1. Introducción
Gabriel Ponce Arauco en su reciente y notable historia sobre la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) denunció la escasez de investigaciones científicas de tipo sociohistórico sobre la educación boliviana, especialmente la superior. Entre lo poco que se ha escrito -indicó el autor-, prevalecen las memorias institucionales realizadas casi siempre por encargo de sus autoridades, cuyas características más sobresalientes y recurrentes, son exageraciones conmemorativas a heroicidades registradas en su narrativa institucional y encomios a su labor, componiendo y alimentando, en suma, vanos narcisismos con base en falsificaciones de la verdad histórica.1
¿Podrían extrapolarse las denuncias de Ponce Arauco a la historia general de la educación superior boliviana en el siglo XX? No totalmente. Aunque no abundantes, contamos con variados documentos críticos reflexionando sobre los éxitos, problemas y perspectivas de nuestro sistema universitario, realizados desde diversos paradigmas (marxistas, anarquistas, nacionalistas, conservadoras o independientes) y publicados intermitentemente a partir de la constitucionalización del régimen universitario autonómico2 en 1931. Entre aquéllos, prevalecen los compuestos en la clave del ensayo político. Los estrictamente ceñidos a los rigores formales de las ciencias sociohistóricas son realmente pocos; los primeros datan de las postrimerías del siglo XX.
Un hito en el análisis sobre las políticas, gestión y modelos universitarios en el país por su relevante influencia en la posterior producción académica inherente a esas cuestiones, pertenece a Manuel Durán y fue publicado en 1961 como La Reforma Universitaria en Bolivia. Durán sustentó ahí la conveniencia del régimen universitario autonómico en relación con el régimen anterior contralado por el gobierno, denominado como “napoleónico”.3
Aquí no podemos realizar un estado del arte, sin embargo, debemos detenernos en una original y formal investigación del año 2000 dirigida por Gustavo Rodríguez titulada: De la Revolución a la Evaluación Universitaria, toda vez que el presente trabajo estriba en buena medida sobre ésta.
Dicha investigación propone analizar el desempeño y los cambios del sistema autonómico de educación superior boliviano desde la reforma de 1931 hasta fines del siglo XX, como resultado de la dialéctica entre los múltiples procesos institucionales, culturales, ideológicos y políticos internos de las universidades públicas y sus relaciones con los mundos exteriores del Estado y gobiernos bolivianos en contextos signados por la creciente masificación de la matrícula estudiantil luego de la Revolución Nacional (RN) de abril de 1952. Con ese propósito, sus autores tipifican los múltiples procesos institucionales implicados con base en tres ejes teórico-metodológicos: cultura organizacional, memoria de la organización y análisis del discurso.4
Siendo nuestros objeto y propósitos de investigación complementarios a la citada investigación de Rodríguez, apuntando a organizar la recolección de datos y la urdiembre de este trabajo, vimos conveniente retomar sus tres ejes teórico-metodológicos a modo de herramientas heurísticas (en el sentido sociológico del término). Por tanto, corresponde parafrasear sucintamente sus sentidos conceptuales:
Cultura organizacional. Esta noción conlleva a analizar no sólo las dimensiones de las instituciones públicas inherentes a los conjuntos de medios racionales (reglas objetivas y estructuras relacionales jerarquizadas) para coordinar y contralar grupos humanos en el marco de cierta visión y misión institucional, sino también conjuntos de valores, creencias, saberes y pautas conductuales que configuran la identidad de los actores y el sentido subyacente a las interacciones que estos despliegan y que preceden a los medios racionales.5
Memoria de la organización. Forma parte y surge de la cultura organizacional. A partir de determinados “principios selectivos” asociados a los hechos constitutivos de la institución que resaltan cierto tipo de acontecimientos, a la par de oscurecer otros, las universidades han configurado también una memoria histórica: aquellos hechos, narrativas, ideas y personajes del pasado potencialmente influyentes sobre prácticas con fines reproductivistas de la organización y legitimadores de su acción en el presente.
Análisis del discurso. Utilizado como herramienta para aprehender y comprender las manifestaciones de la cultura institucional, política y narrativas de los actores que configuran las constelaciones causales relevantes a través de la historia en cuestión, como también develar sus posiciones y relaciones de poder. Implica interpretar expresiones lingüísticas o simbólicas asociadas a prácticas orgánicas e ideologías institucionales y, al unísono, su correlato fáctico en una u otra coyuntura.6
Sin embargo De la Revolución a la Evaluación Universitaria, pese a sus méritos analíticos y descriptivos concernientes al conocimiento de la dimensión cultural y organizacional de la universidad boliviana, o en otras palabras, la vida de sus estructuras y agencias internas; deviene frugal o difusa en el análisis relativo al papel del Estado en la gestión de la educación superior (a través de políticas gubernamentales o las luchas políticas), a su pensamiento acerca de ésta y del ¿qué hacer con ésta?, ¿sí limitarse a inyectar recursos “en una suerte de caja negra” o intentar articularla con sus estrategias (cuando las había) buscando modernizar el país? Algo similar vemos en la investigación de marras respecto a la influencia y el pensamiento de actores de la sociedad civil no articulados o lábilmente articulados a la Central Obrera Boliviana (COB) sobre la educación superior.7
En esta investigación quisiéramos complementar y ampliar nuestro conocimiento sobre la influencia, visión y rol del Estado, como de la sociedad civil, sobre la gestión del sistema universitario, es decir, del “proceso social tejido”8 en torno a las políticas de educación superior.
Con ese propósito focalizamos en una faceta y periodo muy puntuales del problema: las interacciones del gobierno nacional y las universidades bolivianas en torno a sus visiones, modelos y políticas de formación de los cuadros técnicos (superiores) necesarios para ejecutar las políticas desarrollistas planeadas por el gobierno apuntando a industrializar y modernizar el país de 1960 a 1964; específicamente, a la formación de aquellos cuadros inherentes al desarrollo de los sectores “líderes” o “guías” previstos en el plan (denominados así por su intrínseco potencialidad para impulsar al conjunto del aparato productivo al crecimiento), que en la coyuntura boliviana de la época, encarnaban en la minería metálica y petrolífera.9
En ese marco, inquirimos sobre las visiones y acciones del gobierno y de las universidades alrededor de ¿quién podía y cómo debía formar los cuadros técnicos que requería la modernización planificada del país?, universidades y gobierno ¿convergían en sus visiones y planes desarrollistas?, ¿podían o querían trabajar juntos tras esos afanes?, ¿qué problemas políticos y económicos estaban involucrados en la generación de cuadros técnicos? y, finalmente, ¿cómo repercutieron las políticas para formar cuadros técnicos sobre la vida funcional de las UB, las luchas políticas y modernización del país?
2. Antecedentes
2.1 Socio-históricos
Otros aportes claves inherentes a De la Revolución Universitaria a la Evaluación Universitaria que apuntalaron esta investigación comprenden su periodización del sistema universitario autonómico de 1931 al 2000 con base en continuidades y restructuraciones relativas a su cultura y memoria organizacionales, aunque no rígidas, ni absolutas. Así, tenemos como atributos conspicuos y constantes los siguientes:
Defensa, adhesión y respecto incondicionales, sagrados, para con el núcleo sólido de la autonomía universitaria: “sustraer el claustro universitario del control político, posibilitando la cátedra no complicada con funciones de gobierno [o de la iglesia]”.10 Sin duda, autonomía siempre ha encarnado en la memoria universitaria el punto fundante o momento constitutivo de su ser institucional, siendo al unísono el nodo articulador de todo discurso universitario.
Percepción sobre el Estado como único responsable de su sustento financiero, a través de la remisión de recursos obtenidos de todo tipo de impuestos; sin conllevar esa responsabilidad, ninguna acción recíproca de su parte para con el Estado, especialmente si concierne a evaluar su desempeño.
Permanente pretensión “iluminista” reclamando para sí la misión de plantear y encarar las grandes reformas y cambios estructurales del país como característica cuasi omnipresente en las universidades desde la constitución de su autonomía.11
De hecho, los principales puntos ejecutados durante la RN (1952-1964): nacionalización de la gran minería, reforma agraria, voto universal y extensión de derechos sociales a toda la población, ya habían sido planteados en la primer Convención Nacional Universitarios de 1928, como también la nacionalización petrolera de 1937.12 Una cuestión que las universidades han recordado siempre. Por ejemplo, y al caso, en la emblemática carta enviada por todos los rectores al presidente Paz Estenssoro el 23 de enero de 1962, protestando por la creación del Instituto Tecnológico Boliviano (ITB) once días antes como una universidad sin autonomía y dependiente del gobierno; le dijeron que “la nacionalización del petróleo, de las minas y la reforma agraria, tuvieron en las aulas universitarias sus planteos iniciales y ejecutoría moral”13.
No obstante, a través de la dominación política del Estado oligárquico anterior a la Guerra del Chaco (1932-1935), la irrupción masiva de la conciencia nacional y del Nacionalismo Revolucionario (NR) luego de la Guerra del Chaco, a través de la dominación del Estado de la RN, el iluminismo y la defensa incondicional de la autonomía, experimentaron connotaciones singulares. En contraste con los anteriores atributos, la percepción universitaria sobre el Estado como único responsable de su sustento ha sido prácticamente constante.
El “iluminismo” fue más bien pasivo durante los años ’30 y ’40. Para entonces, las universidades bolivianas abrazaban la neutralidad frente al gobierno: “ni con éste, ni en su contra”, rechazaban la politiquería y politización internas, proclamando en cambio, la formación de ciudadanos, guiar ideológicamente al pueblo y a los gobiernos proponiendo políticas públicas, pero siempre siendo actores indirectos, sólo intelectuales, del cambio, cuando no, de la revolución, al amparo de sus fueros autonómicos.14
Ya en el contexto de la llamada “Revolución Universitaria” para la RN, o “Intervención Universitaria” para las universidades bolivianas, de 1954- 1955 (a retomar más abajo), el “iluminismo” tendió a bifurcarse. Por un lado, el grueso del estamento docente, cuyo control político de las universidades autónomas era total, continuó adherido al iluminismo tradicional. Por otro, el movimiento universitario entonces hegemonizado por la denominada Avanzada Universitaria del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), el instrumento político de la RN, catalizó el giro del iluminismo teórico al iluminismo práctico mediante la abolición de los exámenes de ingreso para estudiar en la universidad, apuntando a incardinar en ésta a los hijos de obreros y campesinos; como también, demandando una participación estudiantil y de la COB, igual a la de sus docentes, en las instancias universitarias de gobierno.15
Sigamos con la cuestión autonómica. En realidad, ya en la temprana post guerra de la Guerra del Chaco surgen manifestaciones políticas universitarias internas focalizadas en el movimiento estudiantil, denunciando y cuestionando, la sobrevivencia prácticamente incólume de las estructuras y principios de distribución de posiciones institucionales de poder y de regulación de las relaciones docente-estudiante (de rígida subordinación en favor del docente) anteriores al régimen autonómico, en pleno régimen autonómico, y en suma, los frutales resultados de dicho régimen como dispositivo de movilidad social.16
En la coyuntura inicial de la RN, aquellas críticas tuvieron amplia resonancia en los movimientos obrero, estudiantil y ciertos sectores docentes. Los obreros exigían acceso a la educación media y superior ya desde algún tiempo antes de la RN; los estudiantes, demandaban participación en el gobierno autonómico y alineamiento de las universidades al programa de la RN y ciertos sectores docentes, aunque de intensidad variable según la universidad,17 apoyaban la inclusión estudiantil en las instancias decisionales universitarias y el alineamiento de las universidades para con las reivindicaciones sociales, culturales y políticas de las masas en ascenso. De cualquier modo, en ningún caso se pretendía derogar los fueros autonómicos, sino reformarlos y ampliarlos incluyendo a los estudiantes, la COB y al menos la voz del gobierno en sus instancias decisionales.18
¿Cómo respondieron las autoridades universitarias frente a esas demandas? Al margen de gestos aislados como el de Raúl Ruiz González, profesor de derecho de la UMSS y militante del Partido Comunista de Bolivia (PCB), siendo asesor jurídico del Centro Obrero de Estudios Sociales (COES), una institución obrera organizada con el fin de extender la educación superior a la clase obrera en febrero de 1952;19 el personal docente y las autoridades universitarias, no hicieron nada arguyendo “falta de recursos”. Así, la COB en su primer Congreso de octubre de 1954 resolvió intervenir las universidades centralizando en el Estado los sistemas educativos.20 Las intervenciones conllevaban la clausura del máximo órgano de gobierno: el Honorable Consejo Universitario (hcu), sustituyéndolos por consejos de obreros y campesinos y asambleas libres y abiertas en las que se designaron nuevas autoridades.21
Según los motores intelectuales de la “Revolución Universitaria”, los “movimientistas”22 Ernesto Ayala Mercado, Edwin Moller y Mariano Baptista Gumucio, “la gran necesitad de politécnicos que tenía el país para incrementar la producción de técnicos medios y superiores que cooperen al desarrollo y la diversificación industrial”, sería resuelta,23 y aún más importante, los estudiantes al lado de obreros y campesinos asistirían a su cita con la historia para superar la fase pequeño burguesa de la reforma universitaria, colocando a la universidad al servicio del pueblo, no al servicio de la oligarquía como lo había sido hasta entonces.24
Políticamente la “intervención universitaria” activó la unidad de la Falange Socialista Boliviana (FSB) -un partido derechista, conservador y católico- y el Partido de la Izquierda Revolucionaria (PIR), cuyos fundadores figuraban entre los artífices de la autonómica universitaria25 contra el MNR. La intervención carecía de toda legitimidad entre docentes, además ninguna institución universitaria funcionaba bien con su régimen. Por tanto, el 8 de octubre de 1955, el gobierno y los rectores legítimos (depuestos con la intervención) pactaron el restablecimiento de la autonomía, a cambió de la institución del cogobierno paritario docente-estudiantil (con ese fin se fundó la CUB-e) y la abolición del examen de ingreso para estudiar en las universidades.26
Superada la “intervención universitaria”, en diciembre de 1956 otra calamidad irrumpió sobre las universidades bolivianas: la inédita crisis presupuestaria que sufrieron desde la implementación de la Estabilización Monetaria (más conocida como “Plan Eder”, en alusión a su mentor estadounidense Jackson Eder), hasta los estertores de la RN. Con la Estabilización Monetaria, el gobierno centralizó las recaudaciones tributarias en el tesoro general de la nación, perdiendo las siete universidades bolivianas (todas públicas y autónomas, todavía no había privadas) gran parte de sus coparticipaciones tributarias directas sobre la comercialización de la coca, chicha, otras bebidas alcohólicas, tabaco y ají, rubros que se encontraban entre sus principales fuentes de ingreso.
El recorte llegó aparejado con impertinentes comentarios del mismo Eder: “Bolivia no puede darse el lujo de tener siete universidades” que las universidades recibieron como un ultraje contra ellas que jamás perdonarían.27 Ante la caída de sus ingresos en la vi Conferencia de Rectores y Dirigentes Estudiantiles (CONREDIE), las universidades bolivianas restauraron en 1959 los exámenes de ingreso.28
En esa coyuntura, el “iluminismo práctico”, continúo palpitando con intensidad en las universidades, aunque ya no hegemonizado por Avanzada Universitaria, sino por el Frente Universitario Católico (FUC).29 De otro lado, el régimen autonómico, prosiguió funcionado dislocado del Estado, aunque con mayor animadversión hacia el NR por amargas experiencias que se sumaban a muchas otras experimentadas en el pasado.
En efecto, el gobierno precursor del NR de Germán Busch (1937-1939) fue totalmente insensible ante las universidades que al solicitar insistentemente mayor presupuesto, argumentaba que si eran autónomas debían generar por sí mismas sus recursos.30 Más todavía, siendo casi todos los artífices de la autonomía militantes del PIR, un partido que había abrazado abiertamente el pacifismo durante la guerra del Chaco y cuyos militantes se habían negado reputadamente a concurrir al conflicto. En cambio, en el siguiente gobierno de la denominada Concordancia, una coalición de izquierda y derecha en oposición al NR, presidido por el Gral. Peñaranda (1940-1943), universidades y gobiernos tuvieron buenas relaciones. Peñaranda ordenó incluso la creación de los inspectores de recaudación impositiva, que dependían de las universidades para cobrar sus participaciones impositivas sobre la chicha, coca, alcohol, tabaco, ají, entre otros.31 Finalmente, las universidades, sobre todo la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), se integraron al denominado Frente Democrático Antifascista que acaudilló el colgamiento del presidente adscrito al NR: Gualberto Villarroel (1943-1946) en julio de 1946,32 en parte, porque Villarroel procuró instituir una codirección paritaria gobierno-universidad para dirigir la educación superior en su reforma constitucional de 1945 que fracasó ante la tenaz defensa universitaria de sus fueros autonómicos.33
2.2 Proclamación gubernamental del desarrollismo y su recepción universitaria en 1960
Víctor Paz Estenssoro retornó a la presidencia en agosto de 1960 proclamando como consigna central de su campaña política el advenimiento de una nueva fase de la RN que sería emprendida durante su segundo mandato (1960-1964): la de la superación del estancamiento monoproductor y socio cultural del país modernizándolo en el menor tiempo posible mediante la implementación de programas de acción desarrollistas planificados y dirigidos desde el poder ejecutivo.34
Así, tan pronto asumió el mando Paz creó la Junta Nacional de Planeamiento (JNP) comandada por el vicepresidente, al caso, Juan Lechín Oquendo, cuyas funciones centrales eran: 1) Investigar científicamente la realidad económica y social del país para formular planes de desarrollo conociendo sus estructuras socioeconómicas 2) Preparar y someter a consideración del gobierno planes integrales de desarrollo económico y social.35
En esa coyuntura las organizaciones de izquierda, derecha o centro, abrazaban el desarrollismo. Ya sea en los términos de un capitalismo de Estado más o menos radical o moderado, el ethos de la modernidad occidental y la industrialización como fin y sinónimo de liberación nacional, encarnaban un denominador prácticamente común entre quienes participaban en la lucha política. Los debates giraban más bien en torno a la asignación de tareas y roles a las clases campesina, obrera, intelectual y burguesa nacional, en los marcos de la planeación desarrollista y al servicio de las metas del plan.
Y en ese sentido la universidad boliviana (UB) o las universidades bolivianas (UB),36 no eran la excepción. Un documento redactado en 1960 por la Comisión de Planeamiento y Coordinación de las Universidades Bolivianas (copaclub)37, un organismo “supra universitario” articulado a la máxima autoridad de la UB, el Comité de la Universidad Boliviana (CUB), sintetiza y delata claramente la visión institucional de las UB al respecto.
Titulado Algunos Aspectos Relativos al Planeamiento de la Educación en América Latina y cuidadosamente referenciado, según dicho documento, si las universidades pretendían coadyuvar sustancialmente a superar los típicos problemas latinoamericanos: estructuras sociales semi feudales y regímenes económicos atrasados con estrechos mercados internos combinados con modernos enclaves monoproductores dedicados al saqueo de los recursos naturales en beneficio de mercados externos, necesariamente debían coordinar su planeación y esfuerzos educativos con los planes de desarrollo económico y social de cada país.38 No obstante, más allá de los enunciados genéricos, el documento no proponía estrategias y tácticas concretas orientadas a concretar tal coordinación.
Como dínamos externos del desarrollismo boliviano sobresalían el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dispuesto a conceder créditos a compañías y universidades estatales; el programa de ayuda desarrollista para América Latina de ee.uu. denominado Alianza para el Progreso que su presidente Kennedy inauguró en 1961; el asesoramiento técnico de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL); asistencialismos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la formación de ingenieros y las ofertas crediticias del Bloque del Este para los países tercermundistas o “emergentes”, como ellos les decían.39
Al amparo del asistencialismo internacional en apogeo en 1960, la expansión de la demanda de cuadros técnicos, sobre todo geólogos e ingenieros, petroleros y mineros, era inminente.
2.3 Panorama general sobre formación de ingenieros en 1960
Al evaluar la formación de ingenieros en Bolivia, el Informe de la Misión de Asistencia Técnica de las Naciones Unidas a Bolivia de 1951, concluyó: “Bolivia carece de centros para la formación profesional de ingenieros de minas, metalúrgicos y geólogos competentes”, recomendando a las universidades bolivianas: “mejorar las escuelas de minas de Oruro y Potosí […] y estudiar la conveniencia de crear un departamento realmente competente de geología”.40
No obstante, los graduados sobre todo de la UTO sustituyeron muy bien a los ingenieros mineros extranjeros que trabajan en las minas y que se fueron por su nacionalización a fines de 1952 y en menor medida, los de la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) de Potosí. La UTO también impartía ingeniería civil y ciencias económicas desde 1938.41
En la UMSA las ingenierías se abrieron en 1941 con industrial y civil. En 1955 se sumó la ingeniería geológica y con financiamiento de la ONU, el Instituto Regional de Geología que funcionó con excelentes docentes y adquirió prestigio en América del Sur, en gran medida como resultado de las gestiones de Jorge Muñoz Reyes, su decano,42 quien en 1960 inauguró la ingeniería petrolera en la Facultad de Ingeniería Industrial. Ese año, la UMSA también creó su facultad de economía.43
Cabe subrayar que la principal fuente de profesores de las ingenierías geológicas y petroleras de la UMSA provino de la Gerencia de Exploración de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).44
En la UMSS de Cochabamba, en 1951, ya funcionaban la primera Facultad de Agronomía del país, un Instituto Tecnológico (técnico medio en mecánica) y una Escuela en Ciencias Económicas, convertida en facultad en 1960.45 En Agronomía, el botánico Martín Cárdenas consiguió el patrocinio sostenido de la fundación Rockefeller para en el Departamento de Botánica que dirigía.46
No tenían facultades de ingeniería, aunque andaban en proceso de crearlas en áreas de interés regional: la Universidad Gabriel René Moreno (UGRM), de Santa Cruz, la Universidad Mayor y Real Pontificia San Francisco Xavier (UMPFX) de Sucre, y la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) de Tarija.47
La ingeniería metalúrgica, luego de algunos conatos arrancaría en 1964 con bastantes limitaciones en la UTO. En suma, las facultades de ingeniería geológica, pese a sus méritos, distaban de cubrir los requerimientos nacionales, como observó Melvin Burke en el caso de COMIBOL en 1965: de sus seis brigadas exploratorias, todas eran de ingenieros extranjeros, 16 años después de la RN Bolivia todavía no tenía el capital humano necesario para la explotación minera moderna.48
3. Políticas gubernamentales de formación y provisión de cuatros técnicos superiores 1960-1962
El presidente Paz inauguró sus políticas concernientes a educación superior de su segundo mandato creando la Academia de Ciencias de Bolivia mediante el D.S. 5582 de septiembre de 1960 para “fomentar la investigación en Bolivia, dignificar al científico y difundir su obra”. Sin embargo, pese a nombrar a Jorge Muñoz Reyes como su presidente y entre sus miembros a un distinguidísimo plantel académico-universitario49, no incluyó a las UB en su directorio.
En junio de 1961 el gobierno tomó otra decisión clave sobre formación superior ignorando a las UB, mientras éstas se unían a las protestas sindicales oponiéndose a la denominada “rehabilitación de la minería nacionalizada” que el gobierno estrenaba despidiendo mineros.
Contra la convulsión, Víctor Paz decretó otro estado de sitio. Entonces, la bancada del MNR en el Congreso (más del 70% de los congresistas) se auto proclamó poder constituyente y debatió durante julio un “proyecto de CPE redactado por una comisión gubernamental” que aprobó el 4 de agosto. Aquel congreso no tenía poderes constituyentes, sino sólo constituidos, como fundamentó días después el catedrático de derecho constitucional de la UMSA, Roberto Pérez Patón, en un documento circularizado entre los rectores. El Congreso, ya el 5 de abril de 1956 -señalaba Pérez-, sin ninguna potestad constituyente incorporó “las llamadas conquistas revolucionarias como la nacionalización de las minas, la reforma agraria y el voto de los analfabetos” a la CPE de 1947, violando desde ahí los procedimientos establecidos para eso en los Art. 177-179 de aquélla.50
Catedráticos de la UGRM, UMPFX y UMSS, circularizaron críticas parecidas (el hcu de la UMSS publicó las de su vicerector Ernesto Daza Ondarza). Sólo Oscar Frerking Salas, rector de la UMPFX, advirtió el peligro que esa CPE acarreaba para las UB, comunicándolo al Ing. Alfredo Cuadros director de COPLACUB: “el Estado podrá crear también institutos de enseñanza superior y expedir diplomas académicos” (Art. 194 y 196), afectando al presupuesto porque “el gobierno podría destinar recursos para las universidades a las suyas propias y a la autonomía porque “expedir títulos era nuestra atribución exclusiva”.51 Preocupada, la CUB concurrió a Fellman Velarde, ministro de educación, planteándole los temores de Frerking, a lo que éste dijo que no debían preocuparse “pues el gobierno sólo tenía en mente crear institutos técnicos de nivel medio, no universitarios”52 y así, los temores de Frerking se olvidaron.
Aunque la UMSA no opuso resistencia manifiesta al abordaje y aprobación de la nueva CPE, como se lo reprochó luego el diario Presencia en su editorial del 23 de enero de 1962, estas cuestiones sí suscitaron combativa resistencia sobre todo estudiantil en la UGRM y UMSS, y ligera en la UTO y UMPFX.
A mediados de junio, la CUB-e instruyó hacer huelga indefinida a cada Federación Universitaria Local (FUL)53 hasta que el gobierno liberara a los dirigentes estudiantiles, sindicales y catedráticos54 que tenía encarcelados tras acusarlos de participar en “complots subversivos” fraguados por el “propio gobierno para justificar las detenciones”. Franz Ondarza Linares y otros altos dirigentes del FUC desconocieron al Congreso por realizar “una pantomima de Constituyente”, “bajo el signo del terror y el escarnio de los milicianos del MNR” e ignorando “los más elementales principios democráticos del pueblo boliviano”. Desentendiéndose, Víctor Paz, declaró que “no le preocupaba una huelga de universitarios por no afectar ningún aspecto de la vida nacional”.55
El 5 de julio los estudiantes de la UGRM resolvieron ir a la huelga general con demandas similares a las de sus correligionarios de la UMSS. De inmediato Luis Sandóval Morón, jefe coyuntural del MNR en Santa Cruz, acompañado de milicianos armados capturó y encarceló en el comando departamental del MNR a los dirigentes universitarios incluyendo a su rector Walter Suárez Landívar por algunas horas esa misma noche. Landívar escribió al respecto: “me encerraron dos horas en un inmundo y oscuro calabozo, luego me obligaron a firmar un documento prolongando la vacación invernal una semana como condición para dejar de golpear a los universitarios”. Landívar firmó la prórroga, cuyo fin era enfriar la revuelta universitaria.56
Gobierno y universidades acordaron la paz el 8 de julio, el primero se comprometió a respetar la autonomía, la inviolabilidad de los predios universitarios por las fuerzas del orden y el habeas corpus ciudadano, a cambio las UB serían pacíficas ¿Cumplirían? Los excesos de Sandóval sacudieron a las UB. La CUB y la CUB-e conformaron comisiones de investigación sobre dichos hechos y sus informes de solidaridad para con el rector Landívar57 y de repudio al gobierno, no sólo por Landívar sino por el exilio de dos catedráticos de la UGRM y dos de la UMPFX, circularon entre las UB profusamente, uniendo más a la FSB y el PIR contra el MNR.58
Por su lado, Paz Estenssoro, en su informe al Congreso del 6 de agosto de 1961, habló largamente, incluso de la viabilidad del asistencialismo soviético en Bolivia, pero sobre las UB apenas dijo: “el Estado, no obstante, las dificultades financieras, ha venido cubriendo los aportes para todas las Universidades del país. Fue organizada la Comisión Especial para estudiar la mejor percepción de recursos para la educación superior”.59
Creada el 7 de abril de 1961 mediante el D.S. 5763 con base en la reunión de los rectores con el presidente de noviembre de 1960 e integrada por el ministro de hacienda, el contralor de la república y un delegado de las UB, tal Comisión Especial ya había decepcionado a las UB. Alfredo Cuadros informando a los rectores en julio de 1961 escribió: “toda esperanza de solución a través de la Comisión Especial pronto acabó por tierra […] necesitamos habilitar un delegado por Universidad”.60
En septiembre de 1961, la JNP presentó al país el Plan de Desarrollo Económico y Social (1962-1971) con el marbete de Plan Decenal (PD) elaborado con criterios científicos y el asesoramiento de la CEPAL y la fao.61
Con el 70% de su presupuesto sustentado en asistencia extranjera, el PD buscaba mejorar la seguridad alimentaria, salud, educación, vivienda y servicios básicos; convertir las economías campesinas de auto subconsumo en economías de mercado y fomentar los rubros económicos guía o líderes: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) y la metalurgia en perspectiva (Paz, 1963). Con esos afanes, aplicar el PD, exigiría “la formación de profesionales altamente especializados, científicos y técnicos de calificación superior”.62
Ninguna de las siete universidades autónomas, las únicas del país, aparecían con alguna misión asignada en el PD de 1961, cuyos planes sobre formación técnica sólo contemplaban el nivel medio. ¿Cómo pensaba la JNP conseguir los ingenieros que anunciaba necesitar?
El 9 de enero de 1962 el gobierno sorprendió al anunciar la creación del ITB, que funcionaría en la sede del ex Banco Colombo Boliviano de La Paz (Av. Camacho esquina Ayacucho), recién expropiado con alarde para tal fin. Sus carreras eran geología petrolera y minera e ingenierías petrolera, minera y metalúrgica.63
Legitimando al ITB, Paz reiteraba que las universidades “no daban profesionales que cubran las exigencias de hacer marchar al PD”, especialmente en YPFB y COMIBOL y que, a consecuencia de la autonomía, las UB “hacían sus propios planes sin escuchar las necesidades del gobierno […] marginándose de la vida del país”.64
Del otro lado, la CONREDIE convocada extraordinariamente para tratar la cuestión del ITB, redactó aquel emblemático y extenso oficio ya citado impugnando al ITB el 23 de enero,65 que todos los rectores expusieron personalmente al presidente Paz el 24 de enero, buscando disuadirle del ITB. Contreras identificó tres temas centrales en ese oficio: 1. El ITB acarreará dispersión de recursos duplicando esfuerzos 2. Reivindicación de atribuciones privativas de las UB violentadas por el ITB (el conferir títulos como vimos), siendo por tanto el ITB una “competencia desleal” 3. Adecuada capacidad de las UB para formar ingenieros y técnicos.66
Debe añadirse un cuarto tema: según las UB su “sistema de coordinación para racionalizar planes de estudio y no duplicar carreras y esfuerzos” funcionaba eficientemente. Así, “cuando la UMSA quiso abrir una Facultad de Minas, su consejo universitario lo rechazó por tener Oruro y Potosí facultades de ese tipo”.67 Sin embargo, a contrapelo la “Mesa Redonda de Universidades” sobre “Universidad y Desarrollo” que organizó el director de COPLACUB, Alfredo Cuadros en septiembre de 1962, concluyó:
Las universidades bolivianas: I. No están adecuadamente organizadas ni articuladas. Sus objetivos no bien concretados, ni planificado como alcanzarlos II. No satisfacen los actuales requerimientos del complejo económico social de la Nación III. Confrontan una dramática alternativa: se reestructuran, articulan y planifican su desenvolvimiento en función del PD, o se liquidan.68
Volviendo al oficio, concluida su exposición, Paz respondió que el ITB no mermaría sus subvenciones por estar sustentado con fondos de YPFB, COMIBOL y créditos extranjeros, que de otro modo su destino no sería la educación69, ni afectaría su autonomía, y que la educación superior no era su monopolio. Luego, ante la insistencia rectoral por suspender al ITB, Paz “se puso de pie repentinamente en señal de haber concluido la entrevista rechazando de hecho sus proposiciones”. Como represalia inmediata, la CUB-e se declaró públicamente en guerra con el gobierno, iniciando una campaña internacional de desconocimiento al ITB, porque “su único fin era destruir la autonomía universitaria”.70
Mario Guzmán Galarza, ministro de educación, aprovechó dicho oficio para calificar la oposición universitaria a la nueva CPE como “inmoral”, en tanto, el referéndum autonómico de 1931 “tampoco se había hecho respetando procedimientos constitucionales”. Alagó la gestión del ITB mediante un Consejo Administrativo y otro Académico,71 con representación estudiantil pero no paritaria, porque: “los estudios no debían ser perturbados por las pasiones políticas” y a su modelo académico matricial, entre otras características novedosas, inspirado en el Tecnológico de Monterrey. Finalmente presumió por haber dotado maquinarias agrícolas a la UTO, UATF, UAJMS y especialmente a la estación experimental La Tamborada de la UMSS.72
De otro lado, el cuerpo de YPFB que impartía 28 cátedras en las carreras de geología e ingeniería petroleras de la UMSA, abandonó la UMSA arguyendo total indolencia del Ing. Antonio Scholz, su decano, ante las recurrentes sindicaciones que sufrían en la UMSA por pertenecer a YPFB desde los conflictos por el incremento a la gasolina de octubre de 1961, migrando a dar sus clases al ITB.73
Jorge Muñoz Reyes, entonces rector de la UMSA, debió becar a sus estudiantes avanzados en la Universidad de Cuyo de Mendoza, Argentina, para concluir ahí sus carreras y sustituir la mayor cantidad de catedráticos emigrados al ITB que pudo. Para la UMSA mantener dichas carreras se volvió casi una cuestión personal, con todo, funcionaron temporalmente con muchos problemas.74
Recreemos sucintamente al ITB. Su malla curricular estaba dividida en dos grupos de materias: 1. Destinadas a dar sólidos fundamentos científicos y prácticos especializados: matemáticas, física, química y afines. 2. Destinados a formar ingenieros sensibilizados con las problemáticas humanistas para “que sepan amar a su patria”: historia, literatura, música, lenguas, antropología, psicología, sociología, ajedrez y otras.75 Confería becas, hasta de pensión completa, en relación directa con las notas. Sus estudiantes accedían fácilmente a prácticas laborales y pasantías de tesis de grado en YPFB y COMIBOL. Sus programas de extensión universitaria fueron conspicuos incluyendo conferencias permanentes dictadas por académicos de renombre internacional. En 1963 se equipó al ITB con una computadora ibm 1600, ¡la primera en Bolivia! y al año siguiente incorporó ingeniería metalúrgica entre sus carreras ofertadas.76
Miguel Tejada Velasco, ingeniero petrolero de YPFB77, creador y único presidente del ITB, sobresalió siendo ingeniero (famoso por inventar herramientas especiales para la minería petrolera), académico, gestor y conductor de la educación superior.78 A modo anecdótico, cuando el célebre geopolítico petrolero inglés, Peter Randon Odell, visitó Bolivia en febrero de 1964, sólo pidió a su embajada contactarlo con el presidente del ITB y gerente de YPFB.79
Finalizando 1962 el gobierno volvió a ignorar a las UB alegando falta de ingenieros “capaces” titulados en Bolivia para ejecutar obras clave del PD, contrató por $1’000,000 (obtenidos del crédito externo) a la consultora Deutsche Projekt Union G.m.b.H. de Bonn, Alemania para: 1. Diseñar y/o instalar heterogéneas mega empresas desarrollistas como el complejo hidroeléctrico de Corani, entre otras y 2. Formar ingenieros nacionales para reemplazarles al terminar su misión.80
Para las UB aquéllo era indigno por ignorar su labor y porque los ingenieros alamanes ganaban entre $ 1800 y 2800, mientras los bolivianos “ínfimos sueldos locales” (cuando un profesor de las UB percibía $ 50 por cátedra).81 Hasta 1964 las UB estudiaban secretamente la nulidad de tal D.S.82 Así, la emigración de ingenieros de las UB, parece haber respondido a los bajos salarios más que a una frugal demanda laboral.
4. Universidad es contra el gobierno 1960-1962
Del 13 al 19 de octubre de 1958 las UB celebraron su ii Congreso Nacional en Sucre. Sobre sus resoluciones subrayamos: condena a las “intervenciones movimientistas” de 1954 y 1955; crear un Consejo Nacional de Ciencias y departamentos de investigación científica y de extensión universitaria en cada UB;83 abolir el Consejo Nacional de Universidades (Art. 187 de la ley de educación 3937 de 1955) con tuición sobre la gestión universitaria; y reivindicar la autonomía considerando su violación en una universidad como una violación a todas.84
Pasado un año se celebró la vi CONREDIE, notable por su enérgica intervención en los temas más candentes de la agenda pública, destacando su acérrimo respaldo a YPFB: “por ser la expresión de la defensa del patrimonio nacional luego de la sangrienta guerra del Chaco y la garantía más firme para un próspero porvenir de Bolivia”. En sus resoluciones, cuestionando las políticas públicas petroleras del MNR exigieron al Congreso: abrogar al Código del Petróleo85 sustituyéndolo por el proyecto de Ley petrolera redactada por las UB y algunos sindicatos y que fijaba repartos simétricos de las ganancias entre las transnacionales y el Estado (y similar con el Código Minero); devolver a YPFB sus divisas sustraídas para financiar el Plan Eder; aceptar créditos de cualquier país, incluso soviéticos, para YPFB; participaciones sobre las regalías petroleras fijadas a las transnacionales; y autorizarles a tramitar créditos internacionales por cuenta propia recurriendo a sus rentas ordinarias como garantía.86
Ricardo Anaya, fundador del Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas (iese) en 1959, junto al director del Departamento del Petróleo del iese, Gustavo Chacón,87 destacaban redactando leyes y políticas petroleras “de contenido nacional” y organizando luchas nacionales contra el Código del Petróleo. Entre los muchos foros petroleros que fomentaron, resaltamos el primer Seminario Nacional sobre Petróleo en Bolivia patrocinado por la CUB-e y la FUL de la UMSS, realizado en julio de 1961. Raúl Maldonado Soliz,88 rector de la UMSS, lo inauguró felicitando a los expositores que habían participado en la expulsión de la Standard Oil y en la creación de YPFB. Luego parafraseó las resoluciones de la vi CONREDIE sobre la defensa universitaria del petróleo, habló del fracaso de los acuerdos de Roboré de 195889, del petróleo en la integración latinoamericana y de la creación de la cátedra de derecho petrolero a instancias del Departamento del Petróleo, entre otras.90 Dicho seminario repercutió abonando los levantamientos universitarios y sindicales rechazando un aumento al precio de la gasolina y el Código del Petróleo a fines del siguiente octubre. Arguyendo otro “complot subversivo” de izquierdistas y ultraderechistas coaligados, el gobierno decretó estado de sitio. Varios estudiantes de la UMSA fallecieron en enfrentamientos con los carabineros. Ricardo Anaya otra vez fue apresado e incomunicado tres semanas (a diferencia de sus detenciones anteriores). Salió gracias a las gestiones judiciales y políticas de su camarada y colega Renato Crespo, Raúl Maldonado y el hcu de la UMSS que lo nombró Doctor Honoris Causa.91
En 1961 también despegaron vigorosamente las “campañas universitarias de alfabetización nacional” que la CUB-e, en manos del FUC, emprendía sobre todo en el campo apropiándose del discurso movimientista sobre la alfabetización como “tarea histórica y desinteresada de las clases letradas”92. Así, el FUC, afín a FSB93 y sensibilizado con los problemas de las clases subalternas, comenzó a hegemonizar el movimiento estudiantil.
Veamos las conclusiones del FUC sobre los resultados de la RN hasta 1961: 1. Con la reforma agraria “las unidades agropecuarias de producción existentes en el país habían sido complemente destruidas, así como las maquinarias y herramientas de producción” 2. Los créditos estatales de fomento a la burguesía nacional, sólo habían favorecido a la especulación ilegal de divisas 3. COMIBOL estaba liquidada bajo el control del MNR que la usaba como bolsa de “pegas” (empleos) para su militancia en vez de contratar técnicos probos e invertir en hornos de fundición (algo similar pensaban sobre YPFB) 4. Sobre la educación superior, denunciaban la “sistemática hostilidad y estrangulamiento económico” que sufría por parte de los gobiernos de la RN. Para el FUC, el MNR seguía en el poder por su manejo clientelar de la COB dando doble sueldo a dirigentes, su feroz persecución a la oposición, su oscilación política entre nacionalismo marxista y nacionalismo burgués según conveniencia coyuntural.94
Hasta ahí, el FUC, la FSB, PIR y PCB, convergían. No obstante, diferenciándose de las izquierdas, el FUC lamentaba “la infiltración comunista en la dirección y cuadros sindicales” que el gobierno y su partido habían “posibilitado y alentado.”95 Más adelante anatemizar el comunismo al FUC le significaría su cisma de fines 1963 con la creación del izquierdista Frente Revolucionario Universitario Católico (FRUC) desmembrado de sus entrañas. Con todo, más allá de consignas “profundizar la revolución”, “de la educación de castas a la educación de masas” y combatir al “imperialismo norteamericano”, el FRUC tampoco tenía “un proyecto de Estado”.96
En ese marco, y esto estaba inadvertido,97 el ITB se constituyó desde la política universitaria interna en el nodo articulador de las luchas de las UB contra la RN hasta su fin. Ya en febrero de 1962, la CUB creó una comisión para “coordinar y centralizar las actividades de los diferentes sectores universitarios y extrauniversitarios […] contra el firme propósito del Supremo Gobierno de llevar adelante la creación del ITB”, inaugurando su campaña solicitando al Colegio de Abogados pronunciarse a su favor.98
Sin embargo, el desvío hacia territorio chileno del curso del Río Lauca en abril de 1962 impidiendo su fluir por Bolivia ordenado por su presidente Alessandri, impuso una larga tregua, porque como dijo Jorge Agreda Valderrama, militante del FUC y cabeza de la CUB-e, en un fragmento de un sensible y extenso manifiesto: “al unirnos y fortalecernos podremos rechazar cualquier futura agresión, creando un nuevo estado de espíritu colectivo que estructure la unidad del pueblo boliviano”. Hubo escaramuzas esporádicas. Desfilando el 6 de agosto de 1962 en La Paz, por ejemplo, estudiantes de FSB y FUC “al pasar por el altar de la patria” y ante “crecientes aplausos del pueblo a los universitarios que repudiaban el desgobierno del MNR” fueron golpeados por milicianos del MNR y las “señoritas universitarias” insultadas por las “barzolas” o militantes femeninas del MNR. Ciertamente los milicianos movimientistas “se ensañaron con los estudiantes”.99
Al parecer, lo más próximo que la UB y el gobierno estuvieron de articularse para formar técnicos “necesarios para el PD”, fue el conato del Politécnico Popular proyecto en coalición con la UMSS entre 1961 y 1962 para producir técnicos medios en carpintería, mecánica, radiotecnia, electricidad, artes gráficas, labores agrícolas, sanitarios, culturales y recreativas.100 Cuando todo parecía concretarse, los afanes gubernamentales por cogestionar el politécnico paritariamente con la UMSS, fueron consideradas como otro atentado a la autonomía universitaria por el hcu de la UMSS que canceló el proyecto por esa cuestión.101
5. 1963 y 1964: años del desarrollismo universitario
Ricardo Anaya, como rector interino de la UMSS en 1963, encomió la “matricialidad” para la educación superior luego de participar en un taller sobre su aplicación en la UMSS con el ingeniero Miguel Tejada Velasco, cuya “dedicación a la educación me conmovió” -escribió Anaya- y otros académicos. Del taller salió el primer proyecto para crear un Instituto de Ciencias Básicas (ICB) que concentró, coordinó y ofertó los planes y materias del ciclo inicial en la UMSS, cuya institución “significaría un salto gigantesco” adecuándolos a las necesidades del desarrollo formando más técnicos y menos doctores.102
En 1963, la institución del ICB (un sinónimo de matricialidad) buscando articular los programas de formación con los planes y requerimientos del PD, la formulación de programas de investigación y extensión universitaria, cundía en todas las UB, como lo sustenta la Tabla 1.
Tabla 1 Misiva de los rectores y asistentes al ix CONREDIE dirigida a Felipe Herrera, presidente del BID, el 14 de abril de 1964 solicitando asistencia técnica para implementar los siguientes proyectos
| Universidad | Proyectos | |
| UMPFX | Personal y equipos para una Escuela de Química, Agronomía, Facultad de Odontología (ampliación) y Universidad Popular. | Institución de un ICB (todas lo solicitaron, menos la umpfx). |
| UMSA | ICB para cada facultad. | |
| UMSS | Piden un millón, pondrán contraparte. Constitución del Instituto de los Recursos Naturales (Investigación del aprovechamiento de recursos mineros y flora económica del país). Potenciamiento del IESE en investigación del desarrollo regional. Potenciamiento de la facultad de agronomía y financiamiento para producir goma en el fundo del Chapare de la umss para la fábrica de llantas que se esperaba funcione pronto en Cochabamba. | |
| UATF | Medios para Intensificar enseñanza en ingenierías mineras y agrícolas y sus institutos técnicos. | |
| UGRM | Creación de facultad de veterinaria y agronomía tropical. Potenciamiento a su Instituto Tecnológico (química industrial y mecánica general) y del Petróleo. Creación del Instituto del Azúcar, Maderas, Grasas y Aceites Vegetales. | |
| UAJMS | Creación de ingeniería electrónica y forestal y fortalecimiento a su instituto de investigaciones económicas. | |
| UTO | Fortalecimiento a su facultad de ingeniería, sobre todo al Instituto de Investigaciones Metalúrgicas de reciente creación, urgentemente necesita equipos de laboratorio y gabinete, asistencia técnica y biblioteca. |
Fuente: Bolivia, Archivos UMSS, tomo viii, ff. 5369-5377, 1964; Archivos UMSS, tomo vii, ff. 4617, 4624, 1964. Firmaron los rectores: Aniceto Solares (UMPFX), Jorge Muñoz Reyes (UMSA), Renato Crespo (UMSS), Felipe Iñiguez (UTO), Raúl Salazar (vicerrector UATF), Darío Soruco Arteaga (UGRM), Ángel Baldivieso (UAJMS).
El gobierno también se acercó. Gestos claros de ello fueron: 1. Recalcando su empeño por “entenderse con las universidades”, les encargó cuotas de titulados para satisfacer la demanda profesional del PD en los siguientes años103 y 2. Incluir a las UB en los Comités Regionales de Planificación del PD en el nivel departamental (D.S. 6314, de diciembre de 1962).
Sobre las cuotas, en el informe institucional Situación de la Enseñanza en la UMSS, circularizado entre las UB desde fines de 1963, la UMSS requirió con alarma mayores ingresos para cumplir con dichas cuotas.104 Y la demanda presupuestaria volvió. La viii CONREDIE celebrada en octubre de 1963 en La Paz concluyó desesperadamente: “siendo nuestras finanzas deficitarias sin excepción y nuestra situación sin perspectiva de progreso alguno, preguntamos al presidente: ¿se atenderán nuestras necesidades financieras?, ¿va o no darnos aumentos?”. Casi al unísono, mientras el BID concedía $325,000 a crédito al ITB para equipamientos y fortalecimiento académico,105 Augusto Cuadros Sánchez, ministro de hacienda, descartaba incrementos para las UB, arguyendo incompetencia en sus negociadores al justificarlos106. Luego deslindó su negativa diciendo a Jorge Muñoz Reyes: “cada vez que logran incrementos, sus sindicados administrativos salen a pedir aumento de haberes beneficiándose con los aumentos en vez del personal académico y el equipamiento de investigación”.107
Aun así, Paz Estenssoro insistió acercándose a las UB siendo un hito de tales afanes su discurso para las UB en la sesión de honor celebrada en el paraninfo de la UATF en noviembre de 1963. Comenzó parafraseando prolijamente las tesis de Ayala Mercado sobre la universidad como un organismo de la “superestructura” y su relación la “infraestructura”; y agradeciendo al rector de la UATF, Abelardo Villalpando (militante del PCB), por dirigir la universidad autónoma más comprometida con el tema esencial “de esta época”: el PD,108 si bien -añadió-, “todas estaban mostrando voluntad” de sumarse al PD. Luego pidió perdón a los rectores por no recibirlos durante su último CONREDIE, comprometiéndose a incrementar los recursos de las UB, allende las limitaciones: “el 90% del presupuesto nacional se va al gasto corriente” y el capital extranjero, “no se lo obtiene de acuerdo a nuestras necesidades, sino de las posibilidades de interesar a quienes lo tienen”. Concluyendo, que el desarrollo no sólo era tarea del gobierno, sino de todo el pueblo, y especialmente de “la inteligencia de Bolivia”, las universidades, que debían cooperar creando conciencia de desarrollo, realizando estudios técnicos y formando cuadros técnicos, de lo contrario sería imposible “dejar de ser pobres”.109
Ya en enero de 1964 Roberto Jordán Pando, ministro de Planificación, anunció la creación de un fondo de $ 1’800,000 patrocinado por la ONU destinado exclusivamente para becas a docentes, contrataciones de técnicos extranjeros y equipamientos para las UB, siempre que los beneficios coadyuven al PD y preferentemente a la formación de economistas.110
Aquellos gestos no aplacaban la beligerancia íntima y cupular de las UB contra Paz y el MNR. Finalizando enero de 1964, la CUB pidió a todos los rectores mediante circular interna, recolectar y remitirles lo antes posible datos “sobre la situación económico de las UB y la lesión que ha sufrido la autonomía universitaria en nuestro país con la creación del ITB […] para publicarlos en un informe”.111
Del otro lado, casi a la par, Edward Omohundro, asesor de Alliance for Progress-Bolivia, remitía circulares a las UB solicitando su colaboración para evaluar la disponibilidad de mano de obra calificada en el país y el impacto de la educación superior sobre la formación de cuadros técnicos, en ambos casos, apuntando a planificar programas de desarrollo convenientes para Bolivia. Mientras tanto, el BID les solicitaba diagnósticos sobre la situación de la educación superior en Bolivia.112 También invitó por primera vez a un grupo de catedráticos latinoamericanos, entre los que Ricardo Anaya estaba, a reunirse en febrero con su presidente Felipe Herrera en Washington para interiorizarse “sobre la estructura administrativa y de las políticas del BID”. Ricardo Anaya aprovechó la buena disposición de Herrera entregándole su tesis sobre Arica Trinacional como solución al enclaustramiento marítimo boliviano. Herrera le escribió luego “el BID podría tener un papel análogo al del bm en el caso de India y Pakistán”, pero ese asunto ya es otra historia.113
Después la Oficina Nacional de Planeamiento del gobierno solicitó en marzo a las UB preparar planes y proyectos de inversión para postularlos a un nuevo programa crediticio del BID nominado: Fondo Fiduciario de Progreso Social para la Educación Superior, cuyo acceso, según el propio BID, sería muy ágil, siempre que sus presentaciones se ajusten a los protocolos en cuestión, al PD y, preferentemente, a la enseñanza en ingenierías y ciencias básicas. Las ciencias socio históricas, humanas y de medicina, quedaban excluidas.114
Así, el BID envío a su experto en dicho fondo, Ismael Escobar,115 para asesorar técnicamente a las UB sobre las condiciones de pago116 y beneficios del fondo en la ix CONREDIE, celebrada en abril con ese propósito. Para muchas de las autoridades universitarias ahí presentes, el gobierno valoraba a las UB como reductos contra revolucionarios y si Paz se les acercaba, lo hacía sólo buscando aliados que reemplacen a los sectores izquierdistas que habían roto con él en un contexto político cada vez más convulso.117 Todos los rectores plantearon entusiastas sus proyectos hechos para la ocasión aspirando al patrocinio del BID (Tabla 1) y solicitaron al BID enviarles técnicos para capacitar a sus burocracias en las gestiones del fondo. También protestaron, sobre todo Renato Crespo siendo rector de la UMSS, por: 1. No incluir ciencias de la salud en los beneficios del fondo 2. Tratos preferenciales del BID al ITB al prestarle $325,000 mencionando al paso que incorporar el ITB al régimen jurídico de las UB constituía una exigencia unánime de las UB, y 3. Recibir los créditos del BID con garantía en sus propios activos para evitar la mediación del gobierno.
Escobar respondió que no incluían salud porque las fundaciones Rockefeller, Ford y Kellow ya patrocinaban bastantes proyectos en Latinoamérica; que el ITB tan sólo había reunido correctamente las condiciones para recibir su ayuda y que si las UB no habían recibido ayuda del BID y de dichas fundaciones, “sería conveniente analizar mejor los factores que impulsaron a no darla”. Finalmente aseguró “cooperar a las UB es el máximo deseo del BID, sin embargo es imprescindible la garantía gubernamental en los contratos crediticios” ¿Y la tendrían? Disipando dudas, Jorge Muñoz Reyes aclaró: “Paz me dijo en nuestra última reunión que garantizaba que cualquier arreglo al que arriben las UB con el BID tendría el aval del Estado”.118
Aunque los trabajos entre las UB y el BID marchaban viento en popa afinando los proyectos y gozaban de gran aprobación y entusiasmo entre la intelectualidad universitaria; las relaciones gobierno-UB seguían empantanadas en mutuo conflicto. En ese sentido destacó el sabotaje de la UMSS a las elecciones generales del 31 de mayo solapando un cabildo contra la reelección de Paz Estenssoro realizado en sus predios por FSB, PIR, PCB y la COB, hasta Walter Guevara Arze estaba ahí.119
Jorge Muñoz Reyes asumió posiciones conciliadoras hacia Paz Estenssoro en ese momento a modo de bisagra entre UB y Gobierno. Sin embargo el impertinente mensaje que Carlos Serrate Reich, ministro de educación, envió al xi CONREDIE de agosto, atestado de frases como “atrincherada en la interpretación interesada del régimen autonómico y ausente del puesto de vanguardia en la elaboración de los planes de desarrollo económico y social, la universidad no sabe cumplir su misión”, liquidaron toda posible reconciliación de las UB con el gobierno. En dicho CONREDIE la percepción del ITB como un atentado contra la autonomía universitaria quedó sacramentada, siendo además definido por la CUB-u como “un gran Bluf académico”.120 Del aún poco explorado papel de las UB en la “revolución restauradora” que tumbó a la RN, citaremos las facetas relevantes al caso empezando con la “censura de prensa” impuesta por el gobierno el 24 de septiembre, complementando al estado de sitio que había dictado tres días antes para sofocar una “gran subversión terrorista de la FSB121 coaligada al PCB”. En realidad la subversión implicaba también la mayor parte de los sindicatos afiliados a la COB. Los estudiantes de la UMSA salieron a las calles exigiendo violentamente levantar la censura de prensa. Su FUL comenzó a distribuir su propia prensa editada clandestinamente: Tribuna Universitaria, cuyos contenidos, criticaban duramente al gobierno y al ITB, añadiendo a las denuncias universitarias tradicionales contra el ITB, el que a sus “alumnos les ofrecían cargos en YPFB”.122 Los estudiantes de la UTO y de la UMSA se unieron a la causa con similar determinación forzando entre todos al gobierno a suspender la censura el 24 de octubre. La prensa felicitó a la FUL-UMSA por su papel combatiendo dicha censura.123
En los disturbios dos estudiantes perdieron la vida (de la UTO y la UMSS), mientras Willy Camacho, dirigente estudiantil de la UMSS y estrecho colaborador de Felipe Iñiguez en Cochabamba, fue secuestrado por agentes del Control Político gubernamental y trasladado a La Paz, siendo ahí apresado y torturado del 19 al 23 de octubre.124 Así, la FUL-UMSA organizó el Comité de Defensa de las Libertades Democráticas integrado por ellos, la CUB, CUB-e, Universidad Popular Tupac Katari (de La Paz) y COB (destacando sus sindicatos mineros y de maestros urbanos), constituido el 26 de octubre para seguir luchando “por la libertad, liquidación del Control Político, liberación de los dirigentes sindicales mineros presos en San Pedro: Ireneo Pimentel, Federico Escobar y Jorge Zaral, y el retorno de los exiliados”.125
En represalia, las milicias “campesinas” del MNR tomaron a tiros la sede central de la UMSA la noche del 29 de octubre, ya instalados ahí, causaron destrozos y jugaron tiro al blanco con los retratos de Alcides Arguedas y Franz Tamayo.126 Al otro día, el hcu de la UMSS reunido de emergencia para discutir acciones a tomar frente a los sucesos de la UMSA, estaba polarizado. Un sector pretendía decretar lucha total contra el gobierno; el otro, llamaba a la prudencia, al parecer liderado por Carlos Cosio Montaño, decano de agronomía, quien argüía: “los campesinos han debido entrar [a la UMSA] no en afán de lucha sino buscando donde dormir”. Entonces Franklin Anaya, decano de Arquitectura, dijo: “el gobierno ha creado su universidad propia que funciona formidablemente, mientras no es favorable a las nuestras en crisis, hay que luchar con una bandera definitiva”. Así la UMSS y luego UTO, principalmente, salieron a combatir a Paz en las Calles.127 El 4 de noviembre Paz Estenssoro abandonó el país, el Gral. René Barrientos lo sustituyó en el mando como presidente de la junta de gobierno de la autodenominada “revolución restauradora”, los estudiantes de la UMSA tomaron al ITB y al diario oficialista La Nación utilizando sus talleres gráficos para imprimir Tribuna.128
Paradójicamente, una semana antes, llegó al país Felipe Herrera, presidente del BID, a firmar los primeros contratos crediticios con la UTO y la UMSA por 500,000 y $ 750,000 respectivamente.129 Al unísono, Ricardo Anaya negociada con él representando a la UMSS un crédito de 400,000 para la UMSS130 efectivizado meses después, junto a otro de igual monto para la UGRM. Todos estos empréstitos se dieron con autonomía plena de disposición en relación al gobierno. Por supuesto, las UB debían aportar con sus recursos un monto símil al del crédito a modo de contrapartida, que obtendrían, según se comprometieron, generando ahorro en sus gastos corrientes mediante la institución del modelo matricial con ciclo básico en el corto plazo.131 En suma, las UB no sólo disponían por vez primera de recursos para sustentar ambiciosos programas de formación, investigación y extensión, concernientes al desarrollismo; disponían también de cantidades pecuniarias fantásticas en la época, cuyos frutos generados con su consumo, aún no han sido analizados y ponderados.132
¿Y el ITB? El 5 de octubre celebró su primer y única defensa de tesis de grado realizada por Gonzalo Guillén con el tema Teoría de las Decisiones Aplicada a la Industria Petrolera133 (incluso Paz felicitó personalmente al primer graduado).134 Y entre octubre y noviembre convocó a concursos de méritos y exámenes de suficiencia para la incardinación de catedráticos en la carrera de ingeniería metalúrgica.135 No obstante, su suerte estaba echada. René Barrientos oficializó el traspaso de todos sus activos a la UMSA con el Decreto Ley 06965 del siguiente 13 de noviembre, incluyendo alumnos. El ingeniero Hugo Zárate Barraú era el nuevo rector electo de la UMSA desde inicios de octubre.136 Días después, a pedido de Barrientos, la FUL-UMSA devolvió voluntariamente los talleres gráficos del finado diario La Nación al Estado.137
Respecto a la calidad formativa del ITB comparada con la de la UMSA, según el ex estudiante de sexto semestre de geología petrolera del ITB transferido a la UMSA, Miguel Cirbian, pese a los problemas de las UB (cursos masificados y carencia de medios educativos), la calidad formativa de la UMSA no era inferior al ITB; sin embargo, no formaba ingenieros integrales como el ITB, ni utilizaba el sistema de calificación “por campana de Gauss” del ITB que favorecía el esfuerzo personal, y en suma, adolecía del clima de “voluntad y disciplina de trabajo que tenía el ITB”.138
Por último, las UB se integraron casi unánimemente a la coalición gubernamental de la “revolución restauradora”. Hugo Zárate Barraú calificó “al derrocamiento de Paz Estenssoro, usufructuario del poder durante 12 años de desgobierno antinacional, como un resultado de la acción conjunta de la universidad y el Ejército Nacional”.139 Y el 24 de noviembre todos los rectores dirigieron una emotiva misiva oficial a Barrientos diciéndole: “las universidades bolivianas se complacen en transmitirle sus cordiales saludos y sentidos deseos por el mejor éxito en sus funciones de primer mandatario de la Nación”. También le remitieron una serie de proyectos de decretos supremos buscando restaurar sus ingresos por impuestos al consumo de coca, tabaco, chicha y alcohol, vale decir, los disminuidos con la centralización tributaria de 1957 y luego suspendidos,140 y a obtener participaciones sobre las rentas petroleras.141
Barrientos dictó varios decretos dirigidos a mejorar los ingresos universitarios resultado todos prácticamente anodinos, de modo que la hegemonía “barrientista” en las UB comenzó a desmoronarse sobre todo entre los estudiantes y trabajadores administrativos, cuya radicalización izquierdista, pronto inauguraría otro capítulo en la educación superior y la política bolivianas.142
6. Conclusiones
Sorprendió el alto grado de imbricación entre las agendas de los planes desarrollistas y de las luchas políticas. Las políticas públicas desarrollistas fueron canalizadas rápidamente a la lucha política siendo motivación y nodo centrales de la movilización y los posicionamientos políticos respectivamente. Las UB fueron actores activos en la política nacional del periodo, tanto en su dimensión institucional-organizacional, como sindical interna (estudiantil, administrativa y docente) y en la arena nacional de lucha política.
Si bien las cuestiones relativas al fomento de la formación de cuadros técnicos sólo brillaron con intensidad en la prensa y las tribunas políticas nacionales durante la institución del ITB, tras bastidores, encabezaron las agendas del CUB. El devenir de las políticas universitarias reactivas a la educación para el desarrollismo de acuerdo al PD, estuvo sujeto a los vaivenes de sus relaciones y disputas políticas con el gobierno.
En ese sentido, la oposición universitaria al ITB constituyó un dispositivo fundamental e inédito generando unidad, organización y acción conjunta entre las UB para luchar contra el gobierno. Mientras hubo disensos en los estamentos docentes al ponderar la probidad académica del ITB, los estudiantiles lo definieron unánimemente como estafa o bluf. Docentes y estudiantes convergieron en ver en la existencia del ITB un atentado a la autonomía y una amenaza existencial.
Ni el MNR, ni las UB, llegaron a perdonarse por sus mutuos agrios agravios y hechos de sangre acometidos antes de la RN, durante la RN. Aquéllo, junto a las recurrentes disputas presupuestarias y desavenencias en torno a la gestión de la educación superior, de las que la creación del ITB fue la más conflictiva; fueron estructurando tramas relacionales signadas por la hostilidad y la desconfianza.
Sin duda los créditos del BID transformaron a las UB en varios sentidos: 1. En la práctica sus burocracias aprendieron a gestionar sistemáticamente proyectos grandes con patrocinio externo 2. Dispusieron de recursos para cualificar su personal docente y actualizar mayas curriculares, y 3. Por primera vez serían un actor directo del desarrollo con sus propios y ambiciosos proyectos y programas de extensión universitaria desarrollistas. No obstante, el análisis y evaluación a fondo inherentes al impacto de los créditos del BID sobre la educación superior sigue pendiente.
Si bien el respaldo gubernamental a los créditos del BID amortiguó la conflictividad UB-gobierno, no alcanzó para cambiar sus tramas relacionales instituidas. Las UB fueron un bastión de oposición al MNR de inicio a fin de la RN que los gobiernos movimientistas varias veces intentaron desarticular sin éxito. Al asignar recursos impositivos, el MNR priorizó a municipios y prefecturas sobre las UB y reprimió con violencia y autoritarismo a la oposición universitaria. Las UB fueron una fuerza decisiva de la “revolución restauradora”, se aliaron con Barrientos y cogobernaron con él como un solo cuerpo durante algún tiempo.
En términos analítico la creación del ITB precipitó un importante giro en la cultura organizacional. La acción de sus órganos supra universitarios: conredies, COPLACUB y la misma CUB, adquirieron inédito dinamismo, participación prácticamente unánime de las partes y, sus decisiones, mayor influencia, rompiendo el aislacionismo intramuros en el que cada universidad hacía su vida.
Sin haber destacado por su voluntad de lucha en la Guerra del Chaco, al influjo de sus enfrentamientos con la RN, de pronto, la “defensa del petróleo salvado en la sangrienta guerra” pasó a formar parte de su memoria y del compromiso universitario para con la defensa de los recursos naturales.
Ciertamente luego de la “intervención universitaria” la cohesión entre derechas e izquierdas universitarias, y entre docentes y estudiantes, fue cobrando cada vez más fortaleza en torno a la oposición al MNR y la defensa de la autonomía, cuya principal amenaza, según ellos, era el ITB. En ese contexto y como parte de dicho proceso, el iluminismo práctico, proclamó la restauración de las libertades democráticas y la abrogación del Código del Petróleo, entre otras, como objetivos imprescindibles para un mejor porvenir del país, si bien, al menos hasta las postrimerías del periodo analizado, los programas del FUC hegemonizaron tal iluminismo.
No obstante, esta cohesión acabó siendo lábil una vez consumada la caída del MNR.
Entrevistas personales
Jorge Márquez Ostria (ex alumno del ITB y graduado ingeniero geólogo de la UMSA, se destacó trabajando en YPFB y otras petroleras, 07 de octubre de 2022).
Jorge Téllez Sasamoto (ingeniero petrolero graduado en la UMSA, fue representante de YPFB en Estados Unidos, 05 de mayo de 2023).
Luis Ponce Arauco (Bibliotecario jubilado de la UMSS, 13 de octubre de 2023).
Miguel Cirbian (ex alumno del ITB y graduado ingeniero geólogo de la UMSA, se destacó trabajando en YPFB y otras petroleras, 05 de diciembre de 2019).
Gonzalo Guillén (único ingeniero petrolero graduado del ITB, se destacó trabajando en YPFB y otras petroleras, 12 de julio de 2023).
Willy Camacho Flores (dirigente universitario y preso político del MNR en octubre de 1964, 17 de enero de 2023).
Fuentes hemerográficas
El Diario
El Mundo
El Pueblo
La Nación
Prensa Libre
Presencia
Archivos
Archivos del Rectorado de la Universidad Mayor de San Simón de los años de 1952, 1954, 1955, 1960, 1961, 1962 y 1964.
Lista de abreviaturas
BID Banco Interamericano de Desarrollo
CEPAL Comisión Económica para América Latina
D.S. Decreto Supremo
COES Centro Obrero de Estudios Sociales
COB Central Obrera Boliviana
COMIBOL Corporación Minera de Bolivia
COPLACUB Comisión de Planeamiento y Coordinación de las Universidades Bolivianas
CONREDIE Conferencia de Rectores y Dirigentes Estudiantiles
CUB Comité de la Universidad Boliviana
CUB-e Confederación de la Universidad Boliviana
CPE Constitución Política del Estado
FSB Falange Socialista Boliviana
FDA Frente Democrático Antifascista
FUC Frente Universitario Católico
FUL Federación Universitaria Local
FRUC Frente Revolucionario Universitario Católico
ICB Instituto de Ciencias Básicas
JNP Junta Nacional de Planeamiento
hcu Honorable Consejo Universitario
MNR Movimiento Nacionalista Revolucionario
ONU Organización de las Naciones Unidas
NR Nacionalismo Revolucionario
PCB Partido Comunista de Bolivia
PD Plan Decenal
PIR Partido de la Izquierda Revolucionaria
RN Revolución Nacional
UB Universidad(es) Boliviana(s)
UAJMS Universidad Autónoma Juan Misael Saracho
UATF Universidad Autónoma Tomas Frías
UGRM Universidad Gabriel René Moreno
UMSA Universidad Mayor de San Andrés
UMPFX Universidad Mayor Pontificia San Francisco Xavier
UMSS Universidad Mayor de San Simón
UTO Universidad Técnica de Oruro
YPFB Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos
Fuentes primarias
Anaya, Héctor, “Nota Editorial”, en Urquidi, Arturo, Labor Universitaria 1946-1951, Cochabamba, Imprenta Universitaria, 1951, pp. 8-12.
Anaya, Ricardo, Reestructuración Universitaria, hacia la universidad del pueblo. Cochabamba, Imprenta Universitaria, 1963.
Ayala Mercado, Ernesto, Crítica a la Reforma Universitaria, autonomía y revolución. La Paz, Central Obrera Boliviana, 1955.
Delgadillo, Eddy, “La Reforma Universitaria. Autonomía y Reestructuración de la Universidad”, en Anaya, Garrett, Iñiguez, Delgadillo, Oruro, UTO, 43-73, 1965.
Instituto Tecnológico Boliviano, Boletín de Información del Instituto Tecnológico Boliviano núm. 3, La Paz, ITB, 1964.
Junta Nacional de Planeamiento, Revista Trimestral de Planeamiento núm. 6-7-8, La Paz, Talleres Gráficos Bolivianos, 1963.
Lechín Oquendo, Juan, “Carta de Presentación”, Revista Trimestral de Planeamiento núms. 3-5, La Paz, Editorial Don Bosco, 1961.
MNR. Programa de gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (1960-1964), aprobado en la viii Convención del MNR, La Paz, MNR, 1960.
Moller, Edwin, “Nota Preliminar”, En Ayala, Crítica a la Reforma Universitaria, autonomía y revolución, La Paz, COB, 1955, pp. 9-16.
Paz Estenssoro, Víctor, Mensaje del Presidente de la República al Congreso Nacional del 6 de agosto de 1961, La Paz, Industrial Gráfica E. Burillo, 1961.
Paz Estenssoro, Víctor. Función Vital de las Universidades, La Paz, Dirección Nacional de Información, 1963.
Pérez Patón, Roberto. “La Nulidad Constitucional de la Carta del 4 de agosto de 1961”, Archivos UMSS, tomo v, ff. 03779-03784, 1962.
Redactor, “vi Conferencia de Rectores y de Dirigentes Estudiantiles de la Universidad Boliviana, reunida en la ciudad de Cochabamba, del 26 al 30 de octubre de 1959”, Archivos UMSS, tomo iv, ff. 03268-03312, 1960.
Redactor, “ix Conferencia de Rectores y de Dirigentes Estudiantiles de la Universidad Boliviana, reunida en la ciudad de Cochabamba del 13 al 15 de abril de 1964”, Archivos UMSS, tomo vi, ff. 3614-3673, 1964.
Redactor, “xi Conferencia de Rectores y de Dirigentes Estudiantiles de la Universidad Boliviana, reunida en la ciudad de Tarija, del 20 al 24 de agosto de 1964”, Archivos UMSS, tomo vi, ff. 3971-3812, 1964.
Situación Actual de la Enseñanza en la Universidad de Cochabamba, Archivos UMSS, tomo iii, ff. 1600-1622; tomo x, ff. 7710-7733, 1964.
UMSA, Historia de la Universidad Mayor de San Andrés. La Paz, UMSA. Recuperado en julio de 2022 de https://www.UMSA.bo/historia.
Urquidi, Arturo, Labor Universitaria 1946-1951. Cochabamba, Imprenta Universitaria, 1951.















