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Perfiles latinoamericanos

versión impresa ISSN 0188-7653

Perf. latinoam. vol.33 no.65 México ene./jun. 2025  Epub 27-Mayo-2025

https://doi.org/10.18504/pl3365-015-2025 

Reseñas

María Esperanza Casullo y Harry Brown Araúz (Coords.). El populismo en América Central: la pieza que falta para comprender un fenómeno global. Buenos Aires: Siglo XXI Editores, 2023.

Mónica Lara Escalante* 
http://orcid.org/0000-0002-4500-1192

* Doctora en Ciencia Política por el Centro de Docencia e Investigación Económicas (México). Profesora asistente, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede México (Flacso México) | monica.lara@flacso.edu.mx

Esperanza Casullo, María; Brown Araúz, Harry. (Coords), El populismo en América Central: la pieza que falta para comprender un fenómeno global. Buenos Aires: Siglo XXI Editores, 2023.


Palabras clave: populismo; América Central; líder populista; mito populista; partidos políticos

Keywords: populism; Central America; populist leader; populist myth; political parties

Cómo ha surgido el populismo y los derroteros que ha seguido en América Central y el Caribe es el gran tema de este libro. Concebido como una obra colectiva, los autores parten de una premisa reveladora: “leeremos mal la historia política de toda América Latina si no ponemos a América Central en el centro” (Casullo & Brown, 2023, p. 20). Y colocan al populismo de esta región en el centro para su mejor comprensión en América Latina y el mundo.

El trabajo subsana la escasez de estudios sobre el populismo en América Central, un vacío que los coordinadores problematizan señalando que tal vez se debe a que el origen del populismo en el Cono Sur se relacionó, en gran medida, con la teoría de la modernización. Para esta corriente, el populismo fue consecuencia de la incompleta y desigual modernización de la economía en la región, por ejemplo: Argentina, México, Brasil, Perú. Sin embargo, estas investigaciones perdieron de vista la diversidad de trayectorias de modernización en los distintos países: que en Centroamérica no se formara una base trabajadora industrial, sino campesina, no significaba la imposibilidad del surgimiento del populismo. Incluso, previo al peronismo en Argentina, líderes de ese tipo ya existían en América Central: Jacobo Árbenz en Guatemala, Rafael Ángel Calderón en Costa Rica y Arnulfo Arias en Panamá. Es así como, a partir de este contexto, el libro es un aporte empírico en cuanto que se propone analizar caso por caso para identificar las singularidades y posibles puntos en común, así como la presencia o ausencia de líderes populistas.

Por otro lado, los coordinadores son claros y enfáticos en justificar la relevancia teórica de estudiar el populismo, no solo por el hecho de revisar un fenómeno eminentemente político y probar empíricamente un concepto multidimensional que ha sido objeto de varios debates, sino también por sus implicaciones económicas, políticas y sociales. Los autores muestran cómo la literatura sobre el populismo ha desarrollado otros puntos de vista: la relación con los partidos políticos, la economía política, los valores culturales, la opinión pública y medios de comunicación, y mapean las diversas visiones que hay acerca de él: desvío, ideología, tipo de organización política, discurso o performance, y proponen utilizar un punto de partida en común para acercarse a los casos incluidos en el libro. La base teórica con la que dialogan corresponde a la noción del mito populista, en la cual el papel del líder es central en conjunción con el pueblo y se postula una clara delimitación entre un “héroe” y un “villano”. A partir del mito populista es que el libro propone utilizar la distinción adaptada de Casullo (2019),1 quien plantea separar entre el populismo “para arriba” o “para abajo” basándose en la distinción entre la visión nostálgica y futurista.

Antes de abordar los principales hallazgos del libro, hay que rescatar la estrategia metodológica utilizada en las contribuciones. Por ejemplo, para Panamá, Honduras y Guatemala se lleva a cabo un análisis sistemático2 de los discursos para comprender el uso de palabras y rescatar nociones o rasgos populistas. En cuanto a Costa Rica, se examinan los planes de gobierno y las propuestas políticas de los candidatos en las elecciones de 2018 y 2022. Para El Salvador y República Dominicana el foco es su trayectoria política: señalando que el primero transitó desde una “partidocracia” al populismo de Bukele, y argumentando para el segundo por qué el populismo no ha sido exitoso. Respecto a Cuba se realiza un recuento histórico y se analizan diversos extractos de discursos. Sobre Nicaragua se argumenta que Daniel Ortega no es un caso de populismo, sino de autoritarismo.

Resulta sumamente complejo encontrar generalizaciones que caractericen a todos los casos contemplados debido a sus particularidades. Un aspecto que viene a ser una posible crítica para el libro es que no se limita a evidenciar la presencia o ausencia de un líder populista, sino a identificar matices o grados y dimensiones diferentes.

En el primer capítulo, dedicado a Panamá, Harry Brown y Claire Nevache revisan las expresiones populistas durante y después de la construcción del canal; un contexto fundamental para entender cómo se forja la idea de Estados Unidos como el enemigo externo, lo cual caracteriza al populismo de entonces como más nacionalista. Los autores estudian también a políticos más contemporáneos y los caracterizan de populismo difuso, en especial a Ricardo Martinelli, como un político enfocado en la visión del futuro. En el siguiente capítulo, María José Cascante y Juan Manuel Muñoz identifican rasgos populistas, especialmente de derecha, en candidatos de las elecciones de 2018 y 2022 y en el actual presidente Rodrigo Chaves en Costa Rica. Los autores proponen que el surgimiento de estos discursos se debe a la transformación que ha sufrido el país en su sistema de partidos. En el tercer capítulo, Radek Buben y Karel Kouba, argumentan que Nicaragua y Daniel Ortega son un caso de autoritarismo y no de populismo. Los autores parten de una definición de populismo caracterizada por el surgimiento de outsiders o líderes personalistas que desafían a las élites en nombre del pueblo. Y muestran que Ortega no es un outsider ni ha desarrollado una conexión con el pueblo.

En el capítulo cuatro, Daniel Vásquez y Andreéanne Brunet analizan el caso de Honduras concluyendo que se trata de un populismo de izquierda fundado por el ex presidente Manuel Zelaya y seguido por Xiomara Castro. Su afirmación se sostiene en el análisis de sus discursos de campaña, identificando un “mito fundador” en el que se busca combatir a las élites políticas del pasado, etiquetándolas como el enemigo interno. En el capítulo siguiente, Luis Aguilar, Luis Rodríguez y Gabriela Santos abordan a El Salvador, y además de su recuento del sistema de partidos y la violencia, muestran cómo el populismo se había caracterizado por ser punitivo, esto es, por recurrir al castigo como respuesta a la insatisfacción ante la gestión de la política criminal. Es un hecho que Nayib Bukele logra encarnar el populismo exitosamente al justificar por qué es necesario un líder que repare el daño causado por tanto tiempo.

En el capítulo seis, Jeraldine del Cid y Luis Padilla argumentan que no se puede afirmar que en Guatemala exista el populismo, sino solo algunos rasgos, debido a la democracia endeble del país, coyunturas históricas específicas y la instrumentalización del discurso por parte de las élites económicas. Los capítulos siete y ocho están dedicados a República Dominicana y Cuba. Sobre la primera, Leiv Marsteintredet muestra que el populismo ha sido inexistente dado que no ha habido crisis profundas que hayan implicado el surgimiento de líderes populistas. Por su parte, Rodolfo Colalongo examina los discursos del régimen autoritario de Fidel Castro para extraer algunos de sus rasgos populistas.

Para finalizar el libro, los coordinadores dan cuenta de una encuesta realizada por el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (CIEPS Panamá) entre marzo y abril de 2022 en Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá. En total, con base en un muestreo probabilístico, se encuestaron a 2401 personas, lo cual constituye un aporte fundamental para la región. El instrumento toca distintos temas: el apoyo y la evaluación de la democracia; la confianza en las instituciones; la simpatía por los partidos; la inseguridad subjetiva de los ingresos; el acceso a bienes y servicios; los problemas principales del país, y la ubicación ideológica. Además, se cuestiona sobre tres frases relativas al mito populista: la solución de los problemas se debe buscar en el pasado o futuro; la solución a los problemas pasa por librarse de los responsables; los culpables son los traidores internos o externos. Los resultados revelan que mientras en El Salvador, Costa Rica y Panamá no hay una opinión culpando a los responsables de los problemas causados, en Honduras sí existe esta noción de daño. Y en tanto que en Costa Rica se anhela el pasado, en El Salvador, Honduras y Panamá se piensa en el futuro. En general, se releva que en todos los países se opina que los traidores internos son los políticos y en algunos casos el crimen organizado y las pandillas.

Como se observa, esta obra representa un importante esfuerzo para sistematizar discursos, ideas, contextos y percepciones a fin de aclarar las características y presencia (o no) del populismo en América Central. Los hallazgos se deben comprender en cuatro sentidos. En primer lugar, los contextos de cada país son distintos en relación con la violencia, la desigualdad, la debilidad o fortaleza de la institucionalidad democrática, la presión de actores internacionales y el surgimiento de líderes políticos. En segundo, los populismos son diversos dependiendo de los lentes teóricos desde donde se miren: populismo de derecha, de izquierda, punitivo, etc. En tercer lugar, no se debe dejar de lado cómo el uso de la tecnología y las redes sociales también inciden en la relación entre estos líderes y la ciudadanía. Y en cuarto, es importante rescatar la existencia de sectores conservadores o religiosos en algunos de los casos, los cuales se mezclan con el discurso populista.

Como críticas o desafíos al análisis presentado, es fundamental considerar varios aspectos. Es importante distinguir entre rasgos populistas, discursos populistas, líderes populistas, y políticas públicas populistas. Es decir, el populismo puede ser instrumentalizado a partir de diversas formas: el discurso, la acción o la persona. Es una tarea difícil homogeneizar todos los casos en ese sentido y encajarlos en una misma definición de populismo ya que las características y representaciones en todos los niveles cambian. Por otro lado, un matiz relevante implícito en el libro, es la aproximación al discurso populista en campaña o una vez en el cargo. La investidura del poder político luego de ganadas las elecciones implica presiones de distintos grupos, por lo que lo prometido en la campaña, podría no cumplirse. De ahí que analizar el discurso populista de líderes electos o de candidatos políticos también debe ser diferente.

Ahora bien, a pesar de que en la introducción se menciona que el populismo también se puede entender como una ideología, en varios casos se habla de populismo “de derecha” o “de izquierda”. En la actualidad la ubicación ideológica en el espectro político pasa por muchas dimensiones más allá del eje tradicional Estado-mercado, por lo que es necesaria la aclaración de las concepciones de derecha e izquierda utilizadas en algunos capítulos. Aunado a lo anterior, otra pregunta se desprende del libro para desafiarnos: ¿el populismo conduce al autoritarismo? Como se observa, Nicaragua es un caso de autoritarismo, mientras que El Salvador lo es de populismo que ahora podría estar convirtiéndose en autoritarismo.

Como futuras líneas de investigación, vale la pena seguir recabando evidencia y continuar con la discusión teórica para aclarar cuáles son las dimensiones del populismo desde donde se parte. Además, contemplar las diferencias entre populismo y carisma, relacionadas con los rasgos personales del líder político. Por último, otra futura línea de investigación sería la caracterización de las políticas públicas populistas: las acciones que lleva a cabo el líder para reforzar su relación con el pueblo y rectificar ese mito refundador.

Referencias

Casullo, M. E. (2019). ¿Por qué funciona el populismo?: El discurso que sabe construir explicaciones convincentes de un mundo en crisis. Siglo XXI Editores. [ Links ]

1 Casullo, M. E. (2019). ¿Por qué funciona el populismo?: El discurso que sabe construir explicaciones convincentes de un mundo en crisis. Siglo XXI Editores.

2 En algunos casos se utilizó software especializado para el procesamiento de los textos.

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