
Capacidad última de deformación: La Tabla 4 resume el efecto de la losa en la capacidad última de deformación de los edificios. Esta capacidad se caracteriza por medio del desplazamiento último de azotea (δu), y la ductilidad última global (µu), definida como δu/ δy (donde δy es el desplazamiento de fluencia de azotea). El subíndice CL denota modelos que incluyen losa, y el subíndice SL, modelos sin losa. La presencia de losa da por resultado reducciones que van desde el 29% del desplazamiento último para el edificio de cuatro pisos hasta el 9% para el edificio de veinte pisos. Como en el caso de la rigidez y resistencia laterales, la influencia de la losa en la capacidad última de deformación de un edificio disminuye conforme crece su número de pisos. La Fig. 8 muestra el efecto de la losa en la capacidad de rotación última de las vigas. Las curvas continuas simples corresponden a los modelos sin losa, mientras que las que tienen círculos corresponden a los modelos con losa. La línea gruesa corresponde a la capacidad rotacional última negativa (θu-) y las líneas delgadas a la capacidad última positiva (θu+). Observe que θu es menor que θu+ en los modelos sin losa, y que la presencia de la losa tiende a exacerbar esta diferencia. Además, puede notarse que la influencia de la losa en los valores de θu- y θu+ tiende a ser mayor en los edificios con pocos niveles, y en los pisos superiores de los edificios. Despreciar la contribución de la losa resulta en sobrestimar de manera importante la capacidad de deformación última de los edificios. A pesar de la incertidumbre involucrada en estimar esta característica mecánica en las estructuras de concreto reforzado, los resultados resumidos en la Tabla 4 sugieren que es relevante considerar la presencia de la losa durante la determinación de la capacidad de deformación de edificios de concreto reforzado de baja altura.