
Ciertamente desarrollar una interpretación "sistémica" de la realidad internacional no es tarea del todo sencilla. Los sistemas presentan entre el conjunto de sus características esenciales, algunas que evidentemente parecen contradictorias entre sí. Esto representa, en la mayoría de los casos, una paradoja irresoluble para las mentalidades pragmáticas, para quienes, siguiendo a Aristóteles, piensan que las cosas, son o no son. Pero ya la dialéctica hegeliana se ha encargado de mostrar que la realidad no opera de esta manera tan categórica, que las cosas pueden ser o no ser de manera simultánea, que tienen incluso diversos grados o niveles de ser y, sobre todo, que son inherentemente contradictorias. En este sentido reconocemos a la T.G.S. como la opción teórico-metodológica que mejor ha recogido y sintetizado estas importantes lecciones del desarrollo de la filosofía en la actualidad.