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Estudios de historia moderna y contemporánea de México

Print version ISSN 0185-2620

Estud. hist. mod. contemp. Mex  n.49 México Jan./Jun. 2015

https://doi.org/10.1016/j.ehmcm.2014.12.001 

Artículos originales

"... El magonismo no existe": Ricardo Flores Magón

"Magonism does not exist": Ricardo Flores Magón

Marco Antonio Samaniego Lópeza 

1Universidad Autónoma de Baja California, Instituto de Investigaciones Históricas, México


RESUMEN

El artículo demuestra que los anarquistas del Partido Liberal Mexicano no se identificaban ni querían ser llamados "magonistas", por ser una forma de denominarlos que era contraria a su ideología. Ricardo Flores Magón manifestó claramente que el uso de dicho término era para confundir al pueblo mexicano y compararlos con otros ismos a los que denostaban. No querían personalismos, ni autoridades, ni jefes, debido a que los intereses personales se sobreponen siempre a los colectivos. De igual forma, el uso de "magonismo" surge por parte de las autoridades federales en su afán persecutorio. Posteriormente, la historiografía, en dos grandes líneas, ha utilizado dicho término para explicar la participación de los miembros del PLM; sin embargo, es una forma que contradice la ideología de quienes pretenden describir.

Palabras clave Partido Liberal Mexicano; Anarquismo; Liberales; Magonismo; Regeneración; Estados Unidos; Líderes; Historiografía; Revolución Mexicana; Estado posrevolucionario

ABSTRACT

The article proves that the anarchists of the Mexican Liberal party neither were identifying, or did not even want to be called "magonistas", for being a way of calling them that it was opposite to their ideology. Ricardo Flores Magón stated clearly that the use of the above mentioned term was to confuse the Mexican people and to compare them with other isms that denigrated them. They did not wanted personalizing, neither authorities, nor chiefs, due to the fact that the personal interests superimpose to collective ones. Similarly, the use of "magonismo" arises from federal authorities in their persecutory zeal. Later, Historiography, in two big lines, has used the term to explain the participation of members of the PLM, nevertheless, it is a form that contradicts the ideology of those who purport to describe.

Keywords Partido Liberal Mexicano; Anarchism; Liberal; Magonismo; Regeneration; United States; Leaders; Historiography; Mexican Revolution; Post-revolutionary state

¡Hombre! El oficioso tío Samuel hace tal escándalo con motivo de la actividad de lo que ellos estúpidamente llaman "magonistas", y toma tal empeño en impedir que triunfen, que se necesitaría ser muy Madero, digo bruto, para no comprender que dicho tío y el Chato esperan "ir a medias" cuando este triunfe y se adueñe de la silla 1.

Ante todo el obrero, socialista o anarquista, según su mentalidad o su manera de concebir la emancipación, no ha de ser el ista de nadie, ni menos quien por ser jefe de un partido político es nacionalista y contrario al carácter internacional del problema y del ideal. Ser ista de un hombre, ser fulanista, ser partidario, de un hombre prestigioso que nunca es infalible por buena intención que se le suponga, es renunciar a la propia inteligencia y a la propia voluntad, olvidando esta gran máxima que ha de tenerse muy presente en solidaridad obrera: "Hay un sabio que sabe y puede más que los sabios más poderosos, el señor todo el mundo" 2.

No hay zapatismo, no hay vasquismo, no hay reyismo, no hay magonismo. Lo que hay es la más seria manifestación de conservación del individuo y de la especie. Lo que hay es la desesperación de las masas desheredadas cansadas al fin de soportar este fardo pesado: la miseria (Ricardo Flores Magón) 3.

El presente escrito tiene como objetivo demostrar que el uso del término "magonismo" fue combatido y negado que fuera aplicable a ellos, los anarquistas del Partido Liberal Mexicano. Enrique Flores Magón, Antonio de Pío Araujo, Rosa Méndez, Tomas Labrada y Ricardo Flores Magón, al igual que otros miembros anarquistas del PLM, afirmaban no ser personalistas ni estar dirigidos por un leader 4. Se consideraban unidos por la causa y no por personas. Esta diferenciación es significativa en referencia a los otros "ismos" de la Revolución Mexicana, debido a que son los únicos que por razones de principios negaron de manera categórica ser reconocidos como tales5.

La importancia de realizar esta diferenciación radica en que la historiografía sobre la Revolución, elaborada por mexicanos o extranjeros, ha utilizado el término magonismo para describir la actividad del Partido Liberal Mexicano (PLM), de tal forma que supone que Ricardo Flores Magón era un dirigente al que supuestamente todos los miembros del partido seguían6. Con ello, se cambia el sentido de las acciones, la estrategia, las diferencias, los conflictos entre miembros del PLM y de supuestos integrantes del "magonismo" a los que se asigna seguir a un hombre que, como parte de sus principios ideológicos anarquistas, no quería ser jefe, leader , dado que no deseaba ejercer ninguna forma de poder.

Por ello, no se trata de un tema menor. La historiografía sobre la revolución al centrar la atención sobre una sola persona ha construido un Ricardo Flores Magón que no corresponde a los planteamientos ideológicos sustentados por el anarquismo. De esta forma, temas como las divisiones del PLM, la elaboración del Programa del PLM de 1906, la huelga de Cananea, los movimientos armados de 1906 y 1908, así como la intensa persecución a la que fueron sometidos los anarquistas y los no anarquistas del PLM, son ubicados como si hubieran pretendido o incluso conocido las intenciones de Ricardo. El uso del concepto no describe las articulaciones temporales, los apoyos de organizaciones que por periodos cortos apoyaron a los integrantes del partido -y no solo a Ricardo o Enrique- y sobre todo la estrategia de los anarquistas, quienes durante varias años pretendieron negar esta postura con la intención de no ser perseguidos en Estados Unidos y para no perder afiliados.

Durante los años de la revolución, la negación de la palabra como forma de identificarse está ligada con una manera de concebir y pretender encauzar la Revolución Mexicana en los momentos que se desarrolla: era la lucha espontanea del pueblo en contra de la burguesía, la prueba de que el mexicano por instinto aborrecía toda forma de autoridad7. El final necesario y único posible no era con individuos en el gobierno, sino con todos en posesión de todo, sin Estado, sin leyes y sin ninguna forma de autoridad. El mensaje, con insistencia, consistía en que no era necesario tener líderes; si estos caían o eran encarcelados, el pueblo debía seguir su lucha por la emancipación al tomar todos los medios de producción. De igual forma, los líderes, por la sola razón de serlo y ejercer poder, eran un estorbo para la verdadera revolución social y económica que se estaba desarrollando en México y que culminaría, desde la narrativa de Regeneración, en la instauración del comunismo anárquico. Para los anarquistas del PLM, la revolución de los años 1911-1914, es de comunistas. Los personalismos absurdos e inútiles eran para los políticos, no para los verdaderos revolucionarios. La existencia de líderes a los cuales seguir era para quienes no sabían vivir en libertad8.

Negar el "magonismo" era la manera de indicarle al pueblo que debía luchar para lograr el comunismo anárquico, no para llevar a una persona al poder, dado que para ellos todo gobierno era malo por el solo hecho de serlo9. Sin embargo, como ya apuntamos, el uso del término se volvió entre quienes han abordado el tema de uso común para describir el proceso de oposición al gobierno de Porfirio Díaz. Se escribe sobre la existencia de "magonismo" desde 1892, o de 1900 en adelante, o con la publicación del programa del PLM en 1906.

De igual forma, demostramos que el uso del término "magonismo" surge por parte de las autoridades mexicanas como una manera de identificar a la oposición que representaba el PLM. Asimismo, la prensa estadounidense se refiere a "the magonist" con motivo de los intentos armados de la primera década del siglo XX10. En diversas publicaciones, el uso de dicho nombre para referirse a ellos está en relación directa con la identificación de quien fue el presidente del PLM desde su inicio11. Si bien la palabra "revoltosos" fue muy utilizada, la intención de dirigir la acción persecutoria en contra de los hermanos Flores Magón fue clara12. Por ello, el tema de la identificación como anarquistas se vuelve significativo. El gobierno mexicano pretendió, sobre todo a partir de 1906, que se ubicara a los revolucionarios del PLM radicados en Estados Unidos como anarquistas. El interés fundamental era la deportación a nuestro país, y al no ser posible esto, la aplicación de las leyes de neutralidad de Estados Unidos. Posteriormente, durante los gobiernos de Francisco León de la Barra y Francisco I. Madero, se mantuvo el uso con el vínculo conveniente para el gobierno federal, de que el "magonismo" debía identificarse con anarquismo y con pretensiones anexionistas, en función de las declaraciones de algunos dirigentes temporales del contingente armado-claramente anexionistas o separatistas-que bajo la bandera del PLM ocupó temporalmente varias poblaciones del Distrito Norte de la Baja California13.

Posteriormente, resaltamos el hecho de que existe una extensa historiografía en la que se denomina "magonismo" o "magonistas" a opositores del gobierno de Díaz o a quienes siguieron las propuestas del Programa del PLM. Dicha historiografía se preocupa más por demostrar que Ricardo Flores Magón es el precursor de la revolución, su verdadero apóstol, o de "defenderlo" de la acusación de querer separar la Baja California para formar una república independiente. Incluso se le coloca como un "patriota", un valor contra el que estaban los anarquistas que publicaban en Regeneración . Dicho de otra manera, una historiografía "magonista" que se convierte en una forma común de denominación, pero que contradice de manera significativa las ideas anarquistas del grupo que integró el PLM14. Además, consideran "magonistas" a personajes que no compartieron las ideas de los anarquistas del PLM. Los más destacados son los también dirigentes y editores de Regeneración , Juan Sarabia y Antonio I. Villareal, los dos principales redactores de los 52 puntos del Programa del PLM15. Dicho de manera sencilla, se observa "magonismo" entre individuos que pretendían la caída de Díaz, pero que buscaban proyectos totalmente encontrados. En otros casos, se habla de "magonismo" donde es anarquismo. Es un ismo que se aplica con demasiada ligereza.

Por otra parte, consideramos importante destacar que debemos ubicar a los anarquistas del PLM como parte de discusiones de orden internacional, y no solo en la tradición mexicana. Su estancia en Estados Unidos responde a una lógica de lucha en dicho país por numerosos grupos anarquistas en los cuales los anarquistas del PLM se insertaron como parte de un proyecto de orden mundial16. Una de nuestras pretensiones es ubicar, en el marco de las culturas políticas, por qué los discursos entre diferentes actores del PLM fueron de cierta forma en la primera década del siglo XX y cómo a partir de 1911 hubo una ruptura abierta entre quienes se mantuvieron en la tradición liberal y quienes, de manera abierta y ya sin tapujos, decidieron sostener públicamente el discurso anarquista. Es decir, analizar la estrategia cambiante de los liberales y de los anarquistas del PLM. Para ello, consideramos importante destacar que el "magonismo" como se ha utilizado en la historiografía no explica el proceso del PLM, sino que lo somete a los cánones de la historia nacionalista y a los estrechos marcos del discurso del Estado posrevolucionario. Dicho de otra manera, el uso del "magonismo" coloca al servicio del Estado a una forma de pensamiento y en este caso a una persona que estaba en contra de cualquier forma de autoridad.

El "magonismo" no existe para los anarquistas del PLM

Quienes proclamaron que el "magonismo" era una manera de confundir a la población fueron los anarquistas de la Junta Organizadora del PLM, entre ellos destacó quien llevó por nombre Ricardo Flores Magón. Esta afirmación tiene sustento en la publicación que más representa a este grupo de revolucionarios anarquistas de la historia de México: Regeneración . Así, el 29 de julio de 1911, en la nota titulada "Magonistas", Ricardo acusó a la prensa burguesa de tergiversar las intenciones de los liberales al llamarlos "magonistas". Con ello, se pretendía "hacer creer que se trata de un movimiento político personalista como cualquier otro, el de Madero por ejemplo". Los liberales no luchaban por llevar a nadie a la presidencia, "porque están cansados de ídolos, están aburridos de dar su sangre por elevar verdugos al poder". Y aseguró: "Conste, pues, que los liberales no son las borregadas que sigan a ídolos, sino hombres emancipados que luchan por el principio de la libertad económica de la clase trabajadora"17.

Otros anarquistas de la organización también estuvieron en contra del uso de dicho término para ser identificados. Así, por ejemplo, el 14 de octubre de 1911, se señaló: "Para terminar, no está por demás recordar que los camaradas yaquis como los llamados estúpidamente por los autoritarios 'magonistas' luchan bajo la Bandera Roja por Tierra y Libertad"18.

Una semana antes, al hacer el comentario de una nota de El Diario de la ciudad de México, en Regeneración se publicó el texto que aparece como primer epígrafe de este trabajo. Se indica que se tenía cuidado con el cruce de armas en la frontera para que no llegaran a los "magonistas", de acuerdo a un telegrama que llegó de Austin, Texas19. Como puede observarse, se hace clara mención a que el uso de "magonistas" como una referencia que solo se le puede ocurrir a los estúpidos. Para los anarquistas del PLM, era además una palabra que se impuso por el autoritarismo.

Tomas Labrada, en la edición de 14 de octubre de 1911, en el contexto de las discusiones en contra de sus excorreligionarios Juan Sarabia y Antonio I. Villareal, indica:

'Magonistas' nos llama toda la prensa asalariada y con toda la mala fe que caracteriza a Ud. [se refiere a Juan Sarabia] y al otro eunuco, Villareal, también nos llama 'magonistas', que desfachatez! Señor don director político; llamarnos así Ud., y el coronelillo, par de infelices eunucos...20.

Posteriormente, Labrada indicó que "Ricardo Flores Magón es entre nosotros simple y sencillamente nuestro compañero de tarea; no es nuestro leader, no es nuestro amo, nuestro jefe ni nuestro ídolo". Labrada planteó que la causa que los movía eran los pobres y que tenían criterio propio para decidir por qué se enfrentaban a la burguesía. Labrada contratacó a Jesús Flores Magón, hermano de Ricardo y Enrique, por su apoyo a Madero y por patrocinar Regeneración, homónimo de la ya existente en la que habían participado Juan Sarabia y Antonio I. Villareal. Posteriormente escribió Labrada:

... por lo tanto, no nos viene bien eso de 'Magonistas'. Tomen ese nombre para uds. que son personalistas y que sin el apoyo de Magón [se refieren a Jesús] son hombres al agua; son sus lacayos, son sus esbirros, son magonistas. Fijaos trabajadores, no confundiros21.

Rosa Méndez, quien publicara en varias ocasiones en Regeneración, sobre todo cuando encarcelaron a miembros de la junta, apuntó en junio de 1911 que los liberales no eran la borregada inconsciente que necesitaba de ídolos y jefes que los dirijan:

... sino que, cada liberal, hombre o mujer, es un ser consciente que no necesita jefes porque cada uno de nosotros es un jefe de sí mismo que sabe a lo que va: a la conquista de la tierra y los instrumentos de trabajo para beneficio de todos22.

En Regeneración del 27 de abril de 1912, Enrique Flores Magón transcribió una nota de la prensa asociada. Se publicó que en McKee, Texas, un grupo de revolucionarios mexicanos, "magonistas", cruzó Estados Unidos. Enrique comentó:

No creo necesario recordar que dichos camaradas no son imbéciles personalistas y que, por lo tanto, les está mal aplicado el adjetivo de 'magonistas', siendo en realidad libertarios que desafían la muerte heroicamente para conquistar Pan, Tierra y Libertad para todos, para que todos sin escepción [sic] hombres y mujeres disfrutemos de todas las comodidades que en medio de la mal organizada sociedad actual disfrutan solamente los ricos23.

Durante el periodo en el cual estuvieron encarcelados los hermanos Flores Magón, Librado Rivera y Anselmo L. Figueroa en la isla McNeil, de junio de 1912 a enero de 1914, Regeneración mantuvo su papel de encauzar la revolución en contra de toda forma de gobierno, capital y clero. Antonio de Pío Araujo publicó un número significativo de artículos y fue quien mantuvo el ideal anarquista comunista. De igual forma, fue un periodo en el cual se demuestra la intensa relación que se estableció a través de Regeneración con diversas partes de Europa, Estados Unidos y América Latina. En términos generales, sintetizamos en el sentido que varias publicaciones anarquistas consideraban que el planteamiento publicado en Regeneración de que la revolución mexicana era con el carácter comunista anárquico, otras, sobre todo Les Temps Nouveaux , de Francia, dirigida por Jean Grave, negaban que en México se realizara un movimiento armado con dichas características. De Pío Araujo ratificó la postura en contra de la identificación de "magonistas". El 12 de octubre de 1912 señaló en la nota "Mueran los leaders que estos no cumplen ni cumplirán con lo que prometen" que los hombres en armas debían deshacerse de ellos, sobre todo si no permitía la expropiación inmediata de la tierra y los bienes de producción. Posteriormente afirmó: "El Partido Liberal Mexicano no tiene ni reconoce jefes. No somos 'magonistas' ni seguimos a ninguna personalidad"24.

En mayo de 1913, en una discusión con señalamientos de que la revolución anarquista no se realizaba como se afirmó en Regeneración, de acuerdo a textos publicados por Jean Humblot en Les Temps Nouveaux, De Pío Araujo enfatizó más en este aspecto. Indicó que "no existe el 'magonismo' como tampoco el 'zapatismo'". Aseguró que los miembros del PLM reconocían a Magón como un compañero, nunca como un leader o como un jefe. Ellos luchaban para destruir el capitalismo, no por persona alguna. Si lucharan con los vazquistas, los carrancistas ofelixistas se les podría llamar "magonistas". Pero:

... ¿a qué poder vamos a elevar a Magón cuando ni él ni nosotros, ni ninguno de los liberales, queremos más verdugos, como los son todas las autoridades, incluso los bandidos socialistas europeos más criminales que los mismos monárquicos y republicanos en sus tratamientos a las clases trabajadoras? Si acaso existe en México el 'magonismo', y esto lo dudamos, es entre algunos políticos que rodean al bandido Jesús Flores Magón y que sueñan en elevar a la presidencia a ese antiguo cómplice de crímenes del difunto Francisco I. Madero25.

Así, pues, para los miembros del PLM, el "magonismo" no existía, no era un término que los definiera ni los identificara con la causa que perseguían, la eliminación de la propiedad privada y sus tres monstruos que sostenían la sociedad: capital, gobierno y clero. Si existían los "magonistas", eran los esbirros seguidores del burgués y traidor Jesús Flores Magón.

La razón de insistir en que se trataba de la prensa burguesa que los denominaba así es que ese tipo de publicaciones buscaba confundir al proletariado y ligarlos a formas personalistas de luchar. Cuando aparecieron citadas algunas notas de un periódico, sobre todo de la ciudad de México, se hacía la aclaración de que se trataba de una prensa vendida. La burguesía, se afirmó, colocó el nombre de "magonistas" a los verdaderos revolucionarios que luchaban por tierra y libertad y contra cualquier forma de autoridad26. Sostuvieron en repetidas ocasiones que esa misma prensa es la que denominó "zapatismo" a la actividad revolucionaria, expropiadora de la tierra, que realizaron los aguerridos y heroicos campesinos de Morelos. En 1913, en Regeneración , se utilizó lo que ellos consideraban el verdadero nombre para explicar las acciones del campesinado: comunistas27. El término de "zapatismo" era odioso28. Sus afirmaciones fueron contundentes: señalaron no ser estúpidos personalistas. Afirmaron no ser imbéciles que trataran de quitar a un tirano para poner a otro. Eran impulsores de algo que, desde su punto de vista, ya se estaba dando en México: la revolución que llevaría al comunismo.

El llamado a los liberales, un timo desde el anarquismo

En Regeneración, la insistencia es llamar a los liberales a tomar las armas. Eran ellos los que debían cumplir con el papel revolucionario. Eran quienes tenían la tarea de eliminar a la burguesía, funcionarios y clero, la trilogía que, de acuerdo a lo señalado por los anarquistas, había propiciado con su actuación la implantación del capitalismo y su mayor mal: la propiedad privada. Existen muchos ejemplos, aquí señalamos solo algunos. El 22 de abril de 1911 se indicó:

... la fuerza liberal dirigida por el compañero Inés Salazar y algunos otros jefes liberales logró reunirse con la fuerza del compañero Alanís en Madera, Chihuahua, llegando el número de compañeros liberales a quinientos29.

Ese mismo día, en información sobre lo que sucedía en el Distrito Norte de la Baja California, se publicó:

Los exploradores liberales tienen constantemente informados al Comandante en jefe Salinas y al General Pryce de los movimientos de los federales cerca del río Colorado. Pero es posible que de un momento a otro salga una fuerza liberal de Mexicali a batir a Mayol y arrojarlo del río Colorado30.

El 2 de septiembre de 1911, en la nota titulada "El pueblo mexicano es apto para el comunismo", se explicó que los mexicanos estaban listos para adoptar el sistema comunista. Señaló directamente a su excorreligionario Juan Sarabia, para indicarle que era una falsedad que el pueblo mexicano deseara lo que Madero ofrecía: la boleta electoral:

...los hechos van demostrando que nos somos unos ilusos los liberales y que luchamos convencidos de que nuestra acción y nuestra propaganda responden a las necesidades y al modo de pensar de la clase pobre en México31.

En el manifiesto del PLM del 23 de septiembre de 1911, el llamado en contra de la propiedad privada,toda forma de autoridad, la Iglesia y de cualquier intento por imponer leyes, se llamó a los liberales aluchar por el anarquismo:

Mexicanos: si queréis ser de una vez libres, no luchéis por otra causa que no sea la del Partido Liberal Mexicano. Todos os ofrecen libertad política para después del triunfo: los liberales os invitamos á tomar la tierra, la maquinaria, los medios de transportación y las casas desde luego, sin esperar á que nadie os de todo ello, sin aguardar a que una ley decrete tal cosa, porque las leyes no son hechas por los pobres, sin por señores de levita que se cuidan bien de hacer leyes en contra de su casta32.

Podríamos colocar un número muy elevado de citas en las que se llama a los liberales. En 1912 y 1913, el término liberales quedó un poco al margen y se insistió en que quienes luchaban en México eran comunistas y, por lo tanto, era el nombre con el que debían ser reconocidos en el mundo. El siguiente paso era ser imitados en diversos lugares para llegar al objetivo final: el comunismo anárquico33.

La estrategia trazada por los anarquistas del PLM nos permite comprender por qué se sostuvo el llamado a los liberales, sin detrimento de la clara oposición ideológica que representan estas dos formas de pensamiento. El 13 de junio de 1908 escribió a su hermano Enrique y a Práxedis G. Guerrero:

Todo se reduce a una simple cuestión de táctica. Si desde el principio nos hubiéramos llamado anarquistas, nadie, a no ser unos cuantos, nos habrían escuchado. Sin llamarnos anarquistas hemos ido prendiendo en los cerebros ideas de odio en contra de la clase poseedora y contra la casta gubernamental. Ningún partido liberal en el mundo tiene las tendencias anticapitalistas del que está próximo a revolucionar en México, y eso se ha conseguido sin decir que somos anarquistas.

En otra parte de la carta señaló:

Para no echarnos encima a la nación entera, debemos seguir la misma táctica que hemos ensayado con tanto éxito: nos seguimos llamando liberales en el curso de la revolución, pero en realidad iremos propagando la anarquía y ejecutando actos anárquicos. Debemos arrebatarle la propiedad a la burguesía para restituírsela al pueblo34.

Luego de plantear una serie de tácticas de cómo debían actuar en el momento en que los trabajadores tomaran las fábricas, las minas, la tierra, de acuerdo al caso, y de prever que existirían acciones por parte de la burguesía para negociar con los trabajadores, Ricardo sostuvo la táctica a seguir y afirmó:

Así pues, creo que esta será la mejor táctica; agitar a los obreros induciéndolos a que expropien. La junta ante los hechos consumados tendrá que aprobar. Así seguiremos dando 'el timo' de liberalismo en beneficio de nuestros bellos ideales35.

Así, el término más utilizado, liberal, era una forma de "timar" a quienes buscaban la caída de Díaz. Era una manera de no espantar a los correligionarios, e iniciar con la acción revolucionaria que terminaría con las acciones anarquistas que propiciarían el verdadero esquema de libertad, luego de eliminar los tres principales enemigos de la humanidad: autoridad, capital y clero. Sin embargo, es oportuno señalar que, incluso cuando se publican textos claramente anarquistas en Regeneración , luego de septiembre de 1911, se repite la referencia a los liberales. Si bien este aspecto requiere de mayor profundidad, somos de la idea de que la tradición liberal mexicana, de significación a finales del siglo XIX, propició la estrategia de seguir llamándose liberales en numerosos textos. Sin embargo, también apuntamos que los movimientos armados fueron descritos en Regeneración entre 1912 y 1914 como el de los comunistas. La razón de ello se explica en el interés de hacer atractivo a anarquistas de todo el mundo su arribo a México.

Un "magonismo" conveniente: las autoridades federales

La persecución en contra del grupo liberal que se formó en San Luis Potosí, y del cual se desprendió el sector que formó en 1905 el PLM, propició que el gobierno federal utilizara el término "magonistas" para referirse a aquellos que estaban en comunicación con el más prolífico escritor del PLM. Ignacio Mariscal, como encargado de negocios de México en Estados Unidos, escribió en 1906: "Pida ud. que sí se ordene que la Compañía Furlong servicio secreto de St. Louis, Mo., sea empleada para aprehender a los señalados, principalmente a los magones"36.

La persecución en contra de los liberales -usaremos el término con el que ellos se abanderan, a pesar de la pretensión del sector anarquista de encubrir temporalmente sus verdaderas propuestas- ha sido relatado por diversos autores. Aquí pretendemos destacar un aspecto, para el gobierno federal no hubo distinción entre quienes eran anarquistas, socialistas y quienes pretendían derrocar a Díaz y mantener el capitalismo. En la documentación de la Secretaría de Relaciones Exteriores se mencionó de manera frecuente a los magones, a Juan Sarabia, Antonio I. Villareal, Librado Rivera, como un solo grupo. No hubo distinciones ni matices, dado que para el gobierno federal tener vínculos con el PLM los volvió "magonistas". En varias referencias aparecía "Magón y socios" o "Ricardo Flores Magón y cómplices", "Ricardo Flores Magón y sus asociados"37. En enero de 1910, el cónsul mexicano en El Paso, Texas, Antonio V. Lomelí, al referirse a una reunión que se celebró en casa de Lauro Aguirre -opositor a Díaz desde la década de 1890-, en la que participó Lázaro Gutiérrez de Lara, señaló que "estuvieron fraternizando magonistas y maderistas con los demás istas allí representados"38. Es necesario destacar que Lauro Aguirre había iniciado su oposición mucho antes que existiera el PLM o Regeneración . Gutiérrez de Lara, ubicado como anarquista en el informe citado, no fue seguidor de dicha ideología y, sobre todo, fue considerado por miembros del PLM como un traidor pagado por el gobierno de Díaz, de acuerdo a lo publicado en numerosas ocasiones en Regeneración . El "mil veces traidor" fue una manera de ubicarlo ante sus lectores39. Así, dos personajes opositores a Díaz fueron mencionados por la autoridad como "magonistas", sin que estos tuvieran la filiación ideológica atribuida. En diciembre de 1910, Lomelí, al referirse a Praxedis G. Guerrero y Antonio I. Villareal, hizo referencia a que estos, con otros "jefecillos magonistas", deseaban quedarse con la herencia del pretendido movimiento de Francisco I. Madero40. En este caso, el primero era anarquista, mientras que Villareal se integró al movimiento de Madero en febrero de 1911.

La persecución en contra de la organización obligó a la colaboración de los cónsules mexicanos en diferentes poblados de Texas, California y Arizona, principalmente. Documentos escritos por los miembros del PLM fueron conocidos por las autoridades federales de ambos países, por el secretario de relaciones exteriores, por miembros de justicia de Estados Unidos y por los espías de varias agencias estadounidenses contratadas con el objetivo de perseguir a la organización41. De esta labor dan cuenta numerosos autores que relatan las penurias y dificultades que vivieron como miembros del PLM, independientemente de las diferencias ideológicas42. En las cartas de Ricardo Flores Magón, existen numerosas referencias directas de que conocieron la violación de su correspondencia. Díaz, Terrazas y cónsules como Arturo M. Elías, Antonio Lozano, Enrique Órnelas, Antonio V. Lomelí y Miguel E. Diebold dedicaron muchas horas a vincularse con autoridades estadounidenses para lograr la extradición de los integrantes del PLM. Lo consiguieron con numerosos miembros luego de los levantamientos de 1906 y 1908, aunque en referencia a los hermanos Flores Magón debieron conformarse con la aplicación de las leyes de neutralidad.

Ricardo Flores Magón asentó claramente desde 1905 que su pretensión no era solo quitar a Díaz del poder, sino que posteriormente sobrevendrá algo más grande.

Hay que convencerse de que un cuartelazo no dará al pueblo las libertades que reclama. El cuartelazo produciría el encumbramiento de otro déspota, y el pueblo continuará encadenado. El Partido Liberal debe tener miras más amplias. No debemos buscar la caída del tirano actual para colocar en su lugar a otro tirano, sino que debemos procurar el derrumbamiento del sistema opresor cayendo naturalmente el tirano pero implantar un sistema que garantice mejor la felicidad de los mexicanos43.

No se trataba solo de eliminar a Díaz, sino el sistema opresor. Esta afirmación es muy semejante a lo que posterior a septiembre de 1910 se repite en un alto porcentaje de ejemplares de Regeneración hasta 1918. La revolución que se realizaba en México no tenía como objetivo quitar a un presidente y colocar a otro. Era para darle al pueblo, sin gobierno alguno, la tierra en todas sus formas (no solo para uso agrícola, sino también para el minero y el industrial) y con ello la libertad. Era para construir el camino al comunismo anárquico.

Destacamos que el documento citado es de 1905 y fue del conocimiento de la autoridad. Es decir, quienes realizaron la persecución en contra de los integrantes del PLM sabían que se trataba de una propuesta de Revolución. Uno de los documentos más citados, de junio de 1908, es el que Ricardo escribió a su hermano Enrique y a Praxedis G. Guerrero:

Para alcanzar grandes beneficios para el pueblo, beneficios efectivos, hay que obrar como anarquistas en el curso de la revolución, pero si obramos con el nombre de anarquistas, seremos fácilmente aplastados aun por los mismos que nos tienen por jefes. Todo se reduce a una mera cuestión de táctica. Si desde el principio nos hubiéramos llamado anarquistas, nadie, a no ser unos cuantos, nos habría escuchado. Sin llamarnos anarquistas hemos ido prendiendo en los cerebros ideas de odio contra la clase poseedora y contra la clase gubernamental. Ningún partido liberal tiene las tendencias anticapitalistas del que está próximo a revolucionar en México, y eso se ha conseguido sin decir que somos anarquistas... todo es pues, cuestión de táctica.

El documento es una manifestación clara que para el sector anarquista del PLM era una cuestión de táctica. En este escrito no ahondaremos en ello.

Sin embargo, destacamos que las autoridades federales conocían parte de los movimientos de los integrantes del PLM. La cita nos permite señalar que tenían información, cuando menos desde 1905 que la intención era llevar a cabo la revolución armada. Todo ello, antes de la publicación del Programa del PLM de julio de 1906, en el cual no se llama a las armas. Un doble lenguaje que merece más atención historiográfica para entender las acciones del PLM y las del gobierno federal.

En este orden de ideas, las referencias al "magonismo", el término resulta conveniente para justificar y legitimar la persecución ante las autoridades de Estados Unidos. En 1906, como resultado de la huelga de Cananea, dos años antes de las afirmaciones expresas al término anarquismo en la documentación del PLM, Díaz intervino ante las autoridades federales del vecino del norte con la intención de solicitar oficialmente la persecución en contra de los anarquistas44. El tres de junio de 1906, se reunieron el embajador de Estados Unidos en México y el presidente Díaz. Este explicó a Thompson que la huelga había sido motivada por los revolucionarios de la junta de San Luis, Missouri45. El 19 de junio, Thompson informó que Díaz, con el apoyo de ejemplares de Regeneración , le indicó que los integrantes de la Junta eran anarquistas, a pesar de que esta designación no implicaba a varios miembros de la Junta46. El tema del anarquismo volvió a ser mencionado en los días siguientes. Las autoridades federales estadounidenses tuvieron en sus manos ejemplares de Regeneración. El secretario de Estado recibió la información de que se trataba de anarquistas a finales de junio. El 5 de julio, se refirió a los "supuestos anarquistas" y le indicó a Aldey A. Adee que se tomaran medidas al respecto. El abogado general de Estados Unidos, David P. Dyer, señaló el 5 de julio que, si el editor de la publicación era un extranjero y un anarquista, debía ser deportado47. En días posteriores, la referencia al anarquismo fue reiterativa por parte de Porfirio Díaz, aunque el embajador Thompson y las autoridades federales no lo confirmaron.

¿Cómo tuvo conocimiento el gobierno federal del anarquismo de un sector del PLM en 1906? ¿Fue una inferencia por los documentos obtenidos por el sistema de espionaje? ¿Fue estrategia del gobierno federal mexicano para lograr la extradición, sin tener elementos reales para ello? Por un lado, es posible que no tengamos a nuestra disposición toda la documentación generada en condiciones de persecución e intenso espionaje. Por otro, en Regeneración se hace referencia a la lucha en contra de los capitalistas y la Iglesia en varias ocasiones desde 190448. Sin embargo, las autoridades federales mexicanas no se equivocaron al hacer sus denuncias sobre anarquismo ante la autoridad estadounidense. Indicamos denuncia en función de que para los estadounidenses se trataba de un asunto que había modificado de manera violenta la sucesión presidencial de su país.

En efecto, el 6 de septiembre de 1901, en la ciudad de Buffalo, el presidente de Estados Unidos William McKinley recibió dos disparos realizados por Leon Czolgosz, un joven de 23 años que dijo ser anarquista y haberse preparado para tal acto desde meses atrás. La reconocida anarquista Emma Goldman fue acusada de ser conspiradora, pero no se encontraron pruebas de ello49. McKinley murió días después, el 14 de septiembre. En los meses siguientes, las declaraciones en contra del anarquismo en Estados Unidos fueron intensas y se generaron campañas en su contra50. De manera directa, generó The anarchist exclusion Act , emitida en 1903, en la que estableció la deportación para aquellos inmigrantes que propagaran el anarquismo51.

En las últimas décadas del siglo XIX se generó, luego de varios atentados con bombas o por asesinato o atentados a presidentes, reyes o primeros ministros, un sentido negativo sobre la propuesta anarquista52. De manera sintética, señalamos que se construyó la imagen del anarquista-terrorista, caracterizada por la denominada propaganda por el hecho53. Si bien esto es un asunto que ha generado mucha discusión, es un factor que tuvo impacto en las acciones de organizaciones anarquistas, tal fue el caso del PLM. Fue una de las razones por las que, en obras como las de Elisée Reclus, Emma Goldman, Enrico Malatesta, Jean Grave y Piotr Kropotkin, por mencionar algunos, siempre se hicieron distinciones de que los anarquistas lo que buscaban era librar a la humanidad de la esclavitud, sin identificar qué métodos eran válidos54. De manera sintética, plantearon que el anarquismo era orden, pero sin la explotación generada por el desarrollo capitalista. A pesar de las constantes aclaraciones, la idea del anarquista que colocaba bombas y causaba muerte y destrucción fue aprovechada por los sectores empresariales y de gobierno para extender dicha imagen. La propaganda por el hecho, impulsada por varios anarquistas, entre los que destacó Johann Most, marcó de manera significativa el imaginario de diversos sectores sociales en el mundo55.

En este breve marco, es necesario ubicar por qué la mención de anarquismo para vincular a los miembros del PLM, mencionados en pocas ocasiones como "magonistas", es significativo desde junio de 1906. De igual forma, luego de las insurrecciones armadas de septiembre 1906, el gobierno federal insistió en el tema del anarquismo. En febrero de 1907, Enrique C. Creel consultaba con asesores cómo lograr la extradición de los miembros del PLM. Aseguró:

En efecto, sería impropio y se prestaría a un gran número de abusos, que pudieran llegar a ser hasta peligrosos para los gobiernos de las naciones amigas, que se permitiera a los criminales, a los anarquistas, a los dinamiteros y otra clase de grandes criminales, que ellos mismos se llamasen políticos y que su obra de destrucción, ya contra los elementos oficiales, ya contra los particulares, fuese clasificada como carácter político y como el germen de la revolución56.

Así, pues, darles ese carácter era generar un interés especial en el gobierno de Estados Unidos por el PLM. Para el gobierno de México, ubicar a los miembros del PLM como "magonistas"-anarquistas-terroristas era asegurar y justificar la persecución. Por otra parte, cualquier gobierno que fuera, democrático u autoritario, trataría de tomar medidas en contra de los anarquistas, dado que una de las premisas fundamentales es la desaparición de cualquier forma de autoridad.

Son "magonistas" o "filibusteros" o "anarquistas" o "socialistas": sin diferenciaciones ideológicas

Para diversos grupos sociales y autoridades consulares, luego de la derrota del contingente armado que tenía diferentes objetivos en el Distrito Norte de la Baja California, el "magonismo" quedó asociado con intentos anexionistas o separatistas -filibusteros- con el anarquismo y con el socialismo, propuesta contra la que se manifestaron reiteradamente los anarquistas del PLM. Pedro B. Estrada, residente de la colonia agrícola de Tecate (lugar en el que se organizaron grupos armados en contra de lo que se interpretó como una invasión estadounidense), indicaba en julio de 1911, luego de consultarle la situación de la ganadería y la agricultura en la colonia, que no era posible dar la información completa:

... por razón de que en dicha colonia no termina la revolución por el filibusterismo y bandidaje, pues materialmente esos llamados 'liberales de Magón' nos han arruinado, pues fuimos despojados de todos los poquitos animales de trabajo...57.

Consideramos oportuno comentar que la referencia de los "liberales de Magón" es una de las pocas menciones que hemos encontrado de manera explícita, dado que el nombre genérico, por parte de la población primero y de las autoridades después, fue el de filibusteros con el sentido de anexionistas a todo el grupo armado. Cabe señalar que a los indígenas cucapa, los kiliwa y paipai, en los discursos posteriores, no los consideraron parte del movimiento armado. Por nuestra parte hemos señalado que la presencia de los indígenas de Baja California deja de lado los argumentos que solo destacan el supuesto internacionalismo de los hombres en armas, que en su mayoría no se identificaban con el anarquismo, así como con la afirmación de que residentes de Baja California no participaron en el movimiento58.

La referencia a relacionar a los anarquistas con los filibusteros o "magonistas" como forma despectiva y de amenaza quedó clara en la documentación generada por grupos antagónicos locales luego de la división del grupo armado. Resaltamos la división, ya que, como hemos señalado en otras publicaciones, un sector muy importante encabezado por el ranchero local Rodolfo L. Gallego tomó la bandera del Plan de San Luis y triunfó como seguidores de Madero en Mexicali. Ese aspecto es generalmente ignorado por quienes desean ver solo "magonistas" y mencionan la derrota del grupo en Tijuana, mismo que para entonces estaba formado prácticamente por extranjeros que estaban lejos de abrazar el ideal anarquista59. Así, luego de que Gallego se quedara con alrededor de 100 hombres, entre ellos treinta indígenas Cucapá, al frente de Mexicali, los mexicanos que habían cruzado hacia Caléxico veían con desesperación que el mismo individuo que en enero había participado en la toma del poblado bajo la bandera del PLM, en junio era quien como maderista encabeza el gobierno local. Por ello, denunciaron a Gallego de diversas maneras al llamarlo anarquista, filibustero, "magonista". Señaló Ricardo Rangel, representante electo por los mexicanos refugiados en Caléxico, en julio de 1911:

... porque continúan armados los anarquistas del señor Rodolfo Gallego como es de pública notoriedad [...] no conciben mis comitentes, que estando el Valle de Mexicali limpio y libre de los elementos armados de la llamada 'Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano', se necesite del contingente de filibusteros de Gallego para defender Mexicali...60.

Más adelante, Ricardo Rangel, para referirse a Francisco Quijada, quien dimitiera de dirigir el grupo armado ante las discusiones de mantenerse con el PLM o pasarse con Madero, lo que aprobó la mayoría, lo denomina "magonista". A Gallego lo menciona en otras ocasiones como "antiguo filibustero". Así, en la zona fronteriza entre Baja California y California, los términos de filibustero, anarquista, "magonista" y socialista se utilizan de forma indistinta, pero en todos los casos peyorativa: intentaron que la Baja California pasara a Estados Unidos.

Por otra parte, en la prensa de México y del suroeste de Estados Unidos, las referencias a la existencia del "magonismo" se hacen más evidentes en la prensa del complejo 1911. Algunos diarios hacen referencia al "magonismo", aunque en contextos de información de acciones armadas. Varias de ellas las hemos utilizado al inicio del presente escrito. Cabe afirmar que en no todas las ocasiones los redactores de Regeneración aclaran su repudio por el término. Así, por ejemplo, en agosto de 1911 El Diario , de la ciudad de México, publica que los filibusteros de la Baja California se han vuelto a organizar. Y que otra partida de "170 magonistas marcha hacia el sur"61. Cabe señalar que para entonces las acciones armadas habían concluido. En El País se publica una nota semejante, donde los "magonistas" aparecen como una amenaza en Chihuahua.

El 8 de julio de 1911, Ricardo Flores Magón -encarcelado en esos días- dio respuesta a un artículo que apareció en El País el 29 de junio con el título "Los desórdenes de Yucatán. Su verdadero carácter y sus fines". Ricardo dejó muy en claro que el magonismo no existía, sino que la lucha libertaria se desarrollaba por los mexicanos, en quienes el comunismo había existido de manera natural hasta que el porfiriato impuso el capitalismo y destruyó la prosperidad. En el artículo, se señaló que Yucatán vivía en zozobra por los problemas generados por la falta de orden. Varios políticos se enfrentaban por el poder. Sumado a ello, se indicó que otra de las razones de los tumultos y enfrentamientos eran "... las prédicas de ciertos declamadores que titulándose libertarios o cosa parecida, como agentes magonistas, enardecen a los infelices jornaleros con promesas de repartos de tierras, gobierno exclusivamente popular, etc., provocando múltiples conflictos que resultan perjudiciales para todos"62. Posteriormente, el autor del artículo señaló que los hacendados quisieron tomar medidas en beneficio de los peones mayas, pero tomar el camino de la revolución y no la evolución, podía llevar a situaciones parecidas a las de mediados del siglo XIX, con la llamada "guerra de castas".

Ricardo Flores Magón realizó varios comentarios. Uno, no querían reparto de tierras, eso era un error, lo que deseaban era que los peones la tomaran para trabajarlas en común, como era anteriormente. Afirmó que los libertarios creían que era mejor el trabajo colectivo que el individual. Posteriormente afirmó:

Hay que advertir igualmente que no son agentes 'magonistas' los que impulsan a los jornaleros yucatecos a rebelarse y tomar posesión de la tierra, sino liberales o libertarios que están propuestos a llevar su fin esta tremenda lucha contra el Capital y la Autoridad, y que, si bien forman parte del Partido Liberal Mexicano, no son 'magonistas', porque a los libertarios nos disgustan los personalismos y contra personalismos luchamos63.

Posteriormente Ricardo Flores Magón aseguró que ellos no hablaban del gobierno, dado que no buscaban formar parte de ninguno, pero la prensa capitalista no publicaba notas de la revolución esencialmente económica que ellos realizaban, como una forma de que su propuesta no fuera bien comprendida. Luego asentó que el comunismo era una forma normal de vida de los indígenas, que hacía apenas unos treinta años se practicaba en pueblos y villorios64.

Por otra parte, en la documentación generada en los consulados existe una continuidad en atribuir el término "magonismo". Una de las razones fue la permanencia del cuerpo consular entre el gobierno de Díaz, León de la Barra y Francisco I. Madero. Sin embargo, para León de la Barra y Madero, los cónsules como Lomelí, Prieto, Lozano y De la Sierra usaron el término como sinónimo de anexionistas, de anarquistas que llaman a colocar bombas para acabar con inocentes. En el tenor señalado, citamos una carta de Luis Álvarez Gayou (perseguido por ser maderista en Sonora antes del movimiento armado) enviada a Francisco I. Madero el 28 de septiembre de 1911. En ella, señaló el mencionado que Horacio E. López fue quien "prestó importantes servicios a la nación durante la invasión de los filibusteros magonistas en los pasados meses de febrero a junio"65. Ángel Aguilar, cónsul de México en Caléxico, California, en octubre de 1911 indicó que hubo amagos de retomar Mexicali y Tijuana, pero de retirarse las tropas federales, "nada remoto sería entonces un ataque a Mexicali por filibusteros magonistas"66. De manera semejante, podríamos citar una veintena de textos en el mismo sentido.

El "magonismo" sí existe. Dos grandes tendencias que niegan la idea de los anarquistas del PLM

El Magonismo es un término usado por historiadores para identificar una corriente de pensamiento y acción precursora de la revolución mexicana67.

Comienzan a confesar los periódicos burgueses de la capital que los grupos armados en Chihuahua, Coahuila, Yucatán, etc., son 'magonistas', nombre tonto que nos dan a los liberales. Como aquellos imbéciles necesitan siempre de un negrero que les quiebre el lomo a palos y a quien lamerle las patas creen que nosotros los liberales también necesitamos jefes a quienes adorar68.

Para gran parte de la historiografía que aborda el tema de manera específica, la historia del PLM es la de Ricardo Flores Magón o la del "magonismo". Numerosas obras que abordan la Revolución mencionan el "magonismo" de manera general sin hacer distinciones. Esto se ha vuelto con el paso de los años en una referencia común. Para la mayoría de los autores, quien no comparta las ideas de Ricardo deja de ser "magonista", aunque no se analiza a partir de cuándo o por qué si lo fue. Como ya hemos visto, quienes se oponen a esa forma de nombrarlos fueron los propios aludidos, que no pretendían una lucha con fines personalistas. La historia del PLM no puede entenderse por un solo individuo, a pesar de que sea quien más escribió, aunque no necesariamente quien más influyó, dado que los anarquistas no fueron mayoría al interior del PLM. Se trata de una organización donde proyectos diferentes (el anarquista y el de los autores del Programa del PLM) coexistieron y se enfrentaron por varios años69. El inicio de la lucha armada en 1910 generó una mayor división y se formaron dos PLM, uno desapareció -el formado en 1911 por Jesús Flores Magón, Camilo Arriaga, Antonio I. Villareal y Juan Sarabia-, el otro permaneció. Con ello parece que se justifica para la mayoría de los autores solo tocar el que se mantuvo con sus publicaciones, sin embargo, para nosotros revela la existencia de cuando menos dos sectores: el de los anarquistas y el de los reformistas dentro de los marcos del capitalismo que redactaron el Programa del PLM. Cada sector con estrategias cambiantes de acuerdo al momento y a sus referencias ideológicas.

¿Existe, pues, el magonismo? Numerosos autores lo han reconstituido y recreado por distintas razones. En la actualidad, en numerosas páginas de la red confirman su existencia, tanto por grupos que se denominan magonistas o seguidores expresamente de Ricardo Flores Magón. Dos son las razones fundamentales pero contrarias entre sí. La más conocida corresponde a la versión nacionalista, la del autor del Programa del PLM que posteriormente influyó en la Constitución de 1917. Esta versión no analiza el anarquismo y tampoco que la autoría de dicho programa fue principalmente de Juan Sarabia. La otra versión es la de grupos de la denominada izquierda, que consideran a Ricardo como su símbolo de lucha permanente en contra de la opresión capitalista. Si bien para varios grupos el anarquismo sí es considerado, no parece haber un análisis sobre las pretensiones de Ricardo y no se toma en cuenta hasta el momento que en el uso del término magonismo existe una contradicción en la forma de lucha, metas y propósitos de los textos publicados por los anarquistas del PLM, sobre todo en Regeneración . El análisis de varios de los textos citados en los párrafos siguientes lo realizaremos en un escrito aparte.

Aquí nos interesa resaltar que existen dos grandes líneas que han reconstituido el magonismo. Enrique y Jesús Flores Magón ofrecen dos posturas encontradas, pero que ayudan a comprender la paradoja de por qué, a pesar de la negación del término por parte de los anarquistas del PLM, ha sobrevivido una forma de identificar a un grupo que no deseaba tener un líder por ser contrario a sus propuestas revolucionarias. Como afrenta a esas dos tendencias, existe lo referente a los acontecimientos de 1911 en el Distrito Norte de la Baja California, que ha propiciado la publicación de textos y documentos que lo acusan de iniciar un movimiento separatista, de querer formar una república socialista o anarquista, o de filibustero y traidor a la patria. Apuntamos los diferentes señalamientos que no necesariamente coinciden.

La tendencia de continuar la lucha se encuentra claramente en Diego Abad de Santillán, "Ricardo Flores Magón, el apóstol de la Revolución Mexicana". El título confronta al mencionado con la ya formada idea de que el apóstol de la revolución era Francisco I. Madero. Para Abad de Santillán, "lo importante en Flores Magón es la rebeldía que inspira; no comprendía la adhesión platónica a las ideas anarquistas; exigía la resistencia constante, con todos los medios, a las imposiciones autoritarias y a la explotación"70. Sin embargo, especuló cómo hubiera pensado y adaptó a Flores Magón a la circunstancia de escritura de su texto en 1923 (y lo cambia, piensa por él) cuando afirma: "Estamos ya en tiempos en que la mera táctica de la insurrección armada se vuelve inofensiva, es preciso hacer frente a la burguesía con armas que hieran más que el fusil y la bomba, y una de las armas que más daño hace al capitalismo y al Estado es la propaganda y la difusión de las ideas libertarias"71. Es decir, para Abad de Santillán era un ejemplo de lucha, pero las acciones armadas debían dejarse a un lado. Con ello, se oponía a lo que tanto llamó Ricardo: solo con las armas era posible acabar con el capitalismo, toda forma de autoridad y el clero. Esta condición de cambiar la postura anarquista se ha vuelto una forma común de pretender contextualizar a la actuación del PLM y en particular de Ricardo.

Enrique Flores Magón, el 30 de marzo de 1925, publicó el texto "Aclaraciones a la vida y obra de Ricardo Flores Magón", donde afirmó que la lucha armada solo había tomado un breve receso, en lo que "engrasa el mosquete y reorganiza mejor sus fuerzas, para seguir adelante con sangre nueva, joven, vigorosa"72. Por su parte, Nicolás T. Bernal, junto con varios sindicalistas, formó el Grupo Cultural Ricardo Flores Magón, mismo que publicó varias compilaciones con los escritos de Ricardo73, textos en los que solo aparecen sus escritos, lo que sin duda genera la idea de que se trató de una agrupación con un líder: lo que él no quería ser por el tipo de anarquismo que influyó la vida de los anarquistas del PLM.

Autores como José Revueltas74, Armando Bartra75, Salvador Hernández Padilla76 o Ruben Trejo77, por mencionar a algunos, ven sobre todo en Ricardo la idea de rescatar su figura para continuar en algún momento la lucha. Así, por mencionar solo a uno, Hernández Padilla, en el último párrafo de su obra, critica lo que considera una revolución que quedó en manos de unos cuantos. Esta no llegó a ser popular y solo benefició a una exigua y selecta minoría. Finaliza:

La otra revolución, la de la mayoría de los mexicanos, aún no se avizora. Sin embargo, cuenta ya con un legado de experiencias proletarias entre las que destaca de manera relevante el magonismo. De él, podría recoger -y acrecentar- su lucidez crítica y el ánimo inquebrantable de su lucha libertaria78.

Así, como en 1925 Enrique Flores Magón, la idea de la revolución que debe continuar tiene en el "magonismo" una simiente muy bien constituida para ser retomada y llevar a cabo la revolución que cumpla con los verdaderos objetivos populares.

La otra línea historiográfica sobre el "magonismo" es la que sostuvo un discurso enmarcado en el nacionalismo, en el héroe patrio que luego de varios intentos fue ingresado en la Rotonda de los Hombres Ilustres en la década de 1940 y finalmente, en el año 2000, con letras de oro en la Cámara de Diputados. Es decir, donde se hacen leyes, mismas que, de acuerdo al pensamiento anarquista del aludido, no servían para nada y era indispensable destruirlas para alcanzar la verdadera libertad. Dado que esta es la versión más socorrida, destacamos el texto de su otro hermano, Jesús Flores Magón, publicado en 1930. La nota se titula "Qué fue y cómo se desarrolló la revolución que encabezó Flores Magón"79. Ante la acusación de que la revolución "magonista" en Baja California fue separatista, Jesús destaca la labor revolucionaria de Ricardo y Enrique, señalando lo que después se ha vuelto el discurso que llamaremos clásico: del liberalismo que sustentaban se radicalizaron como efecto de estar en prisión en varias ocasiones. Jesús afirmó que el Programa del PLM escrito por Ricardo -lo que este negó en varias ocasiones y se refería a él como un programa tímido80- fue:

Todo lo que después ha venido a servir de base al movimiento revolucionario en nuestro país: liberación del campesinado por medio de un amplio y liberal programa agrario y liberación también del obrero por medio de su manumisión del despotismo patronal. Sin aquellos esfuerzos heroicos, no estarían en boga ahora las fórmulas socialistas que tantos falsos líderes han aprovechado en su movimiento de simulación política.

Es decir, Jesús Flores Magón, el patrocinador de los dos inicios de Regeneración (el conocido de 1900 y el de 1911, encabezado por Juan Sarabia en enfrentamiento con los anarquistas), criticado muchas veces por Ricardo, seguidor de Madero y Huerta, enfrentado con los constitucionalistas, ofreció una versión que sería la más seguida por muchos autores: haber elaborado el programa redactado por Juan Sarabia -dicho por el propio Ricardo (véase nota14). De acuerdo a Jesús, el programa fue la base de los logros sociales de la Constitución de 1917. Por lo tanto, se debía reconocer la labor revolucionaria y hacer a un lado, o acusar de mentirosos, a todos los que mencionen lo referente al Distrito Norte de la Baja California como acción filibustera. La palabra anarquismo no la mencionó. Y los ideales en contra de la propiedad privada, de la autoridad y el clero no son motivo de atención. A diferencia de Enrique, la revolución ya cumplió. Posteriormente, Jesús indicó lo referente al "magonismo":

Siguiendo la costumbre de nuestro país de traducir en 'ismos' todas las manifestaciones políticas y siendo Ricardo y Enrique los jefes de aquellos movimientos que traducían las aspiraciones del Partido Liberal Mexicano, lo natural es que a los miembros de ese partido se les llamase 'magonistas'. De manera que la connotación del vocablo 'magonista' en relación con el Partido Liberal Mexicano es una sola en la historia contemporánea de la lucha por las libertades81.

La interpretación de Jesús, contraria a las ideas de Enrique y Ricardo, es por mucho la que más ha permanecido en numerosos autores que han seguido esta línea. Se trata de darles un lugar como los actores más importantes de la "etapa precursora". La contradicción con las ideas anarquistas es precisamente aceptar un término negado por quienes profesaban dicha ideología: "magonismo", dirían los anarquistas del PLM, lo utilizan las personas engañadas que creen que su lucha era personalista.

Esta interpretación queda de manifiesto en el acuerdo del Senado de la República para llevar los restos de Ricardo a la Rotonda de los Hombres Ilustres en 1945. Entre otras cosas, se indica:

Para fundamentar este dictamen, ya que no sería posible ni prudente analizar en toda su magnitud la obra eminentemente patriótica de Ricardo Flores Magón, precisa señalar que merece el bien de la patria y de la revolución no solo porque es uno de los más viejos precursores, quizás el primero, ni tampoco por las persecuciones, destierros, vejaciones, miserias y enfermedades que sufrió, sino porque desde 1906 en que elaboró el Programa del Partido Liberal Mexicano tuvo en cuenta los aspectos económicos del país y sostuvo como principio básico de la revolución la emancipación del obrero y del campesino, la restitución de la tierra y la libertad política82.

Así, pues, el "magonismo" se vuelve oficial, limitado a ser precursor de una revolución triunfante, que vio cristalizados los anhelos del pueblo en la constitución de 1917, con base en un documento citado en numerosas ocasiones, el Programa del PLM y como hemos señalado, redactado sobre todo por Juan Sarabia y Antonio I. Villareal.

En esta línea nacionalista y de patriota, el primer gobernador constitucional del naciente estado de Baja California, Braulio Maldonado (1953-1959) simpatizó con la defensa de la imagen de Ricardo Flores Magón. Organizó un evento denominado Primer Simposio de Historia Regional, cuyo centro era demostrar que el presidente del PLM no fue traidor a la patria. En el mismo, no participaron quienes sostuvieran una postura contraria, aunque el gobernador se vio obligado a atender reclamos de quienes consideraban necesario el reconocimiento de los defensores de la integridad nacional. Los participantes fueron Pablo L. Martínez83, Jesús González Monroy84, Agustín Cue Cánovas85, Rubén García y José C. Valadez. Todos afirmaron que no fue filibustero Ricardo Flores Magón, aunque no analizan al grupo armado ni tocan el teman del maderismo que triunfó sobre todo en Mexicali86. Para ellos, lo mismo es llamarlos magonistas, socialistas e incluso -a veces- anarquistas. Se trata de términos que se confunden ante lo más importante: demostrar que fue un patriota. De manera general, todos ellos atacan la obra de Rómulo Velasco Ceballos ¿Se apoderará Estados Unidos de América de Baja California? (1920)87 como el supuesto origen de la "calumnia" en contra de Ricardo Flores Magón.

Agustín Cue Cánovas, en 1957 publicó Ricardo Flores Magón, la Baja California y los Estados Unidos en 1957, con la intención de denostar a quienes señalaron el tema del filibusterismo88. En esa misma línea, Pablo L. Martínez publicó El Magonismo en Baja California (1958), así como su Historia de Baja California (1956). En ellas sostiene la inocencia filibustera de Ricardo, aunque reconoció la labor patriótica de los residentes de Baja California que lucharon en contra de los hombres que ocuparon de manera desarticulada y sin coordinación poblaciones de Baja California. En el mismo sentido, Jesús González Monroy publicó en 1962 Ricardo Flores Magón y su actitud en Baja California , texto en el que, a pesar de sus diferencias ideológicas, indicó que el mencionado presidente de la Junta no tuvo la intención de anexar la Baja California a Estados Unidos.

En años siguientes se publicaron numerosos trabajos que sostienen estas dos líneas que toman el termino "magonismo", ya sea para ubicarlo como parte necesaria de la continuación de la lucha revolucionaria o para salvar la imagen del patriota. Así, Ethel Duffy Turner89, Eduardo Blanquel90, James Cockcroft91, Florencio Barrera92, Juan Gómez-Quiñones93, W. Dirk Raat94, John Mason Hart95, Javier Torres Parés96, Colin MacLachlan97, Ward S. Albro98, Lawrence Taylor99 y otros, que si bien tienen diferencias entre sí, se refieren al "magonismo" como una corriente más de la revolución mexicana. En las obras más generales sobre el movimiento armado, la referencia al "magonismo" es recurrente.

Por lo anterior, si bien la referencia al "magonismo" se ha vuelto convencional, tiene cuando menos dos formas de presentarse, contrarias entre sí. Son dos Ricardo Flores Magón antagónicos, pero construidos por la historiografía: a) como nacionalista y patriota, y b) baluarte del comunismo anárquico, del socialismo científico y la revolución mundial (con las contradicciones que esto conlleva). A nosotros esta mezcla nos resulta explicable en función de las estrategias de los anarquistas, socialistas y liberales del PLM y del momento del anarquismo en el mundo. Sin embargo, para el caso del presente escrito destacamos que el término "magonismo" se vuelve una manera de denominar que pretende explicar un proceso, pero en realidad lo distorsiona: va en contra de las ideas de los sujetos específicos de quienes se habla. Se impone a individuos o colectividades que no siguen a aquel a que se hace referencia por razones ideológicas que el aludido defiende. Se coloca una forma de pensamiento y propuesta social en el mismo sentido que sus enemigos: maderismo, reyismo, carrancismo, villismo100. El anarquismo colectivista, sustentado en la ayuda mutua, donde los individuos cooperan con los demás sin aprovecharse de nadie, se trastoca con los personalismos y los leaders . Por ello llamarlos "magonistas", escribieron los anarquistas el PLM, distorsionó su lucha verdadera: los medios de producción, la tierra, las fábricas, los medios de transporte, en manos de todos por igual. Sus enemigos, los burgueses y el gobierno, los llamaron "magonistas" para confundir. Querían que existieran leaders , cuando estos debían aniquilarse. La distinción que realizaron era en términos ideológicos: los que reconocen la autoridad esperan, los que expropian la tierra no reconocen más autoridad que su conciencia y están convencidos de que el capital y la propiedad privada son un robo.

Conclusiones

¿A qué se le llama "magonistas" en la historiografía? Con riesgo de generalizar: a todos aquellos que fueron miembros del PLM sin distinguir su postura con respecto al liberalismo, el socialismo o el anarquismo (posturas enfrentadas entre sí). Es decir, el uso de "magonismo" ha provocado la falta de diferenciación para resumirlo en las acciones de un personaje, a veces se incluye a Enrique o simplemente a los hermanos Flores Magón. De igual forma, se toma el discurso de las publicaciones de los miembros del PLM. Los "magonistas" son el "pueblo" de México que ve sus demandas encarnadas en el discurso publicado por Ricardo.

De igual forma son "magonistas" quienes estuvieron en contacto, ya epistolar, ya directo, con miembros del PLM que estaban en contra del gobierno de Díaz. Al igual que en el porfiriato, no se hace la diferenciación de si eran opositores a Díaz y sus reelecciones o anarquistas. Así, el movimiento de 1906 organizado por el PLM es "magonista", lo mismo que el de 1908 o 1911. Como ya hemos apuntado en otras ocasiones, lo referente al Distrito Norte de la Baja California, para algunos autores es "magonista", es la verdadera revolución, la otra revolución, o una revolución alternativa. Estas interpretaciones tienen una grave deficiencia: el maderismo que triunfó entre quienes lucharon en Baja California, así como la presencia de quienes sí buscaban la anexión a Estados Unidos. Dicho de manera sencilla, fue un movimiento que inició bajo la bandera del Partido Liberal Mexicano -sin diferenciar el tema del anarquismo, el socialismo o del Programa del Partido-, pero en su transcurso un sector importante de los participantes se tornó hacia el maderismo o manifestó su pretensión anexionista.

Esta idea de "magonismo" hace a un lado que los miembros del PLM vivieron intensas divisiones y confrontaciones. La idea de un PLM integrado, unido en torno a un líder, con los mismos objetivos y finalidades, es insostenible. A todos ellos los unió temporalmente un objetivo común: la destrucción de la dictadura de Porfirio Díaz. Sin embargo, el proyecto político y las formas de organizarse fueron motivo de enfrentamientos constantes. Por ello, ubicar el anarquismo es de suma importancia para comprender al PLM y en sus caso, al otro PLM que existió solo unos meses de 1911 bajo la coordinación de Juan Sarabia y patrocinado por Jesús Flores Magón.

Bajo el término "magonismo" se ha generado una enorme cantidad de producción historiográfica, en la que se engloban distintas maneras de describir la actuación de opositores al régimen de Díaz. El más productivo de ellos y quien destaca entre los anarquistas es sin duda Ricardo Flores Magón. La ubicación de "magonistas" realizada por las autoridades mexicanas y estadounidenses tenía la intención de consignarlos como individuos sujetos a persecución y encarcelamiento. El llamado, secreto primero y abierto después, a una revolución armada es la causa fundamental de ello. Una de las intenciones era ubicarlos en el rango de anarquistas, lo que significaba en el contexto de los primeros años del siglo XX estar sujetos a deportación. De igual forma, como sucedió en diarios de Estados Unidos, considerarlos en el marco del terrorismo que implicaba la ideología anarquista101.

Bajo el "magonismo" historiográfico se han quedado de lado los intensos enfrentamientos entre quienes, en diferentes momentos, fueron miembros del PLM. Esto ha permitido que el Estado y el discurso posrevolucionario construyan un Ricardo Flores Magón distinto del que deseaba destruir toda forma de autoridad. Se ubica entre los "héroes patrios" a una persona que seguía una ideología que era contraria a sostener la idea de patria en términos de Estado-nación, con leyes, con poderes representativos, que sigue fundamentos electorales. Se lo coloca incluso como forjador del movimiento obrero mexicano, como uno de sus pilares. Y lo más destacado, como autor del Programa del PLM, al que Ricardo menospreció en numerosas ocasiones y que por su pluma sabemos que su redactor principal fue Juan Sarabia. Esto no implica que existiera intervención de su parte.

En el otro sentido, es un personaje al que se acude para llamar a retomar la lucha revolucionaria en cualquiera de sus formas. Se lo ubica a un lado del pueblo, con sus causas y sus sufrimientos. Como símbolo de una lucha que no termina nunca ante el avance de los poderosos. Numerosas organizaciones sociales han retomado su nombre para legitimar sus propuestas102. Ha sido adoptado por la llamada izquierda o las izquierdas en nuestro país con frecuencia103. Sin embargo, el término "magonismo", como lo hemos expuesto aquí, contradice el pensamiento anarquista de aquellos que se pretende analizar. Va en contra de la idea de revolución inevitable, sustentada en la ciencia, que terminará con el ideal de una sociedad sin autoridad, sin ley, sin propietarios. Ubicarlo como una corriente más de la revolución mexicana es contraria a los objetivos de iniciar una revolución mundial. Dicho de manera simple, es contradecir la causa perseguida, para quienes la causa lo era todo.

El 22 de octubre de 1910, en Regeneración se publicó una nota en la que se recordaba la muerte de Modesto Díaz dos años antes. Se destacaron los sufrimientos, la persecución, sus principios que lo llevaron a publicar Revolución 104, pero sobre todo la entrega del aludido a la causa del pueblo. Ricardo Flores Magón señaló que "oscuro, sin vanidades, aceptando tranquilamente las consecuencias de la lucha trabajo con todas sus fuerzas por el triunfo de la idea"105. La referencia a la idea, a la causa, el anarquismo, es lo que se deja de lado al convertirse en una referencia secundaria en el tema del PLM y sus profundas diferencias internas. Se anteponen los personalismos tan odiados por los anarquistas del PLM. Se coloca al individuo sobre una ideología que buscaba lo contrario. Se continúa lo que los anarquistas del PLM consideraban acerca del uso del término "magonismo": era para confundir, para deslegitimar una causa que, desde su punto de vista, era el más bello ideal en la historia de la humanidad: la anarquía. Paradójicamente, la explicación de Jesús Flores Magón de el "magonismo" se impone sobre la de los anarquistas del PLM.

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1Flores Magón, E. (7 de octubre de 1911, p. 2). Regeneración.

2 Lorenzo, A. (22 de agosto de 1907, p. 1). El autor era una de las figuras más conocidas del anarquismo, entre otras razones por su participación en la primera internacional en apoyo a Bakunin y en contra de Marx.

3Flores Magón, R. (9 de diciembre de 1911, p. 1). Regeneración.

4Utilizamos el término leader, en inglés, por ser la manera en que los anarquistas del PLM lo usan para referirse a los dirigentes de un grupo armado.

5Ricardo Flores Magón a Eugene Debs, presidente de la American Federation of Labor, 6 de abril de 1911. Señala: “nosotros no estamos involucrados en los ‘ismos’. Somos gente práctica, comprometidos tenazmente en la más práctica de las tareas: la recuperación de la herencia natural de los desheredados”. En AERFM-INAH.

6En ese sentido, debemos mencionar que en otros textos quien esto escribe también ha utilizado el término magonismo sinubicar que el aludido y otros anarquistas del PLM no deseaban su uso por considerarlo una estrategia de la burguesía para confundir a los revolucionarios mexicanos.

7Flores Magón, R. (30 de septiembre de 1911, p. 2, y 2 de septiembre de 1911, p. 1). Regeneración.

9Ricardo Flores Magón al Dr. Luis Rivas, 3 de junio de 1911, en Favela, Documentos, tomo X, p. 509.

10The Bisbee Daily Review, 11 de enero de 1907. La nota es retomada del Washington Star. Uno de los informantes del periodista señala que el cerebro del intento revolucionario de 1906 es Ricardo Flores Magón. Toda la nota es despectiva, y al señalar que es el cerebro, está entrecomillado. Se utiliza el término The magonist.

11The Hawaiian Gazzette, 20 de junio de 1911; The Marion Daily Mirror, 9 de junio de 1911; El Paso Herald, 2 de agosto de 1911, The Sun, 20 de septiembre de 1911.

12Llamarlos revoltosos era con la intención de no reconocerlos como revolucionarios, dado que para aplicar las leyes de neutralidad era necesario que no se los mencionara como tales, porque les daría un estatus de lucha política y, por lo tanto, tenían derecho de solicitar asilo.

13 Samaniego (2008). En dicho trabajo demostramos que los hombres que tomaron las armas no pueden recibir un solo denominativo en razón de los diferentes intereses que perseguían. Llamar “magonistas” al conjunto es un equívoco.

14Destacamos el uso de “dicha ideología”, dado que el Partido Liberal Mexicano no se formó únicamente por anarquistas. Sin duda, las referencias a ello son abundantes, pero es necesario hacer las distinciones correspondientes. En lo que a nosotros respecta, preparamos un texto que profundice en ello.

15Ricardo Flores Magón así lo indica. En Regeneración del 6 de noviembre de 1911, señala a Juan Sarabia como el principal autor del Programa. De igual forma refiere que se trata de un plan trazado desde 1903, cuando estaban en la cárcel de Belem. Por su parte, Jacinto Barrera asegura que, a pesar de los argumentos de Ricardo, en el programa de 1906 se prohibió la inmigración de chinos. Barrera (2006, pp. 433-448).

16Al respecto, preparamos un texto que hemos titulado “El poblado fronterizo de Tijuana, Emiliano Zapata y la revoluzione da tavolino”, en el cual explicamos la relación con anarquistas de Estados Unidos, sobre todo de Patterson, Nueva Jersey.

17Flores Magón, R. (29 de julio de 1911, p. 5). Regeneración.

18Flores Magón, E. (14 de octubre de 1911, p. 1). Regeneración.

19El telegrama publicado en Regeneración señala: “Los ‘rangers’ del estado serán aumentados hasta doscientos, con objeto de contar con número suficiente para que ejerzan vigilancia en la frontera con México e impidan el contrabando de armamento para los magonistas; al mismo tiempo, para reprimir los desmanes de los bandoleros mexicanos que cruzan la frontera”. Regeneración, 7 de octubre de 1911 (p. 1). La nota se titula “Para el Judas Juan Sarabia”.

23Flores Magón, E. (27 de abril de 1912, p. 2). Regeneración.

24Pío Araujo (12 de octubre de 1912, p. 1). Regeneración.

27Véanse los números desde el 7 de diciembre de 1912. En 1913, el uso de la denominación comunistas es frecuente a varios grupos armados, sin que se identifique a los líderes.

28Pío Araujo (7 de diciembre de 1912, p. 1). Regeneración.

29Flores Magón, R. (22 de abril de 1911, p.1). Regeneración.

30Pío Araujo (22 de abril de 1911, p. 1). Regeneración.

31Flores Magón, R. (2 de septiembre de 1911, p. 1). Regeneración.

32Regeneración (23 de septiembre de 1911, p. 1. Manifiesto de la junta organizadora del Partido Liberal Mexicano del Pueblo.

33Cabe señalar que existen varias formas de anarquismo. Aquí destacamos la manera en que los anarquistas del PLM lo entienden e intentan difundirlo tanto a los mexicanos en ambos países y en su momento a los trabajadores de Estados Unidos.

34González Ramírez (1964, pp. 202-209). Epistolario.

35González Ramírez (1964, pp. 207). Epistolario.

36Ignacio Mariscal, como encargado de negocios de México en Estados Unidos, a la Secretaría de Relaciones Exteriores, 3 de noviembre de 1906, en González Ramírez (1964, p. 81). Epistolario.

37González Ramírez (1964, pp. 80-128). Epistolario.

38Antonio V. Lomelí, cónsul de México en El Paso, Texas, a la Secretaría de Relaciones Exteriores, 9 de enero de 1910, en Favela (1966, tomo XI, pp. 182).

39La redacción “Para los traidores a la causa del proletariado” en Regeneración (8 de junio de 1912, p. 2); “Inédito” en Regeneración (14 de septiembre de 1912, p1). En otras ediciones llaman perro a Lázaro Gutiérrez de Lara.

40Antonio V. Lomelí, cónsul de México en El Paso, Texas, el Secretario de Relaciones Exteriores, 10 de diciembre de 1910, en Favela (1966, tomo XI, pp. 107).

43Ricardo Flores Magón a Crescencio y Francisco Villareal y Márquez, 8 de octubre de 1905, en Barrera, J., Correspondencia (p. 99).

44El tema de que se trataba de anarquistas o de miembros estadounidenses de la Western Federationon Miners apareció en algunas publicaciones. Como ejemplo, véase The Bisbee Daily Review, 2 de junio de 1906.

45Para nosotros es motivo de otro escrito lo referente a la Huelga de Cananea, dado que consideramos que la historiografía no ha tomado en cuenta las huelgas de Arizona ni la participación de trabajadores estadounidenses en los días previos y posteriores a los sucesos.

46David E. Thompson al Secretario de Estado de Estados Unidos, 19 de junio de 1906. En NAW, despachos consulares, número 96.

48La nota se titula “El clericalismo del general Díaz”, en Regeneración (12 de noviembre de 1904). “La política de conciliación”, en Regeneración (4 de febrero de 1905). En el texto se indica que los capitalistas son conservadores por instinto. De igual forma se ataca al clero como fanatizadores. El fanatismo lleva al error, pero el “religioso lleva al mayor y más grave de los males que afligen a la humanidad…”.

49The San Francisco Call (11 de septiembre de 1901). Al momento de esta publicación, aún no fallecía McKinley.

50The Saint Louis Republic (22 de septiembre de 1901); Desert Evening News (10 y 28 de septiembre de 1901); The San Francisco Call (27 de septiembre de 1901); The Evening Star (11 de agosto de 1902).

51La mencionada ley, entre otras cosas, señaló que podían ser expulsadas de Estados Unidos: “… the anarchists or persons who believe in or advocate the overthrow by force and violence of the government of the U.S., or of all government, or of all forms of law, or the assassination of public officials…”.

53 Fine (1955). En este artículo se analizan las represalias en contra de varios grupos anarquistas en Estados Unidos luego del asesinato de MacKinley. Algunos ejemplos de publicaciones con esta imagen, The San Francisco Call (30 de mayo de 1908). Los llaman criminales por naturaleza. Blue-Grass (7 de mayo de 1905); The Columbus Journal (20 de junio de 1906); The Spanish Fork Press (3 de junio de 1909). En todos ellos se los ubica como asesinos.

54Todos ellos, en varios momentos, estuvieron de acuerdo con la propaganda por el hecho. En el mismo sentido, manifestaron su desacuerdo luego de observar que era poco lo que se lograba.

56Enrique Creel, embajador de México en Estados Unidos, a John W. Foster, abogado consultor, 1 de febrero de 1907, en González Ramírez (1984, pp. 96-97). Epistolario.

57Pedro B. Estrada, residente de la colonia agrícola de Tecate y Agente de Información y Propaganda de la colonia, a la Dirección General de Agricultura, a la Secretaría de Gobernación, 26 de junio de 1911. En AGN-FR, caja 1, exp. 1.

59La lista de autores es larga, pero mencionamos sólo a Lowell L. Blaisdell y Lawrence Taylor, como ejemplo de que se quiere ver seguidores de Magón en un grupo que nunca se manifestó de esa manera. También los mencionamos a ellos porque, independientemente de no compartir la tesis de los seguidores de Magón en Baja California, son quienes han realizado investigación seria sobre el tema.

60Ricardo Rangel, como representante electo de los residentes de Mexicali refugiados en Calexico, California, a la secretaría de Gobernación, 11 de julio de 1911, en AGN-FR caja 1, exp. 1.

61Transcrita en Regeneración (12 de agosto de 1911, p. 1).

62Transcrito en Regeneración (8 de julio de 1911, p. 2). La nota se titula “La revolución social en Méxic” (sic).

63Flores Magón, R. (8 de julio de 1911, p. 2). Regeneración.

64En el mismo ejemplar, Enrique Flores Magón llama “tontos” a la prensa yucateca que denomina “magonistas” a los liberales.

65Luis Álvarez Gayou a Francisco I. Madero, 28 de septiembre de 1911, en Favela (1966, tomo X, p. 362).

66Ángel Aguilar, cónsul de México en Calexico, California, al Secretario de Relaciones Exteriores, 19 de octubre de 1911, en Favela (1966, tomo X, pp. 134-135).

67Definición de Wilkipedia. Ingresar el término magonismo.

69 Hernández Padilla, S. (1984). El autor en diversas partes de su obra hace referencia a las constantes divisiones y problemas internos durante los movimientos armados 1906 y 1908, así como las llamadas convencionalmente huelgas de Cananea y Río Blanco.

72Flores Magón, E. (30 de marzo de 1925). La protesta.

73Semilla Libertaria (1923), Rayos de Luz (1924), Tierra y Libertad (1924), Verdugos y víctimas (1924), Vida Nueva (1924), Epistolario revolucionario e íntimo (1925), Sembrando ideas (1925), Senda Libertaria (1925), ¡Tierra! (1925), Tierra y Libertad (1925), Tribuna Roja (1925).

74 Revueltas, J. (1984, p. 201). El autor menciona que el anarquismo es lo que se ha destacado más sobre Ricardo Flores Magón, mientras que nosotros sostenemos que no es así.

77Trejo, R. (2005). Magonismo.

79Gráfico (22 de noviembre de 1930). El texto es una respuesta a un escrito realizado por el licenciado Manuel Rojas.

80Flores Magón, R. (28 de noviembre de 1914, p. 1). Regeneración.

81Gráfico (22 de noviembre de 1930).

86Memoria del Primer Congreso (1958, pp. 621-755).

90 Blanquel, 1964 and Blanquel, E. (1964 y 2008). El autor se refiere sólo a Ricardo como el “magonismo” o el “pensamiento magonista”. Aunque profundizó en lo referente a los planteamientos de Proudhom y sobre todo Kropotkin, lo ubicamos en esta línea debido a su preocupación por demostrar que Ricardo Flores Magón no fue traidor a la patria.

94 Raat Dirk (1988). La primera edición en inglés es de 1981.

95 Hart, M. (1978). Citamos al autor por la importancia de su obra. Sin embargo, es oportuno señalar que Mason Hart no los llama “magonistas”.

96Torres Parés (1990).

99Taylor Lawrence (1992).

100Con toda intención excluimos lo referente al zapatismo. Eso lo abordaremos en otro escrito.

101The Pensacola Journal (2 de septiembre de 1908). En referencia a las órdenes dadas por Magón para dinamitar algunas construcciones, se presenta como “el consejo de un anarquista”. Toda la nota es contraria a los revolucionarios y presentados como planes de un anarquista.

102El ejemplo más conocido en las últimas dos décadas es el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.

103Al respecto, con anotar en los actuales buscadores el término “magonismo”, aparecen numerosas organizaciones, textos hagiográficos y referencias a su constante lucha en contra del poder. Es, como lo hiciera Abad de Santillán, un recurso legitimador de infinidad de agrupaciones sociales de lucha y resistencia. No necesariamente se explica el anarquismo ni el contexto en que se pretendió la implementación de dicha ideología por medio de las armas.

104Editada en Los Ángeles, California, en junio de 1907 y terminó en marzo de 1908. Debido al encarcelamiento de integrantes del PLM, hubo diferentes editores.

105La nota se titula “Modesto Díaz”. Regeneración (22 de octubre de 1910, p. 1).

Recibido: 27 de Agosto de 2014; Aprobado: 01 de Diciembre de 2014

Marco Antonio Samaniego López es doctor en Historia por El Colegio de México y actualmente es investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Baja California. Entre sus publicaciones, destaca Nacionalismo y Revolución: los acontecimientos de 1911 en Baja California, Mexicali, Centro Cultural Tijuana, Universidad Autónoma de Baja California, 2008.

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