
Pierre Tripier: Yo creo que sí y al respecto podría mencionar una experiencia muy significativa. Cuando vine a Monterrey, hace doce años, fue para acompañar una estudiante, Delphine Mercier, que hoy es doctora y pertenece al CNRS, que pretendía investigar sobre la transferencia de tecnologías de la industria maquiladora hacia la industria local. Como estrategia de trabajo de campo, ella empezó siendo obrera durante algún tiempo en una de estas empresas. Cuando contó esto en la primera reunión de la Asociación Latinoamericana de Sociología del Trabajo, los auditores le preguntaban sobre sus hipótesis, sobre sus teorías, y ella contestaba hechos concretos. Era muy interesante cómo cada uno tenía un nivel diferente y una visión opuesta de la dinámica de conocimiento. Ella aprendió muchísimo aquí pero también dejó la memoria de un primer momento inductivo en la manera de investigar. Me parece fundamental para entender lo que pasa en una empresa quedarse empleado durante tres meses o seis meses. Pero aquí, al parecer, no tenían esta costumbre. Quizá ahora haya cambiado este parecer pero por entonces resultaba extraño.