
Tal distancia marca claramente la diferencia, ya no sólo metódicamente expresable, entre lo que el propio Foucault señala en este mismo texto bajo el rubro "problematizaciones" y una historia de los comportamientos y de las representaciones; estos últimos, ejemplos acabados de la tónica dominante en los estudios históricos. Por más que pueda afirmarse que Foucault enfrentó problemas filosóficos a partir de investigaciones históricas, la diferencia no puede obviarse al punto de extrapolar un pretendido método en todo caso, ¿cuál sería el método empleado en la historia de la sexualidad? cuya adaptación a objetivos distintos no quede comprometida de antemano. Cabe resaltar que la recuperación propiamente filosófica de la obra foucaultiana no ha pasado necesariamente por el tamiz de lo procedimental, situación que muestra que las posibles recepciones, e incluso las traducciones que permiten desarrollar trabajos reconocidos bajo su estela, están ya circunscritas a esferas institucionales que actúan de manera determinante. El tipo de actitudes que mostraron los historiadores vinculados a Annales y ya documentadas de manera suficiente, no es el único que puede mencionarse para ilustrar lo anterior.7