No han sido pocas las personas vinculadas a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que han combinado la docencia, la investigación, el activismo, el periodismo y la representación político-electoral de forma exitosa, impactando en el espacio público, y que su labor concita reconocimiento y emulación.
Entre estos universitarios se encuentra Arnaldo Córdova (1937-2014) quien marcó, de forma indeleble, la discusión política mexicana y colocó un sello propio a la manera de examinar el pasado del país y de analizar la coyuntura. Formado en las ciencias jurídicas y las teorías políticas en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y en la Universitá degli Studi di Roma, respectivamente, su presencia en la UNAM, en particular en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y el Instituto de Investigaciones Sociales, sin olvidar su paso por la Facultad de Economía, significó la oportunidad para desplegar sus capacidades reflexivas en torno a la historia y la política nacionales. Con una perspectiva a todas luces multidisciplinaria, en donde por igual convergían la economía, la sociología, la ciencia política, el derecho y, por supuesto, la historia, la abundante obra publicada refleja el interés por comprender procesos de larga duración, aunque él se centrara en momentos específicos, y sus efectos para el futuro. Aunque, conviene decirlo, reconoce en la política a una práctica / ciencia con una lógica propia. Le otorga su propio lugar.
Si hay un autor mexicano que conjugue los diferentes saberes de la teoría política, el derecho y la historia para analizar los elementos constitutivos del poder político, el afanzamiento de la ideología y la política de masas, piezas clave en el establecimiento del Estado mexicano posrevolucionario, es Arnaldo Córdova (1937-2014) (Gallegos Cruz, 2022, p. 89).
Puede decirse que los intereses del doctor Arnaldo Córdova fueron el poder político y el Estado1 materializado en acciones humanas e instituciones. Indagó cómo los individuos y los grupos se hicieron del poder y la manera en que lo ejercieron, mantuvieron o perdieron. Esto es producto de su formación con Galvano della Volpe y Umberto Cerroni (Gallegos Cruz, 2022, pp. 89-90) con quienes conoció a los pensadores clásicos del poder: Maquiavelo, Weber, Hobbes, Rousseau, Tocqueville, Locke, en fin, Marx. Así como la forma en que dicho poder se institucionalizó en prácticas informales como en entidades creadas al amparo de la ley, sin olvidar el imprescindible y definitorio papel que las masas tienen en la lucha por el poder y su organización y, de ser el caso, su contención.
Siempre a la izquierda (Illades, 2018), su participación política y electoral, así como su prolija producción académica y de divulgación periodística en Punto Crítico, Cuadernos Políticos, Nexos y La Jornada, reflejan sus convicciones. Fue un miembro activo e impulsor del sindicalismo democrático, integrante de la comisión política del Movimiento de Acción Popular, del Partido Comunista Mexicano y del Partido Socialista Unificado de México por el que fue diputado federal en la LII Legislatura (1982-1985).
Sus libros son considerados clásicos y formarían parte del canon de la literatura sobre historia política mexicana contemporánea si existiera un consenso en torno a qué títulos y autores deberían de integrar. Al menos, una triada de sus obras, publicada cada uno con un año de diferencia, es parteaguas en el análisis del movimiento armado de 1910 (Gallegos Cruz, 2021) en donde se encuentran nuevas y originales interpretaciones: La formación del poder político en México (1972), La ideología de la Revolución Mexicana (1973, que originalmente fue su tesis de doctorado defendida el 6 de febrero de ese año siendo el primer mexicano en obtener dicho grado con lo que la Escuela Nacional pasaba a ser, con todas sus letras, una facultad)2 y La política de masas del cardenismo (1974) (Gómez-Quiñones, 2015). En palabras de uno de sus alumnos, quien después descolló en la docencia y la administración electoral, José Woldenberg:
En un lapso muy corto publicó tres libros que se leerían con fruición. La ideología de la Revolución Mexicana (1973), La formación del poder político en México (1972) y La política de masas del cardenismo (1974, todas en ERA), se convirtieron desde su aparición, en ensayos multi citados. Eran fruto tanto de una vocación académica como política. La primera se cumplía con rigor, investigación, reconstrucción fiel de los acontecimientos, seriedad, solidez. Y la segunda, partía de la idea de que solo conociendo lo que existía y su historia, eventualmente se lograría su transformación. No creo exagerar si digo que las coordenadas del debate sobre la historia del siglo XX mexicano y la naturaleza de su Estado cambiaron con ellos. Arnaldo intentaba rastrear los procesos que habían generado al Estado postrevolucionario, sus trazos fundamentales y sus peculiaridades (Woldenberg, 2014).
Un conjunto de sus trabajos es ahora reunido y publicado en una antología que forma parte de la colección Biblioteca del Estudiante Universitario (BEU). El número que le corresponde al tomo destinado a Córdova dentro de aquella es el 158. No es un asunto menor considerando que es la colección más antigua de las que posee la Universidad Nacional y una de las de mayor prestigio.
Fue fundada en 1939 a instancias de don Francisco Monterde. Su catálogo es amplio y reconocido. Ahí están notables autores: Benito Juárez, Lucas Alamán, sor Juana, Justo Sierra, Gabino Barreda, Francisco Bulnes, Manuel Toussaint, Ramón López Velarde, Ricardo Flores Magón, Martín Luis Guzmán, Antonio Caso, Alfonso Reyes o Jesús Reyes Heroles. A Monterde lo siguieron en la coordinación de la BEU, entre otros, Agustín Yáñez, Julio Jiménez Rueda, Mauricio Magdaleno, Miguel León-Portilla, Ernesto de la Torre Villar, Álvaro Matute, Eugenia Meyer y Fernando Curiel (Maguey, 2021, p. 29). No sólo los autores que recoge la Biblioteca le otorgan a ella un signo de distinción, sino quienes la han encabezado. Hoy, al frente de esta tarea se encuentra Javier Garciadiego, ínclito historiador, aunque politólogo de formación inicial graduado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y doctor honoris causa por la misma casa de estudios.
El objetivo de la BEU es dar a conocer los trabajos más significativos del pensamiento mexicano; así, en sentido amplio: de las ciencias, las humanidades y las artes. Persigue ser un primer acercamiento a los jóvenes bachilleres o universitarios en las más diversas áreas del conocimiento.
Los trabajos del profesor Córdova recopilados en la antología van esta dirección. Acercar, a quienes se encuentran en los momentos decisivos de elección de carrera o para quienes ya han iniciado alguna, las reflexiones histórico-políticas de un universitario consecuente. Incluso, por la profundidad de su obra y la atemporalidad de la misma, la antología puede acompañar el trabajo de una persona formada en las ciencias sociales, pero se hará necesario recurrir al documento in extenso con la finalidad de expandir la labor de investigación.
La selección de textos que se presentan corrió a cargo del doctor Alberto Enríquez Perea, politólogo e historiador como el antologado, estudioso del pensamiento político, también como Arnaldo Córdova, discípulo y colaborador de él tanto en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales como en la Facultad de Economía. Al profesor Enríquez Perea, además, se le debe el estudio introductorio. Estas tareas, de selección y presentación, cayeron en buenas manos. Enríquez Perea tiene una copiosa experiencia en la preparación de libros compilatorios como los que sobre Luis Cardoza y Aragón, José Álvarez y Álvarez de la Cadena, Rafael Nieto, Jesús Silva Herzog, Froylán C. Manjarrez, Daniel Cosío Villegas, Alfonso Reyes, entre otros, ha publicado. Sobre este último, el doctor Enríquez Perea es uno de los mayores conocedores en habla hispana, testimonio de ello es ser recipiendario del Premio Internacional Alfonso Reyes 2024.
El índice de La política de masas y la lucha por la democracia es el siguiente: “El nuevo Leviatán” (parte 4 del capítulo “La asunción del poder” de La ideología de la Revolución Mexicana. La formación del nuevo régimen), “La amenaza exterior” (parte 5 del mismo capítulo referido anteriormente), “El fenómeno del presidencialismo” (parte 4 de La formación del poder político en México), “El movimiento obrero mexicano en los albores de la crisis de 1929” (tomado del volumen IV, números 13-14 de la revista Estudios Políticos de la UNAM), “La fundación del partido oficial” (tomado del número 155, año XXXIX de la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales), “La organización de las masas y la reconstrucción del poder” (parte 2 de La política de masas del cardenismo), “La transformación del PNR en PRM: el triunfo del corporativismo en México” (parte X de La Revolución y el Estado en México), “México: revolución burguesa y política de masas” (original en: número 13 de Cuadernos Políticos), “Reformismo y capitalismo” (parte 4 del artículo “Las reformas sociales y la tecnocratización el Estado mexicano”, publicado en el número 70, año XVIII, de la Revista Mexicana de Ciencia Política), y “Perspectivas de la política de dominación” (parte 5 del artículo mencionado en la referencia inmediata anterior). Además de la presentación que, en realidad, es un ensayo exhaustivo (pp. I-LXI) sobre el pensamiento “cordoviano” a cargo, como se dijo, del profesor Enríquez Perea.
Como pueden verse, los textos que se incluyen en la antología corresponden a capítulos y a artículos. Cinco y cinco. Algunos de los trabajos pueden ser fácilmente localizados ya que forman parte del catálogo vivo de la editorial Era, pero otros no tanto y su consulta exige el traslado a centros de documentación especializados. De forma venturosa, las publicaciones, todas colocadas en este volumen, vuelven a tomar un respiro y a estar en manos de personas interesadas en la cuestión nacional.
Esta muestra de los trabajos de Arnaldo Córdova son testimonio de su posición frente al poder: como estudioso serio y practicante riguroso. Las páginas de esta antología son expresión de que, para su autor, la flaca democracia nacional encontraba en la historia las razones de su condición como de su posibilidad.
Ayer como ahora, la reflexión de Arnaldo Córdova es necesaria para intentar poner en orden lo que ocurre en México que llega a los primeros 25 años del siglo XXI convulsionado en sus cuatro costados. Las discusiones de la democracia (de qué tipo), de la concentración del poder (en detrimento del republicanismo) y la creación de un partido mayoritario (que anula la pluralidad), sobre la relación con Estados Unidos (que mantiene su apetito de imperio), en fin, en torno a la necesaria modificación del pacto político de élites vuelven a estar presentes. Las lecciones que se obtengan de la lectura o relectura de una parte de la obra del profesor Córdova, permitirán a propios y a extraños, primero, construir su propia opinión sustentada y, segundo, ampliar la reflexión no centrándose únicamente en el tiempo presente ya que este es, como él mismo escribió, “dimensión histórica” (Córdova, 2005, p. 133).










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