
El término de cada sexenio gubernamental ofrece la oportunidad de realizar un ejercicio reflexivo para recuperar los acontecimientos más sobresalientes ocurridos durante su curso, y al mismo tiempo nos puede brindar una perspectiva de los rumbos posibles en el futuro inmediato. Cuando se trata de concretar este ejercicio analítico considerando al Sistema Educativo Nacional (SEN), las dificultades son múltiples: la primera de ellas está referida al contexto socio económico en el que el sector educativo se encuentra inmerso y que lo determina en gran medida. En ese sentido, este contexto se convierte en una condición estructural en donde el sistema educativo refleja una situación de inequidades extremas, a la vez que es identificado como la única vía para la incorporación de los sectores de la población en desventaja. Otro obstáculo es la coexistencia de una gran diversidad de propósitos atribuidos al sistema educativo y que generan expectativas que se espera se cumplan en beneficio de la sociedad misma.