Femenino de 49 años, sin antecedentes de importancia, inicia con caída de su altura, colisionando con el piso con codo en semiflexión y valgo forzado de codo derecho, presenta sensación de chasquido, dolor intenso e imposibilidad para la función.
A la exploración dirigida se encuentra edema de codo, limitación para la flexión de los dedos, del carpo y ausencia de pronosupinación, sensibilidad conservada para nervios mediano y radial, hipoestesia en territorio del nervio cubital, con paresia 2/5 de músculos abductor, flexor corto y oponentes del quinto dedo. Con diagnóstico de probable fractura epitroclear se efectúa resonancia magnética (Figuras 1 y 2), la cual mostró: líneas de fracturas no desplazadas del capitellum humeral y de cabeza radial y edema óseo, fractura avulsión de epitróclea con desprendimiento de las inserciones del pronador redondo, palmar mayor, palmar menor, cubital anterior y flexor común superficial de los dedos, además de desprendimiento del ligamento anterior en su porción medial y del ligamento colateral medial del codo, incluyendo su fascículo posterior (ligamento de Bardinet), así como de la inserción medial del ancóneo, ruptura parcial del braquial anterior, hematoma en cara antero medial con extensión al compartimiento braquial posterior.

Figura 1: Imágenes de resonancia magnética de codo, se muestra en plano coronal en vista anterior (A) trazos de fracturas no desplazada del capitellum humeral (cabeza de flecha) y de porción medial de cabeza radial (flecha negra); desprendimiento del músculo braquial anterior (flecha punteada); en la vista posterior (B) lesión del ligamento colateral medial y de su fascículo posterior denominado ligamento de Bardinet (flecha blanca).

Figura 2: Imágenes de resonancia magnética de codo en corte coronal en vista anterior, se muestra en (A) desinserción tendinosa de los tendones laminares del pronador redondo, palmar mayor y palmar menor ( flechas en Y ); en (B) fractura avulsión del epicóndilo medial con tendinopatía traumática del tendón del flexor común superficial (flecha punteada).
Cinco días después al haber disminuido el edema, se procedió a la reinserción del tendón conjunto de músculos epitrocleares mediante colocación de dos anclas e inmovilización con férula braquiopalmar por cuatro semanas, iniciando programa de rehabilitación con evaluación en la escala de QuickDASH1 de 90 puntos; logrando a los 30 días codo funcional con flexión de 120o, extensión de 160o, logra arco de movilidad en flexo-extensión de codo de 100o, supinación completa, pronación de 60o, fuerza muscular 4/5 en escala de Daniels para pronador redondo, palmar mayor, palmar menor, cubital anterior, flexor común superficial de los dedos, abductor, flexor corto y oponente del quinto dedo, recuperando sensibilidad normal en territorio cubital de mano derecha; alcanzando una puntuación de 20 en la prueba QuickDASH.1 Continuará en tratamiento de rehabilitación por cuatro semanas más.
La fractura del cóndilo medial del húmero en adultos es extremadamente rara,2 con incidencia de sólo 1 a 2 % de todas las lesiones de codo en adultos, mientras que representa 20% de las lesiones de codo en niños de nueve a 14 años. El mecanismo de lesión es una tensión significativa en el flexor-pronador por una fuerza excesiva en valgo durante una caída sobre una mano extendida o sobre un codo flexionado, también se observa en deportes como el lanzamiento, la gimnasia o la lucha libre; hasta 50% se asocian a luxación del codo, lesión del nervio cubital y desgarros de ligamentos y músculos (como en este caso). Existe controversia sobre si las fracturas por avulsión aguda de los epicóndilos humerales en adultos deben tratarse de forma conservadora.3 En niños, el tratamiento más común es conservador con inmovilización con escayola braquiopalmar durante tres a cuatro semanas con el codo en flexión de 90o.










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