Introducción
Evaluar es un proceso que ha desempeñado y sigue desempeñando un papel central en diferentes sectores de la sociedad. En el caso de la educación, las instituciones y los educadores han transitado de considerarla solo como una herramienta para la rendición de cuentas a reconocer que brinda información valiosa sobre cómo mejorar la enseñanza a partir de la manera en que el estudiantado experimenta y valora el desempeño del docente a lo largo del curso (Darwin, 2017; Prieto et al., 2023).
Específicamente, en el ámbito de la educación superior, la evaluación docente se considera un recurso orientado al análisis y fortalecimiento de la labor docente, por medio del cual se identifican las fortalezas y debilidades en sus métodos de enseñanza, en otras palabras, “ha de tener propósitos formativos, es decir, ha de ofrecer retroalimentación apropiada a los profesores para que puedan mejorar” (Santos del Real, 2012, p. 201). A su vez, permite identificar la condición actual en la que se encuentran los académicos, al tiempo que alienta el vínculo con la formación profesional (Berk, 2018; Spooren, 2021). Sin embargo, el uso de los resultados y su relación con propósitos formativos es aún incierto dado que la perspectiva se orienta fundamentalmente al control administrativo o la compensación salarial (Luna y Rueda, 2021; Ramos y Rueda, 2020).
Desde su origen, la evaluación docente se ha ligado estrechamente con encuestas en las que el estudiantado plasma su apreciación respecto a cualidades docentes que se consideran semejantes entre disciplinas universitarias, como el conocimiento de la materia, el conocimiento pedagógico, la planeación del curso, la comprensión e interacción con los alumnos, los métodos de evaluación, entre otros (García Garduño, 2022; Reyes et al., 2020).
En México, de acuerdo con la revisión de literatura realizada por Luna y Rueda (2021), se identificó que este proceso se incorporó en 10 % de las instituciones de educación superior (IES) antes de los noventa, 30 % durante dicha década y en 60 % a partir del año 2000. A esto se suma que el instrumento más utilizado es el cuestionario. En apariencia, el punto de partida es sencillo: las instituciones necesitan recopilar con rapidez la opinión del estudiantado sobre el desempeño y la efectividad de la enseñanza en distintos cursos y programas, además de disponer de un mecanismo central para la rendición de cuentas (Spooren, 2021).
Con todo, aun cuando se tenga amplio conocimiento conceptual y empírico acumulado en el contexto universitario acerca de este instrumento, existen otras posibles estrategias, como la revisión de la enseñanza por pares, la autoevaluación y el portafolio docente (Harrison et al., 2022). En este orden, Ory señala:
La evaluación docente en educación superior ha evolucionado […], incluye una variedad de métodos como valoraciones de estudiantes, revisiones de pares, autoevaluaciones, revisiones documentales y evidencia de logro. A medida que se agregaron nuevos propósitos y audiencias, también se añadieron nuevos métodos de evaluación o nuevas formas de utilizar los métodos antiguos (2000, p. 14).
Independientemente del enfoque de evaluación adoptado, resulta imprescindible definir con precisión las expectativas en torno al ejercicio docente, los criterios que orientarán la valoración, los actores que intervendrán en el proceso, las acciones específicas a desarrollar y los fines que se les atribuirán a los resultados obtenidos. La claridad en estos aspectos desde las etapas iniciales favorece la construcción de un clima de confianza y apertura, indispensable para que la evaluación cumpla una función formativa y contribuya efectivamente a la mejora continua del desempeño docente, tanto en el plano individual como en el institucional (Elizalde et al., 2017; Gómez y Valdés, 2019; Hernández y Luna, 2023; Ramos y Rueda, 2020).
En este contexto surge la preocupación de que los métodos y finalidades predominantes se orienten principalmente hacia aspectos sumativos, la evaluación comparativa y la toma de decisiones vinculadas con el control, la clasificación y la compensación salarial. Esta orientación limita la generación de evidencias que favorezcan la comprensión y mejora de la práctica docente, entendida como una profesión compleja, multidimensional y condicionada por factores personales, sociales, económicos, culturales e institucionales, entre otros (Dervenis et al., 2022; Díaz Barriga, 2022; Hazi, 2022; Lohman, 2021).
Bajo este panorama, surge la necesidad de comprender desde la experiencia de los profesores el uso pasado y actual que le dan a la evaluación docente, si a partir de ella les ha sido posible identificar oportunamente fortalezas y áreas de mejora, así como reflexionar y tomar decisiones para perfeccionar su práctica. Con este propósito, se procedió a la elaboración y validación de un guion de entrevista semiestructurada, tomando como referencia los criterios metodológicos planteados por Brinkmann y Kvale (2015). El instrumento fue diseñado para ser aplicado a docentes de educación superior pertenecientes a distintas instituciones, a fin de indagar sus perspectivas y prácticas en torno al fenómeno investigado.
En este contexto, las entrevistas semiestructuradas representan una herramienta metodológica idónea para indagar las percepciones y experiencias de los actores educativos, en la medida en que permiten reconstruir sentidos y trayectorias a partir de una interacción guiada, pero flexible (Brinkmann, 2022). A la par, la validación resulta adecuada en tanto se trata de un instrumento elaborado a partir de la revisión de literatura, la cual permitió predefinir categorías de análisis con sus respectivas preguntas. Sirva decir que la validez es una consideración fundamental en el desarrollo de instrumentos e involucra la acumulación de evidencias pertinentes, para lo cual se puede recurrir al juicio de expertos, quienes valorarán la representatividad, claridad y congruencia del contenido dentro de una prueba o instrumento (American Educational Research Association [AERA], American Psychological Association [APA] y National Council on Measurement in Education [NCME], 2018).
Contar con un guion de entrevista sometido a un proceso riguroso de validación de contenido es un ejercicio que pretende aportar tanto en el plano metodológico como en el temático. En primer lugar, al asegurar que los ítems que lo conforman sean claros, pertinentes y coherentes con los objetivos del estudio. En segundo lugar, porque refuerza la calidad y credibilidad de la información cualitativa que se recolecta, lo cual es fundamental para generar conocimiento útil sobre un tema complejo como la evaluación docente. En tercer lugar, aun cuando se han documentado diversos enfoques sobre la evaluación docente, la mayoría de los estudios se centran en el diseño y análisis de instrumentos cuantitativos, especialmente encuestas aplicadas al estudiantado. No obstante, las investigaciones cualitativas que emplean entrevistas para explorar cómo los docentes experimentan y utilizan la evaluación en su práctica son menos frecuentes, y rara vez incluyen información detallada sobre los procesos de construcción y validación de los guiones utilizados (Mula Falcón et al., 2021).
En este sentido, el objetivo fue obtener evidencias de validez de contenido de un guion de entrevista conformado por tres categorías de análisis: Contexto de la evaluación docente, Proceso de evaluación docente y Usos de la evaluación docente. A partir de este instrumento se examinará el uso que el profesorado de educación superior otorga a la evaluación docente.
Los objetivos particulares fueron: 1) Valorar la claridad, coherencia, relevancia y suficiencia de las categorías y preguntas asociadas para indagar el uso de la evaluación docente. 2) Reunir sugerencias por parte de especialistas en el tema de evaluación docente para mejorar el guion de entrevista.
Método
Por medio de un enfoque descriptivo no experimental, se validó el guion de entrevista mediante el juicio de expertos, quienes desde su conocimiento en el tema brindaron información, evidencia y valoraciones especializadas (Escobar y Cuervo, 2008).
Participantes
Se contó con la colaboración de cinco expertos, cuatro mujeres y un hombre, todos ellos profesores de educación superior, con conocimiento en el campo de la evaluación docente, y miembros de la Red Iberoamericana de Investigadores sobre Evaluación de la Docencia (RIIED). Tres contaban con doctorado y dos con maestría.
El jurado se seleccionó con base en los siguientes criterios de inclusión: a) grado académico (maestría o doctorado); b) experiencia docente en instituciones de educación superior; c) experiencia en la gestión de procesos de evaluación docente; y d) preferentemente formar parte de la Red Iberoamericana de Investigadores sobre Evaluación de la Docencia (RIIED). Los criterios de exclusión utilizados fueron el rechazo de la invitación al proceso de validación, así como el incumplimiento en la entrega del material a ser evaluado en el plazo fijado. Se trató de un muestreo propositivo (Nyimbili y Nyimbili, 2024).
Instrumento
Con base en las recomendaciones de Escobar y Cuervo (2008), se diseñó el formato para la valoración de los expertos en el que se presentó el objetivo, las instrucciones y cada una de las categorías de análisis del guion con sus respectivos temas y preguntas asociadas, las cuales se valoraron según los criterios que se presentan en la tabla 1.
Tabla 1 Escala de calificación
| Categoría | Valoración |
|---|---|
| Claridad. La pregunta está redactada de manera comprensible |
|
| Coherencia. La pregunta tiene relación lógica con la categoría de análisis |
|
| Relevancia. La pregunta es esencial o importante, es decir debe ser incluida |
|
Fuente: Elaboración propia
En cuanto a la suficiencia de las preguntas, los expertos podían responder con un Sí o No e indicar aquellas interrogantes que, en su opinión, debían incluirse. Del mismo modo, si tenían alguna observación o sugerencia de redacción para cada pregunta, contaron con el espacio correspondiente para escribirla.
Procedimiento
Las fases que se siguieron para el diseño y validación de contenido del guion se describen a continuación:
Revisión de literatura. En primer lugar, se elaboró un marco de referencia que incluyó estudios nacionales e internacionales acerca de la evaluación docente en educación superior. Se examinaron tanto aspectos teóricos como metodológicos, en estos últimos se prestó especial atención a los instrumentos y técnicas de recolección de datos, principalmente cuando los autores informaron el uso de entrevistas para indagar las consideraciones de los profesores respecto a la evaluación basada en la opinión del estudiantado y su utilidad para mejorar la labor docente (Al Ansari et al., 2020; Arbesú y García Garduño, 2017; Debroy et al., 2019; Flodén, 2017; Newton et al., 2019; Ulker, 2021).
Diseño del guion. Como resultado de la revisión de literatura, se elaboró el guion de entrevista compuesto por tres categorías de análisis, cada una de ellas con temas por indagar y las preguntas asociadas para tal fin, en total se elaboraron 22 interrogantes, de las cuales cinco pertenecen a la primera categoría, 10 a la segunda y siete a la tercera (véase la Tabla 2).
Tabla 2 Propuesta para el guion de entrevista
Fuente: Elaboración propia.
3. Validación cuantitativa y cualitativa del guion. Una vez que se integró la versión inicial de la guía de entrevista, se llevó a cabo la validación con el apoyo de expertos en la materia, según los lineamientos propuestos por Escobar y Cuervo (2008). A cada juez se le envió por correo electrónico una invitación en la que se explicó el objetivo del estudio, una vez que aceptaron la convocatoria, por el mismo medio se les hizo llegar el material correspondiente, es decir, el guion y el formato de validación. Se dio entre 15 y 20 días para realizar el ejercicio de validación. Al cabo de la primera semana, se mandó un recordatorio vía electrónica para efectuar la tarea; el periodo de trabajo por parte de los especialistas se realizó entre los meses de abril y mayo de 2024. En todo momento se garantizó la confidencialidad de las respuestas, las cuales se utilizaron únicamente con fines de investigación.
Los datos recolectados se almacenaron en dos libros de trabajo del programa Microsoft Excel 365. En uno de ellos se concentraron las puntuaciones que dieron los expertos para los criterios de Claridad, Coherencia y Relevancia de las 22 preguntas que conformaron la primera versión del guion de entrevista. En el otro, se capturaron las respuestas al criterio de Suficiencia, así como las observaciones y sugerencias emitidas por los especialistas, la información se organizó por categoría de análisis, Contexto de la evaluación docente, Proceso de la evaluación docente y Usos de la evaluación docente; número y contenido de la pregunta, observaciones, modificaciones sugeridas y, en su caso, los ítems recomendados por los jueces para añadir al guion.
Análisis de datos
Con el fin de adecuar el guion de entrevista según las valoraciones de los especialistas, se realizó un análisis cuantitativo y cualitativo. En el primer caso, se calculó la concordancia entre los expertos mediante el coeficiente V de Aiken. Este estimador permite cuantificar la validez de contenido respecto a un dominio específico en N evaluadores. Su magnitud oscila entre 0.00 y 1.00 (Merino Soto, 2023), donde una puntuación de 1.00 indica el nivel de acuerdo máximo entre los jueces (Moscoso y Merino Soto, 2017).
Para tomar la decisión de concordancia, se adoptó como referencia el valor de 0.50 para la V de Aiken. Las hipótesis definidas fueron:
H₀: V ≤ 0.50
H₁: V > 0.50
Esto es:
Hipótesis nula (H₀): El valor del coeficiente V de Aiken (V) es igual o menor a 0.50, lo que indica falta de acuerdo entre los expertos sobre el ítem en el criterio evaluado.
Hipótesis alterna (H₁): El valor del coeficiente V de Aiken es superior a 0.50, lo que indica acuerdo entre los expertos sobre el ítem en el criterio evaluado.
De igual forma, cuando el límite inferior del intervalo de confianza (IC) al 90 % fue igual o menor a 0.50, H₀ no fue rechazada. Así, cuando las preguntas cayeron por debajo de este criterio, tal como sugiere Penfield y Giacobbi (2004), fueron revisadas partiendo de las observaciones hechas por el jurado. Los datos se procesaron a través del programa R versión 4.4.0 y RStudio 2024.04.0+735.
Para el análisis cualitativo, se tomaron las observaciones de cada juez resguardadas en el archivo de Excel, estas se vincularon con las categorías de análisis, los temas por indagar y cada una de las preguntas del guion. Igualmente se examinaron las sugerencias en cuanto a la redacción en general, la eliminación o inclusión de ítems. Con base en estos análisis, se integró una nueva versión del guion de entrevista.
Resultados
Análisis cuantitativo
El análisis cuantitativo mediante el cálculo del coeficiente de validez V de Aiken se muestra en la tabla 3.
Tabla 3 Valores medios, V de Aiken e intervalos de confianza para los criterios de claridad, coherencia y relevancia de cada pregunta
| Claridad | Coherencia | Relevancia | ||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| IC 90 % | IC 90 % | IC 90% | ||||||||||
| N° | M | V | LI | LS | M | V | LI | LS | M | V | LI | LS |
| 1 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 |
| 2 | 3.4 | 0.80 | 0.59 | 0.92 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 |
| 3 | 3.0 | 0.67 | 0.46 | 0.83 | 3.4 | 0.80 | 0.59 | 0.92 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 |
| 4 | 2.6 | 0.53 | 0.33 | 0.72 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.4 | 0.80 | 0.59 | 0.92 |
| 5 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 |
| 6 | 3.4 | 0.80 | 0.59 | 0.92 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 |
| 7 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 |
| 8 | 2.8 | 0.60 | 0.39 | 0.78 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 |
| 9 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 |
| 10 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 |
| 11 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 |
| 12 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 |
| 13 | 2.6 | 0.53 | 0.33 | 0.72 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 |
| 14 | 3.4 | 0.80 | 0.59 | 0.92 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 |
| 15 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 |
| 16 | 3.0 | 0.67 | 0.46 | 0.83 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 |
| 17 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 | 4.0 | 1.00 | 0.85 | 1.00 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 |
| 18 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 | 3.0 | 0.67 | 0.46 | 0.83 |
| 19 | 3.0 | 0.67 | 0.46 | 0.83 | 3.8 | 0.93 | 0.75 | 0.99 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 |
| 20 | 2.4 | 0.47 | 0.28 | 0.67 | 2.8 | 0.60 | 0.39 | 0.78 | 3.0 | 0.67 | 0.46 | 0.83 |
| 21 | 2.4 | 0.47 | 0.28 | 0.67 | 3.4 | 0.80 | 0.59 | 0.92 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 |
| 22 | 3.2 | 0.73 | 0.52 | 0.87 | 3.6 | 0.87 | 0.67 | 0.96 | 3.0 | 0.67 | 0.46 | 0.83 |
| V global | 0.74 | 0.90 | 0.86 | |||||||||
Fuente: Elaboración propia.
Nota. M = media; V = coeficiente de Aiken; IC = intervalo de confianza; LI = límite inferior; LS = límite superior.
Los resultados señalan que, en el criterio de Claridad, los ítems del guion obtuvieron valores medios entre 2.4 y 4.0, mientras que los coeficientes V fueron de 0.47 hasta 1.00. Aunque solo el 20 y 21 alcanzaron un coeficiente V ≤ 0.50, el límite inferior del intervalo de confianza (90%) para el 3, 4, 8, 13, 16 y 19 también fue menor a 0.50, por lo que se encontró una falta de acuerdo entre los expertos sobre los ítems, mismos que fueron revisados. En tanto, los ítems 7 y 15 fueron los mejor evaluados con un valor de 1.00, lo que indica el máximo acuerdo entre los jueces. El global para Claridad en V de Aiken fue 0.74.
En Coherencia, el puntaje medio fue de 2.8 a 4.0, V osciló entre 0.60 y 1.00. Hay que apuntar que solo el límite inferior del intervalo de confianza en la pregunta 20 cayó por debajo del valor crítico (0.50), motivo por el cual fue objeto de revisión. En general, los ítems consiguieron un coeficiente V superior al mínimo aceptable, siendo el promedio global de 0.90.
En cuanto a la Relevancia se aprecia que las preguntas obtuvieron una media de 3.0 a 4.0, mientras que los valores del coeficiente V de Aiken fluctuaron entre 0.67 y 1.00. Aunque todos los ítems lograron un coeficiente V > 0.50, el límite inferior del intervalo de confianza en las preguntas 18, 20 y 22 fue de 0.46, lo que motivó su revisión y ajuste conforme a las observaciones proporcionadas por los expertos. El valor promedio global del coeficiente V en esta categoría fue de 0.86, lo que indica un nivel adecuado de consenso respecto al contenido evaluado.
Análisis cualitativo
Todos los casos menores a 0.50 tanto en V de Aiken como en el límite inferior del intervalo de confianza (90%) se sometieron a una revisión cuidadosa en la cual se retomaron las observaciones cualitativas emitidas por los expertos. Por lo tanto, de las ocho preguntas por debajo de este valor en Claridad, dos pertenecen a la categoría Contexto de la evaluación, dos a Proceso de evaluación docente y cuatro a Usos de la evaluación docente. En esta última dimensión también se examinó un ítem en Coherencia y tres en Relevancia.
En la tabla 4 se presenta la valoración cualitativa de los expertos, que incluye sus observaciones, modificaciones y preguntas propuestas para agregar al guion de entrevista.
Tabla 4 Valoración cualitativa de los expertos
| Categoría | Pregunta | Observaciones | Modificación | Se sugiere agregar |
|---|---|---|---|---|
| Contexto de la evaluación docente | 3 | El concepto de modelo es de especialistas. | ¿Puede describir las principales características del proceso de evaluación docente? | |
| 4 | Sustituir situación relevante por problemática. | ¿Podría relatar alguna situación problemática que ha enfrentado en los procesos de evaluación docente?, ¿qué acciones implementó para su resolución? | ||
| Proceso de evaluación docente | 3 | Se responde con un Sí o No. | ¿Cuáles son los criterios de evaluación que rigen la evaluación del desempeño docente en la institución? | ¿Qué instancia o dependencia conduce el proceso de evaluación docente? |
| ¿Cómo se difunde el proceso de evaluación docente? | ||||
| ¿Cuáles son sus principales fortalezas? | ||||
| 8 | Se da por sentado que se sistematizan. | ¿Se sistematizan las experiencias de evaluación docente en la entidad donde labora? ¿Cómo se hace? | Se sugiere que esta pregunta sea la última de esta categoría. | |
| Usos de la evaluación docente | 1 | Separar las preguntas. | ¿Qué acciones se realizan a partir de los resultados de la evaluación docente? | ¿Quiénes son responsables de implementar estas acciones? (docentes, directivos, alumnos, otros). |
| 3 | Es una pregunta dicotómica, se responde con sí o un no. Solo agregar la “a” antes de partir. La retroalimentación podría ser una de las acciones que se realizan a partir de los resultados (pregunta 1). Preguntar quién la realiza. | ¿Existe retroalimentación a los profesores a partir de los resultados de la evaluación docente? ¿De qué tipo? | ¿Quién (es) se encargan de ello? | |
| 4 | Modificar redacción. | ¿Qué impacto ha tenido la evaluación docente en la labor del profesorado? ¿Qué mejoras se han observado? Explique. | ||
| 5 | Se da por hecho que se utilizan los resultados de la evaluación docente, algo que generalmente no ocurre. | ¿Qué factores determinan el uso que se da a los resultados de la evaluación? | ||
| 6 | El término perfeccionar podría sustituirse por mejorar. | A partir de los resultados de evaluación docente ¿se realizan actividades formativas para mejorar el desempeño del profesorado? | ¿Cuáles fueron?, ¿qué valoración se hace de ellas? | |
| 7 | Se propone cambiar “en qué medida” por “en qué aspectos…”. Se considera similar a la pregunta 4. | A partir de su experiencia, ¿considera que el proceso de evaluación docente actual ha beneficiado la labor del profesorado? ¿Por qué lo cree así? |
Fuente: Elaboración propia
Con relación a la Suficiencia de las preguntas, tres expertos evaluaron que la cantidad fue adecuada para las categorías Contexto y Usos de la evaluación docente. En tanto, tres de ellos opinaron que hacen falta ítems referentes al Proceso de evaluación docente, los cuales se agregaron al guion de entrevista con base en las sugerencias presentadas en la tabla 4.
Finalmente, en los temas por indagar en Contexto y Usos de la evaluación docente, se efectuaron ajustes en la redacción. De manera general, se precisaron las preguntas y el orden que seguían en las categorías dos y tres, fue replanteado según lo dicho por los especialistas.
La versión del guion validada por expertos se puede consultar en el Anexo 1. Cabe mencionar que, además del proceso de validación de contenido realizado con expertos, el guion fue aplicado a docentes en ejercicio en el marco del proyecto “Uso de resultados de la evaluación docente para la mejora de la enseñanza en educación superior”. Con base en las entrevistas semiestructuradas se pudo constatar que los ítems eran comprensibles, pertinentes y adecuados para alcanzar los objetivos de la investigación, lo cual refuerza la validez práctica del instrumento en contextos reales de investigación. Sin embargo, esta aplicación no corresponde propiamente a un pilotaje, la cual se considera para etapas futuras con el fin de obtener información empírica más detallada sobre el funcionamiento real del instrumento.
Discusión
Este trabajo tuvo como objetivo general obtener evidencias de validez de contenido de un guion de entrevista construido a partir de la revisión de literatura especializada, el cual quedó integrado por tres categorías de análisis: Contexto de la evaluación docente, Proceso de evaluación docente y Usos de la evaluación docente. Particularmente, un grupo de expertos valoró la claridad, coherencia, relevancia y suficiencia de las categorías y preguntas asociadas para indagar, a través de profesores de educación superior, el uso que se da a este proceso. Asimismo, al tomar en consideración las recomendaciones de los expertos, se reformularon algunas interrogantes y se eliminaron potenciales imprecisiones que pudieran afectar las respuestas de los entrevistados (AERA et al., 2018).
Adoptar métodos cuantitativos y cualitativos para la estimación de validez es una estrategia metodológica sólida, como se sugiere en distintos estudios (Ibarra-Piza et al., 2018; Padilla-Hernández et al., 2019; Sánchez-Guardiola et al., 2021). Por un lado, el investigador requiere adoptar el estadístico o coeficiente más adecuado para cuantificar el grado de validez (Merino Soto, 2023, p. 24). Por otro lado, la selección de expertos, conforme a los lineamientos de AERA et al. (2018), exige contar con amplia experiencia y formación sólida en el constructo evaluado. Este criterio busca garantizar que el guion refleje de manera adecuada el contenido teórico que le dio origen. Tal condición se cumple en quienes participaron en este estudio, pues además de ejercer la docencia y gestionar procesos de evaluación, integran un grupo de investigación orientado al campo de la evaluación de la docencia universitaria.
Respecto a los análisis realizados, si bien la inspección cualitativa de los expertos permitió obtener opiniones respecto a la representatividad y suficiencia de las categorías y elementos que las componen, también fue necesaria la valoración cuantitativa, como evidencia del grado de acuerdo existente entre el jurado. En este sentido, los resultados obtenidos por medio del coeficiente V de Aiken mostraron que existe concordancia entre los expertos respecto a la Claridad (V = 0.74), Coherencia (V = 0.90) y Relevancia (V = 0.86), al obtener un valor superior al mínimo establecido en este estudio (V = 0.50, límite inferior del intervalo de confianza al 90 %).
Estos hallazgos refuerzan la solidez estructural del guion y permiten avanzar hacia fases posteriores del estudio, donde se tendrán en cuenta posibles modificaciones en la estructura actual una vez que se realice el pilotaje correspondiente, el cual permitirá identificar y corregir posibles errores, así como comprobar el funcionamiento general en el contexto aplicado antes de su aplicación definitiva en el campo (Muñiz, 2019).
Conclusiones
Los resultados obtenidos permiten afirmar que el guion de entrevista diseñado presenta evidencias sólidas de validez de contenido. Se precisó su estructura, especialmente las definiciones de las categorías, la redacción de las preguntas y la suficiencia en cada caso sin comprometer el contenido esencial. En total, se establecieron 30 interrogantes a partir de las cuales será posible examinar el uso que el profesorado universitario da a la evaluación docente, así como las preocupaciones relacionadas con el proceso de evaluación en general y las implicaciones en la mejora de su labor. Esto resulta relevante en un contexto donde una de las principales preocupaciones es cómo lograr una evaluación integral que sirva de base para generar estrategias en beneficio de los docentes.
Como principales aportes del estudio se tienen: En primer lugar, la revisión de literatura a partir de la cual se planteó la primera versión del guion. En segundo lugar, la inclusión de expertos con conocimiento y experiencia en el tema a tratar, a fin de obtener evidencias de validez de contenido. En tercer lugar, el instrumento que, una vez validado, constituye un recurso de apoyo para proyectos que busquen profundizar en las reflexiones del profesorado acerca de un proceso que, idealmente, habrá de informarles sobre su desempeño y contribuir a su mejora.
En cuanto a las limitaciones, aunque el número de expertos consultados cumple con los criterios mínimos recomendados para este tipo de validación, una participación más amplia -siempre que se respeten los requisitos de selección- habría permitido diversificar las perspectivas, fortalecer la consistencia de los juicios y reducir la influencia de apreciaciones individuales. Asimismo, dado que la validación se centró en el modelo de evaluación docente predominante en instituciones públicas de educación superior en México, su aplicabilidad directa a contextos privados o internacionales podría ser limitada por las diferencias en enfoques, objetivos y procedimientos. En consecuencia, si se busca utilizar el guion en otros entornos institucionales o educativos, será necesario adaptarlo y someterlo a un nuevo proceso de validación contextual que considere las particularidades de cada escenario.
Con todo, este instrumento representa un avance significativo en la comprensión del uso de la evaluación docente desde la perspectiva de quienes la viven directamente. Se espera que este guion de entrevista, validado por expertos, pueda ser adoptado por profesores de educación superior para comprender, desde distintos contextos, si a partir de la evaluación docente es posible identificar oportunamente fortalezas y áreas de mejora, así como reflexionar y tomar decisiones para el fortalecimiento continuo del desempeño académico.
Futuras líneas de investigación
A partir del desarrollo de este estudio, se han identificado algunos aspectos que, si bien resultaron de interés durante el proceso, exceden el objetivo planteado. No obstante, podrían configurarse como ejes potenciales para la investigación ulterior. Por ejemplo, sería provechoso incluir en el análisis la perspectiva del estudiantado acerca del uso de los resultados de la evaluación, en la medida que son actores clave del proceso educativo y evaluativo. Por un lado, permitiría indagar cómo valoran los mecanismos de evaluación y, por otro lado, en qué medida consideran que su participación apoya el perfeccionamiento docente.
Una posible línea de investigación a desarrollar consiste en adaptar el guion a otros niveles y modalidades del sistema educativo. Aunque su diseño fue enfocado en las particularidades de la educación superior, su estructura permite considerar ajustes que lo hagan aplicable en contextos como la educación media superior, básica o en línea. Futuros estudios podrían examinar cómo estas adaptaciones responden a las necesidades específicas de cada nivel, así como su efectividad en distintos marcos institucionales.
Otro punto que considerar guarda relación con la comparación entre diferentes modelos de evaluación docente tanto en instituciones públicas como privadas. Lo anterior proporcionaría una oportunidad para identificar qué estrategias son efectivas no desde el cumplimiento administrativo, sino desde mecanismos formativos y de desarrollo profesional, consolidando así procesos de evaluación útiles y justos para quienes conviven con esta práctica educativa.
Finalmente, investigar cómo se utilizan los resultados de la evaluación docente por parte de autoridades educativas serviría para comprender si la evaluación se considera un insumo para la mejora o, por el contrario, se limita a funciones administrativas. La finalidad sería aportar elementos para el diseño de procesos más justos, equitativos y orientados a la retroalimentación formativa y perfeccionamiento profesional.
Con estas líneas, se busca comprender con base en evidencia empírica el papel de la evaluación docente como una estrategia formativa cuyo propósito es fortalecer tanto el desempeño del profesorado, la formación del estudiantado y, en última instancia, la calidad educativa.










nueva página del texto (beta)



