SciELO Mexico - www.scielo.org.mx

SciELO Mexico - www.scielo.org.mx

Links

Los dos puntos recién señalados sobre el argumento de Kant para la Fórmula de la humanidad están relacionados. Los deberes hacia los demás nos exigen respetar la posición normativa de las demás personas al respetar sus elecciones y al mirarlas como actos de un legislador, esto es, actos con fuerza normativa. Por ello se supone que debemos propiciar los fines de los otros y evitar la fuerza, la coerción y el engaño para plegar a los demás a nuestra voluntad. Pero los deberes hacia nosotros mismos no consisten en respetar nuestras propias elecciones —después de todo, debemos hacer esas elecciones antes de que puedan ser respetadas, y los deberes de autorespeto deben ser una guía en el momento de elegir—. Como acabo de sugerir, el respeto por nosotros mismos en tanto seres racionales exige que nuestras elecciones coincidan con nuestro papel de legisladores morales. Y un indicador de que aspiramos a cumplir este papel nos debería llevar a reflexionar acerca de que los seres humanos hacemos racionalmente lo que los demás animales hacen de forma natural: perseguir nuestros propios intereses y los intereses de aquellos que nos importan, como si esas cosas hubieran sido establecidas como buenas. Así, la concepción de nosotros como fines en sí, en tanto un principio subjetivo de acción racional, tiene dos vertientes. La acción racional abarca la idea de que somos fines en nosotros mismos en la medida de que tenemos el derecho de conferir valor a nuestros propios intereses naturales. Pero también abarca la idea según la cual nuestros propios intereses naturales son dignos de que se les confiera valor. Y aunque no he argumentado en favor de esto aquí, esa idea puede extenderse para incluir los intereses de otros seres con los cuales compartimos el mundo (Korsgaard, 2005; 2011).

Intente links en:Similares en: