En México, el arándano Vaccinium corymbosum L. (Ericaceae) es la cuarta frutilla de interés comercial en el mundo, su consumo responde al interés de los compuestos con capacidad antioxidante que contienen sus frutos y que son benéficos para la salud humana (Salgado Vargas et al., 2018).
La incidencia de plagas en el arándano limita y disminuye la cantidad y calidad de la cosecha; dentro de estas se destacan los microorganismos que producen pudrición del fruto, manchas foliares, roya, atizonamiento y cáncer del tallo provocadas por Alternaria sp., Colletotrichum sp.; Pucciniastrum sp., Alternaria sp., Colletotrichum sp., Curvularia sp., Neofusicoccum sp., Phomopsis sp., entre otras (Mondragón et al., 2012).
Se registran, además, artrópodos muy dañinos como los áfidos (Aphis gossypii (Glover) y Myzus persicae (Sulzer), trips (Frankliniella occidentalis Pergande), escamas (Hemiberlesia rapax (Comstock) y Aspidiotus nerii Bouche), piojos harinosos (Pseudococcus viburni (Signoret) y ácaros (Oligonychus sp. y Tetranychus urticae (Koch), los que se presentan durante todas las etapas del cultivo (Larraín et al., 2007).
En los últimos años, en la región de Los Reyes, Michoacán, México, se han detectado yemas florales de arándano que no brotan, en plantas aparentemente sanas al inicio de su ciclo fenológico; los síntomas en yemas van de moderado a grave, con las consecuentes pérdidas en las cosechas (Figura 1).

Figura 1 Brotes en plantas de arándano, asociados con la presencia de ácaros. A) plantas sanas y B) plantas dañadas.
Se ha relacionado el aborto de yemas florales con la especie Acalitus vaccinii (Keifer) (Acari: Eriophyidae) la que provoca ese síntoma en arándanos en los Estados Unidos de América (Cromroy y Kuitert, 2017). Cabe señalar que esta especie no ha sido informada para México (Cervantes Mayagoitia y Huacuja Zamudio, 2020) y no está incluida en el Inventario Nacional de Plagas Reglamentadas (LanGIF, 2009), por lo que su registro implicaría un nuevo problema fitosanitario para el proceso productivo del cultivo.
En arándanos de Los Reyes, Michoacán no se han realizado estudios que describan la artropofauna presente y la vinculen con los síntomas antes descritos, por lo que la identificación taxonómica y la conducta alimenticia de los taxas presentes, pudiera revelar el agente causal del aborto de yemas en arándano, lo que constituyó el objetivo de esta esta investigación. Los resultados ofrecerán elementos de base que permitirán la toma de decisiones a futuro, en la solución de este problema fitosanitario.
La investigación se realizó en una huerta de arándano, denominada GB Isla, ubicada en las coordenadas 19.6° 05’ 41’’ latitud norte, 102.5° 08’ 80’’ longitud oeste a 1 290 msnm. En la misma, se realizó un manejo convencional, que incluyó poda de fin de temporada, fertilización y estimulación en prefloración, mediante el promotor químico Maxigrow® (1 ml L-1 de agua), aplicado con bomba mochila, como producto de contacto.
El muestreo inició cuatro semanas después de la poda, de octubre a febrero de 2022. Las muestras se tomaron cada 15 días, mediante el método de colecta directa: se seleccionaron 15 surcos ubicados en el centro del área y de ellos en un esquema de cinco de oros, se eligieron 20 plantas, cuatro en cada punto, se tomaron 5 órganos planta-1, para un total de 100 por muestreo, se realizaron 11 muestreos en total. Los órganos se tomaron en proporciones similares, según la fase fenológica predominante en el momento del muestreo.
Las muestras se colocaron en bolsas de plástico selladas Ziploc® para ser llevadas al laboratorio, una vez allí se separaron todos los órganos de las ramas y posteriormente se revisaron por el haz y envés, más todas las partes de las yemas, flores y frutos.
Con ayuda del microscopio estereoscópico, se realizó el conteo de todos los ácaros y con una aguja entomológica, se colectaron y colocaron en vidrio reloj con ácido láctico 50%. Esos vidrios reloj se mantuvieron en una estufa por cuatro horas a 45 °C, para facilitar la decoloración y proceder al montaje, sobre portaobjetos lisos en Medio de Hoyer. Para la identificación de las especies de ácaros, se utilizó un microscopio óptico con objetivos de 40x y las claves de identificación de Lindquist (1986); Chant y McMurtry (2007) y Murillo-Rojas y Aguilar-Piedra (2021).
Los trips fueron colectados en alcohol 70° y su identificación fue realizada por el Dr. Ortiz, J. A. del Departamento de Investigación de la empresa Driscoll’s SA, Ciudad Guzmán, Jalisco, México. Se contabilizaron un total de 945 representantes de la Subclase Acari y 636 insectos, representados en los taxones que se muestran en el Cuadro 1.
Cuadro 1 Artrópodos registrados en la huerta de arándano en estudio.
| Subclase Acari | |
|---|---|
| Familia Phytoseiidae | Euseius consors De Leon |
| Familia Tenuipalpidae | Brevipalpus yothersi (Baker) |
| Familia Tetranychidae | Tetranychus ludeni Zacher |
| Familia Tarsonemidae | Tarsonemus sp. |
| Familia Acaridae | Tyrophagus putrescentiae (Schrank) |
| Clase Insecta | |
| Familia Thripidae | Scirtothrips dorsalis Hood |
| Familia Chrysopidae | (solo huevos) |
Desde el primer muestreo, se registra a S. dorsalis considerado una plaga importante, que provoca daños significativos en frutillas (Ortiz et al., 2020). En este estudio mostró mucha agresividad y fuertes síntomas que semejaban ‘herrumbre’ en el envés de las hojas de arándanos (Figura 2), observados desde el inicio de la fase vegetativa y durante todas las etapas fenológicas del cultivo.
También se hallaron huevos eclosionados de Chrysopidae, identificados por el pedúnculo característico y no se observaron larvas ni adultos de este taxón, por lo que no fue posible realizar su identificación taxonómica. Los integrantes de la familia Chrysopidae son de hábitos depredadores y están considerados como agentes de control biológico en muchos agroecosistemas a nivel mundial (Bastidas et al., 2010). Dentro de los ácaros, se halló a Euseius consors De Leon (Acari: Phytoseiidae), catalogado como un agente de control biológico, este constituye el primer reporte de esta especie para el arándano en México y ha sido registrada anteriormente en aguacate (Ramos et al., 2021).
Otros taxones de ácaros registrados pertenecen a las familias Tarsonemidae (Tarsonemus sp.) y Acaridae (Tyrophagus putrescentiae (Schrank)), ambos en poblaciones esporádicas y bajas. Estos ácaros poseen hábitos detritívoros (Krantz y Walter, 2009). En ningún muestreo se registra la presencia de A. vaccini.
De la superfamilia Tetranychoidea, se registraron dos especies: Tetranychus ludeni Zacher (Acari Tetranychidae) y Brevipalpus yothersi Baker (Acari: Tenuipalpidae). T. ludeni ha sido informado en diferentes plantas hospedantes, en México se ha señalado sobre zarzamora (Ayala et al., 2019) y este es el primer registro en el cultivo de arándano.
B. yothersi ha sido reportado en numerosas plantas hospedantes (Aguilar Piedra y Solano Guevara, 2020) y en este estudio, se presentó con particular abundancia, en el momento de la floración e inicios de la fructificación, formando colonias en el envés de las hojas, justo en el momento fenológico en que pudiera causar el aborto de las yemas.
Según el estudio de Childers et al. (2003) plantearon que la especie B. yothersi es importante no solo por el daño directo que produce, dado por lesiones en las hojas, frutos por la acción tóxica de su saliva sino además porque provoca áreas secas, necróticas, con caída de hojas y frutos. Se señala como vector de fitovirus y se registra en especies de Caricaceae, Rubiaceae y Rutaceae en América y Hawaii (Beard et al., 2015).
Al analizar los síntomas de los daños de esas especies, los momentos en que se registraron en el cultivo, además de ser los únicos artrópodos observados con poblaciones elevadas y que poseen la potencialidad de provocar esa sintomatología, dados sus registros previos como plagas (Domínguez-Gabriel et al., 2021) es posible relacionar que el aborto de yemas observado sea el resultado de la interacción sinérgica de S. dorsalis y B. yothersi, en el que ambas especies están influyendo de manera conjunta en la fisiología del arándano. Este sería un nuevo problema fitosanitario que tendrá que enfrentar el cultivo.
El reporte en el cultivo del arándano constituye un elemento de vital importancia para la sanidad vegetal del mismo y se sugiere que las implicaciones de sus interacciones deberán ser corroboradas en investigaciones futuras. No obstante, se recomienda que sean observados y manejados por los productores, con las medidas fitosanitarias establecidas para ambos.
Por ejemplo, Vera et al. (2018) han registrado la acción de complejos de especies que actúan de forma sinérgica en agroecosistemas, con consecuencias negativas para la productividad de los cultivos, estos son antecedentes que no se deben desestimar.
Conclusiones
Aunque se precisan estudios adicionales, es probable que S. dorsalis (que se presenta desde la fase vegetativa) y B. yothersi (que se registra justo en el momento de la floración) sean los responsables en acción sinérgica, del aborto de yemas, lo que indicaría la vigilancia de estos artrópodos en el cultivo y la toma de decisiones oportuna para ambas plagas.










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