
En concreto, hablaré de: 1) la fenomenología de la atención argumental o la descripción y evaluación del papel que juega la argumentación en la vida humana; 2) la argumentación como alternativa frente a la violencia, pero, también, de los vértigos argumentales en tanto que mecanismos argumentativos de violencia interna y como expresión de la pérdida de la autonomía, no sólo intelectual sino también moral; 3) las reglas argumentales y las virtudes epistémicas correspondientes, es decir, de la relación que existe no sólo entre la argumentación y la epistemología sino entre éstas y la ética; 4) la política conceptual que Pereda adopta respecto de la razón, a saber, la razón enfática y el multifundamentalismo, los cuales están íntimamente ligados a una cultura ilustrada de tipo argumental, al igual que la razón austera y el fundamentalismo están hermanados a una cultura ilustrada rigorista; y 5) la diferencia entre los argumentos determinados y los subdeterminados que no sólo conduce a dos teorías de la argumentación distintas sino, igualmente, a las dos concepciones de razón y cultura aludidas.