Introducción
Las úlceras por presión (UPP) actualmente se denominan lesiones cutáneas, consideradas como una lesión que se presenta en la piel y en los tejidos subyacentes a consecuencia de la isquemia y debido a factores como presión, fricción o cizallamiento 1. El mecanismo etiológico puede ser por presión, fricción, desgarro y humedad y causan dependencia, pérdida parcial o total en la movilidad, física, sensorial y mental, que precisan de cuidado 2. Las UPP pueden desencadenarse en horas o días de forma inmediata, debido a factores intrínsecos (hospitalización prolongada, deterioro del estado de alerta, enfermedades neuro-degenerativas, comorbilidades, hipotensión, cáncer, envejecimiento, malnutrición o restricciones dietéticas, depresión, incontinencia urinaria y fecal)3 o extrínsecos (presión, fricción, cizallamiento y humedad) (4.
A nivel mundial la prevalencia para el desarrollo de UPP es de 5-12 % 5, en Europa de 6-23 % 6, en Estados Unidos de 7.4 % y en América Latina en 7 % 5. En México, la prevalencia general es de 3-17 % en pacientes hospitalizados con mayor predominio en adultos mayores, alta incidencia en los servicio de medicina interna (80 %) y cirugía (52.8 %) 7; en Morelia, México, un Hospital Regional reportó una prevalencia de UPP de 4.2 % 8.
Las UPP pueden producir complicaciones primarias y secundarias. Las complicaciones primarias pueden ser locales (necrosis) y sistémicas (anemia, endocarditis, sepsis, tétanos, carcinoma de células escamosas y fístulas); las complicaciones secundarias son los riesgos económicos y estancias hospitalarias prolongadas que generan altos costos para las instituciones de salud 9. Las personas con UPP o en riesgo de desarrollarlas suelen presentar movilidad limitada y estancias hospitalarias prolongadas que causan dependencia de cuidado del personal de enfermería. Las UPP se consideran eventos adversos por la falta u omisión de los cuidados de enfermería, que conducen a alteraciones físicas, económicas, psicológicas y sociales en las personas 10.
Por ello se requieren profesionales de enfermería competentes en su cuidado para prevenir su aparición y curación temprana, sin embargo, la calidad del cuidado es afectada por factores tales como el índice enfermera-paciente, escasez de material e insumos y las competencias del personal de enfermería en su manejo. Las competencias de enfermería se refieren a un conjunto integrado de conocimientos, habilidades, aptitudes y valores que se necesitan para llevar a cabo una actividad determinada. Por otra parte, Patricia Benner establece niveles de adquisición de destrezas en la práctica de enfermería 11.
Se han realizado estudios para identificar barreras en la prevención de las UPP, el conocimiento del personal de enfermería 12, la calidad del cuidado en el manejo de UPP 13 y la percepción de los pacientes del cuidado de UPP 14. Existe una brecha que explore la relación entre las competencias de enfermería y la calidad del cuidado en personas con UPP, por lo que se plantea lo siguiente: ¿Cuál es la relación de las competencias profesionales de enfermería con la calidad del cuidado en personas con UPP del Hospital Regional, Morelia?. El propósito fue analizar la relación de las competencias profesionales de enfermería con la calidad del cuidado en personas con UPP de un hospital público.
Metodología
Se realizó un estudio cuantitativo, no experimental y correlacional 15. La muestra fue de 96 profesionales de enfermería y 150 pacientes hospitalizadas en un Hospital Regional de Morelia, seleccionados por muestreo no probabilístico y por conveniencia. Se incluyó a profesionales de enfermería con experiencia laboral mínima de seis meses en los servicios de medicina interna y cirugía y traumatología. Se excluyeron a los estudiantes de enfermería y pasantes en servicio social de enfermería y a jefes de servicio. Los pacientes, fueron mayores de 65 años, hospitalizados en los mismos servicios, con riesgo y/ o presencia de UPP, excluyendo a aquellos con estancia menor de 8 horas o con dificultades para la comunicación.
Se utilizó el cuestionario de Competencias de Enfermería para el Cuidado de las UPP (ICCUPP)5 que se conforma por datos sociodemográficos y 48 ítems agrupados en cuatro dimensiones: prevención y cuidados de la piel, manejo de la presión, nutrición y tratamiento; con opciones de respuesta tipo Likert (1-5); los ítems 6 y 21 se recodifican. Se clasificó la competencia de enfermería en la escala total según lo propuesto por Benner 11, con los puntajes: 48 a 86= principiante, 87 a 125= principiante avanzado, 126 a 163= competente, 164 a 202= avanzado y 203 a 240= experto 5. El autor encontró alta confiabilidad con Alfa de Cronbach 0.936 y excelente validez de contenido (IVC= 0.9) de acuerdo con el modelo de Lawshe modificado por Tristán 5.
Se utilizó el cuestionario de Auditoría Tratamiento de Úlceras por Presión 16, adaptado de una escala de verificación de calidad de 20 actividades con respuestas dicotómicas. Se incorporaron reactivos adicionales validados por expertos (IVC= 0.918) y evaluados psicométricamente en una prueba piloto con 40 pacientes en un hospital de segundo nivel demostrando alta confiabilidad global con Alfa de Cronbach 0.9. La versión final se conformó por 26 ítems, con dos dimensiones: prevención y tratamiento; escala de respuesta tipo Likert (1-3). El cuestionario con datos sociodemográficos se aplicó de manera diferenciada: la dimensión prevención se aplicó al total de los pacientes, dado que las medidas preventivas son universales. La dimensión tratamiento se administró a quienes ya presentaban UPP (n=103) 16. Los puntos de corte para el análisis de los resultados fueron: prevención: 11 a 18= ineficiente, 19 a 26= moderadamente eficiente y 62 a 33= eficiente; tratamiento: 12 a 20= ineficiente, 21 a 32= moderadamente eficiente y 33 a 42= eficiente. El estudio fue aprobado por los Comités de Ética en Investigación y de investigación de la Facultad de Enfermería (CI/FacEnf/006-PG-2022 y CEI/FacEnf/006-PG-2022) y el Comité de ética en investigación del Hospital Regional (N°.2.11.15.4.2/CEI/012/2022). Además se adhirió a las consideraciones éticas y legales con respeto a la dignidad, confidencialidad y derecho a la retractación de las personas 17 mediante firma de consentimiento informado.
El procesamiento de datos fue con el software Statistical Package for the Social Sciences (SPSS) versión 25. El análisis inicial fue con estadística descriptiva; normalidad de datos con Kolmogorov-Smirnov con correción de Lilliefors (p= 0.200). En virtud de que se cumplieron los supuestos de normalidad (p= 0.200), homocedasticidad (gráfico de residuos con dispersión homogénea) e independencia (Durbin-Watson= 1.657), se realizó la prueba ANOVA de un factor para comparar las medias de calidad del cuidado con los niveles de competencias de profesionales de enfermería.
Resultados
En los profesionales de enfermería predominó el género femenino (84.4 %), casadas (50 %), con grado de licenciatura (52.1 %) y categoría laboral de base (76 %). La media de edad de los profesionales de enfermería fue 38.5 años (DE= 8.8) y la media de años de antigüedad fue 10.8 (DE = 6.9), (Tabla 1).
Tabla 1 Datos sociodemográficos de los profesionales de enfermería del Hospital Regional Morelia, 2022 (n=96)
| Variable | ƒ | % |
| Género | ||
| Mujer | 81 | 84.4 |
| Hombre | 15 | 15.6 |
| Grado académico | ||
| Técnico en enfermería | 13 | 13.5 |
| Licenciado(a) | 50 | 52.2 |
| Especialista | 20 | 20.8 |
| Maestro(a) | 12 | 12.5 |
| Doctor | 1 | 1.0 |
| Turno | ||
| Matutino | 16 | 16.7 |
| Vespertino | 16 | 16.7 |
| Nocturno A | 16 | 16.7 |
| Nocturno B | 16 | 16.7 |
| Fin de semana | 16 | 16.7 |
| Turno especial | 16 | 16.6* |
| Servicio | ||
| Cirugía y traumatología | 48 | 50.0 |
| Medicina interna | 48 | 50.0 |
| Tipo de contratación | ||
| Suplente | 9 | 9.4 |
| Interino | 14 | 14.6 |
| Base | 73 | 76.0 |
| Estado civil | ||
| Soltero | 21 | 21.9 |
| Casado | 48 | 50.0 |
| Unión libre | 10 | 10.4 |
| Divorciado | 13 | 13.6 |
| Viudo | 3 | 3.1 |
| Otros | 1 | 1.0 |
| Lugar de residencia | ||
| Morelia | 81 | 84.4 |
| Interior del estado de Michoacán | 12 | 12.5 |
| Otro estado | 3 | 3.1 |
Fuente: Elaboración propia. Nota: El porcentaje se ajustó a 16.6 % para compensar el redondeo acumulado (16.6 % por turno), pero el total teórico es 100 %.
En relación con las personas en riesgo y/o presencia de UPP, 71.3% mostraron un riesgo alto de acuerdo con la escala de Braden, 56.7 % correspondió al género femenino y 62 % de los pacientes procedían del servicio de medicina interna. El rango de edad de los pacientes se ubicaron entre los 65 a 98 años, (Tabla 2).
Tabla 2 Datos sociodemográficos de los pacientes, 2022 (n= 150)
| Variable | ƒ | % |
| Riesgo de escala Braden | ||
| Bajo | 4 | 2.7 |
| Medio | 39 | 26.0 |
| Alto | 107 | 71.3 |
| Género | ||
| Mujer | 85 | 56.7 |
| Hombre | 65 | 43.3 |
| Grado académico | ||
| Primaria | 25 | 16.7 |
| Secundaria | 18 | 12.0 |
| Nivel medio superior | 20 | 13.3 |
| Nivel superior | 55 | 36.7 |
| Posgrado | 29 | 19.3 |
| Otros | 3 | 2.0 |
| Servicio | ||
| Cirugía y traumatología | 57 | 38.0 |
| Medicina interna | 93 | 62.0 |
| Estado civil | ||
| Soltero | 5 | 3.3 |
| Casado | 47 | 31.3 |
| Unión libre | 16 | 10.7 |
| Divorciado | 32 | 21..3 |
| Viudo | 50 | 33.3 |
| Lugar de residencia | ||
| Morelia | 56 | 37.3 |
| Interior del estado de Michoacán | 77 | 51.3 |
| Otro estado | 17 | 11.3 |
Fuente: Elaboración propia
La tabla 3 muestra que los profesionales de enfermería se ubicaron en el nivel competente en la escala total (34.4 %) y en las dimensiones prevención y cuidados de la piel (34.4 %) y tratamiento (30.2 %). La dimensión nutrición presentó el nivel más bajo (principiante, 26 %) y la dimensión manejo de la presión mostró el nivel más alto (aventajado, 28.1 %).
Tabla 3 Nivel de competencia de los profesionales de enfermería, 2022 (n= 96)
| Competencia de los profesionales de enfermería | Principiante | Principiante avanzado | Competente | Aventajado | Experto | |||||
| ƒ | % | ƒ | % | ƒ | % | ƒ | % | ƒ | % | |
| Escala total | 10 | 10.4 | 19 | 19.8 | 33 | 34.4 | 24 | 25 | 10 | 10.4 |
| Prevención y cuidados de la piel | 8 | 8.3 | 9 | 9.4 | 33 | 34.4 | 26 | 27.1 | 20 | 20.8 |
| Manejo de la presión | 10 | 10.4 | 20 | 20.8 | 26 | 27.1 | 27 | 28.1 | 13 | 13.6* |
| Nutrición | 25 | 26.0 | 23 | 24.0 | 22 | 22.9 | 18 | 18.8 | 8 | 8.3 |
| Tratamiento | 14 | 14.6 | 24 | 25.0 | 29 | 30.2 | 16 | 16.7 | 13 | 13.5 |
Fuente: Elaboración propia. Nota: El porcentaje se ajustó de 13.541 % a 13.6 % para compensar el 01.% faltante, pero el total teórico es 100 %
La calidad del cuidado fue ineficiente (47.3 %) en la dimensión prevención y moderadamente eficiente en la dimensión tratamiento (36.0 %), (Tabla 4).
Tabla 4 Calidad del cuidado percibida por los pacientes en las dimensiones prevención y tratamiento (n=150)
| Dimensiones de la Calidad del cuidado | Prevención (n= 150) | Tratamiento (n= 103) | ||
| ƒ | % | ƒ | % | |
| Ineficiente | 71 | 47.3 | 36 | 24.0 |
| Moderadamente eficiente | 58 | 38.7 | 54 | 36.0 |
| Eficiente | 21 | 14.0 | 13 | 8.7 |
Fuente: Elaboración propia. Nota: La dimensión prevención se evaluó en todos los pacientes (n=150), en tanto que la dimensión tratamiento sólo incluyó a los 103 pacientes con UPP. Los porcentajes en tratamiento corresponden a su submuestra (n=103).
Finalmente, para dar respuesta al objetivo general, los resultados de ANOVA de una vía mostraron que no existió diferencias estadísticas significativas en los puntajes medios de calidad del cuidado con los distintos niveles de competencia profesional de las enfermeras, dimensión de prevención (F=0.883, p= 0.478) y tratamiento (F=1.204, p= 0.318).
Discusión
De acuerdo a los datos sociodemográficos, los profesionales de enfermería fueron mayoritariamente mujeres, con grado académico de licenciatura, adscritas al servicio de medicina interna y con experiencia laboral suficiente, aunque con una variabilidad en la antigüedad que puede marcar diferencias en la adquisición de competencias y, por lo tanto, en la calidad del cuidado proporcionado. Estos resultados coinciden con lo encontrado en un estudio 5 donde la mayoría de los profesionales de enfermería tenían licenciatura y se encontraban adscritas al servicio de medicina interna; sin embargo, en relación a la antigüedad no coincidió con lo encontrado por otro autor 5, quien mencionó una antigüedad de cinco años; respecto al nivel académico lo anterior difiere con lo reportado por la Comisión Permanente de Enfermería 18 donde fueron minoría los profesionales de enfermería con un grado académico de licenciatura.
Por otra parte, en las personas con riesgo y/o presencia de UPP, cinco de cada 10 pacientes fueron mujeres y del servicio de medicina interna, lo que coincidió con otros resultados 5 donde se encontró que los adultos mayores presentaron dificultad en su movilidad, lo que aumentó el riesgo de caídas, la posibilidad de fracturas y el consiguiente reposo prolongado en cama que, por tanto, incrementó el riesgo de desencadenar UPP 19.
En cuanto al riesgo de presentar UPP se encontró un riesgo alto, esto coincidió con lo reportado en un estudio 19; sin embargo esto difiere con otros autores, donde se encontró riesgo bajo 20, aunque también se reportó riesgo moderado (21. Estos resultados pueden deberse a las características de la muestra, donde la totalidad fueron adultos mayores con movilidad limitada, desnutrición y deterioro cognitivo, físico y sensorial que permanecieron en el servicio de medicina interna donde la estancia hospitalaria fue prologada lo cual influyó para desencadenar UPP 22.
Las competencias profesionales de enfermería de este estudio en la escala total del instrumento fueron de nivel competente en tres de cada diez enfermeras, resultado similar a otros estudios 4 donde las enfermeras laboraban en instituciones de salud del sector público. Otros autores reportaron niveles de competencia medios 17,23 y adecuados 24, aunque en estos últimos resulta difícil realizar la comparación debido a que se emplearon cuestionarios diferentes y no se contempló el referente teórico de Benner.
En relación con la dimensión prevención y cuidados de la piel, se encontró un nivel competente. Este resultado coincide con otros estudios 18) pero también fue menor a otros reportes 5) donde el nivel fue aventajado. A este respecto conviene señalar que en México existen documentos normativos como las Guías de práctica clínica 3 y Guías de prevención y manejo de UPP y heridas crónicas 2, entre otros, que brindan información suficiente y actualizada a los profesionales de enfermería, por lo que se esperaría que su nivel de competencia en el cuidado de UPP fuera mayor.
En la dimensión manejo de la presión, tres de cada diez enfermeras y enfermeros presentaron un nivel aventajado, semejante a lo reportado por otro autor 4 donde hizo referencia a un nivel aventajado en cinco de cada diez enfermeras y enfermeros.
La dimensión nutrición mostró un nivel de competencia de principiante, resultado mucho menor que otros estudios 5,25. Por otra parte, otro autor reportó un nivel alto de competencia y resalta su importancia para la cicatrización de las UPP 26. Los resultados encontrados en esta investigación pueden deberse a que los ítems del cuestionario incluyen conocimientos muy específicos de nutrición que pocos profesionales de enfermería aplican durante su práctica clínica, ya que los nutriólogos son los responsables de la dieta de los pacientes.
En cuanto a la dimensión tratamiento, este estudio reportó un nivel competente, mayor a lo reportado en enfermeras de una institución pública donde el nivel de competencia fue principiante, el resultado puede estar influido por el nivel académico de las enfermeras de esta muestra, mayoritariamente con licenciatura y posgrado, además de la antigüedad en la institución, contrario a la institución de comparación 5.
La calidad del cuidado fue ineficiente en casi la mitad de la muestra en la dimensión prevención y moderadamente eficiente en la dimensión tratamiento en una tercera parte, lo que fue similar a lo reportado por otros estudios 15,27,28, donde la calidad del cuidado que brindó el personal de enfermería fue regular, lo que confirma que la percepción de los pacientes sobre el cuidado que brinda enfermería suele ser positivo. Sin embargo, estos estudios difieren con otro reporte donde se asoció una calidad de cuidado ineficiente con la generación de eventos adversos como el desarrollo de UPP, las cuales deben ser prevenibles si se brinda una calidad eficiente 29. Cabe señalar que estos resultados fueron mayores que los reportados en un estudio con enfermeras cubanas 13. En ese sentido, el cuidado de enfermería en el área clínica pocas veces se enfoca a intervenciones preventivas, y en las UPP se repite este fenómeno.
Respecto a la asociación entre las competencias profesionales de enfermería con la calidad del cuidado en personas con UPP, aunque tres de cada 10 profesionales de enfermería se clasificaron como aventajados, la calidad del cuidado fue percibida como ineficiente en prevención y sólo moderadamente eficiente en tratamiento en cuatro y tres de cada 10 pacientes respectivamente, lo que contrasta con lo señalado por Benner 11 donde mayores competencias profesionales de enfermería deberían estar presentes cuanto mayor es la experiencia laboral.
Esto plantea una oportunidad para desarrollar un modelo teórico que explique la posible interacción entre las variables y que integre factores individuales (edad, antigüedad, entre otros) y contextuales (formación continua, recursos humanos disponibles, entre otros) para ayudar en la comprensión de cómo las competencias profesionales de enfermería impactan en la calidad del cuidado de personas con UPP. De igual manera, los resultados del modelo servirían de guía para realizar estudios que incluyan estos factores y generen nuevas líneas de investigación en enfermería enfocadas en la prevención de problemas de salud de manera innovadora.
Cabe señalar que, aunque no se encontró relación estadística significativa entre las variables de estudio, los resultados tienen implicaciones prácticas para los profesionales y gestores de enfermería, tales como la necesidad de realizar capacitación continua y permanente para la adquisición de conocimientos y habilidades específicas en el cuidado de las personas con UPP, así como las competencias axiológicas que favorezcan el cuidado dentro de un marco de respeto, empatía y responsabilidad, ya que los niveles altos de competencias de las enfermeras no siempre garantizan la percepción de un cuidado eficiente.
Conviene resaltar las limitaciones metodológicas de este estudio. Una de ellas se refiere al tipo, tamaño de la muestra (por la discrepancia en el tamaño muestral de enfermeras y pacientes) y al muestreo (no probabilístico a conveniencia) que impidieron realizar análisis correlacionales y afectó la validez externa.
Otra limitación se puede atribuir a los instrumentos seleccionados, que a pesar de poseer adecuadas propiedades psicométricas (validez de contenido y fiabilidad), no han sido sometidos a análisis factorial confirmatorio para corroborar su estructura factorial en el contexto de la unidad hospitalaria seleccionada.
Conclusiones
Los profesionales de enfermería presentaron un nivel competente en el cuidado de las UPP, sin embargo, se observa que tanto en la escala general como en las dimensiones no se logra el nivel de experto. Esto incrementa el riesgo para las personas hospitalizadas con UPP o para quienes presentan factores de riesgo para su desarrollo. La calidad del cuidado fue moderadamente eficiente en la dimensión tratamiento, excepto en prevención, con lo que se configura una oportunidad de mejora en el cuidado de las UPP en esta unidad de salud para priorizarlas y con ello disminuir las afectaciones a las personas con presencia de UPP o factores de riesgo.
También se identificó la posibilidad de mejorar la formación continua y actualización de los profesionales de enfermería para la adquisición de competencias en el cuidado de las UPP, especialmente para prevenir su aparición; también se propone realizar actividades de supervisión en el cuidado a estos pacientes que garanticen cuidados de enfermería libres de riesgo.
Se considera que este estudio realiza una aportación a la ciencia del cuidado de enfermería al abordar la relación entre las competencias profesionales de enfermería y la calidad del cuidado en pacientes con UPP ya que, aunque no se encontraron relaciones estadísticamente significativas, sí se aprecia el nivel de competencias para el manejo de las UPP, especialmente en áreas importantes como la nutrición y el manejo de la presión.
También se debe resaltar la importancia de la percepción de la calidad del cuidado reportada por los pacientes porque involucra no sólo datos objetivos en términos de intervenciones, sino satisfacción con el trato recibido. A manera de reflexión, conviene reconocer que el cuidado instrumental, objetivo, enfocado en intervenciones especializadas debe estar íntimamente ligado al trato humano individualizado que trascienda la práctica de enfermería.










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