
El destacado del editorial dice esto "Una vez más, el presidente Uribe demuestra su sorprendente capacidad para romper esquemas...". Ambas citas, analizadas desde la micro estructura de Van Dijk, permitieron resaltar expresiones como las subrayadas que indican que para El Tiempo no sólo es verdad absoluta que Uribe es un presidente excepcional y único, sino también un héroe y salvador que siendo hombre podría ser el Mesías del liderazgo. Afirmar que: "Hace mucho tiempo Colombia no tenía un Mandatario..." indica que para el medio los anteriores presidentes en comparación con Uribe no han sido buenos. Uribe no tiene parangón. El 18 de abril de 2004 es el ejemplo claro de un editorial en el que se exalta lo bueno del presidente y se resta énfasis a lo malo: "El aval del presidente Uribe al proyecto de reelección tiene la virtud innegable de poner fin a la farsa de que el tema (de su reelección) era del Congreso y de la opinión pública". Al calificar el hecho como una virtud innegable, magnifica el acto con el fin de restar énfasis a la crítica en la que le decía al presidente que sus declaraciones eran ambiguas e ingenuas tal como el periódico lo había denunciado en un editorial anterior a éste.