
Destaca el énfasis en la consolidación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa, para lo que se propone la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, así como un organismo para la evaluación de las instituciones de educación media superior. De la misma manera, se propone la evaluación de todos los programas educativos del Sistema de Educación Superior; la creación de organismos independientes para la acreditación de programas e instituciones; la consolidación del Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL), los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) y el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES); la articulación de los diversos mecanismos de evaluación de la educación superior; y el establecimiento de lineamientos para asegurar la calidad de las evaluaciones mismas, así como su adecuada utilización y difusión, evitando que se produzcan efectos contrarios a la equidad.