
La continua y recurrente referencia al momento en que la clase trabajadora chilena accede a un horizonte de poder con el gobierno de la Unidad Popular, expresa, tras 33 años, una de esas narrativas de resistencia de los sujetos subalternos. Si bien se verifican importantes cambios biográficos producto de la transformación histórica de las estructuras que contenían a estos sujetos, también es verdad que ciertos elementos muy marcados los relacionan con aspectos característicos del mundo de la organización política, en especial de la cultura política configurada durante la Unidad Popular. En otras palabras, señalamos elementos de una tradición, en términos de legados organizativos que los predispondrían a organizarse para defender sus intereses: