
Finalmente, dos acontecimientos de las últimas décadas hacen que resurja un discurso nacionalista en el contexto de la implementación de políticas neoliberales que produjo pobres resultados en términos de crecimiento económico y una altísima vulnerabilidad frente a la economía internacional: la guerra del 81 y la del 95 otra vez con nuestro vecino del sur: Perú. Estos acontecimientos, indudablemente matizaron los conflictos regionales. En efecto, han sido estos conflictos bélicos y después los triunfos de la selección nacional de fútbol desde finales de los noventa y principios del nuevo siglo, llegando a dos mundiales consecutivos, en 2002 y 2006, los que han ayudado en los últimos tiempos a forjar una identidad nacional, una identidad ecuatoriana que, como hemos remarcado, ha estado truncada por la existencia de otros tipo de identidades primordiales, que compitieron con la identidad nacional: principalmente las identidades regionales, pero también las identidades étnicas y religiosas.