
El bajo número de rechazos globales, no obstante, es de llamar la atención. Poniéndolo en perspectiva, para la 57 Legislatura Lujambio (2000) encuentra cinco rechazos de dictámenes en el período; por su parte, Casar (2000: 189) encuentra también cinco rechazos en un total de 118 iniciativas durante una tercera parte de la misma Legislatura. Es decir, contrariamente a lo que se esperaba, durante tres años de gobierno sin mayoría no se ha producido una parálisis legislativa, al menos en lo que respecta a las votaciones del pleno, aprobándose generalmente los proyectos propuestos por las comisiones. Sin embargo, es pertinente recordar que esto no necesariamente significa una buena relación entre la oposición y el gobierno, porque de hecho muchas iniciativas importantes para el gobierno de Fox han sido bloqueadas desde el sistema de comisiones. En otras palabras, puede ser que los dictámenes que se someten a votación nominal lleguen ya "negociados" o modificados de tal forma en las comisiones, que hagan de la votación un mero trámite. Pero estudiar esta situación sería objeto de una investigación diferente a la que actualmente se presenta.