Try link to:Similars in:

La mesa debía ser perfecta. Ni demasiado pequeña como para que los invitados se estorbaran, ni demasiado grande como para que se viera desierta y con espacios desaprovechados. Según la Baronesa de Orval, si se contaba con más de treinta invitados, se debía organizar en el salón una mesa de honor que contara con dieciséis a veinticuatro cubiertos, y mesas pequeñas a su alrededor. "No se habla de mesas en forma de herradura ó T; se asemejan demasiado a un vulgar banquete municipal".59