SciELO Mexico - www.scielo.org.mx

SciELO Mexico - www.scielo.org.mx

Links

De entrada, la mirada de los colonos de la Nueva Inglaterra parece diferir bastante. Para nombrar a los autóctonos, los ingleses, en lugar de optar por una expresión más anodina, decidieron marcar a priori su preferencia por el término de "salvajes". Antes de su partida rumbo al Nuevo Mundo, William Bradford, que habría de convertirse más tarde en el primer gobernador de Plymouth, soñaba con las costas americanas como "vastas tierras desocupadas de las que se dice que son fértiles y propicias para ser pobladas, pues están desprovistas de habitantes civiles, ya que sólo unos cuantos hombres salvajes y brutales merodean por aquí y por allá, a la manera de las fieras que allí viven".8 William Bradford y Edouard Winslow, su sucesor, o bien John Wintrop, el fundador de Massachusetts, compartían una misma visión de la historia de la colonización; para ellos, el salvajismo de los indios, incapaces de ocupar eficazmente las provincias donde vivían, representaba la exacta contraparte de la elección de los puritanos, a quienes esas provincias habían sido destinadas como Tierra prometida.9 En un texto que se ha hecho famoso, Edward Johnson describió la llegada de los colonos de Massachusetts en términos que hacían de ella el acto capital de una historia providencial, en momentos en que la humanidad se acercaba a los últimos tiempos. Así, dejando atrás una Inglaterra que, al igual que Roma, había terminado por caer entre los brazos de la gran meretriz, y siguiendo el ejemplo de Noé que partió de Sodoma, los colonos habían partido del Viejo Mundo, a manera de escuálida cohorte que habría de renovar la Alianza. Con ese fin, Dios les había atribuido la Nueva Inglaterra, habiendo previamente aterrorizado y diezmado a sus habitantes mediante mortíferos cometas nunca antes vistos. Una peste desconocida había entonces vaciado aquellas tierras de sus antiguos ocupantes, para dejar el sitio a los recién llegados.10

Intente links en:Similares en: