
El tercer ejemplo del control de la cultura regional para apoyar el cambio económico y el desarrollo de los negocios es la experiencia de las mujeres empresarias en Qiongshan, Hainan. La isla Hainan formaba parte de la provincia de Guangdong hasta que alcanzó su status de provincia en derecho propio en 1988. Simultáneamente, Hainan pasó a ser Zona Económica Especial [ZEE] junto a Shenzhen y las otras tres SEE al sur de China. La meta de desarrollo (implementada desde arriba hacia abajo y dirigida en gran medida por intelectuales de Beijing enviados a Hainan con este propósito (Brodsgaard, 1998:189; Chongyi, Goodman, 1998:342) fue crear una posición en Hainan como isla tropical del mar del sur de China y abrir la isla ampliamente a las influencias del comercio extranjero. El resultado fue significativo y muy rápido se inició la inversión extranjera, los créditos y la actividad comercial. Hainan obtuvo la reputación de ser una sociedad prácticamente incontrolable: el equivalente en la RPC del Lejano Oeste donde 'todo está permitido', particularmente en el ámbito social. El crecimiento económico fue acelerado hasta principios de los noventa cuando la sobreinversión en el sector inmobiliario generó una burbuja que estalló dramáticamente y condujo a un estancamiento del desarrollo.