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Alteridades

On-line version ISSN 2448-850XPrint version ISSN 0188-7017

Alteridades vol.23 n.46 Ciudad de México Jul./Dec. 2013

 

Lecturas

 

Homo Mobilis. La nueva era de la movilidad*

 

Reseñado por Maximiliano E. Korstanje**

 

* Georges Amar, Homo Mobilis. La nueva era de la movilidad, La Crujía Ediciones, Buenos Aires, 2011, 176 pp.

 

** Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo, Argentina. Av. Dorrego 169 - 2° piso AP F, Argentina <maxikorstanje@hotmail.com>.

 

Georges Amar presenta Homo Mobilis, publicado por vez primera en español por La Crujía Ediciones, en 2011. En esta investigación, el autor explica su concepto de religancia como un neologismo que combina relación (relation) con lazo (lien). La particularidad distintiva de la modernidad adquiere un tono cada vez más trágico respecto al calentamiento global y las formas sucias de energía que consumen los medios de transporte actuales. No obstante, Amar sugiere que la movilidad es algo más que un transporte, es una institución social que modifica no sólo las pautas de relación entre las personas sino además los comportamientos individuales.

Si la movilidad es comprendida como un proceso que crea relaciones, el principio de religancia, que sustenta a la primera, permite crear nuevas tecnologías para la innovación. Nuestro futuro es cada vez más impredecible, ya que el paradigma de la movilidad lo está modificando constantemente. La movilidad ha remplazado al transporte introduciendo una nueva dinámica que transforma nuestro estar en el mundo desde varias perspectivas:

1. Convierte el sentido de lugar valorizando ciertos espacios.

2. Altera nuestro tiempo de recreación y descanso.

3. Se intenta extender la vida de las personas aludiendo al paradigma de la movilidad.

4. Los tiempos de espera se han acelerado notablemente.

5. Ha creado un nuevo ciudadano-móvil, creativo, innovador y coproductor de movilidad.

Desde lo metodológico, Amar enfatiza que para ser correctamente comprendido el problema de la movilidad moderna debe examinarse con base en tres niveles específicos: a) un pasaje del transporte a la movilidad y del tránsito a la religancia; b) un pasaje del hardware al software informativo que sustenta el alto grado de movimiento, y c) una radical transformación en la mentalidad de los actores sociales. De todos los temas y sub-temas abordados, el libro trata uno por demás interesante: la paradoja tecnológica y su vínculo con la imprevisibilidad.

Intervenimos en todas las cosas para ganar comprensión de los fenómenos. Como resultado de ese razonamiento, nos es difícil aceptar que los buenos proyectos no sean exitosos. Esta supuesta paradoja lleva a repensar los horizontes de la previsibilidad. Aplicado a los transportes, podemos notar la emergencia de nuevas formas híbridas de transporte público, y a la vez individual, que rompen las tradiciones clásicas. Para la innovación es necesario instalar en la discusión la importancia del método prospectivo, entendido como una relectura de los paradigmas emergentes y una relocalización respecto a las ideas básicas en un campo de estudio.

Según su desarrollo, la movilidad como forma de pensar debe contribuir a la innovación de tecnologías más sustentables y menos contaminantes. Ante el asunto de la contaminación ecológica, el hombre no puede contentarse con destruir su sistema de movilidad, pues éste constituye la oportunidad más vívida de un cambio realmente sustentable. El problema ecológico ha sido un disparador en el cambio del paradigma, un iniciador de una forma de pensar diferente. Si el sistema de transporte evidenciaba un desplazamiento donde el viajero ejercía un rol pasivo, la movilidad moderna apela a nuevas estimulaciones para co-crear una realidad. Un smartphone permite conectar no sólo realidades dispersas sino paisajes, confiriendo una inusitada forma estética de construcción de lugares y un diseño de experiencias. Los modelos teóricos racionales que ven en el viajero a un agente capaz de maximizar beneficios han caído en desuso para dar lugar a una movilidad pro creativa donde el viajero es protagonista en su propia experiencia. La segmentación del viaje se torna individual para ajustarse a los deseos del consumidor. Escribe Amar que "la noción misma de persona o existencia personal se ve afectada, hoy día, por la movilidad. Una persona no se define por el lugar en el que vive u otros caracteres fijos, sino por su modo de moverse, de vivir en movimiento, de integrar su movilidad a su modo de vida, de consumo, de trabajo, de informarse y de encontrarse con otros" (p. 39).

Cada cultura fundamenta y determina las propias experiencias al viajar. Aun cuando la globalización parece haber ejercido una tabula rasa en las principales capitales del mundo, los pueblos continúan marcando diferencias en las formas y los ritmos a la hora de ejercer su derecho a la movilidad. Por poner un ejemplo, los parisinos son más impacientes esperando el autobús pero suben ordenadamente, mientras que los pekineses esperan con más paciencia, aunque, una vez que llega el transporte, se abalanzan sobre los asientos. La dimensión cultural de la nueva movilidad hace que el espacio ya no condicione el desplazamiento. Un viajero medieval partía de un lugar para llegar a otro, luego de un trajinar que llevaba determinado tiempo. Por el contrario, la modernidad contribuye a crear movimiento para fabricar lugares específicos.

Una de las características que definen el pensamiento de Amar es la dicotomía entre tiempo-distancia y tiempo-sustancia, tal vez su contribución más seminal. La primera se explica como el tiempo dedicado a viajar, un tiempo perdido en desplazarse de un punto a otro. A medida que la innovación tecnológica ha hecho más confortable viajar, y hacerlo en menor tiempo, se ha creado un excedente de tiempo genuino. Si el tiempo-distancia descansa sobre el cálculo racional que lleva a la optimización, el tiempo sustancia adquiere una naturaleza más humana al permitir al viajero involucrar sus afectos en la travesía. En la era de la movilidad se apela en mayor medida al tiempo-sustancia fabricando ciertas experiencias que conllevan relación. No es extraño, entonces, observar verdaderos medios equipados con todo lo que necesita el viajero para su recreación. Verdaderos hoteles móviles, como los cruceros, darán lugar a inéditas formas de practicar el turismo en los próximos años. Estos mecanismos reconvierten el tiempo clásico de espera en tiempo usufructuado y aprovechable.

En los capítulos tercero y cuarto se trabajan específicamente los conceptos de movilidad y religancia, así como las nuevas estrategias para renovar la sustentabilidad del transporte. En las secciones subsiguientes se examina cómo la religancia modifica el tiempo, el lugar y el carácter de las personas. La tesis central de Amar apunta a la siguiente reflexión y se le puede acusar de ser demasiado optimista sobre los efectos que la movilidad muestra sobre la sociedad, ya sea transformando naciones o explotando regiones enteras.

¿Es la movilidad una alternativa buena o mala? Plantearse el problema en estos términos es una cuestión de difícil resolución, admite Amar. La movilidad es buena en cuanto gane en religancia y sea sustentable acorde a una dicotomía entre lo virtual y lo real. A diferencia de otros pensadores, como Baudrillard o Virilio, Amar sugiere que en los próximos años experimentaremos cómo lo virtual alimenta lo real, de la misma forma que el distanciamiento fagocite lo vivencial. La tendencia, sin lugar a dudas para el autor, pasará no sólo por la inmaterialidad de los transportes (digital) sino por movimientos corporales (particularmente pedestres) en lugar de las máquinas que hoy nos inmovilizan.

En 180 grados respecto de la tesis de Paul Virilio, Amar está convencido de que habrá más movilidad en los próximos siglos, pero también un mayor apego de los hombres por sus lugares (cohesión). El criterio conceptual entre ambos filósofos parece ser el papel de la innovación en el proceso evolutivo. En Amar, "la movilidad, creadora de riqueza pero también de daños y de amenazas para el medio ambiente, será sustentable sólo si maximiza la primera reduciendo los segundos. La movilidad será sustentable sólo si es innovadora" (p. 164).

Como corolario, agregaré que el concepto de la innovación permite confiar en que el excedente de tiempo, producido por el avance técnico, será emancipador y no necesariamente opresor, como infería Virilio. Escrito de una manera impersonal, clara y convincente, este trabajo es el fiel reflejo de la idea de que un libro no se mide por el volumen o la cantidad de hojas, sino por la profundidad y claridad del pensamiento vertido en él; una obra ampliamente recomendable en temas o discusiones vinculadas a la movilidad y a la modernidad.

 

Bibliografía

Virilio, Paul 1996 El arte del motor: Aceleración y realidad virtual, Manantial, Buenos Aires.         [ Links ]

---------- 2007 Ciudad pánico: El afuera comienza aquí, Libros del Zorzal, Buenos Aires.         [ Links ]

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