dando prioridad a otras necesidades sociales en la decisión electoral (Boas et al., 2018). Así, el tema de corrupción puede influir en el voto sólo cuando la fuente que informa sobre escándalos de corrupción es creíble (Botero et al., 2015) y los votantes son políticamente sofisticados para procesar tal información (Weitz y Winters, 2017).

Tomando en cuenta las limitaciones que tienen los electores para considerar en la emisión de su voto los distintos temas que los afectan de manera directa, este artículo busca justamente examinar en qué medida las percepciones de desempeño de la economía, la seguridad y la corrupción determinaron el voto de los mexicanos en la elección presidencial de 2018.

Argumento

Este artículo busca contribuir a la literatura sobre voto económico y voto temático (issue voting) a partir del caso mexicano y la más reciente elección presidencial de 2018. Con base en las teorías de voto económico, asumimos que una de las primeras influencias en las preferencias electorales de los mexicanos en el proceso electoral de 2018 fueron las percepciones sobre la economía, particularmente aquellas sobre la situación económica a nivel nacional, dado que estudiamos la elección del gobierno a nivel federal. De hecho, la evidencia sobre el caso mexicano apunta a la prevalencia extendida de un voto económico entre el electorado desde la década de 1990 (Buendía, 1996, 2000; Poiré, 1999; Beltrán, 2003, 2015; Singer, 2009). Sin embargo, tomando en cuenta que en los últimos años las fluctuaciones económicas coexisten con fenómenos no económicos como la violencia criminal y escándalos de corrupción -siguiendo la teoría de públicos temáticos (Krosnick, 1990)- consideramos probable que el elector mexicano también haya dirigido su atención a cuestiones no económicas en la definición de su voto, particularmente hacia aquellas que le afectaron de manera directa y que fueron materia de debate durante la campaña. Con base en estas líneas teóricas, proponemos explorar las siguientes hipótesis. Nos enfocamos primero a las preferencias electorales respecto al candidato del partido en el poder:

  • H1a. A mejor evaluación del desempeño económico, mayor probabilidad de apoyar al candidato del gobierno en el poder.

  • H1b. A mejor evaluación del desempeño en seguridad pública, mayor probabilidad de apoyar al candidato del gobierno en el poder.

  • H1c. Las experiencias directas con el crimen e inseguridad (victimización) están asociadas con una disminución en el apoyo al candidato del gobierno en el poder.

  • H1d. A mejor evaluación del desempeño en el combate a la corrupción, mayor probabilidad de apoyar al candidato del gobierno en el poder.

De manera complementaria y enfocadas en los factores que podrían haber influido en la victoria del candidato ganador de oposición de la elección de 2018, proponemos lo siguiente:

  • H2a. A mejor evaluación del desempeño económico, menor probabilidad de apoyar al candidato ganador del partido opositor.

  • H2b. A mejor evaluación del desempeño en seguridad pública, menor probabilidad de apoyar al candidato ganador del partido opositor.

  • H2c. A mejor evaluación del desempeño en el combate a la corrupción, menor probabilidad de apoyar al candidato ganador del partido opositor.

Si bien las hipótesis que hasta aquí presentamos siguen la línea de estudios consolidados en la literatura de comportamiento electoral, reiteramos el valor de analizar el impacto de tres temas de enorme importancia teórica y práctica en las preferencias electorales dentro de un mismo estudio y así poder evaluar su efecto de manera comparada. Como explicamos a detalle más adelante, los datos en los que se basa este estudio ofrecen esta posibilidad. Más allá de esta contribución empírica, proponemos la identificación de los públicos temáticos (Krosnick, 1990) para cada uno de estos asuntos y cuyas características, argumentamos, podrían potenciar la relevancia de cada tema y sus efectos en las preferencias electorales.

En primer lugar, en cuanto a la economía, tomamos en cuenta que, dada la estructura del mercado laboral en México, el sector informal es el grupo más vulnerable debido a la falta de atención médica, ahorro para el retiro, créditos para la vivienda y servicios de guardería, entre otros ( Alba Vega y Kruijt, 1995; Altamirano, 2019). Por lo tanto, argumentamos que la informalidad condiciona el efecto de las evaluaciones económicas.

  • H3a. La vulnerabilidad económica individual condiciona el efecto de las evaluaciones de la economía.

En lo que se refiere a seguridad, proponemos que son especialmente las víctimas directas de la violencia criminal quienes le dan mayor peso a sus evaluaciones de seguridad al momento de expresar sus preferencias electorales.

  • H3b. Las experiencias directas con el crimen condicionan el efecto de las evaluaciones de seguridad.

Finalmente, si bien es difícil identificar a un grupo particularmente afectado por la corrupción debido a su amplia difusión dentro del sistema político mexicano, la evidencia existente claramente apunta a una característica en particular para que el votante tome en cuenta esta dimensión en su decisión electoral: la sofisticación política (Weitz y Winters, 2017). Los votantes políticamente sofisticados tienen la capacidad de procesar la información sobre actos de corrupción e incorporarla en la definición de su voto. Por lo tanto, aunque no hay un público temático específico respecto a corrupción, proponemos la existencia de un posible público particularmente sensible, atento y movilizado en cuanto al tema de corrupción.

  • H3c. Los niveles de información individual condicionan el efecto de las evaluaciones de corrupción.

En resumen, argumentamos que las evaluaciones del desempeño en materia de economía, seguridad y corrupción influyeron en las preferencias electorales del electorado mexicano en 2018, aunque con particular impacto entre votantes del sector informal, víctimas del crimen y con información política, respectivamente. Con base en estas expectativas teóricas, hacemos un breve recuento de la campaña presidencial de 2018 y presentamos nuestro análisis empírico en las siguientes secciones.

Los temas de la elección presidencial de 2018

El saldo de la administración de Enrique Peña Nieto

Entre 2012 y 2014, el Congreso aprobó 11 reformas estructurales: hacendaria, financiera, energética, educativa, de telecomunicaciones, competencia económica, transparencia, laboral, de justicia penal, político-electoral y una nueva ley de amparo. En términos generales, el propósito de estas iniciativas era acelerar el crecimiento y el desarrollo económico del país. Así, este conjunto de reformas le ganó al entonces presidente Enrique Peña Nieto la portada de la revista Time, enfatizando su trabajo “salvando a México”. Estas iniciativas, sin embargo, enfrentaron muchos problemas en cuanto a su implementación (Flores Macías, 2016; Arroyo et al., 2018). La reforma hacendaria se quedó corta en sus objetivos de recaudación fiscal; la reforma energética se vio afectada por la caída de los precios de petróleo; la reforma educativa enfrentó enormes protestas y consecuentes problemas para la ejecución de la evaluación docente propuesta; la de telecomunicaciones se prestó a prácticas clientelares, entre otros problemas (Flores-Macías, 2016). Aún más importante, en términos generales, la pobreza, la desigualdad y la falta de movilidad social continuaron marcando la economía mexicana (Arroyo et al., 2018). Para 2017, además, se liberó el precio de la gasolina, resultando en el nivel más bajo de aprobación presidencial de Peña Nieto durante toda su administración.

En materia de seguridad, la administración del presidente Peña Nieto tuvo múltiples retos. En su primer año de gobierno, se enfrentó al florecimiento de los grupos de autodefensas en 13 de las 32 entidades del país (Phillips, 2017), generándose así organizaciones armadas no estatales que añadieron a la complejidad de la violencia en el país. Si bien Joaquín “El Chapo” Guzmán fue capturado en febrero de 2014 -en paralelo a la serie de reformas que fortalecían la imagen del presidente- el narcotraficante escapó un año después, en julio de 2015. Su escape ocurrió tras el mayor descalabro de la presidencia de Peña Nieto: la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, con un claro involucramiento de las autoridades de distintos niveles de gobierno, en colusión con el crimen organizado. A esto se añadió un manejo torpe y desafortunado de los hechos con el procurador Jesús Murillo Karam, lanzando el famoso “Ya me cansé” frente a los medios y miles de víctimas que han buscado incansablemente a sus familiares durante años, junto a los padres de los 43. De hecho, durante la administración peñista se sumaron más de 100 mil homicidios y más de 21 mil personas desaparecidas (Cacelin, 2018), convirtiéndose en el sexenio más violento de la historia reciente.

Al fracaso de las reformas estructurales y la escalada de violencia se añadieron dos escándalos de corrupción de dos de las personas más cercanas al presidente: la primera dama, Angélica Rivera, y el secretario de Hacienda, Luis Videgaray. Distintos trabajos periodísticos dieron a conocer que ambos personajes adquirieron bienes raíces costosos mediante Grupo Higa, una empresa que se había beneficiado ampliamente de contratos con el gobierno federal (Aristegui Noticias, 2014; Montes, 2014). El presidente ordenó una investigación al respecto, pero fue también el presidente quien eligió al encargado de la misma, Virgilio Andrade Martínez. El informe final de Andrade no identificó ningún conflicto de interés. Así, la percepción pública de cualquier compromiso del presidente con la lucha contra la corrupción y la impunidad quedaba totalmente vacía.

Derivado de esta serie de escándalos y problemas, la aprobación presidencial de Enrique Peña Nieto rápidamente se desplomó desde 56 por ciento, al inicio de su administración en febrero de 2013, hasta llegar a 26 por ciento, justo antes de la elección presidencial en mayo de 2018 (Buendía&Laredo, 2018). De esta manera, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no sólo llegaba a la elección con un enorme déficit de credibilidad ante el electorado, sino que, ante el desempeño del gobierno federal, los problemas económicos, de violencia y de corrupción estaban presentes en la mente de los votantes en cierta medida.

De acuerdo con datos del Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018, un mes antes de la elección presidencial, 44 por ciento de los mexicanos consideraba que la inseguridad y otros problemas asociados, como la delincuencia, los asesinatos y el narcotráfico, representaban el principal problema del país; mientras que para 36 por ciento la principal preocupación fueron los temas económicos como el desempleo, la inflación y la pobreza. A pesar de la amplia cobertura y discusión en torno a la corrupción, apenas 9 por ciento de la población consideraba que éste era el principal problema del país, aunque es importante señalar que 82 por ciento consideraba que la corrupción estaba ampliamente extendida en el país. Desde el punto de vista de Krosnick (1990), esto sugeriría que había un público ampliamente preocupado por los temas de inseguridad y economía, probablemente debido a afectaciones directas en su bienestar personal y familiar, mientras que la corrupción, al tener efectos más difusos, podría no generar un público específicamente movilizado por dicho tema.

Independientemente de las prioridades dentro del electorado, ante la diversidad de la agenda y los escándalos de la administración de Peña Nieto, resulta crucial conocer cómo se atendieron estos distintos asuntos durante la campaña presidencial. Cabe señalar que, si bien en este estudio no pretendemos evaluar el efecto de las campañas,4 conocer sus contenidos sí resulta fundamental con el fin de identificar la posible diferenciación entre candidatos para cada uno de los tres temas que examinamos aquí y comprender mejor su impacto en las preferencias electorales. A continuación, examinamos brevemente la atención y las propuestas de los candidatos sobre los temas de economía, seguridad y corrupción.

La campaña presidencial de 2018

El proceso electoral de 2018 se caracterizó, entre otras cosas, por tres elementos que, en cierta medida, lo separan de procesos anteriores: 1) la primera alianza Partido Acción Nacional-Partido de la Revolución Democrática (PAN-PRD) para una candidatura a nivel presidencial; 2) la participación de candidatos independientes; pero, sobre todo, 3) un nuevo partido (Morena) que no sólo competía en la elección del ejecutivo federal, sino que, a pesar de su corta historia, encabezaba las encuestas desde el inicio de la campaña. Respecto a este último elemento, es preciso decir que el éxito electoral de nuevos partidos tanto en democracias recientes como establecidas se ha asociado, en gran medida, con su capacidad para capitalizar sobre problemas de representación ante el surgimiento de nuevos clivajes entre el electorado (Harmel y Robertson, 1985; Kitschelt, 1988), así como sobre los problemas de desempeño de los gobiernos en turno (Tavits, 2007). Por lo tanto -y dada la baja aprobación de Enrique Peña Nieto-, se vuelve todavía más relevante conocer las propuestas realizadas por los distintos candidatos, particularmente de Morena, en la campaña de 2018.

En materia económica, el candidato puntero, Andrés Manuel López Obrador (Morena) ofreció retomar el modelo de desarrollo estabilizador de la década de 1960, reorientando las prioridades del gasto corriente y favoreciendo la inversión en becas para jóvenes que no estudian ni trabajan, poniendo, por tanto, “primero a los pobres”. El candidato morenista además enfatizó la necesidad de revisar las reformas estructurales puestas en marcha por la administración peñista, particularmente la energética y la educativa. En contraste, José Antonio Meade (PRI) no propuso cambios sino la continuidad del modelo y reformas económicas de la administración peñista. La propuesta económica de Ricardo Anaya (PAN) se concentró en fijar un ingreso básico universal y elevar el salario mínimo, mientras que el candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón, por el contrario, propuso eliminar el salario mínimo.

A pesar de que la seguridad es un tema en el que candidatos y electores convergen en la importancia y la necesidad de la lucha contra el crimen (un valence issue), éste fue también un tema de amplios contrastes en cuanto a las propuestas de los candidatos al respecto. Mientras que Ricardo Anaya y José Antonio Meade insistieron en el mantenimiento de las fuerzas armadas para el combate al crimen organizado, el énfasis de Andrés Manuel López Obrador estuvo en la atención de las causas que originan la inseguridad: la corrupción y la pobreza. La propuesta de López Obrador, además, incluía una ley de amnistía para quienes participaron en actividades ilegales por necesidad u obligados por la delincuencia organizada -e.g. campesinos que cultivaron amapola o adolescentes que colaboraron con bandas del narcotráfico-. La oferta de López Obrador contrastaba profundamente con la del candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón, quien, entre otras medidas, proponía militarizar el bachillerato para disciplinar a los adolescentes y cortar la mano a delincuentes.

Es posible que la diferenciación del candidato morenista en cuanto a sus ofertas en materia de seguridad, centradas en la atención de las raíces de la violencia y una ley de amnistía -en contraste con la apuesta por la continuidad de la estrategia militar de los candidatos del PRI y PAN o la opción de mano dura de “El Bronco”- lo hayan posicionado para ser evaluado entre los votantes con base en este tema en particular. La expectativa al respecto, sin embargo, es ambigua, ya que, a pesar de ofrecer una propuesta distinta en materia de seguridad, un amplio sector de víctimas rechazó la idea de una amnistía (Barragán, 2018), convirtiéndose en objeto de múltiples debates y spots publicitarios (Reporte Índigo, 2018).

En lo que se refiere a corrupción, fue el candidato de Morena en particular quien centró gran parte de su discurso en este tema, haciendo énfasis en la importancia de la eliminación de privilegios de los funcionarios de alto nivel, la posibilidad de enjuiciar al presidente y la revocación de mandato del mismo mediante un referéndum. Al respecto, López Obrador trató de caracterizarse como un actor ajeno al sistema político para hacer creíble su apuesta por el combate contra la corrupción y posicionar el tema en su plataforma de campaña. Por su parte, el candidato del PRI se enfocó en la presentación de siete distintos tipos de declaraciones para servidores públicos con el fin de informar de su patrimonio personal y de su familia. En la propuesta del candidato panista destacaba su insistencia en la eliminación del uso de efectivo en las operaciones gubernamentales. Finalmente, “El Bronco” acaparó la atención mediática con su propuesta de “mochar” manos de funcionarios que robaran recursos del erario.

Cabe señalar que, a pesar de las propuestas de combate a la corrupción, los cuatro candidatos enfrentaron cuestionamientos personales al respecto por estar involucrados en escándalos de mayor o menor alcance a lo largo de la campaña o durante sus periodos de servicio público. Ricardo Anaya fue acusado por lavado de dinero. A José Antonio Meade se le cuestionó por los desvíos en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) durante su gestión al frente de la dependencia. López Obrador formó alianzas con personajes controvertidos por su historial fraudulento, tal como Napoleón Gómez Urrutia. Jaime Rodríguez Calderón fue acusado por la autoridad electoral de falsificar firmas para obtener su candidature.

Así, la percepción de alta corrupción generalizada y las acusaciones de prácticas corruptas entre los cuatro candidatos pudo haber disminuido el peso de este problema (Pavão, 2018), además de dificultar la diferenciación entre candidatos que resulta crucial para que un tema específico se vuelva importante en una elección (Krosnick, 1990). Sin embargo, el énfasis del candidato puntero en el tema de corrupción pudo volverlo relevante para la decisión de los votantes o al menos en la evaluación de la alternativa electoral de Morena en específico.

El balance

En la elección de 2006, las campañas se habían centrado principalmente en la caracterización de López Obrador como un peligro para México. En 2012, contrario a lo esperado, el tema de seguridad no fue un tema prominente de la campaña, a pesar de la escalada de violencia a lo largo de la administración anterior. Sin embargo, en 2018, estuvieron presentes ambos temas -la “amenaza” lopezobradorista y la inseguridad- en conjunto con debates más amplios sobre la economía y la corrupción. Además, como muestran las encuestas, la economía, la seguridad y la corrupción estaban de alguna manera presentes en la mente de los electores. Y ya sea que estas preocupaciones de la opinión pública moldearan las referencias al respecto por parte de los candidatos o, por el contrario, fueran los candidatos quienes estimularan a los votantes a pensar en estos temas, el hecho es que los tres asuntos estuvieron presentes desde el inicio hasta el fin de la campaña electoral, con importantes contrastes entre los cuatro candidatos. Por lo tanto, resulta crucial entender en qué medida las percepciones en cuanto a economía, seguridad y corrupción desempeñaron un papel en las preferencias electorales de los votantes.

Vale la pena señalar también que fue en particular el candidato de Morena -como parte de un partido nuevo en la arena política a nivel federal- quien ofreció el mayor contraste de propuestas en los tres temas revisados, buscando atender grupos específicos del electorado que pudieran sentirse relegados o poco representados bajo el gobierno en turno. Este comportamiento se ajusta a las expectativas de la literatura sobre nuevos partidos, los cuales tienden a la atención de nuevos clivajes entre el electorado y tienen mayores posibilidades de éxito electoral en un contexto de desempeño gubernamental pobre o deficiente (Tavits, 2007). Así, nuestro análisis empírico busca examinar también en qué medida las distintas dimensiones de desaprobación o insatisfacción de los votantes mexicanos, ante el desempeño de la administración de Peña Nieto, contribuyeron a la victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador.

Diseño de investigación

Para estudiar el efecto de los temas de campaña en las preferencias electorales, utilizamos datos individuales del Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018. Este proyecto consistió en encuestas panel realizadas en tres momentos del proceso electoral federal de 2018: dos levantamientos preelectorales y uno postelectoral.5 La encuesta que utilizamos corresponde al levantamiento postelectoral y es representativa de la población mexicana a nivel nacional.6 Además de información sobre la decisión electoral de los votantes, esta ola incluye preguntas que refieren a la evaluación de la situación de la economía, la seguridad y la corrupción, las tres dimensiones temáticas que atendemos en nuestro argumento. Por lo tanto, como hemos referido anteriormente, esta encuesta tiene características únicas que nos permiten evaluar de la manera más objetiva y comparada el impacto de tres temas cruciales -desde un punto de vista teórico y de política pública- en las preferencias electorales.

Realizamos nuestro análisis en dos etapas. Primero, utilizamos un modelo multinomial para estimar el efecto de las evaluaciones temáticas en las preferencias electorales con respecto al candidato del partido en el poder. Este análisis nos permite comparar el peso diferenciado de cada uno de los temas en la decisión de los votantes de cambiar o mantener al partido en el gobierno y las ganancias relativas de los partidos de oposición en cada una de las agendas temáticas. El segundo conjunto de modelos profundiza el análisis de los determinantes del voto por el candidato de Morena para explorar el efecto específico de las percepciones sobre la economía en comparación con los temas que éste resaltó en su campaña: corrupción y seguridad.

Variable dependiente: Preferencia electoral

De manera consistente con estudios anteriores, medimos la preferencia electoral de los ciudadanos con una pregunta que pide a los entrevistados indicar el partido o candidato por el cual votaron en la pasada elección presidencial. Esta pregunta se aplica con una boleta en papel similar a la utilizada el día de la elección. Los entrevistados marcan su elección y depositan la boleta en una urna, de manera que el entrevistador no puede ver inmediatamente qué opción eligieron. En comparación con otras maneras de preguntar, este formato incrementa la probabilidad de que los entrevistados indiquen genuinamente el sentido de su voto. A partir de esta pregunta generamos, en primer lugar, una variable que toma distintos valores según la preferencia electoral del entrevistado: 1 si votaron por el PAN/Ricardo Anaya; 2 si votaron por el PRI/José Antonio Meade; 3 si votaron por Morena/Andrés Manuel López Obrador y 4 si votaron por el candidato independiente Jaime Ramírez “El Bronco”. Esta variable categórica es la variable dependiente en nuestro modelo multinomial. Para los modelos logísticos de preferencia electoral por el candidato que resultó ganador, generamos, en segundo lugar, una nueva variable dependiente a partir de la anterior, que toma un valor de 1 si el entrevistado votó por Morena/ Andrés Manuel López Obrador y 0 si votó por cualquier otro partido o candidato.

Variables independientes: Evaluaciones en economía, seguridad y corrupción

Para operacionalizar las percepciones ciudadanas sobre los temas clave en el proceso electoral, usamos evaluaciones sobre la situación nacional y, en caso de estar disponibles, sobre la situación personal o experiencia directa. Los valores más altos de estas variables indican evaluaciones más negativas. En el caso de la economía, recurrimos a dos preguntas estándar de evaluación retrospectiva. Primero, la evaluación sociotrópica (“¿Diría usted que durante los últimos doce meses la situación económica de México…?”), con una escala de respuesta que va de 1 (mejoró) a 4 (empeoró); y, segundo, la evaluación egotrópica (“¿Diría usted que durante los últimos doce meses su situación económica personal…?”), con una escala de respuesta que va de 1 (mejoró mucho) a 5 (empeoró mucho).7 Para medir el efecto de la vulnerabilidad económica asociada al sector informal, construimos una variable que toma un valor de 1 si el entrevistado es derechohabiente en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y 0 si no tiene acceso a servicios en estas instituciones. Dada la estructura del mercado laboral en México, la derechohabiencia en instituciones de seguridad social indica la pertenencia al sector formal, el cual está asociado a una serie de beneficios como atención médica, ahorro para el retiro, créditos para la vivienda y servicios de guardería, entre otros (Ghai, 2003; Benería y Floro, 2006). Por tanto, la vulnerabilidad económica es mayor en la población no derechohabiente que se encuentra en el sector informal.

En el tema de seguridad, incluimos la evaluación retrospectiva nacional (“¿Diría usted que, durante los últimos doce meses, ¿la seguridad pública en el país…?) con una escala de respuesta que va de 1 (mejoró mucho) a 5 (empeoró mucho). Para evaluar el efecto de las experiencias personales con el crimen, utilizamos la siguiente pregunta: “Por favor dígame si usted, algún familiar o amigo ha sido víctima directa de alguno de estos delitos en los últimos doce meses”. Las respuestas afirmativas tienen un valor de 1 y de 0 si no se reporta una experiencia de victimización en el último año.

Para capturar las percepciones respecto al tema de corrupción, empleamos una pregunta que indaga sobre la situación de este problema en el país: “Respecto del sexenio anterior, ¿usted cree que la corrupción en México disminuyó o aumentó?” Las posibles respuestas siguen una escala de 1 (disminuyó) a 5 (aumentó). En el conjunto de los modelos que profundizan el análisis de la preferencia electoral por el candidato de Morena, incluimos un ítem indagando sobre la credibilidad de acusaciones específicas en su caso: Dígame, ¿qué tan cierto o falso le parece a usted que Andrés Manuel López Obrador se juntó con políticos corruptos como Elba Esther Gordillo y Napoleón Gómez Urrutia a cambio de apoyos para su campaña? Esta variable toma el valor de 1 si los entrevistados creen que la acusación es cierta/muy cierta, y 0 si la consideran falsa.8

Finalmente, construimos una variable que toma el valor de 1 si el entrevistado considera creíbles (cierta/muy cierta) las acusaciones de corrupción que involucraban a Ricardo Anaya y a José Antonio Meade y 0 si las acusaciones no les parecen creíbles en alguno de los dos casos.9 Con esta variable buscamos capturar el efecto de una percepción de corrupción generalizada entre los candidatos que compitieron contra Andrés Manuel López Obrador. En particular, nos interesa averiguar si esta percepción condicionó un posible impacto electoral negativo de las acusaciones contra el candidato puntero.

Controles

Estudios anteriores muestran la relevancia de una serie de características políticas individuales para entender la lógica de las decisiones electorales de los votantes. Uno de los principales determinantes del voto es la identidad partidista. En los modelos multinomiales incluimos variables dicotómicas para indicar la identidad de cada uno de los principales partidos: panista, perredista, morenista y priista (con un valor de 1 si el entrevistado se identifica con el partido y de 0 si no es el caso). Además de la identidad partidista, la orientación ideológica de los votantes puede tener un efecto independiente en su decisión electoral. Para medir esta dimensión, incluimos el posicionamiento del entrevistado en la escala liberalconservador (con un valor de 0 si el entrevistado se identifica con la izquierda y de 10 si se identifica con la derecha).

Controlamos también por un conjunto de variables sociodemográficas. Incluimos el sexo del entrevistado y su edad. La variable de años de educación puede aproximar el efecto del nivel de información y sofisticación política de los entrevistados.10 Finalmente, incluimos un índice que captura el nivel de información política del entrevistado. Se trata de un índice aditivo a partir de tres preguntas sobre conocimiento del sistema político mexicano.11 El cuadro A1 en el Apéndice muestra la estadística descriptiva de las variables incluidas en los modelos.

Resultados

El cuadro 1 presenta los resultados del modelo multinivel de preferencias electorales. La categoría de referencia es el voto por el partido en el poder, PRI/José Antonio Meade. La estimación muestra que una evaluación negativa de la economía incrementó la preferencia por Ricardo Anaya y por Andrés Manuel López Obrador, en comparación con el candidato del partido en el poder. La percepción negativa de la situación económica personal, sin embargo, favoreció únicamente a López Obrador en las preferencias electorales. En este modelo, la evaluación negativa de la corrupción tiene un efecto positivo en el apoyo electoral a Ricardo Anaya y a López Obrador en comparación con el candidato del PRI.

Cuadro 1 Modelo multinomial: Temas de campaña y voto respecto al partido en el gobierno en 2018 

Voto PAN/Anaya Voto Morena/AMLO Voto independiente/ Bronco
Evaluación economía 0.405** 0.655*** 0.372
nacional (3.18) (5.55) (1.26)
Evaluación economía -0.0214 0.246** -0.291
personal (-0.21) (2.61) (-1.28)
Evaluación seguridad 0.0783 0.251** 0.254
nacional (0.74) (2.59) (1.00)
Víctima 0.193 -0.142 1.415**
(0.78) (-0.61) -2.89
Evaluación corrupción 0.263* 0.216* -0.0813
nacional (2.46) (2.24) (-0.32)
Panista 0.503 -0.291 -0.889
(1.73) (-1.01) (-1.28)
Perredista 0.627 0.085 -14.46
(1.19) (0.17) (-0.01)
Morenista -0.283 0.0819 -1.002
(-1.02) (0.34) (-1.64)
Priista -1.068*** -1.345*** -15.77
(-3.56) (-4.93) (-0.02)
Liberal-conservador 0.023 -0.0763* -0.136
(0.54) (-1.98) (-1.54)
Mujer -0.33 -0.458* -0.477
(-1.58) (-2.39) (-1.01)
Edad -0.0151* -0.0135* -0.0423*
(-2.02) (-2.01) (-2.30)
Educación 0.146 -0.00681 -0.177
(1.24) (-0.06) (-0.62)
Constante -1.672 -2.112** 0.702
(-1.96) (-2.69) (-0.36)
Número de observaciones 966
Pseudo R2 0.12

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Nota: Modelo multinomial con el voto PRI/Meade como categoría de referencia. Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. *p < 0.05, **p < 0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

La evaluación de la seguridad no resulta significativa en la comparación entre José Antonio Meade y Ricardo Anaya, pero sí resulta significativa en la decisión de votar por López Obrador en lugar de apoyar al partido en el poder.

Las experiencias directas con el crimen no tienen un efecto significativo en el caso de Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador, pero sí en la comparación con el candidato independiente Jaime Rodríguez. Finalmente, como es de esperarse, los votantes que se identificaron con el PRI fueron menos propensos a votar por los candidatos de las coaliciones encabezadas por el PAN y por Morena.

Los resultados de este primer modelo multinomial apuntan a un efecto diferenciado de los temas que estuvieron al centro de la campaña electoral federal de 2018. El primer hallazgo es que las percepciones acerca de la situación de la economía fueron una dimensión central en las decisiones de los votantes.

El descontento con el estado de la economía del país favoreció a los candidatos de partidos de la oposición (H1a). El empeoramiento de la situación personal se tradujo en apoyo específico para el candidato de Morena, tomando como referencia al partido en el poder. El deterioro de la situación de la seguridad también tuvo efectos desiguales en la pérdida relativa de apoyo al PRI (H1b).

La evaluación negativa de la seguridad nacional favoreció al candidato de Morena, pero no al del PAN. Al comparar con el candidato del partido en el poder, las personas con experiencias directas con el crimen tendieron a favorecer al candidato independiente. Es posible que este último hallazgo se explique por la propuesta de mano dura de “El Bronco”, lo cual resonaría con trabajos recientes como el de Visconti (2019) que encuentra que las víctimas tienen mayor probabilidad de apoyar tal tipo de políticas de seguridad. Finalmente, los votantes que percibieron un agravamiento del problema de la corrupción sí favorecieron a los candidatos Anaya y López Obrador, por encima del candidato Meade (H.1d).

El segundo conjunto de modelos profundiza el análisis de los factores subyacentes al voto específico por el candidato de Morena. El cuadro 2 presenta las estimaciones logísticas de la preferencia electoral por Andrés Manuel López Obrador. El modelo 1 considera los efectos de las variables independientes incluidas en la especificación multinomial. El modelo 2 incluye la variable adicional de credibilidad de las acusaciones respecto a posibles nexos entre el candidato de Morena y personajes señalados en escándalos de corrupción. El modelo 3 introduce la percepción sobre las acusaciones de corrupción de los candidatos opositores a López Obrador y un término interactivo de las dos variables (credibilidad de acusaciones de corrupción de AMLO y credibilidad de acusaciones de corrupción de Anaya/Meade).

Cuadro 2 Modelo logit: Temas de campaña y voto por el candidato de Morena 

Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3
Evaluación economía 0.442*** 0.472*** 0.380**
nacional (4.49) (4.25) (3.25)
Evaluación economía 0.322*** 0.370*** 0.326**
personal (3.80) (4.01) (3.26)
Evaluación seguridad 0.210** 0.249** 0.281**
nacional (3.12) (3.03) (2.64)
Víctima -0.346* -0.320* -0.250
(-2.56) (-2.35) (-1.53)
Evaluación corrupción 0.0627 0.106 -0.0261
nacional (0.74) (1.19) (-0.25)
Corrupción AMLO -1.309*** -0.552**
(-6.12) (-2.68)
Corrupción opositores 1.843***
(Anaya y Meade) (6.59)
Corrupción AMLO x -1.546***
Corrupción opositores (-3.31)
Morenista 0.550** 0.508* 0.420
(2.58) (2.23) (1.70)
Liberal-conservador -0.0743* -0.0802* -0.0509
(-2.30) (-2.53) (-1.46)
Mujer -0.229 -0.323 -0.270
(-1.62) (-1.86) (-1.50)
Edad -0.00283 -0.00464 -0.00378
(-0.72) (-0.96) (-0.74)
Educación -0.0625 -0.0788 -0.000623
(-0.74) (-0.84) (-0.01)
Constante -2.801*** (-4.38) -2.670*** (-3.81) -2.987*** (-4.09)
Número de observaciones 966 865 804
Pseudo R2 0.09 0.17 0.23

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Nota: Modelo logit. Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. *p < 0.05, **p < 0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

Los resultados confirman la centralidad de la dimensión económica en el apoyo electoral al candidato de Morena. Los individuos con evaluaciones negativas sobre la situación económica nacional son más propensos a expresar que votaron por López Obrador, al igual que aquellos que percibieron un deterioro en su situación económica personal -de acuerdo con nuestras expectativas bajo H2a-.12 El efecto de ambas evaluaciones es significativo y robusto a especificaciones alternativas (véanse los cuadros A4 y A5 en el Apéndice). El cuadro A6 reporta resultados similares controlando por el (des)acuerdo con la administración de Peña Nieto.

La gráfica 1 reporta las probabilidades estimadas de voto por el candidato de Morena para distintos niveles de evaluación de la situación económica nacional (panel a) y de la situación económica personal (panel b), manteniendo el resto de las variables en sus medias. El panel de la izquierda (a) muestra que el efecto principal ocurre entre la categoría “igual de bien” y la evaluación más negativa: “empeoró”. Los intervalos correspondientes a la evaluación más positiva (“mejoró”) son más grandes y se traslapan con los intervalos estimados para las demás evaluaciones. Cabe señalar que la categoría más positiva tiene un número reducido de casos ya que las observaciones en esta variable se concentran en el extremo más negativo. El panel de la derecha (b) muestra las probabilidades para las evaluaciones de la situación económica personal. La percepción de deterioro en la situación personal está claramente asociada con mayor apoyo electoral al candidato de Morena. Los efectos de las evaluaciones más negativas en la probabilidad de votar por López Obrador son significativamente más altos que los correspondientes a las evaluaciones más positivas.

Gráfica 1 Efecto de la evaluación de la situación económica nacional y personal en la probabilidad de voto por el candidato de Morena Fuente: Elaboraciónpropia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). 

En la dimensión de seguridad, los hallazgos son mixtos. La evaluación negativa de la situación de la seguridad a nivel nacional tiene un efecto positivo en el apoyo electoral al candidato de Morena -consistente con H2b-. El efecto de las experiencias directas con el crimen es menos evidente. En las primeras dos especificaciones la variable de victimización está asociada negativamente con el voto por AMLO-Morena (p < 0.05). Sin embargo, este resultado es sensible a especificaciones alternativas, como muestra el modelo 3.

La gráfica 2 muestra las probabilidades estimadas de votar por el candidato de Morena según la percepción en el tema de seguridad y la experiencia de victimización.

Gráfica 2 Efecto de la evaluación de la seguridad nacional y de la experiencia personal con el crimen en la probabilidad de voto por el candidato de Morena Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). 

El panel (a) presenta las probabilidades correspondientes a las distintas evaluaciones de la situación de la seguridad a nivel nacional. La gráfica indica que no hay grandes diferencias en el apoyo electoral de los ciudadanos que evaluaron positiva o negativamente la situación de la seguridad del país en los extremos de la escala. Sin embargo, las probabilidades difieren claramente entre quienes consideran que “mejoró algo” y “empeoró mucho”. El panel (b) muestra que si bien los entrevistados que han sido víctimas de algún delito son menos propensos a apoyar al candidato de Morena que aquellos que no han tenido experiencias directas con el crimen, este efecto es menos robusto que la evaluación contextual. La gráfica muestra un traslape en los intervalos de confianza de las probabilidades estimadas (voto AMLO/Morena) para las víctimas y no víctimas.

Los resultados en el tema de inseguridad sugieren, en primer lugar, que las evaluaciones sociotrópicas de la seguridad y las experiencias personales con el crimen pueden tener efectos diferenciados en las preferencias electorales. Este hallazgo es consistente con trabajos anteriores que analizaron sus efectos en la elección de 2012 (Romero et al., 2016; Ley, 2017). Sin embargo, en el caso específico de la campaña de López Obrador, es posible que la discusión en campaña sobre una posible amnistía haya tenido un efecto contraproducente entre los electores que ya habían sido afectados personalmente por la violencia. Este resultado resuena con la postura de rechazo previamente expresada por organizaciones de víctimas durante la campaña presidencial (Barragán, 2018).

La evaluación de la gravedad del problema de la corrupción no resulta significativa en el nivel de apoyo al candidato de Morena -contrario a la expectativa bajo H2c-. Si bien el descontento con el agravamiento de la corrupción constituyó un componente del rechazo hacia el partido en el poder, no parece haber sido el tema central que movilizó a un electorado específico a favor de López Obrador. Al tener efectos difusos, el problema de la corrupción no generó un público temático claramente definido (Krosnick, 1990). A pesar de ser un eje central en el discurso del candidato ganador, el descontento e indignación respecto a este tema no parece haber sido decisivo en las consideraciones individuales de los votantes que lo eligieron.

Ahora bien, el modelo 2 muestra que la percepción de la existencia de posibles vínculos de López Obrador con personajes acusados de corrupción sí afectó el apoyo electoral al candidato de Morena. Es decir, la credibilidad en acusaciones específicas parece haber tenido un costo para el candidato puntero. Con el fin de identificar la prevalencia de tal efecto frente a las múltiples acusaciones que hubo de corrupción para los otros candidatos, el modelo 3 introduce el término interactivo entre percepción sobre AMLO y la credibilidad de las acusaciones sobre corrupción de los candidatos del PRI y del PAN.

La gráfica 3 muestra el efecto interactivo de ambas variables, que resulta significativo en el modelo. Aquellas personas que consideran falsas las acusaciones contra el candidato de Morena (valor de 0 en el eje horizontal) son mucho más propensas a votar por él cuando las acusaciones de sus opositores les parecen creíbles (línea punteada).13 Sin embargo, la probabilidad de votar por AMLO decrece de manera importante cuando las acusaciones en su contra adquieren credibilidad (valor 1), especialmente para quienes consideran que sus opositores también son corruptos-es decir, cuando se percibe corrupción generalizada-. Finalmente, la mayor parte de las variables políticas y sociodemográficas no resultan significativas en estos modelos. Como era de esperarse, los entrevistados autoidentificados como morenistas votaron por su partido.

Gráfica 3 Efectos de la credibilidad de las acusaciones contra los candidatos del PRI y PAN, según la credibilidad de las acusaciones contra el candidato de Morena Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). 

Para explorar a detalle la conformación de las preferencias electorales y con el fin de identificar un posible efecto condicional de las evaluaciones sociotrópicas y egotrópicas según las experiencias directas con cada tema o características individuales de los entrevistados (H3a-H3c), presentamos una serie de modelos interactivos. En éstos se examina el efecto conjunto de las evaluaciones en las áreas de la economía, la seguridad y la corrupción según la inserción en el mercado informal, la experiencia de victimización y el nivel de información, respectivamente. La lógica de estas pruebas estadísticas es la identificación de sectores o públicos temáticos que se hayan movilizado en mayor medida debido a características que los hacen más sensibles a cada tema, ya sea por afectaciones directas en los temas específicos de economía (vulnerabilidad económica) o seguridad (victimización) (Krosnick, 1990), o bien por su mayor conocimiento e información sobre la situación del país (Gomez y Wilson, 2001) -y para ello utilizamos el índice de información política descrito anteriormente-. El cuadro 3 muestra los resultados de este conjunto de modelos.

Cuadro 3 Modelo logit: Temas de campaña y voto por el candidato de Morena. Modelos interactivos 

Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3 Modelo 4
Evaluación economía 0.431*** 0.357* 0.448*** 0.442***
nacional (4.36) (2.17) (4.62) (4.51)
Evaluación economía 0.591*** 0.327*** 0.320*** 0.319***
personal (4.67) (3.86) (3.80) (3.68)
Evaluación seguridad 0.219** 0.212** 0.180* 0.211**
nacional (3.25) (3.09) (2.32) (3.14)
Víctima -0.364** -0.344* -0.828 -0.339*
(-2.64) (-2.56) (-1.17) (-2.42)
Evaluación corrupción 0.0727 0.0715 0.0599 0.0512
nacional (0.83) (0.82) (0.70) (0.29)
Índice de información política -0.0537
(IIP) (-0.19)
Sector informal 1.833** -0.295
(3.04) (-0.49)
Informal * Ev. Economía -0.431**
personal (-2.95)
Informal * Ev. Economía 0.130
nacional (0.76)
Víctima * Ev. Seguridad 0.131
nacional (0.74)
IIP * Evaluación corrupción 0.00415
nacional (0.06)
Morenista 0.557* (2.57) 0.556** (2.58) 0.555** (2.62) 0.548** (2.59)
Mujer -0.227 -0.224 -0.218 -0.228
(-1.61) (-1.59) (-1.51) (-1.61)
Edad -0.00292 -0.00269 -0.00276 -0.00267
(-0.72) (-0.67) (-0.70) (-0.66)
Liberal-conservador -0.0748* -0.0748* -0.0743* -0.0731*
(-2.31) (-2.32) (-2.30) (-2.27)
Educación -0.0635 -0.0591 -0.0630 -0.0572
(-0.78) (-0.71) (-0.75) (-0.66)
Constante -3.977*** (-5.36) -2.678*** (-3.56) -2.706*** (-4.15) -2.662* (-2.52)
Número de observaciones 966 966 966 966
Pseudo R2 0.10 0.10 0.10 0.09

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Nota: Modelo logit. Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. *p < 0.05, **p < 0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

Los modelos 1 y 2 estudian el efecto de las evaluaciones de la situación económica nacional y personal tomando en cuenta su interacción con la vulnerabilidad económica asociada con la informalidad. La gráfica 4 muestra las probabilidades estimadas de voto por López Obrador para ambos términos interactivos. La vulnerabilidad económica no parece condicionar el efecto de las evaluaciones sobre la situación de la economía a nivel nacional (panel a). Sin embargo, consistente con nuestra expectativa bajo H3a, el término interactivo entre la vulnerabilidad económica individual y la evaluación de la situación económica personal sí resulta significativo.

Gráfica 4 Efectos de la vulnerabilidad económica en distintos niveles de evaluación de la economía Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). 

El panel (b) en la gráfica 4 muestra que, en el rango de las evaluaciones positivas o neutras sobre la situación económica personal, los individuos en el sector formal son menos propensos a expresar su apoyo electoral al candidato de Morena en comparación con aquellos en el sector informal. No obstante, conforme se deteriora la percepción del bienestar económico personal, los intervalos se traslapan entre los individuos en ambos sectores y el apoyo a López Obrador aumenta significativamente también para aquellos en el sector formal. Este hallazgo proporciona evidencia adicional sobre los microfundamentos económicos del apoyo al candidato de Morena. Para los votantes, la percepción de una merma en su bienestar personal fue decisiva para otorgar su apoyo al candidato puntero. Los resultados sugieren que la percepción de deterioro en la situación personal implicó una convergencia entre las preferencias de los electores en el sector formal y las de aquellos más vulnerables económicamente (en el sector informal). Estudios anteriores han explorado el peso diferenciado de las evaluaciones económicas en las preferencias electorales de los votantes en el sector formal/informal en Argentina (Singer, 2016). De manera consistente, los resultados para la elección federal en México de 2018 sugieren que la vulnerabilidad económica condicionó el efecto de las evaluaciones egotrópicas de la economía. Sin embargo, contrario al caso argentino, los votantes mexicanos en el sector informal con evaluaciones positivas de su situación personal no favorecieron al partido en el poder.14 El apoyo al candidato de Morena tiende a ser mayor entre los votantes más vulnerables en toda la escala y se incrementa ligeramente conforme empeora la evaluación egotrópica. En contraste, las preferencias de los votantes formales fueron particularmente sensibles al deterioro en su situación económica personal, lo cual benefició al candidato López Obrador.

El modelo 3 explora el efecto combinado entre victimización y la evaluación de la situación de la seguridad nacional. El término interactivo no resulta significativo, lo que indica que las experiencias directas con el crimen no necesariamente condicionaron el efecto de las evaluaciones sobre la inseguridad en la probabilidad de votar por el candidato de Morena -contrario a nuestra hipótesis H3b.

Para averiguar si la evaluación de corrupción tuvo un efecto diferenciado para los votantes según su nivel de información, el modelo 4 prueba el efecto de un término interactivo entre información política y la evaluación de la situación de la corrupción. El modelo incluye el conjunto de variables de control incorporado en los modelos anteriores. Contrario a nuestras expectativas bajo H3c, los resultados no muestran un efecto interactivo significativo de la información y la evaluación sociotrópica de esta dimensión, por lo que no hay evidencia de que los electores más informados hayan sido particularmente sensibles en el tema de corrupción en el momento de emitir su voto.

Discusión y conclusiones

La elección presidencial de 2018 en México marcó la llegada de un nuevo partido en el poder. Esta histórica alternancia partidista requiere necesariamente de una explicación clara y puntual de los elementos que permitieron el triunfo de un candidato que por tercera vez se postuló a la presidencia. En este artículo nos hemos centrado en una explicación a partir de los elementos de política pública que estuvieron presentes en la administración anterior y que podrían haber impactado el éxito electoral de López Obrador en esta ocasión.

Con base en la amplia literatura sobre voto temático, exploramos tres temas que permearon de manera particular la agenda política antes de la elección presidencial: economía, seguridad y corrupción. Encontramos que la economía fue un factor especialmente importante en la definición de preferencias a favor del candidato de Morena. Ciertamente, las reformas económicas estuvieron entre los temas más controvertidos de la administración de Enrique Peña Nieto y nuestros hallazgos sugieren que, ante las altas expectativas de dichos cambios contrastado con un pobre desempeño económico, amlo resultó particularmente beneficiado.

Como lo han documentado trabajos anteriores, es particularmente difícil para el electorado ejercer una rendición de cuentas consistente en materia de seguridad. Los resultados presentados aquí indican que López Obrador fue igualmente favorecido por quienes tuvieron evaluaciones negativas en materia de seguridad, aunque las víctimas -el grupo justamente menos favorecido por el desempeño en este rubro- no mostraron un apoyo igualmente consistente para el candidato ganador. Como señalamos, una posibilidad es que las propuestas de amnistía de López Obrador hayan resultado contraproducentes para su campaña, al menos entre la comunidad de víctimas.

En este estudio encontramos también que las evaluaciones generales sobre el estado de la corrupción a nivel nacional no tuvieron un efecto directo en la preferencia electoral por López Obrador. Es decir, consistente con los estudios sobre el efecto electoral de la corrupción, nuestros resultados confirman la dificultad de los votantes para utilizar dicha dimensión en la definición final de sus preferencias electorales, pudiendo tener efectos negativos para la rendición electoral de cuentas. De hecho, nuestro análisis más profundo al respecto demostró que la posibilidad de castigar a los candidatos por una acusación de corrupción depende tanto de la credibilidad percibida de dichas observaciones, como de su comparación frente al resto de los candidatos -incluso controlando por identificación partidista-. Este hallazgo resuena con el trabajo de Botero et al. (2015), reiterando la importancia de entender la lógica de tales nociones de credibilidad, particularmente en un contexto donde los escándalos de corrupción prevalecen entre distintos frentes políticos, independientemente del espectro ideológico.

Así, en términos generales, es posible decir que la victoria electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador fue en gran medida el resultado de la insatisfacción de un electorado en materia económica y de seguridad, aunque es probable que algunas de sus propuestas en el segundo rubro hayan alienado o dividido al sector más afectado por la inseguridad: las víctimas. Y si bien el candidato morenista intentó capitalizar en el tema de corrupción y convertirlo en un estandarte de su campaña, la realidad es que éste no fue un asunto que permeara para la definición final de las preferencias electorales. Las razones detrás pueden ser muchas: la complejidad del tema, la amplia prevalencia de la corrupción en todo el sistema político, la dificultad de evaluar la información al respecto, entre otras.

Más allá de la capacidad para explicar una dimensión importante de un resultado electoral histórico en México, este estudio contribuye a los análisis existentes sobre voto temático, incorporando tres temas que han sido ampliamente discutidos en la literatura sobre comportamiento electoral, pero que rara vez se pueden estudiar juntos y de manera comparada. Más aún, nuestro trabajo expande la aproximación tradicional de los estudios sobre voto temático, identificando los distintos públicos particularmente movilizados en torno a cada tema en particular. Nuestros hallazgos, además, señalan la importancia de profundizar en ciertos aspectos del voto no económico sobre los cuales la ciencia política aún necesita mayor entendimiento, tales como el comportamiento político de las víctimas, las condiciones en las cuales exigen cuentas a sus gobernantes sobre el tema específico de seguridad, y la dificultad para que problemas generalizados y de difícil atribución política, como la corrupción, se conviertan en un factor determinante de una elección.

Referencias

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1 Dado el diseño panel de esta encuesta, aprovechamos algunos de los datos levantados en distintas olas para complementar información en algunas variables.

2Otros temas no económicos que han generado investigación sobre su impacto en preferencias electorales incluyen desastres naturales: Arceneaux y Stein (2006), Gasper y Reeves (2011); terrorismo: Bali (2007), Berrebi y Klor (2008), Kibris (2011); bajas de guerra: Gelpi et al. (2005), Karol y Miguel (2007), entre otros.

3Sobre las consecuencias socioeconómicas y políticas de la actividad criminal, véanse Ashby y Ramos (2013), Robles et al. (2013), Carreras (2013), Caudillo y Torche (2014), Brown y Velásquez (2017), Brown (2018), Ley (2018), y Trejo y Ley (2019). Sobre los efectos económicos y políticos de la corrupción, véanse Mauro (1995, 1998), Rose-Ackerman (1999), Wei (1999), Mishler y Rose (2001) y Seligson (2002).

4El análisis de la exposición e impacto de los mensajes de la campaña escapa a los alcances de nuestro estudio. Sin embargo, otros artículos en este número especial se enfocan de manera específica en dichos efectos.

5Los levantamientos preelectorales se realizaron en los meses de marzo y junio 2018, respectivamente, y el levantamiento postelectoral se realizó una semana después de la elección de julio 2018.

6La encuesta postelectoral del enem 2018 consistió en la aplicación de 1239 encuestas efectivas a personas de 18 años o más de edad, realizadas cara a cara en las viviendas de ciudadanos en el territorio nacional. El levantamiento se llevó a cabo a partir de una muestra probabilística de secciones electorales.

7La evaluación de la situación económica personal no se incluyó en la tercera ola del panel ENEM 2018, por lo que utilizamos la pregunta que se incluyó en la primera ola.

8La encuesta no incluyó preguntas sobre experiencias directas de los entrevistados con la corrupción.

9Las preguntas específicas para ambos candidatos son: 1) Dígame, ¿qué tan cierto o falso le parece a usted que José Antonio Meade tapó los escándalos de corrupción del gobierno? y 2) Dígame, ¿qué tan cierto o falso le parece a usted que Ricardo Anaya utilizó su carrera política para enriquecerse?

10Si bien la variable de educación captura parte del estatus socioeconómico en México, corrimos una serie de modelos adicionales con dos medidas que aproximan el nivel de riqueza de los individuos. En primer lugar, añadimos una variable de ingreso autorreportado (que por su naturaleza tiene un alto nivel de no respuesta). En otro conjunto de modelos añadimos un índice del nivel socioeconómico calculado a partir de una batería de preguntas acerca de bienes y servicios disponibles en el hogar del entrevistado. Los resultados de estas especificaciones se reportan en los cuadros A2-A5 en el Apéndice.

11Las preguntas son: 1) ¿Por favor, me puede decir el nombre del actual dobernador de su estado?, 2) En general, ¿cuántos años dura un diputado en su cargo (puesto)? y 3) Con lo que usted sabe, ¿cuáles son las cámaras que tiene el Congreso de México?

12Para probar la robustez de estos hallazgos, añadimos una serie de controles en especificaciones adicionales. Incluimos una variable para tomar en cuenta el nivel de urbanización de la localidad de los individuos. En otros modelos agregamos variables correspondientes a la identidad étnico-racial de los entrevistados (indígena, mestizo y blanco, esta última como categoría de referencia). Finalmente, probamos el efecto de la frecuencia del consumo de noticias por distintos medios (TV, radio, periódicos, Facebook, Twitter y WhatsApp) de manera separada y también usando dos índices aditivos: uno para consumo en medios tradicionales y otro para consumo en redes sociales. Nuestros hallazgos principales se mantienen con estas especificaciones alternativas. Estos resultados se reportan en el cuadro A7.

13Las probabilidades que se muestran en la gráfica 3 provienen de las estimaciones del modelo 3, que incluye la identidad partidista morenista como variable de control.

14Una diferencia importante con la elección argentina que analiza Singer (2016) es la orientación ideológica del partido en el poder. Sus resultados indican que los votantes en el sector informal con evaluaciones económicas positivas favorecieron a Néstor Kirchner en 2005. Si bien la informalidad no parece haber tenido un efecto directo en el respaldo electoral al presidente Kirchner, su partido podría haber tenido una ventaja relativa en capitalizar una mejora económica en los bolsillos de los votantes vulnerables.

Apéndice

Cuadro A1 Estadística descriptiva 

Variable Obs. Media Desv. est. Mín. Máx.
Voto Morena/AMLO 966 0.52 0.50 0 1
Voto candidatos 966 2.32 0.87 1 4
Evaluación economía nacional 966 3.07 0.90 1 4
Evaluación economía personal 966 3.95 0.99 1 5
Evaluación seguridad nacional 966 3.49 1.14 1 5
Evaluación corrupción nacional 966 3.85 0.98 1 5
Víctima 966 0.23 0.42 0 1
Liberal-conservador 966 5.58 2.51 0 10
Mujer 966 0.56 0.50 0 1
Edad 966 40.55 14.89 18 86
Educación 966 2.26 0.93 0 4
Informal 966 0.63 0.48 0 1
Morenista 966 0.25 0.43 0 1
Panista 966 0.16 0.37 0 1
Perredista 966 0.04 0.20 0 1
Priista 966 0.14 0.34 0 1
Índice de información política (IIP) 966 3.01 1.05 1 4
Corrupción AMLO 865 0.41 0.49 0 1
Ingreso 636 2.08 0.76 1 7
Índice NSE 920 4.17 1.55 1 7
Corrupción opositores (Anaya y Meade) 857 0.37 0.48 0 1

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020).

Cuadro A2 Modelo multinomial: Temas de campaña y voto respecto al partido en el gobierno en 2018 (+ ingreso) 

Voto PAN/Anaya Voto Moreno/AMLO Voto independiente/ Bronco
Evaluación economía nacional 0.231 0.508*** 0.426
(1.45) (3.37) (0.99)
Evaluación economía personal 0.164 0.362** -0.127
(1.34) (3.13) (-0.42)
Evaluación seguridad nacional 0.0791 0.282* 0.152
(0.60) (2.28) (0.44)
Víctima 0.303 -0.240 1.493*
(0.96) (-0.79) (2.29)
Evaluación corrupción nacional 0.365** 0.355** 0.321
(2.74) (2.91) (0.90)
Panista 0.764* -0.0733 -2.035
(2.04) (-0.20) (-1.80)
Perredista 0.981 -0.0252 -14.08
(1.55) (-0.04) (-0.02)
Morenista -0.278 0.104 -1.911*
(-0.79) (0.34) (-2.26)
Priista -0.934* -1.460*** -15.66
(-2.57) (-4.30) (-0.02)
Liberal-conservador -0.00746 -0.0777 -0.198
(-0.14) (-1.58) (-1.73)
Mujer -0.292 -0.624** -0.0158
(-1.12) (-2.58) (-0.03)
Edad -0.0152 -0.0173* -0.0582*
(-1.58) (-1.97) (-2.25)
Educación 0.265 0.0244 -0.106
(1.65) (0.16) (-0.29)
Ingreso 0.172 0.119 0.419
(0.91) (0.67) (1.14)
Constante -2.688* -2.679* -1.269
(-2.36) (-2.53) (-0.46)
Número de observaciones 636
Pseudo R2 0.14

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Nota: Modelo multinomial con el voto PRI/Meade como categoría de referencia. Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. *p < 0.05, **p <0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

Cuadro A3 Modelo multinomial: Temas de campaña y voto respect al partido en el gobierno en 2018 (+índice NSE) 

Voto PAN/Anaya Voto Morena/AMLO Voto independiente/ Bronco
Evaluación economía nacional 0.372** 0.629*** 0.274
(2.83) (5.19) (0.90)
Evaluación economía personal -0.0205 0.224* -0.33
(-0.19) (2.26) (-1.40)
Evaluación seguridad nacional 0.105 0.284** 0.286
(0.96) (2.84) (1.12)
Víctima 0.357 -0.0626 1.449**
(1.39) (-0.25) (2.87)
Evaluación corrupción nacional 0.277* 0.234* -0.0852
(-2.53) (-2.37) (-0.34)
Panista 0.679* -0.208 -0.762
(2.24) (-0.70) (-1.09)
Perredista 0.646 0.0572 -14.52
(1.21) (0.11) (-0.01)
Morenista -0.213 0.117 -0.913
(-0.74) (-0.47) (-1.49)
Priista -0.945* -1.288** -15.72
(-3.08) (-4.62) (-0.02)
Liberal-conservador 0.0431 -0.0572 -0.119
(0.98) (-1.44) (-1.31)
Mujer -0.37 -0.474* -0.347
(-1.72) (-2.41) (-0.72)
Edad -0.0149 -0.0136 -0.0469*
(-1.92) (-1.95) (-2.45)
Educación 0.265 0.0868 -0.0193
(-1.96) (-0.7) (-0.06)
Índice NSE -0.137 -0.125 -0.198
(-1.76) (-1.78) (-1.14)
Constante -1.617 -1.937* 1.53
(-1.77) (-2.30) -0.74
Número de observaciones 920
Pseudo R2 0.12

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Nota: Modelo multinomial con el voto PRI/Meade como categoría de referencia. Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. *p < 0.05, **p < 0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

Cuadro A4 Modelo logit: Temas de campaña y voto por el candidato de Morena (+ ingreso) 

Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3
Evaluación economía nacional 0.384** 0.411** 0.332*
(2.98) (2.97) (2.10)
Evaluación economía personal 0.322** 0.368** 0.341**
(3.16) (3.08) (2.86)
Evaluación seguridad nacional 0.230** 0.280* 0.326*
(2.61) (2.43) (2.20)
Víctima -0.544** -0.576** -0.501*
(-3.07) (-3.09) (-2.42)
Evaluación corrupción nacional 0.127 0.149 -0.0000805
(1.15) (1.28) (-0.00)
Corrupción AMLO -1.265*** -0.595**
(-5.21) (-2.62)
Corrupción opositores (Anaya y 1.649***
Meade) (5.58)
Corrupción AMLO * Corrupción opositores -1.089*
(-2.32)
Morenista 0.691* 0.592* 0.503
(2.56) (1.99) (1.60)
Liberal-conservador -0.0524 -0.0469 -0.0251
(-1.47) (-1.37) (-0.61)
Mujer -0.432* -0.555** -0.537*
(-2.50) (-2.63) (-2.32)
Edad -0.00460 -0.00686 -0.00519
(-0.84) (-0.99) (-0.74)
Educación -0.0773 -0.0605 0.0143
(-0.67) (-0.42) (0.09)
Ingreso -0.0438 -0.0516 -0.0670
(-0.43) (-0.41) (-0.45)
Constante -2.735***
(-3.57)
-2.587**
(-2.79)
-2.896**
(-3.04)
Número de observaciones 636 559 521
Pseudo R2 0.10 0.18 0.22

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Nota: Modelo logit. Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. *p < 0.05, **p < 0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

Cuadro A5 Modelo logit: Temas de campaña y voto por el candidato de Morena (+ índice NSE) 

Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3
Evaluación economía nacional 0.439*** 0.457*** 0.350**
(4.42) (3.99) (2.83)
Evaluación economía personal 0.304*** 0.348*** 0.308**
(3.34) (3.44) (2.80)
Evaluación seguridad nacional 0.228** 0.260** 0.306**
(3.18) (2.98) (2.70)
Víctima -0.370* -0.321* -0.247
(-2.48) (-2.21) (-1.49)
Evaluación corrupción nacional 0.0731 0.115 -0.0236
(0.85) (1.27) (-0.22)
Corrupción AMLO -1.269*** -0.499*
(-5.75) (-2.42)
Corrupción opositores (Anaya y 1.845***
Meade) (6.32)
Corrupción AMLO * Corrupción opositores -1.494**
(-3.20)
Morenista 0.553* 0.479* 0.386
(2.46) (2.03) (1.47)
Liberal-conservador -0.0669* -0.0703* -0.0400
(-2.01) (-2.11) (-1.12)
Mujer -0.239 -0.330 -0.268
(-1.64) (-1.85) (-1.43)
Edad -0.00275 -0.00487 -0.00449
(-0.69) (-1.00) (-0.89)
Educación -0.0342 -0.0617 0.0405
(-0.37) (-0.59) (0.38)
Índice NSE -0.0479 -0.0344 -0.0708
(-0.72) (-0.50) (-0.83)
Constante -2.718***
(-3.86)
-2.560**
(-3.23)
-2.778**
(-3.22)
Número de observaciones 920 824 766
Pseudo R2 0.09 0.17 0.22

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Nota: Modelo logit. Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. *p < 0.05, **p < 0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

CUADRO A6 Modelo logit: Temas de campaña y voto por el candidato de Morena (+ aprobación presidencial) 

Modelo 1 Modelo 2
Evaluación economía nacional 0.396*** 0.431***
(4.08) (3.94)
Evaluación economía personal 0.301*** 0.344***
(3.68) (3.81)
Evaluación seguridad nacional 0.193** 0.220**
(2.89) (2.73)
Víctima -0.331* -0.314*
(-2.36) (-2.22)
Evaluación corrupción nacional 0.0355
(0.4)
0.0796
(0.82)
Corrupción AMLO -1.243***
(-5.75)
Morenista 0.585** 0.536*
(2.8) (2.39)
Liberal-conservador -0.0729*
(-2.24)
-0.0860**
(-2.63)
Mujer -0.202 -0.293
(-1.42) (-1.67)
Edad -0.00309 -0.00475
(-0.84) (-1.04)
Educación -0.059 -0.0728
(-0.72) (-0.78)
Desacuerdo con desempeño 0.383*** 0.374*
Presidencial EPN -3.56 -3.06
Constante -3.800*** -3.589***
(-5.73) (-4.51)
Número de observaciones 947 850
Pseudo R2 0.107 0.178

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Nota: Modelo logit. Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. La variable sobre acuerdo presidencial fue levantada en la ola 2. Valores más altos de la variable desacuerdo con desempeño presidencial EPN indican evaluaciones más negativas. *p < 0.05, **p < 0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

Cuadro A7 Modelo logit: Temas de campaña y voto por el candidato de Morena (+ controles adicionales) 

Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3 Modelo 4 Modelo 5
Evaluación economía 0.442*** 0.392*** 0.427*** 0.437*** 0.424***
nacional (4.48) (3.72) (4.36) (4.52) (4.37)
Evaluación economía 0.335*** 0.354*** 0.336*** 0.332*** 0.342***
personal (3.90) (4.12) (3.97) (3.91) (4.00)
Evaluación seguridad 0.213** 0.233*** 0.229*** 0.223*** 0.216***
nacional (3.22) (3.40) (3.49) (3.40) (3.29)
Víctima -0.343* -0.290* -0.363* -0.387** -0.311*
(-2.47) (-1.97) (-2.38) (-2.77) (-2.17)
Evaluación corrupción 0.0766 0.111 0.125 0.0967 0.0957
nacional (0.91) (1.23) (1.44) (1.14) (1.16)
Morenista 0.533* 0.481* 0.578** 0.575** 0.538*
(2.49) (2.26) (2.67) (2.71) (2.52)
Liberal-conservador -0.0754*
(-2.30)
-0.0931*
(-2.57)
-0.0832**
(-2.65)
-0.0774*
(-2.44)
-0.0769*
(-2.37)
Mujer -0.232 -0.229 -0.182 -0.212 -0.237
(-1.63) (-1.57) (-1.19) (-1.45) (-1.69)
Edad -0.00346 -0.00276 -0.00376 -0.00290 -0.00370
(-0.88) (-0.73) (-0.88) (-0.73) (-0.92)
Educación -0.0884 -0.0896 -0.0796 -0.0743 -0.0899
(-1.06) (-1.07) (-0.99) (-0.90) (-1.09)
Urbano 0.248 0.212 0.310 0.262 0.275
(1.32) (1.15) (1.67) (1.37) (1.48)
Indígena 0.0677
(0.24)
Mestizo -0.343
(-1.60)
Frecuencia consumo -0.0819
de noticias radio (-1.92)
Frecuencia consume 0.0396
de noticias TV (0.86)
Frecuencia consume 0.0616
de noticias periódico (1.44)
Frecuencia consumo -0.0450
de noticias Facebook (-1.07)
Frecuencia consumo 0.0815
de noticias Twitter (1.38)
Frecuencia consumo -0.00287
de noticias en (-0.06)
WhatsApp
Índice consumo de 0.00141
noticias en medios (0.07)
tradicionales
Índice consumo de -0.00434
noticias en redes (-0.25)
sociales
Constante -2982*** -2.851*** -3293*** -3.154*** -3.018***
(-4.60) (-4.06) (-4.77) (-4.72) (-4.47)
Número de observaciones 966 923 945 955 952
Pseudo R2 0.097 0.100 0.106 0.100 0.097

Fuente: Elaboración propia con base en el Estudio Nacional Electoral de México (CIDE-CSES) 2018 (Beltrán, Ley y Castro Cornejo, 2020). Las variables de identidad partidista y situación económica personal fueron levantadas en la ola 1. Las variables de consumo de medios fueron levantadas en la ola 2. Notas: Modelo logit. El índice de consumo de noticias en medios tradicionales suma la frecuencia de consumo de noticias en radio, TV y periódico. El índice de consumo de noticias en redes sociales suma la frecuencia de consumo de noticias en Facebook, Twitter y WhatsApp. *p < 0.05, **p < 0.01, ***p < 0.001. Estadísticos t entre paréntesis.

Recibido: 12 de Junio de 2019; Aprobado: 03 de Abril de 2020

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