
[...] Lo que llamamos virtual no es algo que carece de realidad, sino que se encamina en un proceso de actualización siguiendo el plano que le da su realidad propia. El acontecimiento inmanente se actualiza en un estado de cosas y en un estado vivido que hacen que suceda. El plano mismo de inmanencia se actualiza en un Objeto y en un Sujeto a los cuales se atribuye. Pero, si bien son poco semejantes en su actualización, el plano de la inmanencia es el mismo virtual, ya que los acontecimientos que lo componen son virtualidades. Los acontecimientos o singularidades dan al plano toda su virtualidad, tal como el plano de la inmanencia da a los acontecimientos virtuales una realidad plena. El acontecimiento considerado como no actualizado (indefinido) no carece de nada.38