
En primer lugar, creo que en el contexto alemán, pero también fuera de él, la importancia de grandes financiamientos para las humanidades ha sido exagerado enormemente, debido a la existencia de una falsa analogía entre éstas y las ciencias naturales. Es perfectamente posible, por ejemplo, organizar un seminario estupendo sobre casi cualquier tema sin contar con ese financiamiento. En segundo lugar, intentaré elucidar y señalar las características de mi idea respecto de lo que las humanidades deberían volver a hacer cuanto antes, a saber, volver al concepto y a la práctica del "pensamiento riesgoso", es decir, el modo de pensar que sólo puede practicarse dentro de la seguridad de las paredes protectoras de la torre de marfil, pues implica correr determinados riesgos. Este "pensamiento riesgoso" me ha hecho pensar en considerar una nueva actitud con miras a nuestra profesión, pero hablaré de ella al final del ensayo: está basada en la determinación filosófica de permitir que las cosas sucedan y que los fenómenos se manifiesten, más que intentar revelarlos; se trata, asimismo, de dejar que la contemplación ocurra, en lugar de conducir una investigación.