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Papeles de población

versión On-line ISSN 2448-7147versión impresa ISSN 1405-7425

Pap. poblac vol.31 no.120 Toluca ene./dic. 2025  Epub 04-Jul-2025

https://doi.org/10.22185/24487147.2025.120.10 

Artículos

Los usos sociales y escolares de las remesas familiares: sobre la relación entre migración internacional y migración interna por estudios universitarios

The social and educational applications of family remittances: examining the relationship between international migration and internal migration for university studies

José Luis Suárez-Domínguez* 
http://orcid.org/0000-0002-2533-9065

Alim Getze Mani Eden Vasquez-Feria* 
http://orcid.org/0000-0002-8604-1529

*Instituto de Investigaciones en Educación, Universidad Veracruzana, Xalapa, México


Resumen

Este artículo presenta los resultados de un trabajo de investigación realizado con estudiantes migrantes internos por estudios universitarios, quienes llegan a la Universidad Veracruzana y a la ciudad de Xalapa. Una de las condiciones que regula sus trayectorias es la de contar con antecedentes familiares migratorios, contexto en el que inicia la narrativa de un conjunto de historias en las que se entretejen procesos que pueden analizarse a la luz de conceptos como red, capital social, capital escolar, expectativas sociales y profesionales, entre otros. Con una perspectiva en la que se recuperan los estudios de Massey y Bourdieu, y en la cual se presentan referencias parciales de un enfoque metodológico mixto, se identifica como resultado la conformación de un capital migratorio que se traduce en un conjunto de experiencias, bajo las cuales hay una integración dual a la ciudad de Xalapa y a la Universidad Veracruzana.

Palabras clave Estudiantes; migración internacional; migración interna; red; capital social

Abstract

This article presents the findings of a research study carried out with internal migrant students, pursuing university studies, who arrive at the Universidad Veracruzana and the city of Xalapa. One of the factors that shapes their trajectory is the presence of a migratory family background, a context that initiates the narrative of a set of stories in which processes interweave and can be analyzed in the light of concepts such as network, social capital, educational capital, social and professional expectations, among others. With a perspective that incorporates the studies of Massey and Bourdieu, and in which partial references of a mixed methodological approach are presented; the formation of a migratory capital is identified as a result of this work, translating into a set of experiences under which there is a dual integration into the city of Xalapa and the Universidad Veracruzana.

Keywords Students; international migration; internal migration; network; social capital

Introducción

La migración internacional representa a un sector muy amplio de la población en México. La migración forma parte de los procesos socioeconómicos, sociodemográficos y socioculturales de muchas familias, por lo que se advierte como un fenómeno nacional. De acuerdo con la División de Poblaciones de las Naciones Unidas falta referenciarlo, organismo de la ONU que se encarga del seguimiento de la migración internacional global, la población migrante en el mundo es del orden de los 281 millones de personas. Según McAuliffe y Triandafyllidou (2021) México es, con 11.7 millones de personas, el segundo país en este rubro.

El Anuario de migración y remesas 2023, documento elaborado por el Consejo Nacional de la Población (CONAPO), entre otras instancias, señala que México muestra una evolución histórica en la dinámica migratoria internacional. La población de primera generación1 pasó de siete a 12.2 millones de personas entre 1995 y 2022 (CONAPO, 2023). Muchas familias mexicanas continúan experimentando el fenómeno migratorio por primera vez, por lo que esta cifra seguirá incrementándose en los próximos años.

La dinámica de la población mexicana puede caracterizarse como una cultura migratoria, pues también el país es el escenario de un tránsito cotidiano de migrantes provenientes del centro y del sur del Continente Americano; una gran cantidad de ellos se queda en México después de varios intentos por llegar a Estados Unidos.

Como resultado de esta cultura migratoria, los connacionales que se encuentran en Estados Unidos producen un efecto socioeconómico en el país a través de las remesas que envían a sus familiares en las zonas de origen, cuestión que incluso impacta en el Producto Interno Bruto (PIB)2 cuando se combina con un superávit turístico, con movimientos estructurales en el terreno de la macroeconomía, así como con la diversificación en las fuentes de divisas.3 A nivel mundial, México es el segundo principal país destino de remesas (CONAPO, 2023). En los últimos cuatro años se registró un crecimiento gradual de las remesas. En 2019 ascendieron a 36,439 MDP, en 2020 crecieron a 40,605 MDP, en 2021 pasaron a 51,586 MDP y en 2022 aumentaron a 58,510 MDP (CONAPO, 2023).

Un dato interesante es que, entre la población migrante de primera generación, la edad mediana ha pasado de los 30 a 46 años entre las mujeres y de los 30 a 44 años entre los hombres (CONAPO, 2023), es decir, cuando hay ciertas condiciones en su trayectoria de vida una de ellas es que su descendencia está en edad de iniciar estudios en el nivel superior. De esta forma, si bien las personas emigran por razones económicas y para mejorar su calidad de vida, hay otros elementos para explicar la complejidad del proceso.

Kandel y Massey (2002) aportaron un elemento clave para comprender la migración internacional: en las familias con padres migrantes se desarrolla una cultura de la migración, la cual impulsa a los hijos a que aprovechen la red de acogida construida por los lugares de destino. Es mayúscula la contribución de estos autores a la explicación del comportamiento generacional y regional de la migración.

La teoría de redes migratorias y las cuestiones propias de la cultura que señalan los autores nos sirven como referencia importante para identificar, en nuestros estudios sobre estudiantes alumnos universitarios, que hay otros escenarios en los que se conecta la migración interna con la internacional. Proponemos que en las familias con una cultura migrante puede darse también el caso, si bien en menor medida, de aquellos jóvenes que emprenden estudios universitarios. Según algunos autores como Araiza (2018), los procesos de globalización han incitaron una cultura migrante que, a nuestro juicio, se dispara en diferentes direcciones.

Esto nos lleva a considerar una relación factible de estudio entre la cultura migratoria familiar y la migración interna de los hijos por motivos escolares. Con esto buscamos subrayar cierta complejidad en los desplazamientos de los estudiantes hacia aquellas ciudades cuyo índice de urbanidad es alto en comparación con sus lugares de origen: en el contexto de la dinámica migratoria familiar incorporaron, como parte de su habitus, que moverse es la opción para obtener mejores oportunidades en casi todos los sentidos

Este segundo escenario presenta un contexto proclive a su estudio, permite observar cierta complejidad en los desplazamientos de los estudiantes hacia aquellas ciudades cuyo índice de urbanidad es alto en comparación con sus lugares de origen. En el contexto de la dinámica migratoria familiar, ellos han incorporado, como parte de su habitus, que moverse es la opción para mejores oportunidades en casi todos los sentidos.

Los desplazamientos pueden definirse como un fenómeno de migración interna por estudios de educación superior. Algunos autores señalan que hay migración cuando hay un cambio de residencia -temporal o definitivo-; asimismo, cuando se presenta la posibilidad de conseguir un empleo y se reside por lo menos cuatro años en el lugar de acogida (Partida, 2018; Varela, Ocegueda y Castillo, 2017). Se puede añadir a esta caracterización la entrada a un nuevo marco de socialización, la constitución de una red conformada por pares y otros actores, así como la construcción de un sentido de pertenencia. Esto conduce al caso de estudio de esta investigación, la Universidad Veracruzana (UV). Esta institución es un marco de referencia de los desplazamientos internos, en tanto que representa algunas de las características mencionadas. Los estudiantes que cada año ingresan a la UV provienen de una importante diversidad de lugares.

Como todas las instituciones de régimen público estatal de nuestro país, cada año la UV hace pública una oferta de lugares disponibles que aumenta poco si se compara con aquella ofrecida en los últimos años, a pesar del crecimiento significativo de la demanda anual. En 2022 intentaron ingresar a la UV 47,158 jóvenes, pero únicamente la tercera parte, equivalente a 17,202, fueron seleccionados en alguna carrera. Recientemente en 2023 presentaron examen de ingreso 43,962 jóvenes y solo 17,783 estudiantes obtuvieron una plaza (UV, 2024). En números absolutos, apenas 581 estudiantes más fueron admitidos en la institución con respecto al año anterior, a pesar del incremento de aspirantes.

Si de esa población analizamos a los estudiantes foráneos o migrantes internos, en particular quienes tienen antecedentes familiares de migración internacional, adquiere relevancia observar el uso de las remesas, cuyo destino incluye la continuidad de los estudios para los hijos. Se trata de un tema poco atendido en la literatura investigativa, así como en las políticas institucionales basadas en el reconocimiento a la diversidad de los jóvenes. Es necesario, entonces, abordar algunas características relativas a este fenómeno.

El problema de la investigación y las aproximaciones conceptuales al fenómeno migratorio interno por estudios universitarios

Como problema de investigación se plantea una serie de relaciones entre las familias de los estudiantes de educación superior, la universidad como institución referente de ese nivel educativo y los procesos de migración internacional e interna. Existe un vínculo entre los procesos migratorios que emprenden algunas familias y el destino que estas dan a las remesas para que los miembros casi siempre los hijos que están en edad de iniciar estudios universitarios concreten esa expectativa social y profesional.

Desde luego, estas relaciones son complejas y refieren a un proceso familiar que se originó años atrás. Las familias usan su capacidad estratégica y sus recursos para configurar un perfil en sus hijos con el fin de iniciar una carrera universitaria, como parte de esa capacidad estratégica se encuentra la migración interna. Bourdieu (2007) denomina como habitus a ese conjunto de disposiciones que se forma con los años a partir de una socialización dentro de un núcleo familiar. De este modo la cultura migratoria generada al interior de las familias contribuye a la conformación de ese habitus entre los integrantes más jóvenes.

En la UV, cerca de 40 por ciento de la matrícula que ingresa cada año está constituido por estudiantes foráneos procedentes de hasta 600 localidades, cuya población es muy variable y se localiza en municipios tanto de Veracruz como de otros estados. Estos lugares de procedencia tienen distintas condiciones sociodemográficas y relativas a los servicios. La mayoría son rurales o semiurbanos, de lo que se desprende que es mayor el esfuerzo que deben hacer los jóvenes para trasladarse a la ciudad de Xalapa, sede principal de la UV. De hecho esto no sería posible si las remesas que reciben sus familias no estuvieran destinadas a la continuidad de los estudios. Pero las remesas no operan de forma aislada, interviene la cultura migratoria en conjunción con las expectativas hacia los estudios universitarios.

Con referencia al contexto descrito, en este artículo se destacan tres relaciones analíticas constitutivas del problema de investigación. La primera descansa en los vínculos que se establecen entre la migración internacional y la interna. La segunda alude al uso familiar de las remesas y su vinculación con los estudios universitarios. Y la tercera relación se refiere a cómo usan sus recursos los estudiantes y en qué medida esto se asocia con el propósito inicial de las familias, cuestión que deviene en un proceso de integración dual, tanto a la universidad como a la ciudad de Xalapa.

En la primera relación de análisis están presentes tres conceptos que articulan la migración internacional y la interna: la red, el capital social y el habitus, los cuales aportan insumos teóricos para el vínculo entre ambos fenómenos. El concepto de red es un referente para explicar la migración internacional, en oposición a los enfoques estrictamente económicos de uso frecuente en la literatura respectiva.

A lo largo de su obra, Massey, Arango, Graeme, Kouaouci, Pellegrino y Taylor (2000) han hecho un recuento de las teorías más relevantes sobre la migración internacional, dentro del cual destacan la teoría de redes. Los autores analizan primero aquellas perspectivas que siguen la tradición neoclásica de corte económico, como es la teoría de la dualidad de los mercados y los modelos macro y microeconómicos. En esas teorías los migrantes son vistos como sujetos que siempre buscan la maximización de ganancias en un marco donde hay movimientos en la relación entre la oferta y la demanda de los países de destino, una relación inestable entre países desarrollados y en vías de hacerlo, así como cambios estructurales en los mercados laborales.

Con un planteamiento un poco más alejado de las teorías neoclásicas, aparecieron las denominadas nuevas teorías económicas de la migración, que aportaron la noción de organización para describir que las familias asumen la actividad económica como una distribución de roles, donde migrar es parte de una estrategia propia de este núcleo. Los autores identifican un parteaguas en la concepción sobre la migración con la aparición de las teorías de los sistemas mundiales, predominantemente de corte sociológico, a partir del trabajo de Wallerstein, el cual da lugar a nuevos argumentos, tales como el hecho de que la estructura actual del mercado mundial produjo una población ambulante propensa a migrar hacia el extranjero; sin embargo, la construcción teórica alcanza un mayor grado de complejidad con la teoría de las redes migratorias que, si bien no usa la posición teórica más reciente, tiene un alcance explicativo mayor al de otras perspectivas.

La noción de red se define como la conexión con familiares y amigos en el lugar de destino. Massey, Arango, Graeme, Kouaouci, Pellegrino y Taylor (2000) señalan que las redes incrementan la posibilidad de migrar a otro país porque son un factor de reducción de costos y riesgos, al mismo tiempo que funcionan como un referente para acceder a un empleo. La red implica la posesión de cierto capital social en las familias y es un insumo para los desplazamientos. El capital social es la acumulación de recursos propios de una red duradera de relaciones más o menos institucionalizadas (Bourdieu, 1983); es decir, relaciones construidas a partir de experiencias dentro de entidades con estructura, organización e historia, tales como las familias, la escuela, las clases sociales, las comunidades de pertenencia, entre otras.

La red potencializa la migración en virtud de cómo operan los lazos entre miembros de la familia y amistades en ciertas comunidades de origen. En el caso mexicano, las cifras revisadas en un inicio cobran mayor sentido al identificar que buena parte de los connacionales proceden de regiones comunes. Es por ello que hay estados con tradición migrante, tales como Guanajuato, Jalisco y Michoacán (CONAPO, 2023).

¿Pero cómo se relaciona este concepto con la migración interna? Se identificó que en las familias migrantes se transmite una conducta migratoria, lo que aumenta la probabilidad de que los hijos emprendan los desplazamientos (Massey and García, 1987; Massey, Arango, Graeme, Kouaouci, Pellegrino y Taylor, 2000). Es aquí donde, inspirados en ese marco teórico, proponemos que también es posible construir el escenario de la migración interna. La posibilidad para iniciar estudios superiores surge en un momento específico de las trayectorias escolares de los jóvenes que pertenecen a estas familias.

En la UV están identificadas las zonas geográficas con mayor representación de estudiantes que llegan a la ciudad de Xalapa. Debido a la distribución geográfica del estado de Veracruz y de las zonas universitarias, la mayoría de las localidades está situada en la denominada región capital, una de las diez regiones en las que se divide el estado. La región capital agrupa a 33 municipios que, a su vez, según la Secretaría de Finanzas y Planeación del estado de Veracruz (SEFIPLAN), agrupan a 1,588 localidades. Precisamente 49 localidades dentro de la zona capital se consideran urbanas al contar, como establece el INEGI, con más de 2,500 habitantes. En estas localidades se concentra 69 por ciento de la población total de la zona mencionada (SEFIPLAN, 2020).

La UV recibe estudiantes con condiciones sociodemográficas relacionadas con el contexto de la ruralidad. De los 33 municipios, 20 se encuentran a una distancia mayor a 30 kilómetros y diez a una distancia mayor a 50 kilómetros. Estos jóvenes emprenden un desplazamiento para integrarse a la vida universitaria y a la vida urbana de la ciudad de Xalapa.

En el mismo orden de ideas, el tercer concepto para la construcción de esta primera relación de análisis es el de habitus. La cultura migratoria transmitida por los miembros de las familias implica la formación de un habitus, entendido como un sistema de disposiciones para la práctica (Bourdieu, 2007). Es una inscripción en el comportamiento social de los hijos de las familias migrantes internacionalmente, para quienes el desplazamiento a la ciudad de Xalapa tiene sus antecedentes. Cabe aclarar que no todos los jóvenes foráneos que llegan a la ciudad provienen de familias de este tipo. Justo en ese marco pensamos que aquellos jóvenes que sí tienen esa condición construyeron un habitus diferente.

En esta primera relación de análisis, la articulación entre los tres conceptos brevemente señalados conduce a la formulación de una de las preguntas de investigación del presente artículo, en los estudiantes con experiencia migratoria internacional, ¿cómo intervienen el capital social y la red en el desplazamiento a la UV?

La segunda relación de análisis descansa en el uso de las remesas y su vinculación con los estudios universitarios. Para su abordaje, hay dos conceptos que proveen recursos teóricos y metodológicos en la construcción del problema de investigación. El primero es el de capital escolar, íntimamente relacionado con el capital cultural, y el segundo es el de expectativas sociales y profesionales. En el primer caso es un recurso adquirido por las personas a modo de títulos escolares y, sobre todo, de una experiencia con un espacio social específico. Se relaciona con el capital cultural como la acumulación de recursos, propia de una clase heredada o adquirida mediante socialización, y tiene mayor peso en el mercado simbólico y cultural (Bourdieu, 1983). Es decir, no solo basta que las familias tengan recursos económicos, sino que también hay una construcción social respecto de que vale la pena, simbólicamente, emprender los estudios universitarios. Esta dimensión simbólica puede tomar diversas formas: a manera de un prestigio profesional, académico, entre otras.

En cuanto a las expectativas sociales y profesionales, estas son las posibilidades objetivas que los estudiantes tienen para alcanzar una meta, las que, a diferencia de las aspiraciones, dependen de una configuración específica, una situación social y cultural de estos jóvenes (Khattab, 2015). Las aspiraciones, por su parte, son únicamente el fragmento de un imaginario. El uso de las remesas en las familias puede orientarse hacia los estudios superiores, en la medida en que hay expectativas hacia estos y, por lo tanto, una configuración social específica. Es por ello que el concepto de capital escolar complementa esta relación de análisis.

Las expectativas son el resultado de una socialización de la familia, en la medida en que esta acumula cierto capital cultural que les permite elegir, entre las opciones de desplazarse, iniciar estudios universitarios. Las remesas se convierten en un recurso estratégico para concretar estas expectativas. Hay, pues, un uso social y escolar de las remesas.

En el panorama descrito, los estudiantes inician la migración interna hacia Xalapa bajo tres escenarios principales. El primero es si sus familias tienen una tradición escolar o antecedentes profesionales que son referencia de los estudios universitarios; es decir, un capital cultural heredado de parte de sus miembros. El segundo es si las familias cuentan con recursos económicos suficientes -no necesariamente provenientes de las remesas- aun cuando no hay antecedentes familiares relativos a los estudios universitarios, en estos casos se trata de la expectativa de iniciar estudios y ser el primer miembro con una profesión universitaria en esa historia familiar. El tercero es el escenario de nuestro interés: los estudiantes que tienen construida la expectativa hacia los estudios (independientemente de los antecedentes escolares familiares) y que, en virtud de los antecedentes migratorios, utilizan parte de las remesas para iniciarlos. Solo con estos recursos es posible concretar ese proyecto, asumir el costo del traslado y la vivienda en la ciudad de Xalapa.

Bajo los escenarios descritos, hay dos estrategias comúnmente empleadas por la mayoría de los estudiantes foráneos. Una es el uso de la propia red, orientada hacia el contacto con familiares, amigos o conocidos del lugar de origen y con alguna experiencia previa en el lugar de destino. De esto depende, incluso, conseguir alojamiento y ciertas condiciones para vivir en la ciudad. La segunda es la renta, a menudo cerca de la ubicación de las facultades a las cuales ingresaron los estudiantes (Soto, Suárez y Navarro, 2023; Ramírez, 2023).

En Xalapa el costo mínimo mensual de vida para estudiantes es aproximadamente de seis mil pesos. Las condiciones son restringidas: un cuarto con internet, el pago de luz y agua, comidas, transporte, diversión y gastos en insumos escolares. Esto puede aumentar hasta los ocho mil pesos si es un cuarto pensionado, con alimentos incluidos.

Cómo pueden los estudiantes, que proceden de zonas altamente marginadas, trasladarse a Xalapa si no es a través de un porcentaje de las remesas destinado para ello. Lo anterior nos lleva a plantear la pregunta de investigación propia de esta segunda relación de análisis, ¿cuál fue el destino de las remesas, en términos de la racionalidad empleada en ellas, como parte de un apoyo para la continuidad de los estudios?

La tercera relación analítica, referida al uso que los estudiantes hacen de sus recursos y en qué medida se vincula ello al propósito inicial de las familias, recupera nuevamente el concepto de red al mismo tiempo que la noción de integración, en este caso tanto a la ciudad como a la vida universitaria. Por integración comprendemos, al seguir a algunos autores, la apropiación de los espacios sociales, académicos y culturales que los estudiantes logran al llegar a la ciudad y a la universidad. Integrarse es descubrir las reglas de juego presentes en la organización de un espacio social como el universitario. (De Garay, 2008; Hernández, Suárez y Vasquez, 2020). Las y los estudiantes experimentan, como cualquier migrante, un proceso de acogida, lo que se convierte en el resultado de un conjunto de estrategias empleadas por los actores (Morrice, Shan y Sprung, 2018).

De acuerdo con lo anterior, Diez (2020) señala que el estudio del fenómeno migratorio debe considerar la asimilación, integración e inclusión de la institución escolar, no solo en los casos de migración internacional, sino también en poblaciones que migran de áreas rurales a urbanas a través de un desplazamiento complejo de tipo interno en el país (Diez, 2020). Las personas se desplazan en diferentes sentidos, cotidianamente, estacionariamente o de manera definitiva, y experimentan prácticas de diversa índole. La pregunta de investigación que orienta este estudio dentro de la tercera relación de análisis es ¿qué prácticas y estrategias despliegan los estudiantes para integrarse dualmente al medio universitario y a la ciudad de Xalapa?

Antecedentes teóricos y empíricos en la investigación sobre la migración interna de estudiantes por estudios superiores

En la literatura correspondiente pueden identificarse diversas teorías y estudios relacionados con el tema de la migración interna. Pero como afirman Massey, Arango, Graeme, Kouaouci, Pellegrino y Taylor (2000), se echa de menos una teoría aún más sofisticada que dé cuenta de la complejidad de los procesos que conforman el fenómeno migratorio en los diversos niveles. Esto es aplicable al fenómeno de migración interna por estudios superiores. Como mencionamos, la teoría de redes figura entre las más avanzadas al esgrimir argumentos respecto de la migración, aun cuando hay otras teorías en este campo. Por lo pronto, debemos conformarnos con la recuperación de elementos propios de diversas teorías, empleados a menudo en los escasos estudios de migración interna por estudios universitarios.

En un estudio de corte cualitativo y documental realizado en Colombia, Peláez, Gallego, Arroyave y Gaviria (2021) identificaron que el fenómeno migratorio está ligado a mejores oportunidades para iniciar procesos educativos, así como un incremento en la socialización en el nuevo territorio; por lo tanto, desde la perspectiva de estos actores, es importante que los profesores del lugar de origen enfoquen su atención en algunas estrategias para que los migrantes logren ingresar a la escuela en el lugar de llegada, o bien que su integración al nuevo escenario sea con la menor de las inequidades. La noción de red juega un rol importante, en tanto que son conexiones desde las cuales es posible construir el escenario migratorio (Peláez, Gallego, Arroyave y Gaviria, 2021).

Del mismo modo, en México el estudio de Suárez y Vasquez (2021) analizó la relación entre el capital cultural incorporado de los estudiantes y el emprendimiento de la migración por estudios universitarios, se encontró que a mayor capital mayores posibilidades de iniciar la educación superior. Con un enfoque mixto, el estudio identificó que las familias construyen estrategias tales como acercar a sus hijos a las zonas geográficas donde hay carreras universitarias, y lo hacen gradualmente en el transcurso de los ciclos escolares previos (Suárez y Vasquez, 2021). El enfoque de redes se empleó para observar cómo las familias usan el capital social relativo a los lugares de destino.

También con un enfoque cualitativo, Iño (2021) realizó un estudio en Bolivia acerca de la migración y su relación con la educación superior en los jóvenes de la región. El estudio reitera la fuerte conexión que hay entre las expectativas de mejores oportunidades de empleo y la mejora de las condiciones de vida familiar e individual a partir de la migración interna por estudios universitarios. Los desplazamientos de los jóvenes se dan en un contexto que va de lo rural hacia lo urbano, en el cual surgen aspectos como la integración a las nuevas comunidades, la pérdida de identidades de origen, entre otros (Iño, 2021).

Con un enfoque metodológico cualitativo, Santiviago y Maceiras (2019) analizaron la migración en Uruguay bajo la hipótesis de que los jóvenes son los principales protagonistas de los desplazamientos y tienen un sentido práctico que se refleja en una capacidad estratégica y agencial, tal y como lo definen autores como Bourdieu (1983). Bajo este argumento, la capacidad estratégica es el resultado de estructuras sociales que se conforman a partir de una cultura migratoria, lo que da paso a que exista tal agencia. Los jóvenes experimentan procesos de adaptación a las ciudades y a las instituciones universitarias de destino, lo cual se facilita gracias a que las familias de los estudiantes migrantes transmiten experiencias y funcionan como un soporte socioeconómico (Santiviago y Maceiras, 2019).

En el mismo orden de ideas, Soto, Suárez y Navarro (2023) identificaron que la adaptación de los estudiantes foráneos es más rápida cuando activan su red en el lugar de destino y obtienen cierto conocimiento sobre la ciudad a la que llegan, así como lo concerniente a los procesos básicos de subsistencia y relativos a la institución universitaria. Estos autores destacan los principales argumentos de la teoría de las redes migratorias para ponerlos en juego dentro del contexto de la migración interna por estudios universitarios.

En el caso argentino, en concreto al tomar como cuestión de estudio a la Universidad de Córdoba, mediante la utilización de un enfoque cualitativo de corte interpretativo y constructivo, Torcomian (2017) identificó que migrar para estudiar es una experiencia integral que combina la ambientación a la ciudad y a la universidad, pero implica también pérdidas, sobreponerse, generar autonomía, administrar tiempos y espacios en lo económico, social, afectivo y académico. Es decir, hay toda una serie de recursos que se ponen en juego por parte de los estudiantes en tanto agentes sociales migrantes, en el contexto de importantes cambios no solo en el lugar de destino, sino en el propio lugar de origen. Para la autora es importante destacar la experiencia como una vía para la construcción de identidades escolares, la que resignifica a la escuela como una realidad institucional.

Los casos referidos como experiencias empíricas articuladas con diferentes nociones teóricas, enfoques y disciplinas, muestran que la migración interna requiere mayor estudio, como el caso de los cambios que se experimentan en las transiciones entre los lugares de origen y destino, la integración no solo a las instituciones, sino a las ciudades en las cuales se ubican las carreras universitarias, así como las estrategias empleadas por parte de estudiantes y familias para dar paso a este fenómeno.

Aún hay más carencias en las investigaciones sobre las remesas y su relación con los estudios universitarios en México, particularmente con la migración interna. Un análisis sobre las remesas y la permanencia escolar es el de Acosta y Caamal (2017), quienes identificaron, a partir de una metodología de reconstrucción de cohortes, que existe un efecto positivo entre las remesas y la permanencia escolar; si las remesas representan una fuerte proporción del ingreso familiar aumenta también la permanencia.

Otra investigación en la que se relaciona a la educación con las remesas es la de García y Cuecuecha, quienes a través del uso de una metodología de corte cuantitativo analizan en el municipio de Caltimacán, Hidalgo, la relación entre las remesas y la inversión en educación. Los autores encontraron que las remesas tienen como consecuencia en las familias el aumento en la inversión de la educación en hogares receptores, cuestión que está sujeta a la creación de empleo en la Unión Americana (García y Cuecuecha, 2020).

En el mismo sentido Huerta (2021), mediante la técnica de entrevistas en profundidad, establece una estrecha relación entre la recepción de remesas y la construcción de una agencia económica en estudiantes universitarias. Tomando como caso a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, la autora destaca la configuración de una red de apoyo entre familiares cercanos tales como tíos y madre, lo cual deviene en cierta sororidad materna con las estudiantes. Esta articulación de alianzas es un fenómeno que requiere más estudios debido al papel que juega la familia extensa en la migración hacia la universidad.

El trabajo de Romero es representativo en este campo en construcción. La autora define que por el impacto que tienen las remesas en las familias, estas se pueden considerar como remesas socioculturales, pues no solo aluden a un bien económico, sino que también refieren a un valor simbólico. En las comunidades indígenas las remesas socioculturales tienen un efecto en las identidades de sus habitantes a través de objetos intangibles, tales como la música, las narrativas, las imágenes, la experiencia, entre otros, así como tangibles, referentes a bienes materiales. Con una metodología mixta, la autora encuentra que estos bienes redefinen la forma de pensar y las expectativas de los indígenas mexicanos (Romero, 2017).

Un último estudio identificado es el de Ramírez, el cual analiza las relaciones entre migración interna de estudiantes universitarios y su consumo cultural, así como el impacto de las remesas en las prácticas culturales de los jóvenes. Con un enfoque cualitativo y con el uso de los conceptos de redes, capital social y consumo, la autora encuentra que la migración interna se vincula con la internacional de forma altamente compleja (Ramírez, 2023).

Por desgracia no se ubicaron muchas investigaciones sobre la relación entre remesas y migración interna por estudios universitarios, en parte porque la designación de estudiantes como migrantes internos es reciente. Sin embargo, es un campo en construcción con diversas relaciones analíticas presentes en la triada de migración internacional, migración interna y estudios universitarios. Los estudios mencionados comparten, desde diferentes latitudes, muchos de los supuestos de base y llegan a conclusiones similares desde distintas disciplinas. Se aprecia en ellos que el enfoque de redes migratorias tiene una presencia importante, ya sea que sus aportes se hagan explícitos o no por parte de los autores.

Material y método

Este artículo fue el producto de un proyecto de investigación que duró cuatro años. El proyecto denominado Agencia cultural de estudiantes universitarios y migración interna dio como resultado la exploración de varias hipótesis iniciales que, después del trabajo de campo, fueron cambiando su orientación, algunas de manera radical. Una hipótesis o supuesto de inicio era que la migración internacional estaba conectada con la migración interna de forma indirecta entre los estudiantes que fueron objeto de estudio; sin embargo, la exploración de datos mostró que la conexión es más fuerte y no descansa solo en los aportes económicos para hacer posibles los estudios universitarios.

Otro supuesto de inicio fue que para la mayoría de los estudiantes la llegada a la ciudad implicaría una desventaja frente a estudiantes con diferentes condiciones. En ese sentido, se pensó que la teoría de las redes migratorias funcionaría exclusivamente para explicar las migraciones internacionales, no así las internas; sin embargo, los patrones constitutivos de las redes de colaboración y apoyo que se formaron entre los estudiantes permiten observar que los argumentos esgrimidos en dicha teoría funcionan en los dos niveles.

Como se mencionó previamente, el proyecto utilizó una metodología de corte mixto. En la parte cuantitativa se diseñó una encuesta con preguntas dicotómicas y de matriz para atender tres dimensiones de análisis: el capital cultural de los estudiantes universitarios (que incluye el capital incorporado, objetivado e institucionalizado), la condición sociodemográfica de origen y las expectativas profesionales con respecto a la carrera. Esto proporcionó información útil que, posteriormente, se profundizó con la perspectiva cualitativa y el uso de la entrevista semiestructurada.

La encuesta fue aplicada a una muestra intencional de 302 estudiantes ubicados en las carreras de Pedagogía, Lengua Francesa, Bioanálisis, Biología y Letras Españolas; sin embargo, no utilizamos el criterio de carrera como parte del diseño metodológico. En la Tabla 1 se observan tres categorías según la distancia de los lugares de origen de los estudiantes con respecto a Xalapa. La categoría Pendular se refiere a quienes diario viajan de su comunidad a la universidad, mientras que la de Fuera de Xalapa se refiere a quienes cambiaron su residencia a Xalapa y son el foco de interés de este artículo.

Tabla 1 Lugar de origen de los estudiantes 

Ubicación geográfica Frecuencia Porcentaje
Locales (viven en Xalapa) 132 44
Pendulares 47 15
Fuera de Xalapa sin antecedentes de migración familiar 75 25
Fuera de Xalapa con antecedentes de migración familiar 48 16
Totales 302 100

Fuente: Información obtenida a través de la pregunta sobre el lugar de origen y reclasificada en el SPSS según la distancia con respecto a Xalapa.

Cada categoría se analiza a partir del corpus de información construido. Se trabajó con el software SPSS (Statistical Package for Social Sciences) para el caso de la información que se generó en las encuestas, mientras que para los datos obtenidos a partir de las entrevistas se hizo una selección basada en los segmentos más representativos de los discursos de los estudiantes.

Con la encuesta fue posible identificar a aquellos estudiantes que iniciaron una migración interna y, entre ese grupo, quienes han experimentado la migración internacional en sus familias como contexto que dio origen al desplazamiento interno por estudios superiores. El grupo que se identificó fue de 48 estudiantes, de los cuales entrevistamos a 22. Esta estrategia, que se asemeja a un “bateo de oro”, fue una ruta metodológica útil para identificar también los casos de estudio de quienes, sin tener antecedentes de migración internacional, emprendieron un desplazamiento interno. Se trata de personas cada vez más presentes en instituciones como la UV, en la medida en que los estudios superiores están al alcance.

La Tabla 1 aporta un panorama de los sujetos de estudio. El 56 por ciento de los casos no son residentes de Xalapa y 41 por ciento son inmigrantes internos. Para el análisis de resultados construimos un modelo analítico de acuerdo con la consistencia de los datos obtenidos. Este modelo ilustra a toda la población encuestada cuando se utilizan las descripciones estadísticas, mientras que las entrevistas se centran solamente en los estudiantes con antecedentes migratorios internacionales. El modelo tiene tres categorías: a) sociodemográfica y relativa al capital cultural de los estudiantes, b) referente al uso estratégico de las remesas por parte de las familias (para enviar a sus hijos a la escuela) y c) referente al uso estratégico de los estudiantes para lograr la adaptación a partir de toda la experiencia migratoria que para entonces acumularon. Las tres categorías forman parte de una sola narrativa y atienden de forma articulada a las preguntas de investigación con el trasfondo de las relaciones analíticas y los conceptos ya descritos.

Análisis de resultados

El análisis sobre la dimensión sociodemográfica y relativa al capital cultural de los estudiantes permitió responder a la primera relación analítica. Asimismo, recuperamos los conceptos de capital social, red y habitus como respaldo teórico para construir la argumentación. El capital social se analizó en la encuesta al tomar como referencia la cantidad de personas que participaron en la decisión de ingresar a la universidad, lo que en el caso de los estudiantes pendulares y foráneos se traduce en migrar a la ciudad. En la Tabla 2 se observan las distribuciones correspondientes.

Tabla 2 Actores que participaron en la decisión de migrar a la UV 

Ubicación geográfica Configuración de los grupos Total
Familiar Nuclear Familia Nuclear y/o extensa Nuclear y/o extensa y maestros Nuclear y/o extensa y amigos Nuclear y/o extensa, amigos y maestros
Xalapeños
%
58 32 8 4 30 132
44 24 6 3 23 100
Pendulares
%
16 5 16 4 6 47
34 11 34 9 12 100
Fuera de Xalapa sin AFM* 31 13 11 14 6 75
% 42 17 14 19 8 100
Fuera de Xalapa con AFM 18 12 7 5 6 48
% 37 25 15 10 13 100

AFM: Antecedentes familiares migratorios internacionales.

Fuente: elaboración propia

Al considerar los datos de la Tabla 2, el mayor porcentaje de estudiantes provenientes fuera de Xalapa tuvo como principal referencia para los estudios a la familia nuclear (padre, madre, hermanos), cuestión que se asemeja a los estudiantes de Xalapa, no así a los estudiantes pendulares. Cuando comparamos a los estudiantes que proceden fuera de Xalapa con antecedentes migratorios internacionales y sin ellos, las distribuciones del capital social tienen una variación en cuanto a las figuras familiares que intervienen. De esta forma, quienes no tienen antecedentes migratorios internacionales tienen una fuerte presencia familiar nuclear, además de representación en amigos y profesores, mientras que quienes sí tienen antecedentes internacionales hacen uso de la familia extensa en un mayor porcentaje.

A partir de lo anterior, podemos enunciar que los estudiantes en proceso de migración interna muestran cierta diferencia, según los antecedentes internacionales, en cuanto a capital social se refiere. Por otro lado, toda la población foránea se diferencia de la pendular, en tanto que esta última hace más uso de la referencia de los profesores de las escuelas donde estudiaron el bachillerato. Los matices que presenta el capital social nos condujeron a una mayor exploración de los estudiantes con antecedentes migratorios internacionales. En ese sentido, seleccionamos los siguientes fragmentos de las entrevistas realizadas.

Él está en una empresa de transportes internacional, se va por periodos, entre seis y ocho meses. Sí tengo otros familiares, tíos, primos, pero ellos ya viven allá. Aunque mi papá ha tenido problemas con mi mamá siempre me ha apoyado a mí y a mis hermanas, él nunca ha dejado de tener contacto con nosotros, siempre llama cuando está en Estados Unidos (Entrevistado 6).

Ya teníamos familiares allá, cuando mi papá se fue yo estaba muy chiquita. Él es de Veracruz, aunque vivíamos un tiempo cerca de la frontera. Me vine a Xalapa porque hay una prima viviendo aquí y llegué con ella. A mí me llamaba la atención la educación, pero no conocía Xalapa. Con mi prima era más fácil la mudanza, ella me dijo que llegara aquí, ya que llegó un año antes. Tengo un primo que trabaja aquí también (Entrevistada 20).

Es que de donde yo vengo casi todas las familias tienen a alguien que se ha ido a EU. En Juchique es mucha la gente que se va, es algo normal, a nosotros no nos fue muy difícil porque desde chiquitos conocimos de alguien que iba a nuestra escuela y que su papá o algún primo o así ya se había ido. Cuando mi papá se fue éramos muy pequeñas mi hermana y yo, y no fue difícil, de lo otro, pues sí podría decir que lo que mi papá nos manda facilita mucho que nosotras vayamos a la escuela (Entrevistada 3).

Los segmentos refieren a situaciones relacionadas con el capital social, pero también con la red, segunda noción recuperada en esta relación analítica. Se observa que la red se expresa en varios sentidos, ya sea como referencia de personas que empezaron a migrar, o bien como familia que abre la posibilidad de llegar a la ciudad de Xalapa. Desde esta perspectiva se comprende por qué en los estudiantes con antecedentes migratorios internacionales interviene más la familia nuclear y extensa para llegar a la UV. Los siguientes dos fragmentos refuerzan esta apreciación.

Yo cuando estaba en la prepa no sabía qué hacer, sí quería estudiar pedagogía porque aparte tengo un sobrino que es autista y he convivido con él y el proceso de aprendizaje es muy diferente, aprendí mucho conviviendo con él y también eso fue un chispazo más para estudiar Pedagogía. Cuando salí de la prepa me quería tomar un año, pero mis papás no me dejaron. Cuando les dije que iba a estudiar Pedagogía me dijeron “qué es eso” y ya les expliqué, pero un tío me dijo presenta (examen de ingreso) también en la Normal (Veracruzana). Mis tíos siempre han sido un apoyo para mis hermanas y para mí, ellos tienen la carrera de Enfermería, y de hecho él fue el que inspiró a mi hermana a estudiar Enfermería. Del lado de mi mamá ella tiene dos sobrinas normalistas (Entrevistado 6).

Yo vengo de un telebachillerato, quería ser profesora e ir a la Normal Veracruzana. Mis papás no tienen carrera, pero un maestro en la prepa me ayudó con guías para estudiar y así. Yo quería estudiar administración al inicio, pero mi papá me dijo que no porque él se dio cuenta de que a mí me gustaba enseñarle a niños a hacer sus tareas allá en Limones. Él migró hace diez años a EU, decía que para tener su propia casa, y después una segunda vez. Yo vine a Xalapa gracias a que él ya tenía recursos cuando estaba allá (Entrevistada 14).

Con estas aproximaciones al contexto de los estudiantes puede abordarse tanto la primera relación analítica como la pregunta de investigación subsecuente. De este modo hay un vínculo entre la migración internacional y los desplazamientos internos por estudios superiores. En los segmentos elegidos aparecen tres elementos fundamentales en este fenómeno. El primero es que la movilidad ascendente para una familia (tener una casa propia, enviar a los hijos a la escuela, entre otras), pasa por salir del lugar de origen. En un segundo momento se pone en juego la red con la que se cuenta, desde el contexto sociocultural del lugar de origen (con una referencia común de migrantes) hasta el contacto con la familia extensa que interviene en la decisión de ir a la universidad a modo de un capital social. Estos primeros hallazgos nos llevan a considerar que hay un capital migratorio con el que cuentan los estudiantes y que es un antecedente claro de su llegada a la Universidad. Este capital migratorio, como todas las formas de capital, produce un habitus, una disposición incorporada, en este caso, para la inmigración interna a destinos donde se encuentran opciones para estudiar.

Pasemos a la segunda dimensión del modelo diseñado: el uso estratégico de las remesas por parte de las familias para enviar a sus hijos a la escuela. Queda claro hasta ahora que no es suficiente el contar con los recursos económicos que envían los familiares que emprendieron la migración internacional. Se requiere cierta capacidad estratégica sobre el uso de los mismos, de ahí que esta dimensión nos ayude a observar la segunda relación de análisis que vincula el uso de las remesas con los estudios universitarios. Para ello son necesarios los conceptos de capital cultural incorporado y expectativas sociales y profesionales. En el análisis de las encuestas observamos el capital escolar a partir de dos variables interconectadas, el nivel de estudios y la profesión de la madre y el padre de familia,4 tal y como se muestra en las Tablas 3 y 4.

Tabla 3 Capital escolar de la madre 

Ubicación geográfica Situación escolar Total
Estudió y desempeña
una carrera universitaria
No estudió una
carrera universitaria
Locales 62 70 132
% 47 53 100
Pendulares 10 37 47
% 22 78 100
Fuera de Xalapa sin *AFMI 30 45 75
% 40 60 100
Fuera de Xalapa con *AFMI 6 42 48
% 13 87 100

* Antecedentes Familiares Migratorios Internacionales. Chi cuadrada: < 0.05.

Fuente: elaboración propia

Tabla 4 Capital escolar del padre 

Ubicación geográfica Situación escolar Total
Estudió y desempeña
una carrera universitaria
No estudió una
carrera universitaria
Locales 57 75 132
% 43 57 100
Pendulares 5 42 47
% 11 89 100
Fuera de Xalapa sin *AFMI 29 46 75
% 39 61 100
Fuera de Xalapa con *AFMI 8 40 48
% 17 83 100

*Antecedentes Familiares Migratorios Internacionales. Chi cuadrada: < 0.05.

Fuente: elaboración propia.

La configuración familiar guarda una relación distinta con la institución universitaria según los lugares de procedencia y los antecedentes migratorios. Los estudiantes de Xalapa tienen mayor representación con madres y padres con estudios y una profesión universitaria. Los estudiantes pendulares, en cambio, tienen una disminución considerable en cuanto a este indicador se refiere. Por su parte, los estudiantes foráneos sin antecedentes migratorios internacionales están representados en 40 por ciento. La diferencia se aprecia aún más con los estudiantes con antecedentes migratorios internacionales, quienes tienen padres de familia prácticamente sin antecedentes universitarios. Esta distribución le da cierto sentido al capital social pues, al tener escasos antecedentes escolares universitarios en la familia nuclear, es comprensible que los estudiantes hagan uso de un mayor número de referencias de la familia extensa para estudiar en la UV.

El capital escolar, entonces, es un recurso de análisis para el seguimiento de los procesos migratorios internos. Si bien existen importantes estudios que dedicaron tiempo al seguimiento del capital escolar en estudiantes, cuando estos ya se encontraban en los espacios universitarios (Araiza, 2018; Blanco, 2018; Peña, 2013), proponemos ampliar el alcance de este concepto.

La siguiente variable que tomamos en cuenta en esta segunda dimensión fue la de las expectativas sociales y profesionales, para ello, en la encuesta exploramos qué lugar ocupan los estudios universitarios en la familia, así como la percepción que los estudiantes tienen con respecto a los ingresos económicos y el prestigio que obtendrán en la carrera que estudian en comparación con quien ingresa recursos a la familia, que en el caso de quienes tienen antecedentes migratorios internacionales casi siempre es la figura paterna.

Los resultados de la Tabla 5 nos dieron un nuevo panorama. La tendencia entre las poblaciones estudiantiles es la “muy alta” relevancia que tienen los estudios universitarios para las familias, cuestión que ya señalaron algunos autores como De Garay (2008), Sánchez y Callejas (2020), y Suárez y Vasquez (2021), cabe mencionar que también lo hicieron sobre los estudiantes en este nivel. Sin embargo, en el caso de los estudiantes con antecedentes familiares migratorios internacionales el porcentaje en ese rubro es el mayor de todos. En el caso de los estudiantes xalapeños y pendulares hay un predominio también, pero alrededor del de 20 por ciento no considera tan relevantes los estudios. A partir de las distribuciones emerge una nueva pregunta: ¿de dónde surge esta relevancia construida socialmente hacia los estudios universitarios para el caso de los estudiantes con antecedentes migratorios? La revisión de las Tablas 6 y 7 aporta elementos para un esbozo de este panorama.

Tabla 5 Prioridad de los estudios universitarios 

Ubicación geográfica Nivel Total
Medio Alto Muy alto
Locales 26 41 65 132
% 20 31 49 100
Pendulares 10 11 26 47
% 22 24 57 100
Fuera de Xalapa sin *AFMI 8 21 46 75
% 11 28 61 100
Fuera de Xalapa con *AFMI 3 12 33 48
% 5 25 70 100

* Antecedentes Familiares Migratorios Internacionales. Chi cuadrada: < 0.05.

Fuente: elaboración propia.

Tabla 6 Percepción de la posibilidad de obtención de ingresos económicos en la carrera 

Ubicación geográfica Nivel Total
Inferior Igual Mejor
Locales 12 41 79 132
% 9 31 60 100
Pendulares 10 5 32 47
% 22 11 67 100
Fuera de Xalapa sin *AFMI 8 24 43 75
% 11 32 57 100
Fuera de Xalapa con *AFMI 4 16 28 48
% 8 33 59 100

*Antecedentes Familiares Migratorios Internacionales.

Fuente: elaboración propia.

Tabla 7 Percepción del prestigio de la carrera 

Ubicación geográfica Nivel Total
Inferior Igual Mejor
Locales 8 63 61 132
% 6 48 46 100
Pendulares - 10 37 47
% - 22 78 100
Fuera de Xalapa sin *AFMI 6 39 30 75
% 8 52 40 100
Fuera de Xalapa con *AFMI 6 27 15 48
% 12 56 32 100

*Antecedentes Familiares Migratorios Internacionales.

Fuente: elaboración propia

Las distribuciones en las Tablas 6 y 7 constituyen una pieza clave en esta dimensión, así como en la relación analítica de fondo. Los estudiantes xalapeños y los pendulares perciben un mejor ingreso en comparación con su familia; sin embargo, los estudiantes con migración interna reportan, cerca de una tercera parte, una condición similar a la de los ingresos de sus familias, aunque se admite que la mayoría también percibe a la carrera como una oportunidad para obtener mejores ingresos.

La diferencia fundamental en esta revisión de la información descansa en la Tabla 7 referente al prestigio de la carrera. Para los estudiantes en migración interna, el mayor porcentaje se ubica en la categoría que no refleja diferencias con los familiares que emprendieron la migración internacional, es decir, asistir a la escuela tiene un prestigio tan relevante como el que ellos conciben, reconocen o asignan a los familiares que migraron. Desde nuestra perspectiva, esta es parte de la explicación acerca de por qué es importante iniciar los estudios universitarios, es lo que origina a la estrategia familiar de migrar, crea la expectativa de los estudios universitarios y se consolida con el ingreso a una carrera. Solo una percepción tan convencida del papel que juega asistir a la universidad explica el uso de una buena parte de las remesas. Esta afirmación se sostiene con la revisión de los siguientes fragmentos.

Sobretodo un tío, él fue el que se fue primero, sí a Estados Unidos, él siempre quiso que sus hijos estudiaran, pero no quisieron estudiar y él dijo que si alguno de los sobrinos quería estudiar era el momento de aprovechar. Después se fue mi hermano y mi papá después, ahí fue donde cambió en la casa todo porque mi mamá agarró las riendas y me dijo que todo lo que se sacrificaba mi papá tenía que verse en seguir estudiando y que no fuera como mis primas que no valoraron eso (Entrevistada 7).

Fue muy difícil que mi papá se fuera, cuando despertamos él ya se había ido y en la casa fue muy triste, hasta ahora que él ya está aquí con nosotras y que se lo platico y lo recuerdo me entran ganas de llorar. Pero él dijo que era por sus hijas y las dos estudiamos en la UV, mi hermana Estadística y yo Pedagogía. Lo más difícil fue después también cuando llegamos a Xalapa, sin conocer mucho, la ciudad era muy grande para nosotras. Pero con mi hermana nos dijimos siempre que no íbamos a regresar hasta que estuviéramos tituladas. Cuando hablábamos por teléfono con mi mamá decía “si quieren pueden regresarse”, pero cuando hablábamos con mi papá eso no era posible (Entrevistada 19).

Mi papá me decía tú échale ganas y yo dije sí voy a presentar el examen, él me dijo tú sabes que yo te apoyo, además era la única hija que había entrado porque mis hermanos no siguieron estudiando. Ha valido la pena, tengo que ser agradecida con mis papás, ellos hacen un gran esfuerzo y yo también, así que tengo que concluir la licenciatura (Entrevistada 14).

En la narrativa que se empleó en este artículo puede apreciarse que las distribuciones de los datos y la orientación de las respuestas de las entrevistas no atienden directamente a la pregunta formulada en la segunda relación analítica. Esto tiene que ver con la precisión de la pregunta, la cual debió formularse bajo la siguiente sintaxis: ¿cómo se articula la relevancia de estudiar una carrera universitaria con el uso de las remesas, según las expectativas sociales y profesionales de los estudiantes con antecedentes migratorios internacionales? Bajo esta nueva orientación es posible ver cómo el prestigio de la carrera está en consonancia con los antecedentes migratorios internacionales y cómo se justifica la migración interna por estudios superiores al menos en el caso de la UV. El uso de las remesas es una vía para todo ello.

Pasemos a la tercera y última dimensión. El uso estratégico de los estudiantes para la adaptación al nuevo medio, la ciudad de acogida y la carrera que se cursa en la universidad abren un nuevo territorio de exploración. La relación analítica de fondo se refiere a cómo usan los estudiantes los recursos disponibles una vez que se estableció la orientación de sus expectativas sociales y profesionales. Para ello, el concepto de red aporta un marco orientativo del análisis.

En esta tercera dimensión nos enfocamos meramente en los estudiantes con antecedentes de migración internacional. Está presente cierta capacidad estratégica de parte de los estudiantes para lograr la adaptación a la ciudad y a la universidad. En ese sentido, comer, vestirse y socializar, tanto como entrar en contacto con la ciudad, la propia universidad, profesores y pares, se convierten en un nuevo escenario que se caracteriza por lo complejo. Los siguientes fragmentos de tres jóvenes migrantes muestran parte de esta reflexión.

La comida, profesor. Me vine para acá porque la economía no es tan cara, la renta sí está un poquito cara, la comida sí accesible, el clima es drástico, pero ya me estoy acostumbrando. En la escuela los profesores con quienes he compartido experiencias me han tratado de forma muy agradable, venirme para acá me ha favorecido porque he aprendido cosas, se vuelve uno más responsable que en casa. Cuando uno sale fuera de su comunidad llegar a una ciudad desconocida es diferente, la comida, los precios, tener una planeación de cosas del hogar. Me tengo que organizar, las cosas de la escuela, aseos personales, la interacción de vivencias con los compañeros que en eso sí ha sido mejor. En lo básico, le decía de la comida, por ejemplo, a veces yo me limito de cosas por cuestiones de salud, comer dos veces al día o las tres, pero al otro día es como que ya no voy a tener (dinero) sino solo para una o dos veces. Compro la comida más barata que se pueda para ahorrar (Entrevistado 8).

Para diversiones no, ya va a haber más tiempo después, comprendo la situación de mi familia, no se me hace justo pedirle a mi papá más dinero, el hace un sacrificio, vivir allá. Digo a veces cuánto dinero estoy gastando en un año, o también veo a los compañeros de mi comunidad, que ya han hecho cosas, algunos ya tienen hijos o ya se casaron, no estudiaron, claro, pero yo digo qué tal si no logro cosas, lo pienso, pero luego me digo ellos tienen un proyecto de vida y yo tengo otro a futuro, y pues sí, ahorita es sufrir y tarde que temprano va a haber una recompensa. Las cosas materiales no son tan importantes, mi familia siempre me ha enseñado a tener las cosas por uno mismo, eso me lo enseñaron mis padres (Entrevistado 2).

Antes en mi pueblo era caminar a la escuela, acostumbrada a ir a todos lados así. Llegar a Xalapa fue vivir sola, me adapté, pero sí me deprimí. Fue bien difícil, yo no sabía tomar los autobuses, aún no lo sé bien. Prepararme la comida, en mi cuartito no tenía dónde cocinarme en un inicio, aunque sí me tenía que preocupar con el dinero porque hacía yo mal mis distribuciones, gastaba en cosas como en Sabritas, en chatarra, era diferente, pizza, Sabritas, refresco, Maruchan, y si me pasaba de gasto ya no cenaba (Entrevistada 14).

Equivocarse. Eso diría yo que es lo que significa adaptarse como dice. Pero va uno ganando experiencia, yo me equivoqué con los camiones, una vez fui a dar bien lejos, hasta una calle completamente desconocida y opté por esperar el mismo camión que ahí daba vuelta para volverme a subir y salir de ahí. Ya no llegué a donde iba porque me entró miedo y prefería regresarme a casa. No sabes qué puede pasar si no conoces las calles (Entrevistado 8).

En los tres fragmentos podemos apreciar algunas estrategias que comienzan a seguirse como parte del proceso de adaptación. La primera es la de la organización, no solo del espacio de vivienda, sino también con respecto a la alimentación. Puede advertirse que los estudiantes al inicio tienen un desconocimiento casi total sobre cómo atender esta necesidad básica. Esta experiencia es muy similar a la que viven los migrantes internacionales al llegar a Estados Unidos, sobre todo en los primeros días y antes de entrar en contacto con la red de referencia. El consumo de alimentos como comida rápida o chatarra es muy común. Como señalan algunos autores, hay una relación entre la migración, la comida y la identidad presente en las personas migrantes. Es parte de la integración a la ciudad (Morales 2019; González, 2022).

Una segunda estrategia que está en un proceso de construcción durante la llegada es la del tránsito por la ciudad. Los estudiantes prefieren en algunos casos no alejarse mucho del lugar donde se establecieron, al menos mientras cuentan con una red de referencia que les permita esa movilidad. Aquí tienen un papel importante tanto estudiantes xalapeños como estudiantes foráneos que ya tuvieron alguna experiencia en la ciudad y en la carrera.

Se atisba también cierto sentido práctico en cuanto a la información que se obtiene de las personas con quienes se entra en contacto. Y aquí hay una doble referencia, por una parte, depender del vínculo familiar con el trasfondo del discurso migrante, mientras que, por otro lado, se establece la propia red, la de pares, maestros y otras personas de las que se obtiene información valiosa.

Estas estrategias de adaptación apenas esbozadas son sin duda el inicio de una construcción mucho más compleja que se afinará con el paso de los años escolares. Muchos estudiantes cambian su domicilio un año después de llegar a un lugar de primer contacto con la ciudad. En ese sentido, como lo señalan Soto, Suárez y Navarro (2023), esto es parte de la conformación de un sentido de pertenencia a la ciudad y a la universidad, pero también es el reflejo de que los estudiantes aprendieron a usar de manera más conveniente su capital cultural y migratorio para mejorar su ubicación en cuanto a vivienda, transporte, entre otros aspectos.

Al principio al buscar comida me pasó que, como tenía hambre, le compré comida a la señora de la entrada de la escuela, y ahí mismo le pregunté a esa señora si sabía de algún lugar para rentar, me dijo que ella tenía cuartos desocupados, aunque casi siempre le renta a chicas, a los chicos no porque hacen fiestas, escándalo, meten a personas a su casa. Pero me dio el lugar y no he tenido problemas, ahí sigo. Eso me ha valido porque ella me ha mantenido un buen precio de renta (Entrevistado 8).

A la Universidad me adapté rápido, pero a la ciudad todavía no termino de adaptarme. Es así como de que aquí puedo salir, pero no lo hago y a veces digo tengo tiempo, pero no me gusta, además sufro de migraña y me molesta el ruido. No conozco la ciudad bien, a veces ni el autobús, conozco partes, pero me siento insegura en la ciudad, los secuestros a las chavas y todo eso. Pero con mis compañeros sí convivo, con los de la escuela, es cuando salgo, reunirnos para comer pizza y todo eso (Entrevistada 16).

Sí, yo no soy de pedirle muchas cosas (al padre), pero sí envía algo siempre. Ellas (hermanas) siempre le piden cosas, ropa, lentes, son más de decirle salió esto o aquello, o voy a ir a una fiesta o en la facultad necesitaré lentes, entonces él la última vez que vino trajo una infinidad de lentes que seguro ellas ni van a ocupar, unos tenis Puma, ropa. Lo que sí es que a mis hermanas y a mí sí nos trajo del otro lado laptops y una impresora una de las últimas veces porque íbamos a entrar a la universidad. También celulares, pero esos desde que estábamos en la secundaria (Entrevistado 6).

Los estudiantes crean sus propias estrategias y, en cierto sentido, este doble vínculo que señalamos anteriormente forma parte del proceso de integración tanto a la ciudad como a la universidad. En algunos casos los estudiantes cuentan con el recurso que algunos autores denominan como remesas socioculturales, refiriéndose a objetos tangibles como ropa, regalos o electrodomésticos que los padres envían a sus hijos para tener una referencia comunitaria y del espacio social (Ramírez, 2023; Romero, 2017).

Los resultados que se muestran tanto en las distribuciones de las tablas como en los fragmentos de las entrevistas recuperadas señalan que los desplazamientos de los estudiantes hacia Xalapa, con el fin de estudiar en la Universidad Veracruzana, están atravesados por una diversidad de factores que tienen como eje los usos sociales y escolares de las remesas. Si bien el proceso de integración, como se atiende en esta tercera relación analítica y en su consecuente pregunta de investigación, puede concebirse como un punto de llegada, hay aún muchos aspectos que intervienen en la construcción de este complejo fenómeno.

Discusión y conclusiones

En este artículo fue posible identificar algunos procesos que se relacionan con el fenómeno migratorio por estudios universitarios, así se puede afirmar que los desplazamientos que llevan a cabo los estudiantes foráneos pueden concebirse como una migración interna. Con la ayuda de las dimensiones analíticas, las principales relaciones de ese orden y las tres preguntas constitutivas del problema de investigación, tenemos un panorama general, al menos acerca de cómo se presenta este fenómeno.

Los estudiantes foráneos con antecedentes de migración familiar internacional se aprecian de un modo diferente a quienes, siendo también foráneos, no presentan esa condición. Hay aún más diferencia cuando se compara a los primeros con estudiantes pendulares y radicados en Xalapa, al menos desde las variables y las entrevistas analizadas. Los estudiantes universitarios con antecedentes migratorios experimentan procesos de desplazamiento y adaptación al medio urbano y universitario a partir de un capital migratorio conformado desde el núcleo familiar.

La teoría de las redes migratorias de Kandel y Massey (2002) nos proveyó de la dimensión cultural para aproximarnos al fenómeno migratorio; sin embargo, esta teoría observa solo los procesos de migración internacional en los hijos como resultado de una cultura migratoria incorporada en la familia. A la luz de los datos que presentamos a lo largo del texto, proponemos la posibilidad de desprender, también desde esa posición teórica, que tal cultura migratoria es capaz de generar migración interna por estudios universitarios.

En la primera pregunta de investigación, ¿cómo interviene el capital social y la red en el desplazamiento de estudiantes a la UV?, identificamos que hay un capital migratorio que se expresa no solo en el uso de las remesas para sostener económicamente a los hijos que están en edad de estudiar en la universidad, sino también en el uso del capital social del que dispone la familia y que tiene tres actores principales, los miembros que emigran a Estados Unidos y que son proveedores, los miembros comúnmente representados por la familia extensa que aportan elementos para la construcción de expectativas sociales y profesionales relacionadas con la carrera que se elige estudiar, y los profesores y pares que, en menor medida, tienen una intervención en la decisión de llegar a la ciudad de Xalapa y a la Universidad Veracruzana. Hay una red siempre en el fondo del análisis, la cual se manifiesta mediante una organización ciertamente compleja.

En la segunda relación analítica, el uso de las remesas y su vinculación con los estudios universitarios, así como su consecuente pregunta de investigación, hubo un cambio a partir del análisis de las variables y los segmentos de las entrevistas. Consideramos que es más preciso preguntar cómo se articula la relevancia de estudiar una carrera universitaria con el uso de las remesas, según las expectativas sociales y profesionales de los estudiantes. Este ajuste permitió observar que tales expectativas pasan de tener cierta latencia a consolidarse como esa idea de que vale la pena invertir en tiempo, desplazamiento y estudios. Aquí de igual forma está presente la ventaja de la experiencia familiar en la migración internacional que se traduce en una migración interna. La noción de capital escolar incrementa la posibilidad de formular un panorama, en la medida en que los estudiantes perciben los estudios universitarios como algo que puede darles beneficios económicos, relativamente mejores a los de aquellos miembros que ingresan recursos a la familia; sin embargo, los estudios universitarios son equiparables, en cuanto a prestigio social se refiere, a esta figura que emprendió la migración internacional. Esto nos muestra que, para los estudiantes, el hecho de migrar para asistir a una universidad y realizar una carrera es la concreción de todo un proceso organizativo de la familia, pero además es la posibilidad de construir un prestigio tal y como se le asigna a quien ha migrado internacionalmente. De esta forma el capital migratorio y la asignación de prestigio a la carrera son dos elementos fuertemente explicativos de la migración interna. Abren el panorama de los desplazamientos a la ciudad y a la universidad.

Consideramos que, a partir de las reflexiones establecidas por autores como Araiza (2018), Santiviago y Maceiras (2019), y Suárez y Vasquez (2021), hay resultados de investigación que señalan la pertinencia de abrir una nueva dirección para ampliar el panorama de la migración interna, sobre todo si la migración se identifica como un fenómeno cada vez más complejo y conformado por muchas variables y procesos emergentes. La perspectiva de la cultura nos ofrece diversos elementos para una discusión que puede aportar aún más al estado del conocimiento existente. Desde luego, esto implica el uso de estadísticas más sofisticadas para elaborar argumentos más sólidos.

La tercera pregunta de investigación formulada en términos de una integración dual, a la ciudad y a la escuela, concreta esta narrativa compleja que se presenta entre los estudiantes. En primer lugar hay que vivir las experiencias propias de una ciudad desconocida, con una mancha urbana de magnitudes distintas a las de la ubicación demográfica de origen, con una racionalidad inédita para ellos.

Las experiencias de integración van desde lo más básico como la comida, la renta, las condiciones de vivienda, hasta la socialización que se establece con profesores, así como con pares universitarios. Algunas estrategias de esta adaptación dual pasan por el hecho de posponer proyectos como la entrada en unión, tener hijos, conseguir un trabajo, etcétera, cuestiones que son propias de muchos jóvenes que están en un rango de edad propio de los estudiantes y que constituyen la referencia comunitaria de origen.

Es en este punto donde las instituciones universitarias establecen una distancia histórica con la diversidad de estudiantes, no se visualiza a todos los tipos de estudiante que conforman el campo universitario. Particularmente la biografía de los estudiantes foráneos con antecedentes familiares migrantes suele ser de las menos estudiadas, aun cuando se observa en ellos patrones muy complejos de orden familiar, sociodemográfico y socioeconómico, y donde conceptos como los que recuperamos nos permiten una primera aproximación a la vida estudiantil, específicamente de quienes presentan una trayectoria poco cercana a lo que la universidad concibe como estudiantes y, desde luego, a lo que esta espera de ellos.

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1Se trata de quienes realizaron por primera vez en la familia el proceso migratorio.

2También impacta en otros temas económicos; por ejemplo, la apreciación del peso frente al dólar se relaciona con los flujos de remesas que llegan al país, los cuales aumentaron en los últimos años.

3India y China son, en primer y tercer lugar, respectivamente, los principales países receptores de remesas en el mundo. México es el primer país receptor en la región de América Latina (CONAPO, 2023). La complejidad de este fenómeno ha ido en aumento.

4Para subsecuentes estudios, como hemos visto, será necesario explorar el nivel de capital incorporado de los miembros de la familia extensa, dada su influencia en la decisión de estudiar; desafortunadamente en los instrumentos que empleamos no consideramos ese dato.

Recibido: 22 de Febrero de 2024; Aprobado: 22 de Octubre de 2024

José Luis Suárez Domínguez Doctor en Sociología por la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco. Línea de Investigación: Actores Sociales en Educación. Investigador en el Instituto de Investigaciones en Educación, Universidad Veracruzana, Xalapa. México. Dirección electrónica: jlsuarez@uv.mx Registro ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2533-9065

Alim Getze Mani Eden Vasquez Feria Doctorante en Investigación Educativa, en la línea de investigación: Actores sociales, Disciplinas académicas, en el Instituto de Investigaciones en Educación, Universidad Veracruzana. Xalapa, México. Dirección electrónica: alivasquez@uv.mx Registro ORCID: https://orcid.org/0000-0002-8604-1529

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