
Otro ejemplo de un capítulo que además del interés por el objeto de estudio refleja de manera particular el modelo estilístico del autor está en "Anacharsis interroga a los indígenas". A los ojos de Ginzburg, la obra Voyage du jeune Anacharsis se encuentra justamente entre la frontera o unión de la novela y la historia. De ella nos dice que es una novela histórica olvidada y atiborrada de erudición, en cuyas notas al texto pulula algo como fragmentos de anticuaria rococó. "Ni un historiador antiguo, ni uno dieciochesco habrían admitido la posibilidad de detenerse en detalles de esa índole: frívolos, irrelevantes, y por ellos prohibidos (interdits). Para un anticuario como Barthélemy, en cambio, era obvio detenerse en los aspectos de lo que hoy llamamos vida material, con tan amplia presencia en el Voyage du jeune Anacharsis".20 Tal como a lo largo de todo el libro de Ginzburg, si se me permite agregar.