
Como es bien sabido, Jean Meyer se dio a conocer al medio de los historiadores y al gran público durante la primera mitad de los años setenta con la aparición de los tres volúmenes de La Cristiada. Desde entonces constituye una referencia imprescindible y casi se podría decir la referencia imprescindible en cualquier discusión sobre la Guerra Cristera. No tan conocidos son sus muchos y valiosos trabajos de diverso tipo sobre la historia de Nayarit. Recordamos a este propósito sus varias recopilaciones documentales (Esperando a Lozada, 1984; El Gran Nayar, 1989; La tierra de Manuel Lozada, 1989; De cantón de Tepic a Estado de Nayarit, 1990; Nuevas mutaciones. El siglo XVIII, 1990), así como su primera novela, A la voz del rey (1989). Recordarlo viene a cuento porque los acontecimientos objeto de Camino a Baján / Los tambores de Calderón ocurren casi todos en el Occidente de México y muchos en lo que en la actualidad es el Estado de Nayarit (como es el caso de lo relatado en A la voz del rey). De manera que cuando Meyer escribe una novela novela no-ficción, se le ha nombrado2 sobre acontecimientos que tuvieron lugar allí en los últimos meses de 1810 sabe de lo que está escribiendo.