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Bibliographia

Un excepcional pliego suelto de la Hispanic Society: la Invectiva contra el heresiarcha Luthero, de Cristóbal Mansilla (RM 335.5)

A Hispanic Society’s Exceptional Chapbook: Cristobal Mansilla’s Invectiva contra el heresiarcha Luthero (RM 335.5)

Gamba Corradine, Jimena*
http://orcid.org/0000-0002-0234-2421

Resumen

En la Hispanic Society of America se conserva el único ejemplar de un pliego suelto bastante excepcional, publicado en Burgos (1552) en la prensa de Juan de Junta: se trata de la única invectiva conocida del siglo XVI, y escrita en vernáculo, contra Martín Lutero. El presente artículo estudia y edita este texto. En primer lugar, se aborda la historia del impreso, cuyo paradero fue identificado por Antonio Pérez y Gómez hacia 1960, y se contextualiza en el marco de la producción de pliegos sueltos similares de la época. En segundo lugar, se realiza un análisis literario de esta invectiva que expone los vínculos que tiene con el Ibis ovidiano -y, de este modo, con la tradición de la invectiva clásica-, así como con la tradición bíblica, importantísima en el texto para ejemplificar los numerosos tipos de muerte que el autor le desea al reformador.

Palabras clave::
Pliegos sueltos, poesía siglo XVI, invectiva, Martín Lutero, Cristóbal Mansilla

Introducción

La Invectiva contra el heresiarcha Luthero compuesta por el muy reverendo padre Christóbal Mansilla, dirigida a Pedro Fernández de Córdoba, conde de Feria, constituye un texto poético excepcional. Podría decirse que se trata de la única invectiva contra el reformador alemán escrita en castellano en el siglo XVI -o, por lo menos, de la única conservada-.1 En este artículo analizamos este texto desde un punto de vista bibliográfico y literario, atendiendo al grupo de pliegos sueltos al que pertenece, así como a las tradiciones y textos de los que bebe, especialmente el Ibis ovidiano y la Biblia. Finalmente, en el anexo, editamos esta invectiva con profusa anotación pues, a excepción de la edición facsímil que preparó en 1961 Antonio Pérez y Gómez, no existe, al día de hoy, una edición moderna de este curioso texto.2

En la literatura en lengua vernácula del siglo XVI, las referencias a Martín Lutero son mínimas. Apenas se conservan textos literarios en donde aparezca representado Lutero mismo o el personaje luterano. Esto ha sido interpretado como parte de la política oficial hispánica de censura de las ideas del hereje, pero constituye una tendencia al silenciamiento de toda representación posible que lo aluda. Sobre lo primero, mecanismos censorios como los índices de libros prohibidos fueron la herramienta fundamental para cortar la circulación de las ideas reformistas. Sobre lo segundo, posiblemente existía entre los escritores de la época una tendencia implícita, tácita, a no personificar ni representar al personaje del luterano y, mucho menos, a Lutero mismo. Cuando el hereje aparece en un texto literario, sea teatro, prosa o poesía, lo hace sin voz propia -por ejemplo, el mudo Lutero de las Cortes de la Muerte (1557)-,3 en calidad de personaje general y desdibujado, cuyas creencias no se hacen explícitas -como ocurre en los pliegos sueltos tremendistas de las últimas décadas del XVI-,4 o bien como una referencia abstracta y anodina -ver la representación de la herejía en algunas obras dramáticas del XVI y XVII-.5 Es por esto que la Invectiva de Mansilla constituye un texto excepcional en el que, a pesar de no producirse una representación de Lutero detallada y explícita -y pese, asimismo, a no abordar ningún tipo de cuestión doctrinal reformista-, el centro del poema invectivo es Lutero mismo.

Del autor de esta invectiva, Cristóbal Mansilla, sabemos realmente muy poco. En la Bibliografía dominicana se dice que profesaba en el convento de San Pablo de Córdoba en 1525, y que parecía tener competencias como humanista.6 La Invectiva es, sin duda, una buena muestra de conocimientos sobre mitología clásica, así como de referencias bíblicas. Además de esta obrita, Bartolomé José Gallardo en el tomo tercero de su Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos señala que existe una obra de Mansilla conservada en uno de los volúmenes misceláneos manuscritos con “cosas diversas que mandó recopilar el arzobispo de Sevilla, cardenal don Rodrigo de Castro, en su letrado de cámara don García de Sotomayor, en 1595”, pero no da ninguna referencia de dónde se conserva.7 Hemos identificado este manuscrito donde, efectivamente, se incluye un poema en coplas manriqueñas que ocupa 22 hojas, con el título: “Problema de la gloria y miseria humana, en forma de diálogo de dos, nombrados Aracinto y Chico, compuesta por Cristóforo Mansilla”. Es decir, se trataría de un texto poético arraigado en la tradición de la discusión humanística en torno a las nociones De miseria hominis y De dignitate hominis.8

Historia del impreso

El ejemplar donde se conserva la Invectiva salió de las prensas burgalesas de Juan de Junta en 1552. Consta de 36 páginas, con foliación A1r-C2v, en letrería gótica, organizada a dos columnas, como solía ser la disposición habitual de la poesía difundida en pliego. En el primer folio, acompañando al título, se introduce una elaborada xilografía compuesta a partir de varios tacos (ver Imagen 1). A continuación, sigue un prólogo de dos folios en el que Mansilla dedica su texto al conde de Feria, Pedro Fernández de Córdoba. Ese año, el conde de Feria se encontraba en una delicada situación de salud, que venía arrastrando desde hacía un par de años. Moriría finalmente el 27 de agosto de 1552, por lo que es de suponer que el pliego se imprimió antes de esa fecha. No existe en el prólogo una justificación explícita de la composición y dedicatoria. Mansilla simplemente empareja el hecho de que el conde de Feria esté atravesando un periodo difícil (“un tiempo que tan mal trata a V. S.”) con el mal que Lutero ha ocasionado en el mundo y con cómo merece éste ser “mal tratado”. Es una suerte de asociación peregrina que no explicaría por qué dedica Mansilla justamente esta invectiva al conde de Feria. No es posible afirmar -como sí ocurre con otro texto en pliego de carácter antiluterano, el Despertador de pecadores, al que me referiré más adelante- que Mansilla intentara con esta publicación desvincular al noble dedicatario de posibles vínculos o lazos con movimientos o corrientes reformadoras. Es decir, que intentara “limpiar su imagen”. En el caso del Despertador, por el contrario, parece que sí puede afirmarse que su autor pretende, con la publicación de un texto execrable contra Lutero, limpiar cierta imagen heterodoxa que se habría construido el dedicatario del pliego, el almirante de Castilla, Fadrique Enríquez de Velasco.9 Después del prólogo siguen dos poemas en dísticos latinos. A continuación, en el folio A3v, comienza la invectiva.

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					Portada de la Invectiva. Hispanic Society of America, BX 4819.M3 1552.
Imagen 1
Portada de la Invectiva. Hispanic Society of America, BX 4819.M3 1552.

De la mano de investigadores como Laura Puerto Moro, quien estudia los pliegos sueltos del XVI con dedicatario, es posible afirmar que esta hoja volandera no posee un carácter propiamente popular, como varios de los pliegos tempranos de ese siglo, sino que, más bien, forma parte de un grupo particular de pliegos concebidos para un lector concreto -generalmente un personaje de la nobleza- y con características específicas.10 Puerto Moro identifica varios rasgos recurrentes de este tipo de pliegos “con dedicatario” que están presentes en el nuestro: su extensión -de ocho hojas o más, frente a pliegos de carácter más popular de sólo cuatro hojas-; la existencia de una portada elaborada -que se opone al ahorro de papel en los pliegos de carácter popular-; la inclusión de un prólogo-dedicatoria, generalmente a una persona de la nobleza; y, por último, la presencia de alguna ilustración, en ocasiones un emblema heráldico identificatorio del destinatario. En este pliego se incluye, en la portada, el escudo de la Orden de Santo Domingo, a la que pertenece el autor de la Invectiva, Cristóbal Mansilla.11 Estos pliegos con dedicatoria se caracterizarían, además, por tener como temática predominante la religiosa, aunque dentro de este amplio marbete de lo religioso-espiritual, se encontrarían subdivisiones específicas. Es posible hallar también pliegos con dedicatoria de carácter “didáctico, encomiástico, panfletario o práctico-profesional”.12 La Invectiva, dado su tono violento y ácido, posiblemente puede considerarse un pliego panfletario.

En el Nuevo diccionario bibliográfico de pliegos sueltos poéticos, el pliego aparece con el asiento número 335.5.13 Se suministra allí la ubicación actual del pliego, la Hispanic Society, y las manos por las que pasó antes de llegar a la biblioteca neoyorkina creada por Archer Huntington: “ex De Bure, ex Salvá, ex Heredia, ex Jerez de los Caballeros”.14 La encuadernación del pliego es justamente de la biblioteca de Salvá e incluye el superlibros característico de las dos manos de padre e hijo (Vicente y Pedro Salvá). Actualmente, en la Hispanic Society of America el impreso está catalogado bajo la signatura BX 4819.M3 1552.15

Se equivoca, por tanto, Antonio Pérez y Gómez al afirmar que no había habido noticia de este pliego antes de 1872,16 pues el catálogo de De Bure ya lo incluía. Pero sí parece estar en lo cierto cuando afirma que entre 1902 y 1961 -es decir, desde la aparición del pliego en el catálogo del marqués de Jerez de los Caballeros y hasta la publicación de su edición en facsímil del pliego- no se conoció sobre su paradero. Antonio Pérez elabora parcialmente la historia del impreso como sigue: después de que los libros de Salvá hubieran pasado a manos del coleccionista e industrial malagueño Ricardo Heredia, la biblioteca de este último se dispersó en 1892. La Invectiva fue comprada entonces en subasta ese año por el librero Quaritch, y tres meses más tarde el pliego se encontraba en manos del marqués de Jerez de los Caballeros. En 1898 ya se incluye en el catálogo de sus libros. En 1902 el marqués de Jerez vendió su biblioteca a Huntington. De este modo, como recuerda Antonio Pérez: “En cajas cuidadosamente preparadas cruzó el océano, con rumbo a Nueva York, aquella gran copia de rarísimos libros”, entre los cuales se encontraba nuestro pliego. Sin embargo, éste no aparecerá catalogado en la biblioteca de la Hispanic Society sino hasta el catálogo de Clara Penney de 1965, pues en el de 1935 no está registrado. Todo parece indicar que permaneció en unas cajas sin abrir desde su compra por parte de la Hispanic Society, hasta que en 1960 Clara Penney pudo encontrarlo.

El texto

La Invectiva es un poema de 1 908 versos, en copla manriqueña, es decir, en sextilla doble de pie quebrado, compuesto por una introducción (hasta el v. 312) y, a continuación, por tres partes: el nacimiento (vv. 313-570), la vida (vv. 571-750) y la muerte (vv. 751-1908) de Lutero. En la introducción, en la parte del nacimiento, de la vida y en las sextillas finales del texto Mansilla incluye numerosas referencias a la mitología grecorromana, especialmente vinculadas al universo de lo monstruoso y del ultramundo (Medusa, Hidra de Lerna, Harpías, Cerbero, Parcas, Furias, etc.). Hasta cierto punto, como expongo infra, Mansilla sigue el modelo del Ibis ovidiano, pero, asimismo, aporta otros ejemplos y recursos propios del mundo grecolatino.

La introducción de la obra resulta especialmente interesante, pues en esta sección Mansilla vincula a Lutero con numerosas herejías anteriores, citando una lista de nombres de herejes y herejías que van desde el más temprano cristianismo hasta la Baja Edad Media -simoníacos, montanos, nicolaítas, arrianos, setianos, apostólicos, pelagistas…, Segalelli, Dulcino de Novara, fray Alonso de Mella etc., etc.-. Se trata seguramente de una enumeración tomada de algún tratado contra la herejía, género que desde sus orígenes incluyó listas de este tipo, como recuerda Florencio Hubeñak.17 Este investigador señala que si en el De praescriptione haereticorum (hacia el año 200) de Tertuliano se incluía un apéndice con un listado de cerca de 32 herejías, el De haeresibus de San Agustín introduce 88, y en las Etimologías de Isidoro de Sevilla se nombran 77. Mansilla, pues, aunque sin adentrarse en problemas de hondo calado, como la definición del concepto de herejía ni las propuestas doctrinales y teológicas de los reformistas, representa a Lutero como la cúspide y suma de todas las herejías anteriores, como quien bebe y reproduce “lo más malo y lo peor” (v. 203) de las herejías que lo preceden.

La última parte del texto, referida a la muerte de Lutero -o, más precisamente, a cómo Mansilla quiere que sea el fin del reformador-, es la más extensa. El dominico la divide en diferentes formas o tipos de muerte que desea para el hereje. Cada suerte de deceso se expresa con un grupo de exempla extraídos de la Biblia, en especial del Antiguo Testamento. Así, Mansilla refiere las siguientes 18 maneras de morir: los que murieron siendo niños, los degollados, los asaeteados, los encarcelados, los heridos en la cabeza, los comidos de gusanos, los salteados, los caídos, los despeñados, los apedreados, a quienes se les sacaron los ojos, los despedazados, los conjurados, los que tuvieron diversas muertes, los ahogados, los crucificados, los desterrados, los tragados por la tierra y los abrasados. En la última parte de esta sección referida a la muerte de Lutero, Mansilla incluye los apartados “Cuerpo y ánima” y “Sentencia de Lucifer contra Lutero”.

Resulta curioso, por otra parte, considerar que en 1552, fecha de publicación de la Invectiva, Lutero llevaba ya seis años de muerto, pues había fallecido en 1546. Mansilla, además, habla de Lutero como si estuviera vivo. Este desajuste cronológico posiblemente pueda interpretarse en tres direcciones: una opción es que las noticias sobre el reformador que llegaban a España eran tan pocas que el dominico no se habría enterado de su muerte; otra posibilidad es que, al referirse Mansilla a Lutero como hombre vivo, estaría aludiendo metonímicamente al vigente potencial del luteranismo para generar disenso, y a la acuciante necesidad de combatirlo. Por último -y posiblemente ésta sea la hipótesis más probable-, se podría considerar que la Invectiva de Mansilla se compuso cuando Lutero aún vivía, aunque no podríamos confirmar si habría existido una edición anterior del pliego o no. En todo caso, sí parece verosímil que el prólogo dedicatoria de este pliego de 1552 se hubiese escrito ese año, dada la afirmación -referida al conde de Feria- sobre el “tiempo que tan mal trata a V. S.”, pues justamente ese año el conde moriría, después de padecer una larga enfermedad.

Como he señalado, la Invectiva de Mansilla constituye una suerte de texto “único”, pues no existe en castellano una tradición literaria de diatribas de este tipo contra herejes, esto seguramente por las razones mencionadas supra. Antonio Pérez señala que el texto puede relacionarse con la Breve disputa en ocho levadas contra Aristótil y sus secuaces de Hernando Alonso de Herrera (1517),18 pero posiblemente son más las diferencias que separan estos dos textos que las coincidencias que los unen: la disputa es un diálogo polémico entre nominalistas y humanistas donde la cuestión de la herejía protestante -por obvias razones cronológicas- no aparece en ninguna parte, mientras que la Invectiva es un poema escrito en coplas manriqueñas y centrado en el reformador. Quizá el único texto que pueda ponerse en relación genérica con la Invectiva de Mansilla -no solamente a nivel literario, sino también editorial- es el pliego suelto Despertador de pecadores (ediciones de ca. 1525-1530, 1534 y 1541), un poema impreso en pliego, “con dedicatario”, dentro del cual se incluye un fragmento de seis sextillas dobles titulado “Invectiva y reprehensión” contra Lutero.19 Estas seis sextillas integran, sin embargo, una parte muy breve de un poema mayor enfocado en la crítica clerical y el consejo espiritual, por lo que el texto no constituye en su totalidad una imprecación contra el reformista. Por otra parte, resulta curioso que se trate de un impreso cuya edición de 1541 se haya adjudicado a las prensas de Juan de Junta,20 también impresor del pliego de Mansilla.

Dentro de las fuentes de las que bebe Mansilla para componer su invectiva se encuentra, en primer lugar, el Ibis de Ovidio, una invectiva clásica inspirada en otra de Calímaco, actualmente perdida, que tenía el mismo título. En términos generales, el texto de Mansilla comparte varias características con el de Ovidio, como se ha encargado de mostrar Rosario Guarino Ortega,21 aunque hay dos aspectos importantes que los distancian: en primer lugar, Ovidio escribe su invectiva desde su exilio en Tomis (actualmente Constanza), dirigida a un personaje particular que el poeta conoce bien. El invectivado ha aprovechado el exilio de Ovidio para despojarlo de sus bienes materiales. Mansilla, por el contrario, escribe una invectiva contra Lutero y el luteranismo, para advertir sobre esta suerte de amenaza pública para el catolicismo, cuya existencia todo hombre culto debería conocer. El personaje invectivado no tiene ningún vínculo personal con el autor de la invectiva. Frente a una diatriba de carácter personal en Ovidio, en Mansilla nos encontramos con una de orden más general. Por otro lado, en lo que respecta a los tipos de exempla que cada uno pone como paradigma de la muerte del invectivado, en Ovidio proceden en su totalidad de la historia y la mitología grecorromanas. Mansilla, por el contrario, en la sección de la muerte deseada para el hereje, sólo utiliza ejemplos bíblicos -aunque en otras secciones refiere figuras mitológicas grecorromanas-. Es decir, se trata, en Mansilla, de una invectiva humanista y cristiana, que recoge el bagaje clásico y lo fusiona con la tradición bíblica.

Sobre las semejanzas entre los dos textos, cabe destacar un aspecto interesante: en ambos casos los autores se muestran reacios a desvelar el nombre del invectivado. En Ovidio nunca se llega a nombrar (“Callaré su nombre” [lín. 9]; “Y puesto que no desvelo aún quién eres a los que quieren saberlo” [lín. 61]),22 mientras que en Mansilla, pese a las reticencias (“Que no te daré nombre” [v. 14]; ¡Oh, qué memoria tan flaca / que tuve en tener memoria / de tu nombre” [vv. 139-141]),23 “ se explicita en el título y en el prólogo que la invectiva se dirige contra Lutero y, además, en el v. 138 se hace referencia a los “lutheranos”.24 A continuación señalamos, a manera de ejemplo, algunas similitudes entre los dos textos, lo cual evidencia que, como explica Guarino Ortega, Mansilla conocía el Ibis de Ovidio y lo tuvo en cuenta al escribir su invectiva:25


Ovidio, Ibis Mansilla, Invectiva
“Que la tierra te niegue sus frutos, el río sus corrientes, el viento y la brisa te nieguen sus soplos” (líns. 108-109). “Niéguete el cielo su lumbre / sus caminos la tierra / poderosa; / el llano te haga cumbre / y la vega brava sierra / lapidosa” (vv. 571-576).
“Y que el sol no brille para ti ni Febe ilumine, los brillantes astros falten a tus ojos. Que no se te ofrezca fuego ni aire, y no te hagan camino ni la tierra ni el mar” (líns. 109-112). “El sol nunca te aparezca / ni veas llena la luna / ni partida. / Para ti nunca amanezca / ni tengas hora ninguna / conoscida” (vv. 577-582).
“Con sus garras y su pico te sacarán las entrañas lento el buitre y ávidos perros despedazarán tu corazón embustero, y que tu cuerpo sea motivo de disputa […] entre lobos insaciables” (líns. 169-172). “Y arremetan furiosas / y cébense en tus entrañas / pulmón / dando vozes enojosas / con diferentes estrañas / de abusión. // Y las que eran agoreras, / en los tiempos con errores / engañados, / te coman mucho ligeras / con sus picos cortadores / a bocados (vv. 1573-1584). “Mas primero ordenarán / que algún buitre se embarace / en tu visión / y luego le mandarán / que te rompa y despedace / el corazón” (vv. 1615-1620).

Otros elementos que seguramente Mansilla tomó del texto del Ibis de Ovidio son las numerosas referencias a la ultratumba y a los castigos eternos de los héroes y dioses grecorromanos: Sísifo, Ixíon, Ticio, las Danaides, el Cocito, la Estigie, los Campos Elíseos, Caronte, la Hidra, las Furias, las Parcas, etc. Ovidio, además, había llevado a cabo una división entre los tipos de muertes que deseaba para su invectivado, algunos de los cuales coinciden con los propuestos por Mansilla (por ejemplo, los caídos y despeñados, los asaeteados, los despedazados, los ahogados y los apedreados). Sin embargo, como he señalado, el tipo de ejemplo difiere en los dos textos: mitológico e histórico en el primero y bíblico en el segundo.

Mansilla expone sus conocimientos profundos de la Biblia, especialmente del Antiguo Testamento, con numerosísimos ejemplos de muertes bíblicas de todo tipo. Desde los personajes más populares, como Sansón o los profetas, hasta personajes secundarios, en la Invectiva se relatan o sugieren muy distintos casos de muertes registradas en la Biblia. Es posible, sin embargo, que Mansilla se sirviera de algún florilegio o miscelánea en donde las formas de muertes bíblicas ya estuvieran organizadas y registradas, pues se trata de muchos ejemplos pertenecientes a muy distintas partes de la Biblia. Podría decirse así que, en gran medida, la Invectiva de Mansilla es un cúmulo de tipos de muertes bíblicas espantosas, terribles y aterradoras que el autor le desea a Lutero. En la edición que sigue suministramos en nota la mayoría de estas referencias bíblicas (en algunos casos, donde las referencias no son evidentes o no hemos podido encontrar la fuente, no anotamos nada).

Conclusiones

La edición de la Invectiva que presentamos a continuación constituye la primera edición crítica moderna de la obra. En la anotación damos cuenta de prácticamente todas las referencias bíblicas, mitológicas y léxicas del texto que puedan facilitar su lectura y compresión. Hemos intentado, sobre todo, suministrar notas informativas y útiles para el lector.

La transcripción y edición del texto ha seguido en cierto modo un criterio conservador, aunque modernizamos los siguientes aspectos del texto original: se simplifican todas las consonantes dobles, incluida la doble ese (‘ss’), aunque se mantiene la grafía del resto de sibilantes (‘x’, ‘z’, ‘ç’, ‘g’, ‘j’). Se regulariza el uso de v/u, así como de y/i. Se separan, puntúan y acentúan las palabras según los usos actuales, a excepción de las palabras aglomeradas, que se mantienen (‘d’este’, ‘d’ese’, etc.). Se moderniza el uso de ‘v’ y ‘b’, al igual que el uso de la grafía ‘h’, aunque se mantienen ciertos grupos consonánticos cultos (‘ph’, ‘th’, ‘bd’, etc.). La ausencia de vocablos es completada entre corchetes.

Edición

Invectiva contra el heresiarcha Luthero. Compuesta por el muy reverendo padre fray Christóbal Mansilla de la orden de los predicadores. Dirigida al muy ilustre señor don Pedro Fernández de Córdoba, conde de Feria26

M.D.L.II.

[A1v] Prólogo del mismo author al ilustrísimo señor don Pedro Fernández de Córdoba, conde de Feria

Una de las cosas que más blasphemaron los mortales, inclitísimo señor, fue vivir los malos. Y no solo a los profanos philósophos, sino a los grandes sanctos les puso grande escándalo, pues los gentiles, ciegos d’este enojo y de su poco saber, dixeron que no había Dios pues tal consentía. Y los prophetas con gemido lo preguntaban a Dios, diziendo Hieremias: “Quare via impiorum prosperatur?” (¿por qué el camino de los malos pasa adelante?); y Job, “Quare impii vivunt...” (que vivan los buenos, pase, mas los que son perversos, ¿por qué se han de sufrir?), y David: “Zelavi super peccatores pacem illorum videns” (muérome de celos de ver la paz de los pecadores).27 Y, finalmente, él mesmo un psalmo gasta en maldezir aquel de quien dixo Christo que le fuera mejor no haber nascido.28 Y así yo, ilustrísimo señor, provocado de tan justas maldiciones y tocado de la misma yerba, tomé por mi recreación maldezir al más mal hombre que este siglo produxo grandes tiempos ha, que es fray Martín Luthero, cuyas maldades y locuras lloran muchos y sentimos todos. Y como yo muchas vezes quisiese algunas de mis mocedades dedicarlas a servicio de V. S., los tiempos, los caminos, las ocupaciones de V. S., en que nuestros príncipes por muchos años le ocuparon, no han dado lugar a mi deseo. Mas ya que la poca salud ha puesto entredicho en los trabajos de los príncipes de la tierra, y se cumple la voluntad del Príncipe de los Cielos -que es la misma gloria- paresciome sano engañar un tiempo que tan mal trata a V. S.29 con tratar mal, siquiera de palabra, a quien tan mal se quiso de obra, [A2r] y a quien tan justamente meresce ser mal tratado, pues tan mal ha tratado al mundo que muchos pensaron que fuese el verdugo postrero de los justos que la Iglesia llama Antechristo;30 y, finalmente, no estamos muy seguros que algunos de sus hijos o sequazes lo sean. Sepa el mundo sus niñerías y vanidades, por las quales justamente fue perdido, pues porque el mundo supiese que sabía pensó de ser cobrado. Y para que estas cosas vengan hasta las manos de los niños, quise poner este estilo y lenguaje castellano, para que doctos e indoctos gusten lo que pudieren, y aun lo que quisieren. Y Vuestra Señoría resciba mi voluntad y perdone las flacas fuerças de mi servicio.31 [A2v]

Comiençan las maldiciones contra el heresiarcha fray Martín Luthero [A3v]

Suene la voz de mi pecho en las sangrientas entrañas con gemido, maldiziendo al que se ha hecho con blasphemias tan estrañas conoscido. El llagado coraçon da de espuelas al deseo porque diga que tengo mucha razón 10 que con verso licambeo32 te maldiga. Sey tu qualquiera que fueres, que yo no te daré nombre ni tal gloria, basta que yo sé quién eres: no quiero que más asombre tu memoria; quel deseo de dexar ese tu nombre nombrado 20 por las gentes te haze tanto pecar quanto por estar errado no lo sientes. Bien lo sientes y te quema, mas estás muy apartado del camino, como nefario33 anathema34 que le tiene su pecado de contino: 30 tu final impenitencia35 me paresce que te crea ya del todo que es contraria de clemencia, pues sabes que no se merca d’ese modo. Ya si fuera cosa nueva o jamás no fuera vista ni hallada, mas según lo que se prueba 40 tan antigua es la conquista quan errada; y sabemos que tú sabes cómo otros tus semejantes han pasado;36 mas porque en esto te alabes has sus obras muy errantes renovado. Y ansí vendes como nuevo lo muy viejo envegecido 50 y derrocado, y con aquesto te pruebo que tu pensamiento ha sido ser nombrado; que tus pravas37 opiniones y heréticos argumentos del abismo, tus falsas proposiciones no tuvieron fundamentos de ti mismo. 60 Mas de aquellos muy antiguos [A4r] philósophos ya pasados quasi todos que me pueden ser testigos que fueron también errados de mil modos, ¿quién dirá las vanidades con secta muy enemiga que tuvieron? Pues son tantas su maldades 70 que yo no sé cómo diga qué dixeron. Mas estos no merescieron la pena que yo me sé que merescías, porque ellos nunca tuvieron la clara lumbre de fe que tenías;38 mas queda para adelante porque ha de ser de por vida 80 la mezquina, por lo qual nadie se espante si no has dado la caída mas aína.39 No tome ninguno saña si vive aqueste enemigo largamente; no se arranque la zizaña porque no dañéis al trigo juntamente; 90 otras vezes fue hallada entre trigos muy más vanos y pequeños, mas con tiempo fue quemada de las mismas sanctas manos de sus dueños.40 Como después de ñublados41 y de grande oscuridad queda el cielo, con lustres más avivadas42100 y muy mayor claridad y consuelo, ansí pasada esta cosa queda la fe muy honrada y en su casa, y a los que ante era dudosa y a los que era muy helada los abrasa. Por lo qual nunca tememos tus dañosos documentos 110 prosupuestos, porque al fin te contaremos con dos mil cuentos de cuentos qué hobo d’estos:43 simoníacos, montanos, nicolaítas, severinos,44 manicheos; menandros,45 hermogianos,46 heraclitos,47 theodosinos,48 ophiteos.49120 Angélicos, donatistas, megangicos,50 basilinos,51 [A4v] arrianos, setianos, ebeonitas,52 apostólicos, paulinos,53 florianos; patricinos,54 sartoreos, alogios,55 notaceanos,56 arabistas;57 tacianos,58 nestoreos,59130 notageos, cerdonianos, pelagistas. Y así quieres que te sigan como a maldito mal hombre tantos vanos, para que luego se digan dese tu maldito nombre lutheranos. ¡O, qué memoria tan flaca que tuve en tener memoria 140 de tu nombre!, mas si la verdad se saca, no fue por darte la gloria de buen hombre. Y si del todo se mira no fue sino derribado solamente; y con esto se me tira el temor de ser culpado del que siente. 150 ¿Para qué diré de Parma60 ni del otro cathalán, idiota, pues que el diablo los arma y les va por capitán de su flota? Este rige su camino y los ayunta en su nao por más buena, donde navegó Dulcino61160 y el Jacobo Nicolao y el de Sena. ¡Oh, qué grande confusión, oh, qué abrojos, oh, qué cardos, espinosos! Bastará la perdición de los tantos de bigardos62 ponçoñosos. Que con su rudo dexar dexaron muy neciamente 170 lo más bueno, y con su basto probar, engañaron tanta gente que me peno. ¡Quién dirá de buena gana tanto dolor inhumano como siento! ¿No bastaba el de Cesana, como el Mela çamorano63 que no cuento? 180 Y tu Almarico sobraba para ser harto de mal lo pasado, [A5r] puesto que a ti te faltaba hazer más grave y mortal tu pecado. Y otros que en pequeño rato con aquel médico Arnaldo64 mal curaron, con Olerio y Bonanato,65190 y los que al otro Geraldo66 se allegaron. ¿No bastaba, miserable, todos estos ya pasados, tan crueles? No hay razón para que hable viendo tantos ayuntados en tropeles. Mas a ti por muchos modos es tu culpa muy mayor, 200 claramente, pues que tomaste de todos lo más malo y lo peor juntamente. Y ayuntáronse tus vicios a los vicios que más viste reprobados; y con estos exercicios todo quanto cometiste fue pecados. 210 Y vives siempre con ellos, porque contino te mandes con errores que el menor de todos ellos a muy muchos hizo grandes pecadores. Y para que en todo suenes vas tú cantando los puntos que callaron, así que en pecado tienes 220 más que aquestos todos juntos que pasaron. Y pues no hay más que dubdar, y tenemos cierta sciencia de quién eres, yo te quiero a ti dexar que te des tú la sentencia que quisieres. Mas porque el conoscimiento nunca tiene conoscido 230 el conoscer, no sé el arrepentimiento si tiene constituido de nascer; pues en tanto que se tarda y el tu vicio se apresura por dañar, nota quanto aquí te aguarda de tormento y de tristura y de pesar. 240 Mas mira adónde me vengo, y con quién tomo questiones muy de hecho; [A5v] mira con quién me detengo en diputa y razones sin provecho. Pues dexo las opiniones que pueden en tu dolencia colorar y paso las ocasiones 250 que te dieron la licencia de pecar. El amor de la fama como tengo ya probado brevemente, y la furia de la llama con que estabas abrasado carnalmente; pues que ansí se ha declarado con los malos casamientos 260 que procuras quando hobiste publicado los tus falsos documentos y locuras. Y ansí encubres tu pecado dando la ley que le quadre al desatino, como en el tiempo pasado hizo aquella que fue madre del rey Nino; 270 para más presto engañar a los tristes miserables que vivían hasles mostrado tomar las cosas más agradables que querían. ¿Qué quiere el luxurioso sino cumplir sus deseos y locura? ¿Qué quiere el mal religioso 280 sino andar en devaneos y soltura?67 ¿Qué quiere el gran pecador sino encubrir y callar lo callado? Porque le es grande dolor el dezir y confesar su pecado.68 Pues si tú tan llanamente le das lo que es más amado 290 y cobdicioso, y les quitas francamente todo lo que es más pesado y enojoso, ¿cómo no se han de engañar con tus malditos engaños y consejos? Sino que habían de mirar ser engaños de otros años ya muy viejos. 300 Que por ser del todo vanos, del todo se han consumido y acabado con aquestos muy mundanos [A6r] que estas cosas han seguido y apu[r]ado.69 Pues agora sey atento, que tu obra es dividida d’esta suerte: primero tu nascimiento, 310 y luego tu mala vida y la muerte. [Comiença su nascimiento]70 Nunca de principios malos conoscemos fines buenos,71 ni solo uno, y si fueron, son tan raros quando pienso que son menos que ninguno; pues quando aquesto yo calo aquesta sentencia sueno 320 con clamor, que jamás el árbol malo se dize dar fructo bueno de sabor.72 En las aguas del Letheo sepultaré yo tu fama mentirosa, y en los pechos de Tipheo tengo de darte una cama pedregosa. 330 Riberas de Flegetón, en una espantosa sombra de una sierra, se juntó el negro Plutón con la diosa que se nombra de la tierra.73 Y cercados de tenebras so las yerbas ponçoñosas se pusieron y entre sierpes y culebras 340 crueles y temerosas te hizieron. Corría el aire dañado y estaban muchas estrellas muy sanguinas,74 aunque era el cielo cerrado, más eran todas aquellas repentinas.75 Sonaba el frio Aquilón con el sequísimo Noto 350 que quemaba por toda aquella región donde aqueste fiero soto se mostraba;76 y Lucina se tocaba de una nube que venía muy obscura, la qual tanto se cerraba que quasi no parescía su figura.77360 En el abismo profundo caminaba el gran Apolo sin pasión, quando un fuego rubicundo [A6v] ciñera el ártico polo y el trión.78 Los olores infernales del centro de Demorgón te cercaron, y unos vientos muy mortales 370 de los lagos de Acherón se secaron.79 Y el cabildo del abismo rescibió muy gran pesar de te ver, diziendo consigo mismo: “No podremos soportar su nascer. Nuevo tormento ha venido a nuestra triste morada 380 cavernosa; muera en antes de nascido,80 sea la vida robada de tal cosa. Que peor será sufrir la nefanda compañía d’este tal que quanto pueda venir hasta aquel postrero día judicial”. 390 Mira qué tal es tu ser, y tu vida quál se para,81 miserable, pues que temen ya de ver los del infierno tu cara detestable. Feo se suele llamar el que feas obras haze de contino, que el gesto no es de mirar 400 que no haze ni deshaze ser más fino. Y ansí como cosa vana para los vanos se quede su deseo, pues que dello no se gana, salvo que luego no puede ser tan feo. Pues luego, súbitamente, quien la tal gracia presuma 410 serle dada, si mirare sabiamente, sacada toda la suma queda nada. Pues viniendo la vejez, la qual de contino viene sin tornar, luego se torna la tez según la forma que tiene de tomar. 420 Que es de polvo y de ceniza y de tierra la más vil que se vido, porque ya no se matiza [A7r] ni le aprovecha brasil82 encendido. Entonce el cuerpo que fuera muy duro por ganar algo y trabajado le verás de la manera 430 del cuerpo del más hidalgo delicado. Y a tus obras y a tu gesto no le quiero agora dar semejante, porque pasando de presto quede más ancho luchar adelante; pues pariéndote la tierra en lugar tan espantable 440 y escondido mostrose con toda guerra el tu rostro abominable muy caído. Con lágrimas de captivo que contino han de caer de tus ojos, con gemido muy esquivo porque siempre has de crecer con enojos; 450 y será muy agradable y a todos será plazer verte tal siendo siempre miserable sin ninguno se doler de tu mal. Las Parcas aparescieron llorando porque nasciste no por ti, mas luego reconocieron 460 cómo tú lo meresciste ser ansí.83 Y las óphites84 serpientes de los lagos de Cocito85 te tomaron, y ellas fueron presentes y en nasciendo allí chiquito te criaron. Y las Furias ululantes de los pies te arrebataron 470 cruelmente, y en aguas mucho quemantes siete vezes sepultaron la tu frente, llevándote do se adereça una peña donde está muy ronquera, Thesíphone la cabeça y Aletho los tristes pies con Meguera.86480 Y puesto en la dura peña con víboras te hirieron fieramente, y luego por alta seña con una piel te cubrieron [A7v] de serpiente. Y por darte pena larga dante ponçoña corrupta muy a punto, Leche canina y amarga 490 de acónito y de cicuta todo junto.87 Luego las amphesibenas,88 con su cabeça doblada parescieron y en tus venenosas venas de su ponçoña dañada te pusieron. Las dipsas89 muy sitibundas90 con llamas muy entendidas 500 te miraron, y en las partes más profundas las áspides adormidas resonaron. Las grandes pistres y focas dexado el mar océano se vinieron, y por encima las rocas en los fuegos de Vulcano se metieron;91510 no cantaron las serenas, mas encantaron tu vida maliciosa, y las falaces hienas, vinieron con su corrida furiosa. En la profunda laguna cog[i]eron agua virosa92 de su roca, e yerbas donde la luna 520 suele ser muy venenosa si les toca. Ya que fuiste reclinado en aquesta cama dura sin reposo, luego te fue presentado quanto crió la natura ponçoñoso. Vino Erinis,93 la tu musa, que fue tuya y de tu suerte 530 y lo es; la tabífica94 Medusa95 te miró con ira fuerte de través; y los gestos gorgoneos96 se pusieron de delante por mirar, y con muy fuertes meneos, començó el dragón de Aldante de sonar.97540 Allí las perras albanas su rabiosa leche dieron que gustases; las fieras tigres hircanas las sus tetas te hizieron que mamases. Los dragos de Babilonis [A8r] començaron a silvar mucho triste; y tomaron por colonia 550 ese espantoso lugar do nasciste.98 Y con fuerças inhumanas cada qual luego te toca muy en lleno, y las sierpes africanas derramaron en tu boca su veneno; y luego fueran traídas las entrañas muy livianas 560 de animales, y fueron también cogidas las yerbas chesalianas muy mortales. Y las de Circe y Medea99 que en ellas son celebradas y tenidas con las aguas de Lernea de la Hidria sangrentadas y teñidas.100570 [La vida suya] Niéguete el cielo su lumbre y sus caminos la tierra poderosa; el llano te haga cumbre y la vega brava sierra lapidosa. El sol nunca te aparezca ni veas llena la luna ni partida. Para ti nunca amanezca 580 ni tengas hora ninguna conoscida. La Venus de la mañana se vuelva en frío Saturno muy dañoso porque escondida Diana te quede el tiempo noturno y enojoso. Para ti no quede norte ni ninguna de las ursas 590 de Nemea;101 ningún plazer ni deporte en la tierra que tu cursas no se vea. Y queme el cálido Mares102 los montes donde huyeres en un punto; y las yerbas que pisares se enojen porque no eres ya defunto. 600 Y Celeno y Merope con las pluvias y los vientos se consulten, y Maya y Asterope con los otros elementos te sepulten.103 Por do quiera que pasares se sequen ríos y fuentes [A8v] y lagunas, y no veas sino pesares 610 perseguido de las gentes importunas. Quando busques tu calor torne el invierno muy frío y muy helado, y en buscando algún frescor vuelva de nuevo el estío destemplado. Nunca con Zéfiro veas las flores hazer meneos 620 deleitosos, mas despójate Boreas al pasar de sus Rifeos procelosos.104 Si por caso navegares el mar no te dé camino ni viaje; donde quiera que llegares llegues como peregrino de pasaje. 630 Quasi siempre te destierren de la muy pobre casilla do morares, y las puertas se te cierren del lugar o de la villa do llegares. Y con muy poca paciencia te hablen los naturales quando vengas, sin jamás darte licencia 640 que en los pobres arrabales te detengas. Y tómente juramento si traes mal o dolencia muy mortal, porque luego en el momento te huyan por pestilencia general. Y en llegando luego partas por el camino que vienes 650 sin comer, lleno de fatigas hartas, aunque a mí porque las tienes me es placer. Y así en el campo desierto te dexen peregrinando de contino y cantando y quasi muerto te vuelvas triste llorando tu camino. 660 Y el día se te escurezca quando las sendas errares do declinas; y primero te anochezca que llegues a los lugares do caminas; y vuélvansete los valles muy más profundos y hondos que ya fueron [B1r] y los muertos luego halles 670 muy más altos y redondos que se vieron. Por do quiera que tornares no halles yerba ni flor ni ganado, mas veas quando mirares los campos enderredor despoblados. Los brutos de los boscages súbitamente se espanten 680 de te ver y los vellosos salvages muy de presto se adelanten a correr. Fáltete lo necesario y quanto para ti vieres agradable; y así triste y solitario nadie te diga “¿qué quieres?” ni te hable. 690 Y todos los que te vieren con tanto dolor y pena caminar, se gozen si no pudieren con obra mala ni buena remediar. No solamente les plega de te ver tan abatido y desdichado, mas de ver cómo se niega 700 el poder ser redemido tu pecado. Quando de hambre perezcas te tengan por importuno si pidieres; y aunque del todo fallezcas nunca halles bien alguno que quisieres. Y esta vida no se mude porque andes mendigando 710 de contino, ni te digan “Dios te ayude” porque pases adelante más mezquino. El seso endemoniado, el cuerpo hecho una llaga muy horrible, por tal arte nivelado que su ser siempre se haga más pasible. 720 Mas yo tengo ya sabido y por cosa conoscida y es muy buena que para ser más pugnido105 será más breve tu vida que tu pena; y con esto me contento que tú tienes de pasar y sufrir más dolor y más tormento 730 que yo puedo imaginar ni dezir. [B1v] Fuérçame lo que será, pues que lo sé bien de coro106 que lo diga, que el tiempo te faltará, mas no te faltará lloro ni fatiga. Y en aquesto ya rescibes la merced que merescieron 740 tus servicios, pues que si tú bien concibes la fructa que produxeron fue de vicios. Que a tu maldito vivir de males tan eminentes y pecados temen los que han de venir y llorar los ya presentes y pasados. 750 [Su muerte] Pues ya quiero escurescer la mi habla porque sea semejança de tu vida, que ha de ser muy oscura y de pelea sin holgança. Y porné como pudiere que quasi no quede nada detestable de quanto yo conosciere 760 en la escriptura sagrada, miserable; no porque d’esto tú sabes, pues siempre de lo divino fuiste ayuno,107 mas porque siempre te alabes que fuiste tú más mezquino que ninguno. Pues lo que a todos es bueno a ti solo da pesar 770 y tristura; ansí que yo te condeno començando a detestar tu figura. [Niños]108 Cierto yo mucho quisiera que en tiempo de Pharaón tú nascieras; y con la ley que pusiera aquella ingrata nación tú murieras. 780 Y fuérame plazentero verte en tal dolor y lid ocupado como fue el hijo primero de Bersabé y de David muy amado;109 o como el pequeño Abía, hijo de aquel rey primero de Israel, quando su madre venía 790 por secreto mensagero para él.110 ¡Quán claro fuera aquel día que con orden y concierto a la sazón [B2r] toparas con Athalía quando vio su hijo muerto con razón!111 Y quán grato que me fuera que Antíocho te tractara 800 como reo,112 y que tu madre muriera donde te circuncidara por hebreo. Si a tus males inhumanos antes de saber lenguaje ni hablar los tomara entre sus manos aquel dicho del linage de Isacar, 810 ansí como a la nación del cruel Hieroboán criminoso, o como fue Egebethón a su hijo el capitán furioso.113 O a los parientes cercanos de Basá, hijo de Haías, sin pelea, y aquel número de hermanos 820 del triste rey Ocozías de Judea. [Degollados] Murieras como murieron por sentencia capital de pasión aquellos nietos que fueron del rey llamado Metal de Sedón.114 Y tu padre te matara por dexarte ya seguro 830 de servicio, como Moab degollara a su hijo sobre el muro en sacrificio.115 Yo propongo de te dar todo linage de muerte lastimero; quiçá que podré acertar para que alguno te acierte como quiero. 840 [Asaeteados] Un tiro no menos cierto que el de Josías de Amón, generoso, te dexe del todo muerto y pase el vivo pulmón bullicioso;116 ni más cierto haya venido, aunque sea más cruel su llegada, que aquel del falso marido 850 de la mala Gezabel platicada. O como aquel que matara al hijo d’esta profana sangrentada, y acabes como acabara quando fue de la ventana derrocada.117 [B2v] Y una más fuerte saeta que a Saúl, el de Abiel, 860 derrocó, porque si fuera perfecta nunca mataran aquel que lo mató.118 [Encarcelados] Véate yo encarcelar como fue aquel rey postrero de Israel quando el rey Salmanasar lo destruyó por entero donde aquel.119870 Preso y mucho de caída y tu pena lastimera muy presente, como el hijo de Zebida que Joachín se dixera con su gente.120 Y los que pudo poner el cruel Nabuzardán en prisiones,121 con el príncipe sofer 880 que fuera capitán de Tirones.122 [Heridas en la cabeça] Tu cabeça sea ansí en las piedras quebrantada y en la tierra como se cuenta de Helí quando supo la embaxada de la guerra.123 Si pudiera acontescer con algún golpe inhumano 890 ser partida como fue de la muger de Abimelech el tirano fratricida,124 lançada desde arriba porque queden más seguros de celada como fuera la de Siba por encima de los muros derrocada. 900 No fuera mucho cruel quien cortada me la diera, según veo, como hizo Zabiel la que de Alexandro fuera a Ptholomeo.125 O como la que cortara Judith, la casta y honesta y atrevida, quando luego la llevara 910 hasta el muro do fue puesta y conoscida.126 O sea puesta también sobre algún muro el mayor con su mano como fue en Hierusalem la que fue de Nicanor el tirano.127 O seas sacrificado sin gozar por estas vías 920 de algún ruego [B3r] así como fue pasado el hermano de Ezechías por el fuego. O de la forma tan fiera que el bruto de Farvaín ofrescía aquel dios que qual él era tal era el maldito fin que pidía. 930 O como Jethé hiziera de una hija que tenía muy amada porque salió la primera a verle con alegría deseada.128 [Comidos de gusanos] O sea de tal manera que venga aquella pasión a tus manos que Antíocho le comiera 940 entrañas y coraçón de gusanos.129 O mueras de aquel dolor que al nieto de Abesalón ya matara, o de aquel que fue peor que Alchimio, triste varón, acabara. O del otro que a Jorán le hizo tres mil pedaços 950 las entrañas;130 quiçá ansí se acabaran los dañosos embaraços con que dañas. Leproso seas ansí todos tus tiempo y días con afán; como fuera Giezí con el triste rey Ozías y Namán.131960 [Salteados] Tal combite te deseo qual fuera aquel de Simón esforçado; quando aquel mal Ptolomeo lo matara con traición y pecado.132 O como el otro de Amón,133 aquel nieto de Isaí por Tamar; fuérame consolación 970 verte a ti también allí saltear. Y mueras súbitamente como aquel triste de Ozán atrevido, o písete aquella gente que pisó aquel capitán conocido. Saltee tu coraçón alguna muerte secreta 980 muy cruel, como quando aquel león matara al sancto propheta en Betel.134 [B3v] [Caídos] Quando más tu triste vida se muestre con alegrías verdaderas caigas de aquella caída que cayó el rey Ocozías porque mueras.135990 [Despeñados] Quando tú estés más seguro veas tu muerte tan clara que te asombres, como quando cayó el muro que en Aminadab matara tantos hombres.136 [Apedreados] Y seas apedreado como el mísero Adurán que enviara aquel muy mal avisado 1000 y mancebo Roboán pues errara.137 Como fue también Achán en aquel valle de Achor consumido, quando el sancto capitán fue ya cierto del error cometido.138 O como Naboth se cuenta que fue con este dolor 1010 acabado de aquella reina cruenta que en matar tuvo el primor y primado.139 Como el medio egipciano quando estando en el desierto blasphemó y luego el pueblo de mano del real para ser muerto le sacó. 1020 O como en este camino fue el que cortaba madera en el disancto, quando por mando divino sufrio de aquesta manera otro tanto.140 O como fue Zacharías, hijo de aquel sacerdote memorado, diziendo las prophecías 1030 que su valeroso dote le había dado.141 O como fue Hieremías con esta mesma pasión condenado,142 así seas en tus días con tanta persecución maltratado. [Sacados los ojos] Y sacásente los ojos como aquel se los sacaron 1040 malandante, y por darle más enojos ya sus hijos le mataron de adelante. Y carezcan los tus días desa tu vista maligna [B4r] como aquel que se dezia Thobías, mas no halles medicina de la hiel.143 1050 [Despedaçados] Córtente piernas y braços como hizieron [a] aquel corpulento, quando lo hizo pedaços el propheta Samuel al momento.144 O como aquellos iguales que burlaron simplemente del Elíseo quando aquellos animales 1060 los mataron fieramente como leo.145 O como los de Remón que fueron tan inhumanos matadores quando después en Ebrón cortaron su[s] pies y manos por traidores. O como aquellos varones que a Daniel acusaron 1070 falsamente quando los fuertes leones luego los despedaçaron fieramente.146 O como los del dragón quando fueron enojados de su muerte, según que Theodoción dize que fueron tragados d’esta suerte. 1080 O como aquellos setenta que le comían [a] Abel su ración, según que lo representa el curso de Daniel en Babilón. O como fuera el postrero de los siete machabeos con su madre, porque veas cómo quiero 1090 que algunos d’estos rodeos ya te quadre. [Conjurados] Y hagan conjuración tus criados y enemigos de tu muerte como hizieron Amón y a otros muy antiguos desta suerte.147 Como fue Oselo también de aquel hijo de Gadí 1100 asechado, o el hijo de Manasén, porque pagases ansí tu pecado. O el hijo de Romelías que fue d’este casi todo semejante,148 o el otro rey Amasías que fue d’este mesmo modo [B4v] malandante.1491110 O como el rey Zacharías, rey que fuera de Israel por mediaño,150 tales sean los tus días participantes con él en el daño. O como fuera Joás de su siervo Josachar oprimido, porque por siempre jamás 1120 lleves de todo pesar tu partido.151 O si contigo topara aquella antigua herida de Caín, puesto que al mundo pesara si hobiera tu mala vida tan buen fin. Tal paga te dé el amor porque seas engañado 1130 más aína qual le dio al hijo de Emor el nuevo circuncidado por su Dina.152 Si pudiese acontescer porque más en todos suenes ser ignavo,153 que te pase una muger esas tus malditas sienes con un clavo. 1140 Como hizo sabiamente Asísara a Jael, aquel de Asor, perseguido de Israel quasi junto a la vertiente de Thabor.154 O sean ansí pasadas con barras de gran dolor que se meta, como fueron quebrantadas 1150 las de Amós, sancto pastor y propheta.155 Si con estos viejos cuentos pudiéramos ya contar la tu quexa porque fueras con los cientos que mató el fuerte Sangar con la reja.156 [Diversas muertes] O diérate algún revés de los que daba Sansón 1160 con la espada, que de algún asno montes en algún tiempo y sazón fue quitada.157 O si por tu vexación fueras algún capitán de frontera, porque el fuerte Gedeón como a los de Madián te hiera.1581170 O fueras con los setenta hijos de Hieroboal [B5r] que murieron de aquella muerte cruenta que de su hermano mortal rescibieron. Quando en un mismo lugar los mató en la piedra dura con su mano, cosa para detestar, 1180 pues no perdona natura tanto hermano. Serme ha recreación verte comer con denuedos como aquel a quien Judas y Simón le cortaron los sus dedos por nivel.159 Mas mandábalo la ley pues fue tanto a sus cercanos 1190 lastimero quando cortó a tanto rey de los pies y de las manos lo postrero. O te saquen ambos ojos porque como aquel Sansón te maltraten, y por darte más enojos y más prolixa pasión no te maten.1601200 Tal llaga te fuese dada qual al grueso rey Eglón se le diera,161 o como aquella estocada que a Masa, fuerte varón, concluyera. Los tus malditos consejos merescen aquel vergel que le dieron, aquel número de viejos 1210 de Soco y de Fanuel do murieron. Espántete tu visión qual espantó a Heliodoro de repente, quando con mucha pasión quiso llevar el thesoro malamente.162 O como la que miró a la ciudad de Mogorra 1220 detestable, tal te quedes qual quedó sin que nadie te socorra ni te hable.163 Quando quieras tú matar la muerte se te levante muy más clara, como aquel gran Eleazar que le mató el elephante que matara.1641230 O mueras de una dolencia muy prolixa de pesar y de lid, o de aquella pestilencia que mató tanto millar [B5v] de David. Sientas tu llaga más fina en tu falso coraçon como sintieron aquellos que en la picina 1240 que dizen de Gabaón se hirieron.165 Y sean tus osadías como fueron las de aquel que idolatró delante de Matathías quando saltando con él lo mató. O las de aquel mensagero que fue enviado a Modín 1250 a la sazón, mas sea más lastimero siempre tu maldito fin y pasión.166 Y seas alanceado como el valiente Asael;167 y Absalón, quando se quedó colgado según que se haze d’él relación.1681260 O mueras de la herida con que mataron a Abner en Ebrón, mas no perderá la vida quando te haya de perder tal varón.169 Tú mueras de tal manera en algún sancto lugar defendido como Joab peresciera 1270 de los cuernos del altar muy asido.170 Quando mandó Salomón darle la muerte mortal [a] Adonías,171 y en el agua de Cisón los prophetas de Baal por Elías.172 [Ahogados] Tus esfuerços y bullicios tengan tan vano consejo 1280 qual tuvieron aquellos brutos egipcios quando en aquel mar bermejo perescieron.173 O también d’esto gozara que estos tus trances y lides al presente fuera con los que empozara aquel nombrado Bachides de repente.1741290 Fuérame delectación que fueras con los setenta que matara aquel pariente de Aarón para que con esta cuenta te contara. O con los que mató Judas [B6r] de los hijos de Beán y de Amón, porque jamás no te mudas 1300 de los males que en ti están y condición.175 [Crucificados] Y seas crucificado como en los tiempos antiguos se nos prueba de los que hobiera hallado Josué por enemigos en la cueva. Quando fueron escondidos por temor de no morir 1310 cinco reyes, mas después de conocidos nunca pudieron huir de sus leyes.176 O los siete descendientes de Saúl y su nación desdichados quando fueron a las gentes que dizen de Gabaón entregados.1771320 O los dos medio varones, el Tares con Bagatán del rey Asuero;178 o cómo entre estas razones fue de aquestos dos Amán el tercero;179 o como sus hijos todos que fueron con esta pena castigados, porque por aquestos modos 1330 quasi siempre Dios condena los pecados. Tus fiestas sean ansí muy fieramente turbadas como fueron las del hijo de Zambrí quando las tristes celadas parescieron. Así fueses falsamente prevenido de afición 1340 por tu daño, como aquel adolescente quando le mató Triphón por engaño.180 [Desterrados] Y seas ahuyentado de su gente y tu nación solitario como fuera desterrado aquel perverso Jasón tan nefario.1811350 Sin poner muchas espías así seas concluido y acabado, como fue el sancto Esaías en dos partes dividido y aserrado.182 Y por fuerça te desechen como Jonás fue lançado de la nao;183 o de alguna torre te echen 1360 [B6v] como vemos que fue echado Menalao.184 O fueses con los dozientos que los jopitas metieron en la mar, quando sin fuerça de vientos en las aguas los hizieron anegar. Tal enojo furioso te tomase como aquel 1370 que sé yo que al muy vil y criminoso y perverso Architophel abogó.185 Mátente por descortés antes que el mundo se vença ya de ti, como el que mató Finés el muy torpe y sin vergüença de Zambrí.1861380 O como el bruto Golías cuyo nombre es tan antiguo como él, o como fue Godolías de aquel su grande enemigo Ismael.187 Tus carnes torpes y graves después de ser acabadas de perder las lancen algunas aves 1390 que vienen desatinadas por comer. Pues eres merescedor, pártante en trezientas partes qual partieron a Nabuchodonosor o en quantas sus malas artes merescieron.188 Siquiera seas ansí en vivo fuego quemado 1400 muy vilmente como el tirano Zambrí quando se vido cercado de la gente.189 [Tragados de tierra] Quando estés más ignorante la tierra se te abra luego que te coma, o quémete de repente aquel espantoso fuego de Sodoma. 1410 O como en el pueblo ciego aquellos más que dozientos que encensaron quando con divino fuego murieron los pensamientos que pensaron.190 O los dos encensadores hermanos, hijos de Aarón, tan queridos, que fueron d’estos dolores 1420 en tiempo sin división consumidos.191 O como los que mataron las serpientes inflamadas [B7r] que mordían quando luego se quexaron con las quexas muy lloradas que solían. [Abrasados] O la muger de Sansón que ardiera con sus parientes, 1430 tú también,192 o como sin dilación la torre y los combatientes de Sichén.193 O como en tiempo de Elías en los campos solitarios perescieron los años y tristes días de los dos quinquagenarios que vinieron.1941440 O quémete aquella llama de Ananía y Azaría y Misael, según que cuenta la fama de aquel tiempo que vivía Daniel,195 puesto que ellos no murieron ante en el fuego tenían gran sosiego; o como ya perescieron 1450 aquellos que los metían en el fuego. O como los que ofrecieron al ídolo Bethagón conoscido quando luego fenescieron en el templo de Dagón encendido.196 Todo género de llagas para ti yo lo remito 1460 francamente, y aquel número de plagas que vinieron en Egipto y a su gente. O siquiera la postrera siendo tú el hijo primero que quedaba, porque luego te hiziera el noturno caballero que pasaba. 1470 O fueras con la divisa del padre de Asaradón a Judea, quando aquel hijo de Abisa hobiera tan alto don de pelea. O con los mil que murieron con Jonatás, gran varón y prudente, quando luego parescieron 1480 los engaños de Triphón claramente.197 O ya con los sacerdotes que matara el idumeo en Acharón, y a que no tengas dotes que merezcan, como creo, [B7v] relación. Tal rudeza de osadías tus bastos sentidos entre, 1490 pues son vanos, qual entró al fuerte Racías que se arrancara su vientre con sus manos.198 Y por tu murmuración te hundas con tanta guerra en el abismo como Chore y Abirón quando los tragó la tierra por lo mismo.1991500 ¿Qué te puedo yo dezir que tu perversa natura no merezca? Mas no quiero concluir sino que aquella ventura te acaezca; la qual pudo antiguamente al levita de Fraín acontescer, quando vilísimamente 1510 le matara Benjamín su muger.200 Todo aquesto se te ofrezca y más si pudiere ser ayuntado, porque tu cuerpo padezca quanto pudo merescer tu pecado. Porque el alma miserable en partiendo que se parta 1520 d’esta vida, para pena perdurable ya lleva consigo carta conoscida. Muy bien conoscen el sello los porteros infernales y muy presto; yo no tengo dubda dello porque son muy liberales en aquesto. 1530 No es ninguno escrupuloso para dar floxa la rienda quando empece,201 ansí que no estoy dubdoso que no le dé la prebenda que meresce. Pues después del todo muerto de la más cruda pasión d’estas todas en un desierto desierto 1540 den los brutos un pregón de sus bodas. Y las aves funéreas con sus rostros encorvados y malinos con estruendos y peleas resuenen por los collados y caminos. Pasado el tiempo diurno [B8r] por bosques escurescidos 1550 y espantosos, en el silencio nocturno den espantosos gemidos y medrosos; y con vozes desgraciadas se muestre en un alarde luego al punto; y después desatinadas vengan todos a la tarde del defuncto. 1560 Vengan cuervos peregrinos con muchedumbre de años ya muy viejos, los terrestres y marinos, y tomen para tus daños sus consejos. Y las aves de Phineo vengan en sus esquadrones ordenados,202 y con su grito muy feo 1570 cient mil bueitres y asiones a manadas. Y arremetan furiosas y cébense en tus entrañas y pulmón,203 dando vozes enojosas con diferencias estrañas de abusión.204 Y las que eran agoreras, en los tiempos con errores 1580 engañados, te coman mucho ligeras con sus picos cortadores a bocados. Y vengan las salvaginas205 dende el más áspero risco de la sierra, las ceviles y marinas todas salgan a barrisco206 en esta guerra. 1590 Y después quando llegaren, antes que su gran poder se destruya, burlen quando te miraren despreciando de comer cosa tuya. Y con enojo sobrado no te tengan en un pelo ni más que un palo, mas con ímpetu enojado 1600 te arrastre por ese suelo el más malo. Y vista tan mala pieça huirán de do morare porque daña, y volverán la cabeça a burlar del que quedare en tu compaña. Y las aves ya corridas por haberte començado 1610 te darán dos mil cuentos de heridas y con vuelo apresurado [B8v] volarán. Mas primero ordenarán que algún buitre se embarace en tu visión, y luego le mandarán que te rompa y despedace el coraçón. 1620 Y al olor inficionado de tus carnes maculosas malolientes salga quanto se ha criado de las cosas ponçoñosas y serpientes. Y dexando escondedijos207 y las cuevas abrigadas y latebras208 vengan parientes e hijos, 1630 exércitos y manadas de culebras. No venga el escorpión ni la víbora cerrada no te viese, porque no es justa razón que serpiente tan honrada te comiese; mas esotras más villanas como escuerços209 y lagartos 1640 pintadillos con sus bocas inhumanas te hagan partes y quartos menudillos. Porque sea más prolixa aquesta negra comida, pues es poca, y tenga la lagartija parte que venga medida de su boca; 1650 mas tu ponçoña presente quanto más se conosciere y penetrare se muera súbitamente qualquiera que te comiere y te tocare. Porque vean claramente que es tu ponçoña peor y más perra que de toda otra serpiente 1660 que se busque enderredor de la tierra. Y si esotras todas cosas no murieron más aína con dolor, no son tanto ponçoñosas ni su ponçoña maligna fue mayor. Por lo qual, si no condeno algún ave o animal 1670 que gustase, es porque no es su veneno tan proprio ni natural que ayudase, y así porque esta maña ha pasado tu batalla [C1r] tan aguda, porque tu ponçoña daña210 donde más ponçoña halla que le ayuda. 1680 Fuiste por emponçoñados y fríos de coraçón y de pecho, que estaban aparejados a cumplir con afición lo que has hecho; pues en tanto que te comen los más viles animales y disformes, a tu ánima la tomen 1690 los diablos infernales más inormes. Y pásentela de presto por las silvas muy oscuras y montañas, porque pongan tu repuesto en las más hondas honduras soterrañas;211 y llévenla en estaciones por los sepulchros de muertos 1700 en tropel, y por las secas regiones y los desiertos desiertos de Babel. Por Lípara y Heretusa, do nunca tuvo el Eolo mansedumbre,212 y por donde jamás usa derramar el gran Apolo la su lumbre. 1710 Y por la vulcana roca con la su piedra quemante de Pachino;213 y por la espantosa roca del Ténaro humedescente de contino.214 Y por la cumbre roquera del olímpico africano de Ethiopia, y por el monte Chimera 1720 que de todo lo inhumano tiene copia.215 Y llévenla de corrida216 con este triste rodeo no pequeño, por la casa envegescida de Fantasos y Morpheo con su sueño.217 Y llegue muy de ligero a la cavernosa puerta 1730 muy oscura donde la espante Cerbero y la dexe casi muerta su figura.218 Y láncenla más adentro con el veneno canino de su espuma, para que en el baxo centro el fiero monstro echenino [C1v] la consuma. 1740 No que del todo fallezca sino que pase adelante su camino, para que luego parezca con Acaco y Rhedamante cabe Mino.219 Nunca la pase Charón por las aguas de olvidança, provechosas,220 porque d’esta habitación 1750 le quede la semejança dolorosa. Y tengan vivos avisos porque no toque ni vea solamente aquellos campos Elisos do dizen que se [re]crea buena gente.221 Mas pónganla de repente delante de Lucifer, 1760 en su corte, y teniéndola presente comience de proceder d’este norte. Ánima triste captiva, vuelve corriendo en un punto do veniste, para que contigo viva aquel maldito defuncto do saliste; 1770 y venid ambos a dos, que no es tiempo de esperar dilaciones, porque me ha mandado Dios que comencéis a la par mis pasiones. Vayan contigo legiones de demonios, los más perros222 d’este fuego, y con ardientes prisiones 1780 de cadenas y de hierros vení luego; y arrebátela de presto una hueste de enemigos, la más prieta, aunque bastan para aquesto los que fueren más amigos de tu secta. [Cuerpo y ánima] Y con sus modos y artes y con clamor muy esquivo 1790 todo junto, te junten husos y partes y tornen del todo vivo de defuncto; y preséntente otra vez con muy grande diligencia sin engaño delante el dicho juez que pronuncie la sentencia de tu daño. 1800 Y con muy grande amenaza [C2r] como quien quiere morir ya del todo, desde la ardiente fornaza223 comience luego a dezir d’este modo: [Sentencia de Lucifer contra Lutero] “Yo, el príncipe Lucifer de las cuevas infernales y cavernas, presidente y chanciller 1810 de las deudas criminales muy eternas; executor muy mortal de las penas perdurables que aquí son, y capitán general de las huestes miserables de Plutón, caudillo y fuerte guerrero de las almas condenadas 1820 que murieron y de aquel que fue primero de las tantas de manadas que cayeron; y el más antiguo adalid224 de las furias inflamadas de mí mismo, calipha de vieja lid de las hogueras quemadas del abismo; 1830 pro tibunali sedendo por tus daños y delictos, tus errores, que van contino cresciendo entre tus triste malditos seguidores; te sentencio y te condeno aquestos fuegos eternos sin cesar, y aquellos con que yo peno 1840 y los verdugos avernos225 pueden dar; y mira tu triste suerte y tu prolixo compás quál ha de ir, que se llamara esta muerte morir por siempre jamás sin morir.226 Y a todos los deputados a tormentos y dolores 1850 hasta aquí le sean ya revelados y dexen los más peores para ti. Todos los atormentados sean atormentadores mucho fuertes, y aquellos más lastimados se hagan executores de tus muertes. [C2v] 1860 Y múdense los oficios pues vino nueva materia en mi profundo, que este subjecto de vicios hemos comprado en la feria de su mundo.227 Múdese toda pasión y dese franca la suelta en lo que queda; mira tu triste Egión 1870 cómo da este la vuelta de tu rueda.228 Y verás cómo se doma con este negro servicio que apareja y el bueitre ya no le coma al giganteo de Thicio su molleja.229 Vosotras, nietas de Bello que en obras más que nocturnas 1880 trabajáis,230 tomad un poco consuelo y dadle aqueste las urnas que lleváis.231 Siéntate tú Sisipheo en la tu piedra valiente sin gemir, porque este maldito reo la tiene continuamente de subir:2321890 queste tiene de suplir la multitud de tormentos que os condena,233 porque tanto ha de sufrir que quedéis todos exemptos de la pena”. Leída públicamente la sentencia muy esquiva, como viste, te tome súbitamente 1900 aquella gente captiva que seguiste; y todos se emplearán en darte quantas fatigas ellos caben, y nunca se acabarán aunque contino les digas que te acaben. Fin. Imprimiose la presente obra en la muy noble y más leal ciudad de Burgos, en casa de Juan de Junta. Acabose a veinte días del mes de agosto, año de mil y quinientos y cinquenta y dos años.

Referencias

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