Introducción
Los estados mexicanos muestran diferencias importantes en el ámbito fiscal. Por ejemplo, en 2019, los ingresos propios1 de Guerrero representaron 2.4% de sus ingresos totales, mientras que en Nuevo León la cifra llegó a 18.4%. Debido a esta situación, varios estudios se han ocupado de analizar los determinantes de los ingresos estatales, entre los cuales destacan los de tipo económico y social (Bonet, & Reyes, 2010; Bonet, & Rueda, 2012; Favila, & Armas, 2018; Guillermo, & Vargas, 2017; Ibarra, 2003, 2013; Ibarra et al., 1999; Pérez, 2018; Platas, 2014; Ramírez, & Erquizio, 2011; Valenzuela, & Hinojosa, 2017). Aunque una parte de estos trabajos incluyen variables políticas en sus explicaciones (Bonet, & Rueda, 2012; Ibarra, 2013; Pérez, 2018; Valenzuela, & Hinojosa, 2017), lo hacen de forma secundaria, es decir, sin que haya un argumento teórico a prueba. Además, a menudo se pasa por alto la dimensión ideológica de los respectivos gobiernos.
Aunque con la caída de la Unión Soviética y la expansión de la globalización económica se pensó que la discusión ideológica estaba superada, varios estudios han mostrado que algunas decisiones de los gobiernos siguen orientadas por su ideología (Boix, 1998; Garrett, 1998; Herwartz, & Theilen, 2021; McManus, 2018). Como se indica más adelante, la discusión en torno a los efectos de la ideología de los gobiernos es un tema ampliamente desarrollado en otros países. Esto contrasta con el caso mexicano, ya que son pocos los trabajos que analizan su impacto en las finanzas públicas. Los que hay, generalmente se han concentrado en la influencia sobre el gasto público para demostrar que sí hay un efecto (Armesto, 2021; Ingram, 2013). Sin embargo, desconocemos si lo anterior también se aplica en el ámbito de los ingresos. Ante tal laguna, esta investigación se pregunta en qué grado la ideología influye en los niveles de recaudación estatal.
En términos generales, la teoría partidista establece que los gobiernos tomarán determinadas decisiones en función de su ideología: la izquierda fomentará una mayor presencia del Estado y del sector público, mientras que la derecha defenderá un mayor papel del mercado y reducirá el Estado a sus funciones esenciales. Estas preferencias suponen ciertas políticas fiscales: en el caso de la izquierda, se requiere una mayor recaudación para hacer frente a los gastos que implica expandir los bienes y servicios públicos. Para la derecha esto no es un problema, ya que la reducción del Estado evita que sean necesarios más recursos.
De esta idea general deriva la siguiente hipótesis: los gobiernos de izquierda presentarán una mayor recaudación de ingresos propios en comparación con los gobiernos de derecha. Para ponerla a prueba, se realiza un análisis cuantitativo con datos de los 31 estados en el periodo 1998-2020 y, en concreto, se enfoca en el comportamiento de los ingresos propios totales, los impuestos totales, el impuesto sobre nómina y los derechos. El análisis permitirá conocer si la recaudación es diferente según la ideología de los gobiernos.
El artículo cuenta con cuatro secciones, en las que: 1) se destacan las diferencias entre los estados en el tema de la recaudación; 2) se expone el argumento teórico y los hallazgos de estudios previos sobre los efectos de la ideología; 3) se pone a prueba la hipótesis mediante el análisis cuantitativo y, finalmente, 4) se cierra con las conclusiones.
La recaudación estatal en México
La creación del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal (SNCF), vigente desde 1980, implicó que los estados cedieran algunas de sus facultades tributarias a favor de la federación. A cambio, comenzaron a recibir una participación de esos recursos y otros ingresos federales, denominados participaciones, que son de libre disposición, es decir, los estados deciden a qué rubros canalizarlos. Posteriormente, en 1997, se añadieron al SNCF las aportaciones, que son recursos etiquetados por el gobierno federal para los asuntos de educación, salud y seguridad, entre otros. Debido a este arreglo institucional, se considera que el federalismo fiscal mexicano se caracteriza por la centralización de la recaudación y la descentralización del gasto (Cabrero, 2013; CEEY, 2013; Sobarzo, 2008). Una de las implicaciones de lo anterior es que las transferencias federales representan la mayor parte de los ingresos estatales: en promedio, 85%, mientras que el resto son recursos propios. Debido a esta situación, la mayoría de los estudiosos concuerda en señalar que los estados tienen una importante dependencia de las transferencias (Bonet, & Reyes, 2010; Bonet, & Rueda, 2012; Guillermo, & Vargas, 2017; Ibarra, 2013; Ibarra et al., 1999; Merino, 2001; Platas, 2014; Ramírez, & Erquizio, 2011; Sobarzo, 2006; Valenzuela, & Hinojosa, 2017).
Si bien la mayor parte de los recursos estatales se compone de las transferencias federales, esto no ha sido obstáculo para que los estados aumenten sus ingresos propios. En el gráfico 1 se observa que, desde 2003, el porcentaje de ingresos propios2 respecto a los ingresos totales ha aumentado al pasar de 6 a 10% en 2019. En el gráfico 2 se muestra con mayor claridad la tendencia creciente de los ingresos. Con excepción de los años 2009 y 2020, años de la crisis mundial y de la pandemia, respectivamente, en todo el periodo se ha presentado un aumento en la recaudación. Mientras que en 1998 los ingresos propios sumaron 43 960 millones de pesos, para 2019 la cifra llegó a 133 456 millones de pesos, es decir, casi cuatro veces más.

Fuente: Elaboración propia con datos del INEGI (2023).
Gráfico 1 Ingresos propios estatales como porcentaje de los ingresos totales, 1998-2020

Fuente: Elaboración propia con datos del INEGI 2023).
Gráfico 2 Monto anual de los ingresos propios estatales, 1998-2020
Otro aspecto que hay que destacar son las diferencias entre los estados. En el gráfico 3 se expone el porcentaje promedio de los ingresos propios en relación con los ingresos totales en el periodo 1998-2020. En promedio, los ingresos propios aportan 8% de los ingresos totales. Por un lado, destacan los estados con niveles superiores a 10%: Chihuahua, Nuevo León, Quintana Roo, Estado de México y Baja California. Con montos similares al promedio se encuentran Baja California Sur, Sinaloa, Sonora y Yucatán. Y, por otro lado, con cifras menores a 5%, los casos más rezagados son Guerrero, Oaxaca y Tlaxcala.

Fuente: Elaboración propia con datos del INEGI (2023).
Gráfico 3 Promedio del porcentaje de ingresos propios respecto al total, 1998-2020
Por supuesto, los datos anteriores ocultan las variaciones longitudinales en los estados. Por ejemplo, en Aguascalientes se observa una mejora constante de la recaudación: en 2003, los ingresos propios representaron 3.1%; en 2012, 8%, y en 2020, 11.2%. Querétaro tiene un patrón similar: en 1998 sus ingresos fueron de 5%, en 2010 llegaron a 11.2%, y en 2017 alcanzaron 16%. En Guanajuato, entre 1998 y 2012, los niveles de recaudación oscilaron entre 5 y 9.6%, y a partir de 2013 comenzaron a subir, hasta llegar a un máximo de 19.6% en 2015. En contraste, en otros estados la recaudación no ha tenido cambios tan notables. Por ejemplo, en todo el periodo, los montos de Nayarit se han mantenido entre 4 y 6%, en Sinaloa las cifras se ubican entre 7 y 10.6%, y entre 3 y 5.8% en Tlaxcala.
Lo anterior es un primer acercamiento a la heterogeneidad que persiste entre los estados en materia de recaudación propia. Pero ¿cómo se integra? Aquí se muestran las cuatro principales fuentes de ingresos propios: impuestos, derechos, productos y aprovechamientos.3 En el gráfico 4 se observa que la composición de los ingresos propios ha tenido cambios importantes. Por ejemplo, en 1998 los impuestos, productos y derechos representaron cifras similares: 31, 30 y 28%, respectivamente, mientras que los aprovechamientos solo aportaron 11%. Para 2010, la estructura ya era diferente: los impuestos aportaron 41%; los derechos, 32%; los aprovechamientos, 21%; y los productos, 6%. Finalmente, para 2020 los impuestos representaron una mayor cantidad, ahora con más de la mitad de los ingresos propios. Por su parte, los derechos aportaron 29%; mientras que los productos y los aprovechamientos redujeron sus porcentajes. En suma, en los últimos años los impuestos y los derechos generan la mayor cantidad de recursos propios: casi 9 de cada 10 pesos.

Fuente: Elaboración propia con datos del INEGI (2023).
Gráfico 4 Estructura porcentual de los ingresos propios estatales, 1998-2020
Finalmente, el gráfico 5 expone las diferencias entre los estados en relación con la recaudación de impuestos y derechos. Los impuestos aportan la mayor cantidad de ingresos propios en Guerrero, Nayarit y Baja California Sur, con 55% o más. En el extremo opuesto se ubican Oaxaca, Chiapas y Guanajuato, con montos menores a 30%. Las diferencias también se manifiestan en los derechos. Por ejemplo, mientras que en Sinaloa aportan 52% de los ingresos propios, en Baja California Sur solo representan 10%. Además, aunque en general la magnitud de impuestos es mayor a la de los derechos, cabe resaltar que hay nueve estados en los que ocurre lo contrario.
La información anterior permite destacar dos aspectos: 1) se ha registrado un aumento general de los ingresos propios, basado principalmente en los impuestos y los derechos; 2) hay diferencias transversales y longitudinales, lo cual indica que cada estado ha seguido su propio desarrollo. Como se dijo, según varios estudios los aspectos económicos, sociales y algunos políticos son las causas principales (Bonet, & Reyes, 2010; Bonet, & Rueda, 2012; Favila, & Armas, 2018; Guillermo, & Vargas, 2017; Ibarra, 2003, 2013; Ibarra et al., 1999; Pérez, 2018; Platas, 2014; Ramírez, & Erquizio, 2011; Valenzuela, & Hinojosa, 2017). Sin embargo, hasta ahora se desconoce si la ideología de los gobiernos también tiene algún efecto. Antes de saberlo, en la siguiente sección se expone el argumento teórico sobre los efectos de la ideología y los hallazgos empíricos de los estudios previos.
La ideología partidista y sus efectos. Argumentos y evidencia
La ideología se puede definir como el conjunto de valores y creencias que, respecto a las instituciones y procesos de la sociedad, son aceptadas como un hecho o verdad. Estos valores y creencias ofrecen a las personas una fotografía de cómo es el mundo y cómo debería ser, y simplifican su complejidad (Sargent, 2009). Otros la han definido como un conjunto de ideas más o menos coherente que explican y evalúan las condiciones sociales, que ayudan a la gente a comprender su lugar en la sociedad, y proveen un programa para la acción política y social (Ball, & Dagger, 2011). De forma sintética, se ha considerado que la ideología consiste en mapas mentales compartidos que guían a las personas a través de la complejidad de sus ambientes sociales (Steger, 2013). En su dimensión política, la ideología se define como el conjunto de ideas, creencias, opiniones y valores que: a) presentan un patrón recurrente, b) son apoyadas por grupos, c) compiten por controlar los planes para las políticas públicas, y d) tienen como objetivo justificar el orden político y social de la comunidad política (Freeden, 2003).
La ideología es parte de la identidad de los partidos políticos (Mair, & Mudde, 1998). A la luz de una determinada ideología, los partidos escogen los temas prioritarios y establecen las políticas respectivas (Budge, 2006). En los programas y manifiestos se pueden identificar las prioridades de cada partido (Vasallo, & Wilcox, 2006). Aunque Downs señala que los partidos utilizan la ideología para obtener mayor cantidad de votos, reconoce que se requiere cierto grado de congruencia entre lo que sostiene el partido y lo que hace en el gobierno. De lo contrario, perderá la confianza del elector y sus respectivos votos. Además, la ideología tiene un papel fundamental para el elector: reduce los costos de estar informado y lo guía en los asuntos políticos (Downs, 1957).
Las encuestas a expertos, élites políticas y población en general, así como los análisis de los manifiestos partidistas, muestran que el esquema izquierda-derecha es útil para identificar las posiciones de los partidos políticos y que, contrario a lo que se cree, no ha perdido vigencia (Benoit, & Laver, 2006; Dalton, 2006; Freire, 2015; J.Huber, & Inglehart, 1995; Jahn, 2023; Klingemann et al., 2006). Hay diversos criterios que permiten distinguir entre una ideología de izquierda y una de derecha. Uno de los principales es la postura adoptada en el tema de la igualdad: para la izquierda es un elemento importante, mientras que para la derecha no lo es (Bobbio, 2014). En términos más concretos, los estudios destacan que los partidos de derecha enfatizan la libertad (especialmente en economía), la reducción de impuestos, la privatización, la restricción del estado de bienestar, la sociedad ordenada y una fuerte defensa militar. En contraste, los partidos de izquierda prefieren la expansión del estado de bienestar, el aumento de impuestos, la redistribución del ingreso, la protección laboral y la paz internacional (Benoit, & Laver, 2006; Budge, 2006; Hartmann, 2015; J. Huber, & Inglehart, 1995;
Klingemann et al., 2006; Schmidt, 2010).
Igualmente, se ha observado que en América Latina la oposición entre el Estado y el mercado sigue siendo uno de los principales escenarios de la competencia partidista: los partidos de izquierda prefieren un mayor papel del Estado en la economía, mientras que los de derecha se inclinan por el mercado (Alcántara, & Rivas, 2007). Además, en concordancia con lo establecido por Bobbio, en términos de políticas concretas se ha demostrado que los partidos de izquierda apoyan los esquemas de seguridad social, los programas de ingreso básico para familias pobres, los servicios de salud y educación públicos, así como los subsidios al transporte y a la alimentación, entre otros (Huber, & Stephens, 2012).
Para la teoría partidista, la ideología de los partidos tiene un papel importante en el contenido y las características de las políticas que implementan los gobiernos (Hartmann, 2015; Schmitt, 2016). Lo anterior genera que se tomen decisiones diferentes ante un mismo problema: la llegada de un partido al gobierno con una ideología distinta podría implicar un cambio en las políticas públicas seleccionadas (Schmidt, 2010). Los primeros argumentos que establecieron una correspondencia entre la ideología partidista y las decisiones de tipo económico fueron propuestos por Hibbs (1977). Este autor indica que el gobierno puede influir en los niveles de desempleo e inflación por medio de la política monetaria y fiscal, ya que responde a las preferencias de sus respectivos electores. Los grupos sociales de ingresos bajos tienen más aversión al desempleo que a la inflación, mientras que los sectores de ingresos altos prefieren una inflación baja y un desempleo alto. En consecuencia, los gobiernos de izquierda se enfocan más en reducir el desempleo y los de derecha se concentran más en reducir la inflación (Hibbs, 1977).
¿En verdad la ideología incide en la acción de los gobiernos? Precisamente, Hibss (1977) analizó la política macroeconómica de 12 países de Europa y de Norteamérica en el periodo 1945-1969, y demostró que los gobiernos de izquierda se asocian a bajos niveles de desempleo, pero con alta inflación; mientras que los de derecha se asocian al patrón opuesto. Además, los casos de Estados Unidos y Gran Bretaña mostraron que los gobiernos demócratas y laboristas presentaron un menor desempleo que los republicanos y conservadores.
Desde entonces, los estudios empíricos han aumentado de forma importante, en especial en los países desarrollados. La mayor parte analiza el efecto de la ideología de los gobiernos en temas como el estado de bienestar, el gasto público, los impuestos, la política macroeconómica y otras políticas específicas (Allan, & Scruggs, 2004; Angelopoulos et al., 2009; Bellido et al., 2018; Blais et al., 1993, 1996; Cameron, 1978; Cusack et al., 1989; Esping-Andersen, 1990; Golden, & Poterba, 1980; Herwartz, & Theilen, 2014, 2021; Hicks et al., 1989; Hicks, & Swank, 1984, 1992; Huber et al., 1993; Huber y Stephens, 2002; Imbeau et al., 2001; Kittel, & Obinger, 2003; Korpi y Palme, 2003; Kwon, & Pontusson, 2010; Lewis-Beck, & Rice, 1985; Loftis, & Mortensen, 2017; McManus, 2018; Murrell, 1985; Potrafke, 2009, 2010, 2011; Raess, & Pontusson, 2015; Russo, & Verzichelli, 2016; Schmitt, 2016; Schmitt, & Zohlnhöfer, 2017; Swank, 1988; Tavares, 2004). A pesar de su abundancia, el debate persiste. Aquí exponemos los hallazgos más recientes.
Herwartz y Theilen (2021) utilizaron datos de 16 países de la Organización para el Desarrollo Económico (OCDE) en el periodo 1995-2014 para determinar el efecto sobre la integración del gasto público. Su estudio distingue entre etapas con ajuste fiscal y sin ajuste. Los resultados muestran que el efecto de la ideología del gobierno se mantuvo en ambas, aunque de modo diferente. En tiempos normales, los gobiernos de derecha gastaron más en defensa, pero menos en educación y medio ambiente; mientras que en periodos de ajuste fiscal redujeron más el gasto en temas como salud, educación, seguridad, recreación y cultura.
La investigación de McManus (2018) también compara el efecto entre periodos normales y periodos de crisis. En concreto, el autor analiza el efecto de la ideología sobre el gasto social antes y después de la crisis económica mundial de 2008. Para ello, estudia nueve países con estados de bienestar liberales durante el periodo 1990-2013. Encontró que antes de la crisis no hubo un efecto de los partidos gobernantes, pero después de la crisis sí se presentó.
En la misma lógica, Bellido et al. (2018) se enfocaron en el gasto en salud de 34 países de la OCDE antes y después de la crisis económica de 2008. Contrario al hallazgo de McManus, muestran que antes de la crisis la ideología del partido gobernante influyó en el gasto en salud, es decir, con los partidos de izquierda hubo más gasto. Sin embargo, después de la crisis el efecto desapareció.
Schmitt y Zohlnhöfer (2017), con datos de 21 países de la OCDE en el periodo 1980-2015, hallaron que los gobiernos de derecha erogaron menos recursos en el tema social, desregularon el mercado en mayor medida y recortaron los impuestos corporativos con mayor frecuencia. En contraste, los gobiernos de izquierda recurrieron menos a la liberalización del mercado y a los recortes de impuestos corporativos. Solamente en el tema de los subsidios no se registraron diferencias.
Por supuesto, hay investigaciones que no detectan un efecto o en que este es débil. Por ejemplo, Kittel y Obinger (2003), con datos de 21 países de la OCDE durante el periodo 1982-1997, concluyen que el efecto de la ideología partidista sobre el gasto social fue limitado. Por su parte, Potrafke (2011), con datos de 23 países de la OCDE en el periodo 1970-2006, no encontró una influencia sustantiva de la ideología en nueve categorías del gasto público. En un trabajo previo, Potrafke (2010) estudió el gasto en salud en 18 países de la OCDE durante el periodo 1971-2004, y demostró que la ideología del gobierno no tuvo un impacto.
La investigación en América Latina también presenta diferentes resultados (Biglaiser, 2016; Borges, 2018, 2022; Brooks, 2015; Cornia, 2010; Hart, 2010; Huber et al., 2008; Pribble et al., 2009; Segura-Ubiergo, 2007; Stein, & Caro, 2013; Sugiyama, 2011). En el tema fiscal, Stein y Caro (2013) manejaron información de 17 países en el periodo 1990-2010, y encontraron que con los gobiernos de izquierda los ingresos tributarios totales y los impuestos sobre la renta aumentaron en comparación con otros gobiernos. Solamente en el caso del impuesto al valor agregado y en seguridad social no se registraron diferencias. En contraparte, Hart (2010), con datos de 10 países en el periodo 19902006, detectó la dirección opuesta: los gobiernos de izquierda redujeron los ingresos impositivos, mientras que los de derecha los aumentaron.
El interés por los efectos de la ideología también se ha presentado a nivel subnacional (Beland, & Oloomi, 2016; Dye, 1984; Ferreira, & Gyourko, 2009; Fredriksson et al., 2013; Garand, 1988; Joshi, 2015; Reed, 2006; Sáez, & Sinha, 2009; Sakurai, & Menezes, 2010; Vampa, 2017). En las investigaciones que se concentran en los gobiernos estatales de Estados Unidos, algunas detectan diferencias en el gasto o la recaudación entre los gobiernos demócratas y republicanos (Beland, & Oloomi, 2016; Fredriksson et al., 2013), pero otros indican lo contrario (Ferreira, & Gyourko, 2009; Garand, 1988; Joshi, 2015).
Como se observa, es muy amplio el estudio de los efectos de la ideología. Esto contrasta con lo realizado en México (Armesto, 2021; Benton, & Smith, 2014, 2017; Ingram, 2013). Armesto (2021) analiza el gasto estatal en salarios e inversión en el periodo 1996-2017, y detecta que los estados con gobiernos y congresos panistas tuvieron una mayor inversión pública que los de izquierda. Por su lado, Ingram (2013) estudia el gasto judicial en los años 1993-2009, y halla que los gobiernos de izquierda y de derecha presentaron un mayor gasto que los de centro. Sánchez (2023) se enfocó en el periodo 2001-2020, y demostró que los gobiernos de izquierda tuvieron un mayor gasto en temas sociales.
En el ámbito municipal, en el tema de la deuda, Benton y Smith (2017)), con datos del periodo 2005-2012, encontraron que los gobiernos panistas adquirieron préstamos menos costosos que los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido de la Revolución Democrática (PRD). En un estudio similar, las mismas autoras hallaron que los gobiernos panistas presentaron menor endeudamiento que los gobiernos del PRI. Igualmente, los gobiernos panistas contrataron menos deuda con la banca comercial y con la banca de desarrollo que los gobiernos priistas (Benton, & Smith, 2014).
¿Qué ocurre con la recaudación? ¿La ideología tiene algún efecto? Con base en la argumentación teórica previa, esta investigación pone a prueba la siguiente hipótesis: con los gobiernos de izquierda la recaudación de los ingresos propios será mayor que con los gobiernos de derecha. Se espera este tipo de comportamiento debido a las preferencias de cada ideología. Si la izquierda se interesa por una mayor presencia del Estado y del sector público, así como por una redistribución de los recursos para reducir la desigualdad, entonces necesita contar con los ingresos suficientes para lograrlo. Esto obligará al gobierno a aumentar su recaudación. Por su lado, si la derecha prefiere un mayor papel del sector privado y un Estado reducido, el gasto público será menor y, en consecuencia, está menos presionada a incrementar los ingresos, además de no ser partidaria del aumento de impuestos.
Datos, modelo y resultados
Para determinar si la ideología tiene un efecto sobre la recaudación de los ingresos propios, se realiza una regresión lineal con datos tipo panel para el periodo 1998-2020. Se escogió este momento porque, a partir de 1998, se consolidó el sistema de transferencias federales, es decir, desde entonces los estados reciben transferencias principalmente mediante dos canales: las participaciones y las aportaciones.
Se determinará el efecto de la ideología en cuatro variables dependientes: ingresos propios,4 impuestos locales, impuesto sobre nómina y derechos. Nos enfocamos en los impuestos y los derechos porque aportan la mayor cantidad de ingresos propios. Por otro lado, se eligió el impuesto sobre nómina porque es uno de los que más recursos aporta a los impuestos estatales. Cabe aclarar que el número de observaciones del impuesto sobre nómina es menor, pues solo hasta 2007 todos los estados reportaron ingresos por este concepto. Este conjunto de ingresos se mide en pesos per cápita.
La principal variable explicativa, la ideología de los gobiernos, es categórica (0 = derecha; 1 = centro; 2 = izquierda). Para clasificar ideológicamente a los partidos gobernantes, nos apoyamos en Reynoso (2015), Johansson (2018) y Sánchez (2023). El trabajo de Reynoso ubica al PRD y a Movimiento Ciudadano (MC) cerca de la izquierda, al PRI en el centro, y al Partido Acción Nacional (pan) cercano a la derecha (Reynoso, 2015). Cabe decir que esta ubicación coincide con la usada por otras investigaciones (Armesto, 2021; Ingram, 2013; Trejo, & Ley, 2016, 2022). Pero, ¿qué ocurre con las alianzas PAN-PRD, el gobernador independiente de Nuevo León y el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)? De acuerdo con Sánchez (2023), se procede de la siguiente forma: en relación con los gobiernos del pan-PRD, cabe recordar que la mayoría de las veces sus candidatos fueron de extracción panista o expriistas que renunciaron de último momento para postularse por esta coalición.5 Por lo tanto, los gobiernos cuyo candidato provino de las filas panistas se ubicarán en la derecha del espectro ideológico;6 en los casos en los que el candidato surgió del PRI de forma directa, se ubicarán en el centro;7 y aquellos de pasado priista, pero que posteriormente obtuvieron cargos con los partidos de izquierda, estarán en esta posición.8 El gobernador de libre postulación partidista de Nuevo León se ubicará en el centro, no solo por su situación particular, sino porque su pasado priista podría acercarlo a esta posición. Finalmente, en el caso de Morena, los estudios previos lo han ubicado en la izquierda, incluso más a la izquierda que el PRD (Johansson, 2018).
En resumen, los gobiernos del PAN y las alianzas pan-PRD (con candidatos de origen panista) se encuentran a la derecha del espectro ideológico; el PRI, las alianzas pan-PRD (con candidatos provenientes directamente del PRI) y el gobernador sin partido de Nuevo León, están en el centro; y MC, Morena, PRD (sin alianzas con el PAN) y la alianza PAN-PRD (con candidatos que previamente ocuparon cargos con los partidos de izquierda), se ubican en la izquierda.
Otras variables políticas que se consideran son el tipo de relación partidista entre el Ejecutivo y el Legislativo (0 = gobierno dividido; 1 = gobierno unificado); el ciclo económico político (0 = años no electorales para gobernador; 1 = años electorales para gobernador); el tipo de relación partidista vertical entre el presidente y el gobernador, es decir, si hay alineación partidista vertical o no (0 = con alineación partidista vertical; 1 = sin alineación partidista vertical); y la alternancia en el gobierno (0 = sin alternancia; 1 = con alternancia). Finalmente, se añaden otras variables de control, como las aportaciones, las participaciones, los ingresos obtenidos vía deuda pública y el producto interno bruto estatal (PIBE), todos en términos per cápita. En la tabla 1 se expone la estadística descriptiva.
Tabla 1 Estadística descriptiva
| Variable | Observaciones | Promedio | Desviación estándar | Mínimo | Máximo |
| Ingresos propios per cápita | 712 | 959 | 566 | 169 | 3 464 |
| Impuestos totales per cápita | 712 | 430 | 324 | 11.9 | 2 078 |
| Impuesto sobre nómina per cápita | 661 | 307 | 226 | 6.5 | 1,483 |
| Derechos per cápita | 712 | 296 | 187 | 3 | 1,074 |
| Ideología del gobierno | 713 | 0.89 | 0.59 | 0 | 2 |
| Mayoría en el Congreso | 713 | 0.56 | 0.50 | 0 | 1 |
| Ciclo electoral | 713 | 0.34 | 0.47 | 0 | 1 |
| Alternancia | 713 | 0.40 | 0.49 | 0 | 1 |
| Alineación partidista vertical | 713 | 0.58 | 0.49 | 0 | 1 |
| Participaciones per cápita | 713 | 4 346 | 1 269 | 2 074 | 10 571 |
| Financiamientos per cápita | 713 | 567 | 1 177 | 0 | 12 951 |
| PIBE per cápita | 713 | 146 598 | 169 770 | 45 755 | 1 496 445 |
Fuente: Elaboración propia con datos del INEGI (s/f) y Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).
El modelo por estimar es el siguiente:
donde lnip se refiere a las cuatro categorías de ingresos per cápita: ingresos propios, impuestos totales, impuesto sobre nómina y derechos (expresados en logaritmo natural a partir de su medición per cápita). Para cada variable dependiente se estima un modelo.9 En relación con las variables explicativas: ideo es la ideología del gobierno, gu es la relación partidista Ejecutivo-Legislativo estatal, apv es la alineación partidista vertical, elec son los años electorales para gobernador, y alt se refiere a la alternancia partidista en el gobierno.
Las otras variables de control son las aportaciones (lnaport), las participaciones (lnpart), los financiamientos (lnfin) y el producto interno bruto estatal (lnpib), expresadas en logaritmo natural de sus valores per cápita. A partir de los resultados de la prueba de Hausman, se aplicó el método de efectos fijos. Además, debido a que se detectaron problemas de autocorrelación, correlación contemporánea y heteroscedasticidad, se usaron errores estándar corregidos para panel.
Los resultados se muestran en la tabla 2. Respecto a la principal variable explicativa, se observa que en los modelos 1, 2 y 3 se obtuvo el signo esperado, es decir, los gobiernos de izquierda presentan mayor recaudación que los gobiernos de derecha en ingresos propios, impuestos totales y nómina. Sin embargo, en el caso del impuesto sobre nómina, la diferencia es estadísticamente significativa. Esto sugiere que hay indicios de un mayor esfuerzo para incrementar los ingresos, al menos en este impuesto: los gobiernos de izquierda recaudan 7.9% más que los gobiernos de derecha. En el caso de los derechos, llama la atención el signo opuesto al esperado. Tanto los gobiernos de centro como de izquierda tienen un menor nivel que los de derecha: 13 y 13.6% menos, respectivamente.
Tabla 2 Resultados 1998-2020
| Modelo 1. | Modelo2. | Modelo 3. | Modelo4. | |
| Ingresos propios | Impuestos | Impuestosobre nómina | Derechos | |
| Gobierno de centro | –0.014 | –0.046 | –0.028 | –0.130*** |
| (0.032) | (0.045) | (0.027) | (0.051) | |
| Gobierno de izquierda | 0.065* | 0.041 | 0.079** | –0.136** |
| (0.041) | (0.057) | (0.042) | (0.08) | |
| Gobierno unificado | 0.028 | –0.013 | 0.005 | 0.026 |
| (0.023) | (0.028) | (0.023) | (0.031) | |
| Gobierno dividido vertical | 0.043** | 0.001 | –0.004 | 0.044* |
| (0.020) | (0.025) | (0.020) | (0.029) | |
| Años electorales | 0.007 | –0.012 | –0.010 | –0.015 |
| (0.016) | (0.017) | (0.016) | (0.023) | |
| Alternancia | –0.047** | 0.006 | –0.028 | –0.117*** |
| (0.027) | (0.034) | (0.026) | (0.047) | |
| Aportaciones | 0.007 | –0.076 | –0.315*** | 0.004 |
| (0.049) | (0.049) | (0.106) | (0.071) | |
| Participaciones | 0.333*** | 0.116 | –0.125 | –0.029 |
| (0.14) | (0.166) | (0.157) | (0.227) | |
| Financiamientos | –0.003 | –0.002 | –0.008*** | 0.0007 |
| (0.003) | (0.003) | (0.003) | (0.004) | |
| PIBE | 0.604*** | 0.68*** | 0.478*** | 0.718*** |
| (0.121) | (0.166) | (0.177) | (0.23) | |
| R2 | 0.8926 | 0.7798 | 0.9430 | 0.7123 |
| Observaciones | 712 | 712 | 434 | 712 |
Fuente: Elaboración propia con datos del INEGI, OPLE y solicitudes de información a los congresos estatales. Valores p con prueba de una cola.
Errores estándar entre paréntesis.
* p < 0.1
** p < 0.05
*** < 0.01
Cuando nos enfocamos en el resto de las variables políticas, se observa que en presencia de gobiernos divididos verticales hay una mayor recaudación de ingresos propios y de derechos frente a los gobiernos unificados verticales. En contraste, los gobiernos de alternancia presentan menor recaudación de ingresos propios y de derechos en comparación con los escenarios de no alternancia.
Finalmente, en el caso de las variables económicas, se aprecia que una mayor cantidad de aportaciones y financiamientos implica menor recaudación del impuesto sobre nómina. Por otro lado, las aportaciones muestran un efecto positivo sobre los ingresos propios totales. En concordancia con la mayoría de los estudios previos, se confirma el efecto positivo del PIBE en las cuatro variables dependientes.
Conclusiones
La teoría partidista establece que la ideología de los gobiernos afecta sus decisiones. Mientras la izquierda defiende un mayor papel del Estado y del sector público, la derecha tiene una postura contraria. Estas preferencias pueden tener implicaciones sobre la recaudación: una ampliación del Estado, algo deseable para la izquierda, exige mayor cantidad de recursos; mientras que su reducción, una postura de la derecha, permite que no haya presión por incrementarlos. Por lo anterior, se esperaría encontrar diferentes niveles de recaudación entre ambas ideologías.
La mayor parte de las investigaciones confirma el efecto de la ideología sobre diferentes políticas. No obstante, el debate continua. En el caso de la recaudación, Stein y Caro (2013) hallaron que los gobiernos de izquierda en América Latina presentaron mayores niveles que los de derecha. Sin embargo, Hart (2010) encontró que los gobiernos de izquierda redujeron sus ingresos, mientras que los de derecha los aumentaron. En el ámbito subnacional en Estados Unidos, unos encuentran efectos en el gasto o la recaudación (Beland, & Oloomi, 2016; Fredriksson et al., 2013), mientras que otros destacan lo opuesto (Ferreira, & Gyourko, 2009; Garand, 1988; Joshi, 2015).
¿Qué ocurre con los gobiernos subnacionales en México? Los resultados de esta investigación muestran que la ideología tuvo el efecto esperado en los ingresos propios totales, los impuestos y el impuesto sobre nómina. No obstante, solo en el último rubro la diferencia resultó estadísticamente significativa: los gobiernos de izquierda presentan mayor recaudación en comparación con los gobiernos de derecha. Por otro lado, respecto a los ingresos por derechos, se observó el efecto contrario: los gobiernos de izquierda tuvieron menores niveles que los de derecha. Esto indica que el efecto de la ideología no es homogéneo, depende del rubro analizado. Por supuesto, debido a la amplia variedad de derechos que hay en los estados, será preciso hacer un estudio más detallado al respecto. Otras variables políticas que tuvieron un efecto sobre la recaudación de ingresos propios fueron los gobiernos divididos verticales y la alternancia partidista en el gobierno. Finalmente, conforme a los estudios previos, el PIBE tuvo un efecto positivo en las cuatro variables dependientes.
Los hallazgos de esta investigación son un primer acercamiento a la relación entre ideología yrecaudación. En realidad, quedan varias cuestiones pendientes que será preciso atender en el futuro. Por ejemplo, ¿por qué unos estados tienen más impuestos que otros? En 2021, Puebla contaba con cuatro impuestos estatales, mientras que Baja California establecía 12 (Indetec, 2021). Por otro lado, ¿en qué medida la ideología incide en el diseño de los impuestos y los derechos? ¿Las tasas y los cobros difieren entre los gobiernos de izquierda y de derecha? ¿Qué cambios normativos llevan a cabo? ¿Hay características progresivas o regresivas en su normatividad fiscal? ¿Qué tipo de gobierno es más propenso a otorgar beneficios fiscales?
















