Introducción
Las olas de migración, la internacionalización y la globalización tejen un mosaico cada vez más diverso en las sociedades del mundo. Esta transformación interpela a empleadores, educadores, políticos y académicos de la diversidad, quienes se enfrentan a una disyuntiva crucial: ¿cómo fomentar la integración armoniosa entre personas de diferentes orígenes sin desfavorecer o marginar a ningún grupo? Dos escuelas de pensamiento se disputan la respuesta. La primera, también conocida como daltonismo, aboga por minimizar la importancia de la raza, etnia o grupo social. La segunda, el multiculturalismo, reconoce, valora y respeta las diferencias entre grupos.1 La investigación sobre modelos de diversidad ha girado en torno a este binomio, y ha explorado las ventajas y desventajas de cada enfoque para distintos grupos sociales.
El multiculturalismo suele ser favorecido por las minorías, pero puede generar discriminación y prejuicios en ciertos contextos.2 Por otro lado, el daltonismo, aunque defendido por grupos dominantes, puede invisibilizar el racismo y la discriminación, perpetuando la desventaja de las minorías. Encontrar un equilibrio entre ambas perspectivas es el desafío crucial.3 Se trata de crear espacios donde la diversidad sea valorada sin caer en la esencialización o la discriminación. El camino hacia la integración armoniosa exige un diálogo abierto y honesto, donde se reconozcan las diferencias y se construyan puentes de entendimiento.
La dicotomía tradicional entre daltonismo y multiculturalismo genera una disyuntiva poco atractiva. Ambos modelos de diversidad tienen sus pros y contras; empoderan a algunos grupos sociales mientras perjudican a otros. Para ampliar este paradigma, se ha introducido un tercer enfoque denominado policulturalismo.4 Este enfoque se centra en las relaciones, conexiones e interacciones entre grupos sociales, buscando una alternativa de diversidad más efectiva. Si bien ha mostrado resultados positivos en algunos estudios, su eficacia no es uniforme entre todos los grupos sociales.5 Se necesitan más investigaciones para determinar su verdadero potencial. Por lo tanto, es importante explorar otras ideologías de diversidad que puedan empoderar a una amplia gama de grupos sociales. Al mismo tiempo, se debe minimizar el riesgo de discriminación, racismo y la amenaza al estatus social, problemas que aquejan a los modelos existentes.
Más allá de las ideologías y modelos de diversidad, los expertos en globalización se encuentran inmersos en un debate sobre cómo esta impacta a diferentes grupos sociales. En algunos casos, los estudios revelan que la globalización puede generar ciertos riesgos para la convivencia entre grupos, especialmente cuando se configura como una continuación del imperialismo o el colonialismo y sus secuelas.6 Sin embargo, cada vez son más las voces que afirman que la globalización puede ofrecer un espacio social diferente al contexto nacional, uno que, en ciertos casos, genera resultados sociopsicológicos positivos.7 Si bien la conexión entre la globalización y la diversidad es un hecho reconocido,8 la naturaleza precisa de esta relación aún se encuentra en el centro del debate. En este contexto, es crucial comprender las diferentes perspectivas sobre este vínculo complejo, incluyendo tanto sus potencialidades como sus riesgos, para así formular políticas públicas y estrategias sociales que fomenten la inclusión y la cohesión social en un mundo cada vez más interconectado.
El presente artículo analiza las relaciones entre la globalización y la diversidad cultural y propone una nueva ideología para abordar la diversidad en un mundo globalizado. Esta ideología pretende ser una alternativa a las ya existentes y ofrecer un marco alternativo para gestionar la diversidad en un mundo globalizado. Si bien no existe una solución mágica para los desafíos que presenta la diversidad, la ideología propuesta aquí busca minimizar las situaciones donde ciertos grupos se benefician a expensas de otros. Además, se argumenta que esta perspectiva puede ser especialmente efectiva en contextos donde las relaciones intergrupales son particularmente hostiles, en las que se promueve una diversidad positiva que enriquece a todas las comunidades.
Asimismo, es preciso aclarar que este trabajo se centra en el desarrollo de un nuevo paradigma de diversidad en un contexto global y que enfatiza en ideologías y modelos que trascienden fronteras específicas para ser aplicables universalmente. La decisión de no incluir una perspectiva regional específica, como la latinoamericana y caribeña, responde a la intención de crear un marco teórico y práctico que sea relevante para una variedad de contextos globales, sin limitarse a particularidades regionales. Esta aproximación permite que las conclusiones y propuestas sean aplicables a diversas realidades, buscando una mayor inclusividad y universalidad en el tratamiento de la diversidad y la globalización.
Para conseguir dicho objetivo, el presente artículo se estructura en tres partes bien diferenciadas. En la primera sección, se realiza una revisión concisa de las diferentes ideologías de la diversidad existentes hasta la fecha. En la segunda parte, se establece una conexión entre la globalización y la investigación sobre las ideologías de la diversidad. A partir de esta conexión, se propone una definición clara de lo que se denomina ideología de la diversidad de la globalización. Finalmente, la tercera parte del artículo se centra en ilustrar el impacto potencial de la ideología propuesta. Para ello, se analizan diversos estudios que señalan los contextos en los que la globalización puede fomentar una diversidad positiva.
El artículo aborda, de este modo, diferentes perspectivas sobre la globalización. Por un lado, se reconoce su potencial como fuente de empoderamiento, mientras que, por otro lado, se analiza su vínculo con el colonialismo y la subyugación. Para concluir, el artículo reflexiona sobre las limitaciones de la definición propuesta. En particular, se hace referencia al alcance limitado de los trabajos empíricos sobre el tema, que hasta la fecha se han centrado principalmente en contextos educativos y de gestión.
Ideologías y modelos de diversidad
La literatura destaca tres enfoques ideológicos diferentes de la diversidad. A continuación se resumen brevemente los orígenes y definiciones de cada ideología, así como sus fortalezas y debilidades establecidas.
Daltonismo y multiculturalismo
El paradigma tradicional en los modelos de diversidad considera ideologías que defienden diferentes niveles de prominencia de las diferencias grupales. Las ideologías daltónicas, que generalmente se asocian con una baja prominencia de las diferencias grupales, sugieren ignorar, o al menos reducen, la importancia de las categorías y la membresía del grupo.9 El daltonismo se basa en la creencia de que el prejuicio es el resultado de diferencias de categorías grupales; los impactos del prejuicio pueden reducirse restando énfasis a las diferencias grupales.10 Décadas de investigación han dado como resultado diferentes formas de daltonismo:11 aquel que enfatiza las similitudes o un endogrupo común entre individuos de diferentes grupos;12 un enfoque asimilativo al daltonismo que apoye a los miembros de todos los grupos que adoptan la cultura dominante o dominante,13 y el daltonismo que minimiza las diferencias entre grupos al ver a las personas como individuos únicos, en lugar de miembros de grupos específicos.14
También se ha descrito que el daltonismo se manifiesta a través de dos dimensiones separadas. Neville et al. proponen que las ideologías raciales daltónicas pueden, por un lado, caracterizarse por la evasión del color, “que enfatiza la igualdad como una forma de rechazar la idea de la superioridad racial blanca y enfatiza las similitudes”.15 Las estrategias de evasión del color, que efectivamente minimizan o niegan la existencia y el impacto de la raza, pueden aumentar las microagresiones raciales hacia las minorías y aumentar el malestar en presencia de la diversidad.16 Por otro lado, el daltonismo por evasión del poder niega el racismo “al enfatizar la creencia de que todos tienen las mismas oportunidades”.17 La evasión del poder resta importancia al papel que desempeñan las estructuras sociales y el racismo en la sociedad, y al hacerlo, puede conducir a un aumento de los prejuicios entre los grupos mayoritarios y a una mayor opresión internalizada entre las minorías.18
Alternativamente y al promover típicamente una mayor prominencia de las diferencias grupales, las ideologías multiculturalistas de la diversidad promueven y valoran el mantenimiento de identidades grupales separadas. Para Rattan y Amday, el multiculturalismo “busca abordar la divisibilidad asociada con las afiliaciones grupales, pero enfocándose en las consecuencias positivas de las afiliaciones grupales tanto para el individuo como para la sociedad en general”.19 Al igual que ocurre con el daltonismo, el multiculturalismo se puede implementar de varias maneras. Por ejemplo, puede simplemente promover el aprendizaje sobre la diversidad y las diferencias entre grupos sociales.20 En otros casos, las ideologías multiculturales pueden resaltar y promover los beneficios y contribuciones de la diversidad en general.21
Finalmente, otras formas de multiculturalismo pueden facilitar que los grupos minoritarios o no dominantes mantengan su singularidad mientras se integran en el contexto social más amplio.22 Estas tres formas de multiculturalismo se denominan diferencias importantes, apreciar contribuciones y mantener culturas, respectivamente.23
Ante las perspectivas divergentes sobre la diversidad que presentan ambas ideologías, la comparación directa de su eficacia en estudios empíricos es una práctica habitual. Si bien se reconoce la variedad de definiciones de daltonismo y multiculturalismo en la investigación sobre la diversidad, los metaanálisis y las revisiones exhaustivas de la literatura existente facilitan el resumen de qué grupos sociales tienden a apoyar qué ideologías y las circunstancias bajo las cuales cada una puede remediar o desencadenar discriminación, racismo y malas relaciones intergrupales.24 En términos generales, “los miembros de la mayoría o del grupo social dominante tienen más probabilidades de respaldar ideologías daltónicas”.25 De hecho, el daltonismo puede remediar problemas de discriminación y racismo mediante la promoción del ideal de una sociedad equitativa donde la pertenencia a un grupo o la condición de minoría no predicen los resultados sociales.26 Si bien las revisiones indican que el daltonismo puede ser perjudicial para las minorías, esto se debe a que puede generar una menor sensibilidad al racismo y la discriminación, fortalecer el dominio social del grupo mayoritario y aumentar la sensación de amenaza a la identidad en las minorías.27 Por otro lado, el multiculturalismo suele contar con un respaldo más firme de las minorías étnicas y raciales.28
Si bien los miembros del grupo social dominante respaldan el multiculturalismo en algunos casos, también puede “crear una amenaza para el grupo mayoritario cuando se percibe que tiene identidad nacional o cuando desencadena sentimientos de exclusión, ya que el multiculturalismo se asocia principalmente con grupos minoritarios”,29 o cuando desencadena sentimientos de exclusión, ya que el multiculturalismo se asocia principalmente con grupos minoritarios. Así, si el multiculturalismo puede empoderar a los grupos minoritarios, conducir a una mayor detección del racismo y la discriminación y fomentar la comunicación intergrupal positiva, también puede tener un impacto negativo cuando genera sentimientos de amenaza y exclusión entre la mayoría o el grupo social dominante, lo que en sí mismo conduce a la hostilidad social.
Sin embargo, es esencial reconocer que el paradigma del daltonismo y el multiculturalismo no es un juego de suma cero en el que los grupos dominantes podrían beneficiarse mientras los grupos no dominantes quedan expuestos a desventajas y viceversa. También hay otros casos y contextos en los que el apoyo a cualquiera de las ideologías tiene resultados divergentes o mixtos, como son los trabajos de Rattan y Ambady,30 Sasaki y Vorauer,31 Plaut et al.32 y Whitley y Webster.33
Con el propósito de fomentar la diversidad de manera positiva y constructiva, las ideologías tratadas en esta sección no se muestran universalmente eficaces. Cada enfoque tiene sus ventajas y desventajas para diversos grupos sociales, dependiendo del contexto en el que se apliquen. Aunque numerosos estudios comparativos entre las ideologías daltónicas y multiculturales ofrecen ideas valiosas para promover la diversidad, a menudo generan una dicotomía en la que una elección puede ser respaldada por el grupo social dominante mientras que las minorías la rechazan o viceversa.
Policulturalismo
Considerando los hallazgos contradictorios y las preocupaciones teóricas sobre la dualidad entre el daltonismo y el multiculturalismo,34 la literatura ha explorado el concepto de policulturalismo como una tercera ideología de diversidad que supera esta dicotomía. El policulturalismo fue inicialmente propuesto por académicos como Kelley,35 Prashad36 y Flint,37 quienes analizaron las conexiones históricas entre diferentes grupos, argumentando que las relaciones interculturales han sido una parte arraigada de las normas sociales. De acuerdo con Bernardo et al., el policulturalismo
es un sistema de creencias que se centra en reconocer que a lo largo de la historia, diferentes grupos raciales, étnicos y culturales han interactuado, influido e intercambiado entre sí, moldeando y cambiando constantemente las culturas, y conectando las culturas entre sí a través de historias compartidas.38
Las ideologías de diversidad del policulturalismo se asemejan a las políticas que promueven el diálogo y la interacción entre distintos grupos sociales, en el que destaca la importancia de la influencia mutua. Tras su establecimiento como ideología de la diversidad, un número creciente de estudios ha evaluado su eficacia en una variedad de circunstancias. Los estudios han encontrado que tiene impactos positivos, aunque mixtos, en la diversidad y el contacto intergrupal.39 Por ejemplo, de acuerdo con Healy et al., “las investigaciones revelan que apoyar el policulturalismo está relacionado con una disminución de los prejuicios hacia las minorías sexuales y con actitudes menos sexistas”.40 Además, Rosenthal y Levy reconocen que el respaldo al policulturalismo
se relaciona de manera significativa con diversas medidas de contacto intergrupal positivo, incluyendo una menor orientación hacia la dominancia social, una mayor disposición para el contacto entre grupos y una mayor apreciación y comodidad con la diversidad, abarcando todos los grupos étnicos.41
Si bien los primeros estudios sobre el policulturalismo sugieren su eficacia en una serie de situaciones, algunos estudios arrojan resultados mixtos, particularmente fuera del contexto estadounidense. Por ejemplo, los trabajos de Rosenthal et al.42 y Bernardo et al.43 sugieren que el respaldo al policulturalismo se relaciona positivamente con actitudes favorables hacia personas de otros países y deseo de amistad con inmigrantes. Sin embargo, también se asocia con una mayor orientación hacia la dominancia social, lo que puede llevar a actitudes racistas y dinámicas intergrupales pobres.
La breve revisión previa resalta que ninguna de las tres ideologías habitualmente evaluadas es universalmente eficaz para promover la diversidad positiva. Ante esta situación, los académicos han sugerido enfoques combinados que fusionan diversos aspectos de varios modelos. Sin embargo, no está claro que adoptar un enfoque de este tipo o incluso implementar modelos de diversidad policultural, sea eficaz en todos los contextos, especialmente si existen tensiones intergrupales profundamente arraigadas o una historia de conflicto, racismo o discriminación. Por lo tanto, es necesario considerar ampliar el alcance de las ideologías de diversidad existentes y, en particular, identificar ideologías de diversidad que puedan ser efectivas en circunstancias adversas.
Globalización y diversidad
Si bien no existe una definición única y universalmente aceptada de la globalización, numerosos expertos han contribuido con sus propias conceptualizaciones del fenómeno, enriqueciendo así el debate teórico. De este modo, Joseph Stiglitz la define como
la integración más estrecha de los países y pueblos del mundo que ha sido provocada por la enorme reducción de los costos de transporte y comunicación, y el desmantelamiento de las barreras artificiales a los flujos de bienes, servicios, capital, conocimiento y (en menor medida) personas a través de las fronteras.44
Por su parte, Jeffrey Sachs considera que se refiere a
las interconexiones de diversas sociedades a través de grandes áreas geográficas. Estas interconexiones son tecnológicas, económicas, institucionales, culturales y geopolíticas. Incluyen interacciones de sociedades de todo el mundo a través del comercio, las finanzas, la empresa, la migración, la cultura, el imperio y la guerra.45
Milton Santos46 sostiene que la globalización es un fenómeno multidimensional que incluye aspectos económicos, sociales, culturales y políticos. Además, critica la globalización predominante como un proceso que refuerza la desigualdad y la exclusión, y la describe como una fábula para las masas y una perversidad en su manifestación real. Sin embargo, también la ve como una posibilidad para transformar el mundo hacia una mayor justicia social y equidad. Santos enfatiza la necesidad de otra globalización que promueva una conciencia universal y la solidaridad global.
Octavio Ianni47 argumenta que la globalización es como una metáfora que engloba una serie de cambios sociohistóricos que representan diversas dimensiones o visiones de un único proceso de mundialización. Esta definición resalta la complejidad del fenómeno globalizador, pues enfatiza que abarca tanto aspectos económicos como sociales y culturales. Ahora bien, la Organización de las Naciones Unidas (onu), a través de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), define la globalización como “la creciente gravitación de los procesos financieros, económicos, ambientales, políticos, sociales y culturales de alcance mundial en los de carácter regional, nacional y local”.48
Para Anthony Giddens49 la globalización es un fenómeno que integra a nivel mundial tanto lo económico como lo social, que transforma la vida cotidiana y las instituciones tradicionales. La globalización, según Giddens, es un proceso complejo que afecta diversos aspectos de nuestras vidas, desde el trabajo y la economía hasta la cultura y la política. Este proceso se caracteriza por una creciente interconexión y una mayor velocidad en la transmisión de ideas y bienes, con lo que lleva a una transformación continua de las sociedades y economías globales.
Para los propósitos de este trabajo, se entenderá la globalización como un proceso complejo y dinámico que abarca el intercambio de personas, tecnología, bienes, servicios, cultura e información a través de las fronteras geográficas y culturales. Además, este intercambio genera una red cada vez más densa de vínculos e interconexiones entre distintos países y regiones del mundo.50 De este modo, la globalización se configura como un proceso multifacético que transforma la forma en que la sociedad interactúa, se comunica y se relaciona a nivel global. Para mayor claridad y precisión, este artículo abordará la globalización como un proceso en constante evolución, en lugar de un resultado final y tangible.
Por otro lado, la diversidad es un concepto más estático que puede verse como un resultado o un objetivo final. Así, la diversidad es la práctica o condición de tener, estar compuesto por o incluir personas de diversos orígenes.51 La comunicación entre individuos en entornos diversos conduce a la globalización, y esta (a través de los intercambios de personas, tecnología, información y culturas) promueve la diversidad.52 Así, la globalización y la diversidad (es decir, el proceso y el resultado) se entienden como condiciones sociales altamente interrelacionadas pero distintas que se encuentran en un proceso de coproducción.
De hecho, si bien los procesos de intercambio en la globalización conducen a una mayor diversidad, la diversificación de cualquier contexto social conduce a mayores intercambios entre grupos, acelerando así la globalización.53 Es decir, la globalización y la diversidad no son procesos independientes, sino que se encuentran en una relación dinámica de resultados.
La premisa de este artículo es que una forma potencialmente efectiva de abordar algunos de los desafíos o límites que surgen de los enfoques dicotómicos de la diversidad puede provenir de considerar modelos de ideologías de diversidad en el contexto de la globalización. Las razones para adoptar tal enfoque son dos. La primera razón radica en cómo la globalización y la diversidad están intrínsecamente relacionadas entre sí. Debido a la relación entre ambos, el discurso sobre la diversidad debe considerarse en el contexto de su coproductor, la globalización. De hecho, dado que la diversidad y la globalización pueden verse como dos fenómenos distintos pero relacionados, es válida y necesaria una discusión de las relaciones entre ellas.
Los académicos ya han adoptado este enfoque, señalando la relación entre globalización y diversidad.54 En particular, Berry55 adoptó esta postura en un artículo teórico que considera las relaciones entre globalización y aculturación. El artículo proponía que la asimilación de grupos sociales no dominantes no era una consecuencia necesaria de la globalización, afirmación que desde entonces ha sido respaldada por estudios empíricos.56 Estos estudios indican cómo la consideración de la aculturación en el contexto de la globalización facilitó un mayor desarrollo de las teorías de la aculturación. En consecuencia, este artículo propone que el estudio de la diversidad en el contexto globalizado puede aportar ideas valiosas para el desarrollo de nuevas ideologías sobre la diversidad.
La segunda razón para considerar juntas la globalización y la diversidad se puede comprender analizando la literatura sobre el contexto de la globalización. De hecho, los procesos de globalización se producen en contextos cuyo orden social y marco son cada vez más distintos del contexto local o nacional tradicional. En otras palabras, el contexto social de la globalización crea espacios globales, los cuales pueden entenderse como contextos sociales caracterizados por la globalización.
Los espacios globales creados por la globalización facilitan conjuntos de interacciones entre individuos que son distintos de aquellos en espacios no globalizados. Estas interacciones pueden tener un impacto positivo en la diversidad.57 Esta afirmación se basa en la manera en que los espacios globales facilitan el desarrollo de una personalidad intercultural, la cual a su vez propicia dinámicas positivas de adaptación y crecimiento personal ante la diversidad.58 Si bien los espacios globales tienen consecuencias divergentes para los grupos sociales minoritarios y no dominantes, es posible que brinden a algunos individuos la oportunidad de abandonar temporal o culturalmente un contexto social desventajoso, lo que convierte a la globalización en una fuente potencial de empoderamiento.
Los análisis teóricos que examinan el impacto de la globalización, el globalismo y los espacios globales en las relaciones entre grupos sociales también se han interpretado como efectos del dosel cosmopolita. Anderson59 sostiene que a través de etnografías urbanas, los sociólogos han descrito cómo los espacios públicos en las ciudades y centros urbanos se han vuelto cada vez más diversos racial, étnica y socialmente. En lugar de interpretarlo como una fuente de tensión social, el dosel cosmopolita que se crea ofrece una oportunidad para que personas de diversos orígenes converjan y lleven a cabo sus actividades. En este sentido, los pabellones cosmopolitas pueden verse como espacios urbanos globales con consecuencias potencialmente positivas para el contacto intergrupal.
Existe evidencia de la capacidad de la globalización para abrir nuevas vías para el interculturalismo y la diversidad. Por ejemplo, Kastoryano60 argumenta que la noción de solidaridad transcultural puede cultivar un sentimiento de comunidad y pertenencia basado en una identificación global compartida. Al mismo tiempo, hay un creciente discurso sobre el interculturalismo como una respuesta crítica al multiculturalismo, que va más allá de una mera coexistencia de culturas diversas hacia relaciones fundamentadas en valores compartidos y respeto mutuo.61 Pese a que estos estudios no abordan directamente el tema de la globalización, sugieren que el interculturalismo, como fenómeno surgido de la globalización, puede generar nuevos paradigmas de diversidad.
Asimismo, el contexto de globalización también se ha vinculado a la diversidad a través de la teoría de la gestión de la diversidad, que promueve una cultura laboral que refleja la diversidad en la sociedad en general.62 En un contexto de globalización, la gestión de la diversidad promueve y fomenta una cultura global en el entorno laboral, ya que se cree que esto podría favorecer la igualdad y la aceptación de las minorías raciales y étnicas. Esta teoría sugiere que la globalización facilita la identificación de significados y valores comunes que potencialmente pueden promover el entendimiento mutuo.63
En particular, se sugiere adoptar una cultura o identidad laboral global para promover mejores relaciones intergrupales en el contexto laboral.64 Una postura teórica similar fue propuesta por Onyusheva et al.65 para utilizar el contexto común de la globalización y la migración con el fin de facilitar la diversidad positiva en los centros urbanos que se caracterizan por la migración. En ese sentido, la globalización, en el contexto de la teoría de la gestión de la diversidad y la migración, presenta similitudes con las teorías sobre el contexto de los espacios globales.
Estos estudios plantean preguntas importantes. Por ejemplo, en los casos en que los espacios globales obtienen resultados positivos de diversidad, ¿qué tipo de ideologías y modelos de diversidad representan su realidad social? ¿En qué medida la diversidad inducida por la globalización es similar a las tres ideologías y modelos establecidos? Y, particularmente dada la amplia evidencia de que la globalización y los espacios globales pueden generar amenazas a la identidad y pérdida de poder para grupos sociales minoritarios y no dominantes, ¿bajo qué contexto podría ser efectiva la diversidad de la globalización?
Para responder a estas preguntas y sentar las bases teóricas para el desarrollo y la prueba de un instrumentode diversidad de la globalización, este artículo se basa en la definición de globalización y espacios globales para proponer características potenciales de una ideología de la diversidad de la globalización.
Definiendo una ideología de diversidad en la globalización
Se puede sintetizar una ideología única de diversidad de la globalización considerando los dos ejes sobre los que se ubican las ideologías de diversidad ya establecidas. El primer eje de las ideologías de la diversidad está dado por la prominencia de las diferencias grupales, con el daltonismo y el multiculturalismo en los extremos opuestos de esta escala. El segundo eje se refiere a la negación o aceptación de interacciones e influencias asimétricas entre grupos. De hecho, las articulaciones del daltonismo que niegan las influencias asimétricas que los diferentes grupos tienen entre sí lo hacen ya sea reconociendo las categorías de grupo, pero ignorando el estatus o ignorando las categorías de grupo por completo.66
De manera similar, los críticos de la diversidad multicultural señalan que muchas manifestaciones del multiculturalismo no reconocen las disparidades de poder y la participación desigual entre diferentes grupos sociales.67 A diferencia de la mayoría de las manifestaciones de multiculturalismo y daltonismo, el policulturalismo reconoce de manera extensa las disparidades entre grupos, al enfocarse en las múltiples conexiones entre ellos derivadas de interacciones pasadas y presentes, así como de la influencia recíproca.68 Esta perspectiva se diferencia del multiculturalismo y de la visión daltonista, puesto que considera que el contexto histórico de las interacciones grupales y su influencia mutua reflejan y reconocen las disparidades entre los grupos. Esta distinción contribuye a la eficacia particular del policulturalismo en las relaciones intergrupales donde otros modelos de diversidad pueden crear desafíos o desencadenar respuestas sociales negativas.
Usando la analogía de dos ejes o dimensiones de la diversidad, tanto el policulturalismo como el multiculturalismo comparten una similitud en cuanto a la prominencia de las diferencias grupales en sus niveles más altos, pero difieren en que el primero tiende a ser más efectivo para reconocer las disparidades entre grupos. Por otro lado, el daltonismo representa una tercera categoría al poner escaso énfasis en la prominencia de las diferencias grupales y al ignorar las disparidades entre grupos. Sin embargo, al considerar dos ejes o dimensiones independientes, la simple aritmética produce cuatro posibles ideologías de diversidad, lo que sugiere la existencia de una potencial brecha ideológica que podría ser utilizada para identificar una cuarta ideología de diversidad.
De acuerdo a la analogía de dos ejes o dimensiones de la diversidad, la ideología faltante, la cual se define en este trabajo como la perspectiva de la diversidad de la globalización, presenta dos características principales: en primer lugar, minimiza la importancia de la identificación con un grupo específico, pero reconoce las posibles disparidades en el estatus y las interacciones. De esta manera, esta nueva ideología se asocia con el daltonismo de la misma manera en que el policulturalismo se relaciona con el multiculturalismo, pero se diferencia del daltonismo en su enfoque ideológico (véase Tabla 1).
Tabla 1 Definiciones de ideología de diversidad y medidas/elementos de ejemplo según la prominencia de la diferencia grupal y el enfoque principal de la ideología
| Baja importancia de la diferencia de grupo | Alta importancia de la diferencia de grupo | |
|---|---|---|
| Negación de interacciones asimétricas |
Daltonismo -Las categorías de grupos étnicos y culturales no son muy importantes para comprender o tomar decisiones sobre las personas. -La pertenencia a grupos raciales y étnicos no importa mucho para quiénes somos. |
Multiculturalismo -Todas las culturas tienen sus propias tradiciones y perspectivas distintas. -Cada grupo étnico tiene sus propias fortalezas que se pueden reconocer. |
| Reconocimiento de interacciones asimétricas |
Globalización
(propuesta) -Diferentes grupos culturales desempeñan papeles valiosos en la creación de una sociedad global más amplia. -Mi grupo racial, étnico o cultural es parte de una comunidad global e internacional de personas y naciones. -Pertenezco a una comunidad global e internacional de personas y naciones. |
Policulturalismo -Los diversos grupos culturales ejercen influencia mutua entre sí, incluso cuando los individuos dentro de esos grupos no son plenamente conscientes de dicho impacto. -Los diferentes grupos raciales, étnicos y culturales se influyen mutuamente. |
Fuente: Elaboración propia.
Con fines ilustrativos y comparativos, la Tabla 1 incluye ejemplos de elementos que se han utilizado para medir las ideologías del daltonismo, el multiculturalismo y el policulturalismo. Si bien los dos ejes en la tabla parecen separados o con categorías distintas, en la práctica puede haber casos en los que los elementos no encajen tan claramente en una sola categoría y existan elementos que compartan características de ambas. De hecho, a menudo hay diferencias entre las versiones de ideologías de diversidad de la misma clase y algunos modelos de diversidad comparten características con más de una ideología. Además, esta representación bidimensional con dimensiones seleccionadas es sólo una de las muchas representaciones de ideologías de diversidad.
De hecho, otros paradigmas pueden presentar similitudes y diferencias entre los modelos de maneras alternativas. Por lo tanto, dicha tabla debe verse como cuatro cuadrantes, con variaciones significativas dentro de cada uno y posible superposición entre diferentes cuadrantes. Este artículo sostiene que la ideología faltante o perspectiva de la diversidad de la globalización refleja el tipo de diversidad que se manifiesta en los espacios globales (es decir, contextos sociales caracterizados por la globalización). A continuación se mencionan ejemplos empíricos de la diversidad de la globalización para respaldar este argumento. No obstante, mientras no exista una medida consensuada y validada de la diversidad de la globalización resulta útil examinar las definiciones prácticas y elementos que la representen.
En este sentido, tomando en cuenta la teoría de la identidad social69 y la teoría de la categorización social,70 se puede proponer que los elementos de ejemplo se enfoquen en el desarrollo de una identidad global o internacional compartida. Este enfoque de categorización difiere del daltonismo en que no necesariamente promueve la asimilación; de hecho, a diferencia del daltonismo, la atención centrada en una identidad global compartida no entra en conflicto con formas de aculturación que reconocen e, incluso, en algunos casos celebran las diferencias entre grupos.71
Como alternativa y en el contexto del debate sobre la globalización, estos puntos podrían enfocarse en las conexiones entre individuos (en lugar de grupos o culturas) y reflejar la influencia mutua que ejercen en espacios globales compartidos, con el énfasis puesto en el intercambio y la movilidad de personas de todas las partes del mundo. Asimismo, podrían incorporar algunos aspectos del interculturalismo, donde individuos de grupos diversos establecen relaciones positivas a través de valores compartidos de respeto mutuo.72
En consonancia con los estudios que resaltan el papel de la creencia en un espacio global para la creación de diversidad positiva,73 los elementos de la Tabla 1 permiten explorar las creencias individuales sobre la existencia y pertinencia de dicho espacio. Cada una de estas posibilidades refleja diferentes aspectos de la globalización, al mismo tiempo que ofrece enfoques de la diversidad que se distinguen visiblemente de las tres ideologías tradicionales. En este sentido, la Tabla 1 muestra las posibles similitudes y diferencias entre una ideología de diversidad global y las ideologías de daltonismo, multiculturalismo y policulturalismo.
Si bien la ideología de globalización propuesta pretende reflejar los procesos de globalización y el contexto social único de los espacios globales, es crucial reconocer que el desarrollo de una medida empírica para esta ideología no necesariamente capturará todas las definiciones de la globalización o, incluso, la literatura sobre espacios globales. Adicionalmente, tal medida ideológica, incluso si se construye exitosamente, no garantiza la explicación de la variación única en las medidas de relaciones intergrupales, discriminación, racismo u otros fenómenos sociales, en comparación con las ideologías existentes.
De hecho, es importante destacar estudios que identifican alguna relación entre el apoyo a la globalización y el multiculturalismo,74 la convergencia y fusión de culturas (como una forma de daltonismo)75 y el apoyo al policulturalismo.76 Por lo tanto y con el fin de fundamentar el valor de buscar el desarrollo de una medida de la ideología de la globalización, este artículo revisa estudios de caso que permiten visualizar la diversidad en el contexto de la globalización.
Ideologías de la diversidad de la globalización en estudios empíricos
Las investigaciones que demuestran cómo el contexto de la globalización puede facilitar la diversidad se han centrado principalmente en dos áreas: por un lado, Estudios sobre Globalización, Negocios y Gestión de la Diversidad (EGNGD); por otro, Estudios sobre Diversidad en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (EDCTIM).
En general, estos estudios vinculan el desarrollo de identidades globales, el apoyo a la globalización o el surgimiento de espacios globales con resultados sociopsicológicos positivos. Si bien no existe una definición única de una ideología de la diversidad de la globalización ni un modelo de diversidad de la globalización completamente desarrollado, es posible yuxtaponer las definiciones propuestas en este artículo con los hallazgos de estos estudios. Esto permitiría construir un caso sólido para el desarrollo formal de una ideología de la diversidad de la globalización.
Diversidad de globalización e identidades globales en gestión
La diversidad de la globalización se observa en un grupo de estudios que vinculan el desarrollo de una identidad global o internacional con resultados sociales positivos en entornos de gestión de la diversidad. Específicamente, estos estudios proponen que un sentido de identidad global facilita la identificación de similitudes intergrupales y normas positivas de trabajo en equipo.77 Además, la percepción de pertenencia a un endogrupo global común aumenta los sentimientos de identidad compartida, la confianza y la cooperación entre individuos de diferentes culturas.78
En cada uno de estos ejemplos surgen resultados positivos cuando las personas pueden identificar un entorno laboral global compartido (es decir, un espacio global compartido) o una identidad global compartida. En estos estudios, el enfoque en los elementos comunes hace que las personas de diferentes grupos se favorezcan entre sí y se atribuyan características positivas unas a otras.
Estudios como el de Harush et al.,79 en el que se dividió a 317 estudiantes de posgrado de Administración de Empresas, en 83 equipos de diversas nacionalidades para completar una serie de tareas gerenciales, indicó que la prominencia de la identidad global reduce indirectamente los niveles de conflicto relacional, a través de los niveles medidos de proximidad percibida. Es decir, los individuos que abrazan una identidad global (y la ven como un espacio compartido que aumenta su proximidad a individuos de diferentes exogrupos) experimentan un contacto intergrupal positivo. Lo interesante de este estudio es que las medidas utilizadas se enfocan en lo global como una construcción o identidad compartida, sin resaltar deliberadamente la prominencia de las diferencias grupales.
Utilizando la terminología definida anteriormente, los impactos de la diversidad de la globalización en este estudio están mediados por la percepción de proximidad entre los participantes. Si bien estos estudios señalan las posibles ventajas de un modelo de diversidad de globalización, existe cierta heterogeneidad dentro de las muestras. En cada uno de los estudios, los participantes que no experimentan el espacio global ni respaldan sus contenidos y características no experimentan los beneficios reportados de tal enfoque de la diversidad. Por ello, es importante señalar la posibilidad de fomentar identidades globales a través de proyectos educativos y de formación. En este sentido, Erez et al.80 realizaron un estudio con estudiantes de posgrado de 17 universidades en 12 países. Los participantes completaron un módulo de capacitación en diversidad en línea de cuatro semanas de duración. Antes, durante y seis meses después del módulo se recopilaron datos sobre las identidades globales y la inteligencia cultural de los participantes.
Los resultados mostraron que la capacitación aumentó tanto la inteligencia cultural como las medidas de identidad global en los países participantes. Estos efectos se mantuvieron seis meses después de la finalización del módulo. Si bien este estudio no establece una relación causal entre identidades globales e inteligencia cultural, sí demuestra que es posible desarrollar identidades globales a través de la capacitación.
Esto sugiere que los modelos de diversidad de globalización pueden implementarse a través de la capacitación. En particular, este estudio es relevante a la luz de investigaciones recientes que han demostrado una relación entre la inteligencia cultural y las identidades globales.81 Los resultados del estudio proporcionan evidencia sobre la viabilidad y los impactos potenciales de una ideología de diversidad de globalización.
Diversidad de la globalización en el contexto de EDCTIM
La diversidad de la globalización también se ha estudiado en relación con la discriminación, la desigualdad y las relaciones intergrupales en el contexto de los edctim. Estos estudios señalan que los contextos globales, universales o internacionales del trabajo facilitan el contacto intergrupal. Algunos ejemplos son de particular importancia para comprender el potencial de la diversidad de la globalización, ya que proporcionan investigaciones empíricas sobre la diversidad de la globalización en poblaciones minoritarias sin selección previa. En contraste, los estudios sobre gestión de la diversidad pueden tener efectos de selección ocultos, ya que se centran principalmente en estudiantes de posgrado en administración de empresas o profesionales con una sólida formación educativa, y no suelen tener en cuenta especialmente a los grupos minoritarios.
Por ejemplo, Diamond y Kislev82 sostienen que al sumergirse en contextos globales, los estudiantes minoritarios pueden eludir parcialmente el contexto local/nacional que se caracteriza por malas relaciones intergrupales y una falta de interés (o incluso rechazo) de contextos sociales compartidos. Es de particular interés la notable relación entre el apoyo a un entorno global e internacional y las actitudes positivas hacia la cooperación intergrupal. En cambio, no se observa una relación significativa con el multiculturalismo o policulturalismo. En ese sentido, estos estudios sugieren que una posible forma de ideología de la diversidad en la globalización puede ser efectiva en situaciones donde los enfoques basados en el multiculturalismo o el policulturalismo no logran resultados.
Discusión, conclusiones y direcciones futuras
Este artículo ha buscado sentar las bases teóricas para facilitar la expansión del paradigma daltonismo-multiculturalismo-policulturalismo en el estudio de las ideologías de la diversidad y los modelos de diversidad. La revisión de los estudios teóricos y empíricos relevantes existentes debería animar a los académicos a considerar el desarrollo potencial de un instrumento para una ideología de la diversidad de la globalización y el correspondiente modelo de diversidad de la globalización, con lo que se crearía un enfoque de cuatro modelos para el análisis de la diversidad. Sin embargo, las limitaciones de esta revisión y la investigación empírica existente plantean varias preguntas importantes que deberían guiar este proceso.
En primer lugar, si bien la distinción entre la diversidad de la globalización y otras ideologías es clara, esto no garantiza su singularidad. Se necesitan más estudios para el desarrollo de una ideología de la diversidad de la globalización que establezca su singularidad con respecto a las ideologías existentes. Además, con pocas excepciones, los estudios incluidos no comparan los impactos de la diversidad de la globalización con otros modelos. Para establecer los beneficios potenciales de la ideología de la globalización, los estudios futuros necesitarán verificar si el apoyo a los modelos de diversidad de la globalización puede explicar la variación única en las medidas de bienestar social.
En segundo lugar, es crucial reflexionar sobre cómo la globalización y los espacios globales pueden representar un desafío o amenaza particular para algunos grupos minoritarios. Si bien los estudios citados en este artículo presentan la ideología de la diversidad de la globalización como una posibilidad para las minorías, las experiencias vividas por éstas en espacios globales, entornos diversos y entornos cosmopolitas dependen de la identidad individual y grupal. En muchos casos, las interacciones asimétricas entre diferentes grupos sociales han planteado desafíos para las minorías en los contextos de globalización y diversidad. Esto es especialmente cierto cuando estas interacciones representan una amenaza a la identidad nacional o indígena. El desarrollo de la ideología de la diversidad de la globalización puede contribuir a la investigación sobre las minorías en contextos globales. Esta investigación debe centrarse en las experiencias de las minorías en estos contextos, así como en los desafíos y oportunidades que enfrentan.
Una vez que se aborden estas limitaciones, una ideología de la diversidad de la globalización puede ayudar, en algunos contextos, a abordar un desafío clave en la investigación de la diversidad, que es elegir modelos de diversidad que no empoderen a un grupo social a expensas de otro. Si bien la introducción del policulturalismo mejoró las opciones disponibles en la dicotomía daltonismo-multiculturalismo, el enfoque de tres vías aún requiere la adopción de diferentes aspectos y de modelos para adaptarse a cada situación. La introducción de una cuarta opción como la que aquí se propone (ideología de la globalización) ampliará las opciones disponibles.










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