1. Introducción
Este artículo es un acercamiento a la interacción entre la estructura prosódica y la estructura de la información, concretamente, a la noción de foco; entendido este como el indicador de alternativas que son esenciales para la interpretación de las distintas expresiones lingüísticas (Rooth 1992; Krifka 2007; Gutiérrez-Bravo 2008). En los trabajos sobre foco y focalización se han considerado dos tipos de foco de manera general: el foco informativo y el foco contrastivo. El primero se refiere a aquel elemento de la cláusula que incorpora información nueva a la comunicación; mientras que, el segundo hace explícito un contraste entre el foco y las demás alternativas del conjunto (Gutiérrez-Bravo 2008). Esta investigación se centra en la marcación prosódica del foco informativo en huave.
Este trabajo está estructurado de la siguiente manera: en §2, se hace una revisión de algunas características pertinentes, tanto a nivel sintáctico como prosódico, de la lengua huave. En §3, se realiza una breve descripción de los distintos mecanismos prosódicos que utilizan algunas lenguas para marcar el elemento en foco. Posteriormente, en §4, se introducen la justificación y la hipótesis de investigación. En §5 se desarrolla la metodología y, en § 6, se lleva a cabo el análisis acústico-fonológico de las emisiones de foco informativo. Finalmente, en la última sección se presenta tanto la discusión como las conclusiones de esta investigación.
2. Características tipológicas del huave de San Mateo del Mar (ISO 639-3 HUV)
El huave es una lengua filogenéticamente aislada que se habla en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, México. El Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) ha propuesto para esta lengua dos variantes: la del oeste que incluye las comunidades de San Mateo del Mar y de Santa María del Mar; y la del este que engloba tanto la comunidad de San Dionisio del Mar como la de San Francisco del Mar (INALI 2008: 68). Los datos del presente estudio corresponden al huave de San Mateo del Mar.
2.1. Características sintácticas
El huave muestra una alternancia de orden de palabras entre uno de sujeto inicial, SVO, y un orden de verbo inicial, VOS, como se ejemplifica en (1a) y (1b), respectivamente1:
(1) S V O
DEF pequeño joven PROG-3-cuidar vaca
‘El niño está pastoreando a las vacas.’
V O S
PROG-3-cuidar vaca DEF pequeño joven
‘Está pastoreando a las vacas el niño.’
Por esta razón, se ha propuesto que los órdenes básicos del huave son tanto SVO (Campbell et al. 1986: 547; SIL International Ethnologue) como VOS (Fromkin et al. 1993: 532). Stairs & Hollenbach (1981: 335) han señalado que la posición del sujeto se debe a la transitividad del verbo, es decir, el orden VS es más frecuente en oraciones intransitivas con sujeto explícito, mientras que el orden SVO predomina en las oraciones transitivas con sujeto explícito. Actualmente, tanto el orden SVO como el VOS son pragmáticamente adecuados en el discurso.2
Además, el huave es una lengua pro-drop cuya ramificación es a la derecha (Heaton 2018: 233). Además, presenta mucho de los órdenes de constituyentes que acompañan al orden VO (Greenberg 1963); por ejemplo, el artículo precede al sustantivo (Herrera 2016), el sustantivo antecede a la cláusula relativa (Kim 2008: 9; Herrera 2016); y, además, el verbo auxiliar precede al verbo principal, como se muestra en (2), (3) y (4), respectivamente:
(2) Posición del artículo
a. no-p teat naʃej teŋgeal a-pej aoŋg ʃiɨl
uno-CLF hombre señor AUX 3-pizcar fruta árbol
‘Un señor está pizcando frutas.’
b. aaɣa teat naʃej teŋgeal a-pej aoŋg ʃiɨl
DEF hombre señor AUX 3-pizcar fruta árbol
‘El señor está pizcando frutas.’ (Adaptado de Herrera 2016,
ejemplo 21: 96)
(3) Posición del sustantivo en la cláusula relativa
teŋgeal n-a-ʝamb-an aaɣa teat naʃej [ CR ne-nɨɨb n dok]
AUX 1SB-VT-buscar-PL DEF hombre señor REL-vender red
‘Estamos buscando al señor que vende redes.’
(4) Orden del verbo auxiliar y el verbo principal
a. aaɣa teat naʃej te ŋ geal a-hɨj ndok
DEF hombre señor AUX 3-tejer red
‘El señor está tejiendo una red.’
b. teŋgeal a-hɨj ndok teat naʃej
AUX 3-tejer red hombre señor
‘Está tejiendo una red el señor.’
Véase en los ejemplos (2a) y (2b) que el artículo indefinido y el artículo definido, respectivamente, preceden a la frase nominal teat naʃej ‘señor’; por otra parte, en (3), el núcleo de la construcción de relativo precede a la cláusula relativa, la cual va introducida por el morfema ne-. Finalmente, en (4) se puede observar que el auxiliar te ŋ geal antecede al verbo principal, ya sea con el orden SVO o con el orden VOS, como se muestra en (4a) y (4b). A continuación, se hace una breve exposición sobre algunas características prosódicas del huave.
2.2. Características prosódicas
Hyman (2006, 2009) sugiere clasificar los sistemas prosódicos como [± acento] y [±tono]; lo que implica, a su vez, cuatro posibilidades prosódicas: (a) [+acento, +tono], (b) [+acento, -tono], (c) [-acento, +tono] y (d) [-acento, -tono]. Retomando esta propuesta, se postula para el huave un sistema prosódico [+acento, +tono], ya que en esta lengua se distingue tanto un sistema acentual como un sistema tonal. Aguilar (2019: 55) señala que, en esta lengua, la asignación del acento parece ser sensible al peso silábico, ya que solo las sílabas pesadas (CVC, CVVC, CV1V2C) se acentúan frente a las sílabas ligeras (V y CV). A partir de esta observación, la autora (2019: 57) afirma que la primera sílaba pesada, de derecha a izquierda, atrae al acento; sin embargo, cuando en la palabra no hay sílaba pesada, el acento recae sobre la penúltima sílaba ligera, como se muestra en los datos de (5).
Véase en los ejemplos de (5a) que las sílabas con consonante en coda funcionan como sílabas pesadas, por lo que la prominencia de la palabra recae en la última sílaba. En los datos de (5b), el acento se asigna en la penúltima sílaba debido a que la palabra termina en sílaba ligera.
Respecto al tono, Pike & Warkentin (1961), Noyer (1991) y Evanini (2007) señalan que la lengua conserva el contraste tonal alto (H) y descendente (HL) en la sílaba acentuada; aunque Evanini (2007: 53) menciona que la función léxica del tono es baja, ya que solo unos pocos pares mínimos se diferencian únicamente por el cambio de tonía, como se ejemplifica en (6):
| ['t͡ʃil] | H | ‘mojarra negra’ | ['t͡ʃil] | HL | ‘aguja de atarraya’ |
| ['kaw] | H | ‘guacamayo’ | ['kaw] | HL | ‘luna’ |
| [ka.'wak] | H | ‘chicozapote’ | [ka.'wak] | HL | ‘sur’ |
Asimismo, asumir que el huave tiene un sistema prosódico [+acento, +tono] hace necesario definir la relación que se establece entre estos dos sistemas. Siguiendo a Hyman (2006), esta clase de lenguas puede presentar cuatro posibles tipos de relaciones entre el tono (T) y el acento (SA), como se desglosa a continuación:
(7) Distintos tipos de relaciones entre T y SA
a. {T, SA}: el tono y el acento son sistemas independientes.
b. {T; SA}: el acento depende del tono.
c. {SA; T}: el tono depende del acento.
d. {SA=T}: el tono y el acento son sistemas codependientes.
(Adaptado de Hyman 2006: 237-238)
Al tomar en cuenta la propuesta de Hyman, se establece que el huave es del tipo {SA; T}: el tono depende del acento, porque el contraste entre el tono alto (H) o el tono descendente (HL) se da únicamente en la sílaba acentuada, ya que en las sílabas átonas el movimiento de la tonía es bajo, como se ejemplifican en (8a) y (8b), respectivamente.
(Ejemplos tomados de Aguilar 2019: 65)
El ejemplo de (8a) se caracteriza por presentar un tono H en la sílaba tónica, por el contrario, en (8b) el tono que se distingue -en el mismo tipo de sílaba- es HL. De hecho, estos dos ejemplos tienen en común que manifiestan un comportamiento melódico bajo, sin cambios lingüísticamente significativos en la sílaba átona.
Ahora bien, la unidad portadora de tono (TBU en inglés) es el elemento fonológico al cual se asocia el tono (Gussenhoven 2004: 29; 2007: 258). En huave, la duración vocálica es contrastiva, por esta razón Aguilar (2019: 61) asume que la TBU es la sílaba, porque el tono HL se asocia tanto a una vocal larga como a una vocal corta. Además, desde la propuesta del modelo métrico-autosegmental (Pierrehumbert 1980; Ladd 2008 [1996]), la autora (2019) plantea que la gramática entonativa del huave posee acentos tonales y tonos de juntura, es decir, los primeros corresponden a movimientos tonales contrastivos asociados en las sílabas prominentes y, los segundos son movimientos de la tonía alineados con los lindes de los grupos prosódicos mayores a la palabra prosódica (Ladd 2008 [1996]: 44). Es por eso que Aguilar (2019) propone, a través del análisis fonético-fonológico de enunciados declarativos e interrogativos, dos acentos tonales altos (H* y L+H*) y uno bajo (H+L*); al igual que tres tonos de juntura altos (H%, !H%3, L!H%) y uno bajo (L%).
En el nivel de la jerarquía prosódica (Selkirk 1981 [1978]; Nespor & Vogel 2007 [1986]; Beckman & Pierrehumbert 1986; Ladd 2008 [1996], entre otros), el huave muestra evidencia fonético-fonológica para postular la presencia de dos niveles de frase: (a) la frase fonológica (φ) y (b) la frase entonativa (ι). Para la primera, Pike & Warkentin (1961), Noyer (1991) y Pak (2007, 2008) muestran como evidencia de su existencia la propagación del tono H hacia la derecha de las sílabas acentuadas de ciertos constituyentes sintácticos, como se observa en (9):4
(t-àhàw-ás nàdám sàmpɨ́j tì-lám)
PFV-ver-1/ PFV grande coyote en-río
‘Yo miré un coyote grande en el río.’
(Adaptado de Pak 2007, ejemplo 5a: 312)
Véase en este ejemplo que en la frase verbal se asocia el tono H en la sílaba tónica del verbo tahawas ‘PFV-ver-1/ PFV’, el cual se propaga hacia las sucesivas sílabas de la derecha hasta el final del enunciado, neutralizando el contraste tonal léxico de las palabras nàdám y sàmpɨ́j. A posteriori, Aguilar (2019: 167) precisa la frase fonológica como el dominio prosódico inmediatamente superior a la palabra prosódica en la jerarquía prosódica del huave, la cual está compuesta por múltiples palabras prosódicas que, a su vez, funciona como el dominio de propagación del tono H hacia la derecha.
Por otra parte, Aguilar (2019) define a la frase entonativa como el dominio prosódico superior a la frase fonológica, el cual está integrado por el acento nuclear y el tono de juntura final, los cuales se ligan directamente al nodo ι, evitando así la propagación del tono H en este nivel de la frase. La autora (2019: 172) esquematiza esta propuesta de la siguiente manera:
En la Figura 1, puede verse que el tono nuclear se asocia a una sílaba que está dominada por una palabra prosódica, la cual está directamente restringida por el dominio ι, eludiendo el nivel φ, es decir, ocurre un salto de nivel (Itô & Mester 2012a; 2012b); es precisamente este salto de nivel lo que permite explicar el mayor grado de inflexión tonal en el acento nuclear. De tal manera, Aguilar (2019) postula que la frase entonativa es el dominio de la entonación, ya que tanto el último acento tonal como el tono de juntura final contribuyen en la interpretación semántico-pragmática del enunciado en huave.
3. La marcación prosódica del foco en diversas lenguas
En algunas lenguas bastante estudiadas a nivel prosódico, como las lenguas romances, se ha observado que los hablantes resaltan a través de la tonía el elemento focalizado, es decir, hay una expansión del rango tonal, esto lleva a asumir la existencia de un acento focal del tipo L+H* (véase para mayores detalles a Prieto & Roseano 2010 para distintas variantes del español de América Latina; Vanrell & Fernández-Soriano 2018 para el español europeo; Mendoza Vázquez, Gutiérrez-Bravo & Martín Butragueño 2021 para el caso del español de México, entre otros). En cambio, en algunas lenguas africanas se ha visto que la marcación del foco no siempre se realiza de manera culminativa, sino a través de algún otro rasgo prosódico como la subdivisión melódica, la duración, la intensidad o, en ocasiones, sin la presencia de alguno de estos aspectos fonético-fonológicos (véase para más detalle Downing & Pompino-Marschall 2013; Güldemann, Sabine Zerbian & Zimmermann 2015). Por ejemplo, Kügle (2017) afirma que en akan, una lengua perteneciente al grupo kwa de la familia níger-congo y que tiene el contraste tonal léxico H/L, la marcación del foco estrecho -ya sea en posición in situ o en ex situ- se caracteriza por la compresión del campo tonal, sin que influya el tipo de tono léxico que posea el elemento focalizado.
Otro rasgo fonológico para marcar el foco se encuentra en la lengua bantú shingazidja. Patin (2017) reporta que esta lengua dispone del contraste tonal léxico H/Ø y que utiliza el fraseo melódico como un recurso prosódico para indicar la focalización, a saber, el elemento en foco abre espacio para la incorporación de lindes de frase fonológica, mientras que esto no ocurre cuando toda la oración está focalizada.
Asimismo, Downing (2017) señala que en chichewa y tumbuka, la marcación prosódica del foco no es una categoría gramatical, sino más bien se utiliza el mecanismo denominado por Downing & Pompino-Marschall (citado por Downing 2017: 385) como prosodia enfática (emphasis prosody), dicho en otras palabras, la focalización es paralingüística, ya que el hablante enfatiza el elemento en foco cuando él así lo desea. Igualmente, Downing (2017: 385) propone que tanto en chichewa como en tumbuka, este tipo de marcación puede estar acompañada de un fraseo prosódico, además de la expansión de la tonía en la palabra o en palabras enfatizadas.
Rialland & Embanga (2017) plantean que en la lengua bantú embosi, la cual presenta el contraste tonal léxico H/L sin descenso global fonológico (downdrift), todo parece indicar que no hay pistas acústicas que permitan denotar el papel de foco, puesto que no se muestra ningu na forma de prominencia, subdivisión prosódica o duración. Es por ello que, Rialland & Embanga (2017) concluyen que el embosi es una lengua que no marca prosódicamente el foco.
Por último, Aguilar (2019) muestra que en huave los focos estrechos de objeto presentan movimiento sintáctico a la izquierda y, por ende, tienen el orden OVS. Además, en el nivel fonológico, no exhiben subdivisión melódica ni prominencia tonal, como se ejmplifica en la Figura 2, con su glosa en (10), donde el foco se indica entre corchetes:
(10) a. Investigadora: ¿qué come la niña?
b. ((ʃindij teamɨt nine)φ nɨʃ)ι
[FOC ʃindij] te(a)-a-m-ɨt nine nɨʃ
sandía PROG-3-SB-comer pequeño señorita
‘Sandía está comiendo la niña.’
(Ejemplo tomado de Aguilar 2019: 139)
En el ejemplo anterior, el elemento en foco ʃi n dij se ubica al inicio de la frase entonativa, que corresponde, a su vez, a la primera palabra prosódica de la frase fonológica donde se asocia el tono H*, mismo que se propaga en la siguiente sílaba tónica -mɨt; después, se empieza a perfilar un movimiento tonal ascendente durante la frase nominal nine nɨʃ ‘niña’ hasta el borde derecho de la frase ι, por lo que se incorpora la configuración tonal L+H* H%. La autora (2019: 140) afirma que la realización de los focos dentro de una frase fonológica no es culminativa en esta lengua.
4. Justificación e Hipótesis
De acuerdo con las características tipológicas del huave, así como con la consideración de los diferentes recursos prosódicos que utilizan las lenguas para señalar el foco, surge la hipótesis siguiente:
(11) El mayor movimiento tonal en las emisiones de foco amplio se concentra en la última palabra prosódica del enunciado, ya que ésta pertenece al nivel de la frase entonativa. Esto permite plantear que el acento nuclear de frase en huave se ubica a la derecha, en la última palabra prosódica que cierra la emisión.
Como puede verse, el análisis de lenguas poco estudiadas como el caso del huave permite replantear los parámetros de variación tipológica. De ahí la relevancia de investigar los recursos prosódicos que poseen las lenguas de México para contribuir a las discusiones teóricas sobre tipología prosódica (véase Gussenhoven 2004 y los compilados de tipología prosódica de Jun 2005, 2014, entre otros).
5. Metodología: colaboradores e instrumentos
Los datos analizados para esta investigación provienen de 5 hablantes de la colonia de Huazatlán del Río de la comunidad de San Mateo del Mar, Oaxaca, México; todos los colaboradores tienen como L1 el huave, como se resume en el Cuadro 1.
Cuadro 1 Características sociolingüísticas de los colaboradores de Huazantlán del Río
| Edad | Sexo | Código | L1 | L2 |
| 20-34 años | Hombre | HUV-HUA-001-JH-2024 | Huave | Español |
| Hombre | HUV-HUA-002-JH-2024 | Huave | Español | |
| 35-54 años | Hombre | HUV-HUA-003-AH-2024 | Huave | Español |
| Mujer | HUV-HUA-004-AM-2024 | Huave | Español | |
| Mujer | HUV-HUA-005-AM-2024 | Huave | Español |
Se dispone, por lo tanto, de 3 hombres y 2 mujeres adscritos a dos grupos de edad (jóvenes y adultos), cuya L2 es el español. Desde un enfoque cualitativo, con esta muestra se pretende identificar las tendencias prosódico-entonativas de las emisiones de foco amplio por medio de un análisis fonético-fonológico, de un conjunto de personas que tienen como lengua materna el huave.
Para demostrar la hipótesis propuesta en (11), se aplicó un cuestionario conformado de 19 preguntas pronominales denominadas así-de-la-nada5 (out-of-the-blue), con el propósito de que el enunciado dado como respuesta fuese en su conjunto un foco amplio. Esto se ilustra en (12), donde el foco se señala entre corchetes:
(12) Contexto: mire la imagen y dígame: ¿Qué pasa?
Respuesta esperada: [FOC a mɨm na n tah te(a)-a-hɨj ma n del]
DEF mujer señora PROG-3-tejer servilleta
‘La señora está tejiendo servilletas.’
Véase en (12), que toda la respuesta esperada se encuentra focalizada. En esta actividad de estímulos visuales, las instrucciones y el conjunto de preguntas se formularon en español y los colaboradores brindaron las respuestas en huave.
El total esperado de datos era de 95 casos (5 colaboradores x 19 ítems del instrumento), sin embargo, el total real considerado es de 81 datos (de los cuales 51 enunciados tuvieron el orden SVO y 30 enunciados presentaron el orden VOS), dado que se descartaron algunos ítems6 que manifestaron problemas de calidad en la grabación. Las respuestas se sometieron a la revisión de dos jueces lingüísticos, pertenecientes a la comunidad, pero que no formaron parte del grupo de informantes centrales de esta investigación; esto con el objetivo de verificar que las emisiones fueran gramaticales.
La prueba se realizó de manera individual y los datos obtenidos fueron grabados en estéreo a través de una grabadora TASCAM DR-05X a 44 100 hertzios (Hz) y 16 bits, y se guardaron en formato WAV. Además, cada uno de los ejemplos se analizó manualmente con el programa Praat (Boersma & Weenink 1992-2025). Las mediciones físicas de la frecuencia fundamental en Hz se trasladaron a semitonos (st); asimismo, se midieron todos los movimientos tonales de cada sílaba prominente y se consideró la medición en milisegundos (ms) de algunas sílabas relevantes. A reserva de un estudio sobre el límite exacto sobre el umbral perceptual para asignar acentos tonales en huave, se ha retomado la medida de 1.5 st como el umbral suficiente para que un movimiento tonal sea lingüísticamente significativo (véase Rietveld & Gussenhoven 1985; Pamies et al. 2002; Martínez Celdrán & Fernández Planas 2003; Murrieta 2016).
Los resultados prosódicos se discutieron, en sentido amplio, desde un enfoque cualitativo y bajo la perspectiva métrico-autosegmental (Liberman 1975; Pierrehumbert 1980; Ladd 2008, entre otros); la notación prosódica se llevó a cabo a partir de una versión modificada del sistema de transcripción entonativo Tones and Break Indices (ToBI) (Silverman et al. 1992; Pitrelli et al. 1994; Beckman & Ayers Elam 1997; Brugos et al. 2008; Aguilar 2019 para el huave); es decir, se propone para el huave los siguientes tonos postléxicos: i) un acento tonal alto y plano (H*), ii) un acento alto sostenido (!H*), iii) un acento bitonal ascendente (L+H*) y iv) un acento bitonal descendente (H+L*). Además, se reconocen distintos valores de cesuras que marcan las categorías prosódicas en esta lengua, a saber, la cesura 1 indica la palabra prosódica, la cesura 2 se ñala la frase fonológica, la cesura 3 comprende la frase entonativa no final y la cesura 4 denota la frase entonativa final. Por último, se utilizó el script Create pictures with tiers (Elvira-García 2022) para la presentación final de las figuras correspondientes al análisis prosódico-entonativo de las emisiones de foco amplio en huave.
6. Análisis prosódico de los enunciados de foco amplio
El análisis fonético-fonológico de las emisiones de foco amplio confirma la propuesta de que existen dos tipos de fraseo melódico según el orden de palabras (Pike & Warkentin 1961; Noyer 1991; Pak 2007), esto quiere decir que hay una tendencia en los datos analizados de que el sujeto preverbal se ejecute como un dominio prosódico independiente respecto al verbo y sus complementos; mientras que, si el sujeto es postverbal, este forma junto al verbo y sus complementos un solo dominio prosódico. Esta tendencia se ejemplifica en los casos en (13a) y (13b), respectivamente:7
(13) a. S V
uno-CL niño PROG-3-llorar
‘Un niño está llorando.’
b. V S
PROG-3-llorar DEF niño
‘Está llorando el niño.’
Como puede verse en el enunciado (13a) junto con la Figura 4 correspondiente, este se compone de dos dominios prosódicos, los cuales conciernen a distintas frases sintácticas, es decir, la primera frase entonativa no final engloba la frase determinante nop naliw que constituye, a su vez, el sujeto de la emisión; mientras que la segunda frase entonativa final incluye sólo la frase verbal teahie n
. Además, en la Figura 4 aparecen marcadas con gran claridad las dos frases entonativas. En la primera, (nop naliw)ι, la sílaba nuclear -liw desciende -1.7 st, lo que supone una asociación de H+L* mientras se alinea una juntura L-, seguido de un silencio de 112 ms. La segunda frase (teahien
)ι está dotada de una sílaba núclear -hien
con +1.6 st (L+H*) y una juntura !H%, la cual plantea el sostenimiento del tono alto precedente hasta el cierre de la emisión. Por otro lado, en el ejemplo (13b) con su representación en la Figura 5, el enunciado tiene el orden de verbo inicial y sujeto postverbal, por lo que, prosódicamente, se emite en un solo grupo melódico. También la Figura 5 exhibe con nitidez la presencia de solo una frase entonativa, donde la sílaba -hie n
recibe un acento tonal L+H* (+2 st), seguido por el acento H+L*, puesto que para la sílaba nuclear -liw se desciende a -2.5 st, movimiento que continúa hasta el cierre del enunciado, de manera que se alinea un tono de juntura L% (-2.4 st).
Además, en los enunciados analizados con verbo transitivo y orden SVO, se observó que la incorporación del complemento del verbo no modifica que el sujeto preverbal se ejecute como un dominio prosódico independiente, ni que el sujeto postverbal en el orden VOS se produzca, junto con el verbo y sus complementos, en un solo grupo melódico, como se muestra a continuación en (14a) y (14b):
(14) a. S V O
DET pequeño joven PROG-3-cortar papel
‘El niño está cortando papel.’
b. V O S
PROG-3-cortar papel pequeño joven
‘Está cortando papel el niño.’
En el enunciado (14a) con su respectiva Figura 6, se observa que el sujeto preverbal a nine nen
se frasea como un dominio prosódico independiente, en el cual ni- recibe un acento tonal H*, seguido de un acento ascendente L+H* (+2.7 st) en la sílaba núclear -nen
, cuyo pico tonal se ubica casi al inicio de esta; posteriormente, inicia un descenso de -3.1 st, mismo que cierra la primera frase ι (L-). La segunda frase entonativa, (tea n do:ig nawihk)ι, engloba tanto al verbo como a su complemento, y se caracteriza por presentar un comportamiento de la F0 muy similar al visto en el primer dominio melódico: en la sílaba - n do:ig se asocia un acento tonal H*, después la sílaba núclear -wihk asciende +1.6 st, lo que supone la asociación de L+H* (el pico se ubica casi al inicio de ésta) y una juntura de -2 st (L%). La estructura prosódica se apoya, por tanto, en dos tonos de juntura bajos, L- y L%, alineados en el borde derecho de la frase determinante y de la frase verbal. En la emisión (14b) junto con su Figura 7, por el contrario, el ejemplo solo se ejecuta en un grupo prosódico, el cual está integrado tanto por el verbo y su complemento como por el sujeto posverbal; en este enunciado hay un ascenso de +3.8 st entre las sílabas tónicas - n do:ig y -wihk, una vez alcanzado el pico más alto en ésta última sílaba (L+H*), el tono se sostiene (!H*) en ki
(-0.5 st), para iniciar el descenso de -4.1 st durante la sílaba nuclear ki
hasta el final del enunciado (H+L* L%). En suma, este análisis fonético-fonológico permite plantear que el movimiento alineado en el borde derecho de cada frase y, en ocasiones, las breves pausas son correlatos acústicos para identificar las frases entonativas en huave.
Ahora bien, como se mencionó anteriormente, Pike y Warkentin (1961), Noyer (1991), Pak (2007) y Aguilar (2019) proponen que la frase fonológica es el dominio de la propagación de un tono H hacia la derecha sin cambios lingüísticamente significativos de la tonía en las construcciones VOS, como se ejemplifica en (15) con su Figura 8:
(15) Propagación del Tono H hacia la derecha.
((teamando:ig e ʃiəl teat)φ naʃej)ι
tea-m-a-ndo:ig e ʃiəl teat naʃej
PROG-SUB-3-cortar DEF árbol señor hombre
‘Está cortando el árbol un señor.’
En la Figura 8 se puede apreciar un ascenso de +2.7 st (L+H*) desde el inicio de la frase φ hasta la primera sílaba - n do:ig; posteriormente, el tono H se propaga hacia las siguientes sílabas tónicas de la frase fonológica, por lo que se asocian tonos altos y sostenidos !H* (+0.1 st). Este ejemplo nos permite plantear que ni el choque acentual, que se da entre las palabras monosilábicas ʃiəl y teat, ni el tono léxico HL, ubicado en las sílabas - n do:ig y teat, afectan la propagación del tono H en el dominio prosódico φ. Por último, en la sílaba nuclear -ʃej se asocia un tono !H* (-0.1 st) y se alinea un tono de juntura H% (+2.3 st) que cierra el enunciado.
Sin embargo, en este análisis prosódico se muestra que, además de la propagación hacia la derecha del tono H en la frase fonológica, el hablante en ocasiones expande el rango tonal en el complemento del verbo de los enunciados con el orden de constituyentes VOS, el cual se marca con un acento postléxico L+H*, como se observa en (16):
(16) Orden de constituyentes VOS
a. V O S
PROG-3-hacer tortillas mujer señora
‘Está haciendo tortillas la señora.’
b. V O S
AUX 3-comprar tomate mujer señora
‘Está comprando tomates la señora.’

Figura 9 Oscilograma, espectograma y trazo del F0 del enunciado ‘Está haciendo tortillas la señora.’

Figura 10 Oscilograma, espectograma y trazo del F0 del enunciado ‘Está comprando tomates la señora.’
En (16a) se puede observar que, en el elemento sintáctico que ocupa la posición de objeto en la frase verbal teaɾaŋ g pea
, existe una expansión de la tonía de +2.1 st que amerita un acento tonal L+H*, al que le sigue un tono !H* (+0.9 st) asociado en mɨm, mientras la sílaba nuclear -tah, que es también el final del enunciado, se encuentra laringizada, por lo que se propone un contorno H+L* L%. El ejemplo (16b) es muy similar al anterior, dado que se vuelve a observar una amplitud del campo tonal en la palabra que ocupa la posición de complemento del verbo; es decir, el enunciado, ((tiŋgeal aŋ gal
ipin mɨm)φ nahtah)ι, inicia con un tono alto H* asociado en la sílaba - ŋ geal, el cual continúa sin cambios lingüísticamente significativos en la siguiente sílaba - ŋ gal (!H*); a partir de ahí comienza un movimiento ascendente de +3.5 st que termina en la sílaba -pin, lo que supone una asociación de L+H*, para continuar con el sostenimiento del tono alto precedente (!H*) en la palabra mɨm; ya para la sílaba nuclear -tah, que es la que cierra la emisión, aparece un descenso de -8 st, por lo que se establece la estructura tonal H+L* L%. En los dos ejemplos, el acento tonal L+H* se ubica de manera sistemática en la palabra prosódica que corresponde al complemento del verbo. Este hallazgo nos permite proponer que en la frase fonológica no sólo se manifiesta la propagación hacia la derecha del tono H, neutralizando los tonos léxicos HL de aquellas palabras que integran el dominio φ, sino que la presencia de un acento L+H* podría explicarse como un movimiento local para evitar el descenso global (downstep) (Gussenhoven 2004) en los enunciados de foco amplio con el orden de constituyentes VOS.
Además, Aguilar (2019) señala que la frase entonativa en huave está compuesta, por una parte, de una sola palabra prosódica, la cual escapa de la propagación del tono H por su posición en la jerarquía prosódica de esta lengua y, por otra, de un tono de juntura final alineado en el borde derecho de la frase ι. Según la autora (2019), la última palabra prosódica se liga directamente a la frase entonativa, lo que permite una mayor flexión tonal que el resto de la emisión; es, precisamente, en la última palabra prosódica dónde se asocia el acento nuclear del enunciado. De acuerdo con el análisis entonativo, se observaron dos tendencias tonales en las emisiones de foco amplio según el orden de constituyentes. En el orden VOS la configuración melódica más constante en la muestra fue (!)H* L%, mientras que en el orden SVO éste correspondió a L+H* L%, como se señalan en los cuadros (2a) y (2b):
Cuadro 2a Tonemas en los enunciados de foco amplio con el orden de constitutyentes VOS
| Enunciados con el orden de constituyentes VOS | |||
| Acentos Tonales Nucleares | Tonos de Juntura | Frecuencia absoluta (N) | Frecuencia relativa (Nr) |
| (!)H* | L% | 14 | 0.47 |
| H% | 2 | 0.07 | |
| L+H* | L% | 3 | 0.10 |
| H% | 1 | 0.03 | |
| H+L* | L% | 10 | 0.33 |
| Total | 30 | 1.00 | |
Cuadro 2b Tonemas en los enunciados de foco amplio con el orden de constitutyentes SVO
| Enunciados con el orden de constituyentes SVO | |||
| Acento Tonales Nucleares | Tonos de Juntura | Frecuencia absoluta (N) | Frecuencia relativa (Nr) |
| (!)H* | L% | 12 | 0.24 |
| H% | 4 | 0.08 | |
| L+H* | L% | 20 | 0.39 |
| H% | 5 | 0.10 | |
| H+L* | L% | 10 | 0.20 |
| Total | 51 | 1.00 | |
En el Cuadro 2a, se puede ver que el tonema (!)H* L% presenta una Nr=0.47 en la muestra de enunciados con el orden VOS. Esta estructura tonal se caracteriza por una F0 alta en forma de valle y, en ocasiones, como el sostenimiento de un tono alto precedente hasta la sílaba tónica, seguido del alineamiento de una juntura descendente que cierra el enunciado. En el Cuadro 2b, en cambio, la configuración L+H* L% exhibe una Nr=0.39 en emisiones con el orden SVO, lo que nos lleva a determinar a este tonema como el más constante para este tipo de orden de constituyentes. La configuración L+H* L% se distingue, acústicamente, como un movimiento tonal ascendente mayor a 1.5 st, desde la sílaba pretónica hasta la mitad de la sílaba tónica o hasta el final de ésta, para continuar con un descenso melódico que cierra le emisión. En los Cuadros 2a y 2b se muestra la tendencia dominante de alinear en el borde derecho de la frase entonativa un tono L%.
Por último, es importante señalar que, en los enunciados de foco amplio, tanto con el orden VOS como SVO, se asocia un tono alto, ya sea monotonal o bitonal, en la última palabra prosódica, misma que conlleva la mayor prominencia tonal del enunciado. Esto nos permite asegurar que el acento nuclear de frase en huave se inserta en esta palabra pro sódica, lo que hace posible la comprobación de la hipótesis expresada en (11).
7. Discusión y conclusiones
En esta investigación se comprobó la hipótesis de que el mayor movimiento tonal en las emisiones de foco amplio se ubica en la última palabra prosódica del enunciado, si esto se sigue confirmando, se puede postular que el huave es una lengua de acento nuclear a la derecha. Además, esta hipótesis se verificó a través de un análisis acústico-entonativo de 81 emisiones de foco amplio, donde se observó que el mayor movimiento tonal se encuentra en la última palabra prosódica del enunciado, debido a que esta pertenece a otro nivel de frase en la jerarquía prosódica del huave, concretamente, a la frase entonativa, como ya lo había señalado Aguilar (2019). Este resultado tiene repercusiones a nivel prosódico para la lengua de estudio: por un lado, esta palabra prosódica escapa de la propagación hacia la derecha del tono H y, por otro lado, presenta distintos movimientos tonales, lo que hace plausible proponer al acento postléxico asociado a esta última palabra prosódica como el acento nuclear del enunciado. Además, en el corpus se observó que las emisiones de foco amplio se caracterizan por presentar una tendencia a asociar un tono alto, ya sea (!)H* o L+H*, en la última sílaba prominente del enunciado, seguido de un tono de juntura L%. Estos resultados confirman que el huave presenta dos niveles de frase en su gramática prosódica: la frase fonológica y la frase entonativa.
Por otra parte, a diferencia de lo propuesto en investigaciones anteriores sobre la frase fonológica (Pike & Warkentin 1961; Noyer 1991; Pak 2007), en las emisiones con el orden de constituyentes VOS se observó que este nivel de frase no solo es el ámbito para la propagación hacia la derecha del tono H, sino que también es el espacio para la expansión de la F0 en la posición de objeto sintáctico. Este hallazgo permite postular la existencia de un tono L+H* en la frase fonológica, la cual podría explicarse como un movimiento local para evitar el descenso progresivo en la emisión, ya que los enunciados de foco amplio con el orden VOS -a diferencia de su contraparte SVO- se caracterizan por tener una frase fonológica con más de dos palabras prosódicas, lo que podría sugerir que el peso sintáctico influye en la incorporación de un tono L+H* en la frase fonológica, esto permitiría preservar la infracción a la restricción del descenso global (downstep) (Gussenhoven 2004). Con la incorporación de la estructura tonal L+H* en el objeto sintáctico, se podría suponer que la lengua huave proyecta como frases fonológicas los núcleos con sus complementos (Marfo 2004; Selkirk 1981), sin embargo, esta afirmación hace necesario un estudio más detallado sobre la relación entre el fraseo melódico y oraciones con mayor material sintáctico con el orden VOS.
Finalmente, uno de los aspectos pendientes en esta investigación fue la falta de estudio del alineamiento entre el tono léxico y los tonos de juntura en los enunciados de foco amplio, por lo que en posteriores trabajos se debería abordar este tema, ya que, desde una perspectiva tipológica, las lenguas tonales con distintas gramáticas prosódico-entonativas, como la lengua huave, nos ofrecen información acerca de las diferentes formas en que se puede dar la interacción entre la entonación y los tonos léxicos a partir de una secuencia de configuraciones melódicas (Downing 2017: 387; Hyman & Monaka 2011).










nueva página del texto (beta)

















