
La bipolaridad no supone que cada elemento se encuentre determinado por relaciones de vecindad necesarias, de forma tal que los primeros elementos de las duplas, es decir, función, conflicto y significación, compartan características simplemente alternativas a las que encontramos en la norma, la regla y el sistema. Así, en un entrecruzamiento que tiene implicaciones para los propios modelos operantes en términos teóricos y metodológicos, los enfoques continuistas se hacen valer a partir de la permanencia de las funciones cuando se encadenan los conflictos y se configuran tramas de significación. A la inversa, análisis realizados en estilo discontinuo se llevan a cabo cuando emerge la norma por debajo de las "oscilaciones funcionales", en el momento en el que se apela a la especificidad de conjuntos de reglas y a la coherencia intrínseca de los sistemas significantes.22 Si esto tiene que ver con estilos de análisis, estos pares categoriales definen también los contenidos involucrados. Las dos triadas de categorías señaladas permiten disociar entre aquello que le pertenece a la conciencia y por ende es motivo de representación, y esas capas oscuras que impiden su transparencia al estar en una situación de condicionalidad con el ámbito de lo inconsciente.