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Desacatos

versión On-line ISSN 2448-5144versión impresa ISSN 1607-050X

Desacatos  no.65 Ciudad de México ene./abr. 2021  Epub 05-Mayo-2025

 

Saberes y razones

Reflexiones, testimonios y legados sobre la pandemia

Reflections, Testimonies and Legacies on the Pandemic

Alberto Aziz Nassif1 

1Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social Unidad Ciudad de México, Ciudad de México, México aziz@ciesas.edu.mx


Con la pandemia de enfermedad por coronavirus 2019 (Covid-19, por su acrónimo en inglés) todo se ha vuelto extraño, diferente, y nuestras expectativas se han movido de lugar. El mundo se paró y luego se puso en movimiento de nuevo, pero ya nada resultó igual; no pudimos regresar adonde nos habíamos quedado, a pesar de que éramos los mismos. Desacatos ya había realizado el esfuerzo de publicar un número dedicado al virus de la influenza A (H1N1) -el número 32, en septiembre-diciembre de 2010-. Ahora, una vez más, presentamos un número especial. La idea surgió de algunos integrantes del comité editorial de la revista, en especial de Ilán Bizberg, quien lo propuso en primer lugar y al que se sumaron de inmediato otros colegas; de manera que tomamos la decisión de hacer este número sobre lo nuevo y lo viejo del proceso al que nos ha conducido este enemigo viral.

Es importante tener una visión del conjunto de los nueve textos que se incluyen en “Saberes y razones”, pero no resulta fácil. Hicimos un proyecto editorial para revisar una problemática compleja y diversa. Una característica fundamental de este número es la heterogeneidad de los trabajos, sobre todo por las diferentes disciplinas de los autores, sus visiones, enfoques y aproximaciones a la pandemia, así como sus geografías y ubicaciones institucionales. Todos los textos están dentro de las ciencias sociales y problematizan la Covid-19 desde la antropología, la historia, la sociología y la ciencia política. Si nos acercamos a sus especialidades, se observan miradas específicas para entender los retos epistemológicos que ha dejado esta pandemia. Los autores pertenecen a instituciones académicas como el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), El Colegio de México, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)-Lerma, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso)-Ecuador, la Universidad Libre de Berlín, la Universidad de Guadalajara (UdeG) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Cada trabajo apunta hacia un observatorio disciplinario, por eso se podrá ver la historia y las comparaciones que nos dejan 100 años de distancia entre dos pandemias, en el artículo de América Molina del Villar; la antropología y sus distintos usos, como los aprendizajes que deja esta pandemia, que tiene novedades, y al mismo tiempo, suma conocimiento acumulado, en el de Virginia García Acosta; desde la sociología, de qué forma el fenómeno urbano ha sido afectado por el virus, de acuerdo con Fernando Carrión Mena y Paulina Cepeda; así como una comparación desde la ciencia política sobre las distintas formas en las que se ha gestionado la emergencia sanitaria en diferentes sistemas políticos, sean autoritarios, populistas o democráticos, en el análisis de Ilán Bizberg.

Hay esfuerzos notables para poner en circulación hipótesis y conceptos con los que se trabajan aproximaciones a la pandemia, como el de sociedad del riesgo, la biopolítica, los cronotopos, los proyectos urbanos y las formas en las que se ha intercambiado la vida cara a cara por una realidad virtual. Hay búsquedas innovadoras para explorar los significados que deja la pandemia, que han transformado la vida cotidiana y “descotidianizado” el mundo, como la de Gustavo Lins Ribeiro; o bien, como la de Federico Navarrete, quien señala que se han producido diversas “dislocaciones”, como esas lesiones que deja el virus, esas experiencias dolorosas, que deforman. La epidemia es un desastre y ha tenido efectos muy graves, pero no hay consenso sobre a cuál mundo regresaremos cuando la crisis haya pasado. Se habla de una “nueva normalidad”, pero en realidad hay un ejercicio incierto de cálculo e imaginación a partir de los fragmentos de realidad que tenemos a la vista. Estamos apenas al comienzo, en fase exploratoria, como indica García Acosta.

También se atienden problemas específicos, como lo hace Leticia Robles Silva, al observar el ámbito del cuidado de los ancianos y las distintas posibilidades que se abren entre el Estado y el mercado, entre lo público y lo familiar; o Carlos Alba Vega, cuando apunta que la pandemia cargó de un mayor antagonismo la relación del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, con los grupos empresariales y profundizó sus diferencias. Por otro lado, las comparaciones resultan de mucha utilidad sobre todo frente a un fenómeno global, por eso es interesante analizar, con Marianne Braig, lo que pasó en un país que ha tenido éxito en la gestión de la pandemia, como es el caso de Alemania.

Veamos las reflexiones:

América Molina del Villar, del CIESAS, hace una incursión en la pandemia de 1918 y cómo se dieron las vías de contagio en el Norte de México, cómo funcionaron las cuarentenas y qué tipo de seguimiento hizo la prensa sobre esta crisis de salud. El texto es un trabajo de archivo sistemático, que revisa cifras y establece una serie de similitudes y algunas diferencias entre los efectos que dejó este virus hace 100 años. En este trabajo hay material original para analizar y ponderar qué ha pasado de entonces a la fecha con estas enfermedades, con los sistemas de salud y los avances científicos. Sin duda, es importante comparar cómo se gestionó una mortífera enfermedad que dejó, según algunos cálculos, 25 millones de muertes en un mundo que sufría las consecuencias de la Primera Guerra Mundial. Este mirador histórico permite ver contrastes y similitudes frente a dos enfermedades virales separadas por un siglo de distancia.

Virginia García Acosta, también del CIESAS, establece que la pandemia es un desastre que nos deja aprendizajes, preguntas, encuentros y desencuentros para la investigación. Precavida, afirma que "no contamos hoy con datos suficientes como para llegar a conclusiones definitivas. Estamos y estaremos mucho tiempo aún en fase exploratoria. Tenemos múltiples minietnografías, sueltas y dispersas" (p.41). El texto plantea criterios para seguir trabajando sobre este desastre llamado Covid-19, llama a ser prudentes frente a la tentación de sacar conclusiones apresuradas y nos recuerda que estas aproximaciones son los primeros esbozos de una reflexión inicial.

Marianne Braig, de la Universidad Libre de Berlín, hace una apretada descripción de lo que pasó con la pandemia en Alemania y se pregunta por las razones que explican el éxito en su control, sobre todo en comparación con otros países europeos, como Italia, Francia, Bélgica o España, cuyos sistemas de salud fueron abatidos por la emergencia. Hay una revisión de criterios de análisis que podemos aplicar a otros casos, como el sistema institucional, los factores demográficos, el consenso político, el tipo de federalismo y la organización de la sociedad civil. Braig formula una pregunta muy interesante para responder frente a la pandemia: “¿qué conocimiento necesita una sociedad abierta?” (pág. 61). Contra la visión de que ese país no tuvo problemas graves con la Covid-19, el artículo deja claro que la desigualdad también jugó un papel importante.

Fernando Carrión Mena y Paulina Cepeda, de Flacso-Ecuador, nos plantean el universo de lo urbano y su relación con el virus. El trabajo desarrolla varios itinerarios de cómo evoluciona esta epidemia, desde lo biológico y la vulnerabilidad social, hasta los ejes temporales y territoriales. El espacio urbano se transforma, para lo cual se analizan diversas dicotomías a las que hemos entrado por la pandemia, entre ciudad compacta y dispersa, entre lo físico y lo virtual, entre la ciudad y el barrio, y entre el espacio público y el privado. El virus desveló una complicada crisis de la vivienda a partir de la política de encierro de #QuédateEnCasa. También se hace el esfuerzo por anticipar lo que Carrión Mena y Cepeda denominan “el día después”. Ese regreso que todavía no sabemos cómo será porque estamos dentro del ciclo de una pandemia que no se ha resuelto.

Ilán Bizberg, de El Colegio de México, se interna en el espacio del poder de los sistemas políticos para responder sobre los mecanismos y estrategias que han seguido diversos países para gestionar la crisis. Establece al menos tres rutas. La primera es la autoritaria, cuyo modelo es China, que se ha aproximado al control de la pandemia con una estrategia vertical. Luego vienen los sistemas populistas, cuyo liderazgo ha dejado resultados catastróficos, pues ha desplegado un negacionismo que ha generado muchas muertes. Con consignas tales como que la enfermedad es una “gripita” -como dijo Jair Bolsonaro, presidente de Brasil-, se ha privilegiado la economía antes que la salud y se han causado severos daños y una gran cantidad de muertes. La otra vía es la democrática, que se divide entre los que han aplicado políticas más restrictivas y los que han apelado a valores cívicos y a la responsabilidad ciudadana.

Gustavo Lins Ribeiro, de la UAM-Lerma, estudia el problema de cómo se ha “descotidianizado” el mundo. Sobre esta base, explora aquellos cambios de la pandemia que han llevado a nuevas formas de acción; a la transformación de las identidades, la rutinización de nuevas formas de vida cotidiana y la aparición de lo que llama “miedos globales”. Con diversas hipótesis teóricas, trata de entender de qué forma esta pérdida de la cotidianidad ha reforzado el achicamiento del mundo y ha transformado el sentido de futuro. Plantea que tal vez esta pandemia pueda abrir alguna oportunidad para “resetear el capitalismo financiero” (pág. 118).

Prometeo Lucero ( Víctimas de la violencia marchan durante la Caminata por la Paz, el 26 de enero de 2020.

Federico Navarrete, de la UNAM, se propone examinar lo que pasa con el “cronotopo moderno” a partir de una revisión de lo que ha representado la pandemia. Revisa la epistemología de lo que significa -en este contexto- la incertidumbre y la sociedad del riesgo. Asimismo, se interna en la forma como se ha potenciado la sociedad red con el virus y la ampliación de lo virtual. Analiza las dislocaciones que ha dejado la enfermedad en lo temporal con la nueva normalidad, y en lo espacial, con la transformación del hogar. Plantea que la pandemia no ha generado -como novedad- la vigilancia sobre los cuerpos, que ya existía; tampoco ha producido exclusión, pero las ha agravado a ambas.

Leticia Robles Silva, de la UdeG, nos presenta el panorama de vulnerabilidad de la vejez y cómo el cuidado de los ancianos se ha modificado con la Covid-19. En su trabajo hace un acercamiento a diferentes niveles: el Estado, el mercado y la familia. Explica el modelo de lo que ha sido el “asilo-negocio” frente al de “asilo-cuidado”. Hace una reconstrucción antropológica de lo que llama la “economía del cuidado” y, a través de ella, mira los casos de las trabajadoras del hogar que se ocupan del cuidado de los ancianos. También revisa el espacio familiar, un mundo poblado de sacrificios de mujeres y madres. La pandemia no es el problema, afirma Robles Silva, sino el mercado del cuidado, que impone sus reglas y mercantiliza estas relaciones sociales. El virus no crea los problemas del cuidado, en todo caso, intensifica sus efectos y complicaciones.

Prometeo Lucero ( Personas caminan con cubrebocas por las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, 1 de octubre de 2020.

Carlos Alba, de El Colegio de México, analiza las complicadas relaciones de los grupos empresariales con la llamada Cuarta Transformación que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO). A partir de un amplio trabajo de entrevistas con líderes de empresa, nos muestra los desacuerdos entre estos dos actores y lo hace mediante la revisión detallada de varios casos que sirven de ejemplos para entender los conflictos entre economía y política en medio de la pandemia. Los ejemplos son: la cancelación de la cervecera Constellation Brands; las cartas de AMLO al dirigente del Consejo Coordinador Empresarial para que las grandes empresas paguen sus impuestos; las políticas para enfrentar la crisis económica generada por la Covid-19; el frente anti-AMLO, conocido como Frena; el plan de financiamiento con el Banco Interamericano de Desarrollo y el acuerdo regulatorio sobre las energías renovables. Estos son los temas de una agenda de conflictos que expresan los enormes reacomodos por los que atraviesa México en estos tiempos.

Estas reflexiones plantean hipótesis y acercamientos sobre un fenómeno que se encuentra todavía en proceso de desarrollo, por lo que no se pueden obtener conclusiones definitivas.

En “Testimonios”, Georgina Rojas García, Margarita Estrada Iguíniz y Lisa Warn Cruz, del CIESAS, nos aportan los resultados de una investigación sobre cómo afectó la pandemia al personal de salud. Por medio de las experiencias de médicos y enfermeras, se pueden apreciar las consecuencias y aprendizajes que han tenido los profesionales de la salud de la primera línea de combate contra una enfermedad altamente contagiosa, la cual ya ha sido mortal para cientos de miles de personas en todo el mundo.

En la sección de “Legados” hay un texto de Humberto Beck, de El Colegio de México, sobre el pensamiento de Iván Illich y la pandemia. La crítica temprana de los límites del desarrollo y las posibilidades de encontrar caminos para una “convivencialidad” dejan reflexiones muy relevantes para poner límites a un desarrollo que se ha visto muy cuestionado por la pandemia de Covid-19. Beck establece, a partir de Illich, que estamos ante la oportunidad histórica de replantear el modelo de desarrollo, de “comenzar a considerar seriamente las implicaciones de haber adoptado un modelo de civilización basado en el consumo masivo de energía y la expansión tecnológica ilimitada” (pág. 188).

Las observaciones sobre esta crisis de salud y sus enormes consecuencias permiten hacer aproximaciones de investigación sobre múltiples comportamientos, cambios e inercias. Sin duda, los niveles de pobreza y las desigualdades no nacieron con la pandemia, pero se profundizaron de manera importante. Se ha abierto un debate significativo sobre las oportunidades y riesgos que deja la Covid-19. De forma exploratoria, se lanzan pronósticos sobre las necesidades de cambio de un sistema capitalista que ha explotado en exceso los recursos naturales y ha llevado al planeta a experimentar una sociedad en la que se han agravado los riesgos. Pero más allá de los estados anímicos, del pesimismo o el optimismo, del cambio o continuidad de las inercias, estamos en medio de una gran incertidumbre, en la que se han perdido por completo las certezas, sobre todo porque el viejo orden se esfuerza por normalizar las relaciones con la enfermedad, pero la realidad del virus permanece como una amenaza con la que tendremos que convivir mucho tiempo.

Octubre de 2020, Tlalpan, Ciudad de México.

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