Introducción
El valproato (VPA) es uno de los fármacos anticrisis (FAC) más usados en la epilepsia. Su nombre químico es ácido 2-n-propilpentanoico (ácido n-dipropil acético). El VPA se sintetizó por primera vez en 1882, sus propiedades anticrisis se descubrieron en 1962 y se probó por primera vez en humanos en 1964 para la epilepsia farmacorresistente1-3. El VPA se comercializó inicialmente en Francia1. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, Food and Drug Administration) de los EE.UU. lo aprobó en 1978 para las crisis de ausencia y en 1983 para las crisis focales4.
Farmacológicamente, el VPA es eficaz en un amplio espectro de tipos de crisis y síndromes epilépticos debido a su capacidad para regular las corrientes iónicas (inhibición de los canales de sodio y calcio), facilitando la transmisión gabaérgica sobre la glutamatérgica, modulando la liberación de neurotransmisores (serotonina y dopamina) e incrementando el umbral epiléptico mediante mecanismos complejos no bien dilucidados5. Existe en diferentes formulaciones de administración con un rango terapéutico en sangre entre 50-100 mg/l (346-693 micromol/l) y una vida media de 9 a 18 horas6,7. Se une en un 90% a las proteínas plasmáticas y se metaboliza ampliamente mediante conjugación microsomal de glucurónido, betaoxidación mitocondrial y oxidación w, w-1 y w-2 dependiente del citocromo p450. No es un inductor enzimático, pero inhibe el metabolismo de otros medicamentos y puede aumentar las concentraciones plasmáticas de fenobarbital (PB), lamotrigina (LTG) y zidovudina7. El VPA es usualmente el agente de primera elección para la mayoría de las formas de epilepsia generalizada idiopática y sintomática. Muchos de estos síndromes se asocian con múltiples tipos de crisis epilépticas y la prescripción de un fármaco de amplio espectro como el VPA tiene claras ventajas en esta situación7,8.
Múltiples ensayos clínicos controlados han mostrado que el VPA tiene una eficacia similar a la etosuximida (ESM) en crisis de ausencias y similar en eficacia y seguridad al topiramato (TPM), oxcarbazepina (OXC), carbamazepina (CBZ), fenitoína (PHT), LTG, levetiracetam (LEV) y PB en crisis focales, crisis tónico-clónicas generalizadas y en encefalopatías epilépticas y/o del desarrollo como el síndrome Lennox-Gastaut, el de Dravet y síndrome de espasmos epilépticos9-16.
En epilepsia existen pocos ensayos clínicos controlados y aleatorizados en distintos tipos de crisis epilépticas, síndromes epilépticos y/o epilepsias, así como en poblaciones especiales o con comorbilidades particulares que limitan la evaluación de su eficacia. Para tratar esto se han desarrollado distintas estrategias metodológicas para su abordaje, incluyendo comparaciones indirectas, ensayos clínicos no aleatorizados o cohortes con datos de la vida real1,5,7,17-22. Además, se han utilizado consensos de expertos para guiar la práctica clínica, las políticas públicas de salud y una actualización basada en el conocimiento de expertos23,24. Todo esto requiere una metodología adecuada para incrementar la transparencia y considerar las distintas opiniones25. El objetivo de este consenso médico (realizado con el aval del Capítulo Mexicano de la Liga Contra la Epilepsia [CAMELICE], el Programa Prioritario de Epilepsia [PPE] y el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía [INNN]) es establecer recomendaciones basadas en el conocimiento científico actual y la opinión de expertos sobre el uso del VPA en el tratamiento de la epilepsia y/o síndromes epilépticos en todos los grupos etarios, poblaciones especiales y comorbilidades psiquiátricas.
Método
Para realizar el consenso médico se utilizó el método RANDA-UCLA y se contó con la experiencia de médicos especialistas en epilepsia de México, que trabajaban en instituciones públicas y privadas. Se convocaron líderes de opinión en neurología de adultos, neuropediatría, psiquiatría, neuropsiquiatría y epileptología para compartir y discutir sus conocimientos con el objetivo de establecer la conducta que seguir en el manejo con VPA en pacientes recién nacidos, lactantes, niños, adolescentes, adultos y poblaciones especiales que padecen epilepsia. Se crearon cinco diferentes capítulos de trabajo:
Uso e indicaciones de VPA en pacientes pediátricos.
Uso e indicaciones de VPA en adolescentes (con 12 años y mayores) y adultos.
Uso e indicaciones del VPA en el adulto mayor y sus comorbilidades.
Consideraciones en la indicación del VPA en la mujer en etapa fértil y durante el embarazo.
Importancia clínica del VPA en pacientes con epilepsia y comorbilidades neuropsiquiátricas.
Metodología del consenso médico
El consenso se realizó por medio del método RAND-UCLA, considerado en la actualidad como la mejor herramienta para el desarrollo de consensos médicos26-28. El método consistió en dos rondas: la primera ronda fue individual, por medio de una encuesta de indicaciones médicas para el uso de VPA, la cual fue contestada vía web, evitando así la influencia de interacción entre los participantes. Los expertos calificaron la intervención para cada indicación médica usando una escala del 1 al 9 (1-3 indicación inapropiada, 4-6 indicación dudosa, 7-9 indicación apropiada). La segunda ronda fue presencial y en ella los panelistas recibieron el análisis de las respuestas de la primera ronda. En esta segunda ronda se eliminaron las indicaciones que se consideraban no adecuadas y se replantearon las preguntas en las cuales hubo discrepancias. En sesiones por módulos se llegó a un consenso en aquellas indicaciones que con desacuerdo o discrepancia para determinar si eran apropiadas o inapropiadas, aunque en algunos casos a pesar de la discusión permanecieron como dudosas. Al final de la sesión presencial se obtuvieron conclusiones del consenso para cada uno de los temas. Todos los resultados de las variables ordinales y cualitativas se recopilaron en Excel, Microsoft Windows 2022®, y se describieron usando frecuencias y porcentajes.
Grupo de trabajo
Participaron 26 médicos especialistas de: neurología de adultos (n = 7, 26.9%), epileptología (n = 7, 26.9%), neurología pediátrica (n = 6, 23.1%) y psiquiatría (n = 6, 23.1%). El 88.5% (n = 23) con práctica profesional pública y privada, el 7.7% (n = 2) solo práctica privada y el 3.8% (n = 1) solo práctica pública. El 38.5% (n = 10) de los médicos tenía 20 años o más tratando pacientes con epilepsia, el 38.4% (n = 10) entre 11-20 años de experiencia y el 23% (n = 6) 3-10 años de experiencia. El 42.3% (n = 11) de los participantes atendía entre el 20 y 40% de sus pacientes por epilepsia, el 34.6% (n = 9) atendía al 41-60% de sus pacientes por epilepsia y solo dos (7.7%) médicos especialistas atendían solo pacientes con epilepsia.
Resultados
Capítulo 1. Uso e indicaciones del valproato en pacientes pediátricos con epilepsia
SECCIÓN A. USO DEL VALPROATO EN EPILEPSIA PEDIÁTRICA
De las 423 indicaciones médicas del uso del VPA en epilepsia pediátrica, el 82.5% (n = 349) está de acuerdo y el 17.5% (n = 74) en desacuerdo. La tabla 1 resume la dosificación y uso del VPA en niños.
Tabla 1 Resumen de la dosificación y uso del VPA en niños
| No. | Uso de VPA en epilepsia pediátrica | Apropiado | Inapropiado | Dudoso |
|---|---|---|---|---|
| A1 | Dosificación: en lactantes y niños iniciar a 10-15 mg/kg/día VO con carga iniciar de 20-30 mg/kg/d IV o rectal. Dosis de mantenimiento de acuerdo con respuesta clínica y con niveles séricos entre 50-100 mg/l | X | ||
| A2 | Dosis cada 8 h o cada 12 h | X | ||
| Dosis cada 24 h | X | |||
| A3 | Guiar la dosificación por farmacogenómica | X | ||
| A4 | En síndromes epilépticos es de primera o segunda línea o se utiliza en politerapia en los siguientes síndromes: West, Dravet, epilepsia con crisis mioclónico-atónicas, Lennox-Gastaut, Landau-Kleffner/CSWS; Jeavons, Rasmussen y en EMJ | X | ||
| Segunda línea y politerapia en síndrome de Ohtahara | X | |||
| En politerapia en encefalopatía mioclónica temporal de origen metabólico y en epilepsia de la infancia con crisis focales migratorias | X | |||
| Primera o segunda línea en encefalopatía mioclónica temprana de preferencia de etiología no metabólica | X | |||
| A5 | En CEF: primera, segunda y politerapia para CEF mioclónica y CEF atónica. Segunda línea y politerapia para CE de inicio no motor, CEF con inicio motor (excepto atónica, mioclónica o espasmo epiléptico) y CEF con espasmos epilépticos | X | ||
| Primera línea en CEF con inicio no motor, CEF con inicio motor (excepto, atónica, mioclónica o espasmo epiléptico) y CEF con espasmos epilépticos | X | |||
| A6 | En CEG o de inicio desconocido: primera, segunda y politerapia para CTCG, tónicas, clónicas, mioclónicas, mioclónicas-tónico-clónicas, mioclónica-atónica, atónica, ausencias típicas, ausencias atípicas, ausencia mioclónica, ausencia con mioclonías palpebrales | X | ||
| Segunda línea y politerapia en espasmos epilépticos | X | |||
| Primera línea en espasmos epilépticos | X | |||
| A7 | La monoterapia con VPA es suficiente para obtener libertad de crisis, del 51-70% en epilepsias focales, generalizadas, con crisis de inicio desconocido; y libertad de crisis ≤ 50% en epilepsias focales y generalizadas (combinadas). En ningún tipo de crisis se consideró que podía alcanzar una libertad de crisis ≥ 70% | X | ||
| A8 | Los niveles séricos de VPA deben solicitarse 4 semanas de iniciado el tratamiento para evaluar el rango terapéutico y riesgos en: | X | ||
| Optimizar la dosis después de la titulación o después de indicar un cambio de dosis | ||||
| Continúan las crisis epilépticas a pesar de una dosis adecuada | ||||
| Recaída con la dosis de mantenimiento establecida | ||||
| Cuando se combina el VPA con algún medicamento con interacción desconocida | ||||
| Sospecha de toxicidad en politerapia | ||||
| Uso de VPA genérico | ||||
| Incremento de peso o trombocitopenia | ||||
| En pacientes con discapacidad intelectual o deterioro cognitivo | ||||
| A9 | Las interacciones medicamentosas más importantes con VPA son con carbapenémicos, PB, PRM, PHT, CBZ y LTG | X | ||
| Otros medicamentos con interacción son: acetaminofeno, fluoxetina, clorpromazina, ESM, nimodipino y zidovudina | ||||
| A10 | Uso del VPA como preventivo (incluyendo causas metabólicas agudas o hemorragia cerebral) | X | ||
| El VPA como monoterapia en CEG por: TCE, fractura de cráneo, neuroinfecciones, absceso cerebral y EVC | ||||
| El VPA como monoterapia en CEF por: TCE, fractura de cráneo, neuroinfecciones, absceso cerebral y EVC | X |
CBZ: carbamazepina; CEF: crisis epilépticas focales; CEG: crisis epilépticas generalizadas; CTCG: crisis tónico-clónicas; EMJ: epilepsia mioclónica juvenil; ESM: etosuximida; EVC: enfermedad vascular cerebral; IV: intravenosa; LTG: lamotrigina; PB: fenobarbital; PHT: fenitoína; PRM: primidona; CSWS: continuous spike-wave during slow sleep (o punta-onda continua durante el sueño lento [POCS] en español) ; TCE: traumatismo craneoencefálico; VO: vía oral; VPA: valproato.
SECCIÓN B. EPILEPSIA FARMACORRESISTENTE EN POBLACIÓN PEDIÁTRICA
En caso de resistencia o falla a la monoterapia inicial con VPA (B1), se considera apropiada la politerapia o biterapia sumando dos agentes con mecanismo de acción diferente e iniciando con una dosis ligeramente inferior e incrementando hasta dosis respuesta. Los principales criterios para el cambio de la monoterapia inicial con VPA incluyen (B2): incremento en el número de crisis epilépticas y eventos adversos (EA).
Se considera inapropiado el cambio de la monoterapia inicial con VPA con base en los niveles séricos fuera del rango terapéutico o por falta de adherencia al tratamiento. Además, la elección de un FAC como tratamiento combinado o politerapia con VPA se realiza cuando existe un efecto sinérgico entre los medicamentos, cuando la combinación tiene un alto índice terapéutico de eficacia o buen perfil de tolerabilidad y cuando el FAC, en la combinación, es efectivo en comorbilidades o al menos sin efectos deletéreos sobre las comorbilidades.
Las tablas 2 y 3 muestran las combinaciones apropiadas del VPA en biterapia de acuerdo con el síndrome epiléptico y en las crisis epilépticas.
Tabla 2 Muestra las combinaciones apropiadas del valproato en biterapia de acuerdo con el síndrome epiléptico
| No. | Bioterapias con VPA | Apropiado | Inapropiado | Dudoso |
|---|---|---|---|---|
| B4 | Síndromes epilépticos | |||
| + ACTH en West | X | |||
| + ACTH en Dravet | X | |||
| + CLB en Lennox Gastaut, West, Dravet, epilepsia con crisis atónica-mioclónica, Landau-Kleffner, síndrome de punta onda centro-temporal y Jeavons | X | |||
| + CLB en EMJ | X | |||
| + CLB en ausencias de la niñez | X | |||
| + ESM solo en ausencias de la niñez y crisis atónica | X | |||
| + LCM en Lennox-Gastaut | X | |||
| + LCM en Landau-Klefner y síndrome de punta-onda centro-temporal | X | |||
| + LCM en otros síndromes epilépticos | X | |||
| + LTG en Lennox-Gastaut, Dravet, epilepsia con crisis atónico-mioclónica, síndrome de Jeavons y EMJ | X | |||
| + LTG en otros síndromes epilépticos | X | |||
| + LEV en Lennox-Gastaut, ausencias de la niñez, Dravet, epilepsia con crisis atónica mioclónica, Landau-Kleffner, síndrome de punta-onda centrotemporal y EMJ | X | |||
| + LEV en West y Jeavons | X | |||
| + TPM en Lennox-Gastaut, West, Dravet, epilepsia con crisis atónico-mioclónica y Landau Kleffner, síndrome de punta-onda centro-temporal | X | |||
| + TPM en ausencias de la niñez, Jeavons y EMJ | X | |||
| + OXC en Lennox-Gastaut | X | |||
| + OXC en otros síndromes epilépticos | X | |||
| + PER en Lennox-Gastaut | X | |||
| + PER en epilepsia crisis atónico-mioclónica | X | |||
| + PER en otros Síndromes epilépticos | X | |||
| + PRM en Lennox-Gastaut | X | |||
| + PRM en crisis atónica-mioclónica y Landau Kleffner, síndrome de punta-onda centro-temporal | X | |||
| + PRM en otros síndromes epilépticos | X | |||
| + RUF en Lennox-Gastaut y epilepsia atónico-mioclónica | X | |||
| + RUF en Dravet | X | |||
| + ZNS en Lennox-Gastaut, West, Dravet y epilepsia con crisis atónica mioclónica | X | |||
| + ZNS en otros síndromes epilépticos | X | |||
| + CBZ en síndromes epilépticos | X |
ACTH: hormona adrenocorticotrópica; CBZ: carbamazepina; CLB: clobazam; EMJ: epilepsia mioclónica juvenil; ESM: etosuximida; LCM: lacosamida; LEV: levetiracetam; LTG: lamotrigina; OXC: oxcarbazepina; PER: perampanel; PRM: primidona; RUF: rufinamida; TPM: topiramato; ZNS: zonisamida.
Tabla 3 Muestra las combinaciones en biterapia de valproato de acuerdo con los tipos de crisis epilépticas
| No. | Bioterapias con VPA | Apropiado | Inapropiado | Dudoso |
|---|---|---|---|---|
| B5 | Crisis epilépticas | |||
| + CBZ en CEF, CCTCG y tónico-clónica de origen desconocido | X | |||
| + CBZ en otros tipos de crisis epilépticas | X | |||
| + CLB en CEF con espasmo epiléptico, focal mioclónica, focal atónica, CCTCG, crisis de ausencia mioclónica, tónico-clónica de origen desconocido y espasmos epilépticos de origen desconocido | X | |||
| + CLB en otras CEF | X | |||
| + CLB en ausencias típicas | X | |||
| + ESL en CEF, CCTCG y tónica clónica de origen desconocido | X | |||
| + ESL en otro tipo de crisis epilépticas | X | |||
| + ESM en crisis de ausencia mioclónica y de ausencias típicas | X | |||
| + ESM en otro tipo de crisis epilépticas | X | |||
| + LCM en CEF | X | |||
| + LCM en CCTCG de origen desconocido | X | |||
| + LCM en otro tipo de crisis epilépticas | X | |||
| + LTG en CEF, CCTCG, crisis de ausencia mioclónica, tónico-clónica de origen desconocido y ausencia típica | X | |||
| + LTG en CEF con espasmos epilépticos, focal mioclónica, foca atónica | X | |||
| + LTG en espasmos epilépticos de origen desconocido | X | |||
| + LEV en CEF, focal con espasmo epiléptico, focal mioclónica, focal atónica, generalizada tónico-clónica, crisis de ausencia mioclónica, tónico-clónica de origen desconocido, espasmos epilépticos de origen desconocido y crisis de ausencia típica | X | |||
| + OXC en CEF, CCTCG, y tónico-clónica de origen desconocido | X | |||
| + OXC en otro tipo de crisis epilépticas | X | |||
| + TPM en CEF, focal con espasmo epiléptico, focal mioclónica, focal atónica, CCTCG, tónico-clónica de origen desconocido y espasmos epilépticos de origen desconocido | X | |||
| + TPM en crisis de ausencia mioclónica y ausencia típica | X |
CBZ: carbamazepina; CCTCG: crisis epilépticas tónico-clónicas; CEF: crisis epilépticas focales; CLB: clobazam; ESL: eslicarbazepina; ESM: etosuximida; LCM: lacosamida; LEV: levetiracetam; LTG: lamotrigina; OXC: oxcarbazepina; TPM: topiramato; VPA: valproato.
SECCIÓN C. EVENTOS ADVERSOS CON VALPROATO EN POBLACIÓN PEDIÁTRICA
Los EA (C1) más frecuentes incluyen: alopecia, alteraciones gastrointestinales, trombocitopenia, hipotiroidismo subclínico, incremento en el peso, vértigo, obesidad, somnolencia y toxicidad hepática. Se considera dudoso su efecto en: alteración cognitiva y sobre el comportamiento, cambios en el color, estructura y caída del pelo, deficiencia de vitamina D, osteopenia/osteoporosis, fatiga, coma por hiperamonemia, problemas de memoria, reacciones alérgicas, sedación, hipersensibilidad, síndrome metabólico y temblor.
SECCIÓN D. EL USO DE VALPROATO EN POBLACIÓN PEDIÁTRICA CON EPILEPSIA Y COMORBILIDADES
Se considera apropiado (D1) el VPA como monoterapia de primera línea y politerapia para las anomalías cerebrales congénitas. También, en monoterapia de primera línea, biterapia y politerapia para enfermedad vascular cerebral (EVC), fractura craneal y daño cerebral, hidrocefalia adquirida, neuroinfecciones, migraña, parálisis cerebral, síndrome de Tourette y neoplasias cerebrales. Es inapropiado el uso del VPA en hepatopatías, enfermedades metabólicas o con alteraciones de la coagulación, incluyendo trombocitopenia.
SECCIÓN E. VIGILANCIA DE LA SUSPENSIÓN DEL VALPROATO Y RECURRENCIA DE CRISIS EPILÉPTICAS EN POBLACIÓN PEDIÁTRICA CON EPILEPSIA
Posterior a la suspensión del VPA (E1) es apropiado dar seguimiento cada 3 meses de forma inicial y luego semestral. Es dudoso dar seguimiento solo anual y es inapropiado realizar el seguimiento solo si presenta una nueva crisis epiléptica. Es recomendable (E2) si se ha suspendido por indicación médica el VPA reiniciar el tratamiento cuando se presenta una nueva crisis epiléptica o si presenta una crisis diferente a la inicial. Es inapropiado reiniciar VPA solo cuando hay alteraciones en el electroencefalograma (EEG) o cuando el paciente presente recurrencia de crisis epilépticas.
SECCIÓN F. DIFERENCIAS ENTRE EL VALPROATO DE SODIO Y EL VALPROATO DE MAGNESIO
La mayoría de los estudios científicos son con VPA semisódico y ácido valproico1,5. La elección de una formulación de sodio o magnesio (F1) depende de la dosificación deseada y los niveles séricos se evalúan igual en ambos. La eficacia y la seguridad son similares, sin embargo es dudoso si la formulación con magnesio tiene menos efectos gastrointestinales. Se podría considerar el costo de las formulaciones al prescribir, aunque sería ideal contar con diferentes presentaciones para cualquier edad.
Capítulo 2. Uso e indicaciones del valproato en adolescentes (≥ 12 años) y adultos
Respecto a las indicaciones médicas del uso del VPA en estas poblaciones, del 94.8 al 100% (n = 178) está de acuerdo. Los acuerdos son apropiados en el 69.5% (n = 124), inapropiados en el 25.1% (n = 44) y dudosos en el 5.4% (n = 10).
SECCIÓN 2A. USO E INDICACIONES DEL VALPROATO EN ADOLESCENTES (≥ 12 AÑOS) Y ADULTOS CON EPILEPSIA
La tabla 4 resume los usos e indicaciones del VPA en adolescentes (≥ 12 años) y adultos con distintos tipos de crisis epilépticas y epilepsias.
Tabla 4 Resumen de los usos e indicaciones del valproato en adolescentes (≥ 12 años) y adultos con distintos tipos de crisis epilépticas y epilepsias
| No. | Uso de VPA en epilepsia en adolescentes (≥ 12 años) y adultos | Apropiado | Inapropiado | Dudoso |
|---|---|---|---|---|
| 2A1 | Primera, segunda línea y politerapia para CEF y con generalización tónica-clónica bilateral Segunda línea y politerapia en CEF de inicio motor y CEF no motoras |
X | ||
| 2A2 | Inapropiado de primera elección en CEF, igual que el TPM | X | ||
| 2A3 | Primera, segunda línea y politerapia en crisis generalizadas, CCTCG, tónica, clónica, mioclónica, mioclónica-tónico-clónica, mioclónica-atónica, atónica, espasmos epilépticos, crisis de ausencia típica, crisis de ausencia atípica, crisis de ausencia mioclónica y crisis de ausencia con mioclonía palpebral | X | ||
| 2A4 | Primera, segunda línea y politerapia en epilepsia de ausencias juvenil, EMJ, epilepsia con CCTCG y síndrome de Jeavons | X | ||
| 2A5 | El VPA en crisis generalizadas y focales a bilateral tónico-clónica con libertad de crisis epiléptica temprana y sostenida o libertad de crisis epilépticas tardía y sostenida | X | ||
| 2A6 | El uso del VPA sin libertad de crisis epiléptica, fluctuaciones de libertad de crisis o recaídas | X | ||
| 2A7 | Primera, segunda línea y politerapia para epilepsia motora de inicio desconocido, epilepsia no motora de inicio desconocido y epilepsia no clasificada | X | ||
| 2A8 | VPA, LEV y LTG son la primera opción en epilepsia de inicio desconocido o no clasificada TPM no es la primera opción en epilepsia de inicio desconocido o no clasificada | X | X | |
| 2A9 | La monoterapia con VPA en crisis de inicio desconocido y no clasificada es adecuada cuando se obtiene libertad de crisis temprana/tardía sostenida | X | ||
| 2A10 | Las formulaciones de liberación inmediata y prolongada fueron consideradas igual de eficaces y seguras. Las de liberación prolongada se asocian a adherencia terapéutica, aunque la omisión de una dosis puede asociarse con un mayor riesgo de descontrol de la epilepsia | X | ||
| 2A11 | El VPA IV es costo-efectivo en epilepsia de reciente diagnóstico, clúster de crisis o estado epiléptico VPA IV como monoterapia en epilepsia de reciente diagnóstico, clúster de crisis o estado epiléptico |
X | X |
CBZ: carbamazepina; CEF: crisis epilépticas focales; CTCG: crisis epilépticas tónico-clónicas; EMJ: epilepsia mioclónica juvenil; IV: intravenoso; LCM: lacosamida; LEV: levetiracetam; LTG: lamotrigina; TPM: topiramato; VPA: valproato.
SECCIÓN 2B. MANEJO DE LA EPILEPSIA CON FALLA A LA MONOTERAPIA DE PRIMERA ELECCIÓN EN ADOLESCENTES (≥ 12 AÑOS) Y ADULTOS
2B1. Los criterios apropiados para cambiar la monoterapia inicial son el número de crisis epilépticas, EA al FAC y los niveles séricos por encima del rango recomendado. No se considera realizar el cambio por EEG.
2B2. Cuando no se alcanza la libertad de crisis con el segundo ensayo terapéutico con monoterapia o biterapia, es apropiado considerar: a) politerapia, sumar un agente con mecanismo de acción diferente y ajustar la dosis; b) evaluación para cirugía por epilepsia, y c) la dieta cetogénica. No se considera apropiada la estimulación del nervio vago.
2B3. Para elegir un FAC para combinación se considera apropiado seleccionar un FAC con un mecanismo de acción diferente, sin exposición previa, efectivo en comorbilidades o al menos sin efectos perjudiciales sobre las comorbilidades, sin o con bajo potencial de interacción medicamentosa, eficaz y con un buen perfil de tolerabilidad.
2B4. En biterapia, la combinación con VPA que se considera apropiada fue: + CBZ, dudosa en crisis epilépticas focales (CEF) y crisis tónico-clónicas generalizadas (CTCG) no sindrómicas, inapropiada en crisis de ausencia y mioclónicas; + CLB, apropiada para CEF y CCTCG, crisis de ausencia y crisis mioclónicas; + ESM, apropiada para crisis de ausencia e inapropiada para CEF, CTCG, y crisis mioclónicas; + lacosamida (LCM), apropiada para CEF y CTCG, siendo inapropiada para crisis de ausencia y crisis mioclónicas; + LTG, apropiada para CEF, CTCG, crisis de ausencia y crisis mioclónicas; + LEV, apropiada para CEF, CTCG, crisis de ausencia y crisis mioclónicas; + OXC, apropiada para CEF, CTCG, inapropiada para crisis de ausencia y crisis mioclónicas; + TPM, apropiada para CEF, CTCG y crisis mioclónicas, y dudosa para crisis de ausencia.
2B5. Cuando la politerapia con dos o tres FAC falla, lo apropiado es: reevaluar el diagnóstico y restablecer el tratamiento, evaluación para cirugía por epilepsia y dieta cetogénica. Es dudoso usar la estimulación del nervio vago.
2B6. La figura 1 muestra las indicaciones consideradas apropiadas para solicitar niveles séricos de VPA. Es inapropiado no solicitarlos o solicitarlos a los 4-5 días después de iniciada la titulación, para conocer la concentración sérica de VPA en pacientes controlados, sin EA o para prevenir recaídas o exacerbaciones cada 3-6 meses.
SECCIÓN 2C. EVENTOS ADVERSOS CON VALPROATO EN ADOLESCENTES (≥ 12 AÑ OS) Y ADULTOS
2C1. Los EA observados con el uso de VPA incluyen: alopecia transitoria, irregularidad menstrual, síndrome de ovario poliquístico, pruebas tiroideas anormales, trombocitopenia, alteraciones de agregación plaquetaria, petequias o hematomas, anemia, elevación de transaminasas y deshidrogenasa láctica, hiperbilirrubinemia, hiperamonemia, aumento de peso, alteraciones cognitivas, sedación, temblor y osteoporosis. Existe incertidumbre en la aparición de erupción cutánea.
2C2. Medicamentos apropiados para la prevención o manejo de los EA por VPA: ácido fólico, calcitriol, calcio, L-carnitina y zinc.
SECCIÓN 2D. USO DE VALPROATO EN CRISIS EPILÉPTICAS POR COMORBILIDADES EN ADOLESCENTES (≥ 12 AÑOS) Y ADULTOS
La figura 2 muestra el uso del VPA como monoterapia o terapia adyuvante en distintas comorbilidades (2D1).
ERC: enfermedad renal crónica; VIH: virus de inmunodeficiencia humana.
SECCIÓ 2E. MANEJO DE LAS RECURRENCIAS DE LAS CRISIS EN ADOLESCENTES (≥ 12 AÑOS) Y ADULTOS
2E1. Se considera apropiado descontinuar el VPA de manera definitiva en: trombocitopenia grave, hiperamonemia, exacerbación de crisis epilépticas, hipersensibilidad, hepatotoxicidad y pancreatitis. Hay duda sobre su descontinuación por aumento de peso y se consideró inapropiado descontinuarlo en alopecia.
Capítulo 3. Uso e indicaciones del valproato en el adulto mayor con epilepsia y sus comorbilidades
Se obtuvieron acuerdos en el 99.8% (n = 289) de las indicaciones, el 54.9% (n = 159) apropiadas y el 45.1% (n = 130) inapropiadas.
SECCIÓN 3A. USO E INDICACIONES DE VALPROATO EN EL ADULTO MAYOR
3A1. Para iniciar VPA, lo más apropiado es considerar: la farmacocinética en politerapia, dosis objetivo menor a la persona joven, la disminución de la absorción y alteración en el volumen de distribución, la disminución del metabolismo hepático y de la eliminación (> 60%) renal, y mayor fracción libre de VPA (aumento > 60%) por la presencia de hipoalbuminemia. Solo se consideró inapropiada la titulación más lenta.
3A2. El horario más apropiado para la administración de VPA de liberación prolongada es el nocturno. En la presentación de liberación inmediata su administración será cada 8 horas y se recomienda una dosis única diaria si la presentación es de liberación prolongada.
3A3. Se considera apropiada la titulación a 50-100 mg/l.
3A4. Las dosis de mantenimiento usuales para el control de las crisis son: ≤ 800 mg/día, 1,000-1,500 mg/día o 1,500-2,000 mg/día.
3A5. El seguimiento debería ser de 1 y 3 meses. Es inapropiado en un tiempo mayor.
3A6. El VPA es apropiado para los siguientes tipos de crisis focales. Primera, segunda línea y politerapia en CEF: atónica, mioclónica y tónica. Segunda línea y politerapia en CEF: con automatismos, tónica, hipercinética, autonómica, detención del comportamiento, cognitiva, emocional o sensitiva.
3A7. El VPA es apropiado para los siguientes tipos de crisis generalizadas en primera, segunda línea y politerapia para CTCG: tónica, clónica, mioclónica, mioclónica-tónico-clónica, atónica, ausencia típica, ausencia atípica, ausencia mioclónica y de ausencia con mioclonías palpebrales.
3A8. El VPA también es apropiado como primera, segunda línea y politerapia para crisis motoras de inicio desconocido, crisis no motoras de inicio desconocido y para crisis no clasificadas.
3A9. El 51-70% alcanza libertad de crisis con monoterapia de VPA en CEF de inicio no motor y de inicio motor. Se considera una libertad de crisis ≥ 70% en crisis generalizadas con inicio motor y crisis generalizadas con inicio no motor.
3A10. Es apropiado solicitar niveles de VPA similares de los adolescentes y adultos (Fig. 1).
3A11. Características farmacológicas e interacciones medicamentosas del VPA que se consideran apropiadas en la práctica clínica: reducción ≥ 40% en la depuración del VPA libre, vida media prolongada, inhibición de CYP2C9 y UGT1A4, menor inhibidor de CYP3A4, CYP2C19, y puede aumentar los niveles de diazepam (DZP). Se consideró extremadamente apropiado que el VPA incrementa la concentración de warfarina sérica con riesgo de sangrados masivos, la administración concomitante con carbapenémicos lleva a una rápida disminución en la concentración de VPA y en combinación aumenta LTG.
SECCIÓN 3B. MANEJO DE LA EPILEPSIA FARMACORRESISTENTE EN EL ADULTO MAYOR
3B1. Se consideraron muy apropiados los siguientes criterios para el cambio de monoterapia inicial con VPA: número de crisis epilépticas, EA, los cambios en EEG o la falta de adherencia.
3B2. En la falla de VPA como monoterapia inicial, los FAC de segunda elección en CEF y CTCG son brivaracetam (BRV), CBZ, LCM, LTG, LEV, OXC, perampanel (PER) y TPM; crisis de ausencia, ESM y LTG; crisis de mioclonías, BRV, LTG, LEV, y TPM. Se considera inapropiado como segunda elección para CEF, ausencias, CCTCG y mioclonías el uso de CLB, PHT, FB, gabapentina (GAB), pregabalina (PGB), primidona (PRM) y zonisamida (ZNS).
3B3. Para elegir un FAC en terapia combinada con VPA es muy apropiado similar al numeral 2B3, además de un FAC con efecto sinérgico conocido en combinación.
3B4. En biterapia se consideró apropiado combinar VPA con: CLB en crisis mioclónicas y CTCG; + ESM en crisis de ausencias; + LCM y + OXC en CEF y CTCG; + LTG en crisis CEF, crisis de ausencias, crisis mioclónicas y CTCG; + LEV y + TPM en CEF, crisis mioclónicas y CCTCG; + PER y + ZNS en CTCG. La combinación con CBZ no se considera apropiada en ningún tipo de crisis.
SECCIÓN 3C. EVENTOS ADVERSOS DEL VALPROATO EN EL ADULTO MAYOR
3C1. EA del VPA más comúnmente en el adulto mayor: afectación cognitivo-conductual, alopecia, alteraciones endocrinas, gastrointestinales, incremento en el peso, osteoporosis, citopenias, hepatotoxicidad, pancreatitis, somnolencia y trastornos extrapiramidales.
SECCIÓN 3D. COMORBILIDADES EN EL ADULTO MAYOR CON EPILEPSIA
3D1. Factores que se consideran apropiados para iniciar el manejo con VPA en pacientes con EVC: primera crisis o crisis recurrente ≤ 7 días post-EVC y en primera crisis o crisis recurrente ≥ 7 post-EVC.
3D2. Se considera apropiado iniciar VPA en EVC isquémico trombótico, hemorrágico y en hemorragia subaracnoidea.
3D3. Es apropiado iniciar VPA en encefalopatía anóxica posterior a paro cardiaco y en encefalopatía hipertensiva.
3D4-D5. Es apropiado combinar VPA con antihipertensivos y diuréticos. El VPA está contraindicado en combinación con antiagregantes plaquetarios, antiarrítmicos, anticoagulantes orales, digoxina e hipolipemiantes.
3D6. Se consideran ventajas del VPA en el manejo de la epilepsia relacionada con tumores cerebrales a su uso como monoterapia de primera línea, eficacia porque la mayor frecuencia es de crisis focales, en politerapia se puede combinar con LEV, LTG o la LCM con buenos resultados en el control de las crisis, por su efecto inhibidor de histona desacetilasa puede tener sinergia con la quimioterapia o radioterapia, y es el FAC de primera línea en quimioterapia con temozolamida.
3D7. Es inapropiado su uso en adultos mayores con hipotiroidismo, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), insuficiencia renal crónica (IRC) sin diálisis, intervenciones quirúrgicas (cambiando a vía parenteral hasta la tolerancia oral), osteopenia/osteoporosis, trasplante cardiaco con inmunosupresores, trasplantes de médula ósea, hepático o renal con inmunosupresores. La figura 3 muestra el uso del VPA como monoterapia o terapia adyuvante en distintas comorbilidades en el adulto mayor.

Figura 3 Uso del valproato como monoterapia o terapia adyuvante en distintas comorbilidades del anciano (3D7).
ERC: enfermedad renal crónica; VIH: virus de inmunodeficiencia humana.
3D8. En politerapia, la figura 4 muestra algunas de las combinaciones con VPA que pudieran ser útiles. Además de su combinación con LCM, LEV, OXC en enfermedad renal (ajustado a la función renal) o LTG en enfermedad renal. Otra combinación incluye LEV en hiponatremia y PGB en arritmia cardiaca.

Figura 4 Algunas de las combinaciones con valproato en las que pudieran ser útiles. CBZ: carbamazepina; ESM: etosuximida; GPB: gabapentina; HAS: hipertensión arterial sistémica; LCM: lacosamida; LEV: levetiracetam; LTG: lamotrigina; OXC: oxcarbazepina; PER: perampanel; PGB: pregabalina; TEM: topiramato; ZNS: zonisamida.
SECCIÓN 3E. MANEJO DE LAS RECURRENCIAS CON VALPROATO EN EL ADULTO MAYOR CON EPILEPSIA
3E1. Se considera apropiado no retirar nunca el tratamiento con VPA en un adulto mayor o solo retirarlo cuando fue profiláctico en crisis sintomáticas agudas.
3E2. Después de suspender el VPA es apropiado hacer un seguimiento cada 3 meses en forma inicial y después cada 6 meses.
3E3. En caso de retirar el tratamiento con VPA, se debe reiniciar este cuando se presente una nueva crisis o si se presenta una crisis diferente a la inicial.
Capítulo 4. Consideraciones en la indicación de valproato en la mujer en etapa fértil y durante el embarazo
Se obtienen acuerdos en el 93.1% (n = 90/104) de las indicaciones; el 60% (n = 62) apropiadas, el 36.6% (n = 38) inapropiadas y el 3.4% (n = 4) dudosas.
SECCIÓN 4A. MUJER CON EPILEPSIA EN LA ETAPA FÉRTIL
En general las recomendaciones (4A1) apropiadas en una mujer con FAC en etapa fértil son: a) no suspender su FAC y avisar a su ginecólogo sobre este tratamiento; b) informar al neurólogo sobre el método anticonceptivo que usa, planificar su embarazo; c) avisar a su neurólogo para ajustar el tratamiento; d) conocer los riesgos en el embarazo por epilepsia y FAC; e) explicarle los efectos teratogénicos de el o los FAC administrados, especialmente con VPA y TPM; f) la necesidad de pruebas prenatales de teratogenicidad, es posible que se modifique la dosis del FAC si queda embarazada, y g) es posible que presente otras crisis durante su embarazo, posiblemente se deba cambiar el FAC si se planea un embarazo y debe dormir ≥ 8 horas.
Se consideran apropiadas las siguientes consideraciones (4A2) sobre el método anticonceptivo en una mujer con uso de FAC: evitar FAC que induzcan al citocromo p450 en combinación con anticonceptivos hormonales orales, uso del DIU (Mirena®) como el más recomendable, utilizar anticonceptivos solo con progestágenos, cuando está en tratamiento con LTG, monitorizar los niveles séricos cuando se usa LTG o de todos los FAC. La conducta clínica apropiada en una mujer que desea embarazarse (4A3) es no prescribir VPA a mujeres en edad fértil, solo prescribir VPA cuando otras opciones no son eficaces.
Se debería suspender o sustituir gradualmente el VPA al menos un año antes de su embarazo planeado, disminuir la dosis de VPA, agregar ácido fólico al menos 3 meses antes del embarazo; cambiar el VPA por otro FAC y agregar ácido fólico 4-5 mg/día al menos 3 meses antes del embarazo; si se intentó cambiar o suspender VPA, sin buena respuesta, disminuir el VPA a ≤ 600 mg, aunado a suplementación con 4-5 mg/día de ácido fólico.
Se considera inapropiado suspender inmediatamente el VPA 3 meses antes de embarazarse (principalmente en personas libres de crisis), o suspender VPA y agregar ácido fólico únicamente.
Los factores más apropiados (4A4) para cambiar el VPA en una mujer en etapa fértil son los siguientes: gravedad de la enfermedad, tiempo libre de crisis, duración de la epilepsia, resultados del EEG y comorbilidades, historia de malformaciones congénitas/abortos espontáneos en la paciente o familiares; estado de salud física y mental de los productos de embarazos anteriores; y la probabilidad de que la paciente llegue a embarazarse. Otros factores apropiados: el tipo de epilepsia (focal, generalizada o síndrome epiléptico), edad, pronóstico de la epilepsia, tratamiento actual (monoterapia, politerapia y respuesta a los tratamientos anteriores), embarazos previos y evolución de la epilepsia durante los embarazos, y la adherencia al tratamiento y al método anticonceptivo. En el caso de cambio de tratamiento como monoterapia, en mujeres con crisis focales (4A5) y (4B9) es apropiado el cambio a CBZ, LTG, LEV, OXC o LCM.
4A6. Si no se prescribe VPA en mujeres con crisis generalizadas y/o de origen desconocido, los FAC considerados apropiados serían LTG, LEV u OXC.
4A7. Si una paciente presentara farmacorresistencia, lo apropiado sería iniciar politerapia sin VPA o evitar la politerapia en mujeres en etapa fértil. En caso de falla al primer FAC (4A8) se puede considerar apropiada monoterapia con LTG, LEV u OXC.
4A9. Si se prescribe VPA en epilepsia catamenial, resulta apropiado determinar niveles séricos del FAC antes y durante la menstruación. Cuando hay niveles séricos disminuidos del FAC, aumentar la dosis en el periodo perimenstrual (día 3 [25] a día 3 del ciclo menstrual) y durante la ovulación (día 10 a 15 del ciclo menstrual). Indicar acetazolamida 250 a 500 mg/día en el periodo perimenstrual y ovulación. Emplear una benzodiazepina, especialmente CLB 10-30 mg/día en el periodo perimenstrual. Terapia hormonal (progesterona) en el día 3 (25) a día 3 del ciclo menstrual y en ciclos anovulatorios. Referir al ginecólogo para el manejo conjunto.
SECCIÓN 4B. MUJER CON EPILEPSIA Y EMBARAZO
En caso de una mujer embarazada con epilepsia (4B1) se recomienda solo prescribir VPA cuando otras opciones no son eficaces. Se deberá sopesar los riesgos y beneficios de presentar crisis epilépticas durante la gestación, mantener una dosis estable de VPA o, si es posible, reducir a ≤ 800 mg cada 8 h e iniciar ácido fólico 5 mg/d. No hay un acuerdo sobre si se debe continuar el VPA en la mujer embarazada con epilepsia.
Existe la duda de que exista un embarazo sin complicaciones en estas condiciones e incluyen riesgos de: aborto espontáneo, parto prematuro, necesidad de cuidados intensivos neonatales, retraso del desarrollo fetal o muerte perinatal (4B2), siendo más probables durante la epilepsia focal descontrolada, en politerapia con VPA o usando FAC inductores enzimáticos (4B3).
Se debe evitar que la mujer con epilepsia embarazada tenga descontrol de la epilepsia por suspensión del tratamiento; porque tiene menor probabilidad de crisis con el tratamiento, incluso con dosis bajas (4B4). Otras recomendaciones incluyen pruebas para la detección de malformaciones congénitas (alfa-fetoproteína y ultrasonido); en caso necesario, debe realizarse amniocentesis con cariotipo fetal y realizar el monitoreo de los niveles plasmáticos cada 3 meses para optimizar el tratamiento durante la gestación (4B5).
Las recomendaciones profilácticas apropiadas durante el parto son (4B6): a) mantener una vía venosa permeable desde el inicio del parto; b) vigilar el dolor durante el parto; c) vigilar la aparición de CEF con o sin alteración de la consciencia durante el parto; d) tener disponibilidad inmediata de DZP, lorazepam o midazolam por si presentara alguna crisis epiléptica; e) realizar registro cardiotocográfico continuo; f) tener disponible equipo de succión y proteger las vías aéreas, en presencia súbita de crisis descartar eclampsia; g) disponibilidad de sulfato de magnesio por eclampsia, y h) prevenir complicaciones respiratorias en el recién nacido.
Se considera apropiado tener en cuenta las posibles malformaciones congénitas con el uso de VPA, como (4B7): defectos del tubo neural (espina bífida), malformaciones cardiacas (defectos septales), hendiduras faciales (labio o paladar hendido), en el aparato genitourinario (hipospadias, agenesias renales), anencefalia, bajo coeficiente intelectual, craneosinostosis y espectro autista.
Puerperio y lactancia
Conducta clínica apropiada en la paciente con epilepsia en puerperio y lactancia (4B8): a) monitorizar los niveles séricos del FAC hacia la semana 10 posparto; b) mantener el FAC y promover la lactancia; c) vigilar estrechamente al bebé en caso de que la madre esté recibiendo un FAC con concentraciones altas en la leche materna; d) mantener el FAC con las mismas dosis si no se presentaron crisis durante el embarazo; e) aumentar la dosis del FAC si se presentó alguna crisis durante el embarazo; f) ajustar la dosis del FAC después del parto; g) proporcionar recomendaciones sobre higiene del sueño; h) descartar la posibilidad de depresión posparto, e i) cuidados del neonato.
En el posparto el cambio del FAC es apropiado para regresar o no al VPA (4B10): a) no regresar al VPA si no presentó crisis durante el embarazo; b) regresar a VPA si presentó alguna crisis durante el embarazo; c) solo regresar si hubiera tenido un incremento en el número de crisis en relación con su basal antes del embarazo, o d) si la paciente ha decidido ya no tener hijos o si se le realizó una oclusión tubárica bilateral; e) regresar a VPA si la paciente así lo solicita, o f) por una decisión compartida médico-paciente.
En relación con la salud ósea, se considera apropiado con VPA (4B11): la reducción de la densidad mineral ósea de la columna lumbar y cuello femoral o incrementar los niveles séricos de fosfatasa alcalina específica del hueso. Por lo tanto, debe realizarse una densitometría bianual, especialmente en etapa posmenopáusica, y la monitorización de los niveles séricos de calcio y vitamina D si toma FAC, ya que el VPA puede inhibir el sistema enzimático del citocromo p450 con daño óseo.
Capítulo 5. Importancia clínica en el manejo con valproato en pacientes con epilepsia y comorbilidades neuropsiquiátricas
Se obtienen acuerdos en el 88.8% (n = 77/116) de las indicaciones; el 75.6% (n = 88) apropiadas, el 13.1% (n = 15) inapropiadas y el 11.3% (n = 13) dudosas.
SECCIÓN 5A. COMORBILIDADES NEUROPSIQUIÁTRICAS EN PACIENTES CON EPILEPSIA TRATADOS CON VALPROATO
5A1. Las comorbilidades neuropsiquiátricas se presentan con mayor frecuencia durante la politerapia, especialmente en la epilepsia farmacorresistente y en algunas ocasiones poscirugía de epilepsia.
5A2. Factores de riesgo considerados apropiados para comorbilidades psiquiátricas en niños, adolescentes y adultos: epilepsia de lóbulo temporal, politerapia, discapacidad intelectual y alteraciones del sueño.
5A3. Principales comorbilidades psiquiátricas en neonatos y niños (considerando la exposición a VPA en útero y lactancia): discapacidad en el aprendizaje, retraso global en el desarrollo y discapacidad intelectual. Quedan como dudosas: trastorno del lenguaje, hiperactividad y déficit de atención, alteraciones del sueño y alteraciones en el estado de ánimo, ansiedad-depresión dependiendo de la dosis de VPA o FAC.
La tabla 5 muestra las comorbilidades neuropsiquiátricas que mejoran con el uso de VPA en distintos grupos etarios. Existe la duda de que el uso de VPA mejore en el adulto mayor la esquizofrenia y el trastorno obsesivo compulsivo (5A6).
Tabla 5 Muestra las comorbilidades neuropsiquiátricas en la que puede usarse valproato en distintos grupos etarios
| Niños (5F1) | Adolescentes y adultos (5F2) |
|---|---|
| Autismo | Depresión |
| Trastorno del lenguaje | Ansiedad |
| Hiperactividad y déficit de atención | Alteraciones del sueño |
| Discapacidad de aprendizaje | Esquizofrenia |
| Alteraciones del sueño | Psicosis orgánica |
| Retraso global del desarrollo | Trastornos del estado de ánimo |
| Trastorno del desarrollo intelectual | Trastorno bipolar |
| Trastornos neuropsiquiátricos asociados a enfermedad médica |
SECCIÓN 5B. INTERACCIONES ENTRE EL VALPROATO Y OTROS MEDICAMENTOS NEUROPSIQUIÁTRICOS
5B1. Las interacciones entre el VPA y medicamentos neuropsiquiátricos en general se consideran seguras en la terapia combinada con antidepresivos y antipsicóticos. Son mínimas con antidepresivos y antipsicóticos. Es un coadyuvante en pacientes con alteraciones del estado de ánimo. Deben vigilarse estrechamente los niveles séricos de VPA, antidepresivo y antipsicótico. El VPA puede ser de primera elección para las alteraciones del estado de ánimo.
5B2. Los expertos consideran frecuentes las siguientes interacciones entre VPA y medicamentos neuropsiquiátricos: mareos y caídas por hipotensión ortostática combinados con fenotiazina, clozapina, quetiapina o risperidona (más frecuente por neurolépticos), síntomas extrapiramidales con aripiprazol o risperidona (doble mecanismo termogénico al asociarse con VPA), osteopenia solo combinada con amisulprida, paliperidona o risperidona, ganancia de peso combinado con cualquier antipsicótico y neutropenia combinada con quetiapina. Es dudoso si se presenta disfunción hepática combinado con clozapina u olanzapina.
5B3. Se considera apropiada la interacción entre el VPA y los siguientes antidepresivos: antidepresivos tricíclicos, mirtazapina, vortioxetina y agomelatina. Estos dos últimos elevan las enzimas hepáticas. No existe interacción con los inhibidores de recaptura de serotonina, excepto fluvoxamina y paroxetina.
5B4. Hay interacción entre VPA y DZP como ansiolítico.
5B5. Se considera apropiada la interacción entre VPA y los siguientes antipsicóticos: clorpromazina, tioridazina, clozapina, olanzapina, haloperidol, quetiapina, risperidona y ziprasidona.
SECCIÓN 5C. RECURRENCIA DE LAS CRISIS EPILÉPTICAS CON VALPROATO EN COMBINACIÓN CON OTROS MEDICAMENTOS PSICOTRÓPICOS
5C1. Factores considerados apropiados que influyen en la recurrencia de las crisis en las comorbilidades neuropsiquiátricas: EEG con anormalidades epileptiformes, discapacidad intelectual (cociente intelectual < 70), retraso mental o global en el desarrollo, alta carga de crisis epilépticas antes y durante el tratamiento, antecedente de estado epiléptico, uso de medicamentos con potencial epileptogénico, número de FAC usados y crisis semanales durante el primer año del tratamiento.
5C2. En opinión de los expertos, los antipsicóticos con los que existe un alto riesgo de desarrollar crisis epilépticas son los siguientes: clorpromazina, tioridazina, clozapina y ziprasidona. Hay duda con la olanzapina.
SECCIÓN 5.D. MONITOREO Y FARMACOGENÓMICA DEL VALPROATO EN PACIENTES CON EPILEPSIA CON COMORBILIDADES PSIQUIÁTRICAS
5D1. Se considera apropiado solicitar la medición de las concentraciones séricas de VPA en condiciones neuropsiquiátricas, como se indica en la figura 1. Además, se debe solicitar cuando el paciente tenga un peso anormalmente alto o bajo en adultos mayores de 65 años, en pacientes con discapacidad intelectual y en programas de farmacovigilancia.
5D2. En general, no se realizan estudios genéticos o hay limitaciones para su práctica. Se deben solicitar pruebas genéticas en pacientes con VPA combinado con antidepresivos, ansiolíticos o antipsicóticos cuando hay sospecha de polimorfismo en el metabolismo del VPA. Es dudoso si se deben solicitar en la falta de respuesta, concentraciones bajas a pesar de dosis adecuadas, para ajustar la dosis de VPA de acuerdo con el polimorfismo que presenta, para seleccionar aquellos pacientes que pueden responder mejor incluso con politerapia, para cambiar el FAC en presencia de polimorfismo relacionado con falta de respuesta con VPA o para alcanzar niveles séricos altos de VPA y obtener una respuesta terapéutica adecuada.
SECCIÓN 5E. SUSPENSIÓN DEL TRATAMIENTO CON VALPROATO EN PACIENTES CON EPILEPSIA Y COMORBILIDADES NEUROPSIQUIÁTRICAS
5E1. Es apropiado no retirar el VPA. En opinión de los expertos, es apropiado suspender o sustituir el VPA en comorbilidades neuropsiquiátricas cuando no hay respuesta terapéutica combinada con el antidepresivo o antipsicótico; se debe suspender o cambiar cuando no hay respuesta clínica y no se alcanzan niveles terapéuticos adecuados; en el caso de que la prueba de polimorfismo indique resistencia a VPA, y en caso de politerapia con FAC, para buscar una monoterapia eficaz. Existe duda sobre si debe suspenderse por exacerbación del padecimiento comórbido a pesar del tratamiento antidepresivo o antipsicótico.
SECCIÓN 5F. USOS DEL VALPROATO EN COMORBILIDADES NEUROPSIQUIÁTRICAS EN PACIENTES CON EPILEPSIA
La tabla 6 muestra las comorbilidades neuropsiquiátricas en las que se puede usar VPA en distintos grupos etarios.
Tabla 6 Comorbilidades neuropsiquiátricas que mejoran con el uso de valproato en distintos grupos etarios
| Adolescentes (5A4) | Adultos (5A5) | Adulto mayor (5A46) |
|---|---|---|
| Depresión | Depresión | Depresión |
| Ansiedad | Ansiedad | Ansiedad |
| Alteraciones del sueño | Alteraciones del sueño | Alteraciones del sueño |
| Esquizofrenia | Esquizofrenia | Esquizofrenia |
| Alteraciones del estado de ánimo | Alteraciones del estado de ánimo | Alteraciones del estado de ánimo |
| Dependencia alcohólica | Dependencia alcohólica | |
| Dependencia a drogas | Dependencia a drogas | |
| Trastorno obsesivo-compulsivo | Demencia | |
| Trastorno bipolar |
5F3. Se consideró que la respuesta al VPA como FAC en comorbilidades neuropsiquiátricas es:
-En niños, adolescentes y adultos:
Difícil control de las crisis principalmente con politerapia y buena respuesta al tratamiento neuropsiquiátrico.
Difícil control de las crisis principalmente con politerapia y una moderada respuesta al tratamiento neuropsiquiátrico.
Se requiere ajustar las dosis del FAC y del tratamiento neuropsiquiátrico para obtener una buena respuesta. Se requiere cambiar el FAC y la respuesta variable al tratamiento neuropsiquiátrico dependiendo de la comorbilidad. Hay una respuesta variable en el control de las crisis dependiendo de la interacción con el tratamiento neuropsiquiátrico. Para una respuesta óptima debe ajustarse la dosis y evitar las interacciones con el tratamiento neuropsiquiátrico. Hay duda sobre si hay un difícil control de las crisis principalmente con politerapia y respuesta variable al tratamiento neuropsiquiátrico dependiendo de la comorbilidad.
-En adultos mayores. Difícil control de las crisis principalmente con politerapia y respuesta variable al tratamiento neuropsiquiátrico dependiendo de la comorbilidad, se requiere ajustar las dosis del FAC y del tratamiento neuropsiquiátrico para obtener buena respuesta, se requiere cambiar FAC y la respuesta es variable al tratamiento neuropsiquiátrico dependiendo de la comorbilidad, respuesta variable en el control de las crisis dependiendo de la interacción con el tratamiento neuropsiquiátrico y para una respuesta óptima debe ajustarse la dosis y evitar las interacciones con el tratamiento neuropsiquiátrico. Hay duda sobre el difícil control de las crisis principalmente con politerapia y buena respuesta al tratamiento neuropsiquiátrico o si hay difícil control de las crisis principalmente con politerapia y una moderada respuesta al tratamiento neuropsiquiátrico.
Discusión
El VPA está aprobado por la FDA como monoterapia (utilizando la clasificación actual de las crisis epilépticas de la International League Against Epilepsy [ILAE]) en crisis con alteración de la consciencia, crisis de ausencias típicas o atípicas y como terapia adyuvante en pacientes con múltiples tipos de crisis epilépticas1,29.
Valproato en población pediátrica con epilepsia
Los ensayos clínicos que utilizan VPA sugieren un amplio espectro de actividad anticonvulsiva en niños y en adultos1. Sin embargo, hay pocos ensayos clínicos aleatorizados y ciegos en síndromes epilépticos como el síndrome de Lennox-Gastaut, en el que ha demostrado superioridad y buena tolerancia en comparación con PB en niños4. La experiencia en muchos síndromes epilépticos se basa en series de casos que muestran una respuesta total en el control de las crisis o una reducción del 50% en monoterapia o combinado con otros FAC. Por ejemplo, en el síndrome de espasmos infantiles, el VPA mostró una reducción ≥ 50% en los espasmos infantiles en el 45.8% asociado con CLB o nitrazepam30. Sin embargo, en el estado epiléptico eléctrico del sueño el VPA no fue efectivo o induce EA serios como en el síndrome de Rasmussen o los síndromes epilépticos que tienen una farmacorresistencia muy elevada como el síndrome de Ohtahara, en el que muchos FAC son ineficaces31-34. El Task Force de la Comisión Pediátrica de la ILAE sobre el manejo de las crisis en la edad pediátrica, muestra que existe una evidencia débil que apoya el uso de VPA para el síndrome de Dravet, epilepsia autolimitada o epilepsia mioclónica temprana, sin embargo existe una fuerte evidencia que apoya el uso del estiripentol (no disponible en México) en combinación con VPA y CLB34. En una serie de 72 niños de China, el VPA logró mantener un estado de libertad de crisis de hasta el 22.5% de los pacientes con epilepsias con variantes mutaciones de SCN2A que fenotípicamente tenían crisis febriles plus, epilepsia infantil benigna, epilepsia infantil neonatal benigna, síndrome de West, síndrome de Ohtahara, epilepsia de la infancia con crisis focales migratorias o síndrome de Dravet35.
Con relación al tipo de crisis epilépticas en los niños, las crisis generalizadas tienen una mejor respuesta con una evidencia posiblemente efectiva34.
Existe un elevado acuerdo sobre las estrategias para monitorizar los niveles séricos de VPA en niños. Las mediciones de los niveles séricos de VPA son particularmente útiles para evaluar el cumplimiento, diagnosticar toxicidad clínica, analizar las interacciones farmacológicas y documentar el nivel de falla terapéutica36,37. Las interacciones del VPA son conocidas y reconocidas en esta población, especialmente con CBZ y carbapenémicos38,39.
Interesantemente, los expertos recomiendan el VPA de forma profiláctica para crisis agudas en algunos contextos clínicos como EVC, trauma craneoencefálico y neuroinfecciones. No obstante, existe poca o nula evidencia clínica que apoye su uso como profilaxis primaria o secundaria40-43. Sin embargo, consideraron inapropiado su uso en pacientes con hepatopatías, enfermedades metabólicas y alteraciones de la coagulación, incluyendo la plaquetopenia44.
La definición de farmacorresistencia en niños y el uso del VPA en este contexto sigue los principios generales de la politerapia racional45. Internacionalmente el uso de VPA en niños con epilepsia es extenso combinado con CLB, LEV y TPM para distintos tipos de crisis epilépticas, epilepsias y síndromes epilépticos46. En general no se reportó una preferencia por el uso de formulaciones de VPA de sodio o de magnesio basada en la eficacia o la seguridad, que han sido reportadas como bioequivalentes47.
Valproato en adolescentes (≥ 12 años) y adultos
Existió un acuerdo del 94-100% en las decisiones de uso del VPA en este grupo de edad, que usualmente se incluye en ensayos clínicos fase III para la aprobación de FAC13. Lo que va acorde a la recomendación de aprobación del VPA con amplio espectro en distintos tipos de crisis generalizadas y focales, incluyendo espasmos epilépticos, y las epilepsias o crisis epilépticas no clasificadas5. El estudio SANAD II de Reino Unido, que comparó el VPA frente al LEV como monoterapias en pacientes con epilepsia no clasificada y generalizada, encontró que el VPA fue superior al LEV en el análisis por protocolo para obtener la remisión al primer año y para el tiempo a la falla del tratamiento, 37.4 vs. 41.5% de tasa de EA para VPA y LEV, aunque con un mayor costo para LEV48.
Las formulaciones de liberación inmediata y prolongada en estas edades se consideraron iguales en cuanto a eficacia y seguridad. Las de liberación prolongada se asocian a adherencia terapéutica, aunque la omisión de una dosis puede asociarse con un mayor riesgo de descontrol de la epilepsia49,50. Estos cambios incluso pueden realizarse durante la noche sin modificaciones significativas en el control de las crisis epilépticas o su perfil de seguridad51.
La administración intravenosa de VPA se consideró una maniobra eficaz, rápida y bien tolerada en pacientes con epilepsia52. Las dosis publicadas de tasas de infusión son de 10 mg/kg/min a 20-30 mg/kg, especialmente indicadas para pacientes con epilepsia con descontrol de crisis o estado epiléptico53,54. Aunque no se ha documentado que deba iniciarse la monoterapia de VPA intravenoso (IV) en pacientes con reciente diagnóstico de epilepsia, en pacientes con epilepsia en unidades de monitoreo de epilepsia, el uso de una carga IV de VPA seguido de VPA de liberación prolongada ha sido bien tolerado y eficaz hasta una semana de egresados55. La mayoría de los expertos consideraron apropiado el uso de FAC adyuvantes o politerapia racional en caso de falla inicial al VPA siguiendo lineamientos similares a la población pediátrica, y se consideró inapropiado combinar VPA con CBZ, LCM u OXC para crisis de ausencia y mioclónicas, debido los conocidos efectos deletéreos de CBZ/OXC en estas crisis epilépticas56-58. Sin embargo, solo existen reportes de casos del uso de LCM como una opción segura en pacientes con CTCG en epilepsia mioclónica juvenil (EMJ) y en ausencias típicas59,60. Los EA citados y la suplementación en este rango de edad son similares a los descritos previamente5.
El uso de VPA se consideró apropiado en muchas condiciones médicas como cardiopatías, discapacidad intelectual, diabetes tipo 2, enfermedades neurodegenerativas, VIH, hipertiroidismo, insuficiencia renal con o sin terapias dialíticas, osteoporosis o trasplantes cardiaco o renal bajo inmunosupresión, quizás debido a que se ha mostrado que el VPA pudiera tener un efecto agudo en disminuir la glucemia después de su administración intravenosa en diabetes mellitus y epilepsia de reciente diagnóstico, sin embargo existe evidencia contradictoria sobre el incremento de la insulina sérica en ayuno asociado con obesidad, dislipidemias e hiperandrogenismo y ovarios poliquísticos en mujeres con epilepsia61,62. Notablemente, en dos cohortes de adultos daneses de 53,086 y 102,003 individuos con epilepsia, la tasa de riesgo de desarrollar un infarto agudo de miocardio y de muerte de todas las causas se redujo a 0.65-0.75 en el primero y a 1.02-2.11 en el segundo escenario. Al realizar ajustes se observó que en pacientes sin historia de EVC previo y que se encontraban en monoterapia con varios FAC, los beneficios cardioprotectores estaban solo presentes con VPA y no con CBZ, OXC o PB63,64.
En pequeñas series de pacientes con VIH y epilepsia de reciente inicio que utilizaron VPA fue seguro cuando se está en tratamiento con terapia antirretroviral altamente efectiva, pero se recomienda evitar posibles interacciones de medicamentos, que podrían disminuir las concentraciones plasmáticas de antirretrovirales (p. ej., dolutegravir) o usar FAC más nuevos con una farmacocinética más sencilla65,66. Desafortunadamente el VPA no disminuye los reservorios de VIH en estos pacientes67.
El efecto deletéreo del VPA que induce hiperamonemia e insuficiencia renal en sobredosis ha sido documentado en reportes de casos, que han sido resueltos con hemodiálisis, que es el tratamiento de elección de la intoxicación grave, por lo que el uso de VPA en tratamientos dialíticos renales requiere ajustes frecuentes de dosis68-71. Por su efecto hepatotóxico conocido, el VPA se ha contraindicado en insuficiencia hepática o postrasplantados de hígado, y en pacientes posquirúrgicos con intolerancia a la vía oral71,72.
Muchos estudios transversales o retrospectivos han mostrado que del 12 al 52% (promedio del 25%) de los pacientes con epilepsia en monoterapia con VPA tiene niveles elevados de hormona estimulante de la tiroides (TSH) asociados con un largo periodo de tratamiento (más de 24 meses un odds ratio [OR] de 0.34 vs. ≥ 6 meses OR 2.98) o politerapia con inductores enzimáticos (OR 5.08) vs. los no inductores enzimáticos (OR 3.34)73,74. En general existen resultados contradictorios sobre los otros valores del perfil tiroideo, sin que se conozca el mecanismo fisiopatológico, y probablemente sea tanto central como intratiroideo, basado en el efecto gabaérgico del VPA que inhibe la liberación de somatostatina, que inhibe la liberación de TSH74,75. Por tal motivo se sugiere guiar el monitoreo de la función tiroidea principalmente usando la TSH y tiroxina libre, y en el caso que se observen niveles de 5 a ≤ 10 mU/l de TSH se debería considerar iniciar tratamiento con levotiroxina, por su efecto hipotiroideo74. Se recomienda que todos los pacientes con epilepsia que estén bajo tratamiento con VPA se realicen un estudio de función tiroidea basal y anual. En caso de aparición de síntomas sugestivos de hipotiroidismo cada 3 o 6 meses, especialmente cuando se combine con CBZ, se presentan niveles elevados del FAC, existe coexistencia con otras enfermedades hepáticas o tiroideas, durante el embarazo, en presencia de síndrome metabólico, depresión o alteración cognitiva74.
El uso de VPA en trasplante cardiaco y renal fue considerado apropiado en este consenso, pero está contraindicado en trasplante hepático con inmunosupresores. Sin embargo se han reportado casos en los que podría ser seguro bajo una estricta vigilancia, aunque se conoce su hepatotoxicidad76. Como medida de seguridad adicional se recomienda utilizar VPA con precaución en pacientes con trasplante renal que reciben ciclosporina, ya que se han reportado casos fatales77.
Valproato en el adulto mayor con epilepsia
La epilepsia es relativamente común en pacientes adultos mayores y su incidencia incrementa en cada década después de los 60 años78. El VPA exhibe complejos cambios farmacocinéticos en esta población, estos cambios incluyen una disminución de la unión a proteínas, reducida capacidad metabólica, que induce un incremento de la concentración libre del fármaco y una disminución de su depuración, con un impacto clínico poco claro79. Se ha documentado que esta población es más susceptible a los EA por los FAC, por lo que el VPA debe iniciarse a dosis bajas y con una titulación lenta78.
Otros consensos han reconocido que en esta población especial, el VPA en monoterapia o adyuvante tiene un amplio espectro de eficacia en el tratamiento de epilepsias con crisis focales o generalizadas, incluyendo pacientes con enfermedad de Alzheimer, aunque no existe un detalle sobre todos los tipos de crisis epilépticas como crisis mioclónicas o de ausencia78,80,81. Sin embargo, recientemente se ha recomendado que en ancianos se usen los nuevos FAC con un bajo riesgo de interacción farmacológica (LEV, BRV o LCM) y con un incremento de apego al tratamiento por su liberación prolongada como PER o acetato de eslicarbazepina, este último no disponible en México82. En general el tratamiento de la epilepsia en el anciano usando VPA sigue principios similares a los de la población adulta más joven en cuanto a la vigilancia con niveles séricos: vigilancia de sus EA, retiro y reintroducción por recaídas78. Usualmente los pacientes ancianos se controlan mejor en monoterapia que los pacientes más jóvenes, pero tienen más factores cardiovasculares que podrían afectar mínimamente la selección de otros FAC en biterapia o politerapia83,84. Estudios europeos y americanos han encontrado que hasta el 20% de los ancianos recibe una combinación de VPA con benzodiazepinas85. Muchos FAC utilizados en el tratamiento de hipertensión, dislipidemia, alteraciones de la coagulación y trastornos psiquiátricos en los ancianos pueden tener interacciones con los FAC y conducir a EA como caídas, fracturas o aumento de la mortalidad86. Los principales EA observados en esta población incluyen sedación, alteraciones cognitivas y osteoporosis, aunque se han descrito EA raros, similares a los de poblaciones más jóvenes78.
La EVC es la causa más frecuente de epilepsia de inicio en el anciano, y el isquémico es más común comparado con el hemorrágico, por lo que el VPA es comúnmente usado en este rango de edad y por esta etiología, la cual se ha asociado seguido de una crisis post-EVC provocada, una recurrencia en la siguiente década de más del 70%, lo que permite el diagnóstico de epilepsia y amerita tratamiento con FAC83. No obstante, después de una crisis epiléptica sintomática aguda, el riesgo de recurrencia dentro de los primeros 7 días posteriores al EVC es del 10 al 20%, lo que generalmente es un argumento en contra de la profilaxis secundaria con un FAC, sin embargo en la práctica muchos pacientes reciben tratamiento con un FAC87,88.
Intrigantemente, se han propuesto las estatinas como una intervención para reducir el riesgo de crisis agudas sintomáticas post-EVC89. En particular el uso concomitante de VPA en EVC con estatinas incrementaría el riesgo de hepatotoxicidad, así como el uso de anticoagulantes o antiplaquetarios incrementaría el riesgo de sangrado o conduciría a un efecto subterapéutico de la warfarina o del rivaroxabán81.
En general los acuerdos de este consenso indican que se podrían extrapolar el uso apropiado, dudoso o contraindicaciones de los pacientes con epilepsia más jóvenes a los ancianos. No obstante, las enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer son prevalentes y se ha observado que podrían inducir delirio90. Se consideró inapropiado el uso de VPA en los pacientes con trasplante de médula ósea, cardiaco, hepático o renal con inmunosupresores. En otras condiciones médicas la evidencia es nula o escasa. Aunque se han documentado casos de hiponatremia con el uso de VPA, se desconoce el mecanismo de acción y es improbable algún EA negativo en pacientes con arritmias cardiacas91. Por lo tanto, las revisiones sistémicas han mostrado que el VPA es bien tolerado en ancianos, sin una diferencia significativa en el control de las crisis epilépticas a los 6 o 12 meses de seguimiento comparado con CBZ, GAB, LCM, LTG, LEV o PHT92.
Valproato en la mujer con epilepsia en etapa fértil y durante el embarazo
La mujer con epilepsia supone retos especiales relacionados con el embarazo, la exacerbación de la crisis asociada con un patrón de fluctuación hormonal, la anticoncepción, la fertilidad y la menopausia93. La Academia Americana de Neurología ha emitido recomendaciones de calidad en la atención a la mujer que indican que debe recibir asesoramiento en al menos dos de tres de los siguientes tópicos, una vez al año, suplementación de ácido fólico, interacción de los FAC con los anticonceptivos y los efectos de los FAC en el desarrollo fetal o del niño y/o embarazo94. Estos lineamientos están de acuerdo con este consenso, y se basan en una adecuada interacción inicial entre los neurólogos y los ginecólogos.
La mujer en edad fértil con epilepsia debería recibir asesoría sobre las interacciones de ciertos FAC (especialmente los inductores enzimáticos, que incluyen CBZ, PMD, PB, OXC, PHT o TPM) y en caso de que se ponga en riesgo la efectividad de un método anticonceptivo hormonal es preferible el uso de un doble método anticonceptivo, como el dispositivo intrauterino (método preferido) o métodos de barrera, todos los cuales tienen fortalezas y debilidades95.
Por otro lado, la mujer que desea embarazarse no debería iniciar VPA cuando existen otras opciones eficaces. En caso de que lo consuma, se debe suspender gradualmente el VPA al menos un año antes del embarazo planeado, disminuir la dosis de VPA al mínimo efectivo y suplementar a la paciente con ácido fólico. Un estudio multicéntrico retrospectivo que incluyó 426 mujeres con epilepsia idiopática generalizada que cambiaron el VPA por otro FAC como LEV o LTG por el riesgo de teratogenicidad (58.6%), encontró que el 24.6% de ellas tuvo recurrencias o empeoramientos en el primer año y el 32.6% a los dos años. Los factores asociados con estas recaídas fueron el empeoramiento de las crisis durante las menstruaciones, altas dosis de VPA antes del cambio, múltiples tipos de crisis o un periodo corto libre de CCTCG96. En el caso de desarrollar farmacorresistencia se debería evitar el uso de VPA en la politerapia en la mujer con epilepsia en etapa fértil93.
La epilepsia catamenial se presenta en el 10 al 70% de las mujeres con epilepsia97. Las prácticas clínicas actuales incluyen el uso de tratamientos hormonales pulsados (p. ej., progesterona) o tratamientos no hormonales (CLB o acetazolamida), sin embargo las revisiones sistemáticas con niveles de certeza de la evidencia bajos o moderados han mostrado que la noretisterona y la progesterona son eficaces97. Aunque no se ha analizado el uso del VPA en epilepsia catamenial. Se ha encontrado que el VPA puede causar infertilidad directa o indirectamente por el aumento de peso y que las mujeres con epilepsia genéticamente generalizada tienen un 55% de los ciclos anovulatorios usando VPA98,99.
También hay riesgo incrementado de desarrollar síndrome de ovario poliquístico en los meses posteriores al inicio del tratamiento por las alteraciones hormonales, incremento de peso o una combinación de factores98.
Bajo estas premisas, la FDA asignó en 2013 una categoría D para el uso de VPA en mujeres en etapa fértil100. En octubre de 2014, el Comité de Farmacovigilancia y Evaluación de Riesgos de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) recomendó restricciones al uso de VPA en mujeres en edad fértil. Tras estas recomendaciones, el VPA ha estado formalmente contraindicado en el embarazo y en niñas y mujeres con epilepsia en etapa fértil a menos que otros tratamientos hayan resultado ineficaces o no sean tolerados y se aplique un programa específico de prevención del embarazo101. Un metaanálisis de 65,533 embarazos en mujeres con epilepsia expuestas a CBZ, LTG, PB, PHT o VPA mostró que la incidencia general de malformaciones congénitas en niños nacidos de estas madres es aproximadamente tres veces mayor que la de las mujeres sanas (7.08 vs. 2.28%), con la mayor incidencia para la politerapia con FAC (16.78%), la más alta en monoterapia con el uso de VPA (8.7%)102. Sin embargo, si una mujer se embaraza usando VPA se debe actuar con precaución para retirar o reemplazar por otro FAC aun cuando no sea la elección óptima por los riesgos en el feto103. El uso de VPA durante la gestación está asociado con baja talla para la edad gestacional, un posible incremento en la disminución del coeficiente intelectual y el desarrollo de trastornos del espectro autista, con un riesgo absoluto del 4.42% (intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 2.59-7.46%)104 y una incidencia del 10.5% en niños de madres embarazadas usando VPA93,103,105.
Afortunadamente el 90% de las mujeres embarazadas con epilepsia tiene una evolución clínica normal, con nacimientos sin complicaciones. Sin embargo, se consideran embarazos de alto riesgo debido a las complicaciones obstétricas y fetales. Esto ha conducido a que se incremente al doble el nacimiento por cesárea94. Durante el parto, se ha observado un aumento del 1-3% en las crisis epilépticas en mujeres con epilepsia. Sin embargo se recomienda que mantengan una buena higiene del sueño y se sigan los principios generales de colocar a la mujer en decúbito lateral izquierdo en caso de una crisis epiléptica, así como usar benzodiazepinas de acción rápida como lorazepam o DZP, evitando el uso de sulfato de magnesio. También se recomienda monitorear al feto en busca de bradicardia durante las crisis y considerar una cesárea si la frecuencia cardiaca fetal no se recupera106. Estas conclusiones son similares a las mostradas en este consenso.
En el posparto, el grupo ha considerado que existen diferentes opciones para mantener el VPA o iniciar su sustitución basado en la presencia de crisis durante el embarazo, voluntad propia o por la realización de oclusión tubárica bilateral. Se ha reportado que en el posparto las readmisiones hospitalarias son mayores en mujeres con epilepsia, hasta dos veces más en los 90 días, debido a la deprivación del sueño y la falta de adherencia al tratamiento, así como el desarrollo de depresión y ansiedad posparto106,107.
Los estudios prospectivos de seguimiento a largo plazo sobre los resultados del desarrollo entre niños que han sido amamantados por madres que toman FAC son escasos y han involucrado principalmente a niños cuyas madres estaban tomando CBZ, LTG, LEV, PHT o VPA (≤ 10% de la concentración sérica de la madre es encontrada en lactantes) como monoterapia durante la lactancia. Aunque estos estudios no han indicado peores resultados entre los niños amamantados en comparación con los que no fueron amamantados, se necesitan más datos sobre los resultados a largo plazo para sacar conclusiones firmes. Se concluye que, en general, se debe fomentar la lactancia materna en mujeres que toman FAC107.
Valproato en pacientes con epilepsia y comorbilidades psiquiátricas
Las personas con epilepsia tienen entre dos y cinco veces más riesgo de desarrollar cualquier trastorno psiquiátrico, mientras que uno de cada tres pacientes con epilepsia tiene un diagnóstico psiquiátrico de por vida108. En el actual consenso los autores llegaron a un acuerdo del 88.8% en las indicaciones apropiadas, inapropiadas y dudosas sobre el tratamiento del paciente con epilepsia y comorbilidades psiquiátricas.
En adultos, los trastornos psiquiátricos más comunes son la depresión (23.1%), el trastorno de ansiedad (20.2%), los eventos paroxísticos no epilépticos (12%) y la psicosis (5.6%)109-112. Las comorbilidades psiquiátricas se asocian con un riesgo cuatro veces mayor de resistencia a los FAC en epilepsias focales y generalizadas, y están asociadas con una mayor tasa de EA, como alteraciones cognitivas o manifestaciones psiquiátricas, y pueden influir en el resultado de la cirugía de epilepsia113-115.
Un estudio poblacional en 85 niños y adolescentes (de 5 a 15 años) con epilepsia activa en el Reino Unido informó una prevalencia de trastorno por déficit de atención e hiperactividad de alrededor del 33%, trastorno del espectro autista 21%, depresión 7% y ansiedad 13%, de los cuales solo se ha documentado el riesgo de desarrollar trastornos del espectro autista en niños expuestos prenatalmente a VPA104,116.
En el consenso se llegó al acuerdo de que independientemente de la edad el uso del VPA estaba asociado con una mejoría en los trastornos del estado de ánimo, trastornos del sueño, dependencia a alcohol/drogas y la esquizofrenia. No obstante, no existen ensayos clínicos que propongan al VPA como un tratamiento estándar para los trastornos de ansiedad117. Existe evidencia preliminar del efecto del VPA en pacientes con esquizofrenia resistente a los antipsicóticos, tal vez por su mecanismo de modular las monoaminas, especialmente serotonina y sus propiedades gabaérgicas mediante una disminución de la isoforma de glutamato decarboxilasa 671,118. La tabla 6 muestra las comorbilidades neuropsiquiátricas que mejoran con el uso de VPA en distintos grupos etarios.
Se ha postulado que el VPA en trastornos bipolares tiene efecto porque inhibe la vía de señalización del inositol, por medio de un mecanismo de depleción del inositol, inhibiendo el paso limitante de la biosíntesis de este, la enzima 1L-mio-inositol-1-fosfato sintetasa in vitro, lo que causa una disminución del inositol, inositol-1-fosfato intracelular y un incremento de la expresión de la enzima limitante de su síntesis, lo que a corto plazo induce alteraciones en la síntesis de fosfolípidos119,120. Otro mecanismo postulado implicado en la fisiopatología del trastorno bipolar es la modulación de la expresión de los primeros genes inducibles para c-fos y c-jun, que promueven la expresión de varias proteínas reguladoras intracelulares117. Guías recientes recomiendan varios antipsicóticos de segunda generación, litio y VPA como monoterapia de primera línea para adultos con manía aguda121,122. No obstante, que litio y VPA tiene una menor eficacia que los antipsicóticos en manía bipolar, sin embargo, pudiera prevenir la recurrencia o recaída de cualquier episodio del estado de ánimo123,124.
En una revisión Cochrane con 25 estudios, 3 de los cuales incluyeron al VPA, analizó el efecto de los FAC en la dependencia al alcohol, y se encontró evidencia insuficiente debido a problemas metodológicos para hacer recomendaciones clínicas125. Desafortunadamente, no existen ensayos clínicos que evalúen la eficacia del VPA en la adicción a la cocaína.
La farmacocinética del VPA con otros psicotrópicos es conocida, segura y manejable en muchas circunstancias, no obstante, es recomendable el monitoreo sérico de las concentraciones de los antipsicóticos y del VPA, así como de la función hepática, hematológica y del metabolismo óseo5. Sin embargo, se ha recomendado que se definan los niveles terapéuticos de VPA en cada condición psiquiátrica126.
Históricamente los antipsicóticos se han asociado con un incremento del riesgo de crisis epilépticas, sin embargo la evidencia es débil108. La clozapina tiene el mayor riesgo de inducir crisis epilépticas, con una tasa de incidencia estandarizada de 9.5 (IC 95%: 7.2-12.2). La olanzapina y la quetiapina también conllevan cierto riesgo, pero en menor medida, mientras que todos los demás antipsicóticos no son diferentes del placebo127. Por lo tanto, se ha recomendado la vigilancia estricta de los pacientes que toman clozapina, tioridazina y haloperidol128.
Desafortunadamente la evidencia científica actual no permite recomendar un análisis farmacogenómico del VPA para vigilar EA o predecir la eficacia. Sin embargo es un área en investigación129.
La evidencia científica del uso del VPA en niños con epilepsia y comorbilidades psiquiátricas es limitada, y existe una tendencia internacional a no usar VPA en niños con espectro autista130. Así mismo, no se ha demostrado ningún beneficio en el uso de VPA para mejorar las funciones del lenguaje en niños con epilepsia y su exposición prenatal incluso podría ser perjudicial en el desarrollo del lenguaje y el aprendizaje escolar131,132. Una revisión sistemática que incluyó 24 ensayos clínicos controlados aleatorizados, 15 estudios usando VPA en niños y adolescentes (≤ 18 años) para evaluar su eficacia en el tratamiento de trastorno bipolar (10 estudios) o el manejo de la agresión recurrente (5 estudios), no apoya el uso del VPA como estabilizador del estado de ánimo en niños133.
Finalmente, las limitaciones del consenso incluyen la exclusión del estado epiléptico. El nivel de evidencia de los consensos médicos es IV y son susceptibles a sesgos por parte de los revisores, ya que abordan cuestiones específicas con poca o nula evidencia científica, lo que puede llevar a puntos de vista sobrevalorados, que podrían favorecer la resistencia a la incorporación de nuestros tratamientos. No obstante, son democráticos e inclusivos, y combinan la experiencia disponible y una multitud de recursos de opinión, que pudieran resultar en una decisión con mayor fundamento134.









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