Por la amplia variación genética de razas de maíz (Zea mays L.) presentes en la República Mexicana, los mexicanos se autocalifican como “gente de maíz” (Kato et al., 2009). Por su uso en la alimentación se considera que éste es el cultivo más importante en México. Sin embargo, se estima que para el año 2030 aumentará de manera histórica la brecha entre el consumo y producción (CIMMYT, 2019).
Dentro de los factores que propician el aumento de esta brecha se encuentra la enfermedad que se conoce como “mano de chango” (Figura 1), de etiología desconocida y cuya incidencia puede llegar a 100% (Farabaugh et al., 2019). Las pérdidas de grano de maíz debido a las enfermedades del cultivo en México se estiman entre 20 y 86% (Márquez et al., 2021), mientras que en los Estados Unidos de Norteamérica varían de 35 a 91% (Ortez et al., 2022b).
Debido a que el síntoma se desarrolla debajo de la inflorescencia femenina principal, algunos investigadores tienen la hipótesis que su causa se relaciona a diversas fuentes de estrés (Mahrokh et al., 2022). Ciampiti (2018) menciona como agente causal las altas temperaturas y aplicaciones de productos agroquímicos en las etapas V5 y V6 que se extiende a la etapa V15. Sravani et al. (2021) la relaciona con un pobre manejo agronómico. Ortez et al. (2022a) en su revisión sobre malformaciones del maíz concluye que la aparición de múltiples jilotes se debe a una interacción entre factores genéticos, ambientales y manejo del cultivo, mismos que ocurren desde el periodo de polinización hasta la etapa R1.
Como consecuencia, la planta detiene el desarrollo normal de la inflorescencia, se rompe la dominancia apical, dando lugar al desarrollo múltiple de inflorescencias femeninas (Sravani et al., 2021). Para el manejo de este problema se ha considerado variar la densidad de siembra, control de posibles insectos vectores (Farabaugh et al., 2019), modificar las fechas de siembra (Singh y Pooja, 2008), uso de fertilizantes y herbicidas (Mahrokh et al., 2022), aplicación de otros agroquímicos (Ciampiti, 2018), especialmente fungicidas (Aguilar y Molina, 1996).
Sin embargo, existe el concepto de que tanto la incidencia como la severidad son dependientes del genotipo (Ortez et al., 2022a), lo cual deja, hasta ahora, la elección de una variedad tolerante como el único método de control efectivo. El objetivo de esta investigación fue estimar la incidencia de la mano de chango en variedades mejoradas y nativas de maíz de la región centro, norte y occidente de México y correlacionar su incidencia con la altura sobre el nivel medio del mar.
Durante el ciclo agrícola otoño-invierno 2023, en localidades de los estados de México, Querétaro, Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato, Nayarit, Jalisco y Michoacán (Cuadro 1). Se localizaron parcelas de siembras comerciales de maíz en etapa fenológica R1 o posterior, donde fue necesario tener acceso a la identidad del material genético cultivado.
Cuadro 1 Incidencia de plantas de maíz con síntomas de ‘mano de chango’ en diferentes localidades de México.
| Estado | Localidad | Coordenadas | Altitud (m) | Germoplasma*a | Incidencia*b ±EE |
|---|---|---|---|---|---|
| Querétaro | San Cristóbal | 20° 33’ 33.2” N 100° 14’ 31.4” O | 2000 | DK2020 | 3 ±0.193 |
| Querétaro | Palo alto | 20° 32’ 09.2” N 100° 12’ 24.5” O | 2090 | DW130 | 8.25 ±0.198 |
| Querétaro | Santa Rosa | 20° 51’ 21.6” N 100° 25’ 22.6” O | 2100 | DEKALB 2069 | 3.5 ±0.383 |
| Zacatecas | Pinos | 21° 53’ 09.8” N 101° 30’ 50.2” O | 1800 | 2646W | 10.5 ±0.252 |
| Zacatecas | Pinos | 21° 53’ 27.3” N 101° 33’ 59.6” O | 1800 | Nativa | 12.25 ±0.334 |
| SLP | Santa María | 21° 37’ 05.8” N 100° 44’ 07.0” O | 1650 | PIONEER | 9.75 ±0.904 |
| SLP | Villa de Arriaga | 21° 55’ 40.3” N 101° 21’ 19.3” O | 1800 | 30726 | 2.25 ±0.619 |
| SLP | Villa de Arriaga | 21° 54’ 21.8” N 101° 23’ 20.0” O | 1800 | 32006 | 23 ±0.313 |
| Guanajuato | Apaseo el Alto | 20° 28’ 48.2” N 100° 36’ 07.6” O | 1850 | NOVASEM NA731 | 10.5 ±0.777 |
| Guanajuato | Villagrán | 20° 31’ 13.7” N 101° 02’ 52.5” O | 1730 | PIONEER 84G04 | 2.25 ±0.252 |
| Guanajuato | Irapuato | 20° 31’ 18.4” N 101° 29’ 16.4” O | 1730 | EAGLE 215W | 10 ±0.267 |
| Guanajuato | Manuel Doblado | 20° 44’ 23.9” N 101° 42’ 23.2” O | 1700 | DK2037 | 11.25 ±0.482 |
| Guanajuato | Cuerámaro | 20° 41’ 53.5” N 101° 42’ 25.0” O | 2100 | Nativa | 13.25 ±0.539 |
| Guanajuato | Cuerámaro | 20° 39’ 20.1” N 101° 40’ 50.5” O | 1600 | CRM77 | 12.5 ±1.323 |
| Nayarit | Santa María del Oro | 21° 11’ 50.4” N 104° 38’ 48.6” O | 900 | NK921W | 5.75 ±0.64 |
| Nayarit | Tuxpan | 21° 56’ 58.6” N 105° 18’ 48.1” O | 10 | Nativa | 10 ±0.267 |
| Jalisco | Ojuelos | 21° 50’ 00.5” N 101° 34’ 00.3” O | 2100 | 30A60 | 8.5 ±0.238 |
| Jalisco | El Arenal | 20° 44’ 04.4” N 103° 37’ 20” O | 1840 | NK912W | 3.25 ±0.277 |
| Jalisco | Tala | 20° 39’ 10.8” N 103° 44’ 23.8” O | 1320 | ASPROS Supremo | 3.25 ±0.179 |
| Jalisco | Ameca | 20° 31’ 56.1” N 103° 59’ 27” O | 1200 | NB940 | 13.75 ±0.213 |
| Jalisco | Ameca | 20° 32’ 07.7” N 103° 59’ 54.6” O | 1200 | ASPROS Patriota | 15.25 ±0.431 |
| Jalisco | Los Pilares | 20° 31’ 37.5” N 104° 06’ 12.7” O | 1290 | NOVASEM NB723 | 1.5 ±0.276 |
| Jalisco | Villa Hermosa | 20° 30’ 01.8” N 103° 59’ 33.1” O | 1520 | NK307 | 0.5 ±0.104 |
| Jalisco | San Martín Hidalgo | 20° 26’ 54.5” N 103° 56’ 48.9” O | 1250 | PIONEER B3715 | 0 |
| Jalisco | Autlán | 19° 44’ 26.2” N 104° 15’ 34” O | 1280 | Nativa | 9 ±0.081 |
| Jalisco | Tecolotlán | 20° 12’ 45.6” N 104° 04’ 32.7” O | 1280 | DK2037 | 2.5 ±0.153 |
| Jalisco | Unión de Tula | 19° 58’ 59” N 104° 15’ 47.7” O | 1350 | DK4018 | 5.25 ±0.243 |
| Jalisco | Autlán | 19° 45’ 16.7” N 104° 21’ 44.6” O | 980 | ASGROW Alicante | 4 ±0.267 |
| Jalisco | Casimiro Castillo | 19° 32’ 01.9” N 104° 31’ 14.6” O | 360 | DK2061 | 9.5 ±0.238 |
| Jalisco | Poncitlán | 19° 32’ 01.9” N 104° 31’ 14.6” O | 1550 | P3075W | 0 |
| Jalisco | Jamay | 20° 17’ 40.5” N 102° 40’ 16.2” O | 1560 | B3715 | 2.25 ±0.121 |
| Michoacán | Tanhuato | 20° 16’ 20.9” N 102° 25’ 16.8” O | 1530 | ASGROW Berrendo | 6.75 ±0.193 |
| Michoacán | La Piedad | 20° 21’ 53.8” N 102° 05’ 12” O | 1670 | ASGROW Camaleón | 4.25 ±0.232 |
| Michoacán | Ecuandureo | 20° 09’ 26.4” N 102° 13’ 38.6” O | 1600 | CERES Galileo | 1.25 ±0.121 |
| México | C. de Postgraduados | 19° 28’ 00.3” N 98° 54’ 03.9” O | 2240 | Nativa | 63 ±0.866 |
| México | C. de Postgraduados | 19° 28’ 01.8” N 98° 53’ 56.9” O | 2240 | Nativa | 47.25 ±1.028 |
| México | C. de Postgraduados | 19° 27’ 53.6” N 98° 54’ 05.0” O | 2240 | Nativa | 96.75 ±0.242 |
| México | C. de Postgraduados | 19° 28’ 09.2” N 98° 54’ 00.4” O | 2240 | Nativa | 53.75 ±1.71 |
*a= de acuerdo con la entrevista con el dueño de la parcela; *b= promedio de cuatro repeticiones.
En cada parcela se seleccionaron cuatro surcos centrales sobre los cuales se evaluaron 100 plantas. Se registró el número total de plantas inspeccionadas visualmente y el número de ellas que mostraban múltiples inflorescencias femeninas en el mismo nudo. Para determinar la incidencia de la enfermedad se usó la siguiente fórmula: I(%)= n/N *100. Donde: I= incidencia; n= número de plantas con síntomas; N= total de plantas evaluadas.
En cada parcela evaluada se registraron las coordenadas geográficas y la altitud en metros sobre el nivel del mar (msnm). Con apoyo del paquete de análisis SAS versión 9.0. Se comparó el efecto de germoplama nativo contra los mejorados mediante el test de Wilcoxon. Todas las parcelas evaluadas de los estados muestreados del centro, norte y occidente de México, tuvieron presencia de la mano de chango (Cuadro 1). Este estudio y el de Márquez et al., (2021) constatan que la presencia de mano de chango en maíz se distribuye a nivel nacional, afectando variedades comerciales nativas y mejoradas.
La incidencia registrada alcanzó hasta el 96%. Ortez et al., (2022b) observaron que los síntomas varían según el material genético. En concordancia con Márquez et al., (2022) la incidencia de la mano de chango sobre híbridos comerciales (x̄= 6.4%) fue estadísticamente menor (Pr> Z= 0.0008, α = 0.05) a la que se presenta en germoplasma nativo (x̄= 38.1%). Investigadores han encontrado que el uso de semilla procedente de plantas con síntomas incrementa la incidencia de la enfermedad generaciones subsecuentes (Aguilar y Molina, 1996; Fernández et al., 2013).
Este hecho podría explicar por qué su incidencia en germoplasma nativo puede llegar a 100%. Sin embargo, aún no hay evidencias de que el agente causal se transmita por semilla (Frank y Hallauer, 1997). Sravani et al., (2021) relaciona la formación de múltiples jilotes con un manejo agronómico inadecuado, deficiencias nutricionales y condiciones de sequía (Ángeles et al., 2010). Las variables incidencia y altitud sobre el nivel medio del mar tienen covarianza positiva con una correlación altamente significativa de 42% (p-value= 0.008098), lo que indica que la mano de chango tiene mayor incidencia en las zonas con mayor altitud.
Conclusiones
La mano de chango es una enfermedad con distribución nacional cuya incidencia aumenta a medida que se incrementa la altitud sobre el nivel medio del mar. Asimismo, se encontró que los maíces nativos tienen un porcentaje de incidencia mayor que el que se presenta en híbridos o sintéticos. Para estos últimos hubo casos donde no se observaron plantas con síntomas. Esta enfermedad representa un problema fitosanitario creciente para las variedades de maíz nativas de México.










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