
Por su parte, Sonora, Chihuahua y Tamaulipas han desplazado a Baja California como el cruce de migrantes indocumentados debido al aumento de la vigilancia. Esto implica un mayor riesgo para quienes desean llegar a Estados Unidos debido a que se enfrentan a zonas desérticas y al abandono de sus guías (polleros). Las rutas comúnmente son oscilantes, es decir, no van en línea recta geográficamente hablando, esto para que el migrante llegue con seguridad a su destino. Para llegar al Distrito Federal, se parte de Tapachula (Chiapas) y se va hacia Oaxaca, haciendo escalas en Puebla o Guerrero. Los migrantes son conducidos a casas de seguridad en el estado de México para luego ser trasladados a Tamaulipas y Ciudad Juárez (Artola, 2005). Por otro lado, las principales rutas marítimas que utilizan los centroamericanos y sudamericanos se ubican en las playas de Mazatán, Chiapas; Puerto Escondido, Oaxaca; y Mazatlán, Sinaloa (Artola, 2005).